lunes, 16 de mayo de 2011

La empresa estatal cubana podrá contratar a trabajadores por cuenta propia, acuerda Consejo de Ministros

Publicado el 16 Mayo 2011

El aumento de los precios externos, particularmente de alimentos y combustibles, estuvo entre los factores tenidos en cuenta para actualizar el Plan de la Economía del 2011, se informó en la reunión ampliada del Consejo de Ministros cubano.

Como adelantara el presidente Raúl Castro en la clausura del VI Congreso del Partido Comunista, solo por el incremento de los precios se eleva en más de 800 millones de dólares el costo adicional de las importaciones del año para adquirir las mismas cantidades planificadas.

En la sesión efectuada este sábado se advirtió sobre los altos niveles de importación de aquellas mercancías que pueden producirse en el país, situación que nos mantiene más dependientes de las tendencias del mercado externo, de acuerdo con el Noticiero Nacional de Televisión.

Se reconocieron los resultados de la pasada zafra azucarera que, lejos de ser óptimos, permitieron cumplir el plan e incrementar la exportación de azúcar y sus derivados.

Igualmente fue presentado un resumen sobre la actualización del presupuesto del Estado, el cual incrementa sus ingresos, entre otras causas, debido a la venta liberada de productos como arroz, pan, azúcar y huevos, así como a los impuestos y contribuciones de los trabajadores por cuenta propia.

Más adelante se conocieron los resultados de un análisis realizado en torno a la implementación del trabajo por cuenta propia en el que se demostró la insuficiente preparación inicial en la base.

Se comprobó, por ejemplo, que en varios municipios no fueron creadas todas las condiciones necesarias para garantizar una adecuada atención a los interesados en esta alternativa de empleo.

Además, se solicitaron documentos no requeridos en la legislación, lo que obligó a realizar gestiones adicionales y hubo dilación excesiva de los trámites para obtener licencias sanitarias.

Al propio tiempo, existen cuentapropistas ejerciendo en arterias principales de las ciudades que atentan contra el ornato público, mientras se mantienen locales estatales con bajos niveles de actividad que serían más útiles si se arrendaran para estos fines.

Asimismo, el Consejo de Ministros acordó extender a todas las actividades del sector no estatal la autorización de contratar trabajadores y continuar el proceso de flexibilización del trabajo por cuenta propia.

Sobre estas y demás nuevas disposiciones la prensa explicará con más detalles en trabajos posteriores, indicó el espacio informativo.

También fue aprobada la propuesta para extender el cronograma de ejecución del proceso de disponibilidad laboral basado en principios fundamentales como el de mantener las plantillas congeladas cubriendo solo las plazas imprescindibles y priorizar los cambios a formas de empleo no estatal.

Raúl Castro insistió en que una tarea de esta dimensión, donde se incluyen tantas personas, requiere de tiempo, de crear las condiciones organizativas para su implementación, de estar atentos al más mínimo detalle para ajustar el proceso a las realidades de la isla.

Reiteró, además, la premisa de que ningún cubano quedará desamparado.

De este punto se conoció que una de las preocupaciones ha sido la de las embarazadas que resulten disponibles y no puedan ser reubicadas. De acuerdo con lo dispuesto, en este caso solo les correspondía un mes de garantía salarial y luego causaban baja sin derecho al cobro de la licencia de maternidad.

Ante esta situación desfavorable para ellas se decidió pagarles las seis semanas correspondientes a la licencia prenatal y las 12 posteriores al parto, a cuenta del presupuesto de la seguridad social.

Finalmente se mostró un reportaje actualizado de la periodista Gladys Rubio, del sistema informativo de la televisión cubana, sobre la zona especial de desarrollo del Mariel, la cual será una moderna base marítima portuaria que ampliará las puertas de Cuba al mundo.

