domingo, 4 de septiembre de 2011

NOTAS SOBRE EL SISTEMA ELECTORAL NORTEAMERICANO: las elecciones a la presidencia

Esteban Morales

UNEAC

A MODO DE INTRODUCCION.

En noviembre del 2012 habrá elecciones presidenciales en los estados Unidos. Le corresponderá a Barack Obama, desde el partido demócrata, después de un primer periodo de gobierno, medir sus posibilidades frente a una reelección. Desde el momento en que estamos, Obama no luce presidenciable, pero es aún demasiado temprano para hacer pronósticos. Habrá que esperar, al menos, hasta finales del 2011, en que la situación política interna de Estados Unidos, comenzara a presentar los matices del año electoral presidencial.

Este artículo tiene entonces como propósito fundamental, adelantar algunas indicaciones metodológicas que permitan a sus lectores adentrarse en los pormenores más importantes de las elecciones presidenciales norteamericanas.

El sistema electoral en Estados Unidos.

El sistema electoral de Estados Unidos, a simple vista, aparece como un mecanismo perfecto. Democrático, no tan sencillo, pero si sincronizado. Al parecer protegido contra toda forma de manipulación. Por mediación de este mecanismo tiene lugar el momento cíclico- político más importante de la vida interna de la nación norteamericana, que abarca principalmente a los 50 estados.

Parece estar, diseñado, el proceso electoral presidencial, para lograr la masiva participación de todos los ciudadanos, en lo que sin dudas es el momento más importante del ejercicio del poder político, la competencia por determinar quienes asumirán la administración de la sociedad. Sin embargo, lo cierto es que el poder como tal ya está distribuido, las elites del capital lo tienen en sus manos, por lo cual, lo único que tendrá lugar será un ejercicio, supuestamente democrático, por medio del cual, esas elites determinaran quienes tomaran el control de la política nacional y su proyección externa.

Sin embargo, cuando profundizamos, se puede observar con bastante claridad, que tal ejercicio está diseñado, para evitar, a toda costa que sean los electores, sobre todo los ciudadanos comunes, que son la inmensa mayoría, los que de verdad decidan y hagan valer su voluntad en las contiendas electorales.

En realidad, a los llamados Padres Fundadores de la Nación norteamericana nunca les preocupo mucho la gente común, sino las elites políticas, principalmente las económicas. Algo que se puso muy claramente de manifiesto, cuando al aparecer la Constitución Norteamericana, no fue hasta que se aprobaron las diez primeras enmiendas, que fueron considerados los derechos de los ciudadanos.

Ese espíritu continúa presente dentro del sistema político y en todos los mecanismos, procesos e instituciones con que tropieza el ciudadano norteamericano durante toda su vida, especialmente si se trata de la llamada clase media baja, los pobres, las minorías y los no blancos en particular. Siguiendo esa pirámide, aparece una estructura sociodemografica, de clase, riqueza y poder, en la que en la cúspide se encuentran los wasp (blancos, anglosajones y protestantes), más abajo otros blancos, hispanos, afronorteamericanos, indios y esquimales. En ese orden descendente de acceso al bienestar y el poder. Estructura, que a más de doscientos años de existencia de la nación, lo que ha hecho es profundizarse, convirtiendo a Estados Unidos en la nación más rica y poderosa del mundo, pero donde también, la riqueza está más concentrada y peor distribuida.

Los Estados Unidos, cuentan con una Constitución que data de 1789.Su sistema político es el de una República Federal Presidencial, formada por 50 estados, con tres poderes para el ejercicio del poder público: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El Poder Ejecutivo se ejerce por el presidente, que es electo por un periodo de 4 años y que solo puede permanecer en la presidencia por dos mandatos .Es decir, solo puede ser reelegido una vez .La única excepción ha sido, hasta hoy, la de Franklin Delano Rooselvelt, cuando pudo iniciar un tercer mandato (que no termino debido a su muerte) durante los años de la Segunda Guerra Mundial.

Los ciudadanos norteamericanos, al concurrir a las urnas individualmente, para elegir al presidente, creen que participan en una elección directa, es decir, que su voto cuenta igual que todos los demás sufragios emitidos por los votantes del país. Lo cual no es cierto, pues la Constitución Norteamericana establece, en su artículo II, sección 1, la existencia de los llamados Electores Presidenciales( o votos electorales ) los cuales integran lo que se denomina el Colegio Electoral, siendo este un intermediario entre la voluntad de los ciudadanos y la elección final del presidente.

