lunes, 24 de octubre de 2011

Reflexiones del Compañero Fidel: El papel genocida de la OTAN (Segunda parte)

Hace algo más de ocho meses, el 21 de febrero del presente año, afirmé con plena convicción: “El plan de la OTAN es ocupar Libia”. Bajo ese título abordé por primera vez el tema en una Reflexión cuyo contenido parecía fruto de la fantasía.

Incluyo en estas líneas los elementos de juicio que me llevaron a esa conclusión.

“El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo”.

“Sobre esa fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.

“Al finalizar la última Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudita, Iraq y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo. Estos pasaron a ser los principales suministradores. El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear”.

“El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.”

“En diciembre de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido…”

“El 95 % de su territorio es totalmente desértico. La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad que hoy alcanzan un millón 800 mil barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural. […] Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extiende por todo el país.”

“La Revolución Libia tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1969. Su principal dirigente fue Muammar al-Gaddafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.”

“Se podrá estar o no de acuerdo con el Gaddafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia. Lo que para mí es absolutamente evidente es que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.

“Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Gaddafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron en la tarde de ayer domingo 20 de febrero, recibieron hoy una digna respuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro…”

“Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad.

“Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.

“A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. ¡Hay que denunciarlo!”

En esa temprana fecha me había percatado de lo que era absolutamente obvio.

Mañana martes, 25 de octubre, hablará nuestro canciller Bruno Rodríguez en la sede de las Naciones Unidas para denunciar el criminal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Seguiremos de cerca esa batalla que pondrá en evidencia una vez más la necesidad de poner fin, no solo al bloqueo, sino al sistema que engendra la injusticia en nuestro planeta, dilapida sus recursos naturales y pone en riesgo la supervivencia humana. Prestaremos atención especial al alegato de Cuba.

Proseguirá el miércoles 26.


Fidel Castro Ruz
Octubre 24 de 2011
5 y 19 p.m.

LA HISTORIA PACTA LAS TABLAS (I)

