lunes, 30 de mayo de 2011

Destacan relaciones de cooperación entre Cuba y El Salvador

La Habana, 30 may (PL) La cooperación mutua y el desarrollo del diálogo político entre Cuba y El Salvador recibieron un gran impulso durante los dos últimos años, destacaron hoy en esta capital los líderes parlamentarios de ambos países.

Mañana se cumplen 24 meses de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre San Salvador y La Habana interrumpidas por mucho tiempo, resaltó el presidente de la Asamblea Legislativa de la nación centroamericana, Othón Sigfrido Reyes.

En un encuentro con el titular de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, el visitante manifestó que el pueblo salvadoreño siente un gran cariño y aprecio por la mayor de las Antillas.

Por los intereses imperiales las dos naciones estuvieron alejadas, pero ahora la realidad es diferente, subrayó Reyes, quien encabeza una delegación compuesta por otros tres diputados, entre ellos el vicepresidente del referido órgano legislativo, Guillermo Antonio Gallegos.

Comentó sobre las informaciones recibidas acerca de los acuerdos tomados en el VI Congreso de los comunistas cubanos como vías a su juicio de dinamizar el modelo económico y acrecentar el prestigio de la isla a nivel internacional.

Agradeció, además, la invitación de Alarcón para viajar a Cuba, la cual posibilitó el desarrollo de la primera visita oficial de un legislador salvadoreño de su rango al país caribeño.

Esta corta estancia y otras que vendrán próximamente harán los vínculos más fructíferos y útiles para los dos pueblos, recalcó la máxima autoridad del Parlamento cubano.

Somos, amplió, de países pequeños, cercanos, y demasiados distantes en la historia por razones ajenas a la voluntad de nuestros compatriotas.

Alarcón también ponderó los nexos bilaterales a escala de parlamentos, y el intercambio respetuoso con fuerzas políticas salvadoreñas que difieren de los principios de la Revolución cubana.

Reyes y sus acompañantes, quienes llegaron el pasado 27 de mayo a La Habana y regresarán hoy a su país, se reunieron con funcionarios y recorrieron lugares de interés económico, cultural y científico.


Cuba: avanzan transformaciones en Atención Primaria de Salud

Publicado el 30 Mayo 2011

Más de 11 mil consultorios del médico y enfermera de la familia en Cuba, el 98 por ciento identificados como necesarios, funcionan en todo el país, anunció el doctor Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública.

Ello forma parte de las transformaciones que se llevan a cabo en el sector, de rescatar los conceptos fundacionales de la medicina familiar, concebida por el Comandante en Jefe Fidel Castro, y perfeccionar el sector a partir de la discusión de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, destacó.

Estos debates no solo han contribuido a reflexionar en torno a la medicina familiar, sino también a incorporar nuevas acciones en las alternativas propuestas en el sistema nacional, remarcó a la AIN el titular de salud, al término del XIV Congreso de la Sociedad Cubana de Enfermería, que sesionó recientemente en La Habana.

El también miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba significó que la enfermería tiene un rol destacado en los resultados del sector en los más de 50 años de Revolución, que -aún con limitaciones impuestas por el bloqueo de Estados Unidos- exhibe indicadores comparables con naciones del Primer Mundo.

La discusión de cada tema en este encuentro -que reunió a unos 300 delegados de más de una docena de países- estuvo encaminada a elevar la calidad de la asistencia médica y, con ello, la satisfacción de la población; además de hacer más eficiente y sostenible el sistema de salud pública, en función del uso racional de los recursos, enfatizó.

Morales Ojeda insistió en la importancia del método clínico y resaltó que este no sólo es patrimonio de los médicos, sino también del personal de enfermería y del resto de los profesionales de las ciencias médicas.

Cuba puede seguir desarrollando la salud pública, que se traduce en ampliar el pensamiento médico y continuar haciendo ciencia, lo que se ha puesto de manifiesto en esta cita, recalcó el ministro, luego de trasmitir la felicitación a los más de 103 mil enfermeras y enfermeros del país, el 47 por ciento de ellos licenciados.

