sábado, 15 de octubre de 2011

CON INDIGNACIÓN NO BASTA (III), EL SISTEMA REACCIONA

Jorge Gómez Barata

Protestar no basta, aplaudir tampoco. En la batalla de ideas, más que tener razón o hacer prevalecer algún punto de vista, lo importante es compartir criterios, movilizar el pensamiento crítico, contribuir a que prevalezcan la verdad y la razón, introducir el realismo, evitar nuevas decepciones y confrontar las manipulaciones mediáticas. De momento recomendaría prudencia a los que guiados por deseos vehementes, creen inminente la revolución anticapitalista y confunden turbulencias locales con una reacción global contra el sistema.

No estoy seguro de que sea pertinente establecer un nexo entre la “primavera árabe” abortada desde Washington y por la OTAN, las protestas en Madrid, Atenas y otros lugares y lo que ocurre en Wall Street y no creo que, salvo las formas y la oportunidad, tengan algo que ver con lo que sucede en Chile o Israel; además, parece precipitado asumir que se trata de un movimiento global anticapitalista. Las situaciones y las motivaciones son diferentes y los protagonistas también; lo que conecta a tales fenómenos no son las esencias sino las apariencias y tal vez cierto mimetismo.

Los Estados Unidos, donde aunque bajo intenso fuego las instituciones básicas del capitalismo funcionan, parecen haber sido creados para desmentir los presupuestos básicos de la politología moderna: en el país industrialmente más desarrollando es donde menos protagonismo tiene la clase obrera, la mayor agricultura del planeta no generó nada parecido a una clase campesina, jamás existió un movimiento sindical real, el socialismo apenas se ha difundido y el comunismo casi no avanzó, no se conoce un partido socialdemócrata, no se desarrolló el “estado de bienestar” y se ha prescindido casi completamente del “movimiento de masas”. Más que por doctrinas, la sociedad norteamericana, donde el individualismo prevalece, se cohesiona por lemas y según sus ideólogos por metas compartidas.

Comparar o asociar las motivaciones y expectativas de los habitantes de Manhattan, Harlem, el Bronx, Queens, Brooklyn con las de cualquier otro lugar del planeta y homologar a Estados Unidos con Europa o con otras realidades probablemente sea erróneo. Es disparatado conectar la plaza Tahir con las calles de Nueva York y es equivocado asumir que el imperio es el poder, las élites políticas y los multimillonarios y que el “pueblo” es otra cosa o una alternativa a la dominación del capital. El pueblo del imperio es parte del imperio. No niego que haya excepciones pero también creo que ninguna golondrina hará un verano.

Excepto por la ira y la absurda violencia con que son reprimidos, las manifestaciones callejeras de hoy, tanto en Europa como en los Estados Unidos no son más impresionantes que los enormes movimientos huelguísticos de los años cincuenta conducidos por entidades tan poderosas como los partidos comunistas y socialistas de Francia e Italia, los laboristas ingleses o los socialdemócratas alemanes y austriacos. No hay nada parecido en cuanto a capacidad de movilización a la CGT y a sindicatos como IG Metal y con todo y su enorme burocratización la AFL-CIO.

Por otra parte, me gustaría advertir que los jóvenes y las personas que en Madrid, Atenas, Nueva York y otras urbes se manifiestan en las calles, no protestan contra el capitalismo por una opción filosófica como si de pronto se hubieran vuelto partidarios de Marx y de Lenin, sino que expresan su frustración porque el sistema ha dejado de ser eficiente y no cubre sus expectativas. ¿Cuáles son sus expectativas? Y ¿qué esperan ellos del capitalismo? Son enigmas de cuya solución depende una comprensión profunda de la actual coyuntura.

Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, Ben Bernanke, CEO de la Reserva Federal, Nancy Pelosi líder de la minoría en la Cámara de Representantes y Michael Bloomberg alcalde de Nueva York, entre otros pesos completos del sistema comprenden y casi apoyan a los indignados de Wall Street. La pregunta del momento es: ¿Por qué lo hacen? Con su apoyo Estados Unidos mediatizó las rebeliones de Túnez y Egipto. ¿Harán lo mismo con los de la plaza Zuccoti?

