lunes, 11 de julio de 2011

LOS TIEMOS Y LOS RITMOS

Jorge Gómez Barata

Aunque gigantescas anomalías obstaculizan su comprensión, los procesos históricos son graduales y en ellos concurre un “determinismo económico, cultural y tecnológico”. Quienes asumen que el crecimiento económico, la ciencia, la introducción de la justicia social, los avances democráticos y las políticas sociales adecuadas cambiaran al Tercer Mundo están más cerca del marxismo y del socialismo que aquellos que lo asocian a la vigencia de ideologías exclusivistas y acciones extremas. Para la izquierda de hoy, no se trata de tomar el poder para aplastar a sus adversarios en la lucha de clases, sino de utilizarlo como palanca promotora del progreso.

Aunque siempre lo fueron, el realismo y la moderación son componentes esenciales de cualquier proyecto político de la izquierda, que además de vencer la resistencia de las oligarquías y las burguesías locales, firmemente atrincheradas y apoyadas por el imperialismo, deberán asumir la realidad económica y política mundial y confrontar prejuicios difíciles de batir. La fallida experiencia socialista europea resta atractivos a la idea de que para progresar es preciso rectificar radicalmente el curso de la historia.

India y Pakistán están uno al lado de la otra, lo mismo que Haití y República Dominicana; sin embargo el desempeño, niveles y expectativas de desarrollo económico y social son considerablemente diferentes. En Centro América, Costa Rica se distingue por sus indicadores sociales y en 60 años Corea del Sur y Taiwan llegaron más lejos que Colombia y Venezuela en doscientos. Aunque concurren otros factores, la administración hace la diferencia; con ella no se resuelve todo pero cuando falla, no se resuelve nada.

A pesar de enormes tensiones internas, el liderazgo de la India alcanzó la estabilidad y la coherencia que Pakistán no pudo lograr y la Revolución Haitiana sucumbió a la venganza de Francia, a la ocupación norteamericana y al primitivismo impuesto por una impresionante galería de gobernantes corruptos. Aunque ninguno es perfecto, los países mejor administrados avanzan más consistentemente.

En América Latina donde con la excepción de Colombia y México no existen conflictos internos que pongan en peligro la gobernabilidad ni paralicen el desarrollo y, en general, existe un clima propicio para atraer inversiones y movilizar la iniciativa empresarial interna; lo funcional son los enfoques realistas y moderados con adecuadas mezclas de autoridad del Estado, políticas de desarrollo viables, legislaciones apropiadas y gobernantes capaces de formar consensos y liderar los esfuerzos a favor de un progreso más o menos integral.

Brasil y Argentina donde esos procesos comenzaron con Bartolomé Mitre, Getulio Vargas y Perón, aun con el interregno de las dictaduras militares y la burguesía sometidas al capital extranjero, germinaron las simientes de un nacionalismo económico coherente y modernizador, que en Brasil fue relanzado por Cardoso y Lula y en Argentina retomado por los Kirchner que, objeciones aparte, en coyunturas decisivas encabezaron administraciones competentes; por esos caminos con sus peculiaridades y sus tensiones transitan Uruguay y Paraguay.

Bolivia y Ecuador, conducidos por liderazgos auténticos, legítimos y calificados, aunque desde puntos de partida desventajosos y venciendo enormes dificultades, avanzan consistentemente acompañando discursos políticos de izquierda con actitudes realistas en materia de desarrollo económico y progreso.

En Centroamérica donde la oligarquía más primitiva conserva reductos, también la izquierda no doctrinal y modernizadora registra avances. Nicaragua, El Salvador y Guatemala, aunque azotados por olas de violencia y criminalidad que pueden frenar el progreso, disfrutan de sus mejores oportunidades.

Venezuela que parte de una situación interna y externa excepcionalmente compleja y difícil, derivada del petróleo bendito y maldito es eje, motor y parte de un clima de transformaciones revolucionarias internas y de avenencia, cooperación e integración regional, se ha gestado un fenómeno político que optando por la vía revolucionaria avanza en un proyecto de implantación del socialismo.

En cualquier caso, incluida Cuba, la tarea del momento no es cultivar utopías, sino consolidar lo alcanzado hasta hacerlo irreversible, creando condiciones para que los ejercicios democráticos, sin los cuales no se irá a ninguna parte, sirvan no sólo a unas fuerzas u otras, sino a los intereses nacionales más legítimos y hoy más que nunca están ligados al desarrollo general.

Como los estrategas que maniobran, los liderazgos políticos de ahora deben pulir sus tácticas, no para ser espectaculares, sino para ser eficaces. El maximalismo es una enfermedad infantil. No por silente y discreta la gestión que empuja la evolución progresiva es menos eficaz. Allá nos vemos.

La Habana, 11 de julio de 2011

ANECDOTAS Y PARTE DE NUESTRA HISTORIA RECORDANDO A UN CAMARADA

Por Domingo Santa Cruz*

A principios del mes de mayo recibí la primera información sobre el lamentable fallecimiento de nuestro querido y recordado compañero Arturo “Coco” Portillo. Todavía ignoro las causas como tampoco algunos detalles sobre la muerte de Arturo. La primera noticia la leí de un mensaje de mi hija Ana Patricia, desde la ciudad de Los Ángeles, California, y por eso saqué la conclusión de que Arturo se nos adelantó desde ese lugar, en donde vivió y trabajo por muchos años.