El llamado Colegio Electoral no es ningún lugar físicamente hablando, sino un acto realizado por un grupo de electores, personalidades prominentes(es decir, altos militares, excongresistas, empresarios, exdirigentes gubernamentales, etc.), que son nominados por los activistas políticos y los miembros de los partidos al interior de cada estado. El día de las elecciones, en realidad se elige a los electores y no al presidente. Lo eligen estas elites, que son las que en el espíritu defendido por los Padres Fundadores, se considera que son las personas más responsables para hacerlo .Ese es el espíritu dominante en la nación, que llega hasta nuestros días, por lo que eso que proclama la Constitución nosotros el pueblo…”, es en realidad pura demagogia.

El día 18 de diciembre (para la elección del 2000) del año electoral, después de la votación, ya realizada un día de principios de noviembre, esos electores(o Comisión de los compromisarios) se reúnen en la capital del estado en cuestión y emiten los votos definitivos para la elección del presidente y del vicepresidente. Procediendo posteriormente a depositar esa votación, en sobre sellado, en el Congreso de la nación. Actividad que es realizada por los 50 estados de la federación. Siendo ese el acto conocido como Colegio Electoral.

No existe consenso sobre la persistencia del Colegio Electoral, por lo que históricamente ha habido debate al respecto, pero continua existiendo y hasta ahora se trata de un asunto no resuelto.

Para la elección presidencial, cada estado deposita lo que se ha dado en llamar un grupo de Votos Electorales o Compromisarios, que no son más que la suma de los dos senadores que posee cada estado (100 en total, dos para cada estado) más los representantes que tiene el estado. A nivel total del país, son 538, es decir 100 senadores+ 435 congresistas o representantes + 3 congresistas por el Distrito de Columbia o Distrito Capital. Siendo necesario para ser presidente, obtener al menos la mitad mas uno de esos votos electorales, es decir 270.

Por ejemplo: un estado que tenga 5 representantes tendrá 7 Votos Electorales, que será igual a la suma de sus 2 senadores más los 5 Representantes. Y así sucesivamente para cada estado, hasta llegar a los 538 votos electorales.

Momentos fundamentales de la elección presidencial.

Dentro del sistema electoral norteamericano, existen dos tipos fundamentales de elecciones: las llamadas Congresionales o de medio término, que se celebran cada dos años, para renovar al congreso y las Presidenciales, para elegir o renovar al presidente, que se celebran cada cuatro años.

Nos concentraremos en las presidenciales, por ser las más importantes y que mejor nos sirven para tener una visión más completa del fenómeno electoral dentro de la sociedad norteamericana.

Este proceso electoral presidencial cuenta con varios momentos:

Con anterioridad a los pasos que enumeraremos a continuación, se han definido reglas, construido los distritos electorales a partir del Censo de la nación y se ha producido la redistribución de los votos electorales según la última población, de acuerdo con el censo de cada estado.

Los pasos del proceso son los siguientes:

v Aspirantes de cada partido se lanzan a la campaña por la presidencia. No hay límite de candidatos para cada partido. Pudiendo existir los que se conocen como candidatos independientes. Que no corren por ningún partido o que lo hacen por un tercer partido. Independientes ambos, porque aspiran a la presidencia, al margen del mecanismo bipartidista dominante.

v Se celebran las llamadas Elecciones Primarias en cada estado .En las cuales se van depurando los candidatos, hasta quedar solo uno o los más fuertes por cada partido. Cada candidato, debe sumar dentro de su partido, los delegados que le permiten ganar la elección en el estado. En las elecciones del 2008, Hilary Clinton y Barack Obama, llegaron ambos como aspirantes presidenciales hasta que se tomo la decisión de llevar a Obama; J.MacCain, llego solo por el partido republicano al final de la contienda de las primarias.

v Paralelamente, al proceso de las primarias, actúan los llamados Superdelegados (Por lo general se trata de personas prominentes que arrastran a un segmento importante de los electores potenciales) estos van definiéndose por cada candidato. Dando su apoyo a uno de los candidatos cuando lo estimen conveniente. No están obligados a hacerlo cuando se están celebrando las primarias, aunque si antes de llegar a la convención.

