jueves, 25 de agosto de 2011

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 26 DE AGOSTO DE 2011


AUDIO

Entre las informaciones de más impacto esta semana, sobresale por su trascendencia histórica y de política internacional el anuncio que el gobierno de El Salvador ha hecho este jueves 25 de agosto, de que reconocerá el Estado Palestino.

Fue el mismo presidente de la República, Mauricio Funes, quien junto al Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, lo ha anunciado leyendo el comunicado respectivo ante medios de prensa, con la convicción de que tanto el estado palestino como el israelí, tienen derecho a existir. En él asegura que tal reconocimiento salda una deuda histórica de los salvadoreños con el pueblo palestino. Asimismo ha comparado esta decisión con su primer acto público luego de asumir la presidencia, como fue la reanudación de las relaciones diplomáticas plenas con la República de Cuba en 2009.

Funes afirmó que el gobierno salvadoreño considera que debe mantenerse la apuesta por el diálogo, y que ambos estados son los que deben definir sus fronteras, de común acuerdo, llamando a la comunidad internacional para que respalde la negociación que conduzca a la paz y estabilidad de la zona. Agregó que el reconocimiento hoy anunciado en ningún momento afectaría las relaciones con Israel, dando a conocer que la decisión es producto de un proceso que incluyó pláticas con el gobierno israelita, así como el intercambio de opiniones con otras naciones. Por su lado, la embajada de Israel ha mostrado su decepción a través de un comunicado que ha hecho público al atardecer del jueves.

Con respecto a la instalación de una embajada de Palestina en El Salvador, el presidente dijo que sería una solicitud que deberá evaluarse, ya que el primer paso que el país asume es reconocer la soberanía, libertad e independencia de Palestina. De esa manera considera que se pueda contribuir en las negociaciones de paz entre Palestina e Israel, mientras la declaración del gobierno salvadoreño no hace ninguna mención a límites, pues estos deberán establecerse por común acuerdo entre las dos naciones.

En otros hechos de importancia destaca la resolución de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador dada a conocer el miércoles de la presente semana, en la que no reconoce la difusión roja de Interpol como la solicitud de extradición, anunciada hace unas semanas, producto de la orden de captura dictada por el juez español de la Audiencia Nacional de España, Eloy Velasco, contra militares en retiro involucrados en el asesinato de los 6 sacerdotes jesuitas, su colaboradora y la hija de esta, el 16 de noviembre de 1989.

Según los magistrados no ha sido girada la petición de extradición por el Reino de España, por ello decretaron que los militares que se han refugiado desde hace 3 semanas en un cuartel de la capital, San Salvador, no pueden ser detenidos por la policía, ni tampoco juez alguno puede decretar su detención, cuestión que es atribución única de la misma Corte Suprema de Justicia que deliberó por varios días, entre desavenencias de varios de sus integrantes, algunos de los cuales no se presentaron a Corte Plena.

Este jueves se conoció por medios de prensa locales que el juez Velasco ha solicitado información sobre la situación y ubicación de los implicados a través del ministerio de justicia español, lo que hace suponer a conocedores del tema, que esta decisión de la Corte salvadoreña es otro de tantos capítulos de una saga que enfrentará al estado salvadoreño con la justicia internacional.

Por último, con 45 votos de la derecha legislativa, y 34 en contra del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, este jueves durante la plenaria del Congreso Salvadoreño se ha aprobado el envío de 22 efectivos militares a Afganistán, tal como lo solicitara el gobierno a través del ministerio de defensa, con el supuesto propósito de colaborar en el entrenamiento de las fuerzas afganas; el partido de izquierda se opuso porque considera que apoyar la medida sería como validar la razones de la invasión a Afganistán, agregando que tal decisión traerá consecuencias negativas al país.

Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Caso Villoldo: Justicia que apesta


Percy Francisco Alvarado Godoy

Como bien ha señalado un viejo refrán: “La Justicia tolerante, es cómplice del maleante”, lo que ha quedado evidenciado en múltiples oportunidades en los fallos en cortes norteamericanas cuando se trata del tema Cuba. La excarcelación definitiva del afamado terrorista Luis Posada Carriles no sorprendió a aquellos que tenemos plena conciencia de que la justicia norteamericana se encuentra totalmente secuestrada por la ultraderecha norteamericana. Los cargos imputados a él solo por fraude migratorio por un tribunal en El Paso, Texas, obviando su historial terrorista, dieron el aldabonazo definitivo para quienes alguna vez albergaron ciertas esperanzas de un fallo de culpabilidad contra el connotado criminal, aunque solo fuese por violar leyes migratorias. No hacía mucho tiempo, para bochorno y vergüenza de la jurisprudencia estadounidense, llena de vericuetos y contradicciones que llevan a dudar de ella, otros terroristas como Santiago Álvarez Fernández-Magriñá y Osvaldo Mitat recibieron penas irrisorias por el delito de posesión de un abultado arsenal de guerra. En sucio contubernio con los representantes de la justicia, las propias autoridades fiscales, les disminuyeron las penas mediante espurio acuerdo. Lo mismo ocurrió con la bochornosa absolución de todos los implicados en el intento de magnicidio contra Fidel, al ser capturados en El Santrina en 1997. No es la primera, ni será la última vez, que las leyes norteamericanas se vulneran al antojo de los mafiosos de Miami y sus padrinos de la ultraderecha norteamericana.

Otro escandaloso fallo judicial involucró no hace mucho al terrorista Tony Calatayud, estafador connotado, quien se apropió de más de 300 mil dólares al Medicaid, particularmente en el robo de los fondos del programa de Ayuda a los Ancianos de Miami, en 1978. Salió con una simple fianza de 50 mil dólares por considerar el juez como un atenuante su historial “patriótico”. Cabe en todo este estercolero de juicios amañados, decisiones retorcidas, farsas montadas con impune descaro, compra de testigos, doblez y desenfado asqueroso, pensar que en Miami solo gana el que odia a Cuba y comparte la ideología de sus autoridades, capaces de comprar jueces a su libre albedrío. Tuvo razón Platón, el antiguo filósofo griego, cuando expresó: “Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.”

Sin embargo, esa misma justicia, la que se vanagloria de honrar a Dios y a respetar el juramento hecho sobre una Biblia, se confabuló para imponer penas sin precedentes y exageradas contra cinco cubanos en un amañado juicio celebrado en Miami, por delitos no cometidos y falsas acusaciones de espionaje y peligrosidad para la Seguridad Nacional. Se les condenó por defender a su patria de esos mismos terroristas a los que benefician los fiscales y jueces corruptos; de los que levantan un enorme muro de detracciones mediáticas y los que amamantan a diario los odios ancestrales contra Cuba, con desenfrenada violencia. Esos hombres dignos no han tenido una respuesta legal y honrosa a sus reclamos de justicia, al igual que otras víctimas de ese desprestigiado sistema legal como fueron los casos de Sacco y Vanzetti; los casos contra Julius y Ethel Rosemberg; los Ocho de Chicago y muchas víctimas más de la injusticia institucionalizada en estados Unidos.

EL CASO VILLOLDO: OTRA VERGÜENZA MÁS.

Una nueva farsa para premiar a delincuentes y criminales acaba de suceder en La Florida, cuando una jueza de Circuito, Beatriz Butchko, sin pudor alguno, pretende despojar al gobierno cubano de 2.8 billones de dólares para compensar a Gustavo Villoldo Sampera, un contrarrevolucionario de origen cubano, quien sirvió por más de tres décadas a la CIA y que tuvo como base para su absurda acusación una supuesta persecución y daños por parte del gobierno revolucionario cubano. Compungida, más bien cómplice del criminal, la jueza falló a favor de indemnizar al aprovechador y oportunista, al concederle la millonaria indemnización que, por supuesto, es otra manera descarada de apropiarse de los fondos de Cuba en el exterior. Beatriz Butchko no quiso pasar inadvertida ante los grupos de poder de la ultraderecha miamense, pues tal vez alberga algún día a un puesto en la ciudad donde todo se logra a fuerza de corrupción y manejos turbios. Por ello, hipócritamente conmovida ante las lágrimas de cocodrilo de Villoldo, optó por creer la versión del asesino, quien alega haber sido torturado en Cuba y que el gobierno cubano ha intentado asesinarle en más de una oportunidad. También optó por creer la versión del criminal sobre el hecho de que su padre se había suicidado bajo presión de las autoridades de la Isla en 1959.

