viernes, 1 de abril de 2011

Aznar pide a Occidente que le den a Cuba el mismo tratamiento que a Libia

Publicado en Cubadebate el 1 Abril 2011

El expresidente del Gobierno español José María Aznar ha asegurado este viernes, según Europa Press, que “no vale jugar a una cosa en Libia y a la contraria en Cuba” porque el “valor de la libertad es universal” y, por lo tanto, no se puede ejercer “a beneficio de inventario” o por “conveniencia”.

Sin sonrojarse, le ha pedido a Occidente que invada a Cuba, en nombre de la “libertad” y la defensa de los civiles inocentes (¡!).

Este pequeño genocida, que acompañó a George W. Bush en sus campañas de guerra, torturas, secuestros y vuelos secretos, ganó el merecido sobrenombre de führercito, dijo semejantes barbaridades en un acto en Torrejón de Ardoz (Madrid), en el que ha coincidido con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Aznar explicó su teoría de por qué la Isla se merece una correspondiente cuota de bombas: necesita libertad, que ”no es un privilegio de unos pocos” sino que es “un derecho que tiene todo el mundo”.

Dijo que los libios tienen “el mismo derecho a la libertad que los cubanos” y las vidas de los ciudadanos de ambos países hay que protegerlas de igual modo -con bombas, le faltó añadir. Y añadió este galimatías, digno de su General en Jefe Bush: “La libertad de los que quieren ser libres en un país es la misma de los que quieren ser libres en otro país. Las vidas que tienen que ser protegidas en un país son las mismas que tienen que ser protegidas en otro país.”

Aunque no mencionó a Iraq, país todavía ocupado por EEUU gracias a sus esfuerzos, ha indicado que cuando se tiene que tomar la “difícil” decisión de intervenir en un país, tiene que hacerse “para que puedan evitarse males mayores”.

Eso sí, ha subrayado que también hay que decir “cuáles son las consecuencias de no actuar con toda la decisión y determinación” porque cuando se habla de proteger vidas civiles, ha proseguido, lo que no se puede hacer es una política que permita seguir en el poder a aquellos que “amenazan la libertad de esos civiles”.

Finalmente, y en referencia a la intervención de la coalición internacional en Libia, ha asegurado que en este momento hay “muchas cosas que dependen del acierto de mucha gente”. “Yo deseo que se produzca ese acierto”, ha apostillado.

Aznar olvidó recordar, por cierto, que él fue quien le abrió las puertas de Europa a Gadafi, quien hasta las revueltas en el Medio Oriente era su amigo. El führercito visitó Trípolí en 2003, encantado con Muamar el Gadafi, quien le regaló un caballo de raza árabe al que le dieron el nombre de “El rayo del líder”. Además de fascista, el español es un hipócrita traidorzuelo.

Mal rayo lo parta, al animal, y no al pobre equino que se le ve en la foto bastante azorado.

El presidente libio, Muamar El Gadafi, regaló un caballo de raza árabe a José María Aznar durante su visita a Trípoli el 18 de septiembre de 2003. El animal se llamaba El rayo del líder. Foto: EFE

El presidente libio, Muamar El Gadafi, regaló un caballo de raza árabe a José María Aznar durante su visita a Trípoli el 18 de septiembre de 2003. El animal se llamaba El rayo del líder. Foto: EFE


El Salvador y Vietnam despejan camino a la cooperación

Entrada del canciller salvadoreño Hugo Martínez junto al embajador de El Salvador en Hanoi, Rubén Zamora, al mausoleo Ho Chi Minh, donde el líder vietnamita permanece embalsamado.

Charly Morales Valido
Hanoi/Prensa Latina


Los gobiernos de Vietnam y El Salvador acordaron ayer una exención de visados a pasaportes oficiales y diplomáticos, para facilitar sus contactos en esta nueva etapa de acercamiento.

El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, suscribió dicho acuerdo con su homólogo y anfitrión, Phan Gia Khiem, junto a otras bases legales para incrementar la cooperación bilateral.

Recién llegado de India, el jefe de la diplomacia salvadoreña inició una visita a Vietnam para reforzar el marco jurídico de las relaciones establecidas con este país indochino en enero de 2010.

Pienso que tenemos una ventana de oportunidades y el gobierno salvadoreño está interesado en fortalecer los lazos de amistad, de solidaridad y cooperación entre ambos países, declaró Martínez.

En tal sentido, ambos cancilleres acordaron el establecimiento de un Mecanismo de Consultas a través de sus respectivos Ministerios de Relaciones Exteriores, para examinar el avance de los nexos.

Esto incluirá la revisión de las áreas de cooperación en los campos político-diplomático, económico, comercial, inversión, turismo, cultura, educación, deportes y tecnología, entre otros.

