lunes, 23 de mayo de 2011

CONFERENCIA DEL PARTIDO: POR DONDE COMENZAR (I)

Jorge Gómez Barata

Según adelantos ofrecidos por el presidente Raúl Castro, en la próxima Conferencia del Partido, entre otros asuntos, la vanguardia revolucionaria cubana intentará resolver el problema que para el sistema político y la sociedad constituye la dualidad de poderes y la confusión de funciones entre el Estado y el Partido, un entuerto surgido en tiempos de los bolcheviques y que ninguno de los países del socialismo real, incluyendo a la Unión Soviética logró resolver. La pregunta es: ¿Podrán los militantes cubanos triunfar donde muchos otros fracasaron?

Existe constancia de los intensos y prolongados esfuerzos realizados por Raúl Castro que desde su cargo de Segundo Secretario del Comité Central, desde los años setenta ha insistido, argumentado y exigido que se observe la separación de funciones entre el Partido, el Estado, los sindicatos y las organizaciones sociales y de masas, cometido en el cual ha logrado magros resultados. Convertir el asunto en eje de una Conferencia Nacional es una apuesta decisiva.

Aunque parezca insólito algunos de los problemas que los militantes cubanos se proponen resolver surgieron hace 100 años y desde entonces dieron lugar a dilatadas discusiones, ensayos teóricos e incluso a confrontaciones. Aunque desde otras perspectivas los militantes cubanos discutirán temas que en su tiempo abordaron ilustradas cabezas del movimiento comunista, solo que ahora las conclusiones conllevarán a rectificaciones estructurales y a la actualización de un modelo político cuya configuración original se realizó a partir de debates inconclusos, premisas erróneas y errores nunca subsanados.

El socialismo real quebró, entre otras cosas porque en el diseño de su modelo político, junto con proyectos excepcionalmente avanzados, se utilizaron conclusiones equivocadas, soluciones coyunturales, utopías e incluso mitos. Algunos de esos precedentes se derivaron de errores teóricos al interpretar propuestas de Carlos Marx, otros se originaron cuando sus postulados se extrapolaron a realidades las cuales no eran apropiados y otros fueron falsificaciones que impusieron dogmas y esquemas, la mayor parte derivados de la sacralización de la fracasada experiencia soviética.

Debido a la muerte de Lenin, al acceso de Stalin al poder, la defenestración en un período de menos de 10 años (1922-1930) de toda la vieja guardia bolchevique, incluyendo sus teóricos y estrategas más calificados y la II Guerra Mundial, el debate teórico al interior del Partido Comunista Soviético se canceló por más de 70 años y cuando fue reiniciado, era demasiado tarde.

En virtud no solo de la copia del modelo soviético, sino de multitud de vasos comunicantes, que a veces, para bien y otras para mal, convirtieron al llamado “Movimiento Comunista y Obrero Internacional” en un todo único, incluso durante cierta etapa en una entidad orgánica conducida desde Moscú por medio de la III Internacional, esos elementos llegaron a Cuba, se integraron a la práctica de los marxistas isleños y luego con naturalidad o empujados, se integraron a la Revolución influyendo poderosamente en su devenir, aunque no en su autenticidad.

La conversión del partido bolchevique de vanguardia política en órgano de poder y aparato burocrático paraestatal pasa por varios momentos, de un modo u otro, descritos en la literatura política del siglo XX.

Aunque es imposible pedir a los jóvenes cuadros que integran más de la mitad del Comité Central del Partido Comunista de Cuba una actualización en asuntos sepultados bajo montañas de interpretaciones erróneas, simplificaciones y adulteraciones; es bueno recordar que tales cuestiones se discutían en los años sesenta cuando el sectarismo intentó levantar cabeza y Fidel Castro estableció que la ejemplaridad de los militantes y no preceptos legales eran la base de la autoridad del Partido. Lamentablemente aquellos debates quedaron inconclusos y fueron también relegados.

Tal vez los militantes cubanos no tengan otra alternativa que, a la luz de la fallida experiencia soviética y los conocimientos de hoy, establecer el origen de algunos de los problemas vigentes para lo cual será necesario revisar la concepción acerca del Estado, el problema de la estructura clasista y el papel de las clases en la sociedad cubana de hoy.

Entre otros grandes momentos tal vez, el sector académico del Partido y a teóricos deberán revisar: los debates entre Lenin y Plejanov, entre Lenin y Martov, las críticas y alertas de Rosa Luxemburgo, las tesis expuestas en: ¿Qué Hacer? Esclarecer qué ocurrió realmente en el II Congreso de los soviets y cómo fue el proceso que condujo a la Primera Asamblea Constituyente y a la primera Constitución bolchevique.

Parece que fuera mucho, sin embargo se trata de un trabajo básicamente completado, no solo por la literatura sino por hechos históricos que han puesto las cosas en su lugar.

Por otra parte si algo no le falta al Partido y la Revolución Cubana son recursos y capacidad intelectual para develar las fallas y avanzar hacía un socialismo que se sume a las corrientes modernizadoras en boga. Hay tiempo y no faltará voluntad para avanzar hasta retornar a la vanguardia. Allá nos vemos.

La Habana, 23 de mayo de 2011

NUEVAS NORMAS AMPLIARÍAN TURISMO ESTADOUNIDENSE A LA ISLA

PETER ORSI - AP - El fruto prohibido vuelve a estar al alcance de los viajeros estadounidenses. Nuevas normas promulgadas por el gobierno de Barack Obama ampliarán el acceso a la Cuba comunista, que ya es uno de los destinos favoritos de turistas de otros países.