El presidente ha reconocido que: “Expresan la frustración del pueblo estadounidense…”; el banquero dijo: “…No los puedo culpar…” mientras la parlamentaria los calificó como: “…Un movimiento joven que será efectivo…”, el alcalde les permite quedarse en la calle todo el tiempo que quieran y el New York Times se muestra comprensivo. La operación para cortejarlos puede haber comenzado, no sólo en Nueva York, sino también en Europa donde una comitiva del M 15 español fue recibida en Bruselas, sede del Parlamento Europeo, para donde también han partido la bella Camila Vallejo y su segundo a bordo, Giorgio Jackson.

En Estados Unidos, un país donde rigen esquemas ideológicos y preceptos políticos basados en el individualismo, hasta hoy las movilizaciones multitudinarias y los eventos de masas, con las únicas excepciones de ciertos episodios de la lucha por los derechos civiles y la oposición a la guerra en Vietnam, no han tenido el protagonismo que tradicionalmente han asumido en Europa. No sólo el stablishment sino también parte del pueblo norteamericano es refractario a esta manera colectiva de reclamar ciertos derechos.

Tal vez las cosas han comenzado a cambiar también allí, aunque parece que el sistema ha comenzado a desplegar su capacidad para absorber las protestas, neutralizarlas, limarles sus asperezas políticas y utilizarlas de modo convencional. Obama ejerce ya su capacidad de seducción. Allá nos vemos.

La Habana, 15 de octubre de 2011


LOS LATINOS INDIGNADOS EN ESTADOS UNIDOS

Por Manuel E. Yepe
Con más de 50 millones de personas, según el último Censo Nacional, los latinos constituyen la minoría más importante de Estados Unidos.
En un país de más de 300 millones de habitantes, uno de cada seis se identifica étnicamente como latino o hispánico (término demográfico de reciente invención estadounidense para identificar a quienes hablan español, son nacidos en Latinoamérica, tienen familiares en esa región, o cuyo legado cultural proviene de los antiguos territorios mexicanos).
Esta gran masa de latinos no es solo la minoría más importante de Estados Unidos, sino que, si constituyera un país, éste sería el más numeroso del mundo de habla hispana, por muy compleja y diversa que habría de ser su identidad.
Sin embargo, a su representación numérica no le corresponde aún un poder político, administrativo o financiero equivalente.
Su número, en cambio, se aprecia en las cifras de crecimiento de la fuerza laboral y se refleja en las del enrolamiento en las fuerzas armadas estadounidenses porque, ya sean nacidos en el exterior, en el país con padres indocumentados, o de familias de antiguo legado cultural mexicano, la mayoría comparte la condición de ser pobres.
Así, por razones de ciudadanía combinadas con la pobreza, el servicio militar voluntario se convierte para los jóvenes latinos en un camino, aparentemente corto, hacia el logro de metas básicas: la educación —particularmente universitaria— y la obtención de la ciudadanía o un documento para poder vivir legalmente en el país. Lograr un reconocimiento social largamente denegado suele ser también una motivación para incorporarse.
La inclusión de soldados latinos en “The Wall” -la gigantesca pared de mármol negro que recuerda en Washington a los soldados estadounidenses muertos en Vietnam a quienes se rinde homenaje en el Día de los Caídos o Memorial Day- ha permitido observar que casi cuatro mil de ellos están inscritos allí con apellidos en español.
Pero, más que la ilusión de ser héroes, lo que lleva a los jóvenes latinos a enrolarse en el servicio militar de Estados Unidos —donde el riesgo de muerte para los latinos es un 20% más alto que para los no-latinos, probablemente debido al tipo de tareas encomendadas en los frentes— es la certeza de que no hay alternativa para sus aspiraciones de vivir con dignidad en la tierra donde nacieron de padres indocumentados o donde habitan desde pequeños.
Con la aparición en España del movimiento protesta de los indignados que se ha extendido por todo el mundo y en Estados Unido ha repercutido con características inusitadas al llamado a “¡Ocupar Wall Street!”, han surgido interrogantes acerca de cual será la extensión de la participación de los latinos y los negros en las acciones de protesta de los estadounidenses.
El control de los medios de prensa por la oligarquía de Estados Unidos logró inicialmente mantener con un bajo perfil informativo al movimiento OWS hasta que el arresto de 700 personas en el Puente de Brooklyn de Nueva York, unido a la participación de personalidades destacadas, como el cineasta Michael Moore y la actriz Susan Sarandon, hicieron saltar del silencio a un fenómeno tan extraordinario que estaba ocurriendo en el corazón de Manhattan.
Sorprendió a algunos observadores, sin embargo, el hecho de que en el parque Zuccotti, centro de las manifestaciones luego que una sólida barrera policial impidió su acceso a Wall Street, la participación de latinos no era representativa del estado de ánimo en esa comunidad, hecho que sirvió para que los defensores del status-quo argumentaran que las motivaciones para el movimiento no tenían mucho que ver con los latinos.
Se señalaba como un hecho inexplicable que esa comunidad no participara protagónicamente en una protesta generada por la avaricia de los bancos y las desregulación del sistema financiero, cuando los latinos y los negros han sido los primeros perjudicados, particularmente con la perdida de empleos, viviendas y beneficios sociales.
Advertidos de este fenómeno, los líderes del movimiento OWS desarrollan acciones encaminadas a promover la participación más activa de los latinos y los negros identificando sus aspiraciones con las de los demás oprimidos de la sociedad estadounidense.
Y si esa gran masa se incorpora plenamente a las filas de los que dicen representar al 99% de la ciudadanía que sufre los desmanes y abusos cotidianos del 1% más opulento, la correlación de las fuerzas en lucha contra el sistema político y social imperante se hará más claramente favorable a los verdaderos intereses del pueblo norteamericano.
La Habana, 15 de Octubre de 2011