Alguien me aseguró, sin embargo, que Coco falleció en El Salvador el 11 de abril y no en California, y que sus restos fueron exhumados, afortunadamente, en su tierra natal, la tierra que lo vio nacer y crecer; por la que fue capaz de desafiar a los enemigos poderosos, convencido de que por el amor de la patria valía la pena hasta ofrendar la vida, por ella fue capaz de incursionar y soportar un torbellino de acciones peligrosas de las que no se arrepintió nunca.

Con el camarada Julio Farfán, contemporáneo y compañero generacional de "Coco", con quien compartió una buena parte de sus atrevidas aventuras juveniles, como agitadores, propagandistas de barricada; aunque Coco más como técnico electricista infaltable en los arreglos e instalaciones de los equipos de sonido, pero en el camino andaban; rememoramos en estas anotaciones algunas vivencias y anécdotas de esa época histórica que les tocó vivir a Coco Portillo y muchos de su generación, a manera de memoria histórica en memoria de su partida. En la gráfica "coco" y varios compañeros veteranos de muchas décadas de lucha, participan de la celebración del 1 de junio del 2009 en el estadio Cuscatlan.

La actividad política de los 60s y los 70s del siglo pasado estaba sometida a muchos riesgos, porque nos enfrentábamos a una de las Dictaduras Militares más sangrientas y desalmadas de América Latina. Arturo estaba consciente de que en cualquier momento podía caer en sus garras, sufrir las torturas salvajes en las mazmorras de los cuerpos represivos o desaparecer como sucedió a muchos luchadores y luchadoras. A partir de los años 70 fuimos testigos de centenares y miles de casos que pasaron esa difícil y casi inevitable prueba de la lucha popular. Lo digo con toda propiedad porque también fui una de las numerosas víctimas de los secuestros y torturas en esos años. Todos quienes pasamos por el Palacio Negro y las cárceles clandestinas de los temibles cuerpos represivos, Arturo “Coco” Portillo fue uno de los tantos compañeros cuya mejor suerte era salir de sus garras y contar a los demás la experiencia. Había que estar preparados siempre y no hacerse la ilusión de que sería un lecho de rosas.

Varias veces y por cierto tiempo tuve a Arturo como un oyente de mis charlas políticas en la Federación Unitaria Sindical de El Salvador (FUSS) o en el Partido Revolucionario 9 de Mayo (PR).

El comportamiento de un revolucionario cuando se está en manos del enemigo, era uno de los temas que siempre desarrollamos para elevar el temple revolucionario de los combatientes. Porque eso éramos, combatientes por la libertad, por la democracia popular.

En uno de los recesos de los cursillos en el PR recuerdo las carcajadas que provocaba el Cro. Julio Salazar cuando contaba detalles de los tratamientos que la GN aplicaba a cada uno de los detenidos. Salazar hablaba de la captura de Marcos, Arturo y otro compañero de oficio zapatero, pero también de él, que fueron capturados en actividad de reparto de un Pronunciamiento del PR denunciando el canje humillante del delincuente hondureño de apellido Martínez Argueta, que resultó ser el chofer del General Maximiliano Hernández Martínez, a cambio de la libertad de varios Oficiales y soldados salvadoreños presos en Honduras.

Julio Salazar, con su característico humor entretenía a la gente con sus testimonios, a veces parecían casi inventados por o anecdótico, siempre procuraba dejar de lado los lamentos, los dolores de las palizas y le buscaba el lado jocoso, era su forma de decir, ¡Hay que hacerle huevos cuando te agarren y te cuelguen” Contaba que un guardia barrigón, pero fuerte, le llamó la atención la barba del cro. Marcos, encontrándole cierto parecido a la del Che. El guardia se acerca a Marcos, le fija una mirada de ogro, levanta a Marcos tomándolo de la barba con una de sus toscas manos y le dice: “Así que vos te dicen el Che Guevara hijo de P”, al tiempo que lo levantaba sin soltarle la barba y lo repetía hasta tres veces, cada vez que ese gordo se pasaba por ese pasillo y lo miraba, no aguantaba la tentación de acercarse a Marcos y jalarle la barba.

Salazar provocaba la risa porque el mentado Marcos siempre se agachaba y trataba de esconder la barba cuando el agente gordiflón se acercaba. En cuanto salieron a la calle, después de esa jodida que nos dieron, decía Julio Salazar, lo primero que hizo Marcos fue rasurarse la barba, mírenlo ahora y señalaba al compañero a quien siempre habíamos visto con su barba. Arturo, por su parte, no dejaba de reconocer que no era lo mismo reírse de las situaciones de los compañeros que estar en el terreno aguantando los porrazos; pero se trataba de buscarle el ángulo “gracioso” y chistoso de la vida en cautiverio o en manos del enemigo.