«Esta visita marca un hito en nuestras relaciones bilaterales, pues aunque fueron establecidas hace poco, somos países que hemos compartido sentimientos de solidaridad», declaró Khiem.

El también viceprimer ministro vietnamita dialogó con Martínez sobre asuntos de interés común e impacto global, como el cambio climático y la reforma de Naciones Unidas, entre otros.

De igual forma, discutieron mecanismos para desarrollar y ampliar las relaciones políticas, económicas y de cooperación bilateral, confirmaron fuentes diplomáticas a Prensa Latina.

Martínez y el embajador salvadoreño concurrente en Vietnam, Rubén Zamora, también evaluaron posibles alternativas de cooperación con el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Cao Duc Phat.

Entre las áreas de interés para intercambiar experiencias destaca la acuicultura y pesca, tecnología aplicada al cultivo de frutas tropicales, y el cultivo de arroz bajo riego, un fuerte de Vietnam.

El canciller salvadoreño acordó con el viceministro de Industria y Comercio, Tran Tuan Anh, compartir información económica y sobre posibilidades de negocio, y potenciar intercambios empresariales.



Dirigente cubana se reúne con comités de solidaridad salvadoreños

La secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Yolanda Ferrer, sostuvo hoy un encuentro en San Salvador con la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba.

En la reunión, en la sede de la embajada de la isla, participaron miembros de comités de varios municipios capitalinos y la oriental ciudad de San Vicente, veteranos de guerra y de las comunidades eclesiales de base.

Los miembros de la Coordinadora asistentes, en su mayoría mujeres, ratificaron su firme respaldo al pueblo y gobierno de la nación caribeña y a su líder, Fidel Castro.

Expresaron también su compromiso de continuar luchando por la libertad de cinco luchadores antiterroristas cubanos condenados a largas e injustas penas en Estados Unidos.

Ana Beatriz Landaverde, coordinadora de las comunidades eclesiales de base del municipio de Mejicanos, le entregó a Ferrer un disco con fotografías de una reciente marcha y vigila en la capital en solidaridad con los Cinco.

Dirigentes de varios comités manifestaron también su apoyo a la exigencia mundial de libertad de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González, encarcelados desde el 12 de septiembre de 1998.

Ferrer explicó los avances obtenidos por la mujer cubana, junto al resto del pueblo, durante la revolución, y el amplio proceso desarrollado en el país para fortalecer el proceso.

Respondió, junto a Yanira Kuper, del Comité Nacional de la FMC, numerosas preguntas de los participantes sobre el papel de la mujer en la sociedad cubana y la resistencia al bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace medio siglo.

Ferrer llegó a El Salvador el domingo último invitada al acto de inauguración por el presidente Mauricio Funes de la primera sede de Ciudad Mujer, un programa del gobierno para atender necesidades de ese sector de la población.

Sostuvo encuentros con el vicepresidente, Salvador Sánchez Cerén, los principales dirigentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), diputadas y organizaciones femeninas.


Reflexiones del Compañero Fidel: Lo mejor y más inteligente

Ayer, por razones de espacio y tiempo, no dije una palabra del discurso pronunciado por Barack Obama el lunes 28 sobre la guerra de Libia. Disponía de una copia de la versión oficial, suministrada a la prensa por el Gobierno de Estados Unidos. Tenía subrayadas algunas de las cosas que afirmó. Volví a revisarlo y llegué a la conclusión de que no valía la pena gastar demasiado papel en el asunto.

Recordaba lo que me contó Carter cuando nos visitó en el 2002 sobre el cultivo de los bosques en Estados Unidos; pues él posee una plantación familiar en el Estado de Atlanta. En esta visita le pregunté otra vez sobre aquel cultivo y me volvió a expresar que siembra las plantas de pino a la distancia de 3 por 2 metros, que equivalen a 1 700 árboles por hectárea, y se cosechan al cabo de 25 años.

Hace muchos años leí que The New York Times, en una edición dominical, consumía el papel extraído de la tala de 40 hectáreas de bosque. Se explica, por tanto, mi preocupación por el ahorro de papel.

Desde luego, Obama es excelente articulador de palabras y frases. Podría ganarse la vida escribiendo historietas para niños. Conozco su estilo porque lo primero que leí y subrayé, mucho antes de que asumiera la presidencia, fue un libro titulado “Los sueños de mi padre”. Lo hice con respeto y, al menos, pude apreciar que su autor sabía escoger la palabra precisa y la frase adecuada para ganar la simpatía de los lectores.