(Con información de Prensa Latina)


ESAS SOSPECHOSAS ACUSACIONES EN BOGA

Por Manuel E. Yepe
El sábado 14 de mayo fue arrestado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York el Director General del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Stauss-Kahn, acusado por una camarera del Hotel Sofitel de Manhattan, donde se alojó algunos días, de agresión sexual, retención ilegal e intento de violación.
El arresto tuvo lugar un día después que personas cercanas a Strauss-Khan, un político socialista francés de 62 años, dijeran a la prensa que éste era víctima de una campaña de desprestigio por parte del entorno del presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien le preocupaba su popularidad en las encuestas que lo convertía en uno de los favoritos para las elecciones presidenciales de 2012.
Pero si en Francia Strauss-Kahn se había convertido en un problema para Sarkozy, no menos conflictivo había pasado éste a ser para Wall Street y la Casa Blanca cuando anuncio a inicios de abril en la universidad George Washington de la capital federal estadounidense la defunción del Consenso de Washington.
El Consenso de Washington es un listado de políticas económicas neoliberales elaborado por un complejo de entidades y personalidades estadounidenses como receta a aplicar por los países de América Latina para impulsar su crecimiento. Forman parte de ese colectivo político-económico y académico el FMI, el Banco Mundial (BM), el Congreso, la Reserva Federal, los “tanques pensantes” y los más altos dirigentes del gobierno.
El borrador fue redactado por el economista inglés John Williamson para una conferencia organizada en 1989 por el Institute for International Economics con el título de “Lo que Washington entiende por reforma de políticas” (What Washington Means by Policy Reform), y en el que se sintetizaban los criterios de los economistas norteamericanos acerca de los objetivos que deben fijarse los países latinoamericanos para su desarrollo, de manera que se articulen con los intereses estratégicos de Estados Unidos partiendo del criterio de que lo que es bueno para Washington es bueno para el resto del mundo y viceversa.
El Consenso fue “enriquecido” en dos ocasiones posteriores a su aprobación inicial dando lugar a los Consenso de Washington II y III.
Paulatinamente se convirtió en el proyecto neoliberal que Estados Unidos ha pretendido imponer a escala global, con los desastrosos resultados que lo sitúan como responsable de las recientes severas crisis en países de América Latina y Europa.
Estados Unidos y los demás países del primer mundo han impuesto bilateralmente las políticas del Consenso de Washington sobre las economías de las naciones subdesarrolladas pero, sobre todo, se han servido para ello de organizaciones supraestatales como el BM y el FMI.
Durante décadas, el FMI enarboló las banderas del Consenso de Washington promoviendo privatizaciones, reducción del papel de los gobiernos en la economía, disciplina fiscal sin déficit, reformas impositivas, liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, reordenamiento de las prioridades del gasto público, auge de los mercados financieros, liberalización del comercio exterior, desregulación para suscitar competencia, liberalización de las tasas de interés, promulgación de tasas de cambio competitivas y el reconocimiento de derechos de propiedad. También impuso los célebres programas de ajuste estructural (PAE) llamados a “apretar el cinturón” a los pueblos de los países endeudados para que sus gobiernos puedan pagar sus débitos a las naciones desarrolladas.
El Consenso de Washington ha servido para abrir el mercado laboral de bajos ingresos de los países subdesarrollados a la explotación por parte de compañías del primer mundo en detrimento de los intereses de la clase obrera en las naciones industrializadas.
“Pero todo esto se derrumbó con la crisis financiera global. Ya el Consenso de Washington es historia", reconoció Strauss-Kahn, quien llamó a que el Estado ejerza mayor papel en la economía y controle los excesos del mercado. “El Consenso debe ser superado por una nueva política económica con acento en la cohesión social y el multilateralismo”, señaló.
La expansión económica que el Consenso de Washington prometía a Latinoamérica no se ha traducido en un desarrollo significativo sino en severas crisis económicas, incremento de la deuda externa y más subdesarrollo.
“Es necesario un impuesto sobre las actividades financieras para forzar a ese sector a asumir parte de los costes sociales de su actividad inherentemente arriesgada”, dijo Strauss-Kahn.
“No me malinterpreten: los viejos patrones de la globalización dieron muchas cosas buenas (…) pero la globalización tiene su lado oscuro: el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres. Mientras que la globalización en el comercio se asocia a la reducción de las desigualdades, en las finanzas la globalización las incrementa.
Necesitamos una globalización con rostro más humano porque las desigualdades pudieran ser causas silenciosas de las crisis”.
Haber declarado la muerte del Consenso de Washington sin un debido consentimiento de Wall Street y la Casa Blanca pudo haber sido la causa de que Strauss-Kahn haya sido situado en parecido banquillo de acusado que Julian Assange, fundador de Wikileaks.
La Habana, 16 de Mayo de 2011