v Acto seguido, se celebran las Convenciones, una por cada partido, asamblea multitudinaria que celebra cada partido, donde se reconocen los candidatos a presidente y vicepresidente por cada partido y se presenta las llamadas Plataformas políticas del partido, es decir, las posiciones y las políticas con las que cada partido tratara de lograr la presidencia .Decidido quienes van de presidente y de vice, se trata del momento en que el partido debe lograr el mayor consenso posible sobre los candidatos seleccionados. Pues es posible que a la convención llegue más de un candidato por cada partido. Terminadas las convenciones, ya se conocen los candidatos a presidente y vicepresidente por cada partido y las políticas con que cada candidato tratara de ganar la presidencia. Lograr la unidad dentro de la convención, para apoyar al candidato seleccionado por el partido, resulta una cuestión vital para el seguimiento de la campaña por la presidencia.

v Finalizada las convenciones, continúa la campaña por la presidencia, pero ya como contienda electoral entre cada aspirante presidencial y vicepresidencial por cada partido, seleccionados en la convención. Los candidatos independientes pueden continuar corriendo dentro de la campaña, aunque con la desventaja propia de un sistema electoral, concebido solo para dos partidos y donde un tercer partido no tiene reales posibilidades de enfrentar a los candidatos seleccionados por los dos partidos hegemónicos: el demócrata y el republicano.

v A partir de entonces, la campaña por la presidencia adopta su agresividad más completa y tienen lugar entonces los llamados debates presidenciales y vicepresidenciales .Donde se enfrentan en discusiones televisivas, los candidatos a presidente y vicepresidente de cada partido. Momento en el cual, debaten sus plataformas políticas, tratando de ganarse la atención y el voto de los electores. Estos debates son verdaderos actos de marketing, donde cada candidato a la presidencia y la vice presidencia, tratara de convencer al electorado de su capacidad para gobernar. En todo el proceso de la campaña, los medios, principalmente la televisión, tienen un papel determinante y son los que se llevan las mayores cuotas del dinero. La campaña exige mucho dinero y quien no logra las recaudaciones necesarias va quedando en el camino de la contienda.

v Continúa la campaña electoral, caracterizada por el debate de los temas políticos más importantes, los asuntos de imagen, las zancadillas políticas y todo tipo de rejuegos, hasta que un día de la primera semana de noviembre tienen lugar las elecciones.Es decir, la votación. Donde se enfrentan, los candidatos a vicepresidente y a presidente de cada partido. Este enfrentamiento tiene lugar en cada estado, en medio de las peculiaridades propias de cada uno, convirtiendo de hecho el proceso de la elección presidencial en 50 elecciones presidenciales.

v En la segunda mitad de diciembre se depositan los votos electorales en el congreso y se proclama el ganador de la presidencia y la vicepresidencia, de manera oficial .Algo que extraoficialmente ya es posible saberlo mucho antes.

v Transcurre un periodo de expectativas de quienes serán los nuevos funcionarios de la administración y tiene lugar, si hay cambio de presidente, la formación de lo que se llama el Equipo de Transición. Siendo este todo un periodo de especulación en que se debate quienes serán las personalidades que ocuparan los principales cargos en la administración

v El 20 de enero, del siguiente año al que se efectuó la votación, tiene lugar la Toma de Posesión Presidencial y vicepresidencial.

Imperfecciones y subterfugios del proceso electoral presidencial.

El proceso electoral presidencial norteamericano presenta un conjunto de peculiaridades que tienden a producir su anulación como un fenómeno realmente democrático.

v En realidad, no existe una verdadera autoridad nacional que pueda evitar o siquiera dirimir un fraude. Como fue, por ejemplo, lo ocurrido en la elección del 2000 entre Albert Gore (D) y George Bush(R). Al no existir una autoridad electoral como tal que solucionara el asunto, este tuvo que ser decidido por la Corte Suprema. Fue esta última quien decidió que George Bush fuera el presidente.

v Desde el mismo proceso de construcción de los llamados distritos o circunscripciones electorales, se puede observar como estas son manipuladas por las autoridades políticas, en combinación con la Oficina Nacional del CENSO, buscando beneficiar o perjudicar a ciertos candidatos o sectores de votantes. Siendo posible recordar el caso, de cómo al hermano de Lincoln Diaz Balart, le construyeron una circunscripción electoral a su medida.

v Aunque las llamadas elecciones primarias otorgan a determinada cantidad de delegados por cada estado, para cada candidato, el obtener la mayoría de estos delegados y siquiera la mayoría de ellos para todos los estados, ello no le garantiza la nominación presidencial por el partido. No es ese realmente el momento ni el mecanismo por el que se define cual es el candidato del partido para la presidencia.