Jorge Gómez Barata
El debate entre el Estado y el mercado, extendido a lo largo de cuatro siglos (XVI-XXI) parece terminar en una alianza ganadora. China, India, Brasil y Argentina, además de ser grandes economías emergentes tienen en común antecedentes que les han permitido ensamblar formulas viables para acceder al desarrollo económico y social.
Se trata de naciones que al potencial económico suman un entorno institucional formado por estados fuertes (con aceptables dosis de autoritarismo) capaces no sólo de contener las tendencias negativas del mercado sino de utilizarlas en función del bien común. Sin ser perfecta, en materia de modelo y gestión macroeconómica, la combinación del Estado y el mercado parece ser una fórmula ganadora.
En los escenarios latinoamericanos la economía de mercado, especialmente en su versión neoliberal, tuvo y tiene efectos acentuadamente negativos debido a la debilidad de las estructuras institucionales, particularmente de los estados nacionales para diseñar y conducir eficaces políticas económicas, financieras y fiscales, dictar y hacer cumplir leyes y códigos, regular la actividad privada, defender las riquezas naturales y ejercer la soberanía nacional frente al capital extranjero.
A diferencia del resto del mundo, la historia económica y social de Europa Occidental es una sucesión de etapas por las que los países transitaron de modo más o menos natural. El capitalismo europeo debutó sobre la base de una acumulación originaria de capital, bienes, tecnología y cultura; cosa que dicho sea de paso la propia Europa abortó en todas partes, excepto en los Estados Unidos.
En aquellos entornos, mediante reguladores espontáneos, el progreso equilibró la formación de los estados nacionales, el desarrollo industrial y agrícola, la creación de infraestructuras para el comercio (principalmente marítimo), los procesos financieros, en particular los bancos, el crédito, el ahorro, los financiamientos con fondos públicos y privados; así como las políticas fiscales y aduaneras, la definición de las fronteras y otras manifestaciones del desarrollo con la formación de sistemas políticos basados en la democracia. Precisiones aparte, el mercado, las estructuras de clases y las instituciones del Estado, evolucionaron de modo más o menos parejo.
No ocurrió así en el Nuevo Mundo, en África ni en Asia donde tales procesos fueron abortados o condicionados por factores externos, sobre todo por la conquista y la colonización. El saqueo del llamado Tercer Mundo, en primer lugar del oro y la plata y el trabajo esclavo proporcionaron al capitalismo europeo una inesperada, cuantiosa y prácticamente inagotable fuente de financiación, que aun hoy deja sentir sus efectos. A ello se suma que la biodiversidad iberoamericana (la papa, el maíz, los frijoles, el cacao, el tomate y otros) permitieron resolver el problema alimentario europeo.
Paradójicamente el establecimiento del poder de la burguesía en los siglos XVIII y XIX dio lugar a la implantación en Europa y los Estados Unidos de un régimen extremo y sin reglas, conocido como “capitalismo salvaje”, que desmentía los preceptos básicos del humanismo liberal y en el cual, ante la debilidad de las estructuras estatales y la ausencia de legislaciones, los empresarios capitalistas impusieron el reinado de la codicia basado exclusivamente en el accionar del mercado. Aquella etapa de explotación intensiva de la clase obrera hizo de aquel el régimen el más repudiado de toda la historia y amenazó con la ingobernabilidad.
Fue en aquel contexto donde, mediante la repulsa de la clase trabajadora y la actividad crítica de la intelectualidad avanzada de la época, aparecieron en forma de teorías, así como de organizaciones sindicales a escala europea (ejemplo la Primera Internacional) y partidos políticos, la oposición global y conceptual al régimen que Carlos Marx, el más brillante de los científicos sociales de la época, denominó capitalismo, conocido también como “economía de mercado”.
Entre 1845 y 1867, Carlos Marx y Federico Engels produjeron: La Ideología Alemana (1945), el Manifiesto Comunista (1848), Contribución a la Critica de la Economía Política (1859) y El Capital (1867), en las cuales se expone la crítica al capitalismo desde la economía política, la concepción materialista de la historia y lo que pudieran ser los prolegómenos de una teoría del socialismo.
En conjunto se trata, como alguna vez dijera un crítico y asumiera Lenin de: un “Mont Blanc” de datos y argumentos que incluyen las más completas (no la primera ni la única) reflexiones críticas acerca de las contradictorias relaciones entre el capital y el trabajo, las fuentes de las riquezas y el valor, la teoría de la plusvalía y la mercancía, al decir de Marx, célula económica del capitalismo.
La crítica de Marx, no por certera y lucida que fuera, no podía por si sola cambiar al mundo, tarea que no concierne a la filosofía ni a la economía política, sino a la lucha de clases; proceso en el cual en algún momento y por poderosas razones, se generó la idea de que para establecer la justicia distributiva, base de la justicia social, era necesario acabar con el mercado.
A veces también grandes luchas terminan en tablas; no porque la pacten los hombres sino porque las impone la historia. Luego les cuento más. Allá nos vemos.
La Habana, 24 de octubre de 2011

Estados Unidos política imperial. Obama, política imperial, elecciones del 2013 y falta de liderazgo

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto Virgilio PONCE - Martianos-Hermes-Cubainformación

No creo que existan dudas que nos lleven a pensar sobre un cambio en la política internacional de Estados Unidos. La prueba está en la manera que se ha venido proyectando la Administración de Obama respecto a Medio Oriente.

Los sucesos a destacar con mayor vehemencia han sido la muerte de Bin Laden, el asesinato de Muamar Gadafi, la ampliación de la Guerra en Afganistán y recientemente, el retiro de las tropas de Irak.

A trece meses de unas elecciones, lo usual en Estados Unidos es concentrarse en cómo ganarlas, aun cuando eso signifique sacrificar la paz mundial, dándole continuidad a la política tradicional estadounidense. Pero este quizás no sea exactamente el caso, ni explique la actitud de Obama.

Si alguna vez Obama pensó seriamente que lograría acabar con la diferencia irreconciliable, alimentada desde Washington y las potencias occidentales europeas, entre “el mundo musulmán y el Oeste”, según su discurso en El Cairo, sus comparecencias desde hace un año a la fecha y sus acciones, no solamente lo niegan, sino que la ha profundizado.

Los sucesos del Medio Oriente que la Administración Obama ha destacado como grandes triunfos de su gobierno y que, desde el punto de vista de una política imperial en realidad lo han sido, reafirman la continuidad de una estrategia de dominio, ampliada a partir del derrumbamiento del mal llamado “Bloque Socialista”.

