martes, 21 de junio de 2011

HACIA LA CONFERENCIA DEL PARTIDO (VIII), CAMBIAR TODO LO QUE DEBA SER CAMBIADO

Jorge Gómez Barata

En Cuba lo revolucionario hoy es: “Cambiar todo lo que deba ser cambiado”, cosa que alude no sólo a la economía sino también a diversos aspectos de la superestructura y la cultura política y no exclusivamente a la política de cuadros, sino también a los cuadros. Cuando relanzar la Revolución es la única manera de sobrevivir, los dirigentes que en su radio de acción, en las diferentes organizaciones, en cada lugar o en el proceso en su conjunto, no sepan qué ha de ser transformado deberían apresurarse para averiguarlo. En caso contrario serán parte del problema, no de la solución.

Para cambiar políticas y prioridades, hay que hacerlo primero arriba y lograr que, por medio de las poleas de transmisión de que dispone el Estado y en Cuba el Partido, esa determinación se traslade hacía abajo. Pretender cambiar la base antes que la cúspide sería un error.

En estos casos, “arriba” y “abajo”, aunque se refieren a los extremos de los organigramas organizacionales, a los territorios y a los mecanismos decisorios, aluden a la jerarquía de los enfoques y a las doctrinas dominantes. Las políticas macroeconómicas no se adoptan en las provincias ni en los municipios ni es allí donde se diseña del modelo político, se promueven los cambios más trascendentales ni se adoptan las filosofías que los rigen.

En Cuba donde según la Constitución del Estado y los Estatutos del Partido, el sistema político, el modelo económico, la cultura política, las nociones acerca del poder, la configuración de toda la superestructura jurídica y política y todas las concesiones acerca de la dinámica social, se rigen por los preceptos del Marxismo-Leninismo, es imprescindible explicitar: ¿Qué es exactamente el Marxismo–Leninismo, cual es su contenido programático real y cómo lo afecta el proceso de cambios en marcha?

No hacerlo significa correr el riesgo de intentar construir algo nuevo utilizando proyectos desactualizados u orientarse empleando mapas envejecidos; peor aun es que al pretender cambiar la estructura social sin rozar los conceptos teóricos que sostuvieron los enfoques erróneos, puede conducir a tensiones entre la teoría y la práctica.

Aunque en las estructuras de dirección haya personas refractarias a las reflexiones académicas, es imprescindible admitir que existió y sobrevive una lectura soviética del Marxismo-Leninismo que está desfasada y desacreditada, contiene equívocos, adulteraciones e incluso falsificaciones algunas de las cuales conducen a errores políticos e ideológicos. Esa interpretación está vigente y, como mismo ocurrió en otros lugares, es un lastre y un obstáculo para los procesos impulsados en Cuba.

Es imposible aquilatar los costos culturales, ideológicos y políticos que para la Unión Soviética tuvo el hecho de que por más de medio siglo, a través del sistema educacional, las instituciones culturales, los medios de difusión masiva y la actividad de las organizaciones sociales se trasmitieran e inculcaran conceptos, ideas, dogmas y preceptos erróneos. El equívoco que manipulando la teoría revolucionaria y las ciencias sociales implantó una virtual “religión de Estado”, perjudicó al socialismo y contribuyó a su autodestrucción.

Para la vanguardia política cubana que no ha renunciado ni renunciará al marxismo ni al leninismo es de vital importancia esclarecer los términos, desafiliarse de la versión equivocada y soltar lastre. Ser marxista es para los revolucionarios, los científicos sociales y las vanguardias políticas un credo y un método, no un recetario ni un rosario de dogmas que eran discutibles 150 años atrás. Nadie lo dijo mejor que el Che Guevara: “Se debe ser marxista con la misma naturalidad con que se es "newtoniano" en física, o "pasteuriano" en biología…”

No hay en el mundo nadie más urgido que Cuba de producir esos esclarecimientos muchos de los cuales sustentan la práctica política e institucional en la Isla; pero tampoco habrá nadie más preparado para semejante empeño. Ahora mismo en miles de aulas de la enseñanza media y superior y en las escuelas donde se superan los cuadros del Estado y del Partido, miles de profesores enseñan marxismo y ciencias sociales. Hacerlo con rigor y apego a la verdad científica es una fortaleza, lo contrario una debilidad. Allá nos vemos.

La Habana, 21 de junio de 2011

“Los Cinco no cometieron otra falta que luchar contra el terrorismo”: Ricardo Alarcón

Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.


Geovani Montalvo
Redacción Diario Co Latino


Desde 1998 permanecen presos en cárceles de Estados Unidos cinco cubanos por luchar contra el terrorismo, paradójicamente, en un país que se adjudica “la lucha contra el terrorismo” en el mundo.