v Existen los Superdelegados, que son como especie de unos “Sheriff fuera de serie”, formados por personalidades prominentes, que no están obligadas a seguir las reglas comunes de los demás delegados y que definen su apoyo hacia un candidato u otro cuando lo deseen. Se trata de que existen personalidades políticas prominentes, que arrastran ciertas masas de votantes, que al definir su apoyo por un potencial candidato a la presidencia, le está poniendo esa masa de potenciales votantes a su favor.

v Por muy buena votación que haya obtenido un aspirante a la presidencia durante las elecciones primarias, eso no define su nominación como candidato presidencial del partido. Pues esa decisión es, en última instancia, de la elite del partido. Es decir, se pueden ganar todas las primarias y no ser el candidato del partido para la presidencia, pues esa decisión le corresponde a las elites del partido y no a los votantes como tal. Con un mecanismo como este, se complementa el criterio elitista, ya seguido por los Padres Fundadores, de que no son en realidad los ciudadanos comunes, los que deciden quién es el candidato del partido.

v Las reglas de las primarias pueden ser diferentes para cada estado y para cada partido .Unos otorgan todos los delegados, al que gane el 50% mas uno de los votos totales en cada estado, durante las primarias; mientras otros, prorratean los delegados según los por cientos de votos populares obtenidos por los candidatos( Como ocurre con el partido demócrata desde 1968 ).En otros estados es tan caótico el proceso de primarias, que se presta a las mas burdas manipulaciones, sobre todo, si sabemos que la corrupción y el cacicazgo en la sociedad norteamericana son algo muy común.

v Dentro del sistema electoral presidencial en los estados Unidos, opera perfectamente la llamada “Dictadura de los Grandes Estados “.Pues dado el carácter indirecto de la elección presidencial, existen entre 12 y 15 estados más grandes, de los 50, con los cuales ya se pueden sobrepasar los 270 votos electorales para la presidencia, lo cual da lugar a mucho favoritismo, tráfico de influencias, etc.

v Además, se puede obtener la mayoría del voto popular y no reunir los 270 votos electorales necesarios para ser presidente. Porque no se ganaron los estados que tienen la mayor cantidad de votos electorales. No es lo mismo ganar Florida y New York, que ganar Maine e Iowa. Por lo cual, de hecho existe una dictadura de los grandes estados. Luego se puede obtener la mayoría masiva de los votos del país y no ser el presidente.

v Aunque por las reglas del Colegio Electoral, los votos electorales de cada estado deben ser depositados en el congreso a favor del candidato que más votos populares saco en el estado; existen 26 estados de los 50, donde no es legalmente obligatorio depositar el voto por el candidato que gano la mayoría de los votos populares en el estado. Es decir, el resultado es que se puede violar la constitución, pues el Colegio Electoral está recogido en ella. Además, cualquier delegado compromisario en un estado puede decidir no otorgar su voto electoral al candidato presidencial que obtuvo la mayor votación en el estado, e incluso, pasarle su voto electoral al candidato del partido contrario.

v Si se produce un empate en la elección, el Congreso decide: la cámara desempata por el presidente y el senado lo hace por el vicepresidente. Mientras exista empate se está votando, hasta que se produzca el desempate. Luego, es de imaginar, si esto ocurriese, el cabildeo, la corrupción y el tráfico de influencias que tal situación puede traer aparejada.

Entonces, quiere decir, que el proceso electoral presidencial no está diseñado para que decidan las masas, porque en cada paso clave del proceso, no son estas últimas las que pueden imponer su voluntad, sino las elites políticas.

¿Quiénes en realidad toman las decisiones?

-Deciden los Superdelegados.

-Deciden los Compromisarios del Colegio Electoral.

-Decide la comisión de prominentes que nombro el estado para depositar los votos electorales.

-Deciden las Elites del partido.

-Decide el Congreso cuando hay empate: la Cámara cuando se trata del presidente y el Senado cuando se trata del vicepresidente.

-Decide el dinero, porque según la Corte Suprema, ahora no hay límites en las donaciones que se pueden hacer a los candidatos .Las elites económicas, los Grupos de Acción Política, los Lobbies y cualquier ciudadano, pueden dar todo el dinero que quieran para la campaña de un candidato.

El propio presidente Obama, al enterarse de la decisión de la Corte Suprema, comento, con toda razón, “que se le había dado un duro golpe a la democracia “.Es que realmente ahora el dinero decide más que nunca.

El sistema electoral tampoco disfruta de la confianza de todos los ciudadanos norteamericanos. Siendo una muestra de ello que históricamente entre un 40 y un 50% de los electores potenciales no concurren a votar en las elecciones presidenciales.