Lucha es la vida, y no hay que rehuirla

Por Adys Cupull y Froilán González

"Lucha es la vida, y no hay que rehuirla. Sólo los que se saben sacrificar llegan a la vejez con salud y hermosura”. José Martí, Patria, 13 de agosto de 1892

El encuentro del luchador antiterrorista René González Sheweret con sus hijas, su padre y su hermano, representó un acontecimiento muy emotivo para el pueblo cubano. René no está libre, continúa preso y sobre su cabeza una mirilla de grueso calibre apunta: La amenaza y las prohibiciones que le imponen las autoridades norteamericanas. Hecho que preocupa a los que defendemos la justicia y la paz.

Debemos estar alertas a las provocaciones y atentados, en el país donde se autoriza el uso ilimitado de armas de fuego y los terroristas anticubanos caminan y actúan libremente.

A su madre y esposa les fue negada la entrada a Estados Unidos. Las imágenes del primer día, captadas por su hija Irmita dejaron una huella indeleble en cada familia cubana. Vimos que en los ojos profundos y expresivos de René las palabras brotaban por ellos, mientras las estrechaba en un abrazo compartido.

Las miradas del Héroe, decían tanto, tanto, que no existió el silencio. Un recibimiento en el que la música y letra de “El Mayor” composición de Silvio Rodríguez, en la voz de las hijas y de René, dió fuerzas para detener el sentimiento de tristeza a punto de salir. Estábamos ante uno de los cinco Héroes que con su actitud indoblegable es continuador de las virtudes de Ignacio Agramonte, Mayor General de la Guerra de Independencia de Cuba, el cubano del Camagüey, que José Martí, calificó como “… diamante con alma de beso.” A quien el cantautor cubano dedicó la obra que escuchamos, símbolo de cultura, educación e identidad.

Irmita tomó también la imagen de su abuelo que iba delante, cuando volteó la cabeza, vimos una mirada tierna y austera que mucho decía: ¡ Trece años prisionero injustamente!, por defender la vida de su pueblo contra el terrorismo engendrado en las entrañas del imperio norteamericano. ¡Trece años de venganzas y odios! Y ahora tres años más, amenazado. Un nuevo castigo.