“El gobierno que los encarcela nunca pudo presentar prueba alguna de que fuesen culpables de los principales cargos formulados contra ellos”, denunció durante el III encuentro juvenil internacional de solidaridad con los cinco, Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba.

La causa de los cinco sintetiza en buena parte la historia de hostilidad de grupos terroristas, algunos liderados por Posada Carriles desde Miami y respaldados por Estados Unidos, contra el proceso revolucionario del pueblo cubano, que triunfó hace más de medio siglo.

“Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René son cinco inocentes que sufren trece años de injusta y cruel prisión”, expresó Alarcón, y agregó que han pasado buena parte de su juventud bajo un régimen carcelario especialmente duro para ellos, lejos de su tierra, de sus familias, de sus amigos, y sometidos frecuentemente a largos períodos de confinamiento solitario.

Los cinco continúan presos a pesar de los argumentos a su favor de reconocidos juristas y diferentes tribunales. Más de 600 intelectuales y artistas de todo el mundo apoyan la causa de los cinco, como Oscar Niemeyer, Harry Belafonte, Atilio Borón, Ernesto Cardenal, Danny Glover, Manu Chao, Ignacio Ramonet, Howard Zinn, Noam Chomsky, entre otros.

La misión de los cinco, antes de ser capturados, era monitorear las actividades de grupos y organizaciones en Estados Unidos, responsables de actividades terroristas contra Cuba.

Fueron acusados por el gobierno de Estados Unidos de conspiración para cometer espionaje, a pesar de que nunca los acusó de espionaje real. El juicio duró más de seis meses, convirtiéndose en el más largo de Estados Unidos hasta el momento.

Más de 119 volúmenes de testimonios y 20 mil páginas de documentos fueron compilados, incluyendo el testimonio de tres generales retirados del ejército y un almirante retirado, quienes coincidieron en que no existía evidencia de espionaje.

También lo reconoció por escrito la Fiscalía, en un documento oficial del 25 de mayo de 2001, en el que admitió su fracaso respecto a la peor acusación contra Gerardo Hernández Nordelo, que padece una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años.

“Este escrito tiene ya diez años, pero, sigue siendo ignorado”, reclamó Ricardo Alarcón, así como se olvida un documento ratificado el dos de septiembre de 2008 por el pleno de la Corte de Apelaciones de Atlanta.

Esta corte afirmó, por unanimidad, y varias veces, que en este caso no existía evidencia alguna de nada que hubiese afectado la seguridad nacional de Estados Unidos, es decir, que no había nada de espionaje, y en consecuencia declaró nulas dos sentencias relacionadas con ese tema.

“Desde entonces han transcurrido tres años y a muchos se les obliga todavía a creer que los Cinco fueron acusados de espionaje, desconociendo por completo la determinación unánime del tribunal”, advirtió el político y filósofo cubano.

Además de este documento, por el que el Gobierno admitió que era imposible probar su culpabilidad, la defensa de Gerardo se fundamente en dos argumentos decisivos que demuestran la naturaleza profundamente injusta de este caso y el éxito de Washington en ocultarlo.

Alarcón indicó que la farsa judicial seguida contra los Cinco en Miami giró alrededor de una infame calumnia respecto al incidente del 24 de febrero de 1996, cuando fueron derribadas en aguas cubanas dos avionetas de un grupo terrorista que durante años realizó numerosas provocaciones sobre el territorio cubano.

Gerardo no tuvo absolutamente nada que ver con ese incidente y el propio gobierno reconoció en este documento que no podía sostener su falsa acusación. Pero, además, el gobierno de Estados Unidos tenía que probar que el hecho sucedió en el espacio internacional para tener jurisdicción sobre él.

Los radares cubanos mostraban que ocurrió en Cuba, mientras los radares norteamericanos daban informaciones contradictorias o confusas. Con ese motivo la misión de la Organización de Aviación Civil Internacional que investigó el incidente solicitó a Washington que entregase las imágenes tomadas por los satélites de Estados Unidos.

“Washington se negó a suministrarlas hace quince años, se negó a hacerlo cuando lo pidió la defensa de Gerardo y se sigue negando ahora”, exclamó Ricardo Alarcón.

El otro argumento surgió en 2006, cuando se descubrió que el gobierno norteamericano entregó cuantiosos recursos del presupuesto federal para pagar a los llamados “periodistas” que desataron una feroz campaña contra los Cinco y que amenazaron a los miembros del jurado ante las reiteradas protestas, entonces, de la Jueza.

Pese a los numerosos esfuerzos del Comité Nacional por la Libertad de los Cinco y otros solidarios norteamericanos, “hasta ahora Washington se resiste a revelar todo lo que esconde sobre su conspiración con los medios locales de Miami, para condenar a nuestros compañeros, dijo Alarcón.