Dan Rather en Cubadebate: “Obama debe revisar y cambiar sus políticas”

Publicado el 16 Mayo 2011

Por Irma Shelton
Especial para Cubadebate

En una entrevista vía Internet, el legendario periodista norteamericano Dan Rather concedió una exclusiva de diez minutos a Irma Shelton, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, para hablar sobre el acontecimiento que agita la opinión pública norteamericana desde hace un par de semanas: el asesinato de Osama bin Laden en Pakistán a cargo de un comando especial del Ejército de los EEUU.

Publicamos hoy, de manera íntegra, el diálogo cedido como primicia a Cubadebate, que estableció el puente a través de la web entre ambos reporteros.

-Señor Rather, en un muy recordado reporte, usted informaba el 28 de enero de 2002 en la CBS que Osama bin Laden había sido sometido a una diálisis de riñón, en un hospital militar de Pakistán el día antes de los ataques del 11 de Septiembre de 2001. En su opinión, ¿sabía esto la Inteligencia de los Estados Unidos? ¿Capturarlo entonces no habría evitado dos guerras y decenas de miles de muertos? ¿Podía una persona en esa condición física huir durante casi diez años sin ayuda médica?

-Tenemos que poner en perspectiva la situación mía en enero de ese año. Yo era el presentador del CBS Evening News. Usamos una nota de uno de nuestros más experimentados corresponsales –Mr. Barry Petersen. Le hablé y nos dio este reporte. Que fuentes confiables le dijeron que Bin Laden estaba en un hospital pakistaní en ese momento. El mantiene que su reportaje fue correcto. Eso fue lo que él creyó en ese momento, y eso fue lo que reportó en ese momento. Sin embargo, tanto la CIA como la inteligencia de Pakistán rechazaron la versión e insistieron que Bin Laden no estaba en un hospital pakistaní. Ahí está. ¿Estaba o no estaba? Mr. Petersen pensó en ese momento que sí, y yo le tengo confianza a la información de Mr. Petersen que Bin Laden estaban en ese hospital en ese momento. Pero los años han pasado. Había también otro reportaje que salió el año anterior de que Bin Laden había estado en el julio anterior en un hospital recibiendo tratamiento de diálisis en Dubai. Ese informe ha circulado ampliamente, y hay un reporte de que un representante de la CIA sostuvo una reunión con él ahí en Dubai en julio. En enero entonces sale este reporte que estuvo en un hospital en Pakistan, en septiembre. Lo que tenemos aquí es un informe confiable de Mr. Petersen que posteriormente fue desmentido por la CIA y la inteligencia pakistaní. Son dos puntos de vistas, y el público tiene que llegar a sus propias conclusiones sobre cual es la verdad.

-Usted es un reconocido profesional del periodismo, ¿qué opina sobre la decisión de no difundir imágenes de la muerte de Bin Laden?

