jueves, 22 de septiembre de 2011

LIBIA: NUEVAMENTE DESDE CERO

Jorge Gómez Barata

La repugnancia y la ira que provoca la agresión perpetrada por la OTAN contra Libia y la solidaridad con un ex líder sometido a una feroz cacería, no pueden inducir apreciaciones estratégicamente erróneas.

Voceros interesados amenazan con la posibilidad de que la fórmula utilizada en Libia sea empleada contra otros países y, con buena fe, desde la izquierda se alerta sobre el peligro. De hecho se amplifica y se acredita la bravuconada, soslayando que cuando los revolucionarios son consecuentes y coherentes, difícilmente el imperio pueda generar las circunstancias internas como las que sirvieron de marco a la agresión.

En Libia, como también ocurre en otros lugares del Medio Oriente, tuvo lugar un paulatino y prolongado deterioro de las posiciones nacionalistas y antiimperialistas originales, realizándose concesiones que comprometieron la credibilidad del liderazgo y la cohesión social. Mediante dudosas maniobras y concesiones, los gobernantes libios se aproximaron a occidente y paulatinamente se alejaron de sus aliados naturales y de los sectores más consecuentes de su propio pueblo que finalmente se dividió en partidarios y adversarios de Gaddafi. Se trata de desviaciones a las cuales ningún proceso revolucionario ha sobrevivido.

No es exacto sostener que la ENTENTE occidental haya bombardeado a Libia para apoderarse de su petróleo, cosa que ya tenían porque Gaddafi se lo había entregado. Tampoco es sostenible que se trate de contradicciones interimperialistas al estilo de la Primera Guerra Mundial y de que Estados Unidos haya hecho la guerra para desplazar a Europa del control de los recursos naturales libios. El imperio ya no funciona de ese modo.

No consta que en sus inicios la rebelión libia se originara con apoyo de la OTAN y ni siquiera que estuviera liderada por el llamado Consejo de Transición. La verdad es que la OTAN, Estados Unidos y el CNT llegaron después y realizando oportunistas maniobras y manipulaciones lograron confrontar a Gaddafi y castrar el movimiento de protesta de matriz popular, islámica y tribal que se inició al margen de la OTAN y ante el cual los líderes nacionales no reaccionaron apropiadamente.

Quien desde el inicio percibió con claridad e integralmente el fenómeno que se gestaba fue Fidel Castro que antes del primer disparo y de la primera movida europea, advirtió que la OTAN haría la guerra. Fidel que no asumió la defensa de los líderes libios adelantó que si su presidente encabezaba la resistencia, pudiera pasar a la historia. Fue como pronosticar una segunda oportunidad.

Muchos analistas constatan el hecho de que: “Libia es diferente porque es un país tribal”; sin reparar que todos los países fueron alguna vez tribales y que las tribus desparecieron como consecuencia del progreso, de la formación de la naciones y de los estados nacionales. Libia no superó ese status porque no hubo interés en que se convirtiera en un moderno Estado autóctono dotado de las instituciones políticas y jurídicas apropiadas. También se recuerda que el país tenía los mejores indicadores sociales de Africa, como si ello absolviera a quienes lo encabezaron de sus errores; también los Emiratos del Golfo tienen el PIB per cápita más alto del mundo, cosa que no los convierte en modelos.

La tragedia Libia está a la vista: Estados Unidos y la OTAN aprovecharon las vulnerabilidades introducidas en su proceso político para pasar la cuenta a Gaddafi por sus acciones revolucionarias de juventud y por las aventuras en las que se involucró cuando con los lucros del petróleo pagó excentricidades y financió acciones mediante las cuales trataba de reciclar la imagen del revolucionario radical que había dejado de ser.

El pueblo libio acaba de recibir tres reveces: tras cuarenta años se frustraron las esperanzas que Gaddafi un día representó, fracasó el intento de forzar a una rectificación que era viable en los primeros días de la revuelta y se crearon vulnerabilidades aprovechadas por la OTAN.

