martes, 25 de octubre de 2011

LA REALIDAD PACTA LAS TABLAS (II)

Jorge Gómez Barata
Como resultado de una de las más grandes suplantaciones conocidas en la historia política, a partir de los años veinte del pasado siglo, el movimiento comunista internacional dejó de regirse por la ideas de Marx para someterse a la experiencia soviética. De ese modo hechos circunstanciales y no los contenidos de una teoría científica condicionaron la evolución del pensamiento y la práctica de la izquierda, que adoptó no sólo los preceptos leninistas, sino lo que es peor, los dogmas y las prácticas del estalinismo.
Aunque se conoce el pensamiento político de Lenin, excepto en la cuestión de la tierra, que formó parte de la plataforma bolchevique, no es posible establecer cuáles hubieran sido sus opciones en la concepción de un modelo económico para el socialismo de haber tenido la oportunidad de trabajar sin la presión de circunstancias que lo dejaron sin alternativas y tal vez empujaron a la revolución rusa y a su zaga en una dirección equivocada.
Aunque sea metodológicamente incorrecto, el investigador se siente tentado a especular acerca de cómo aquel líder pretendía avanzar en la transición hacia un modelo económico socialista en un inmenso imperio euroasiático de 22 millones de kilómetros cuadrados (casi el triple de los Estados Unidos) y donde, en pleno siglo XX, menos del 15 por ciento de la población vivía en las ciudades, los obreros apenas llegaban a tres millones, subsistían la servidumbre, no existía ninguna organización obrera significativa y la revolución era conducida por un partido que tenía menos de 30 000 militantes y estaba dirigido por una docena de personas. Excepto en círculos avanzados, la cultura política de las masas eran mínima.
Con antológica audacia y sabiduría, Lenin intentó hacer converger en tiempo y espacio ideas políticas y sociales que cortaban el aliento por la enormidad de sus fines, al proponerse modificar a voluntad el curso de la historia humana, demoler el orden existente y construir una sociedad completamente nueva, con el primitivismo político, el atraso económico, social, tecnológico y cultural vigente en Rusia, arruinada además de por el zarismo, por la Primera Guerra Mundial.
De aquellas dramáticas e irrepetibles circunstancias y no de meditaciones científicas y tampoco de ningún programa político previamente elaborado y consensuado surgió el modelo económico soviético, basado en la estatización del ciento por ciento de la economía que en lugar de ser administrada por los empresarios, paso a ser conducida por los políticos, dando lugar, en lo que luego sería una superpotencia, a la fusión entre el poder político y el económico. De la necesidad de encontrar respuestas urgentes y no de argumentos doctrinarios, surgió la idea del plan y de la planificación centralizada. Lo curioso es que el esquema dio excelentes resultados.
La posibilidad de establecer las prioridades de la economía al margen del mercado, de los intereses de los consumidores y la capacidad para manejar centralmente inmensos recursos y masas de personas, llevó a la creencia de que para siempre el mercado podía ser ignorado y dio paso a la concepción de los planes quinquenales iniciados en 1928 hasta 1941, momento en que la agresión nazi los interrumpió. Lo curioso es que la idea arrojó resultados espectaculares. En aquella época la economía soviética creció a ritmos semejantes a los que hoy crece la de China.
La mala noticia es que entonces gobernaba Stalin, bajo cuya égida muchas buenas ideas se convirtieron en dogmas y al no evolucionar a tenor con las circunstancias derivadas del propio progreso que ellas mismas contribuyeron a generar, conllevaron a la ineficiencia y al estancamiento de la economía y comprometiendo al socialismo en su conjunto.
En aquellas circunstancias, no sólo económicas sino también políticas, ideológicas y culturales, junto a los hábitos de centralización (convertidos en regularidades pseudo científicas) aparecieron déficit de democracia, excesos burocráticos y sacralización del poder y surgió el rechazo al mercado y a las prácticas mercantiles, que conllevaron incluso a la negación de fenómenos como la ley del valor y puso en duda la pertinencia de las relaciones mercantiles y del dinero.
Las concepciones y las prácticas económicas de la URSS, incluyendo sus defectos fueron exportadas a los países del socialismo real. Cuando los líderes de Europa Oriental y del Partido Comunista de la Unión Soviética tomaron conciencia de la necesidad de abandonar los dogmas e introducir reformas, no solo económicas, sino también políticas, era tarde; a ello se sumaron errores y mala fe.
Tal vez todo hubiera sido diferente si en lugar de premisas ideológicas hubiera predominado la razón, que hacen del mercado y del Estado no adversarios sino partes de un mismo proceso.
Un lector me interrogó: — “¿Por qué escribe usted sobre temas exóticos?”
—Venga a Cuba, le respondí. Aquí son de vida o muerte. El presidente Raúl Castro nos avisó: “Cambiamos o nos hundimos”. Allá nos vemos.
La Habana, 25 de octubre de 2011


