miércoles, 13 de abril de 2011

CUENTA REGRESIVA (V)

Jorge Gómez Barata

Alguna vez escuche decir que Cuba avanzaría en la solución de la cuestión migratoria cuando ese tema dejara de ser parte del problema para ser parte de la solución y no les falta razón a quienes afirman que forma parte del diferendo con Estados Unidos. Para Cuba la emigración es el hecho político más relevante, persistente y voluminoso; el fenómeno interno que más influye en la actividad exterior y de enorme incidencia económica. Ningún análisis integral de la problemática económica y política nacional pudiera omitirlo; seguramente el Congreso no lo hará.

La emigración que es siempre un fenómeno de gran complejidad, adquiere para Cuba una dimensión política inusual y perfiles kafkianos. Si bien los que emigran desde la Isla disfrutan del privilegio de ser acogidos sin reparos en Estados Unidos, también lo es que no pueden reintegrarse a su país. La desmesura de uno y otro tratamiento no obedece a afectos norteamericanos hacía los isleños ni al deseo de las autoridades cubanas de sancionar a sus nacionales, sino a la naturaleza de un conflicto que impone su propia dinámica.

Aunque no existen cifras oficiales, los emigrados cubanos deben superar el millón de personas (un 10 por ciento de la población). Suponiendo que la partida de cada una de ellas impacte en otras cuatro, se trataría de un fenómeno que involucra a alrededor de cinco millones, lo que es casi la mitad de los habitantes. Ningún análisis de la problemática social y política cubana y ninguna estrategia de desarrollo pueden ignorar tales realidades. Seguramente el Congreso y la Conferencia del Partido, adelantaran reflexiones.

Las preguntas recurrentes son: cómo y cuándo tan complejo asunto se resolverá. Lo curioso es que tales interrogantes ya han sido respondidas. Se trata de normalizar las relaciones con las personas que han emigrado y aquellas que realizan trámites para hacerlo, crear las bases jurídicas para ello y realizarlo todo de modo soberano, transparente y ajustado a derecho.

En 1978, a menos de 20 años del triunfo revolucionario y del inicio de las oleadas migratorias, en momentos de enorme tensión con Estados Unidos y de auge de la contrarrevolución, cuando la emigración estaba altamente politizada; con lucidez y determinación, Fidel Castro auspició y condujo los primeros y todavía únicos diálogos con la emigración. Lo hizo de modo abierto y transparente, con inclusividad y sin discriminaciones y obtuvo resultados concretos. Entonces, no se necesitaron intermediarios y no se tomó en cuenta para nada al gobierno de Estados Unidos ni a las organizaciones contrarrevolucionarias de Miami y, en unos pocos días se lograron más resultados que todos lo alcanzados en los 33 años posteriores.

En aquellas jornadas, las autoridades cubanas, a solas con los emigrados, sin curas ni embajadores, reflexionaron acerca de la amnistía o el indulto de un elevado número de prisioneros que fueron puestos en libertad y, sin dilación avanzaron hacía medidas para la reunificación familiar, la inmediata normalización de las visitas y de contactos académicos, religiosos, culturales y de otro tipo. Entonces nadie podía esgrimir el argumento de que tal cosa se hacía en busca de ventajas económicas.

Debido a aquellos pasos y al compromiso personal de la alta dirección del país, parecía que la normalización estaba al alcance de la mano cuando en 1980 tuvo lugar el éxodo del Mariel, fenómeno que relanzó y politizó de modo negativo la problemática migratoria en su conjunto. No obstante en otra muestra de iniciativa e imaginación, las autoridades cubanas maniobraron y en 1984; precisamente en el área más difícil, alcanzaron el primer entendimiento sustantivo con los Estados Unidos: el Acuerdo Migratorio de 1984.

Con los entendimientos de los diálogos de 1978 y los acuerdos migratorios de 1984, pareció que la normalización migratoria era posible. No ocurrió así debido a que en marzo de 1985 salió al aire la llamada Radio Martí a lo cual Cuba ripostó con la suspensión de la ejecución del acuerdo migratorio de 1984 y meses después, Reagan emitió una Orden Ejecutiva que suspendió la emigración desde Cuba.

En 1994, en el contexto de la crisis generada por la caída del socialismo, el incremento de las salidas ilegales, así como del secuestro de naves y aeronaves, Cuba decidió “despenalizar la emigración por medio propios” lo que provocó la llamada “crisis de los balseros”, ante lo cual se efectuaron nuevas conversaciones migratorias de las que surgió un acuerdo mediante el cual la administración estadounidense se comprometió a descontinuar la práctica de admisión automática de los cubanos y devolver a Cuba a todas las personas detenidas en alta mar. De ahí surgieron luego los “pies secos y mojados.”