Nada puede detener el viento que pasa clamando justicia. Así continuará la lucha, unidos, de norte a sur y de este a oeste, exigiendo el regreso a Cuba de los cinco Héroes: René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino.

La Habana, 15 de octubre de 2011


Más de 30 mil personas marcharon en Chile este 15-O

Los indignados exigen en Chile cambios inmediatos en la economía y educación. (Foto: EFE)

TeleSUR 15-10-2011

Más de 30 mil personas salieron a las calles en Chile para participar en distintas marchas convocadas para este sábado. Por un lado, feligreses manifestaron “la alegría de ser Católico” y el movimiento de zombies realizó un “Zombiewalk”, al que se unieron los estudiantes para exigir reformas y la gratuidad de la educación.

Un portavoz de Carabineros (Policía), Ricardo Iglesias, precisó que el movimiento católico sumó a unas 25 mil personas, en tanto que el de zombies reunía a otras tres mil.

El mayor número de manifestantes se presentó con los indignados, que se suman a las movilizaciones que este grupo lleva a cabo a nivel mundial. En el caso de Chile, protestaron contra el modelo económico y las injusticias en educación y salud en la Casa Central de la Universidad de Chile.

El Gobierno autorizó las movilizaciones de este sábado hasta las 18H00 hora local (22H00 GMT). Por su parte, Carabineros habilitaron desvíos para evitar el colapso vehicular.

Las agrupaciones católicas se concentraron en la plaza San Francisco, mientras que el movimiento de zombies terminó su protesta con actividades culturales en el Parque Almagro.

Los indignados realizaron un recorrido desde la sede de la Universidad de Chile hacia el Palacio de La Moneda y de allí se trasladaron al Parque O'Higgins, en la capital chilena.

En Chile se han desarrollado decenas de movilizaciones de parte de los estudiantes de ese país, respaldados por otras organizaciones gremiales, para exigir la gratuidad de la educación y reformas económicas y sociales.

Este sábado, en distintos países del mundo se llevaron a cabo diversas movilizaciones sociales, para dejar claro el descontento de la población en torno a las medidas económicas adoptadas en cada territorio, que afectan a las personas menos acaudaladas.

La marcha mundial de indignados, convocada para este sábado, comenzó en horas de la mañana en países de Asia, Oceanía y posteriormente en Europa. La protesta global denominada 15-O (15 de octubre), está inspirada en el movimiento precursor español 15-M (15 de mayo).


Peligrosa provocación contra Cuba

Percy Francisco Alvarado Godoy

El próximo 9 de diciembre, en vísperas del Día Internacional de los Derechos Humanos, un grupo de contrarrevolucionarios radicados en La Florida, movilizados por la organización terrorista Movimiento Democracia, zarparán desde Cayo Hueso hacia las costas cubanas, empleando una flotilla de embarcaciones, para montar un peligroso espectáculo mediático cuyas derivaciones políticas son impredecibles. Hasta el momento es impreciso determinar si será una sola nave de 80 pies de eslora la que estará involucrada o se incorporarán a la loca aventura otras embarcaciones. Junto al Movimiento Democracia, participarán representantes de otras organizaciones anticubanas como la Organización de Jóvenes Exiliados Cubanos (OJEC), Agenda Cuba, la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) y el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba.

El terrorista y organizador de este nuevo show, Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democrático, declaró en una conferencia de prensa, con total desparpajo e impunidad, que la provocación en marcha tiene como finalidad la de “llevar a los cubanos en la isla un mensaje de solidaridad que se vislumbre desde tres provincias – La Habana, Pinar del Río y Matanzas – mediante un espectáculo de fuegos artificiales.”

Plenamente consciente de que esta delicada operación marítima entraña la posibilidad de agravar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el propio Ramón Saúl Sánchez declaró al Nuevo Herald: “Los riesgos son el mar; que la tiranía nos agreda, o que el gobierno de Estados Unidos nos detenga, como ha sucedido”.

