viernes, 6 de mayo de 2011

MEDIO SIGLO AL SERVICIO DE LA REVOLUCIÓN

Síntesis del homenaje a la emisora que identifica a Cuba en el mundo...

Por Jesús Dueñas Becerra

Tomado de FMLN.SUECIA

Domingo Santa Cruz, embajador de la República de El Salvador en Cuba, presidió el panel que, integrado por el profesor José Alfredo Pineda y el doctor José Mario Zavaleta, sesionara este martes en la sede capitalina de la Asociación Cubana de Naciones Unidas (ACNU), para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la fundación de Radio Habana Cuba (RHC).

El doctor Carlos Amat, director general de la ACNU, pronunció las palabras de bienvenida, en las que destacó la función decisiva desempeñada por la Voz de Cuba en el Exterior, en la defensa de la Revolución desde el momento mismo en que oficialmente saliera al aire el primero de mayo de 1961.

El periodista y diplomático Pedro Martínez Pírez, subdirector de RHC y presidente de la Comisión de Prensa de la ACNU, tuvo a su cargo la presentación de dicha actividad, así como del panel, cuyos miembros reseñarían la labor informativa desarrollada por esa emisora internacional, no solo en el continente americano, sino también en todo el mundo, a donde ha llevado —y lleva— la verdad sobre Cuba.

El embajador Santa Cruz evocó cómo la voz de amistad y solidaridad que recorre el orbe contribuyó a desbloquear la información distorsionada que acerca de lo que ocurría en el archipiélago cubano transmitían los medios salvadoreños de comunicación, como parte de la guerra mediática desatada por la dictadura militar que —desde la primera década de los años setenta del pasado siglo— padeciera esa nación centroamericana.

Por otra parte, señaló que RHC llegó a la mente y el alma del pueblo salvadoreño, que poco a poco fue familiarizándose con las conquistas sociales alcanzadas por la Revolución Cubana en el poder… hasta que los corresponsales de su país comenzaron a reportar desde la Isla de la Libertad. Para Santa Cruz, RHC deviene una luz que alumbra a los pueblos de Nuestra América, porque a través de sus ondas hertzianas se conoce la lucha librada por los pueblos del mundo para lograr su definitiva independencia, y con ella, romper —de una vez y por todas— el deteriorado vínculo político-económico que los une al poderoso vecino del norteY concretamente, la batalla llevada a cabo por la mayor isla de las Antillas cuando se produjo la invasión mercenaria a Playa Girón, derrotada en menos de setenta y dos horas por el pueblo cubano, la Crisis de Octubre (o de los misiles), u otros acontecimientos de vital importancia para la patria de Fidel.

Toda esa información llegó a oídos receptores salvadoreños, gracias a RHC, concluyó. El profesor Pineda y el doctor Zavaleta relataron —en apretada síntesis— cómo establecieron relación con la emisora que festeja sus primero cinco décadas de existencia en el mundo mediático contemporáneo, y además, narraron anécdotas, vivencias y experiencias relacionadas con su labor revolucionaria y periodística, como corresponsales salvadoreños de RHC. Emisora que, según los panelistas, es la voz, la imagen, que identifica a Cuba.

Como la culminación de un sueño acariciado durante mucho tiempo, Zavaleta notificó al auditorio que las Revistas Desde Cuba en la Maya y Por Cuba, se transmiten durante una hora los sábados y domingos a toda la población salvadoreña (y de otros países centroamericanos), para que pueda apreciar —en vivo y directo— que se hace, aquí y ahora, en los estudios de RHC y qué acontece en nuestra geografía insular durante ese lapso.

Posteriormente, se escuchó un poema musicalizado en la voz del poeta Roque Dalton, que hizo vibrar de emoción al público presente, sobre todo a su viuda, señora Aida Cañas, quien recordó los encuentros hogareños de su esposo con los entonces jóvenes integrantes de la Nueva Trova: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, entre otros.

