jueves, 14 de abril de 2011

Dictan cadena perpetua a dictador argentino Reynaldo Bignone por delitos de lesa humanidad

Bignone fue condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. (Foto: Télam)

TeleSUR 14-04-2011

El represor argentino Reynaldo Bignone, que gobernó ese país suramericano durante la última dictadura (1976-1983) fue condenado este jueves junto a dos de sus colaboradores por delitos de lesa humanidad cometidos durante su mandato (1982-1983), entre ellos el asesinato del ex diputado nacional Diego Muñiz Barreto.

Bignone recibió la condena junto a los represores Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez; quienes también fueron hallados culpables de "tormentos agravados por ser la víctima un perseguido político" y del homicidio doblemente agravado con alevosía y premeditación de Muñiz Barreto.

El castigo, que impuso además cárcel común, también fue en correspondencia con la tentativa del homicidio del secretario de Muñiz Barreto, Juan José Fernández, quien pudo escapar de un atentado efectuado en 1977.

El proceso judicial fue llevado a cabo en el mismo Tribunal Oral Federal 1 de San Martín (noroeste), donde ya se habían declarado cadenas perpetuas a Bignone y a Riveros por la causa de otras violaciones a derechos humanos ocurridas durante la dictadura.

Además de esto, a Bignone se le había aplicado en abril de 2010 la pena de 25 años de cárcel por los delitos de privaciones ilegales de la libertad y torturas a prisioneros políticos durante la dictadura.

Reconstrucción del crimen principal

El ex diputado Muñiz Barreto fue secuestrado junto a su secretario Fernández en 1977, en una carnicería de Escobar (este) por el entonces ex subcomisario de la policía bonaerense y ex intendente Luis Alberto Patti.

Tras su secuestro, se torturó a ambos hasta su traslado al centro clandestino de detención que funcionó en Campo de Mayo (este), bajo la órbita de Bignone y Riveros.

Desde allí fueron sacados rumbo a Entre Ríos (centro-este) donde se simuló un accidente de tránsito para asesinar al ex diputado. Sin embargo, en el hecho sobrevivió su secretario, que pudo escapar por la ventana del auto arrojado a un arroyo.

Por este crimen, Patti fue condenado por abuso funcional agravado por el empleo de violencia y amenazas.

Celebración tras condena

Tras la emisión de la condena contra los represores, diversas organizaciones sociales argentinas se pronunciaron este jueves en celebración al veredicto, que también fue difundido en la televisión nacional del país suramericano.

Una de las fundaciones fue la Organización de Abuelas de Plaza de Mayo, cuya presidenta, Estela De Carlotto, expresó que la medida “es una cura social para todo el país”.

“Todos aquellos argentinos de bien deben estar pensando: qué suerte que (los represores) ya no están caminando por la calle, porque a lo mejor me asesinan hoy a un nieto o un hijo (...) y bueno, cárcel común que es lo que corresponde”, manifestó.

De Carlotto agregó que los represores no deben tener ningún privilegio y que por eso es justo que los manden a una “cárcel donde no confabulen ni planifiquen nuevos daños a la sociedad”.

En Argentina, desde que se derogaron las leyes de amnistía en 2005, la Justicia ha condenado a más de 200 jerarcas del régimen dictatorial, mientras están en marcha otros juicios contra unos 800 ex militares y policías.


REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 15 DE ABRIL DE 2011

AUDIO

En El Salvador también ha tenido repercusiones la sentencia de absolución al terrorista Luis Posada Carriles, habiéndose señalado que el juicio del Paso, Texas, en los Estados Unidos, tan solo ha sido una farsa bochornosa, que pone al descubierto la doble moral y la falsa justicia que se practica en ese país norteamericano.

Diferentes organizaciones sociales y dirigentes de la política salvadoreña han calificado el proceso que se llevó a cabo contra el terrorista, como cínico; y su puesta en libertad por haber mentido a funcionarios migratorios fue motivo de condena en el desarrollo de un acto popular de solidaridad por Cuba, y por la causa de los Cinco Héroes cubanos presos injustamente en cárceles estadunidenses.