El gobierno norteamericano debe tomar conciencia del hecho indiscutible de que esta nueva provocación le coloca ante serias responsabilidades, dado el hecho de que alguna de las embarcaciones pudiera cruzar el límite de las doce millas e ingresar en las aguas jurisdiccionales cubanas, lo que representaría un peligroso punto de conflicto, pues Cuba, obviamente, tiene el legítimo derecho de responder ante la provocación que entraña el ingreso ilícito a sus fronteras marítimas por parte de alguna de estas naves. Cuba, tal como sucedió el 24 de febrero de 1996, ocasión en que fueron derribadas dos avionetas de la organización terrorista Hermanos al Rescate, luego de constantes violaciones de su espacio aéreo y de que el gobierno norteamericano hiciera caso omiso de las advertencias y comunicados oficiales cursados con respecto a estas reiteradas provocaciones, tiene la potestad soberana de hacer respetar sus fronteras.

La parte norteamericana, hasta el momento, no ha tomado acción alguna para detener esta acción provocadora, lo que confirma el grado de impunidad con el que actúan los grupos terroristas anticubanos asentados en su territorio. Las agencias gubernamentales estadounidenses como el FBI, el ICE, la Guardia Costera y otras, conocen muy bien los antecedentes delictivos, terroristas y provocadores de los integrantes del Movimiento Democracia y, particularmente, del señor Ramón Saúl Sánchez Rizo. Hasta el momento, solamente la portavoz de la Guardia Costera, Marylín Fajardo, se limitó a declarar que su agencia no tiene autoridad para intervenir en una actividad de ese tipo.

Para lograr la efectividad del show provocador, los grupos vinculados a la descabellada aventura se han valido del andamiaje mediático vinculado a la mafia terrorista anticubana como El Nuevo Herald, El Diario de las Américas, Radio Martí, varios blogs contrarrevolucionarios como Misceláneas de Cuba y Punto de Vista e, incluso, varias agencias de prensa internacionales. Todos estos medios no solo han dado detalles de la peligrosa aventura, sino han servido para incitar a los ciudadanos residentes en la Isla a sumarse al evento mediante actos de desobediencia civil, contando con el apoyo de la de irrelevante red contrarrevolucionaria interna. Varios miembros de estos grupúsculos han declarado su participación en cacerolazos y otras provocaciones, en los momentos en que se realice la provocación anticubana, a la par que han incitado a sus miembros a acudir a aquellas ciudades costeras para realizar actos de desobediencia social, los que constituyen flagrantes violaciones de la legislación cubana.

Antecedentes provocadores del Movimiento Democracia:

Hasta el momento, esta organización provocadora ha realizado alrededor de 16 expediciones marítimas frente las costas de Cuba, en dos de las cuales han usado fuegos pirotécnicos. Se conoce ya que en esta oportunidad emplearán morteros de mayor calibre, lo que hará más efectiva la provocación.

El Movimiento Democracia creado el 13 de julio de 1995, a partir de la Comisión Nacional Cubana, y nucleado con contrarrevolucionarios de Nueva York, Nueva Jersey, La Florida y Puerto Rico, es conocido en Miami como el Movimiento Cepillo, dada su tendencia a recaudar fondos dentro de la comunidad cubana en Estados Unidos y por mantener una permanente actitud provocadora frente a las costas cubanas, buscando reiteradamente la ocasión para propiciar un incidente entre Cuba y los Estados Unidos. Cuenta con una emisora radial denominada Radio Democracia, cuenta con delegaciones en Puerto Rico y Nueva Jersey y no sobrepasa a las 20 personas dentro de su membrecía, aunque mantiene fuertes lazos con otras organizaciones terroristas como la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), Alpha 66, Cuba Independiente y Democrática (CID) y otras.