(Con información de Iris de Armas Padrino / AIN)


ABIERTAS LAS APUESTAS

Jorge Gómez Barata

Sin que España haya sido bombardeada ni nadie se haya preocupado por la protección de los civiles reprimidos en la plaza de Cataluña, la apuesta del momento es: quién se irá primero: ¿Muammar al-Gaddafi o José Luis Rodriguez Zapatero? y quién puede más: ¿la OTAN o los Indignados?

Salvando enormes distancias, a la socialdemocracia europea le ocurre como a la izquierda autoritaria afroasiática a las que el poder desconcertó; unos porque creyeron que bastaba con derrocar a Franco, Oliveira Salazar y al coronel Papadopoulus y los otros porque pasada la euforia de la libertad, se acomodaron asumiendo que con mejor el nivel de vida de ciertas capas era suficiente para eternizarse en el poder.

Actualmente comienza a ser evidente que la democracia en España, Grecia y Portugal y en ninguna parte colma las aspiraciones de la gente como tampoco en Tunez, Egipto, Argelia, Libia, Baherein, Indonesia, India y otros lugares, la elevación del bienestar, una meta ya cumplida no es la única aspiración.

Quizás, como alguna vez explicara Fidel Castro: “Con los estímulos materiales se consigue un poco más, pero un poco más no basta”. Es probable que estemos ante uno de aquellos momentos excepcionales en que emerge una era en la historia en la cual aparecen no sólo nuevas aspiraciones de bienestar, sino que se estrenan nociones acerca de la libertad, la soberanía y otras categorías políticas que no son eternas ni inmutables. Tal vez al hombre nuevo no haya que crearlo, sino que llegará por sus propios pies para edificar su propio entorno.

Leyendo la prensa del día y tratando de seguir los acontecimientos locales y mundiales, aterra la simpleza, no se sabe si hipócrita, ingenua o maledicente como algunos líderes, ejecutivos, comentaristas e instituciones que, principalmente en las naciones desarrolladas, asumen la problemática actual de algunos países y de la humanidad en su conjunto.

Tal perece como si los líderes del G8 en verdad creyeran que el actual orden mundial es inmutable y eterno y que en Alemania, Inglaterra, Francia, Rusia, los Estados Unidos y otros países, el sistema ha logrado colmar todas las expectativas. La idea de que el desarrollo, el confort y la seguridad alcanzados son un punto de llegada en el cual las aspiraciones humanas se paralizaran y los pueblos serán como rebaños mansos a los que les basta con pastar, son equivocadas. El desarrollo y el progreso son caminos, no destinos.

En algunas otras latitudes: China, India, Brasil, Argentina y otra media docena de países que han logrado paliar la crisis económica, las cosas marchan mejor porque el desarrollo y la gestión política, por fin han pasado de las promesas y de los esfuerzos fallidos a realizaciones asociadas al progreso, que dan lugar a metas compartidas y a consensos que, aunque temporales, ofrecen horizontes no exentos de tensiones, aunque menos abrumadores.

A las innovaciones introducidas por los movimientos sociales que rápida y exitosamente desplazan a los partidos políticos tradicionales, ocupan sus espacios y buscan las respuestas que el liberalismo no pudo encontrar. Las revoluciones de los siglos XVIII, XIX y XX fueron respuestas de las vanguardias ilustradas, no sólo a la exclusión económica y a la pobreza, sino sobre todo al despotismo y a la ausencia de libertades. No basta con lograr sociedades más eficientes, de lo cual el capitalismo desarrollado es paradigma, sino también más justas, participativas e inclusivas.

Tampoco hay que hacerse ilusiones ni creer que los movimientos en marcha son la fórmula ganadora. Pasará mucho tiempo antes de que la democracia participativa y los estados asuman su posición de garantes del bien común y habrá que ganar para el progreso político la batalla de ideas.

El mundo que viene, si es que los poderosos no se equivocan y sacrifican a la humanidad por defender sus privilegios, no estará espiritualmente vacio ni sus inquietudes podrán ser llenadas con simplezas, falsas promesas, dogmas o consignas. Seguramente aparecerán talentos como los de Montesquieu, Rousseau, Adam Smith, Carlos Marx, John Maynard Keynes y otros que como aquellos aportarán las ideas que confieren el perfil moral a la época.