Los trovadores cubanos escuchaban los poemas de Roque, mientras que él y ella se deleitaban con sus canciones, y en particular, con el Unicornio Azul, dedicada especialmente por Silvio al poeta salvadoreño, vilmente asesinado por los sicarios de la dictadura militar.

Dos funcionarias de la Sociedad Cultural José Martí, presidida por el doctor Armando Hart Dávalos, le hicieron entrega de una réplica de la casa-museo José Martí a Martínez Pírez, mientras que Carolina Aguiar, en nombre de Yolanda Ferrer, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), leyó un mensaje enviado por esa organización femenina de masas, con motivo del aniversario cincuenta de RHC.

Finalmente, Pineda le obsequió al embajador de su país en la capital cubana un documento histórico: un dossier con los partes de guerra emitidos por el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí durante la confrontación bélica con los militares de la dictadura salvadoreña.

A ese homenaje por los cincuenta años de RHC asistieron personalidades de la cultura caribeña, fundadores y trabajadores de dicha emisora y representantes de la prensa local.


RESUELTO EL ENIGMA DE LAS TORRES GEMELAS

Por Manuel E. Yepe

La ridícula farsa que trasciende de la noticia sobre el asesinato de Osama Bin Laden permite dar entero crédito a la versión de que la guerra contra el terror que desató la élite del poder de Estados Unidos contra el mundo ha sido una gran mentira de principio a fin.

Insulta la inteligencia humana que se pretenda hacer creer que el hombre más buscado por la potencia militar tecnológicamente más avanzada del planeta viviera tranquilamente, con su esposa y algunos hijos menores, en una mansión de Abbottabad, muy cerca de Islamabad, capital de Pakistán, un país que es estrecho aliado de Washington, a 3 kilómetros de una importante academia militar.

Mucho más cuando se informa que fue baleado, desarmado y solo, por un comando especializado estadounidense transportado en helicópteros que asaltó su morada, cuando pretendió resistirse al arresto, y que su cadáver había sido lanzado al mar porque presentaba un aspecto muy desagradable y podría servir para nuevas amenazas a la seguridad de los Estados Unidos.

Cuando, el 2 de mayo de 2011, el presidente Obama informó que Estados Unidos había llevado a cabo “una operación que mató a Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda”, se cerraba el capítulo final de una de las más repugnantes simulaciones de la historia.

No cabría calificar de comedia una tragedia que costó la vida, inicialmente, de unos tres mil civiles estadounidenses y luego las de no menos de un millón de pobladores de países del Medio Oriente –hombres, mujeres, ancianos y niños, en asimétrica venganza contra el pretendido autor intelectual de aquella barbarie.

Aún si se aceptara que el ataque del 11 de septiembre hubiera sido obra de un fanático, es inaudito que la venganza contra un individuo lleve a la ocupación de dos naciones independientes que ni siquiera albergaban o eran patria de aquel malvado terrorista, a un costo de varios billones de dólares y miles de bajas propias. Mucho más sabiendo que la organización Al Qaeda tenía entonces solo 430 miembros y tal vez ninguno en Irak o Afganistán.

Es bochornoso que el abominable acto terrorista que justificara la guerra contra Osama Bin Laden haya demostrado ser una atroz creación, con objetivos de política exterior e interna más macabros aún que otros como la explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana; el ataque a Pearl Harbor y los incidentes del Golfo de Tonkín, que respectivamente sirvieron de justificaciones para las guerras contra España en 1898, Japón en 1941 y Vietnam en 1964, por solo citar las mentiras estadounidenses más famosas.

Mediante el control absoluto de la prensa corporativa, la cúpula estadounidense ejerce una dictadura mediática a la que se debe la ingenuidad con que la opinión pública acepta las versiones oficiales de acontecimientos tales como el magnicidio de John F. Kennedy.

Es por ello previsible que, respecto a esta perversa actuación del imperio contra su propio pueblo y el mundo a lo largo de una década, la opinión pública estadounidense tarde en saber la verdad.