Según el sitio EcuRed, “sus cabecillas principales han sido Ramón Saúl Sánchez Rizo, presidente; Luis Felipe Rojas, secretario de prensa; Norman del Valle, jefe de operaciones; Frank Álvarez, jefe naval; Ramón Díaz, jefe de seguridad; Marcelino García, jefe del grupo aéreo democracia. Luis Felipe Rojas es el hombre de mayor confianza de Ramón Saúl; es sobrino nieto del esbirro de la tiranía batistiana Cornelio Rojas. Ha sido supervisor en el condado Miami Dade para víctimas de la violencia doméstica. Es consejero de niños en un albergue de mujeres que han sido víctimas de abuso. Norman del Valle tiene un negocio de contrataciones en Miami y está vinculado al terrorista “Pepe” Hernández, directivo de la FNCA.”

Mantiene una página en Facebook con el link:

http://www.facebook.com/profile.php?id=100000369500684

La Ruta del dinero evidencia que recibe financiamiento de representantes y organizaciones de la derecha cubanoamericana, como la FNCA, la familia Bacardí, directivos vinculados al Ocean Bank, la firma de abogados de Miami Mortgase, y los contrarrevolucionarios ya fallecidos, Elena Díaz-Verson, y Arnaldo Monzón Plasencia, directivo de la FNCA que financió también las operaciones terroristas contra Cuba desde Centroamérica de Luis Posada Carriles, señala asimismo EcuRed.

En varias oportunidades, tal como ocurrió el 13 de julio de 1996, el Movimiento Democracia organizó otra flotilla, amenazando con bravuconería que penetraría en las aguas jurisdiccionales cubanas. Tiempo después, en 1997, realizó otras cuatro provocaciones, la mayoría de las cuales las ejecutó junto a Hermanos al Rescate. Posteriormente, en enero de 1998, trató de provocar un incidente durante la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba. Las otras alocadas aventuras se repitieron en múltiples oportunidades desoyendo, incluso, la Proclama Presidencial norteamericana de marzo de 1996, que trataba vanamente de restringir tales actos de provocación. El Movimiento Democracia ha desoído deliberadamente las débiles presiones de las autoridades norteamericanas a pesar de que le fueran decomisadas las naves Democracia y Derechos Humanos, en septiembre de 1997 y en diciembre de 1998, respectivamente. Esas medidas impuestas por las autoridades de Estados Unidas fueron ignoradas descaradamente por el terrorista Ramón Saúl Sánchez, quien ha llegado al descaro de enviar lanchas teledirigidas por GPS, tal como ocurrió con una de ellas, en junio de 1998, la cual recaló en la playa El Chivo, en la entonces Ciudad de La Habana, cargada de propaganda incitando a la subversión.

A partir del año 1999 incrementó sus vínculos con terroristas y organizaciones contrarrevolucionarias de Miami, tales como Alpha-66, la FNCA, el CLC, el CID y la Federación Sindical de Plantas Eléctricas, Gas y Agua de Cuba en el exilio, entre otras, asumiendo todavía un mayor papel provocador y peligroso. Sus posiciones de línea dura lo han llevado a participar activamente junto a los secuestradores del entonces niño cubano Elián González y en la defensa de Posada Carriles y sus cómplices mientras se encontraban detenidos en Panamá.

El jefe del movimiento Democracia:

Ramón Saúl Sánchez nació en Colón, Matanzas, Cuba, en el año 1954. Desde muy joven, se trasladó a los Estados Unidos, vinculándose con apenas 17 años a grupos terroristas como el Frente de Liberación Nacional Cubano (FLNC), Abdala, Alpha-66, Jóvenes de la Estrella, CORU, Organización para la Liberación de Cuba, Omega 7 y Cuba Independiente y Democrática (CID). De inmediato, desarrolló una activa participación en hechos terroristas de gran envergadura y peligrosidad, vinculándosele al asesinato de cuatro ciudadanos norteamericanos cuya aeronave hizo explotar en pleno vuelo, mientras dirigía la organización terrorista denominada Jóvenes de la Estrella. Ramón Saúl Sánchez participó con el FLNC, entre los años 1972 y 1975, en una decena de ataques a embarcaciones pesqueras y buques como en el caso del Máximo Gorki, en Puerto Rico. Le acompañó en estas correrías el terrorista Francisco Eulalio Castro Paz, de sucio historial delictivo que le vinculan a homicidios y narcotráfico, así como Orlando Bosch Ávila. Ramón Saúl estuvo involucrado en las acciones realizadas por la organización terrorista Acción Cubana, dedicada al envío de cartas bombas a misiones diplomáticas cubanas en el exterior, particularmente en 1974.