Queda por ver qué papel desempeñaran en lo inmediato los pobres y los excluidos, que si bien no están en condiciones de ser protagonistas de grandes cambios, tampoco esperarán resignados a ser exterminados por el hambre y las enfermedades.

Por otra parte, en la reciente reunión del G8 se revelaron algunos de los temores de los poderes facticos del mundo de hoy, que acaban de identificar como nuevos adversarios. Entre los fantasmas de ahora y las recién estrenadas excusas para otras formas de intolerancia, represión y persecución de la cultura, figuran: Internet, Twitter Facebook, el correo electrónico, los teléfonos móviles y otras tecnologías a las que se culpa de la conflictividad social y de la inseguridad.

Culpar a la cultura y al progresó de la inconformidad y de la rebelión de los jóvenes es tratar de imponer a la ignorancia como opción. La estabilidad política alcanzada a base de prácticas autoritarias y de restricciones a las libertades como son usuales en el Medio Oriente y el Magreb, aun cuando estén acompañadas por cierto bienestar, a la larga, no favorece el desarrollo de las naciones y los pueblos sino que lo comprometen.

Los españoles de hoy, como tampoco los egipcios y los sirios, viven peor ni tienen menos libertades que cuarenta años atrás, el asunto es que los sistemas políticos y los mecanismos de participación se retrasan respecto al desarrollo de la condición humana y de sus expectativas. Las democracias cooptadas de occidente y la propuesta de bienestar sin democracia han cumplido su ciclo histórico.

Las elites están avisadas: el crecimiento económico sin justicia, equidad y democracias genuinas; sin integración social, participación decisoria y sin desarrollo de los componentes morales, éticos, y espirituales del progreso, no colman los ideales humanos. No necesariamente se trata de cambiar, sino de avanzar. Allá nos vemos.

La Habana, 30 de mayo de 2011

Réplica a Jorge Castañeda: el Colmo del Desparpajo y la Genuflexión

Escrito por Giraldo Mazola

Comentarios de Giraldo Mazola, al artículo de Jorge Castañeda, “Lecciones sepulcrales”, en la revista Times del pasado 23 de mayo, en el que compara los asesinatos del Ché y Osama Bin Laden, y sostiene que en Bolivia se debió hacer lo mismo que en Pakistán.

Un amigo británico me dejó ayer varias revistas y ojeando Times con su estilo de breves noticias y comentarios me encontré casi al final este denominado ensayo de Jorge Castañeda, bien conocido y repugnante alabardero del imperialismo.

No puedo negar ni ocultar que sin leerlo, sólo revisando el título y la foto que lo ilustra del Comandante Che Guevara después de haber sido asesinado en La Higuera, encabezada por la foto bien retocada del autor, me provocó una reacción, lo admito, de furia, de desear tenerlo a mano.

Furia innecesaria pues conozco bien que durante varias décadas se ha dedicado a medrar con las suculentas dádivas que se pagan a los que como él sistemáticamente se dedican a intentar desprestigiar a la Revolución cubana y sus símbolos.

Después me leí con la mayor calma posible su bien pagado artículo que circula por el mundo como la “opinión experta de un distinguido profesor” de la Universidad de New York y que presentan como un documentado estudioso de la vida del guerrillero heroico por ser autor de un libro insidioso también del Che.

¿Cuál es la tesis fundamental de este converso?

Nada menos que justificar la decisión del presidente de Estados Unidos de ajusticiar sin juicio legal alguno y desaparecer los restos de Osama Bin Laden.

Ha demorado algunos días en escribir estos comentarios; sin duda esperando que el resultado de esta acción que ha catapultado la resquebrajada popularidad del presidente para sus aspiraciones reeleccionistas y ello lo ha inspirado a sentar cátedra sobre este tema y avalar la bárbara decisión adoptada.

Se puede ahora apostar por Obama, que es apostar por seguir recibiendo la bendición imperial. Él conoce los vericuetos de ese país al que sirve con devoción pero es pragmático y no se va a embarcar con un perdedor.

Para ello se remonta sin pudor a reevaluar aquella gesta heroica y a afirmar que con los restos del Che debió hacerse lo mismo que ahora ha hecho el flamante presidente negro norteamericano pues la vigencia actual de las ideas y del ejemplo del Che (tiene que reconocer que existen y espera le perdonen esa afirmación) están dados por lo que considera un error que felizmente Obama no repitió.