El acto público se realizó el viernes 8 de abril en el municipio de Soyapango, uno de los más populosos del país, y en el que su alcalde, Carlos Ruíz, ha recordado que Posada Carriles es el responsable del derribo del avión de Cubana de Aviación en Barbados, y que causó la muerte de 73 personas en 1976. Además es responsable de asesinatos y torturas en varios países de nuestra América, entre ellos El Salvador, donde apoyó la guerra contrainsurgente contra Nicaragua y participó durante el conflicto armado salvadoreño.

La doble cara de los Estados Unidos se ha puesto en evidencia al liberar a ese criminal y terrorista, mientras en ese país se mantienen presos a cinco cubanos que trataron de impedir que con esos actos se afectara a sus compatriotas en la Isla, pero también en otros países, incluidos los Estados Unidos, como ya ha ocurrido anteriormente, expresó también el alcalde Ruiz.

De la misma manera, Raúl Martínez, presidente de la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba, repudió la absolución de Posada Carriles, en contraste con el trato que se le da a los Cinco Héroes presos del imperio.

En otro aspecto, diputados por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, expresaron durante la tribuna legislativa desarrollada en la plaza cívica de la capital salvadoreña, que la captura del ex ministro de Salud, Guillermo Maza Brizuela, junto a otros responsables de estafa al estado, es la confirmación de la lucha contra prácticas corruptas de los períodos anteriores por las actuales autoridades del gobierno.

Tanto Norma Guevara, como Guillermo Mata Benet, del mencionado instituto político, han afirmado que el cambio de gobierno ha dado paso a continuar investigando estos casos del pasado y que a la fecha han dejado daños en la sociedad, en este caso privando de atención en salud a la población. Aunque han insistido que el fortalecimiento de las instituciones es fundamental para que se combata eficientemente la impunidad que ha imperado en este país centroamericano.

Tales expresiones se dan, mientras la jueza a cargo del proceso emprendido por la Fiscalía General de la República, ha decretado la detención de dos de los implicados; mientras ordenó medidas sustitutivas al ex ministro Maza Brizuela y al resto de acusados. El ex funcionario del gobierno de Antonio Saca se encuentra internado en un centro hospitalario, luego de quejarse de dolencias cardíacas al ser llevado a las instalaciones policiales la semana pasada, conducta que las personas con recursos económicos e influencias logran para evadir ser detenidos en las bartolinas respectivas. El proceso judicial se encuentra en fase de investigación.

Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


TERRORISTA POSADA CARRILES - Parte dos

Adriana Vega

Posada declaró: “La CIA nos instruyó de todo. Nos enseñó sobre explosivos, asesinatos, bombas, sabotajes. A los cubanos que trabajaban para la CIA, se les llamaba patriotas.”
No lo dudamos, en estos momentos preparan un banquete para festejar sus asesinatos.
Nosotros continuamos con su pérfida historia:
Luego de cumplir diversas misiones criminales en varios países, Posada envió a la DINA chilena un equipo de terroristas durante el gobierno fascista de Augusto Pinochet.
Reclutó a los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y a Freddy Lugo para el crimen de Barbados, quienes colocaron las bombas asesinando a 73 personas cuando un avión de Cubana de Aviación explotó en pleno vuelo minutos después de despegar del aeropuerto de Barbados el 6 de octubre de 1976.
Al día siguiente fue detenido junto a Orlando Bosch Ávila por el sanguinario hecho. Cuando la policía de Venezuela detuvo a Posada Carriles descubrió en su oficina un mapa de la ciudad de Washington con el recorrido diario que el asesinado ex canciller de Chile Orlando Letelier hacía cuando iba a trabajar.
El 8 de agosto de 1982 Posada se fugó refugiándose en la embajada de Chile en Caracas y luego fue reintegrado a la misma. El 4 de noviembre de 1984 vuelve a intentarlo y fracasa; se fuga de la cárcel de máxima seguridad en San Juan de los Morros en agosto del 85.
El Salvador se convirtió desde entonces en el templete elegido del terrorista cubano. En septiembre de 1985 se le unió al también Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, otra filigrana asesina que llegó con instrucciones del teniente coronel Oliver North para organizar el suministro aéreo a la contra nicaragüense y apoyar las contrainsurgencias en ese país.
En el mismo año, un grupo de terroristas de Miami visitaron a Posada Carriles en su refugio sugiriéndole trasladarse a Honduras, entre ellos Juan Pérez Franco, entonces presidente de la Brigada 2506 y Rolando Mendoza, ex mercenario de la Brigada 2506.
Este último sujeto lo visitó para planear otro atentado contra Fidel cuando visitara Venezuela.
Gaspar Jiménez Escobedo y Ramón Font se encontraron con él antes de ser derribado el avión norteamericano que originó el escándalo de la Operación Irán-Contra.
Luis Carrión Cruz, vice Ministro del Interior de Nicaragua, denunció la participación de terroristas cubanos en la guerra en Centroamérica y presencia de mercenarios norteamericanos como pilotos, entre estos John Peavate, Bill Coope y John McCraine.
El terrorista Posada Carriles continuaría su accionar terrorista contra Cuba en estrecha relación con la mafia de Miami.
El 15 de julio de 1992 el violento Gaspar Jiménez Escobedo viajó a Honduras para entrevistarlo para conseguir un lanza cohete RPG-7 de fabricación soviética que se emplearía disparando contra el avión del presidente Fidel Castro mientras viajaba a la II Cumbre Iberoamericana, en Madrid, España.
A finales de 1996, Posada Carriles ultima detalles de acciones terroristas para realizar en el interior de Cuba y viajará con un nuevo pasaporte salvadoreño auténtico a nombre de Francisco Rodríguez Mena utilizando para viajar documentación falsa..
En 1997 recluta a los guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada, quienes instalaron la bomba en el hotel Sol Palmeras de la cadena Meliá, en Varadero, Cuba, y dos artefactos descubiertos sin explotar; el primero encontrado en el interior de un microbús turístico habanero y el segundo en la terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional José Martí de Ciudad Habana.
En 1998 fueron detenidos los guatemaltecos: María Elena González Meza de Fernández, Nader Kamal Musalam Barakat, conocido también como Miguel Abraham Herrera Morales y Jazid Iván Fernández Mendoza, vinculados con las explosiones en La Habana durante 1997.
Estos, junto a los salvadoreños Ernesto Raúl Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena, detenidos también por las autoridades cubanas, formaban parte de la red de mercenarios centroamericanos contratados por Luis Posada Carriles y financiados por la FNCA.
El 15 de noviembre de 1997 The Miami Herald publicó un extenso artículo resultado de una investigación sobre las bombas colocadas en varios hoteles en Cuba y la conexión de estos hechos con una banda de delincuentes salvadoreños, asaltantes de bancos, residencias y ladrones de autos.
El diario determinó que Luis Posada Carriles fue el “cerebro gris” de las actividades y para ello recaudó 15 000 dólares en Miami.
Los días 11, 12 y 13 de julio de 1998 Posada Carriles, alias Bambi, reveló al diario The New York Times que había recibido 200 000 dólares del presidente de la Junta de Directores de la FNCA, Jorge Mas Canosa, para acciones terroristas en Cuba. También reconoció que Cruz León trabajaba para él. Agregó que otros mercenarios que le respondían estaban en libertad. Después desmintió en el Canal 23 Univisión en Miami tales afirmaciones.
En Noviembre del 2000, durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Panamá, Posada Carriles fue detenido junto a Gaspar Jiménez, Pedro Remón y Guillermo Novo Sampol (connotados criminales de origen cubano) por combinarse para asesinar al presidente cubano Fidel Castro durante un encuentro internacional con estudiantes en Panamá.