Confieso que no me gustó su táctica de suspense, ocultando sus propias ideas políticas hasta el final. Hice un especial esfuerzo por no escudriñar en el último capítulo lo que opinaba sobre diversos problemas, a mi juicio cruciales en este momento de la historia humana. Tenía la seguridad de que la profunda crisis económica, el colosal gasto militar, y la sangre joven derramada por su predecesor republicano, lo ayudarían a derrotar a su adversario electoral, pese a los enormes prejuicios raciales de la sociedad norteamericana. Estaba consciente de los riesgos que corría de que lo eliminaran físicamente.

Por obvias razones de politiquería tradicional buscó, antes de las elecciones, el respaldo de los votos de los anticubanos de Miami, en su mayoría dirigidos por gente de origen batistiano y reaccionaria, que convirtieron a Estados Unidos en una república bananera, donde el fraude electoral determinó nada menos que el triunfo de W. Bush en el 2000, lanzando al basurero a un futuro Premio Nobel: Al Gore, Vicepresidente de Clinton y aspirante a la presidencia.

Un elemental sentido de justicia habría llevado al Presidente Obama a rectificar las consecuencias del infame juicio que condujo al inhumano, cruel, y especialmente injusto encarcelamiento de los cinco patriotas cubanos.

Su Mensaje a la Unión, sus discursos en Brasil, Chile y El Salvador, y la guerra de la OTAN en Libia, me obligaron a subrayar, más que su propia autobiografía, el mencionado discurso.

¿Qué es lo peor de ese pronunciamiento y cómo explicar las aproximadamente 2 500 palabras que contiene la versión oficial?

Desde el punto de vista interno, su falta total de realismo coloca a su feliz autor en manos de sus peores adversarios, quienes desean humillarlo y vengarse de su victoria electoral en noviembre de 2008. No les basta todavía con el castigo a que lo sometieron a finales de 2010.

Desde el punto de vista externo, el mundo tomó más conciencia de lo que significan para muchos pueblos el Consejo de Seguridad, la OTAN y el imperialismo yanki.

Para ser tan breve como prometí, les explico que Obama comenzó su discurso afirmando que desempeñaba su papel “deteniendo la fuerza del Talibán en Afganistán y persiguiendo a Al-Qaeda por todo el planeta”.

De inmediato añade que: “Durante generaciones, los Estados Unidos de América han desempeñado un papel singular como pilar de la seguridad mundial y como defensor de la libertad humana”.

Esto es algo de lo cual, como los lectores conocen, los cubanos, los latinoamericanos, los vietnamitas y otros muchos, podemos dar constancia de su veracidad.

Después de esta solemne declaración de fe, Obama invierte una buena parte del tiempo en hablar de Gaddafi, sus horrores y las razones por las cuales Estados Unidos y sus aliados más cercanos: “-Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia y Turquía- países que han luchado junto a nosotros durante decenios. [...] han elegido cumplir con su responsabilidad de defender al pueblo libio.”

Más adelante añade: “…la OTAN, ha tomado el mando para imponer el embargo de armas y la zona de exclusión aérea.”

Confirma los objetivos de la decisión “Como resultado de la transferencia a una coalición más amplia, centrada en la OTAN, el riesgo y costo de esta operación -para nuestro ejército y para el contribuyente estadounidense– se reducirá significativamente.

“Por ende, para aquellos que dudaron de nuestra capacidad para llevar a cabo esta operación, quiero dejar algo claro: Estados Unidos hizo lo que dije que haríamos.”

Vuelve a sus obsesiones sobre Gaddafi y las contradicciones que agitan su mente: “Gaddafi no ha abandonado el poder y, mientras no lo haga, Libia continuará siendo un peligro.”

“Es cierto que Estados Unidos no puede emplear a nuestro ejército donde quiera que haya represión y, dado los riesgos y el costo de una intervención, siempre debemos hacer un balance entre nuestros intereses y la necesidad de actuar.”

“La tarea que di a nuestras tropas (de) -proteger al pueblo libio [...] cuenta con el apoyo internacional y está respaldada por un mandato de las Naciones Unidas.”

Las obsesiones se reiteran una y otra vez: “Si tratáramos de derrocar a Gaddafi por la fuerza, nuestra coalición se rompería. Tendríamos [...] que enviar tropas estadounidenses al terreno para cumplir esa misión o arriesgarnos a la posibilidad de matar muchos civiles con los ataques aéreos.”

“…tenemos esperanzas en el futuro de Irak, pero el cambio de régimen allí tomó ocho años y costó miles de vidas estadounidenses e iraquíes y casi 3 millones de millones de dólares.”