Ramón Saúl Sánchez Rizo es técnico en electrónica y vive en 7105 SW 8 TH Street Suite 101. Piso 2. Brickelave. Miami. FL 33144 (2000). Sus vínculos más frecuentes han sido terroristas de la catadura de Luis Posada Carriles, Sergio Francisco González Rosquete, Higinio Díaz Ané, Justo Regalado Borges, José Basulto, Rodolfo Frómeta Caballero, Rubén Darío López Castro, Nelsy Ignacio Castro Matos, Orlando Gutiérrez Boronat, Enrique Encinosa Canto y muchos otros, que en estos momentos planean acciones violentas contra Cuba en las propias narices del FBI.

Conclusiones:

La actual administración del presidente Obama debe tomar conciencia plena del peligro que representa la cacareada flotilla que arribará a costas cubanas en diciembre próximo, así como las profundas implicaciones y responsabilidad que tendría que asumir si algunos de los experimentados terroristas y provocadores, ávidos de criminal protagonismo, osan cruzar las aguas territoriales cubanas. Obama tiene la palabra para detener tan descabellada aventura, azuzada por la ultraderecha anticubana y sus propios contrincantes políticos. Cuba, por su parte, no olvidará su legítimo derecho a defenderse de cualquier agresión o provocación.

La gran mayoría del pueblo cubano ignorará esta nueva bufonada mediática y no se prestará a ella, dispuesto a darle justa respuesta a quienes, cacerola en mano y ansiosos de llenar sus bolsillos de dólares provenientes de sus amos del Norte, intenten salir a la calle a realizar cualquier provocación contrarrevolucionaria.

¡Están advertidos!

La Habana, 15 de octubre de 2011


Congresistas de EEUU reciben en Washington a integrantes de La Colmenita

Bill Hackwell

Publicado el 15 Octubre 2011

Las Congresistas Bárbara Lee y Laura Richardson, ambas Demócratas de California, recibieron en la mañana del viernes en sus oficinas del Capitolio de Washington a integrantes de la Compañía Teatral Infantil “La Colmenita”, de Cuba.

Gracias al testimonio gráfico de Bill Hackwell y los comentarios enviados a Cubadebate por Alicia Jrapko, coordinadora en Estados Unidos del Comité Internacional por la Libertad de los Cinco antiterroristas cubanos encarcelados en ese país, hemos podido reconstruir la primera jornada del grupo en la capital de los Estados Unidos.

Carlos Alberto Cremata, director de la compañía, y varios de sus integrantes sostuvieron un diálogo con Gerardo Hernández, uno de los Cinco presos en Estados Unidos. También, cantaron y actuaron en la Oficina de Intereses de Cuba para los integrantes del cuerpo diplomático y sus familiares.

La Colmenita en el Congreso de los Estados Unidos. Foto: Bill Hackwell

La Colmenita en el Congreso de los Estados Unidos. Foto: Bill Hackwell

Con la Congresista Bárbara Lee. Foto: Bill Hackwell

Con la Congresista Bárbara Lee. Foto: Bill Hackwell

Con la congresista Laura Richardson. Foto: Bill Hackwell

Con la congresista Laura Richardson. Foto: Bill Hackwell

Actuando como si estuviera hablando con Gerardo, después que sucedió. Todos los niños estaban felices por el diálogo con él. Foto: Bill Hackwell

Los niños actúan como si estuvieran hablando con Gerardo, cosa que en verdad sucedió y fue extraordinariamente emotivo para ellos. Foto: Bill Hackwell

los ninos senalando las fotos de los 5 eran los ninos de los diplomaticos cubanos, jovenes que se encotraban tambien alli y los ninos de La Colmenita. Foto: Bill Hackwell