Es decir que en su criterio ha sido mejor lo que llama la decisión americana que la boliviana; al Che cuando lo asesinaron no debieron lavar y peinar las manos de una humilde enfermera, no debieron retratarlo ni permitir que los periodistas y los vecinos del lugar lo vieran así, pues sin proponérselo a esos humildes habitantes de la zona se les pareció a las imágenes de Cristo repartidas por doquier ante por misioneros católicos.

Fue un error -dice- no haberlo quemado totalmente y desaparecido todos los restos como hacen ahora con un sentido más pragmático los nuevos dirigentes del mundo que sí no se andan con bobadas.

Hay en este errático adulador cuestiones que no será capaz nunca de entender.

Nunca aparecieron los restos de Hatuey ni Agramonte. Los de Martí, Maceo y Mella tuvieron cursos tortuosos. Contar con un recuerdo decoroso de Martí tomó tiempo.

El monumento más importante lo hicieron siguiendo sus ideas los jóvenes del centenario en el fallido ataque al cuartel Moncada.

Otros vendepatria criollos tuvieron tumbas pomposas y monumentos estelares.

Nos queda la estatua lamentablemente trunca de Estrada Palma y el monumento a Miguel Mariano Gómez. De ellos, ¿cuáles perduraron en la memoria popular, cuáles son recordados por su obra?

La vigencia de las ideas y del ejemplo del Che no son consecuencia de que gracias a un laborioso y abnegado esfuerzo de los forenses cubanos y argentinos se hayan recuperado sus restos y los de la mayoría de sus compañeros y que se incorporaran, como dijo Fidel al recibirlos, cual refuerzo al arsenal de ideas de la Revolución cubana, ni que reposen en un digno mausoleo a su memoria en la ciudad que liberó y lo considera su hijo predilecto.

Están arraigadas en los anhelos de lucha popular de los que luchan por un futuro mejor y saben que ese médico argentino devenido en artífice de la lucha guerrillera, teórico novedoso del marxismo en las condiciones del Tercer Mundo, capaz de predicar con el ejemplo de su actuación cotidiana, los representa como un símbolo.

No necesitaron los pueblos oprimidos del mundo durante las décadas en que sus restos parecían definitivamente desaparecidos tener un monumento o una tumba; contaban con un arsenal de ideas y con algo sumamente trascendente, con la prédica del ejemplo personal.

A pesar de tus diatribas, de tu propósito de pretender que el Che es el Che porque los dirigentes de la CIA norteamericana que decidieron asesinarlo y desaparecerlo no lo hicieron bien y de tus alabanzas a los actuales líderes del imperio que sirves, te vuelves a equivocar.


Antes de su incorporación a su sueño liberador latinoamericano, cuando aprendíamos a dirigir un país, el Che hizo en una conferencia de países afro-asiáticos un recuento crítico de lo que habíamos realizado hasta entonces.

Eso no lo olvidan los pueblos.

Elogió el empeño por hacer las transformaciones de la base económica de nuestra sociedad, exaltó las virtudes de un pueblo empeñado en realizarlas, pero no presentó esos resultados con vanidosa pretensión edulcorante, sino junto con la explicación de la compleja urdidumbre en que se realizaba, siempre bajo la permanente interferencia activa norteamericana, desnudó nuestras deficiencias y errores, para compartir con nuestros hermanos africanos y asiáticos nuestros sueños y nuestras verdaderas experiencias, buenas y malas.

Sus palabras allí se sembraron y hoy sedimentan con su pensamiento y acción, su vida y su muerte, la ideología y la práctica de los revolucionarios más avanzados.

Esbozó sus ideas de un mundo nuevo, que surgiría de unas más honestas relaciones entre los países. Un mundo por el que se podría estar dispuesto a entregar la vida.

¿Ese mundo por fraguar y del que él es precursor es el ALBA que avanza con obras concretas, algo distinto a estas ideas?