La serie de mentiras que dos sucesivas administraciones de Estados Unidos han utilizado para ganar el apoyo a las guerras y colocar a la ciudadanía de Estados Unidos al borde del fascismo, ofende la dignidad de los buenos estadounidenses que, además de lamentar sus soldados muertos y mutilados, soportan avergonzados la condena de todo el mundo por las masacres de civiles, niños y ancianos, y por los escándalos de torturas de prisioneros en que están comprometidas las fuerzas armadas de su país.

Más aún porque, a partir de los acontecimientos de septiembre 11 de 2001, se multiplicó en aquel país el número de personas que han visto cercenados sus derechos civiles y políticos por motivos de filiación política, color de la piel, procedencia social o su condición de inmigrante.

A 10 años de la tragedia de las torres gemelas del World Trade Center, muchas interrogantes que sugieren que la acción terrorista fue planeada, organizada y ejecutada con complicidad a nivel de la Casa Blanca, permanecen excluidas del contenido informativo de los medios de prensa corporativos que orientan la opinión pública estadounidense y, en buena medida, la mundial.

Siguen pendientes de aclaración “detalles” tan importantes como si los supuestos aviones atacantes no eran en verdad aviones-misiles con explosivos en las alas y en los tanques de gasolina dirigidos por control remoto mediante computadoras y actuando en combinación con sistemas de demolición controlada, dado que es sabido que el colapso de las torres gemelas fue el primer caso en toda la historia de un rascacielos de acero que cae derrumbado de esa forma a causa de un incendio; entre muchas otras interrogantes más.

Ahora se agregan las circunstancias del asesinato de Osama Bin Laden, (de quien incluso se cuestiona si en verdad alguna vez existió), pero para cualquier persona capaz de mantener un criterio propio, el enigma que ha quedado claramente resuelto es que los dramáticos sucesos del 11 de septiembre de 2011 en Nueva York y la guerra contra el terror con su secuela de muertes y sufrimientos son un espectacular montaje por el que alguna vez la Humanidad tendrá que pasar cuentas a sus promotores, ejecutores y cómplices.

La Habana, 6 de Mayo de 2011


Demandan a Obama en El Salvador libertad de antiterroristas cubanos

San Salvador, 5 may (PL) Organizaciones solidarias y políticas de El Salvador demandaron hoy al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la inmediata libertad de cinco antiterroristas cubanos presos en la nación norteña.

La exigencia fue reiterada en un acto popular en el parque central del municipio de Apopa, en la periferia norte de la capital, organizado por el comité local de la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba.

Nidia Díaz, de la Comisión Política del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), denunció la doble moral de Estados Unidos en relación con el terrorismo, al proteger a criminales y encarcelar a luchadores contra ese flagelo.

Agregó que el injusto encarcelamiento de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González, contrasta con la protección en Estados a Unidos a un terrorista como Luis Posada Carriles.

El embajador de Cuba, Pedro Pablo Prada, al agradecer la solidaridad con su país, destacó que el acto es un hito que se va convirtiendo en tradición de cada día 5, cuando los salvadoreños se pronuncian por la libertad de los Cinco.

Recordó que actos similares se han realizado en otros municipios de esta nación, desde que comenzó el año.

El día 5, del mes 5, por los Cinco, expresaron los organizadores del acto, que distribuyeron en la zona centenares de hojas impresas con detalles de la injusticia cometida contra esos luchadores.

El coordinador general de la organización solidaria, Raúl Martínez, resaltó en ese sentido la unidad de los salvadoreños en la lucha por la libertad de los antiterroristas y en el respaldo a Cuba.

Díaz, diputada al Parlamento Centroamericano, calificó como una vergüenza moral que Estados Unidos encarcele a esos luchadores contra el terrorismo y libere a un autor confeso de esos crímenes como Posada Carriles.

Es una vergüenza que (Posada Carriles) haya utilizado nuestro territorio para agredir al pueblo cubano, que sólo le ha dado bondades a nuestro país, afirmó.

Durante el acto también se presentaron con canciones sociales y del cantautor cubano Silvio Rodríguez el trovador Fernando Araniva y el grupo musical Mahucutá, de la Casa de la Juventud de la Alcaldía de Apopa.