Personas ajenas a las opiniones y sentimientos del estadounidense medio, pudieran pensar que esa conducta frente a Oriente Medio, basada en los acontecimientos de los últimos tiempos, responde a la consabida estrategia electorera que practican los círculos de poder de Estados Unidos.

En realidad a los estadounidenses les interesa resolver la falta de trabajo y detener el aumento gradual del costo de ciertos servicios básicos, entre ellos la salud, así como las obligaciones de comprar seguros con precios para ricos y contener la inflación que hace cada vez más inaccesibles una variada gama de renglones alimenticios. La transportación no es aún algo que interese mucho porque la noción del automóvil aún tiene una extraordinaria fuerza. En ese sentido lo que preocupa a la ciudadanía es el alto costo de los combustibles y las ventajas que han tomado las petroleras a partir de las irregularidades del suministro, aumentando sus ganancias descomunalmente.

Las famosas Guerras inventadas por Bush y que ha costado la estabilidad económica del país, no son al parecer los elementos que puedan tener gran peso para decidir el voto del ciudadano medio.

Cuando las elecciones del 2008 fue precisamente el tema de la economía el que más votos le dio a Obama. Sus promesas de retirar las tropas y cambiar el rumbo de la Guerra de Irak y Afganistán, fueron el adorno de su discurso y un elemento que fortaleció sus promesas de dedicarse por entero a levantar la economía del país. Ese era el plato principal del menú electoral. En las próximas elecciones las prioridades de la ciudadanía no han cambiado.

Si lo dicho hasta aquí responde realmente a las realidades del proceso electoral estadounidense, tendremos que concluir que la posición frente a Medio Oriente adoptada por Obama, no se justifica, ni siquiera desde un punto de vista electoral, excepto que de plano acepte personalmente una política que fustigó cuando visitó El Cairo. Su última actitud frente a la muerte de Gadafi, la cual a todas luces parece ser un asesinato y no la de un movimiento pidiendo cuentas a un gobernante errático que derrochó la oportunidad para ser una diferencia en su país y en el continente Africano, dejó mucho por desear. La misma no se parece en nada a la frescura de ideas tantas veces expresadas cuando supuestamente era un abogado con inquietudes sociales y vocación política.

Las elecciones del 2013 se ganan o se pierden sobre las mismas bases que se ganaron y perdieron en el 2008: la economía nacional. Obama debe saberlo y a la consecución de ese fin se supone que encamine el mensaje de sus discursos y todos sus esfuerzos. No hay razones para acentuar el protagonismo de Estados Unidos en Medio Oriente, excepto que le interese recalcarle al mundo que las cosas no han cambiado y que el Presidente de Estados Unidos está totalmente de acuerdo con esa política, a pesar de lo expresado por él en épocas pasadas.

La retirada de tropas de Irak, si es que llegara a efectuarse, la cual responde a un compromiso establecido con el gobierno de Irak por la Administración de George W. Bush, no rendirá inmediatos resultados económicos, aunque sin dudas ayudará a mediano plazo a balancear el presupuesto. En ese sentido Obama quizás tenga un pequeño resquicio, pero en concreto, no es el gane de la partida.

Su batalla estará dada en destacar que la economía no ha avanzado mejor, por el obstáculo que significan los republicanos en el Senado y el Congreso. Pero tendrá que hacer galas de sus destrezas oratorias para convencer a unos votantes, que cada día se frustran más de escuchar los mismos cuentos.

No es cierto que la economía de un país capitalista como Estados Unidos no esté en manos del gobierno. Aun dentro de los principios más ortodoxos del capitalismo, si un gobierno como el de Obama actúa sobre los intereses de Wall Street y la Banca, imponiendo regulaciones que impidan a esas instituciones jugar con la economía de la nación, el comportamiento del mercado cambiaría y la vida de las mayorías podría mejorar. El Estado no podrá decirle a las empresas automovilista, a los constructores, a la industria de la informática, a los centros de producción de fuentes alternativas de energía y a los fabricantes en general, cómo dirigir la gestión, qué productos producir y en qué cantidades, pero sí puede impedir, por ejemplo, que las acciones de las compañías continúen siendo un juego de ruleta.

Ahora bien, para hacer lo anterior hace falta ser un poco más que Presidente de un país donde el gobierno ha perdido su autoridad o al menos hace mucho que no intenta recuperarla.