Pero ese nivel de abstencionismo, en definitiva, no interesa mucho a las elites de poder en Estados Unidos, por cuanto, mientras menos masivo sea el proceso, mas manipulable es; y porque, finalmente, las elecciones han venido convirtiéndose, cada día más, en una negociación entre los candidatos y las elites de poder.

Otros asuntos afectan las elecciones también, tales como, los fraudes, las presiones sobre determinadas minorías para que no logren ejercer su derecho al voto, el cierre anticipado de colegios, la adulteración de las boletas y del sistema de votación, tal y como ocurre siempre, pero en particular, como tuvo lugar, desproporcionadamente, durante la campaña presidencial entre Albert Gore y George Bush en el año 2000.

Existe además una masa de electores llamados indecisos; otra buena parte que toma la decisión de votar a última hora y otros, que simplemente no asisten a las urnas, por no perder el salario, pues la votación se realiza un día laborable.

Para una buena parte de los ciudadanos norteamericanos votar no es un deber ni un compromiso político, como tampoco, por lo general, representa mucho para la vida del ciudadano común, que por lo regular no siente que elegir a un nuevo presidente pueda tener un significado importante en su vida futura.

Variables más importantes en la decisión de votar.

El votante potencial se comporta ante la acción de otorgar su voto a un candidato determinado, de acuerdo a un conjunto de factores que son muy importantes de tomar en consideración a la hora de caracterizar el comportamiento del elector.

Entre esos factores tenemos:

1-El fenómeno del abstencionismo, que afecta fundamentalmente a los sectores más pobres, la clase obrera y a las minorías; en particular a los no blancos.

2- El proceso electoral es un fenómeno esencialmente interno, por lo cual, los acontecimientos internacionales, no tienen peso en la decisión de votar. A menos de que se trate de acontecimientos dramáticos y muy próximos al día de la elección presidencial.

3-Es la economía la que tiene el mayor impacto en la decisión, de votar, de la masa fundamental de los electores. Siendo las variables económicas del desempleo, la inflación y los impuestos, las que mayor interés acumulan; no así el déficit y el nivel de utilización de las capacidades instaladas, entre otras, que están más alejadas del votante común.

4-Los medios y el discurso político durante la campaña, tienen un impacto importante, sobre todo, si logran mover a los llamados indecisos.

5- Las elites de poder y las clases altas, al votar, se guían mas por las políticas y sus potenciales impactos futuros, que por el estado corriente de la situación, incluso de la economía.

Especialmente, es el estado corriente de la economía, en la coyuntura electoral, no en particular el momento del ciclo, o más bien como esta se percibe por el ciudadano común, en cuanto a su bienestar inmediato y a corto plazo, lo que más tiene un impacto determinante en los votantes. Se dice que el voto es un “poket issue” (un asunto de bolsillo).

Entre 1904 y el año 2000 hubo 23 procesos electorales: 21 de estos tuvieron lugar en momentos en que la situación económica era percibida como buena; en 19 ocasiones de ellas gano el partido o el aspirante del partido que estaba en la Casa Blanca. Lo cual significa que a situación económica percibida como buena, el partido que está en la casa blanca es reelegido. Mientras que a situación económica percibida como mala, el partido que está en la casa blanca pierde.

Cuando en marzo del 2008 se avizoraba claramente una crisis financiera, era posible pronosticar que esta llegaría a la economía real seis meses más tarde (debido a esa interconexión o lag, que permite esperar el impacto en la economía real). No era difícil entonces pronosticar, que el partido republicano perdería las elecciones.

Ya en medio de la crisis económica y financiera del 2008,los norteamericanos, en su mayoría, agobiados por las guerras y habiendo puesto sus esperanzas de recuperación económica en Barack Obama, las elecciones de noviembre del 2008, redujeron el abstencionismo e introdujeron cierto matiz de entusiasmo dentro del proceso electoral presidencial, que llevaron a Obama a la presidencia. Aunque, para retornar ahora a la desesperanza que se expresa en el bajo nivel de popularidad del presidente, que ha pasado de un 70%, al principio de su mandato, a menos de un 50% actualmente y con la tendencia a continuar bajando.