Añadió que son pruebas irrefutables y suficientes para convencer a cualquiera de la total inocencia de Gerardo y sus hermanos, son más que suficientes para que el Presidente Obama ordene su liberación inmediata e incondicional. Por eso los medios controlados por Washington impiden a la gente conocerlas.

“Preguntémonos valientemente si lo que hemos hecho es suficiente siquiera para horadar el muro de silencio”, cuestionó Alarcón a casi 200 jóvenes de varios países que participaron del Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los cinco, que sesionó del 11 al 13 de junio en Cuba.

“Ellos no eran criminales. Eran héroes. Estaban revelándole al gobierno de Estados Unidos crímenes cometidos desde territorio de EE.UU.; crímenes que el gobierno de EE.UU. tolera y en teoría debería castigar”, argumenta el pensador estadounidense Noam Chomsky.

Mientras, Amnistía Internacional, en octubre de 2010, señaló que “si el proceso legal de apelación no proporcionara resarcimiento oportuno, y dada la extensión de las penas de cárcel impuestas y el tiempo ya cumplido por los condenados, Amnistía Internacional apoyaría los llamamientos para que las autoridades ejecutivas estadounidenses revisen el caso a través del procedimiento de indulto y otros medios apropiados”.

Llamado a los medios de comunicación

Ricardo Alarcón enfatizó que sobre los cinco cae un castigo adicional que “a todo debería avergonzarnos”. Es el castigo del silencio. El caso de los cinco no existe para las grandes corporaciones que controlan los medios de información.
“Esos medios han levantado una muralla que rodea el caso y hace prácticamente imposible conocer la verdad que ellos encarnan”, subrayó el también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Alarcón advirtió que no basta con denunciar ese muro de silencio. Limitarse a eso sólo puede contentar a quienes vean esta lucha simplemente como un acto rutinario que suele cumplirse con la repetición de consignas.

“De lo que se trata es de derribar ese muro de silencio. Nada más y nada menos. Y esa tarea sólo pueden realizarla los jóvenes. Porque es una lucha que requiere energía y creatividad, que debe despojarse de superficialidad y esquematismo, que exige amor y compromiso”, urgió Alarcón.

Invitó a insistir directamente sobre las grandes corporaciones mediáticas denunciando constantemente su cómplice censura y aprovechando los escasos resquicios que ofrecen incluyendo, por ejemplo, la publicación de anuncios pagados.

Alarcón aprovechó para instar a reclamar igualmente a todos los medios alternativos que, en general, no dan a este tema una atención prioritaria. “Y, por supuesto, tenemos que exigirles a nuestras publicaciones, las revolucionarias o progresistas, que cumplan no sólo con su deber de solidaridad, sino que hagan un periodismo auténtico y creador, capaz de vencer la modorra burocrática y, sobre todo, que se salga de los moldes de la dictadura mediática global”.

Reiteró que es preciso usar con inteligencia y audacia las nuevas tecnologías de la comunicación sin dejar de emplear los métodos insustituibles del trabajo político directo, persona a persona, que las organizaciones aplican en su trabajo regularmente.

Condenas contra los cinco


Gerardo Hernández Nordelo – 2 cadenas perpetuas más 15 años
Ramón Labañino Salazar – 1 cadena perpetua más 18 años
Antonio Guerrero Rodríguez – 1 cadena perpetua más 10 años
Fernando González Lort – 19 años
René González Sehwerert – 15 años


Crece llegada de turistas a Cuba en mayo

LA HABANA, 21 (ANSA) - Los arribos a Cuba de turistas se incrementaron en un 11,3 % en lo que va de 2011, 137.930 más que en el mismo lapso del año pasado, informó hoy una entidad oficial.

La Oficina Nacional de Estadísticas publicó que solo en mayo pasado vinieron 183.791 turistas, los que representan un 7,2% más que en igual mes de 2010, un 11,6% más que en mayo de 2009 y un 15,7% por encima que en ese lapso en 2008.

Esa rama económica cubana es una de las que más divisas atrae al estado cubano. Se calcula que los ingresos por ese concepto del país es de alrededor de 2.000 millones de dólares anuales.

Según los planes inmediatos de las autoridades cubanas, el país habrá recibido unos 2.700.000 turistas cuando termine 2011 y aspira a lograr "pronto" alrededor de 3.000.000 de visitantes anuales.

Para ello la industria abrió sus puertas a los cruceros turísticos y busca negocios con firmas extranjeras para promover un turismo de altos ingresos atraídos, entre otros factores, por la práctica del golf.

(ANSA). MRZ
21/06/2011 14:59