A Coco se le ocurrió agregar en esa ocasión el caso del zapatero del tic nervioso, que con solo mencionarlo provocó la risa de muchos de los presentes. Cuando Portillo iniciaba el relato de la “jodida que llevó el compañero” de Ciudad Delgado frente al interrogador que le preguntaba: ¿Conoces a Schafik Handal y a Fabio Castillo? El zapatero, que además de mover la cabeza hacia los lados, como indicando un no, era un tanto tartamudo, demorando la respuesta, le daba al guardia un pretexto, que indignado, se le abalanzaba: ¡Con que no conoces a Schafik no, hijo de P! y le lanzaba el puñetazo en pleno rostro. El testimonio de Coco, ciertamente provocaba risas, hasta Schafik se sumaba con sus sonoras carcajadas cuando se acordaba que él también se confundió con el compañero por no conocer el tic nervioso, que padecía aunque el suceso era realmente trágico.

En su trabajo, Arturo disfrutaba a su manera, de su aporte técnico, por la habilidad que había desarrollado en garantizar el sonido en las concentraciones y movilizaciones populares. Pero también lamentaba, pues los aparatos no siempre le respondían después de tantos ajetreos o cuando el Alcalde de algún lugar ordenaba desconectar la Energía Eléctrica siempre andaba con un grupo de compañeros que le ayudaban a resolver; hasta en la oscuridad se las arreglaban para garantizar sonido con una batería de auto o que le ayudaban a proteger los aparatos de los elementos provocadores y zafarse a tiempo. Nos acostumbramos a ver a Coco Portillo subido en las tarimas de las Asambleas, en las Tribunas de las plazas públicas, en vehículos en marcha con los aparatos de sonido.

El FUAR, tuvo una vida muy corta, de 1961 a 1964, de cuya experiencia acumulada en la combinación de diferentes formas de lucha, dejó importantes huellas por donde después transitó nuestro amigo y camarada Portillo. Compañeros veteranos que vivieron las luchas de la CGTS desde 1957, del FNOC y VJS de 1959-60 y del FUAR, permanecieron activos en esos tiempos de la llegada de Coco, de quienes sacó una buena parte de su experiencia acumulada.

En esos momentos el Partido Comunista de El Salvador (PCS), que operaba en la clandestinidad, no contaba con un partido político legalizado, con el cual participar y aprovechar la apertura surgida de la reforma constitucional. Después de varios intentos fallidos, el PCS prácticamente había desechado la idea de insistir en la legalización del Partido Revolucionario Abril y Mayo, PRAM, habiendo encontrado las puertas cerradas en el Consejo Central Electoral desde 1959, luego en 1964.

Por eso fue necesario encontrar un Partido ya legalizado, con el cual pudiese participar, logrando un acuerdo con los fundadores de darle vida y un cuerpo real aunque distinto, con el cual participar. En su incorporación a la lucha popular, Arturo se vinculó a compañeros de la Dirección del PCS, tanto a veteranos de generaciones anteriores como posteriores al VI Congreso celebrado en agosto de 1970.

En el PRAM Arturo, conoció y apoyó la gestión política de Raúl Castellanos Figueroa, que era el responsable; en el PAR conoció y anduvo cerca de Schafik J. Hándal, Dagoberto Gutiérrez, Mario Aguiñada Carranza, Alfredo Acosta, Raúl Vargas, Dagoberto Sosa, Roberto Castellanos Calvo, para mencionar algunos nombres, pero también a Rafael Aguiñada Carranza, que actuaba en los dos escenarios: el político electoral y el sindical; a Raúl Padilla Vela, Adán Chicas, Julio César Castro Belloso y otros, compañeros y compañeras que jugaron papeles relevantes en la lucha social y política de aquellos años.

En el frente de lucha sindical, Arturo apareció a finales de los años 60, porque desde muy joven estuvo vinculado en alguna actividad de lucha social, económica o política de aquellos años. por ejemplo al momento de la constitución de la FUSS (Federación Sindical de El Salvador, FUSS) surgida el 2 de octubre de 1965, en los actos de fundación de la asociación magisterial ANDES 21 de Junio, (21-06-1965) el FUAR, que se disolvió a finales de 1964 aunque no puedo recordar con detalle su participación en este; pero si anduvo cerca de los sindicatos que dieron origen a FUSS y la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Industria del Alimento, Vestido, Textil, Similares y Conexos de El Salvador, FESTIAVTSCES, surgida en 1968.

Arturo fue parte de la generación de luchadores del resurgimiento de las huelgas del Movimiento Sindical Salvadoreño, reflejado en la huelga de abril de 1967, al igual que el desarrollo del Movimiento Estudiantil que se creció luego de la reforma universitaria de 1963-67 y de las luchas del magisterio por casi una década hasta madurar en las huelgas magisteriales de 1968 y 1971.

No era casual encontrar a "Coco" en las asambleas sindicales, en los piquetes de apoyo a los paros laborales o huelgas generales impulsadas por los sindicatos o de apoyo solidario a otras organizaciones de las federaciones que conformaron la Confederación Unitaria de Trabajadores Salvadoreños, CUTS.

