domingo, 9 de octubre de 2011

Estudiantes de Chile convocan a paro nacional para el 18 y 19 de octubre

Estudiantes de Chile reiteran llamado a paro este 18 y 19 de octubre. (Foto: La Tercera)

TeleSUR 09-10-2011

El pleno de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) dio por terminada la mesa de trabajo que había iniciado con el Gobierno y convocó para el próximo 18 y 19 de octubre a una nueva jornada de paro nacional y marchas.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), Camila Vallejo, responsabilizó directamente al Ejecutivo del fin de las conversaciones y advirtió que "hubo un diseño concertado por parte del Gobierno para que esta mesa de trabajo no prosperara".

"Se nos cerraron las puertas y eso hay que recalcarlo aquí. No fuimos nosotros los estudiantes los que quisimos romper con esta mesa, sino que fue el mismo Gobierno porque no tenía la capacidad política ni la voluntad de atender las demandas de la gran mayoría del país", subrayó.

Vallejo sostuvo que lo que terminó por romper la mesa fue que el Gobierno les presentara nuevamente "una propuesta que hace más de tres meses hemos venido rechazando (...) ésa también es una provocación y una clara manifestación de no querer que esta mesa pudiera perdurar en el tiempo y llegar a buen puerto", remarcó.

A su vez, el Ejecutivo mantuvo que la mesa de diálogo no pudo prosperar porque el movimiento estudiantil fue "tomado, cooptado y dirigido por los grupos más ultra, los más intransigentes e ideologizados", según señaló este domingo el portavoz del gobierno Andrés Chadwick.

El Gobierno dejó claro que no se harán nuevas propuestas a los estudiantes, y que los proyectos de Ley sobre educación, presentados sin haber sido discutidas con estudiantes y profesores, seguirán su curso en el Congreso, instancia que a su vez, ha dicho que no aprobará normativa alguna que no sea consultada prevaimente a los sectores afectados.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, llamó este domingo a los estudiantes a que retomen nuevamente el diálogo.

"El Gobierno tiene un compromiso claro y firme: Garantizarle a todos educación de calidad, y es algo que necesitamos. Y en segundo lugar, garantizarles, a todos los que necesitan, educación gratuita", reiteró.

Ambas partes se acusan mutuamente de haber roto la única y frágil instancia de acercamiento creada en cinco meses de conflicto, que mantiene semiparalizado el sistema educativo chileno, con escuelas y universidades tomadas, por la demanda de una educación pública, gratuita y de calidad que es respaldada por el 80 por ciento de la población.

Precisamente este fin de semana, los chilenos participaron en el
Plebiscito Nacional convocado para que la población manifieste su interés en apoyar las causas de la lucha estudiantil.

El Colegio de Profesores dio a conocer los primeros datos de la consulta ciudadana no vinculante que organizó este fin de semana. Según la información oficial hasta el mediodía del domingo habían votado un millón 16 mil 827 personas, 341 mil de ellas a través de internet, y un 90 por ciento estaban en contra del lucro en la educación.

Para el Gobierno, la iniciativa de los docentes es "sólo una acción de un grupo gremial que ha decidido consultar a las personas en términos informales", dijo Chadwick este domingo.

El martes pasado, los estudiantes de secundaria también
anunciaron que abandonarían la mesa de trabajo con el Gobierno por considerar que las propuestas que fueron presentadas ya habían sido escuchadas y rechazadas por el sector.


Plebiscito por la Educación ha convocado más de un millón de votantes

radio.uchile.cl

Domingo 9 de octubre 2011 14:41 hrs.

Los organizadores entregaron resultados preliminares de la consulta, que han respondido 1.032.803 personas, con hasta un 95% de respaldo a las demandas estudiantiles, en relación a gratuidad, lucro y desmunicipalización. Las votaciones en línea continúan hasta la medianoche del domingo.

Más de un millón de personas habían participado en el Plebiscito Nacional por la Educación hasta este domingo, según los datos entregados por los organizadores de la consulta, que se inició el pasado viernes.