Dentro de meses o acaso semanas, miles de estadounidenses podrían estar meneando las caderas en los clubes nocturnos tropicales y saboreando los famosos puros, sin tener que pasar subrepticiamente por un tercer país y correr el riesgo de provocar la ira del Tesoro.

“Con esto, casi cualquier estadounidense puede viajar a Cuba”, dijo Tom Popper, director de Insight Cuba, que llevó a miles a la isla antes de que esos programas fuesen congelados hace siete años.

Pero no serán exclusivamente días de playa y noches de salsa. Los visitantes estadounidenses deberán sudar en paseos a establecimientos agrarios o conferencias sobre historia para justificar los viajes, ya que la intención, de acuerdo con Washington, es que ambos pueblos se conozcan mejor.

Los llamados contactos de persona a persona fueron aprobados en 1999 por el entonces presidente Bill Clinton, pero desaparecieron en el 2004, cuando su sucesor George W. Bush consideró que se trataba de un intento apenas velado de evadir la prohibición de turismo que forma parte del embargo, vigente desde hace 49 años.

Algunas voces conocidas en el Congreso ya están haciendo sonar la alarma.

“El presidente Obama y el gobierno dicen constantemente que no quieren más turismo y no es lo que pretenden hacer. Pero es precisamente lo que está sucediendo”, dijo el representante por Florida Mario Díaz Balart, nacido en Fort Lauderdale en el seno de una familia de exiliados cubanos.

Dijo que los viajes, lejos de promover la democracia en la isla, “sólo proveen divisas a un régimen totalitario”.

Insight Cuba es una de entre al menos una docena de agencias de viajes que han solicitado licencia para operar en la isla desde que se conocieron los detalles del cambio en abril. Si Washington da su permiso, podrían iniciar los viajes en apenas seis semanas, dijo Popper. Basado en cifras anteriores, cree que podría llevar entre 5,000 y 7,000 estadounidenses por año.

En el pasado, los viajes de persona a persona han incluido giras jazzísticas en las cuales los participantes se reúnen con músicos durante el día y participan de sesiones de improvisación por la noche. Los aficionados a las artes podían visitar estudios, galerías y museos, en tanto la majestuosa, aunque decadente, arquitectura de La Habana atraía a los interesados en esa disciplina.

“En poco tiempo los estadounidenses podrán bailar salsa en Cuba… ¡legalmente!”, proclamó un reciente comunicado de prensa de un aspirante a operador de turismo.

“Se puede hacer de todo”, dijo Robert Muse, un abogado de Washington que representa a varios grupos que han solicitado licencias. “La cantidad de temas no tiene límites”.

Es probable que museos, asociaciones de ex alumnos universitarios y otras instituciones organicen tours. Su blanco serán los estadounidenses de alto nivel cultural y altos ingresos que pueden gastar miles de dólares en un viaje de 10 días.

Entre el 2000 y el 2003, decenas de miles de personas viajaron con licencias del programa persona a persona. Cualquiera puede solicitarla si viaja con un grupo autorizado.

Las autoridades cubanas dicen extraoficialmente que esperan hasta medio millón de turistas estadounidenses por año, aunque se cree que la mayoría serán descendientes de cubanos que visitan a sus parientes. En la actualidad, los países que envían más turistas a Cuba son Canadá, Italia y Alemania.

También aumentan los viajes de académicos y religiosos desde Estados Unidos.

Las normas promulgadas por el Departamento del Tesoro dicen que los viajes de persona a persona deben garantizar “un programa de tiempo completo de actividades educativas que conduzcan a una interacción significativa” con los cubanos.

Pero se ha eliminado el requisito de presentar los itinerarios de antemano, lo cual posiblemente dificultará el controlar que los tours se atengan al espíritu de la ley.

“Es más liberal que la de 2000-2003 en muchos sentidos”, dijo Popper.

Con todo, esto dista mucho de los tiempos prerrevolucionarios, cuando los clubes nocturnos habaneros controlados por la mafia atraían a Frank Sinatra, Sammy Davis Jr. y Greta Garbo. En ese entonces, los transbordadores y vuelos baratos entre Cuba y Florida permitían a los turistas pasar la noche y partir por la mañana sin pagar alojamiento.

Las visitas académicas en curso dan una idea de lo qué se puede hacer.

Un grupo de estudiantes de la Universidad Estatal de Iowa que recientemente fue a estudiar desarrollo sostenible tuvo un itinerario de actividades como visitas a granjas, un cafetal y una reserva ambiental. Pudieron incluir un paseo guiado por la Habana Vieja, una visita a un museo de arte y una función de “El lago de los cisnes” por el célebre Ballet Nacional.

El gobierno sin duda sufriría los embates de los congresistas anticastristas si aparecieran en Facebook fotos de estadounidenses fumando Cohibas y bebiendo Havana Club en la playa, dijo John Kavulich, asesor del Consejo de Comercio y Economía EEUU-Cuba, un instituto no partidista.

De modo que los universitarios en busca de las bacanales de primavera harán bien en ir a lugares tradicionales como Cancún y Daytona Beach.

Las autoridades juran que no permitirán los viajes frívolos.

“Si es para salsa y mojitos, no. Eso no cumple con los criterios de un viaje con propósitos serios”, dijo una fuente del Departamento de Estado que habló bajo la condición de anonimato.

Si las nuevas normas son políticamente sustentables, podrían brindar “grandes oportunidades comerciales”, dijo Bob Guild, vicepresidente de Marazul Charters, que ofrece vuelos autorizados entre Miami y Cuba y prevé un fuerte aumento de los viajeros.