Pero validando otro refrán que reza: “Buena es la justicia, si no la doblara la malicia”, Villoldo ya había incursionado en las pútridas cortes norteamericanas para demandar a Cuba en el año 2009 con los mismos falsos e irrisorios argumentos. En esa oportunidad, obtuvo una indemnización cercana a los 1,2 billones de dólares, concedida por otro juez de dudosa trayectoria e imparcialidad nombrado Peter Adrien. Poco después el fallo fue revertido por otro juez federal y esto sirvió a Villoldo para armar su nuevo espectáculo judicial.

Que Gustavo Villoldo es un fan desesperado del dinero, lo demuestra el hecho de que el 26 de octubre de 2007, organizó la macabra e irrespetuosa subasta de un mechón del cabello del Che, de quien fue uno de sus captores y asesinos, por la suma de 100 mil dólares. Dicho mechón de cabello fue a parar a manos de Bill Butler, un librero tejano.

Las ambiciones de lucrar a costa de Cuba en tribunales norteamericanos, para despojarla de sus fondos, no es un hecho aislado, ni solo Villoldo ha participado en estas sucias jugarretas. Jueces benévolos y de clara posición anti cubana, se han congraciado con los mafiosos de La Florida en muchas ocasiones, Aún puede recordarse el fallo que concedió 253 millones de dólares a la familia de Rafael del Pino Siero, de quien se dijo falsamente que fue prisionero inocente en cáceles cubanas, cuando en realidad traicionó a su propia patria. Otro caso fue la compensación por un juez a los familiares de los provocadores de Hermanos al Rescate, fallecidos al ser derribados luego de violar reitera y provocativamente el espacio aéreo cubano, quienes recibieron 188 millones de dólares como indemnización.

LA SAGA LEGAL DE UN CRIMINAL

Como señalara Sófocles, antiguo poeta y dramaturgo griego: “Sólo el tiempo puede revelarnos al hombre justo; al perverso se le puede conocer en un solo día”. El tiempo, empero, ha servido para mostrar el verdadero rostro criminal de Gustavo Villoldo, sus odios enfermizos contra Cuba, sus desmedidas ambiciones personales y su estirpe de criminal de baja estofa.

Nacido el 21 de enero de 1936, en La Habana, Villoldo perteneció a la flor y nata de la burguesía cubana, pues su padre poseía una cuantiosa fortuna como concesionario de la General Motors en Cuba, teniendo varias propiedades en los barrios de Miramar y Baracoa, así como en el balneario de Varadero. Dada su privilegiada posición económica, cursó estudios en Estados Unidos. Gustavo Villoldo Sampera se codeó con los más tenebrosos asesinos de la dictadura de Batista, entre ellos con el torturador y jefe policial Conrado Carratalá Ugalde, con quien compartía en un bar la esquina de 23 y 12, en el barrio de El Vedado. Carratalá era asiduo visitante de Villoldo Motor´s, la concesionaria de autos de su padre, la que le procuraba beneficios de varios millones anuales, y en pago a sus delaciones contra el movimiento revolucionario le premió con el grado de Capitán “Honorario” de la policía. Descubiertos sus vínculos con la derrotada dictadura, Villoldo se asiló en la Embajada Argentina en la Habana, trasladándose posteriormente a Miami.

Villoldo fue reclutado por la CIA en 1960, para trabajar en los planes contra Cuba, junto a Luis Posada Carriles, Jorge Mas Canosa, Félix Rodríguez Mendigutía y otros contrarrevolucionarios, integrándose al grupo terrorista Los Heraldos de la Muerte.