Si admitimos que el mundo y con él la política han cambiado, deberíamos aceptar que también cambian las tácticas revolucionarias y se actualiza el antiimperialismo que hoy se forma con acciones y enfoques talentosos e imaginativos a las vez que firmes como los exhibidos por la nueva izquierda latinoamericana y no con apelaciones revolucionaristas ni automatismos dictados por pasiones y percepciones descontextualizadas.

Corroída desde dentro lo que fue la revolución libia sucumbió no solo ante la OTAN sino a sus propias inconsecuencias y, minada por la corrupción y el nepotismo conoció más traiciones que lealtades. A su pueblo con unos u otros líderes solo le queda la alternativa de reiniciar la lucha.

De todas las doctrinas prefiero la de Raúl Castro: “La mejor manera de ganar la guerra es evitarla”. Para el record de las interpretaciones aclaro que para evitar la guerra no hay que pactar con el imperio, sino ante todo y en primer lugar, es preciso renovar el compromiso y el pacto con el propio pueblo. Allá nos vemos.

La Habana, 22 de septiembre de 2011

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2011

AUDIO

En estos últimos días la presencia de Cuba ha sido palpable en El Salvador, y ha tenido en la firma del Acuerdo de Alcance Parcial por autoridades de El Salvador y Cuba, el evento de mayor significado. Dicha ceremonia fue presidida por el ministro de Economía salvadoreño, Héctor Dada Hirezi, y el Viceministro Primero del Comercio Exterior de Cuba, Orlando Hernández Guillén, quienes han asegurado que con la firma de tal acuerdo ambos gobiernos pretenden incrementar los flujos de comercio, inversión y cooperación en diferentes productos de interés para los países.
Dada Hirezi ha explicado que dentro de las preferencias arancelarias, el acuerdo contiene disposiciones que permitirán mejorar las relaciones comerciales en materia de Reglas de Origen, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Obstáculos Técnicos al Comercio, Defensa Comercial, Solución de Controversias y Cooperación. Asimismo, que dentro de los productos que gozarán de preferencias arancelarias se encuentran: avícolas, miel, frutas tropicales, harinas, chocolates, panadería, cerveza, ron, tabaco, cemento, medicamentos, plásticos, papel y cartón, calzado, entre otros.
Por su lado, el viceministro cubano agradeció y felicitó al gobierno salvadoreño por las magníficas condiciones creadas para que, a lo largo de estos meses, las negociaciones entre Cuba y El Salvador pudieran culminar exitosamente, como lo están haciendo ahora con la firma del Acuerdo de Alcance Parcial. Además, Hernández aseguró que el acuerdo es la base de un inicio para que los vínculos económicos y comerciales entre Cuba y El Salvador, sean cada vez más amplios y fructíferos para el bienestar de ambos pueblos.
El convenio beneficiará con reducciones arancelarias a 433 líneas de productos salvadoreños y 618 líneas de productos cubanos, según el documento. Cifras del Banco Central de Reserva de El Salvador indican que en 2010 la balanza comercial entre Cuba y El Salvador favoreció a la nación centroamericana, que exportó poco más de tres millones de dólares e importó solo 128.000 dólares.
En otro sentido, pero casi coincidiendo, el martes de la presente semana se ha inaugurado la conexión aérea directa entre El Salvador y Cuba con la llegada del vuelo a La Habana, tras más de medio siglo de incomunicación según informó el ministerio de Turismo. El vuelo de la aerolínea Avianca-Taca transportó a directivos de la aerolínea, turoperadores, agentes de viajes y medios de prensa, que reportarán sus vivencias tras recorrer, durante su estancia, los polos de La Habana y Varadero según comunicó el ministerio de Turismo salvadoreño.
La línea operará tres veces por semana ofreciendo conexiones inmediatas a los pasajeros que arriben al Centro de Conexiones de El Salvador en horarios de la mañana, en aviones Airbus 319 con capacidad para 120 pasajeros.
Mientras tanto continúa el desarrollo de la cátedra bolivariana “Martí y la Filosofía” en el campus de la Universidad de El Salvador, donde este lunes han disertado el historiador cubano Alberto Pérez, y Magda Arias, cónsul de Cuba en El Salvador, y donde se destaca la figura del héroe nacional de Cuba como referente en la filosofía y la política cubana, y que a pesar de que sus obras tienen más de un siglo de existencia, Martí ha logrado pasar a la historia por sus convicciones humanistas aún válidas en nuestras sociedades contemporáneas.
Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Con el último corresponsal de guerra cubano

Juan Marrero

Publicado en Cubadebate el 21 Septiembre 2011

Rolando Segura reportando desde Libia.