Días después de iniciados los bombardeos de la OTAN comenzó a divulgarse la noticia de que un cazabombardero norteamericano había sido derribado. Después se conoció, por alguna fuente, que era cierto. Algunos campesinos al ver bajar un paracaídas, hicieron lo que por tradición hacen en América Latina: fueron a ver; y si alguien lo necesita, lo auxilian. Nadie podía saber cómo pensaban. Con seguridad eran musulmanes, estaban haciendo producir la tierra y no podían ser partidarios de los bombardeos. Un helicóptero que apareció repentinamente para rescatar al piloto disparó contra los campesinos, hirió gravemente a uno de ellos, y de milagro no los mató a todos. Como el mundo conoce, los árabes, por tradición, son hospitalarios con sus enemigos, los alojan en sus propias casas, y se ponen de espalda para no ver el camino que siguen. Incluso un cobarde o un traidor no significaría nunca el espíritu de una clase social.

Solo a Obama se le podía ocurrir la peregrina teoría que incluyó en su discurso, como puede apreciarse en el siguiente fragmento:

“Sin embargo, habrá ocasiones en las que nuestra seguridad no estará amenazada directamente, pero sí nuestros intereses y valores. [...] sabemos que a los Estados Unidos, como la nación más poderosa del mundo, se le pedirá ayuda con frecuencia.

“En esos casos, no debemos tener miedo de actuar, pero el peso de las acciones no debe recaer solamente sobre los Estados Unidos. Como lo hemos hecho en Libia, nuestra tarea es entonces movilizar a la comunidad internacional para emprender una acción colectiva.”

“Este es el tipo de liderazgo que hemos mostrado en Libia. Por supuesto, incluso cuando actuemos como parte de una coalición, los riesgos de cualquier acción militar serán elevados. Esos riesgos se apreciaron cuando uno de nuestros aviones sufrió una avería mientras sobrevolaba Libia. Incluso cuando uno de nuestros aviadores se lanzó en paracaídas, en un país cuyo líder ha satanizado con tanta frecuencia a los Estados Unidos, en una región que tiene una historia tan difícil con nuestro país, este estadounidense no encontró enemigos. En lugar de ello, fue recibido por personas que lo estrecharon entre sus brazos. Un joven libio que vino en su ayuda expresó: ‘Somos tus amigos. Estamos tan agradecidos de esos hombres que están protegiendo los cielos’.”

“Esta voz es sólo una entre muchas en una región donde la nueva generación se opone que se le continúen negando sus derechos y oportunidades.”

“Aún así, este cambio provocará que el mundo sea más complicado durante un tiempo. El progreso será desigual y el cambio llegará de un modo muy distinto a diferentes países. Existen lugares, como Egipto, donde este cambio nos inspirará e infundirá nuestras esperanzas.”

Todo el mundo conoce que Mubarak fue aliado de Estados Unidos, y cuando Obama visitó la Universidad de El Cairo, en junio de 2009, no podía ignorar las decenas de miles de millones de dólares sustraídos por aquel en Egipto.

Continuó con el emotivo relato:

“…acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en marcha en el Oriente Medio y el Norte de África, y que los jóvenes estén a la vanguardia. Porque en cualquier lugar donde las personas anhelen ser libres, encontrarán un amigo en los Estados Unidos. A la larga, es esa fe, son esos ideales, los que constituyen el verdadero indicador del liderazgo estadounidense.”

“…nuestra fortaleza en el exterior se sustenta en nuestra fortaleza nacional. Esta siempre debe ser nuestra estrella polar, la capacidad de nuestro pueblo de alcanzar su potencial, adoptar decisiones inteligentes con nuestros recursos, incrementar la prosperidad que actúa como fuente de nuestro poder, y enarbolar los valores que apreciamos tanto.”

“Miremos hacia el futuro con confianza y esperanza, no sólo en nuestro propio país, sino también en todos aquellos que tienen ansias de libertad en todo el mundo.”

La espectacular historieta me hizo recordar al Tea Party, al senador Bob Menéndez y a la ilustre Ileana Ros, la loba feroz que desafiaba las leyes para mantener secuestrado al niño cubano Elián González. Ella es hoy nada menos que Jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Gaddafi no se cansa de repetir que Al-Qaeda le hace la guerra y envía combatientes contra el gobierno de Libia, porque él apoyó la guerra antiterrorista de Bush.

Aquella organización tuvo en el pasado excelentes relaciones con los servicios de inteligencia norteamericanos en la lucha contra lo soviéticos en Afganistán, y posee sobrada experiencia sobre los métodos de trabajo de la CIA.

¿Qué ocurrirá si las denuncias de Gaddafi fuesen ciertas? ¿Cómo explicaría Obama al pueblo norteamericano que una parte de esas armas de combate terrestre cayeran en manos de los hombres de Bin Laden?

¿No habría sido mejor y más inteligente haber luchado para promover la paz y no la guerra en Libia?













Fidel Castro Ruz

Marzo 31 de 2011

7 y 58 p.m.