LA CAMPAÑA DEL PAR PRIMERA ESCUELA POLÍTICA ELECTORAL

La campaña política electoral para elegir Diputados y gobiernos municipales de mediados de la década de los años 60, como algunos han de recordar, fue la primera prueba de fuego para el PCS, en materia de lucha electoral después de las tristes pero celebres jornadas de los años 30s y sin duda alguna, la presencia de los comunistas en ella fue factor clave para la renovación del Partido de Acción Renovadora, que ha pasado a la historia como un partido que se puso a la altura de las exigencias de las luchas por la democratización de El salvador; el PAR jugó un importante papel como instrumento de lucha política electoral, no electorera, del movimiento popular, identificándolo únicamente con respecto a los otros, por la estrella y la nueva línea. Todos los locales del PRAM a nivel nacional y la mayoría de su militancia, entre ellos Arturo Coco Portillo, entraron al nuevo escenario de lucha, sin imaginarse que éste sería un campo de pelea que puso a prueba las profundas debilidades de la Dictadura Militar que no tardó en desenmascararse como lo que realmente era.

Con este partido cursamos la primera escuela de formación como lucha política electoral, llevando a cabo una interesante e importante campaña política con la fórmula presidencial de los doctores Fabio Castillo Figueroa y Ángel Góchez Castro, con una Plataforma Programática estructurada con Cinco Grandes Problemas, Cinco Grandes Soluciones. En esta campaña tuvimos que aprender a torear a un adversario político que se negaba a reconocer el derecho que tenía un partido legalmente inscrito en el Concejo Central Electoral; se negaba a aceptar el juego limpio dentro de una cancha de uso casi exclusivo por la Oligarquía.

Sin hacernos grandes ilusiones más allá de poner a prueba esta nueva forma de lucha, formar y capacitar a unos cuantos cuadros y sobre todo, tratar de quitar la máscara democrática de la Dictadura, nos dimos la oportunidad de vincularnos a la gente de muchos municipios, cantones y caseríos del país, en donde nunca un partido de izquierda había tenido “el permiso” de presentar un Programa de Cambios estructurales, arengado abiertamente a la población. Los resultados no fueron despreciables si tenemos en cuenta que era la primera experiencia, al obtener el 15 % de los votos; con una buena cantidad de militantes graduados en esa escuela primaria de lucha electoral.

No recuerdo si Arturo fue uno de los militantes capturados y encarcelados al final de la primera campaña, acusados de agitadores comunistas. El balance de esta jornada política fue sumamente positivo, sobre todo por la cantidad de cuadros entusiasmados, con una alta disposición de combate.

En los tiempos del PAR y del PR uno de los compañeros que más enfrentamientos tuvo con los cuerpos represivos fue, precisamente nuestro amigo Arturo “Coco” Portillo, que se fajaba con ellos para impedir que le quitaran los equipos de sonido y la propaganda electoral. La conducta de los cuerpos represivos fue de hostigamiento, de amenazas, de provocaciones y de terror. Así, en esas condiciones se trabaja en 1966 y más aún en 1967. Al finalizar la campaña del año 66 prácticamente no hubo tiempo para las evaluaciones porque había que entrarle a la presidencial del año siguiente. Por eso la gente decía que fue una sola. Pero el balance arrojó una cifra de 350 presos políticos en el 66 y 600 en el 67. No recuerdo si Coco fue uno de ellos.


De izquierda a derecha: Arturo “coco” Portillo, Carlos G. Ruiz, Rafael Jiménez, Julio César Salazar. Atrás, de lentes, Schafik J Hándal en jornadas de agitación de los años 70s.

Como sucedía en la mayoría de las y los militantes de la lucha popular en aquellos años, repito, la militancia política de "Coco" se forja en las intensas luchas sociales y políticas de la segunda mitad de los años 60 y la década de los 70. Especialmente en la segunda década, de donde emana su mayor experiencia, donde ya había acumulado experiencia. La mayor y mejor escuela de formación y actuación política en el interior del país la tuvo nuestro amigo Coco, en el campo de la lucha política electoral, desde el PAR en 1966-67, pasando por el PR 1968-70, el UDN y la Unión Nacional Opositora, que con las elecciones de 1977, produjo dos victorias electorales presidenciales, arrebatadas violentamente por la Dictadura Militar.

En esos 11 años de intensa y combativa lucha política electoral, dio importantes aportes al desarrollo de la organización política y social del pueblo salvadoreño, contribuyó a un nivel superior a la conciencia política de amplias masas populares, contribuyo a desenmascarar la falsa democracia que la Dictadura estuvo vendiendo por muchos años y al no poder defenderla con argumentos, con su propaganda mediática, cierra la vía electoral al tiempo que aplica la escalada militar fascista para reprimir a todo un pueblo que luchaba por la democratización del país.

Varios de los nombres mencionados, compañeras, y compañeros de varias generaciones ya no están físicamente presentes. Algunos viven y permanecen activos, otros fueron víctimas de los asesinatos o fueron desaparecieron; otros cayeron en combate con las armas en la mano, o se nos adelantaron en el camino sin retorno.