“Por vigésima ocasión, golpe contundente al bloqueo”

Publicado en Cubadebate el 25 Octubre 2011

Resultados votación ONU contra bloqueo (2011)

Naciones Unidas condenó hoy, por vigésima ocasión en 20 años consecutivos, el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba y exigió su levantamiento.

El nuevo rechazo a ese cerco norteamericano fue sancionado este martes aquí por el plenario de la Asamblea General de la ONU 186 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones.

Las votaciones contra el bloqueo comenzaron el 24 noviembre de 1992 cuando la 47 sesión ordinaria de ese órgano aprobó por 59 votos a favor, tres en contra y 71 abstenciones la primera resolución en ese sentido.

Desde entonces la Asamblea ha aprobado cada año una resolución titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.

(Con información de Prensa Latina)

Votación en la ONU contra el Bloqueo de EEUU a Cuba

MUNDO vs BLOQUEO

Contundente victoria de Cuba en la vigésima pelea cubana contra el bloqueo en ONU

El mundo no ha dejado de oponerse cada vez más al bloqueo genocida de Estados Unidos contra Cuba

A FAVOR

EN CONTRA

ABSTENCIÓN

186

2

3



Sara González: Aún me queda mucho

Desde la cama del hospital donde se encuentra convaleciente, la cantante cubana confesó su sorpresa al recibir el Premio Maestro de Juventudes y con esa naturalidad que la distingue les dijo a los que la rodeaban: No se preocupen. Aún me queda mucho

La ausencia física de Sara González se notó enseguida. Autor: Calixto N. Llanes

José Luis Estrada Betancourt
estrada@juventudrebelde.cu
22 de Octubre del 2011 23:34:27 CDT