Sin un Presidente que sea capaza de imponer su liderazgo personal, denunciando las dificultades impuestas por intereses antinacionales, moviendo opiniones, levantando conciencias y acusando cuando haya que hacerlo, la economía no cambiará y seguirá en las mismas manos que hoy le impiden funcionar para beneficio de la mayoría.

Habría que ver cómo enfocan los candidatos la cuestión económica y con cuanta claridad pueden expresar sus ideas.

El público estadounidense está acostumbrado a la política imperial que se sigue en Medio Oriente. Los supuestos éxitos del país en aquella región, representan solamente una estrategia que resulta familiar y por ende no se asombra por la violación de la soberanía de Pakistán para ultimar a Bin Laden o de las maniobras que autorizaron a la OTAN hacer en Libia el trabajo que los marines han hecho en Irak y Afganistán.

El problema que ese público quiere ver resuelto es la economía, para regresar al ritmo de vida alcanzado en los últimos treinta o cuarenta años. Ese punto es el que dirime la diferencia entre uno y otro partido en esta próxima contienda del 2013.

Miami, 24 de octubre del 2011

*Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en los EE.UU. y subdirector de Radio Miami

MAÑANA 25 POR TELESUR EL MUNDO VOTA CONTRA BLOQUEO A CUBA EN ONU

AVISO

Estimados todos: mañana martes 25 de octubre, la Televisora del Sur, Telesur, transmitirá desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, la votación del mundo contra el bloqueo estadounidense contra Cuba.

Por vigésima vez la Asamblea General de la ONU acogerá la Resolución "Sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba".

El enlace es www.telesurtv.net

También habrá transmisión directa en el sitio web de la Cancillería cubana: www.cubaminrex.cu y en Cubavisión Internacional (www.cubavision.icrt.cu en Internet, para los que no tienen la conexión por cable).

Eventualmente, CNN en Español también lo podría transmitir.

Saludos,

Embajada de Cuba en El Salvador


El Salvador llamó a cumbre por emergencia decretada por las lluvias

50 toneladas de medicinas y elementos no perecederos envió Venezuela a El Salvador, Nicaragua y Guatemala. (Foto: Efe)

TeleSUR 24-10-2011

Con el propósito de solicitar ayuda humanitaria a la comunidad internacional, el canciller de El Salvador, Hugo Martínez, informó que el país prepara una cumbre centroamericana ante la emergencia declarada por las lluvias.

Martínez estimó que la semana que viene podría efectuarse el encuentro con las naciones de América Central.

Precisó que a la reunión está previsto que asistan Guatemala y Honduras, naciones que también han sido gravemente impactadas por las intensas precipitaciones producto de fenómeno climatlógico que ha azotado a la región.

Añadió que al encuentro serán invitados otros mandatarios de los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que lo forman además Belice, Costa Rica, Nicaragua y Panamá.

El funcionario refirió que en el país existen más de 43 mil personas evacuadas. El director de Protección Civil, Jorge Meléndez, señaló el viernes que contabilizaban 34 fallecidos, 24 lesionados y dos desaparecidos.

Para esa fecha los evacuados sumaban al menos 55 mil 976, de los cuales más de 48 mil están en 638 albergues en todo el país y unos 33 mil proceden de la zona central, la más afectada

El presidente Mauricio Funes pidió el miércoles ayuda a la comunidad internacional ante la magnitud de los daños provocados por los 10 días de fuertes lluvias.

Las lluvias alcanzaron acumulados de casi el doble a los del Mitch, que dejó un récord histórico de 861 milímetros, registro elevado la semana anterior a mil 504 en el municipio de Huizúcar, a unos 20 kilómetros al noroeste de la capital.


Continúan expresiones de solidaridad con damnificados en El Salvador

San Salvador, 23 oct (PL) La población salvadoreña continuó hoy acudiendo a los centros de acopio de ayuda para los damnificados por el prolongado temporal que afectó al país y desarrollando otras actividades de solidaridad con estos.

El principal centro de acopio se encuentra desde hace varios días en la sede del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco) de la capital, a cargo de las fuerzas armadas, distribuidoras de la asistencia.

Trabajan en el lugar como voluntarios organizaciones juveniles e incluso un grupo de 50 reclusas en fase de confianza de un penal de mujeres, quienes agradecieron la oportunidad de contribuir también a enfrentar la emergencia.