-Como una opinión personal, yo estoy de acuerdo en que no deberíamos mostrar las fotos de Bin Laden muerto. Las fotos ya han sido examinadas por ciertos selectos miembros del Congreso, aunque no por el público. No veo qué pudiéramos ganar mostrando esas fotos públicamente. Tengo entendido que él recibió muy serias heridas en su cabeza y rostro. Comprendo que pueden haber diferentes opiniones, pero usted me pregunta por la mía.

-¿Qué impacto puede tener la anunciada muerte de Bin Laden en la seguridad de los Estados Unidos y en la política exterior?

- Esa es una muy buena pregunta, a la cual tendremos la respuesta bastante rápido. El Presidente Obama está preparando un discurso precisamente sobre eso. En pocas semanas o quizás días. Después del discurso, tendremos mejor idea de cómo cambiarán las cosas en relación con la guerra en Afganistán y la guerra en Pakistán –y también, para la política exterior de los EEUU hacia los países árabes y el resto del mundo. La muerte de Osama bin Laden cambia la dinámica de esta manera: la da una oportunidad al presidente Obama de revaluar la situación y hacer cambios que pueden ser grandes, como por ejemplo reducir la presencia militar estadounidense en Afganistán o cambios más modestos hacia el resto del mundo que no serían tan fácilmente reconocidos. Pero lo que hay que cambiar con la muerte de Bin Laden es lo que llamamos en épocas de computadoras: “Reboot” (resetar). Debe revisar y cambiar sus políticas. Yo creo que Obama ve esto como una oportunidad. Me sorprendería que él no anunciara unos cambios amplios. Lo que no sé es si eso implicaría una reducción militar en Afganistán.

-En varias ocasione usted ha estado en Cuba y reportado desde nuestro país. ¿Qué opina del sostenimiento de la política del bloqueo de EEUU contra la Isla durante 50 años?

-Han pasado muchos años de esa política: 50 años. De muchas maneras muy importantes, no ha tenido éxito (la política de EEUU hacia Cuba). La premisa fundamental de la política desde el principio ha sido cambiar el régimen. Algunos argumentarían que recientemente el propósito ha sido no tanto cambiar el régimen –como aislar a cuba del resto del mundo. La política no ha tenido éxito. Fidel Castro está vivo y bien. Ha ocurrido una especie de transición en las altas esferas con Raul Castro. La política de reemplazar al régimen no ha tenido éxito y tampoco ha logrado aislar a Cuba del resto del mundo.

Dan Rather

Nació el 31 de octubre de 1931 en Wharton, Texas. Dominó los informativos de la televisión estadounidense junto a Tom Brokaw de NBC, también ya retirado, y el fallecido Peter Jennings de ABC. Eran ellos tres quienes informaban cada día a los norteamericanos.

Pero un fracaso no debería empañar tantos éxitos. Rather entró en CBS en 1962. Su primera gran historia fue el huracán Carla en ese mismo año. A partir de ahí cubrió todos los acontecimientos relevantes tanto en política nacional como internacional. Vivió en primera persona la guerra de Vietnam. Relató el asesinato de John F. Kennedy y fue el primer periodista en confirmar su muerte. Cubrió seis elecciones presidenciales y más de una decena de guerras en los cinco continentes. Y cómo no, el trágico 11 de septiembre de 2001. En 2003 conseguía la última entrevista concedida por Sadam Hussein. “De todos los nombres insignes asociados a las noticias de la CBS, los más grandes y brillantes son Edward R. Murrow, Walter Cronkite y Dan Rather”, afirmó Sean McManus, presidente de la cadena.


Ecuador: Concluyen homenajes a periodista Carlos Bastidas

Quito, 15 may (PL) La masiva jornada de homenajes en Ecuador al periodista revolucionario y combatiente Carlos Bastidas, asesinado en Cuba en 1958 por la dictadura batistiana, concluyó hoy.

En declaraciones a Prensa Latina, José Regato, presidente de la Coordinadora Ecuatoriana de Solidaridad con Cuba, señaló que junto a la conmemoración del aniversario 53 del crimen de Bastidas tras entrevistar a Fidel Castro en la Sierra Maestra, se celebró en el país el 50 aniversario de Radio Habana Cuba (RHC).