La ausencia física de Sara González se notó enseguida. Y sin embargo, allí, en el Pabellón Cuba, mientras Marta Valdés, Ramona de Saá, Nersys Felipe, Alfredo Sosabravo, Enrique Pineda Barnet y Fernando Martínez Heredia recibían el prestigioso premio Maestro de Juventudes, parecía que la brisa, dueña de una afinación y de colores asombrosos, tarareaba: ¿Qué dice usted,/ que una mujer no es capaz/ de construir, de analizar,/ y de luchar por la vida?/ Cuando la historia nos grita otra verdad...
De cualquier manera, quedaba la deuda de entregarle la máxima distinción que otorga la Asociación Hermanos Saíz (AHS) a quien, a decir de la poeta y editora Isaily Pérez González, «le ha puesto voz a la Revolución y cuerpo a la cubanía».
Visiblemente feliz y llena de energías, repartió abrazos con auténtico agradecimiento a Abel Prieto, ministro de Cultura; a Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC; a Luis Morlote Rivas, presidente nacional de la organización de jóvenes creadores. Ellos fueron a verla al hospital donde se encuentra convaleciente. Y con esa naturalidad que la distingue les dijo: No se preocupen. Aún me queda mucho.
Confesó su sorpresa cuando le anunciaron que se hallaba en la ilustre nómina de las personalidades distinguidas con el Maestro de Juventudes, justo en el año en que la AHS arribaba a su aniversario 25. «Es que se trata de un premio muy grande. Debe sentirse muy honrado todo aquel que la juventud considere sus maestros. Una palabra que encierra una significación muy profunda, porque es como si con tu obra hubieses podido modelar el futuro, como si pudieras ayudar a forjar a los hombres y mujeres que cuidarán, amarán, defenderán y sostendrán a la Patria.
«Este premio me ha permitido tomar consciencia de que, al parecer, lo he hecho bien, y de que mis canciones y mi voz han servido para algo. Por eso me embarga un sentimiento de gratitud total».
También conversó sobre su vínculo estrecho con la AHS. «Cuando se fundó, hace 25 años, yo venía del Movimiento de la Nueva Trova, uno de sus pilares fundamentales. Recuerdo aquellas primeras reuniones con las Brigadas Raúl Gómez García y Hermanos Saíz, donde les transmitíamos nuestras experiencias, pero también los hacíamos testigos de nuestra historia».
Y claro, la González no quiso perder la oportunidad de anunciar que pronto nos regalará la tercera edición de Cantos de mujer. «Espero que sigan llegando otros Cantos..., lo cual depende de que nuestras autoras continúen escribiendo.
«En esta ocasión, por ejemplo, incorporé, por vez primera, a Olga Navarro, y a ella se unirán Mercedes Pedroso, Tanmy López, Yaíma Orozco..., de modo que estarán representadas varias generaciones, y un abanico de géneros y estilos. El disco tiene listos los arreglos y la parte instrumental, falta mi voz y el resto de los procesos que conlleva. Pero, después que pase esta “chapistería”, vamos a meterle mano».
—Sara, ¿y cómo te sientes?
—Muy bien, con enormes ganas de seguir haciendo cosas, después de que pase todo esto. Pero hay que tener paciencia, porque ya no son 20 años... Olvidémonos de cuentos y boleros (sonríe). Es necesario tomarse una pausa para hacer la «reparación» con más detenimiento y así el cuerpo, que no el alma, esté en mejores condiciones para seguir cantándole a mi gente».