Siempre supe que Arturo se entrenó en formas de organizar y dirigir Comités Obreros, tanto para acciones de autodefensa en las movilizaciones, muy necesarias, como durante los paros y huelgas laborales surgidas en la segunda mitad de la misma década de los años 60.

Una de las habilidades de "Coco" fue aprender a manejar la técnica de los equipos de impresión de aquella época: los Mimeógrafos. Pero no solo eso, también había que manejarlos a prueba de ruido, y enmascararlos para moverlos de un lugar a otro sin ser detectados. Coco y otros compañeros fueron entrenados a utilizar algunos de los principios básicos del trabajo conspirativo, muy difícil y complicado lograr resultados óptimos con personas, como Coco, cuya mayor actividad la realizaba abiertamente.

Farfán recuerda a un Arturo Obrero, organizador, agitador en grupos de auto defensa, un hace lo todo, a pesar que en más de una ocasión fue capturado y torturado. Nos recuerda además, que Coco Portillo fue consecuente con sus principios, fiel a sus compañeros y al Partido Comunista de El Salvador.

Es cierto, este rasgo de nuestros militantes en aquellos años, fue conseguido a base de un entrenamiento sistemático para forjar temples de acero. Era necesario hacerlo así porque los escenarios donde se libraba la lucha política y social, donde la legalidad no se reconocía; la democracia y los derechos constitucionales, los derechos humanos no eran más que palabra sin contenido, la vida de todo luchador estaba en juego.

Por ello no es extraño encontrar a un Arturo Portillo dispuesto a ofrendar su vida, si era necesario, para avanzar hacia las metas trazadas por el Partido. Ese rasgo de nuestros combatientes por la democratización del país, es parte de la memoria histórica de nuestra lucha, parte de la cual está en la vida de Arturo Portillo. Porque, al igual que muchas y muchos que no están físicamente presentes, estarán con su ejemplo, que constituye el mejor legado para las actuales y futuras generaciones.

También comenta Farfán que compartió parte de su lucha política con “El Coco” Portillo. Recuerda que su militancia y “activismo político coincidió con Saúl Santiago Contreras y Oscar Gilberto Martínez, mártires de la solidaridad obrera con las jornadas huelguísticas magisteriales del 68, asesinados por la mano tenebrosa del General José Alberto “Chele” Medrano, Director de la Guardia Nacional y Agente de la Agencia Central de Inteligencia, CIA, de los EEUU; también con Ernesto “El Gato” Morales y José Dimas Alas, los primeros caídos en combate a inicio de los 70s, ellos fueron las primeras bajas militares de las recién fundadas FPL; “El Ordinario” Armando Arteaga, conocido en el ERP como “Pancho” y Roque Dalton” (asesinados por el grupo militarista del ERP encabezado por Alejando Rivas Mira y Joaquín Villalobos el 10 de mayo de 1975.


Nos recuerda que
“Coco” Portillo también anduvo con Víctor Manuel Sánchez Bonilla “El Niño”, asesinado en las ergástulas de la Guardia Nacional; con Jorge Alberto Morán Cornejo “El Bitle” miembro dirigente de la federación sindical FESTIATVSCES y Rafael Aguiñada Carranza, Miembro de la Dirección del PCS, Secretario General de la FUSS y diputado de la UDN, ambos asesinados por los mismos asesinos de Roque Dalton; en la lista proporcionada por Farfán aparecen, además, Salvador Sánchez Hidalgo, recién electo a miembro del Comité Central del PCS en el VII Congreso y dirigente de la federación sindical Festiavtsces, víctima de la represión fascista de la Dictadura Militar, lo mismo a Toni Hándal capturado, secuestrado, desaparecido y asesinado por orden del director de la Guardia Nacional General Eugenio Vides Casanova”.

Coincido con Farfán en sostener que “El Coco” Portillo perteneció a un tiempo y una generación que empezó a organizarse en la Unión de Jóvenes Patriotas (UJP), surgida en 1966 como una organización juvenil mucho más amplia que la anterior, la Vanguardia de la Juventud Salvadoreña (VJS), contemporáneos de las luchas del FUAR y posteriormente del Partido Acción Renovadora (PAR nueva línea). Más tarde toma parte en acciones de apoyo con la huelga magisterial del 68, la de ACERO de Zacatecoluca, las huelgas de IUSA y Panificadores en 1967.

La incorporación de Arturo y de muchos otros luchadores sociales en El Salvador a la lucha política se da en el marco de la crisis del MERCOMUN y de la maduración de Crisis Estructural, que se agravaron desde en 1968, se profundizan las contradicciones entre los grupos de poder de El Salvador y los de Honduras, y lógicamente, conducen al estallido de la guerra y la ruptura del Mercado Común en julio de 1969.

La crisis se explica con el estallido de la guerra con Honduras, se produce una expulsión masiva de salvadoreños residentes en el hermano país; la Oligarquía estaba pagando una factura política que pudo evitar si hubiese permitido la solución del problema de la tenencia de la tierra y otras reformas que se platearon en las Plataformas Programáticas de 1967-72, todo ello presenta un cuadro propio de una Situación Revolucionaria que solo podía resolverse con cambios estructurales profundos. ¿Cuál fue la respuesta de la Dictadura militar? La escalada militar fascista, que tuvo sus consecuencias y costos dolorosos con el estallido de la Guerra Popular en 1980.