Lo cierto es que la parte más antigua de la emigración, comprometida con el anticastrismo y con suficiente poder económico para presionar a las administraciones norteamericanas es el mayor obstáculo que enfrentan los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para avanzar en sus relaciones y de alguna manera es un factor que influye en los manejos internos del tema migratorio en Cuba.

No sería sensato esperar a una solución del diferendo con Estados Unidos para avanzar en la normalización de las relaciones con la emigración y regularizar en Cuba los procedimientos para emigrar; es a la inversa.

Tal vez para avanzar en la solución del diferendo con Estados Unidos y sanear la situación política nacional, el país deberá dar pasos resueltos respecto a la emigración y tal como se hizo en 1978, aplicar iniciativas audaces e imaginativas, concebir leyes que formen un marco jurídico apropiado, integrar a los emigrados al país y diseñar políticas correctas. Seguramente el Congreso encontrará los mejores caminos. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de abril de 2011

Chávez instó a unidad popular en noveno aniversario del restablecimiento de democracia

El presidente Chávez celebró junto a miles de personas los nueve años de la rebelión popular contra el golpe de Estado empresarial. (Foto: teleSUR)

TeleSUR 13-04-2011

Una multitudinaria marcha que llegó hasta el Palacio de Miraflores, en Caracas, conmemoró este miércoles junto al presidente venezolano, Hugo Chávez, el noveno aniversario de la rebelión popular que derrotó el golpe de Estado empresarial, apoyado por Estados Unidos en abril de 2002. El líder aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de la unidad para la consolidación del Socialismo, en miras de las próximas elecciones presidenciales de diciembre de 2012, en las que reiteró que será candidato.

“Hace 9 años, con todo el dolor de nuestros muertos, de nuestros heridos, de nuestras lágrimas, nuestros sin sabores, lo más importante fue, más alla de eso, por encima, el heroísmo del pueblo, de sus soldados (...) hace 9 años ustedes salvaron el futuro, le salvaron a Venezuela el siglo XXI, nadie nos robará el siglo XXI (...) ahora nos queda continuar con cada día más sabiduría, más sentimiento, con más corazón, con más desprendimiento, amor, conciencia y unidad continuar construyendo la patria socialista porque la patria venezolana, y así lo digo, la patria nuestra o es socialista o no es patria, sólo por la vía del Socialismo continuaremos la patria buena, bonita, feliz e independietne 200 años después”, dijo en alusión del movimiento cívico-militar que lo restituyó al poder luego de la dictadura impuesta por la derecha el 11 de abril de 2002.

El mandatario calificó la jornada del 13 de abril como “única en la historia del continente (...) casi un milagro” no solo por su significado y consecuencias, sino también por “ser el 13 de abril la primera gran victoria de las masas populares en este continente y el mundo desde hace mucho, mucho mucho tiempo”, dijo parafrasenado al intelectual peruano Francisco Quijano.

“Nueve años después, ustedes mismos lo han dicho `El pueblo unido jamás será vencido´, yo me aferro desde mi corazón a ese canto del pueblo, desde mi esqueleto, desde mis víceras, desde mis pulmones para decirles que cada día debemos estar más unidos y unidas ¡unión unión unión!, recordemos al padre Bolívar cuánto sufrió por la falta de unidad (...) nosotros hemos venido conformando espacios unitarios pero todavía estamos lejos de tener la solidez blindada que requiere la patria para continuar marchando hacia el Socialismo y lograr -como tenemos que lograr- la independencia, bien sabido es que estamos (...) a las puertas de las elecciones presidenciales de 2012 (...) yo he asumido la responsabilidad de ser el candidato a la presidencia para el período 2013-2019.”, reafirmó el presidente venezolano desde las afueras del Palacio de Miraflores.

Chávez recordó que en toda la historia política venezolana nunca hubo un hecho histórico como la jornada del 11 al 13 de abril “cuya autoría y responsabilidad haya sido tan grandemente evadida como el golpe fascista burgués e imperialista (...) pero al mismo tiempo no hay ningún hecho político cuyas evidencias y pruebas públicas hayan quedado tan fuertemente grabadas, cuyas pruebas se hayan hecho tan evidentes, como dice (el periodista y ex vicepresidente) José Vicente Rangel (...) y es absoulatmente cierto y eso denota el alto grado de irresponsabilidad y de sinvergüenzura de la clase política bastarda, que todavía siguen diciendo que yo renuncié”, aclaró el mandatario ante supuestas pruebas de su renuncia presentadas por la oposición este martes en el parlamento.