En el CIFCO funciona desde ayer y hasta esta noche un centro especial de recepción de donaciones para miles de niños que fueron evacuados o sufrieron la prolongada inclemencia climática.

El local se encuentra bajo la responsabilidad de la Secretaría de Inclusión Social, a cargo de la primera dama Vanda Pignato.

Empresas privadas y medios de comunicación han preparado lugares para recibir la ayuda, que llevaron luego a albergues de evacuados.

La empresa ALBA Petróleos de El Salvador, mixta con Venezuela dentro de los principios solidarios de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, distribuyó también ayuda en las zonas más afectadas.

Trabajadores de la sociedad entregaron frazadas y artículos del hogar, entre otros, a pobladores de municipios de los departamentos de San Salvador, La Paz, Sonsonate y Usulután.

Es la hora de la solidaridad. Los salvadoreños hemos sido históricamente generosos con nuestros compatriotas que sufren y esta vez tampoco debemos abandonarlos, expresa la empresa en un comunicado.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) movilizó a la militancia para una megajornada de ayuda a la población este fin de semana.

Según el secretario departamental, el diputado Benito Lara, se llevará recreación y atención médica a los albergados y se contribuirá a la rehabilitación de daños.

Los comités de la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba en las universidades de El Salvador (UES) y Centroamericana (UCA) y de varios municipios de la capital, llevaron ayuda a las comunidades del Bajo Lempa, del centro oriente, de las más afectadas por la adversidad climáticas.


Ni Cuba es un asunto interno de Estados Unidos, ni el bloqueo es una cuestión bilateral

Mañana es el debate del tema bloqueo. Estados Unidos siempre aduce que la denuncia contra esa criminal política que le impone a Cuba no es asunto apropiado para discutirse en las Naciones Unidas, pues cada gobierno tiene derecho de seleccionar con quiénes desea tener relaciones y por eso, como la Isla es para ellos un asunto interno, lo que tienen establecido contra ella es un embargo.

Ciertamente, las relaciones bilaterales no deben ser discutidas en las Naciones Unidas, pero el asunto entre Cuba y Estados Unidos no es un problema semántico. No es que uno hable de bloqueo y otro de embargo.

Cuando se dice bloqueo no se trata de que Estados Unidos no quiera comerciar con Cuba y los cubanos estemos en la pretensión de obligarlo a hacerlo; se trata de la impedimenta constante, para lo cual ha establecido un conjunto de leyes congresionales, decretos y enmiendas presidenciales, algo insólito en las relaciones internacionales, para estrangular a un país con el cual no tiene una declaración de guerra, cuyas medidas alcanzan a terceros países con diversas presiones, mediante disímiles procedimientos de chantaje, tanto a las empresas gubernamentales como a las privadas. Como expresión punitiva de esa política, bastaría solo mencionar las leyes Torricelli y Helms-Burton.

No es embargo, sino bloqueo, porque de forma extraterritorial se extiende la jurisdicción estadounidense a terceros países impidiendo sistemáticamente la exportación a Cuba de productos que contengan procesos y tecnologías originados en los Estados Unidos, se prohíbe a las subsidiarias que operan con capital estadounidense en terceros países, a establecer lazos comerciales y económicos con Cuba, y se proscribe la importación a Estados Unidos de productos cubanos, incluso en los casos en que son simples componentes de manufacturas y semimanufacturas producidas también por terceros países y, además, esa política ilegal e incivilizada boicotea cualquier gestión ante las instituciones financieras y crediticias, a quienes les imponen severas sanciones.

En innumerables ocasiones la posibilidad para Cuba de importar productos dirigidos a satisfacer necesidades básicas humanas han sido bloqueadas no solo en Estados Unidos. Las presiones norteamericanas han sido muy fuertes sobre otros países para impedirlo, o lo han imposibilitado las propias regulaciones del bloqueo que impiden la comercialización con Cuba de productos de origen norteamericano o que contengan componentes o materias primas norteamericanas en más de un diez por ciento, sin que para ello se establezca ningún tipo de excepción.

Acorde a las regulaciones del bloqueo, Estados Unidos prohíbe la exportación a Cuba directa o indirectamente de cualquier producto que contenga componentes o materiales norteamericanos, aún en el caso de que esa parte componente o materia prima se haya transformado completamente en el nuevo producto y a pesar de que este haya sido manufacturado por completo en un tercer país.