Rolando Segura sostuvo en la UPEC un encuentro con sus colegas. El salón-teatro de la UPEC estaba colmado de reporteros y cámaras de TV y fotos, de analistas internacionales y de estudiantes de periodismo. El tema fue, por supuesto, Libia donde estuvo como corresponsal de la cadena Telesur. Contó sobre las dificultades que debió enfrentar para hacer su trabajo y, en particular, la guerra de mentiras, desinformación y manipulación que acompañó a los bombardeos de la OTAN y la entrada de los llamados rebeldes en Trípoli y otras ciudades.

Antes de que Segura respondiese las preguntas del auditorio, el presidente de la UPEC, Tubal Páez, le entregó el Diploma de Corresponsal de Guerra por su buen trabajo profesional, su ética, su responsabilidad y su firmeza como representante de Telesur y del pueblo revolucionario de Cuba, su lugar de nacimiento, de estudios y de luchas por la justicia social y por un mundo mejor.

Con serenidad relató que los mensajes de apoyo y solidaridad que recibió, a través de la cuenta que abrió en Twitter y su blog, espacios de Internet que descubrió su eficacia estando en Libia y los cuales utilizó para mantener un intercambio constante con diferentes personas en el mundo. “A través de ese intercambio -dijo-recibía información de cómo se estaba presentando por las grandes corporaciones mediáticas la agresión contra Libia, lo que me fue muy útil, aparte de que me daba aliento y fuerza. Me sirvió mucho porque por esa vía recibía información de cómo se estaba presentando por las grandes corporaciones mediáticas, la agresión contra Libia. Y, además, me obligó a tener una cámara fotográfica en mano, porque la gente me pedía imágenes de lo que estaba pasando. Y todo eso sin olvidar mi responsabilidad principal: informar a través de TeleSur”. Dijo también que otra cosa que lo fortaleció fue ver el comportamiento ejemplar de varias mujeres periodistas que estaban allí, firmes, en medio de las explosiones de bombas y tiroteos en las calles.

Habló de cómo esas redes sociales fueron utilizadas también para el mal: dar informaciones falsas o señalar coordenadas de posiciones de las fuerzas leales a Gaddafi para favorecer que hacia allí se dirigieran los bombardeos de la OTAN. Temas como el escandaloso montaje de la toma de la Plaza Verde por los llamados rebeldes del Consejo Nacional de Transición, cuando aún ello no había ocurrido, y el ocultamiento por los grandes medios de las imágenes de las decenas de miles de víctimas civiles, también fueron comentadas por el periodista cubano.

Interesante fue las referencias que hizo sobre la distribución masiva que se hizo en medio de la guerra de teléfonos satelitales, que fue una vía utilizada por los agresores para realizar sus bombardeos y ametrallamientos. Consideró que el pueblo libio actuó con ingenuidad. No identificaron ni comprendieron la magnitud de la conspiración de las grandes potencias contra la independencia de Libia. Creían que Francia, Italia y otros países eran sus amigos.

Otro tema de interés abordado por el corresponsal Rolando Segura fue la utilización de Libia para el ensayo de nuevos armamentos. Explotaban bombas que sólo derretían estructuras de acero, señaló como ejemplo. Y también mencionó que se usaron helicópteros artillados no tripulados. Uno de ellos fue derribado, al comienzo de la guerra, por la artillería de Gaddafi.

Comentó que, lamentablemente, no hubo un fuerte movimiento de solidaridad con ese pueblo agredido. La gran prensa corporativa mundial se encargó de silenciar las voces de aquellos que denunciaban la agresión. “La guerra -afirmó-se movió mucho en el terreno mediático, sicológico”.

Con gran interés, a lo largo de dos horas, todos escuchamos al colega Segura que lo hizo todo el tiempo con la misma seguridad que muestra ante las cámaras de televisión, ayer en la televisión cubana, hoy en Telesur.