En el primer homenaje a Bastidas en Milagro, su tierra natal, se develó un mural alegórico frente a la alcaldía y conformó un comité para construir un monumento en la memoria de quien se hizo conocer por Radio Rebelde con el seudónimo de Atahualpa Recio.

En los actos iniciados en el Instituto Nacional Mejía, luego en Machala, provincia Los Ríos, y en Milagro, provincia de Guayas, estuvieron presentes Pedro Martínez, subdirector de Radio Habana Cuba, y Basilio Gutiérrez, consejero de la Embajada de Cuba.

También el prefecto de El Oro, Montgomery Sánchez; el alcalde de Machala, Francisco Asán; el embajador de Cuba, Jorge Rodríguez; los rectores de la Universidad de Milagro y el instituto Mejía y Edmundo Bastidas, hermano de Carlos, participaron en homenajes.

En todos los actos, subrayó Regato, cientos de participantes expresaron su solidaridad con la Revolución cubana, condenaron el criminal bloqueo impuesto por Estados Unidos hace casi medio siglo y demandaron la libertad de cinco cubanos antiterroristas injustamente presos en ese país.

Marigloria Cornejo, en nombre de los familiares, entregó en Milagro una placa de homenaje a Bastidas, la cual será colocada en el futuro monumento, y se estrenó una canción por el aniversario 50 de RHC, la cual será transmitida por sus ondas internacionales de radio.

Ha sido, concluyó Regato, una jornada solidaria que rindió honor a un periodista revolucionario y combatiente, cuyas cenizas reposan por deseo de sus familiares, en la tierra cubana, cuyo ejemplo destacaron en este aniversario cientos de ecuatorianos.


Editorial de Granma: Fabricar pretextos

La Revolución Cubana ha sido objeto de cientos de campañas de desinformación, generalmente orquestadas por el gobierno norteamericano, con la complicidad de aliados europeos y el concurso de las poderosas fuerzas e intereses que controlan los emporios mediáticos, pero no han podido desviar a los cubanos de sus ideales de independencia y socialismo, ni confundir a los pueblos del planeta que, pese a todo, descubren con su sabiduría e instinto dónde está la verdad. Son campañas sin límites políticos ni éticos que chocan con la fuerza moral de Cuba y solo manchan a sus autores.

La más reciente, que provino de sus "multipremiados" informantes, se desinfló en 72 horas. Los políticos mentirosos, los medios de prensa que calumniaron por interés político y los periodistas que reportaron un hecho que no existió, sin intentar una mínima confirmación, no debieran tener impunidad. Por lo menos, deberían confesar el error y pedir excusas a la familia cuyo duelo no respetaron.

Curiosamente, todos ellos callan ante el millón de muertos civiles en Iraq y Afganistán a los que definen como "daños colaterales" y ante las ejecuciones extrajudiciales con aviones no tripulados en países soberanos.

Guardan prudente silencio ante el uso de la tortura, apañan la existencia de cárceles norteamericanas secretas en Europa, impiden la investigación de los crímenes cometidos en Abu Ghraib y la Base Naval de Guantánamo, que se usurpa a Cuba, y de los vuelos secretos de la CIA con personas secuestradas en otros Estados.

Tampoco se conmueven ante la forma brutal en que los gobiernos en Europa descargan en los más pobres y en los inmigrantes las consecuencias de la crisis económica. Miran a otro lado, cuando se reprime con inusitada violencia a desempleados o estudiantes en esas sociedades opulentas.

Sin embargo, andan a la caza de pretextos para denigrar a Cuba. Y a falta de estos, los fabrican.

Con toda desvergüenza, pujaron por convertir una pancreatitis en un asesinato político; una justificada detención policial de menos de tres horas por alteración del orden, sin el menor uso de la fuerza, en una golpiza mortal; una persona con antecedentes delictivos, sancionada a dos años de privación de libertad por delito común, en un disidente político, víctima de larga condena.