Luego del sonado fracaso de Playa Girón, donde Villoldo fungió como oficial de seguridad en la Brigada 2506, un numeroso grupo de mercenarios de la fuerza derrotada, ingresó en Fort Benning, para prepararse para servir como cantera al US Army y a la CIA. Entre ellos estaba Gustavo Villoldo, quien alcanzó los grados de segundo teniente y pasó de inmediato a servir a la CIA en sus programas encubiertos contra Cuba y para realizar otras misiones de represión y asesinato en cualquier parte del mundo, junto a Jorge Mas Canosa, Félix Rodríguez Mendigutía, Luis Posada Carriles y otros. Villoldo participó en la invasión a República Dominicana en 1965, en Viet Nam, el Congo y otras naciones.

La CIA encargó a Villoldo, quien usó la falsa identidad de Eduardo González para dirigir las operaciones del Segundo Batallón de Rangers bolivianos para neutralizar a la guerrilla comandada por Ernesto Che Guevara y propiciar la captura del mismo. Su equipo de la CIA estaba integrado también por Félix Rodríguez y Julio García, entre otros. Villoldo estuvo presente en el asesinato del Che en la escuelita de La Higuera, aquel nefasto 9 de octubre de 1967. Luego participó en el entierro de los restos del Guerrillero Heroico y de sus compañeros Willy Cuba y el peruano “Chino” Chang.

Posteriormente, Villoldo participó en operaciones encubiertas de la CIA en Ecuador (1968), Brasil, México, Perú, Guatemala, Honduras (1984), El Salvador (1986) y Nicaragua (1986), fundamentalmente para realizar atentados contra intereses cubanos y personalidades de la izquierda latinoamericana dentro de la condenable Operación Cóndor.

Villoldo fue inculpado por el FBI el 26 de agosto de 1976, por estar relacionado en una operación de tráfico de drogas, al usar su nombre para adquirir un banco que fungía como fachada de la CIA, el National Bank of South, en Hialeah, en La Florida. Los federales que llevaron el caso, Harry Brandson y Joseph Dawson, demostraron el 14 de septiembre de 1978, que Villoldo era parte de una red de narcotraficantes, pero la CIA se entrometió para anular el caso, protegiendo a Villoldo

Años después, el 20 agosto 2009 el propio Villoldo confesó a un periodista, en su propiedad de West Kendall, haber participado con un team de la CIA, integrado por miembros de la organización terrorista Alpha 66, en el ataque contra un caserío pesquero situado en Boca de Samá, en Holguín, perpetrado el 12 de octubre de 1971 contra varias personas inocentes, varias de las cuales fueron asesinadas y heridas.

Este es, lectores míos, quien pretende presentarse como víctima ante una jueza complaciente en La Florida, propiciando de la misma un fallo bochornoso y totalmente ilegal. Es una prueba más de que, en Estados Unidos, la justicia apesta.

La Habana, 25 de agosto de 2011.

La reforma del modelo económico cubano. Causas y perspectivas 1/3


Salim Lamrani

Tomado de Cubasi.cu

Cuba promueve el trabajo por cuenta propia. En la foto: Cafetería La Palmira en Pinar del Río

Confrontada a las sanciones económicas que Estados Unidos impone desde hace más de medio siglo, a la crisis financiera global y a un recurrente problema de productividad, Cuba se encuentra en la obligación de reformar en profundidad su sistema socioeconómico para preservar sus conquistas sociales y su modo de vida. Si los factores externos explican en parte las dificultades a las cuales se halla confrontada la sociedad cubana, resulta imposible eludir las responsabilidades internas. Como subrayó el presidente cubano Raúl Castro durante el IX Congreso de la Unión de los Jóvenes Comunistas el 4 de abril de 2010, “la batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social”.[1] Algunos meses después, el 18 de diciembre de 2010, en una intervención ante el Parlamento cubano, Raúl Castro tuvo un discurso más alarmista y puso al gobierno y a los ciudadanos frente a sus responsabilidades: “O rectificamos o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos”. [2] El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, aprobó este análisis y brindó su apoyo al proceso de actualización del modelo económico.[3] La alternativa es sencilla: el modelo económico cubano debe experimentar urgentemente cambios estructurales y conceptuales profundos so pena de desmoronamiento.