El vasto legado del Che renace en el tiempo nuevo de América Latina en parto difícil y lleno de complejidades, de errores propios y de obstáculos que crearán constantemente las oligarquías y el imperialismo. Avanzaremos en un sitio y retrocederemos en otro, pero “el camino se hace al andar”, como dijo el poeta español Miguel Hernández.

Y andaremos.

Somos millones dispuestos a andar y andando, a hacer camino así. En los trillos por los que anduvo el Che, otros pies pisaran la hierba que crezca y harán nuevos caminos.

Y nuestros caminantes están en todos sitios. Unos anónimos hoy, otros que ya son historia por mantenerse con firmeza, en las peores circunstancias, por haberse convertido, como le pidió el Che a su exigua pero decidida tropa, en revolucionarios, que es el escalón más alto de la especie humana.

Te vuelves a equivocar Castañeda.

La Habana, 30 de mayo de 2011


Historia de la alfabetización

Por Nuria Barbosa León *

Mirelva López Macías fue alfabetizadora de la Brigada Conrado Benítez, en la casa de la familia de Cecilio Venegas, en un lugar conocido como el Rincón de Mabuya, en el macizo montañoso de La Campana, ubicado en el norte de Ciego de Ávila, provincia central de Cuba.

Tenía unos 14 años e inició sus tareas de enseñar en el mes de mayo de 1961, el país había sufrido en abril la invasión a Playa Girón y merodeaban por las lomas los alzados, personas armadas y desafectas al proceso revolucionario.

En su llegada sintió ese miedo, que recorre el cuerpo pero que no se dice en ningún momento. La oscuridad, el ruido de los insectos, el eco de los animales, el soplar del viento, todo causaba pensamientos de tensión.

El sueño adormecía los párpados con el espanto de escuchar los sonidos del monte y con el deseo de volver a la casa, mirando hacia el techo de guano y mecida por la hamaca colgada de los horcones.

Sin embargo el sol se recibía con cantos de pájaros y ajetreo de trabajo por lo que el temor se ocultaba en las labores cotidianas de la casa, por el día, y enseñar a los campesinos, en las noches.

Desde su llegada hizo mucha empatía con Sofía, una joven de su edad pero ya embarazada de su primer hijo, ella era nieta de Cecilio e hija de Mirtha, quien a su vez tenía dos descendientes menores que laboraban en el campo junto al esposo de Sofía.

Una de esas tardes, escapa una res y todos los hombres se reúnen para hacer una redada y atrapar al animal, quedan las tres mujeres en la casa y Sofía dice sentirse mal, con un malestar bajo vientre.

Al saberse sin protección masculina todas se acuestan en la única cama matrimonial porque escuchaban toques en la madera de la casa y piensan en algún alzado perdido por la zona.

No precisan la hora en que Sofía las despertó con un quejido. Mirtha ordenó encender el farol chino que se trabó por la torpeza del nerviosismo de Mirelva y la única luz que se tenía era la de una vela.

Era evidente que Sofía estaba de parto. Mirtha en los menesteres de socorrerla fue a buscar agua y alguna tela para recibir a la criatura, Mirelva atinaba a decirle algunas palabras de aliento a Sofía y limpiarle el sudor de la frente. Las dos temblaban cuando sentían los toques en la madera.

Sofía con lágrimas en los ojos pedía ayuda, su vientre se ponía duro y ella se acurrucaba para sentir menos dolor y Mirtha repetía constantemente la palabra “puja”.

Al ver el sufrimiento de la muchacha y el tiempo transcurrido, se le ocurrió algo insólito a la maestra-alfabetizadora: Se subió encima del vientre de Sofía y en cuanto le vino la contracción empujó junto con ella la barriga para que saliera la criatura al exterior.

Al fin se sintió el llanto del recién nacido, Mirtha ordenó a Mirelva que lo cargara para trenzar y cortar el cordón umbilical de la parturienta.

La maestra quedó abrazada al niño que calmó su llanto cuando sintió el calor de sus pechos. Amanecía y entonces, Mirelva se asomó a la ventana para ver quien tocaba la madera de la casa, dijo a Mirtha:

- El chivo quiere entrar.

Mirtha sentenció con toda calma:

- Este niño está marcado por el santo del chivo, hay que ponerle su nombre.

Así nació Andrónico.

* Periodista de Radio Progreso y Radio Habana Cuba