Luego el mandatario añadió “les digo a los escuálidos (opositores) y a los burgueses que andan pensando en otro golpe de Estado, les advierto, hace 9 años a nosotros nos agarró el catarro sin pañuelo (...) no se equivoquen oligarcas porque hoy sí que tenemos planes y bien elaborados para repeler cualquier intento de desestabilizacion, el pueblo y la fuerza armada, sus milicia, su Ejército, su Marina, su Aviación, su Guardia Nacional, el poder popular organizado, los Consejos Comunales, las Comunas, los movimientos sociales, los Círculos Bolivarianos".

El presidente venezolano señaló que el espíritu del 13 de abril se basa en el ejercicio “del verdadero poder político, obedeciendo al pueblo y a sus intereses (...) esa es la razon esencial que viene determinando este camino y que la va a seguir determinando, si nosotros quienes llegamos a posiciones de poder o de Gobierno nos olvidamos del pueblo, le damos la espalda al pueblo o gobernamos para otros intereses que no sean los sagrados intereses del pueblo, estaríamos perdidos, estaríamos cerrándole el camino a la gran Revolución Bolivariana, no podemos permitir que esto ocurra”.

El mandatario agregó que el verdadero poder político “debe tener su esencia en la voluntad (...) el querer y sobre todo el querer vivir mejor del pueblo, vivir viviendo y no muriendo, esa es la más grande de las fuerzas que genera la voluntad popular y de allí el Poder Popular, por eso tenemos que alimentar raíces de las querencias y la querencia es el amor, ahí está la fuerza más grande”, concluyó.


Posada Carriles: seguiré siendo un soldado de EE.UU.

Por Deisy Francis Mexidor

La Habana, 13 abr (PL) El terrorista internacional Luis Posada Carriles dijo hoy que Estados Unidos seguirá teniendo en él a un soldado.

Posada quedó absuelto el 8 de abril de 11 cargos menores relacionados con fraude migratorio en un tribunal del Paso, Texas, donde fueron ignorados los argumentos acerca de su extenso expediente terrorista.

En Coral Gables, sur de Florida, donde realizó su primera rueda de prensa después del veredicto, el agente de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense en las décadas del 60 y 70, afirmó que se reintegra "sin encono ni rencor" a la comunidad.

Pero en especial subrayó no estar cansado para mantener su lucha -dijo- "por Venezuela, Cuba y América".

La declaración apunta a que continuará "su guerra" por los caminos del mundo, en clara alusión por intentar desaparecer los proyectos sociales y los líderes políticos que no son del agrado de Washington.

Hace más de cinco años Caracas solicita la extradición de Posada para ser juzgado en Venezuela, de donde se evadió de una cárcel en 1985.

Allí cumplía condena por su participación en la explosión de un avión civil cubano con 73 personas a bordo, el 6 de octubre de 1976. Hasta el momento la callada, ha sido la respuesta de la Casa Blanca a la petición.

Integrante de órganos represivos en América Latina en la época de la Operación Cóndor, Posada se insertará en lo adelante en la comunidad, o mejor, reforzará su presencia, junto a Orlando Bosch.

Bosch, indultado en 1990 por el entonces presidente George Bush, es coautor del sabotaje a la aeronave antillana en las costas de Barbados y, como otros terroristas cobijados allá, disfruta de la vida en libertad en Miami.

El proceso contra el organizador de la secuencia de atentados contra hoteles de La Habana en 1997, fue una farsa desde el inicio.

Las dilaciones y maniobras legales daban indicios de que el sistema de justicia de Estados Unidos jamás condenaría a Posada Carriles, todo lo contrario a lo ocurrido con los cinco antiterroristas cubanos injustamente encarcelados en aquella nación.

Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González fueron sentenciados por delitos que nunca cometieron y, vaya paradoja, estaban tratando de frenar acciones criminales como las que comete el individuo que, sin remordimiento, reconoce no arrepentirse de nada.

En breve declaración a Prensa Latina, Giustino Di Celmo, padre de Fabio, joven italiano víctima de una de las bombas mandadas a colocar por Posada Carriles en instalaciones de la capital cubana, expresó que lo planteado por el terrorista tiene una lectura evidente.

"Si Posada dijo que seguirá siendo un soldado de Estados Unidos, lo que realmente está formulando es que seguirá siendo un asesino a sueldo de ese país", subrayó.

Luis Posada Carriles ha reiterado en múltiples ocasiones que la CIA le "enseñó todo", desde cometer asesinatos hasta preparar explosivos y bombas.

Pero seguro del amparo que recibe su cliente en Estados Unidos, el abogado Arturo Hernández apostilló que no le preocupaba por ahora, ni veía como acción probable, la extradición de El Bambi.