Luego de un largo proceso penal se los condenó por el intento de atentado con explosivos contra la vida de Fidel en ese lugar que involucraría a miles de estudiantes panameños. Meses después fueron indultados por la presidenta Mireya Moscoso en los últimos días de su gobierno.
Fue Santiago Álvarez Fernández Magriña quien envió dos aviones ejecutivos al aeropuerto de Tucumán de la capital panameña a recoger a los implicados en el atentado terrorista para llevarlos a Honduras, donde se le perdió el rastro a Posada luego que entrara con pasaporte norteamericano falso, hasta que reapareció en febrero del 2005 en USA.
Había sido trasladado por la embarcación camaronera Santrina, propiedad de Santiago Álvarez desde un lugar de Centroamérica hacia allí con una pequeña escala en Isla Mujeres, a causa de un supuesto desperfecto por haber encallado cerca, entrando a territorio estadounidense de forma ilegal.
El 13 de abril de 2005 pidió asilo político en los Estados Unidos a través de su abogado. Había entrado ilícitamente por la frontera mexicana. El 3 de mayo, la Corte Suprema de Justicia de Venezuela aprobó un pedido de extradición para Posada. Ese mismo día el Secretario Asistente del Departamento de Estado de los EE.UU, Róger Noriega, aseguraba que Posada no estaba en allí, y los cargos en su contra habían sido inventados.
Sin embargo, los documentos desclasificados por la CIA y el FBI muestran amplias sospechas sobre su correspondencia con el estallido del avión cubano en Barbados, a pocos días de haber ocurrido.
El 17 de mayo del 2005, el Miami Herald llevó a cabo una entrevista con Posada en Florida y fue detenido. Había reiterado su solicitud de asilo e intentaba salir ilegalmente del país.
Se le sigue un proceso en El Paso, Texas por su estatus migratorio que no tiene nada que ver con las cuentas pendientes por actos terroristas. Estados Unidos esgrime el tímido cargo de haber ingresado al país sin papeles. La justicia se limitó a regañar al criminal y su deportación a otro país —pedido acostumbrado de Venezuela— no ha podido realizarse todavía.
El Juez de Inmigración William Abbott ordenó la deportación de Posada el 26 de septiembre de 2005, a cualquier país menos a Cuba o a Venezuela. Una vez emitida dicha orden de deportación, debiera ejecutarse dentro de los noventa días pero a la vez prohíbe la detención indefinida de loa que el gobierno no ha podido deportar.
Este viernes 8 de abril de 2011 un jurado de Texas declaró al ex agente de la CIA Luis Posada Carriles inocente de los once cargos de perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio presentado en su contra. Después de un juicio de trece semanas, los jurados deliberaron durante sólo tres horas antes de exonerar al criminal de ochenta y tres años.
El acusado saltó de alegría cuando se leyó el veredicto y abrazó simultáneamente a sus tres abogados. Uno de éstos rompió a llorar. ¡Qué emotivos! ¡Qué clase de personas! Los fiscales federales que convocaron a veintitrés testigos, quedaron inmóviles.
Posada Carriles nació en Cuba y pasó décadas tratando de desestabilizar gobiernos comunistas latinoamericanos contando con el apoyo de Estados Unidos. Es considerado el enemigo público número uno por el gobierno de Cuba y odia en forma personal al líder cubano.
CUBA vio nacer un Fidel y a esta mala entraña. Los argentinos no podemos extrañarnos: dimos luz a un Che Guevara y al pérfido Videla.
En una entrevista con el New York Times, Posada Carriles dijo en 1998 que había planeado los ataques dinamiteros mortales en Cuba en 1997, uno de los cuales mató al turista italiano Fabio Di Celmo e hirió a doce personas, pero más adelante se rectificó.
Fabio Di Celmo, el muchacho del Copacabana, donde coloqué una flor en el 2010 por este joven italiano asesinado en el hotel y que lleva a reflexionar y descubrir la impunidad que en los Estados Unidos de América gozan los culpables de las acciones terroristas contra Cuba, basados en su perniciosa envidia por logros obtenidos en la Isla caribeña y a pesar del injusto bloqueo prolongado por más de cinco décadas.
El chacal también ayudó a Estados Unidos a apoyar a los rebeldes nicaragüenses antisandinistas en los años 80 y, en el 2000, fue arrestado en Panamá en medio de un complot para matar a Fidel durante una reunión cumbre, luego perdonado por el presidente panameño.
Luis Posada Carriles es un terrorista prófugo de la justicia venezolana, por lo cual el Gobierno Estadounidense tiene que proceder con sus obligaciones internacionales y reconocer su complicidad con el terrorismo. Sin embargo ha juzgado y declarado su inocencia.
El que protege a un terrorista es un terrorista.
La Cancillería venezolana convocó al Encargado de Negocios de la Embajada Estadounidense en Caracas y le entregó el lunes 11 de abril una nota diplomática que reitera la solicitud de extradición a Venezuela del fanático criminal y se exige al Gobierno de Estados Unidos que presente dicho requerimiento ante el sistema judicial del mafioso país, en cumplimiento del tratado de extradición con Venezuela.
Fabio Di Celmo y el Copacabana. Allí se encuentra el escenario de un espacio para la solidaridad con las víctimas del terrorismo.
¿Estados Unidos se lavará las manos?
El que protege, cuida, asiste y da libertad a un terrorista, es terrorista.

Bs. As. 14 de abril de 2011