Al final, Segura quiso decir algo más con vistas al futuro: “Creo -dijo-que los periodistas tenemos que prepararnos pues la lección de Libia plantea retos nuevos. Las fuerzas imperiales no ocultan que puede haber, en un futuro, escenarios similares al de Libia. Desde Cuba, desde el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, podríamos pensar en organizar cursos de preparación de periodistas como corresponsales de guerra, tal como se ha hecho anteriormente. No sólo para actuar en Cuba, si llegase tal momento, sino en América Latina u otras regiones del mundo”.

A no pocos periodistas cubanos les ha tocado actuar como corresponsales de guerra. Han pasado por escenarios diferentes como la Sierra Maestra, el Escambray, Playa Girón, Argelia, Viet Nam, Angola, Etiopía, Guinea Bissau, Namibia y otros lugares de conflictos armados. En Libia, como corresponsal de Telesur, Rolando Segura acaba de nutrir esas filas. Y, por eso, se le entregó el Diploma de Corresponsal de Guerra, que tiene la imagen del Che. En la mañana de este 21 de septiembre recibimos su visión de esa guerra, en fin una valiosa lección del último corresponsal de guerra cubano.

No quisiéramos tener más corresponsales para informar sobre destrucciones y muertes causadas por bombas, misiles y fusiles. Preferiríamos corresponsales que fueran a escenarios donde se salvan vidas, como las misiones médicas, o donde se levantan hospitales, escuelas, acueductos y otras infraestructuras para la felicidad y prosperidad del ser humano.


Camila Vallejo analiza en profundidad a la sociedad chilena: La "falta de distribución del poder de la política es lo que está molestando"

Con el movimiento estudiantil, "la gente realmente despertó y despertó para mirar hacia el frente y volver a empoderarse en la construcción de su futuro y no relegarlo ni al gobierno de turno ni al mercado", señaló la presidenta de la Fech.

Tomado de la segunda on line - AFP

Jueves, 22 de septiembre de 2011

Santiago.- Tras cuatro meses de protestas estudiantiles en Chile se deben repensar las estrategias de movilización para generar un movimiento social más amplio, organizado y que convoque a varios sectores descontentos con el modelo chileno, dijo en entrevista con la agencia AFP la líder estudiantil, Camila Vallejo.

Con 23 años, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) lidera un movimiento que ha remecido a la sociedad chilena y puesto en jaque al gobierno del con sus demandas por una educación pública gratuita y de calidad.

¿Después de cuatro meses de protestas y el diálogo roto con el Gobierno, qué sigue para el movimiento estudiantil?


"Tenemos que repensar nuestra estrategia de movilización, porque nos hemos topados con una intransigencia muy fuerte por parte del Gobierno.

Planteamos que además del movimiento estudiantil tiene que generarse un movimiento ciudadano, con orgánica y multisectorial.

Tenemos que apostar ante la negativa respuesta del gobierno, a cobrar esas respuestas en futuras instancias de decisiones políticas, por ejemplo en las elecciones. Por eso este movimiento no tiene un cierre definitivo.

Puede cambiar en sus formas de movilizaciones, en sus estrategias, pero este movimiento llegó para quedarse y las demandas llegaron para quedarse.

Hay articulaciones, estamos teniendo reuniones con distintas organizaciones que apoyan particularmente las demandas en educación, pero que acarrean además muchas consecuencias o enfermedades del modelo.

La mayor crisis que se vive en Chile, es la del ciudadano que no siente que es ciudadano, que no toma decisiones, que no es partícipe, que no tiene los espacios para poder opinar o decidir sobre algo, y esa falta de distribución del poder de la política es lo que está molestando".

¿Con una movilización sin precedentes en 20 años, qué es lo que realmente se ha ganado hasta ahora?


"En términos de las demandas particulares, muy poco. Pero sí ha habido muchos éxitos y conquistas en cuanto a la maduración de la sociedad chilena: los chilenos en general levantaron nuevamente la cabeza, ya no caminan con la cabeza agachada como ocurría en las últimas décadas, enceguecidos por el conformismo, individualismo, el consumismo. Ahora aquí la gente realmente despertó y despertó para mirar hacia el frente y volver a ’empoderarse’ en la construcción de su futuro y no relegarlo ni al gobierno de turno ni al mercado.