La Habana, Febrero del 2011


Esteban Morales es Doctor en Ciencias y en Economía, Fundador y director durante 20 años del Centro de Estudios sobre Estados Unidos de la Universidad de la Habana, Experto en Estados Unidos y en las cuestiones del Racismo; una autoridad. Actualmente está jubilado pero se mantiene activo académica y periodísticamente


CUBA YA SUFRIO EL CAPITALISMO

Por Manuel E. Yepe
Los cambios que están teniendo lugar en Cuba al calor de las reformas promovidas por el Partido Comunista y el gobierno de la Isla son objeto de constantes anatemas por parte de la prensa corporativa estadounidense, en cuya vanguardia milita el vocero principal del gobierno invisible de la superpotencia, el Wall Street Journal.
Mientras otros medios corporativos de occidente mantienen sus ataques contra la revolución cubana argumentando que el proceso de actualización del socialismo que ahora tiene lugar conduce al capitalismo, el WSJ asegura que eso es lo que Cuba quiere hacer ver.
Da por ciertas las mentiras de los demás y se dedica a demostrar que la Isla engaña al mundo pretendiendo que ha cambiado el rumbo.
La columnista Mary Anastasia O'Grady, en comentario titulado ¿Cuba se está volviendo capitalista? (Is Cuba Going Capitalist?) asegura que “esta no es la primera vez que se nos dice que la economía comunista, paralizada desde 1959, está en vísperas de revertir su rumbo”, pero “la idea de que esto es capitalismo sería graciosa si no fuera tan triste”, como si alguien en Cuba hubiera abogado alguna vez por un regreso a aquel pasado ignominioso.
El periódico de la oligarquía financiera estadounidense asegura que el propósito de las reformas económicas cubanas es gravar con impuestos a las transacciones del mercado negro y se refiere a éste como si fuera algo inexistente en su propio país al censurar que el gobierno cubano lo haya permitido y ahora quiera poner orden en su casa.
Ignora el volumen alarmante de la economía subterránea en Estados Unidos pese a la severidad con que se proyectan y actúan las muy temidas autoridades represivas diseñadas para evitarla y castigar las transacciones ilícitas.
Un artículo publicado en abril de 2009 en el Milwaukee Journal-Sentinel firmado por Kathleen Gallagher, relataba una investigación realizada por la Universidad de Wisconsin-Madison, según la cual mientras la economía global lucha por sobrevivir, la economía sumergida se desarrolla impetuosamente en Estados Unidos.
“Los ingresos no declarados en Estados Unidos se han expandido hasta ser de 2,25 billones de dólares creando una relación entre los ingresos no declarados y el ingreso bruto que se está acercando a los niveles máximos de la época de la Segunda Guerra Mundial,” según la investigación.
Se está creando a nivel federal un pasivo por impuestos no pagados de más de 600 millones de dólares y la profundización de la recesión ha reducido las oportunidades de empleo regular e impulsado el crecimiento de actividades laborales no declaradas, asegura la indagación.
También revela que “había 824 millones de dólares en efectivo circulando en ese mercado negro - lo suficiente para dar a cada hombre, mujer y niño en el país $2.700 en efectivo; o $1.750 si se toma en cuenta que un tercio de la moneda estadounidense circula en el exterior”.
La articulista del Wall Street Journal que cito al inicio de este comentario jamás podrá comprender, y mucho menos explicar, cómo es que en Cuba se puede hacer el reordenamiento de la fuerza laboral sin recurrir a “terapias de choque” o a paquetes de medidas que descarguen la crisis sobre las mayorías de bajos ingresos que son las que sufren con mayor intensidad los recortes de los gastos sociales y son las que apoyan con mayor firmeza las protestas y las manifestaciones populares y estudiantiles que los cuerpos de policía al servicio de las oligarquías reprimen con violencia.
No es capaz de entender que el crecimiento del sector no estatal de la economía en Cuba no signifique la privatización de la propiedad social. Mucho menos puede concebir que la ampliación y flexibilización del trabajo en el sector no estatal sirva al desarrollo del modelo socialista en Cuba al liberar de cargas administrativas al Estado y contribuir con el aporte agregado de sus obligaciones tributarias, a hacer viable la garantía a toda la población de los sistemas de salud y educación; seguridad y asistencia sociales; de cultura, ciencia y deportes; la defensa y la seguridad de la Nación, así como de las demás conquistas del pueblo en revolución.
Cuba conoció el capitalismo, lo sufrió y se rebeló contra ese injusto sistema socio-político, al que identifica como responsable del deplorable estado del mundo actual.
Los cubanos están a favor de los cambios que sean necesarios en sus proyectos y los emprenden sin miedo. Pero el regreso al pasado capitalista no lo aceptarían, ¡jamás!
La Habana, 04 de Septiembre de 2011.