Los factores externos

El principal obstáculo para el desarrollo económico del país siguen siendo las sanciones económicas que Washington impone de modo unilateral a La Habana desde julio de 1960, las cuales afectan a todas las categorías sociales de la población cubana y en especial a las más vulnerables. Unánimemente condenadas por decimonovena vez consecutiva por 187 países en octubre de 2010, durante la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, las sanciones económicas, además de impedir todo comercio sustancial entre las dos naciones (salvo algunas materias primas alimenticias desde 2000), revisten también un carácter retroactivo y extraterritorial. En efecto, desde la adopción de la Ley Torricelli en 1992, de la Ley Helms-Burton en 1996, así como de las nuevas restricciones que impuso la administración Bush en 2004 y 2006, el comercio con terceros países se halla fuertemente afectado.[4]

Así, desde 1992, a toda embarcación que entra en un puerto cubano se le prohíbe entrar a Estados Unidos durante seis meses, lo que origina un sobreprecio importante para Cuba, que depende esencialmente del transporte marítimo por su insularidad. Del mismo modo, desde 1996 todo empresario que invierte en Cuba en las tierras nacionalizadas en 1959 corre el riesgo de ver sus haberes congelados en Estados Unidos. Por otra parte, por ejemplo, desde 2004, cualquier constructor de automóviles, sea cual fuere su nacionalidad, debe demostrar al Departamento del Tesoro que sus productos no contienen un solo gramo de níquel cubano para poder venderlos en el mercado estadounidense. Sucede lo mismo para todas las empresas agroalimentarias que desean entrar en mercado estadounidense. Danone, por ejemplo, tendrá que demostrar que sus productos no contienen ninguna materia prima cubana. Estas medidas retroactivas y extraterritoriales privan así a la economía cubana de numerosos capitales y a las exportaciones cubanas de numerosos mercados en todo el mundo.[5]

Por otro lado las crisis económica, financiera, energética, alimentaria y medioambiental han tenido un impacto desastroso en los países en desarrollo en general y particularmente en Cuba. La subida de los precios de las materias primas alimenticias, cuyo precio se ha duplicado desde 2007 y de las cuales depende la Isla a la altura del 83%, así como la bajada del precio de los recursos minerales que Cuba exporta (como el níquel, cuyo precio bajó más del 50%) han desequilibrado la balanza de pagos y han reducido fuertemente la liquidez disponible. Así, entre 1997 y 2009, Cuba sufrió una pérdida neta de más de 10.000 millones de dólares por la degradación de los términos del intercambio y vio su poder adquisitivo reducirse en un 15%. Por otra parte, a Cuba se le prohíbe todo acceso a los financiamientos externos del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial, debido a las sanciones económicas. Los cubanos del exterior, en particular de Estados Unidos, han reducido el monto de sus remesas hacia la isla por la recesión económica. Los ingresos del turismo también han bajado por los mismos motivos.[6]

A ello se agregan las catástrofes naturales –16 ciclones en total– las cuales, entre 1998 y 2008 causaron daños por un importe superior a 20.000 millones de dólares[7]. Así, el huracán Gustav que golpeó el Caribe a finales del mes de agosto de 2008 tuvo un costo material dramático. Las provincias de Pinar del Río, Matanzas y de la Isla de la Juventud ofrecieron un espectáculo de ruina y desolación. De las 25.000 viviendas que tiene la Isla de la Juventud, 20.000 resultaron parcial o totalmente destruidas. Cerca del 45% de las casas de Pinar del Río, o sea 102.000, fueron gravemente afectadas. Fidel Castro comparó los daños que causó el ciclón a “un ataque nuclear”. [8] Por su parte, el huracán Ike de septiembre de 2008 destruyó, entre otras cosas, 323.000 viviendas, 700.000 toneladas de alimentos, una gran parte de la infraestructura eléctrica y las reservas de agua potable.[9] Por otra parte, las irregulares precipitaciones entre noviembre de 2008 y junio de 2010 afectaron a los cultivos agrícolas y redujeron las posibilidades de exportaciones de algunas materias primas alimenticias (tabaco, ron, azúcar). [10]