La Oligarquía y su sistema político de la Dictadura Militar al cerrar los caminos democráticos y adopta la represión generalizada como su estrategia para resolver la crisis, llevó al país al conflicto armado. Todos sus modelos económicos, implementados históricamente, colapsaron. Los cambios de nombres de los partidos políticos, desde el Pro-Patria de Martínez, el PRUD de Osorio, el PCN de Adalberto Rivera, fracasaron.

La brutal represión contra las organizaciones sociales, religiosas, académicas y políticas provocó la respuesta popular legítima, de autodefensa, la guerra popular de todo el pueblo.

Arturo “Coco” Portillo tomó la decisión de marchar hacia el norte, como lo hicieron muchos cientos de miles de personas. Muchos de quienes marcharon hacia el exterior se organizaron en estructuras de apoyo tanto material como político, realizando numerosas y diferentes actividades encaminadas a atraer la solidaridad de los pueblos hermanos. Arturo fue uno de los centenares y miles de compatriotas que durante el conflicto armado no dejaron de luchar por la causa popular y democrática de El Salvador y tratar de unirla con la causa del pueblo hermano de los Estados Unidos de América.

Después de la firma de los Acuerdos de Paz y el FMLN es reconocido y legalizado como partido político y se vio inmerso en la lucha electoral, el FMLN ha sido y continúa siendo atacado por los dueños del país, con las viejas armas de la guerra de contrainsurgencia. En ninguna de las campañas políticas electorales, al FMLN se le ha tratado como al adversario político electoral sino como enemigo.

Parte de esta campaña de terror la conocieron y denunciaron nuestros compatriotas en el exterior, entre ellos Arturo “Coco” Portillo. Los intentos por separar y disputar a la población civil en el terreno político electoral al FMLN podía entenderse como un ensayo en aplicar la combinación de las diferentes formas y métodos para lograr la destrucción del partido de izquierda como fuerza insurgente por medio de la deserción, rendición, la captura, o incluso la muerte.

Antes de finalizar estas anécdotas y parte de nuestra historia, recordando a un camarada; quisiera, además de pedir disculpas por las inevitables omisiones de datos, nombres y situaciones que mi memoria no alcanza a registrar y mantener, pero sobre todo, quiero expresar mi dolor y solidaridad a la familia de Arturo. Estoy seguro que su legado histórico y su pensamiento político y de luchador indoblegable, perdurará siempre en la memoria de sus herederos y herederas, así como en el gran colectivo de luchadores salvadoreños, latinoamericanos y caribeños.

El “Coco” llegó a su destino de esa extraordinaria excursión que los revolucionarios hacemos durante ese tránsito por la vida. Que después de este largo, incesante e intenso caminar descanse, merecidamente en paz, Arturo “El Coco”


*Domingo Santa Cruz, actual embajador de El Salvador en la hermana República de Cuba