LA GÉNESIS DEL PROYECTO K

Por Adriana Vega
Cuando se llevó a cabo la Cumbre de Presidentes en Mar del Plata celebrada un 4 y 5 de noviembre de 2005, sus fortuitos visitantes se colmaron de esperanzas a pesar del contraste de una ciudad poco dispuesta para acontecimientos organizados por el Presidente Néstor Kirchner en contra del Genocida representante del neo nazismo.
Con un grupo de compañeros de la Asociación Martí se decidió viajar el jueves por la noche e integrar la Marcha contra Bush en la que más de cincuenta mil personas dijeron entonces NO AL IMPERIALISMO mientras en toda la República se organizaban repudios similares, sin sentirse demasiado a favor ni en contra del gobierno y con intención de repulsar al nefasto presidente de Estados Unidos.
Realizado el viaje por una Ruta 2 desolada y por un camino que brotaba como de fantasmas, se podía ver a cientos de vehículos de todas las especies y tamaños circulando hacia la ciudad balnearia, dato que revelaba una concurrencia abundante. En todo el recorrido no había un solo teléfono de auxilio ni paraderos donde comprar nafta, agua o ir al baño, salvo el Automóvil Club Argentino de Dolores que apenas iluminado brindó resguardo a la gran cantidad de viajeros.
A las cinco de la mañana se abordó el sitio y a las seis y media se integró la Marcha junto a la gente del tren Alba ubicándonos detrás de las banderas cubanas que portaban enviados por Fidel los inmensos atletas Teófilo Stevenson y Javier Sotomayor, entre otros grandes.
Los invitados especiales del tren Alba y la entusiasta Delegación Cubana brindaron colorido y música caminando sin lluvia todavía, con demasiado frío, cantando con alegres canadienses y contra el visitante con tic de Emperador.
La calle Independencia era un espejo de ciudad temerosa: desierta, casi inhóspita. Sin quioscos, ni venta de alcohol, ni de diarios. Sin bares, estaciones de servicios, ni sanitarios. Una ambulancia que ululaba para abrir la cabecera con el fin de que algunos grupos adelantaran, en tanto el público perseguía a Maradona que por falta de seguridad y el asedio debió irse al Estadio dejando una marcha vacía de periodismo. Había poca gente observando y en unas cuantas ventanas la Bandera Argentina. Lentamente, la muchedumbre comenzó a darse cuenta de que los visitantes no representaban peligro y con timidez se integró. Entonces empezó a llover torrencialmente y la marcha anduvo con tesón hasta llegar al sitio convergente.
El acto de la cancha mundialista fue una algarabía popular donde el color de las banderas, el fervor de los cánticos y las consignas rivalizaron en entusiasmo anti-bushiano.
Ubicados en la platea trasera del estadio con fogosos uruguayos que llegaron a montones, alguien contó que la gran columna de la izquierda argentina estaba demorada, pero más tarde se la vio posicionarse sobre el césped cuando otra vez empezaba a llover. El Estadio colmado contiene cuarenta y cinco mil personas con asientos. Si se agrega que el campo de césped estaba repleto se pueden hacer cálculos certeros. Éramos muchos, muchísimos.
Los argentinos somos especialmente divisibles y perdemos más tiempo en atacar aún a quien piensa lo mismo, que en construir una alternativa para la liberación y eso era de lo que se trataba y nosotros desconocíamos. Las recomendaciones escritas de Alarcón y las manifestadas por Chavez con respecto a la unidad fueron mensajes relevantes y muy necesarios. La unidad justamente es lo que más cuesta, la gran alegría fue abrazarnos con una amiga peronista que tiene hermana y cuñado desaparecidos.
Y si bien las banderas ondeaban por la soberanía y la libertad, no se puede idealizar que había llegado a la ciudad el calor de un pueblo unido. Algunos mostraban desconfianza, daban datos dudosos, seguían desconectados o intentaban copar la cabecera vaciando de contenidos a una unidad reiterada por los líderes, hasta que Chavez tomó la palabra.
Fidel, muy propuesto por él en su discurso, fue una vez más aplaudido y vivado por grupos evidentemente peronistas. El CHE aparecía como cabecera del acto y estaba en todas las banderas. La compañera ecuatoriana representante de los pueblos originarios hizo vibrar de emoción y la disertación del Presidente Venezolano sostenida, ovacionada y asentida con unción popular. Como nota de color, mágicamente y en tres soplidos logró detener la lluvia.
Todo finalizó con frenesí revolucionario cuando comenzaba a salir el sol y se corría la voz de que Bush se había retirado indignado antes de finalizar la Cumbre.
Volviendo nos enteramos de los disturbios a sesenta kilómetros de Mar del Plata y que los jóvenes “violentos” al parecer bien organizados, no chocaron con la policía de la provincia quien ni se inmutó dejando hacer. Se corrían rumores de que obró la CIA, y también que arribaron cubanos y argentinos con dinero fuerte desde Miami para dirigirlos y que los medios reseñaran vandalismo olvidando el éxito de la Cumbre de los Pueblos, la mordaza que atornilló al ALCA y la cintura política puesta en ello.
Pero eso fue sólo un rumor y se les tapó la boca. El estallido quedó como lo que realmente era: un imparable rechazo hacia el Imperio donde los organizadores de la CUMBRE DE LOS PUEBLOS ofrecieron un espacio abierto de libertad y conciencia. Los talleres habían mostrado trabajos cuidadosos destacándose la Tribuna Antimperialista y la Mesa de los Cinco Héroes, con la visita de madres y esposas. El gran mural de Fidel en el estadio con otros presidentes que hoy orillan su altura, funcionó como señal luminosa en una de las reuniones más importantes que había tenido el país en mucho tiempo y en contra de la bota imperial que amenazaba nuestra soberanía.
El fascismo sólo es aplaudido y respetado por aliados dueños de medios rimbombantes que recogen dádivas y nunca recibirá el pueblo.
Y está muy claro que el nativo argentino y el gobierno de entonces conocían muy bien lo que representaban BUSH y sus mayordomos serviles. Enemigos descarados, usureros y corruptos al que entonces y ayer 23 de octubre del 2011 se corrió con cajas destempladas, dando nacimiento a este milagro, la segunda reelección de una Dama Argentina como Presidenta de la República por absoluta mayoría.
Ese día, el de la Marcha a Mar del Plata, fue la Génesis del proyecto K que ahora está en pleno recorrido y no podemos descuidar.
Buenos Aires, 24 de octubre del 2011