Todos estos factores han llevado a las autoridades a bloquear las transferencias financieras hacia el exterior a partir de 2008 con el fin de evitar la fuga de capitales extranjeros. La Habana también ha tenido que volver a negociar su deuda frente a las dificultades de pago. En cuanto al crecimiento, fue de un 2,1% para el año 2010. [11]

Siguen:

-“Los factores internos” 2/3

-“Las medidas económicas y sociales” 3/3

Revisado por Caty R.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. Contacto : Salim.Lamrani@univ-mlv.fr


[1] Raúl Castro, «Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en la clausura del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas», República de Cuba, 4 de abril de 2010. http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2010/esp/r030410e.html (sitio consultado el 26 de marzo de 2011).

[2] Raúl Castro, «Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Sexto Período Ordinario de Sesiones de la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 18 de diciembre de 2010, “Año 52 de la Revolución”», República de Cuba, 18 de diciembre de 2010. http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2010/esp/r181210e.html (sitio consultado el 2 de abril de 2011).

[3] Agence France Presse, «Fidel Castro apoya cambios impulsados por su hermano Raúl», 18 de noviembre de 2010.

[4] Salim Lamrani, État de siège, Paris, Éditions Estrella, 2011.

[5] Ibid.

[6] Partido Comunista de Cuba, «Resolución sobre los lineamientos de la política económica y social del partido y la Revolución», Prensa Latina 18 de abril de 2011. http://www.prensa-latina.cu/Dossiers/LineamientosVICongresoPCC.pdf (site consulté le 20 avril 2011). Veáse también Andrea Rodriguez, « Alza de precio de alimentos afecta a Cuba », The Associated Press, 15 de abril de 2011.

[7] Ibid.

[8] Fidel Castro, «Un golpe nuclear», Granma, 3 de septiembre de 2008; Ronald Suárez Rivas, «Housing, the Greatest Challenge», Granma, 2 de septiembre de 2008.

[9] Marta Hernández, «Más de 320 000 casas dañadas», Granma, 11 de septiembre de 2008. Orfilio Pelaez, «Pérdidas millonarias en la vivienda», Granma , 13 de septiembre de 2008; Granma, «Cuba prioriza alimentación de damnificados por huracán Gustav», 5 de septiembre de 2008, Prensa Latina, «Cuba prosigue evaluación de daños y recuperación tras huracán Ike», 11 de septiembre de 2008; Freddy Pérez Cabrera, «Recuperar todo lo relacionado con la producción de alimentos», Granma, 11 de septiembre de 2008; EFE, «Los supermercados de La Habana presentan problemas de abastecimiento», 16 de septiembre de 2008; Wilfredo Cancio Isla, «Perdidas 700,000 toneladas de alimentos», El Nuevo Herald, 12 de septiembre de 2008; The Associated Press, «Cuba Estimates Gustav, Ike Damages at US$5 Billion», 16 de septiembre de 2008; Granma, «Información oficial de datos preliminares sobre los daños ocasionados por los huracanes Gustav e Ike», 16 de septiembre de 2008.

[10] Raúl Castro, « Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Sexto Período Ordinario de Sesiones de la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 18 de diciembre de 2010, “Año 52 de la Revolución », op.cit.

[11] Ibid.


De cómo se castiga a Haití


Por Juan Gelman

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaró en 2004 que la crisis política y humanitaria de Haití convertía al país en una amenaza para la paz y la seguridad internacional. Un golpe de Estado había derrocado al presidente Jean-Baptiste Aristide, elegido en 2004 por el 91,69 por ciento del electorado y sacerdote adepto a la teología de la liberación. EE.UU. y Francia se encargaron de “salvarlo” mediante un verdadero secuestro a bordo de un avión estadounidense que lo dejó en Sudáfrica. En ejercicio del capítulo VII de la Carta de la ONU, el Consejo estableció la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah, por sus siglas en francés) conformada hoy por unos 9000 militares y más de 3700 policías de 40 países.