ALLAN PHILLIPS GROSS Y SU CONTRASTE CON LOS CINCO

ADRIANA VEGA
Alan Gross es un estadounidense nativo de Potomac, Maryland, que ha sido juzgado y condenado en Cuba a quince años de prisión con pruebas evidentes de ser un contrabandista de artefactos de información satelital, prohibidos según las leyes cubanas.
Detenido en 2009 en Cuba, viajó a la Isla subcontratado por la USAID, agencia de cooperación del gobierno de EEUU, que tiene como objetivo repartir equipos entre los “ciber disidentes cubanos”
Este “adalid” norteamericano, hoy preso en el país más agredido por las huestes del imperio voraz, es un delincuente y espía mercenario, eufemísticamente denominado 'contratista' en la monserga de la DAI, agencia internacional del gobierno USA.
Ni bien Cuba lo detuvo, comenzaron las protestas de los mentirosos usurpadores, y un documento publicado en Internet, aseguró que su hombre no es un espía, tampoco pertenece a la CIA y había sido consignado para planificar un programa de contingencia y democracia cuyos objetivos eran:
“Ayudar al gobierno norteamericano a implementar actividades que apoyarían a la ley, a los derechos humanos, a la competición política, a la construcción del consenso, a fortalecer a la sociedad civil para lograr el apoyo de un gobierno “democrático” en Cuba”
Amos y señores del reino confirmaban con esta afirmación que Gross era un esbirro de la CIA, que fue enviado a la Isla por contrato con el gobierno de EEUU y que portaba la peregrina y provocativa idea de desbaratar a la Revolución.
Esa advertencia insolente y abrumadora que aclara todo el episodio, catapultó a Gross a su condena e hizo desaparecer la orden escrita en Internet porque se trataba de una confesión peligrosa.
Decenas de millones de dólares del presupuesto de EEUU favorecen a la llamada “ciber disidencia” cubana y colosales empresas mediáticas de varios países colaboran igualmente en su financiamiento. Es el caso de la bloguera Yoani Sánchez, quien ha recibido sumas significativas en dólares, premios honoríficos de medios de comunicación y fundaciones políticas.
En abril de 2008, James Benson, diplomático norteamericano acreditado en La Habana que por entonces funcionaba como primer secretario político económico de la SINA, entregó un BGAN, aparato de telecomunicaciones que permite una conexión rápida con Internet al margen de las redes gubernamentales, y garantiza “correos seguros” con sus oficiales de la CIA.
Capote, escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos, recibió entonces un aviso urgente de desaparecer el “aparato” con la severa indicación de: -“Nunca lo uses más, si te lo encuentran se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso”, en evidente alusión al contratista Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.
La pena de 15 años de prisión al ciudadano estadounidense, a quien Cuba imputó el delito de "actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado", no es un nuevo capítulo del conflicto entre
La Habana y Washington como ellos sostienen, sino otra injerencia perversa desde el Imperio contra la Isla, a la que Gross hacía llegar tecnología para los grupos de oposición política interna.
Periodistas “independientes”, mercenarios de Internet y redes sociales fueron asistidos con el fin de producir un cambio de régimen en Cuba, programa iniciado, nada menos, que durante el gobierno de Bush.
Estados Unidos, por supuesto, exige que se lo libere a Gross porque al decir de ellos el “pobre angelito” sólo estaba suministrando Internet a grupos judíos de la isla para que se avisaran entre ellos y todos los hebreos del mundo, argumento falaz que niega el crimen cometido por el condenado.
El gobierno cubano conoce con exactitud que los actuales programas de Washington de “desarrollo de la sociedad civil” en la isla son la continuación de sus esfuerzos durante más de medio siglo por debilitar la revolución llevada al poder por Fidel Castro en 1959, hoy en manos de su hermano Raúl, elegido formalmente hace tres años. Recordemos que Cuba disfruta elecciones libres y se vota no desde un partido, sino desde bases constituidas por los vecinos.
El gobierno cubano permitió que funcionarios consulares estadounidenses, la familia y abogados de la misma, asistieran al juicio del instigador, tratamiento muy diferente al que se está aplicando con los Cinco Cubanos encarcelados con penas gravísimas.
El sistema legal cubano se basa en el español e involucra a un panel de jueces en vez de un jurado. La mujer de Gross ha pedido al gobierno cubano que restituya su esposo por motivos humanitarios y envió una carta expresando remordimiento por la labor del reo directamente al presidente Raúl Castro. Recibió permiso para visitarlo en su celda durante el verano pasado, en tanto a los Cinco se les han negado visas, permisos, y cualquier otra demanda humanitaria.
Gross está en una celda común, los Cinco, por cualquier desliz inventado, terminan en el “hueco”
El Departamento de Estado de USA ha dicho que el encarcelamiento de Gross es un obstáculo importante para mejorar las relaciones entre los dos países sin correspondencias diplomáticas y que sólo mantienen Secciones de Interés. ¿Relaciones? ¿Qué relaciones?
Mejorarlas sería que se levante el bloqueo, que no se intente más quitar la vida a los líderes cubanos y que los Cinco vuelvan a su Patria ya que están presos por las continuas embestidas y atentados que los anticubanos profieren a su país, con demasiados gobiernos yanquis haciéndose los tontos.
Varios analistas señalan que aunque el presidente Obama llegó al poder hablando de un cambio de política hacia la isla solidaria, no ha hecho mucho más que reducir regulaciones restrictivas llevándolas a lo que eran en la época de Clinton.
La Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia apoyada por demás organizaciones de la emigración cubana en Miami y que integran la Alianza Martiana, convocó a una Caravana de autos el sábado 9 de julio en contra del congresista Mario Díaz Balart, gran enemigo que intenta reimponer las nefastas restricciones de viajes a Cuba impuestas en el 2004 por Bush y revocadas en el 2009 por Obama, el muñequito de torta premio Nobel de la Guerra.
Más de ciento veinte automóviles conformaron esta caravana apoyando el derecho de los cubanos que viven en Estados Unidos de viajar sin ninguna restricción, algo que intenta reimponer la extrema derecha cubano americana.
La marcha fue un contundente repudio al proyecto de ley presentado por el congresista y la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia hizo pública su intención de hacerle llegar a sus oficinas una carta resumiendo la obstrucción a su proyecto de ley.
Un grupo de no más de veinte desalmados que responden a los bajos intereses de la extrema derecha cubano americana, aguardaron en la entrada del edificio, insultaron e injuriaron a las damas y procuraron prohibir la entrega de la carta al portero del edificio ya que las oficinas estaban cerradas. Representativo proceder de esta espécimen de gente. Ellas dejaron el pedido a través de una rendija en la puerta, mientras los otros automóviles daban vueltas alrededor de la enorme manzana.
A pesar de las adversas circunstancias, una inmensa cantidad de familiares perseveran en la lucha del sagrado derecho a poder viajar, compartir y mostrar cariño a sus familias en Cuba.
El presidente Raúl Castro ha dicho en más de una ocasión que nada ha cambiado en la política de EE.UU. hacia su país porque la Casa Blanca de Obama acosa apoyando totalmente el embargo económico y comercial de más de cinco décadas, conocido en Cuba como bloqueo contra la isla.
El nuevo capítulo de la serie “Las Razones de Cuba”, devela la identidad de un agente de la Seguridad del Estado que prueba que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) dirige un plan para fabricar líderes artificiales de la sociedad civil, que apoyen los planes de Washington para derrocar al gobierno cubano.
Allan Gross comienza a contar los días que le restan en un presidio donde no le faltan alimentos, comunicaciones familiares o recreos al aire libre. Esta espera, coincide, sólo en esto, con largas noches de vigilia de los Cinco héroes Cubanos en las mazmorras del enemigo, que sueñan con regresar a su tierra todavía hostigada, mientras ellos están prisioneros por haber defendido la seguridad de su Patria Independiente y Socialista.
Bs. As. 11 de julio del 2011