Aniversario 11/9

Por Juan Gelman

Se cumplen diez años del brutal atentado que segó la vida de más de tres mil inocentes atrapados en las Torres Gemelas y las autoridades estadounidenses redoblan las medidas de seguridad en aeropuertos, estaciones ferroviarias, plantas nucleares y estadios deportivos de todo el país. Por las dudas: John Brennan, asesor de Obama en materia de seguridad y contraterrorismo, aseguró que “a estas alturas no existe una amenaza específica creíble”.”Nos preocupan –agregó– los actores solitarios que andan por ahí” (//abcnews.go.com, 31/8/11). Cabe suponer que Brennan nada ignora al respecto: el FBI ha empotrado en la sociedad civil 15.000 informantes, práctica habitual de todos los gobiernos. Sólo que los del FBI informan y algo más: tienen la indicación de ser “creativos”.

El FBI ha debido, periódicamente, dar cuenta del número de informantes. Un comité supervisor del Senado encontró que eran 1500 en 1975, sumaban 2800 en 1980 y seis años más tarde llegaron a 6000 según The Los Angeles Times (//articles.latimes.com, 15/6/86). El contingente aumentó de manera abrupta luego del 9/11 y obedece a una estrategia que se modificó a fondo desde los días en que se esperaba otro ataque de alguna célula dormida de Al Qaida en EE.UU.: la amenaza es ahora el llamado “lobo solitario” y se trata de prever e impedir sus atentados. Esta estrategia fue aplicada a escala mundial por W. Bush en Irak y Afganistán con sendas guerras preventivas.

El sistema de “prevención” de estos informantes es muy particular: consiste en incitar a planear un ataque terrorista para trabarlo a tiempo después. Se infiltran sobre todo en las comunidades árabes estadounidenses en busca de algún musulmán enojado a fin de convertirlo en “lobo solitario”. Estos “lobos” suelen ser pobres, desocupados, inmigrantes ilegales, y el informante, cuando detecta a un posible candidato, se le acerca y, llegado el momento oportuno, lo invita a desahogar sus furias sin dejar de sugerirle que, además, recibiría algún dinero. Le propone un objetivo, le suministra bombas que nunca estallarán y, oh casualidad, cuando va a cometer el acto cae el FBI, lo detiene y alcanza así otra “victoria” en la lucha contraterrorista. Trevor Aaronson, investigador de la Universidad de California, Berkeley, escudriñó estas técnicas a lo largo de un año. La revista Mother Jones publicó sus conclusiones (//motherjones.com, septiembre-octubre 2011).

El informante puede ser un médico, un empleado de oficina, incluso el imán de una mezquita, y un operativo así suele llevarle meses. Vale la pena: Aaronson documenta que la recompensa por un logro llega hasta los 100.000 dólares. Señala que muchos procesos incoados por terrorismo son el producto de fabricaciones del FBI, por ejemplo el intento de volar una estación del subterráneo de Nueva York (//articles.cnn.com, 28/8/04). O el de atacar con un coche bomba la inauguración multitudinaria de una instalación navideña en Portland (www.csnmoi tor.com, 29/11/10). O el de poner bombas en cuatro estaciones del metro de Washington. En este último caso, un funcionario declaró que “el público nunca corrió peligro porque los agentes del FBI estaban al corriente de las actividades de Ahmed (el detenido) y lo vigilaban todo el tiempo” (www.cbsnews.com, 28/10/08). Y cómo no.

Aaronson relata un caso típico. James Cromitie, 45 años, convertido al Islam cuando fue preso por vender cocaína, gran fanfarrón de hazañas propias nunca realizadas, proclamó que “hasta el peor hermano de todo el mundo islámico es mejor que diez mil millones de judíos” y lo escuchó un tal Maqsood en una mezquita de Newburgh. Después de cuatro meses de conversaciones, Maqsood estimó la situación madura, dijo a Cromitie que era agente de un grupo terrorista paquistaní y lo alentó a pasar a la acción: poner bombas en sinagogas del Bronx y luego atacar con misiles Stringer a los aviones que despegan del Stewart International Airport, ubicado al sur del valle del Hudson. Ofreció bombas, misiles y vehículos. Pero Maqsood no era Maqsood ni terrorista: su verdadero nombre es Shahed Hussein y trabaja o trabajaba de informante del FBI.