El pueblo comparte la protesta de la familia cuyo dolor se ofende y la indignación de los médicos a quienes prácticamente se acusa de complicidad en un homicidio. El mundo conoce sobrados ejemplos de la vocación humanística de nuestros médicos, quienes no han escatimado energías y a riesgo de sus propias vidas han prestado y prestan sus servicios en todos los continentes.

El legislador David Rivera, célebre por corrupción electoral y por sus campañas extremistas para eliminar el derecho de los cubanos emigrados a viajar a su país, que hace solo unas semanas acusó al presidente Carter de ser "un agente cubano", afirmó bajo juramento en el Congreso de los Estados Unidos que el fallecido "cayó asesinado a golpes y bastonazos en el céntrico Parque Vidal de Villa Clara, el domingo pasado".

Ni siquiera se molestó en verificar que hasta los peor intencionados reconocen que estuvo en el parque, antes y después de la breve detención, el jueves 5 de mayo, y no el domingo, cuando ya estaba hospitalizado. No sorprende que mienta, pero sí que lo haga tan torpemente.

Un tal Salafranca, europarlamentario del Partido Popular, de muchos méritos anticubanos y proyanquis, quien dice que los informes sobre los vuelos secretos de la CIA no aportan datos adicionales y se tapa los ojos para abstenerse sobre cualquier condena, aseguró en el Parlamento Europeo que la persona "falleció luego de su detención y golpiza por parte de la policía cubana".

El País, de la España del Grupo Prisa y las confabulaciones del PP, publicó un despacho con el título "Muere un disidente cubano tras recibir una paliza de la policía". ABC, históricamente al servicio de las peores causas, reseñó "Muere opositor cubano tras una paliza de la policía castrista". No les interesa confirmar la veracidad de los supuestos hechos y ni siquiera se molestan en disimular el contubernio con títulos diferentes.

Insólitamente, hasta el propio Presidente Barack Obama, en Miami y ante una pregunta de la bien tendenciosa cadena Univisión, aunque dijo que faltaban por precisar detalles, se pronunció también sobre los sucesos del Parque Vidal que nunca ocurrieron.

Es curioso que Obama, siempre tan ocupado, pueda retener en su memoria el caso de una persona detenida en un parque cubano al que pudo regresar un rato después. Sin embargo, no ha dicho nada y posiblemente ni recuerde el rostro angustiado o el relato de la niña iraquí Samar Hassan, publicado en el diario The New York Times, el pasado 7 de mayo, mientras narraba la terrible experiencia del asesinato de sus padres por una patrulla norteamericana, cuando regresaban del hospital tras curar las heridas de su hermanito.

Pero, en el caso de Cuba, la peor falta no son las burdas mentiras que día a día se fabrican y reproducen. Lo que es imperdonable es que se censuren las grandes verdades y la historia de un pueblo heroico y bloqueado, que ha sido capaz de alcanzar lo que para la gran mayoría de la Humanidad es todavía un sueño.

En el pasado, se ha tratado de aislar a Cuba o de provocar desórdenes internos para provocar una intervención norteamericana. ¿Qué se pretende con estas campañas? ¿Solo denigrar o algo peor? ¿Será que a los que mueven los hilos y a sus asalariados internos les encantaría invocar la "protección de civiles" para bombardear La Habana?

Nuestro pueblo no se dejará confundir por los contrarrevolucionarios internos que buscan el pretexto mediático para promover un conflicto con Estados Unidos y sabrá responder con serenidad y firmeza ante las acciones de estos mercenarios.

Los argumentos de la Revolución Cubana no se fabrican como las mentiras de nuestros enemigos, se construyen con la dignidad y la entereza de nuestro pueblo que aprendió que la verdad es el arma más limpia de los hombres.