El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, señaló que los resultados preliminares indican que entre un 89% y un 95% de los votantes apoyaron las demandas, relacionadas con gratuidad, lucro y desmunicipalización, además de la necesidad de establecer el plebiscito vinculante.

Según la información difundida por los organizadores, 1.032.803 personas votaron, de las cuales 723.614 lo hicieron en 1.711 mesas computadas y 309.189 utilizaron internet.

“Siempre en una votación se ve el ambiente que hay, el clima: para quién puede haber pasado desapercibido que la gente quería votar, que las mesas estaban con cola, que se levantaron en las ferias libres, en todas partes”, comentó Gajardo, manifestando su satisfacción por la convocatoria.

“¿Alguien podría poner en duda que hubo una gran participación? Aquí estamos sólo llevando a datos esto, pero evidentemente que el hecho se produjo ayer y antes de ayer. Eso es lo importante y significativo”, consideró.

Los organizadores informaron que los resultados finales serán entregados al Presidente Sebastián Piñera, a los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados y al presidente de la Corte Suprema, Milton Juica.

Respuesta a cuestionamientos

En la conferencia de este domingo, los organizadores contestaron también a los cuestionamientos sobre la rigurosidad del Plebiscito, luego que usuarios de redes sociales acusaran haber votado en más de una ocasión por internet.

“Puede haber ocurrido que efectivamente haya personas que hayan inventado RUTs y votaron no sé cuántas veces. Nosotros no somos el Registro Electoral, no tenemos esa infraestructura”, dijo Rosana Dresden, representante de Voto Ciudadano.

“Nosotros no tenemos el registro de todos los RUT del país del Registro Civil. Yo creo que todo el mundo sabe que los sitios colapsaron, que hubo mucha gente que estuvo tres días tratando de votar”, señaló.

Previamente, Voto Ciudadano había declarado mediante Facebook que “si hay quienes se han dado el trabajo de inventar ruts para poder desvirtuar este proceso de participación ciudadana, lo consideramos lamentable”.

“Si el porcentaje de esos votos fraudulentos tiene realmente incidencia o no en el total de votos emitidos por internet, es algo que se sabrá cuando se termine la revisión de las bases de datos de los votos emitidos”, agregaron.

Aunque las mesas de votación se cerraron el sábado luego de dos jornadas de consulta, la convocatoria se mantendrá abierta en internet hasta la medianoche de este domingo. Los sitios para votar son: Voto Ciudadano, Colegio de Profesores y Minuano.org/votoCiud.


Tributo al Che

Reciben sus pañoletas más de 110 000 pioneros del país. Realizan primera guardia de honor en el Mausoleo del Frente de Las Villas

Los nuevos pioneros moncadistas colmaron de emoción las escuelas de toda Cuba. Autor: Lisandra Marrero