“Buscaba personas que podían ser dañinas, y radicales, a fin de identificarlos para el FBI”, declaró Maqsood en el proceso abierto contra Cromitie (www.documentcloud.org, 16/9/10). Admitió además que había creado “la impresión” (sic) de que Cromitie recibiría 250.000 dólares si ponía bombas en las sinagogas. Fuera por ideología o por dinero o ambas cosas a la vez –informa Aaronson–, Cromitie reclutó a tres compinches que fotografiaron los objetivos. El 20 de mayo de 2009, Hussain llevó a Cromitie al Bronx, donde el último puso lo que creía eran bombas verdaderas en coches presuntamente estacionados por el primero, y a punto de partir fue rodeado por un equipo de SWAT (www.documentcloud.org, 15/9/10) que lo detuvo. Todos ganaron: el FBI, otro triunfo contra el terrorismo, Hussain, 96.000 dólares por su trabajo, y Cromitie, la prisión.

Tomado de Página 12


Duelo oficial por el fallecimiento del General Julio Casas Regueiro

El Consejo de Estado de la República de Cuba decretó Duelo Oficial desde las 8 de la mañana del lunes 5 hasta las 8 de la noche del 7 de septiembre
Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
3 de Septiembre del 2011 22:20:10 CDT
El Consejo de Estado de la República de Cuba ha decretado Duelo Oficial con motivo del fallecimiento del General de Cuerpo de Ejército Julio Casas Regueiro, desde las 8 de la mañana del lunes 5 hasta las 8 de la noche del 7 de septiembre.
Mientras esté vigente el Duelo Oficial, la bandera nacional será izada a media asta en los edificios públicos y establecimientos militares.

MENSAJE DE EMBAJADA DE CUBA EN EL SALVADOR

Estimados compañeros:

Con profundo pesar comunicamos que el Vicepresidente del Consejo de Estado y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Cuerpo de Ejército Julio Casas Regueiro, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Héroe de la República de Cuba, falleció en La Habana a las 13:20 de la tarde de hoy, 3 de septiembre, como consecuencia de un paro cardiorespiratorio.

Por tal motivo, en la sede de la Embajada de Cuba en el Salvador será abierto un Libro de condolencias desde el próximo lunes 5 hasta miércoles 7 de septiembre, desde las 09:00 y hasta las 12:00 hrs. y desde las 14:00 hasta las 16:00 hrs.

Las hermanas y hermanos salvadoreños podrán acudir a expresar su solidaridad con Cuba si así lo desean.

Fraternalmente, Embajada de Cuba en El Salvador


Pese a diálogo, estudiantes chilenos seguirán movilizados


Camila Vallejo, junto a otros líderes estudiantiles, ofrecieron a la prensa detalles sobre la prolongada reunión sostenida con el Gobierno chileno. Autor: AP

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
3 de Septiembre del 2011 21:27:47 CDT
SANTIAGO DE CHILE, septiembre 3.— Los estudiantes chilenos seguirán las movilizaciones hasta conseguir respuesta a sus demandas, declaró la presidenta de la Confederación de Estudiantes de la Universidad de Chile (CONFECH), Camila Vallejo, al culminar este sábado una mesa de diálogo con el Gobierno.
«Nosotros nunca hemos condicionado la movilización al diálogo, y esto no significa que depongamos el movimiento», afirmó a la prensa la líder universitaria al término de la prolongada reunión entre el presidente Sebastián Piñera y representantes de los movimientos estudiantiles, reportó PL.
Entre el martes y el miércoles próximo, agregó, se dará una respuesta al ejecutivo acerca de sus propuestas; ese punto de vista, explicó, saldrá de la discusión colectiva en el seno del estudiantado. El lunes, recordó Vallejo, el ministro de Educación, Felipe Bulnes, entregará formalmente las proposiciones a los actores movilizados por la educación.
Según Telesur, Vallejo relató que en el encuentro sostenido con el mandatario, el ministro de Educación, Felipe Bulnes, autoridades de esa cartera y otros titulares, «sirvió para aclarar posturas», dijo. Podrían ser «las bases las que decidan si es propicia la continuidad de una mesa de trabajo», acotó.
Tanto los representantes del movimiento como los exponentes del Gobierno expresaron disposición para mantener un espacio de diálogo, opinó, por su parte, el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, quien se mostró satisfecho con el resultado del encuentro.
Sin embargo, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, quien también fue invitado a las conversaciones en La Moneda, enfatizó que hay temas centrales que siguen pendientes.
Entre ellos situó el fin del lucro en el sistema de enseñanza y la desmunicipalización, sin privatizar. Estamos muy lejos de concordar; más que concordar, lo que hubo fue transparencia, aseveró.