Un primer triunfo en contra de las restricciones de viaje a Cuba

Por Andrés Gómez*

Foto Virgilio PONCE - Cubainformación/Hermes/Martianos

Una gran sorpresa que augura el necesario apoyo público para desarrollar una robusta campaña durante los meses siguientes en contra del pérfido intento de la extrema derecha cubano americana, que utiliza al congresista Mario Díaz Balart como punta de lanza en el Congreso para reimponer las inmorales restricciones de viaje a Cuba, fue cuando más de 120 carros conformaron la Caravana del sábado pasado, 9 de julio, en apoyo del derecho de los cubanos que viven en Estados Unidos de viajar a Cuba sin ningún tipo de restricciones, tal y como existe desde el 2009 cuando el presidente Obama abolió las de viaje impuestas en el 2004 por el presidente Bush.


Desde el 2009, más de 400 mil cubanas, cubanos y sus familias, hemos viajado a Cuba libremente. Muestra contundente del masivo respaldo en la comunidad cubana residente en Estados Unidos a su fundamental derecho de viajar a Cuba a estar, compartir y ayudar a sus familias en la Isla.


La Caravana fue convocada por la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia y apoyada por las demás organizaciones de la emigración cubana que en Miami integran la coalición Alianza Martiana. Ésta fue un claro repudio al proyecto de ley presentado por el congresista Mario Díaz Balart, agregado a una ley de presupuesto federal y aprobado recientemente por el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, que reinstauraría las mismas restricciones de viaje impuestas en el 2004 por el presidente Bush.


La Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia había hecho público en sus Notas de Prensa sobre la Caravana su intención de hacerle llegar en sus oficinas al congresista Díaz Balart una carta sustanciando su oposición a su proyecto de ley.


Entonces, un grupo de no más de 20 desalmados –la misma chusma de siempre-- que responden a los bajos intereses de la extrema derecha cubano americana esperaron en la puerta del edificio donde están las oficinas del congresista a la delegación de mujeres. Las insultaron y las injuriaron e intentaron prohibirles –ya que el edificio estaba cerrado-- dejar la carta al congresista a través de la rendija entre las puertas del edificio. Típico comportamiento de ese tipo de gente. Las nuestras se defendieron y lograron, a pesar del abuso y las agresiones, dejar la carta al congresista a través de la rendija entre las puertas del edificio.


Mientras, los demás carros participantes en la Caravana daban vueltas alrededor de un perímetro de más de 10 cuadras alrededor del lugar donde se encuentra el edificio. Tan larga era la Caravana que se juntaban los carros que componían el principio y final de la misma. Así siguieron los carros de la Caravana hasta que nuestras compañeras terminaron lo que se propusieron hacer, entregar la carta siquiera a través de la rendija de las puertas de entrada del edificio, se retiraran del edificio y se reincorporaran a la Caravana.


La prensa miamense, fiel reflejo de los intereses de la extrema derecha cubano americana, con una sola excepción ignoró la Caravana. Otro de los canales televisivos, uno de los que trasmite en español, fiel a su tradición de tergiversar todo lo que implique terminar con las crueles políticas que dividen a la familia cubana, sin cubrir la Caravana, su reportero y camarógrafo esperaron a la delegación de mujeres en la entrada del edificio sumándose a los desalmados y por dos días seguidos en sus noticieros no han informado sobre la Caravana sino sólo sobre la confrontación que provocaron los desalmados (agresiones que demuestran nuestros videos), la chusma que siempre intenta negar a los demás sus derechos.


Esa es la extrema derecha cubano americana. Esas son sus tácticas. Tácticas cuyo principal propósito es amedrentar a que opinen o se manifiesten públicamente los que en Miami se oponen a sus nefastas políticas, en este caso, la reimposición de las restricciones de viaje a Cuba.


Pero a pesar de las más adversas circunstancias se persevera, como demuestra el triunfo de la Caravana del sábado, en la lucha por nuestro sagrado derecho de poder viajar libremente, como ahora hacemos, a estar y compartir con nuestras familias en Cuba.//

Miami,11 de julio de 2011

*Andrés Gómez, periodista cubano residente en EEUU, director de Areítodigital