No existe en este sentido ninguna excepción expresa en el caso de los medicamentos, desde que en mayo de 1964 quedaron sujetos a la emisión de licencias específicas validadas por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Es más, la sección 385.1 dispuso que, como parte de la política exterior del Gobierno de Estados Unidos, se requería de aprobación previa del Departamento de Comercio para exportar o reexportar virtualmente cualquier producto o información técnica de origen norteamericano a Cuba, agregando que la política general de dicho Departamento era la de rechazar todas las solicitudes o peticiones en este sentido, excepto en el caso de ciertas transacciones de tipo humanitario.

Pero, ¿qué entiende Estados Unidos por transacciones de tipo humanitario? Nuevamente Cuba puede presentar innumerables ejemplos en este sentido, y mostrar la imposibilidad de adquirir equipamientos médicos y de laboratorios, incluso para el diagnóstico de enfermedades como el cáncer, así como de medicamentos y reactivos producidos por laboratorios norteamericanos, entre otros.

Está claro que esto de las relaciones bilaterales es un sesgo evasivo, tratan de eludir la discusión del tema por las implicaciones negativas que puede tener el debate para ellos en el plano internacional, dado lo impopular, irracional e inefectiva que resulta esta política genocida, y que es bloqueo.


Reflexiones del Compañero Fidel: El papel genocida de la OTAN

Esa brutal alianza militar se ha convertido en el más pérfido instrumento de represión que ha conocido la historia de la humanidad.
La OTAN asumió ese papel represivo global tan pronto la URSS, que había servido a Estados Unidos de pretexto para crearla, dejó de existir. Su criminal propósito se hizo patente en Serbia, un país de origen eslavo, cuyo pueblo tan heroicamente luchó contra las tropas nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Cuando en marzo de 1999 los países de esa nefasta organización, en sus esfuerzos por desintegrar Yugoslavia después de la muerte de Josip Broz Tito, enviaron sus tropas en apoyo de los secesionistas kosovares, encontraron una fuerte resistencia de aquella nación cuyas experimentadas fuerzas estaban intactas.
La administración yanki, aconsejada por el Gobierno derechista español de José María Aznar, atacó las emisoras de televisión de Serbia, los puentes sobre el río Danubio y Belgrado, la capital de ese país. La embajada de la República Popular China fue destruida por las bombas yankis, varios de los funcionarios murieron, y no podía haber error posible como alegaron los autores. Numerosos patriotas serbios perdieron la vida. El presidente Slobodan Miloševiс, abrumado por el poder de los agresores y la desaparición de la URSS, cedió a las exigencias de la OTAN y admitió la presencia de las tropas de esa alianza dentro de Kosovo bajo el mandato de la ONU, lo que finalmente condujo a su derrota política y su posterior enjuiciamiento por los tribunales nada imparciales de La Haya. Murió extrañamente en la prisión. De haber resistido unos días más el líder serbio, la OTAN habría entrado en una grave crisis que estuvo a punto de estallar. El imperio dispuso así de mucho más tiempo para imponer su hegemonía entre los cada vez más subordinados miembros de esa organización.
Entre el 21 de febrero y el 27 de abril del presente año, publiqué en el sitio web CubaDebate nueve Reflexiones sobre el tema, en las que abordé con amplitud el papel de la OTAN en Libia y lo que a mi juicio iba a suceder.
Me veo por ello obligado a una síntesis de las ideas esenciales que expuse, y de los hechos que han ido ocurriendo tal como fueron previstos, ahora que un personaje central de tal historia, Muammar Al-Gaddafi, fue herido de gravedad por los más modernos cazabombarderos de la OTAN que interceptaron e inutilizaron su vehículo, capturado todavía vivo y asesinado por los hombres que esa organización militar armó.
Su cadáver ha sido secuestrado y exhibido como trofeo de guerra, una conducta que viola los más elementales principios de las normas musulmanas y otras creencias religiosas prevalecientes en el mundo. Se anuncia que muy pronto Libia será declarada “Estado democrático y defensor de los derechos humanos”.
Me veo obligado a dedicar varias Reflexiones a estos importantes y significativos hechos.
Proseguirá mañana lunes.


Fidel Castro Ruz
Octubre 23 de 2011
6 y 10 p.m.