Nelson García Santos
digital@juventudrebelde.cu
8 de Octubre del 2011 23:57:11 CDT
SANTA CLARA, Villa Clara.— Más de 110 000 niñas y niños de primaria en todo el país recibieron la víspera sus pañoletas azules que los identifican como pioneros moncadistas, trascendió en el acto central nacional de ingreso a la Organización de Pioneros José Martí, efectuado aquí en el Complejo Escultórico Comandante Ernesto Che Guevara.
Durante la ceremonia, en ocasión del aniversario 44 de la caída en combate del Che, cien pioneros villaclareños recibieron sus atributos, y al igual que en todas las provincias, asumieron el compromiso de esforzarse por ser como el Guerrillero Heroico.
Yamilé Ramos Cordero, presidenta de la Organización de Pioneros José Martí, destacó que cada 8 de octubre se realizan estas ceremonias para rendir tributo al Che Guevara, quien constituye una perenne inspiración para los niños.
También reconoció a los trabajadores del Complejo Escultórico Comandante Ernesto Che Guevara, que recibieron la víspera el premio Los Zapaticos de Rosa, la más alta distinción que otorga la organización de pioneros.
Ramos Cordero subrayó que ellos contribuyen a la educación político-ideológica de las nuevas generaciones, a forjarlas como cubanos dignos y revolucionarios.
En las conclusiones del acto, Serguei Martín Guerra, presidente de la OPJM en Villa Clara, exhortó a los pioneros a ser buenos estudiantes y amar siempre a la Patria y la Revolución.
En el mismo complejo fue inaugurada también la exposición ¿Cómo honrar tu memoria?, en honor al Che y sus compañeros de la guerrilla, del destacado pintor naif Noel Guzmán Boffill. La muestra está conformada por 12 lienzos de diferentes formatos y 15 camisas pintadas pertenecientes en su mayoría a combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Ceremonia militar de guardia de honor
La víspera también se celebró la ceremonia militar de guardia de honor de los alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Villa Clara en el Mausoleo del Frente de Las Villas, aledaño al monumento al Che.
A partir de ahora, estudiantes destacados, cada 8 de octubre, realizarán esa ceremonia de ocho de la mañana a seis de la tarde. También lo harán el día 16 de este propio mes, fecha en que se fundó el Frente de Las Villas.
En el Mausoleo reposan los restos de combatientes del 26 de Julio, del Directorio Revolucionario 13 de Marzo y de la Columna 8 Ciro Redondo, que comandó el Guerrillero Heroico. Estas fuerzas integraron el referido frente guerrillero en el Escambray.
Cada una de las actividades de tributo al Che fueron encabezadas por Julio Lima Corzo, primer secretario del Partido en Villa Clara; Yamilé Ramos, otros dirigentes políticos y del Gobierno, la UJC y oficiales de las FAR.

Cheney y Pinochet unidos por la eternidad

Por Ariel Dorfman *

Tomado de Página 12

Dick Cheney tiene miedo de que lo vayan a Pinochetear.

No es invento mío, ni la noticia ni tampoco el vocablo tan extraño, aún más peregrino en inglés que en castellano. Al que se le ocurrió retorcer el nombre del ex dictador chileno para convertirlo en verbo soez, fue nada menos que al coronel Lawrence Wilkerson, quien ejerciera de jefe de gabinete de Colin Powell y utilizó esa palabra para sugerir que Cheney teme que, como Pinochet, lo puedan someter a un juicio en el extranjero por crímenes contra la humanidad.

En efecto, desde que Pinochet fue detenido en Londres en 1988, pasando el próximo año y medio luchando su extradición a España para ser juzgado como responsable de torturas durante su régimen, desde que la Cámara de los Lores determinó que era válido procesar a un jefe de Estado por violaciones de derechos humanos en un país diferente de aquel donde los abusos habían sido cometidos, el espectro de esa decisión y aquel destino han rondado a gobernantes y ex mandatarios del mundo entero.

Lo que aterroriza al vicepresidente de Bush (y debería aterrorizar al mismo Bush también) es que cierta mañana, al encontrarse sorbiendo un café au lait en París o paseándose por el Támesis o examinando el Guernica de Picasso en el Museo Reina Sofía de Madrid (¿reconocerá la devastación de Irak en aquel cuadro?) de pronto sienta que alguien le toca el hombro y lo invita a que lo acompañe a la estación de policía más cercana. En forma muy amable, por cierto, puesto que no lo van a golpear ni menos enviarlo secretamente a experimentar las delicias de un sótano, digamos, en Corea del Norte. Jamás a nadie se le ocurriría someterlo a la tortura del agua (waterboarding) en Guantánamo para forzarlo a confesar, nadie le susurrará en la oreja, “si no tienes nada que esconder, nada tienes que temer”. Y cuando, como corresponde, le hayan tomado las huellas digitales, habrán de llevar a Cheney ante un magistrado para que sea informado de que, de acuerdo a la ley internacional, se le imputa haber propiciado actos de tortura, una actividad condenada por un Convenio Internacional que los Estados Unidos ratificó en 1994. Y después tendrá la oportunidad –que no obtuvieron sus presuntas víctimas– de defenderse con abogados, amén de poder examinar y refutar a sus acusadores.