No se entiende bien por qué el Consejo de Seguridad recurrió al capítulo VII, titulado “Acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión”, que lo faculta a “ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener la paz y la seguridad internacionales”: Haití no atravesaba entonces una guerra civil, no estaba en guerra con nadie y difícilmente podría haber iniciado alguna. A instancias de Washington, el presidente Lula propuso la intervención de la ONU en Haití, pero más bien en aplicación del capítulo VI de la Carta, “Arreglo pacífico de controversias”, que se abstiene de cualquier acción armada. No le hicieron caso y la Minustah se ha ido convirtiendo en una suerte de ejército de ocupación abrigador de la represión oficial.

Esto empezó temprano: “Tropas de la Minustah y paramilitares haitianos emboscaron y mataron a más de 4000 miembros del Fanmi Lavalas (el partido de Aristide) inmediatamente después de su deposición en el 2004” (www.canadahaitiaction.org, 18-8-11). Los presuntos encargados de garantizar la paz y la seguridad han llevado a cabo numerosas incursiones en villas miserias como Cité Soleil, siempre en persecución de partidarios de Aristide. Está claro que el depuesto presidente es el objetivo: Edmond Mulet, ex jefe de la Misión de la ONU, llegó a recomendar que se le imputara la comisión de delitos para impedir su regreso (//mrzine.monthlyreviem.org, 21-7-11).

Los funcionarios estadounidenses culparon de estos hechos a pandillas saqueadoras de los barrios pobres, pero se han documentado los operativos de contingentes jordanos y brasileños de la Minustah que han dejado víctimas tiradas en las calles de Puerto Príncipe con un tiro en la cabeza (www.teledyol.net, 7-5-06). El general brasileño Augusto Ribeiro Pereira, primer jefe militar de la Misión, renuncia a poco andar por la matanza de civiles del 6 de julio del 2005. Lo sucede el general brasileño Urano Texeira de Matta, quien muere cinco meses después de ocupar el cargo “por un accidente con arma de fuego”. No deja de ser una forma elegante de definir el suicidio. La Misión ha introducido en Haití otras maneras de acabar con la gente.

El 21 de octubre del 2010, el Ministerio de Salud Pública de Haití registró mil casos de cólera, los primeros que se producían en seis décadas. El 9 de febrero, informó que la enfermedad había causado la muerte de 4549 personas y que ascendían a 231.070 los contagiados. Hoy se estima que el número de víctimas aumentó de dos a cuatro veces desde entonces. La fuente de contaminación es muy probablemente la base de tropas nepalesas de Artibonita, que siguen tirando sus heces al río del mismo nombre. A pesar de las protestas diarias, la Minustah se niega hasta ahora a investigar el origen de la epidemia y a ponerle remedio. Desde luego, no está para cuidar la salud de la población, sólo su incierta seguridad.

En noviembre del 2007, 111 soldados y tres oficiales del batallón enviado por Sri Lanka fueron repatriados por explotar y abusar sexualmente de menores haitianas. Pero ninguno de estos abusadores pudo ser juzgado por los tribunales haitianos: el acuerdo vigente entre la ONU y el gobierno de Haití que establece el estatuto legal de la Minustah garantiza una amplia inmunidad a sus efectivos que cometen delitos. Por ejemplo, a los autores de 640 violaciones cometidas desde el terremoto del año pasado, según contabilizó Kofaviv, una organización de mujeres del país. No todos los cascos azules de la ONU se dedican allí a guardar la paz.

En vísperas de la renovación del mandato de la Minustah por un año más, cabe recordar la opinión que formulara el diplomático brasileño Ricardo Seitenfus, representante de la OEA en Haití: “El sistema actual de la ONU destinado a prevenir disputas es inapropiado para Haití. Haití no es una amenaza internacional. No estamos en medio de una guerra civil. Haití no es Irak o Afganistán. Pero, a mi entender, en la escena internacional, Haití está pagando sobre todo su proximidad con EE.UU. Hace mucho que el sistema internacional presta una atención negativa a Haití. Le tocó a la ONU coaligarse con ese poder y transformar a los haitianos en prisioneros de su propia tierra”. El diario suizo Le Temps publicó estas declaraciones el 20 de diciembre último. Dos días después, Seitenfus fue renunciado.

Tomado de Página 12