Esperamos lograr los objetivos que hemos planteado, pero eso difícilmente se va a lograr este año. Si me preguntan a mi personalmente que si yo creo que sólo los estudiantes, con un gobierno de derecha y en un año vamos a lograr recuperar la educación pública para Chile y terminar con el lucro, yo creo que no".


¿Por qué el movimiento estudiantil explotó con tanta fuerza este año y generó tanto apoyo público?


"Se han venido dando movilizaciones desde varios años antes pero no adquirieron el nivel tan masivo, transversal y tan político que están teniendo ahora.

Hay una acumulación de frustración muy grande en la sociedad en su conjunto. Hay muchas crisis que no han sido resueltas, que responden a una crisis estructural del sistema y promesas incumplidas en este gobierno. Eso acumuló frustración y este año se hizo síntesis. Esto es una crisis mayor, porque este modelo ya es insostenible".


En varios países de América Latina (Brasil, Uruguay, Argentina) se ha generado mucha solidaridad con este movimiento y se ha estado muy atento con lo que pasa en Chile. ¿Por qué cree ocurrió esto?


"Los movimientos tienen vida propia y son pertinentes a su propia realidad. La particularidad de Chile, es que tiene el modelo más neoliberal del mundo.

Chile hoy día puede significar un ejemplo y ojalá así sea, porque habían muchos países que al entenderse de lo que sucedía en Chile se sorprendía, porque creían que Chile era el jaguar de Latinoamérica o que tenía un modelo ejemplar y en educación incluso ya estaban tratando de sacar algunos ejemplos. Para nosotros, es muy importante que en otros países se den cuenta de lo que está pasando en Chile y no tomen como ejemplo el modelo chileno. Llevamos 30 años con eso y no dio buenos resultados: profundizó la desigualdad, no garantizó calidad, la integración, el desarrollo, la formación de sujetos concientes y responsables y ojalá sea un ejemplo para otros países".


RADIO CUBANA CRITICA A BAN KI MOON

LA HABANA, 22 (ANSA)- El mundo "mira con sospecha" al secretario general de ONU, Ban Ki Moon, porque "tiene tendencia de dejarse conducir por las grandes potencias occidentales", comentó hoy la emisora cubana Radio Rebelde.

Esa estación fundada por la guerrilla que encabezó Fidel Castro en la Sierra Maestra, durante la guerra en los años 50 contra el gobierno de Fulgencio Batista, estimó que Moon hizo "todo lo posible" por desalentar a los palestinos en su fin de presentar la propuesta de creación de un estado palestino.

"Muchos analistas acusan al secretario general del organismo mundial, Ban Ki Moon, de utilizar su influencia "para plegarse a las maniobras de Estados Unidos y Europa, en la nueva estrategia de reconquista de las áreas ricas en recursos minerales y fundamentalmente en hidrocarburos".

(ANSA). ACZ
22/09/2011 14:57

Los hombres de negro

Por Juan Gelman

Actúan en 70 naciones del mundo –por ahora– y no precisamente en la TV. Son comandos de las fuerzas de operaciones especiales de los EE.UU. que así visten y en este minuto mismo están haciendo algo de lo suyo en alguna parte: ejecuciones extrajudiciales, secuestros, espionaje, construcción de bases y prisiones secretas, financiación y entrega de armas y entrenamiento en prácticas idénticas a nacionales de numerosos países del planeta. Entre otras cosas, enseñan cómo matar a civiles paquistaníes o somalíes con aviones no tripulados (www.nationinstitute.org, 12.7.11). El manto de clandestinidad que los envuelve empezó a rasgarse con el operativo que terminó con Osama bin Laden.

El Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. (Socom, por sus siglas en inglés) se estableció en 1987, su misión consiste en combatir al terrorismo en todo el mundo y es una fuerza combinada de marines, comandos de la fuerza aérea, boinas verdes, rangers, asesores y militares de otras ramas. No ha cesado de crecer desde su creación: de 37.000 efectivos a comienzos de los ‘90 pasó a unos 60.000, su presupuesto se ha cuadruplicado y asciende hoy a 9800 millones de dólares (www.bloom berg.com, 7.6.11) y, sobre todo, se ha convertido en una suerte de Pentágono dentro del Pentágono. Goza de independencia para adquirir armas y puede organizar sus propios equipos de tareas, prerrogativas en general reservadas a instancias de mayor jerarquía, como el Departamento de Marina y el Departamento de Ejército.

El almirante Eric T. Olson, ex jefe del Comando, lo dijo con todas las letras: “El Socom es un microcosmos del Departamento de Defensa, lo integran componentes de tierra, mar y aire, y tiene una presencia global y facultades y responsabilidades semejantes a las de los departamentos, servicios y organismos militares” (//armed-services.secate.gov, 1.3.11). La criatura preferida de ese hijo preferido del Pentágono es el Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC, por sus siglas en inglés): su misión fundamental es perseguir y asesinar a sospechados de terrorismo. Informa y responde directamente a Obama, como la SIDE a Videla, y en su lista de candidatos a difunto figuran ciudadanos estadounidenses (www.washingtonpost.com, 27.1.10). Para John Nagel, ex asesor de contrainsurgencia del próximo director de la CIA, el general David Petraeus, el JSOC es “una máquina contraterrorista de matar casi a escala industrial” (www.pbs.org, 17.6.11).

Centenares de yemenitas que protestaban para liberarse de la tiranía de Abdullah Saleh fueron asesinados gracias a la ayuda militar, el entrenamiento del ejército del país, las armas y los ataques con aviones no tripulados de EE.UU. y resulta difícil sospecharlos de terrorismo. Más bien son víctimas del terrorismo de Estado que Washington fomenta en la región según sus intereses. No es curioso que “el arco de inestabilidad”, como lo bautizara W. Bush, que según él abarcaría a 97 países del Medio Oriente, Asia, Africa y aun del sur de América latina, coincida en gran medida con territorios de grandes reservas petrolíferas. La extendida presencia de los hombres de negro es otra expresión de la voluntad del gobierno estadounidense de imponer su dominio en todo el mundo.

El Socom tenía presencia en 60 países al concluir la era W. Bush y Obama aumentó su despliegue a 75 (www.washingtonpost.com, 27.1.10). El 85 por ciento de sus efectivos opera en veinte países del Gran Medio Oriente, desde Afganistán, Yemen y Egipto, hasta Siria, Jordania y Turkmenistán (//armedservices.house.gov, 3.3.11). El resto, desde el sudeste asiático hasta el Cono Sur pasando por Centroamérica. Pero esto no ha de quedar así: el coronel Tim Nye, vocero del Socom, anunció que los hombres de negro estarán a fines de este año operando en 120 países, el 60 por ciento de las naciones de la Tierra. En fin, no es el mundo entero todavía.

El periodista Ron Suskind recuerda en su libro The One Percent Doctrine (Simon & Schuster, Nueva York, 2006) el plan destinado a llevar a cabo “operaciones detalladas contra terroristas en 80 países” que preparó la CIA en el 2001. Casi al mismo tiempo, el entonces jefe del Pentágono Donald Rumsfeld declaró que EE.UU. estaba embarcado en “un amplio esfuerzo conjunto que probablemente englobe a 60 países” (//news.bbc.co.uk, 16.9.01). Obama, por lo visto, le duplica la apuesta.

El mandatario estadounidense ha aumentado además el número de bases militares, secretas y no, en la región del “arco de inestabilildad”, que llega hasta las fronteras con China. Se ha convertido en un eficaz vendedor de armas a esos países y “documentos del Pentágono y de otras fuentes públicas indican que los organismos militares y de inteligencia de EE.UU. operan en todas las naciones del arco, sin excepción” (www.tomdispatch.com, 3.8.11). En este campo, Obama no sólo ha vencido a W. Bush: también se ha derrotado a sí mismo, al Obama que se opuso a la guerra de Irak aun antes de que comenzara.

Tomado de Página 12