Es cierto que el ex vicepresidente puede evitar tan desagradables experiencias quedándose dentro de las fronteras de su propio país, sin aventurarse al extranjero, salvo tal vez una visita turística a Bahrein o a Yemen, naciones que no han ratificado los tratados que sancionan la tortura. Lo que Cheney no podrá evitar, sin embargo, es la vergüenza y deshonra universal de ser contaminado por la palabra Pinochet.

Una infamia que, desafortunadamente, también infecta al país donde Cheney nació y que ahora le da refugio y le ofrece impunidad.

Al rechazar toda investigación, y menos todavía el procesamiento, de miembros del gobierno de Bush inculpados de crímenes contra la humanidad, los Estados Unidos le están diciendo al mundo que no obedece los pactos que ha firmado ni tampoco sus propias leyes domésticas. Está declarando que alguno de sus ciudadanos, los más influyentes entre ellos, están más allá del alcance de la ley. Y se une a un grupo de naciones delincuentes que en forma rutinaria torturan y humillan a sus prisioneros, negándoles el hábeas corpus.

Es difícil exagerar cuánto daña esto a la patria de Lincoln, cuánto le desprestigia convertirse en un país que tira por la ventana miles de años de progreso en la lucha por definir lo que significa ser humano, lo que significa tener derechos por la mera circunstancia de ser humano. Un país que desprecia la Carta Magna y destruye el legado establecido por los forjadores de la independencia norteamericana y que además viola la Carta de las Naciones Unidas que Estados Unidos mismo ayudó a forjar después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el clamor “nunca más” se oyó en todo el planeta malherido. Un país que aplaude el juicio a Mubarak en Egipto y deplora las cámaras de tortura de Libia y se aflige por las masacres en Siria, pero que no está dispuesto a pedirle cuentas a su propia elite.

Claro que hay una manera de contrarrestar este estigma y, de paso, determinar si Cheney, al proclamar su propia inocencia (como lo hizo Pinochet), se fundamenta en la realidad o en la mentira.

Que juzguen a Dick Cheney en su propio país. Que un jurado decida si, como él mismo ha declarado, hubiera sido inmoral “no hacer todo lo que fuera necesario” (es decir, torturar) “con tal de proteger la nación contra más ataques como los que se llevaron a cabo el once de septiembre del 2001”. Examinar en forma pública si aquellas “interrogaciones intensificadas” (enhanced interrogations) fueron, en efecto, imprescindibles para la seguridad de los norteamericanos o si, por el contrario, han terminado por amenazar la paz del país al degradar su prestancia ética, creando más fanáticos del Jihad dispuestos a nuevos asaltos terroristas.

Justice for all.

Justicia para todos.

Las tres últimas palabras del juramento a la bandera que los escolares de la patria de Roosevelt y Obama recitan cada mañana, sus manos sobre el corazón, las palabras que repetí yo de niño en Nueva York y que me ardió como una antorcha interior a lo largo de múltiples exilios.

No dice: justicia para una persona. No dice: justicia para algunos. No dice: justicia para casi todos.

Para todos.

Esta frase tan simple expresa que no importa cuán poderoso puedes ser, si eres un tirano como Pinochet o alguien como Cheney que podría, de haberle ocurrido algo a Bush, ser presidente de los Estados Unidos, nunca jamás es posible colocarse por encima de la ley.

Todos.

Una palabra que es sinónimo de humanidad, toda ella, el primero y el último de nosotros, el que manda a millones y la víctima que aúlla en la oscuridad rogando para que el dolor cese.

Si Dick Cheney amara de veras a su país, exigiría que se convocara un Grand Jury –un grupo eminente de conciudadanos– para estimar si procede juzgarlo, desearía un mundo donde los escolares del futuro, sus propios nietos y bisnietos, puedan de veras jurar que tiene que haber justicia para todos.

¿O acaso no quiere que su nombre quede limpio y nunca más ni remotamente se asocie al de Pinochet, traidor y ladrón y falsario, un hombre que torturó a su propio pueblo y que sólo vive y perdura en los anales infinitos de la ignominia?

* Escritor chileno y autor, entre otros libros, de Entre sueños y traidores: un ‘striptease’ del exilio.