En la sede de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington. Los niños de los diplomáticos cubanos y los de La Colmenita. Foto: Bill Hackwell

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita, en la sede de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington. Foto: Bill Hackwell

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita, en la sede de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington. Foto: Bill Hackwell

En la Sección de Intereses de Cuba en Washington. Foto: Bill Hackwell

En la Sección de Intereses de Cuba en Washington. Foto: Bill Hackwell

Hicieron bailar hasta las sillas. Foto: Bill Hackwell

Los niños hicieron bailar hasta las sillas. Foto: Bill Hackwell

Foto: Bill Hackwell

Foto: Bill Hackwell

Foto: Bill Hackwell

Foto: Bill Hackwell


¡Condenadme, no importa, la historia me absolverá!

Aquel 16 de octubre de 1953, Fidel Castro, como abogado que ejercía su propia defensa en la causa 37 en las más difíciles condiciones y enfrentando toda clase de irregularidades, pronunció su trascendental alegato conocido como La historia me absolverá.

La tiranía quiso encerrar la verdad en la pequeña salita del hospital Saturnino Lora, de Santiago de Cuba, donde se celebró aquella sesión del juicio por los sucesos del asalto al cuartel Moncada. Aislada por las bayonetas y la censura, el régimen se propuso impedir que se oyera la voz de la Revolución e impuso una cortina de silencio en torno a las palabras del jefe del movimiento revolucionario que protagonizó las acciones patrióticas del 26 de julio de 1953.

Pero lo sucedido en los días que siguieron y particularmente aquel 16 de octubre de 1953 confirmaría con creces la fuerza real de aquel pensamiento de José Martí: "Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército".

En la sala de estudios de la Escuela de Enfermeras del hospital santiaguero, el líder de la Generación del Centenario del natalicio del Maestro libró otro importante combate, extensión de la gloriosa acción del 26 de julio de 1953, que repercutiría en aplastante victoria moral, política e ideológica sobre la tiranía proimperialista que ensangrentaba al país y violaba todos los derechos democráticos.

Cruda y valiente denuncia al carácter anticonstitucional del régimen, a sus crímenes y atropellos; análisis profundo de la realidad cubana de la época, La historia me absolverá —justamente considerada como el documento más trascendental del periodo republicano— fue sobre todo una eficaz arma de la lucha política posterior por el derrocamiento de la tiranía y los objetivos de liberación nacional.

Programa político y de acción, aquel alegato expuso con claridad meridiana lo que se conoce como el Programa del Moncada, lo más avanzado que se podía plantear en las condiciones históricas de la Cuba de la época; un programa de liberación nacional, democrático y popular, que unía a todo el pueblo oprimido y cuya "lectura cuidadosa —como ha dicho Fidel— evidencia que nos apartábamos ya por completo de la concepción capitalista del desarrollo económico y social".

Genialmente adecuados a las máximas aspiraciones que cabía entonces proponerse dentro de las circunstancias objetivas y subjetivas, nacionales e internacionales del momento, estaban expresados los fines inmediatos de la lucha revolucionaria, y también las simientes del camino antifeudal, antiburgués, antimperialista, socialista, que nuestra Revolución ha recorrido y recorre desde hace ya más de medio siglo.

La historia me absolverá, cuya lectura siempre resultará básica e indispensable para cualquier revolucionario cubano, resume los anhelos seculares de nuestro pueblo. Como también en su tiempo fueron Carlos Manuel de Céspedes en la Declaración de Independencia, y José Martí y Máximo Gómez en el Manifiesto de Montecristi.

Aquel alegato, más que una pieza oratoria de autodefensa, representó la expresión del interés nacional. Transcrito e impreso con el mayor sigilo y patriotismo, de su encendido texto emergió invencible la imagen de los héroes y los mártires del 26 de julio de 1953 y se hizo irreversible el camino revolucionario de nuestro pueblo, como definitiva fue también la jefatura de Fidel, guía querido y Comandante en Jefe de la Revolución.

Tomado de Granma