jueves, 24 de marzo de 2011

LIBIA: EL OTRO VETO

Jorge Gómez Barata

La aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU de la Resolución 1973, al amparo de la cual varios países de la OTAN bombardean a Libia, no sólo fue apresurada y sobre la base de hechos no verificados sino que, a la luz de la Carta de la ONU y de los compromisos adoptados durante su fundación, probablemente sea ilegal.

(1) No cuenta con el voto unánime de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

(2) Los países que atacan a Libia no constituyen una Fuerza de Paz de la ONU ni lo hacen bajo su bandera. Ningún país ni la OTAN han sido facultados por Naciones Unidas para actuar y usar la fuerza en su nombre.

No obstante la presunta ilegalidad de la actuación de la llamada “coalición” que opera contra Libia, lo que ahora me interesa destacar no es tanto el poder de las grandes potencias con derecho a veto, sino la falta de liderazgo y cohesión que afecta a los países del Tercer Mundo y los paraliza, poniendo de manifiesto la ineficacia de sus organizaciones, entre ellas, la Liga Árabe, la Unión Africana, la Conferencia Islámica y el Movimiento de Países No Alineados.

A lo largo de cincuenta años, los países del Tercer Mundo se conformaron con crear organizaciones más o menos ceremoniales, dedicadas a celebrar eventos formales, incluyendo grandes cumbres de jefes de estados y gobiernos, en las cuales lo importante son las apariencias y no la capacidad para abordar problemas específicos y encontrar soluciones concretas. Convertidos en un fin en sí mismo, sus eventos han llegado a ser circuitos de turismo político y virtuales torneos de oratoria. Recientemente un comentarista comparó la Liga Árabe con un club de futbol. No le falta razón, excepto que jugar futbol es menos peligroso.

Sin estatutos ni reglas claras y sobre todo sin mandatos ni capacidad para lidiar con asuntos importantes, las organizaciones tercermundistas no están habilitadas para actuar decisivamente. En el pasado la única excepción fue la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que aprovechando su posición en el mercado petrolero, ha logrado presentar un frente común ante a las transnacionales. Recientemente, con motivo del golpe de Estado en Honduras, La Unión de Países Sudamericanos (UNASUR) y la Iniciativa Bolivariana para las Américas (ALBA), asumieron posiciones de resistencia y aplicaron sanciones ante la violación de la institucionalidad en un país de la región.

Los imperios y las grandes potencias han procedido de otra manera.

Aleccionados por la carnicería que resultó ser la Primera Guerra Mundial y ante requerimientos derivados de la amplitud e intensidad alcanzada por las relaciones internacionales y las amenazas para la paz derivadas de las contradicciones entre las potencias; europeos y norteamericanos comprendieron la necesidad de crear mecanismos de concertación que impidieran grandes contiendas bélicas entre ellos. Así, impulsada por el presidente norteamericano Woodrow Wilson, nació la Sociedad de Naciones.

La Sociedad de Naciones, creada en 1919 y que tuvo 42 miembros, fracasó, no porque fuera una mala idea, sino porque fue realizada de modo imperfecto. A pesar de los tratados de Versalles, la organización no pudo impedir el rearme alemán ni evitar el desencadenamiento de la II Guerra Mundial. La principal limitación de aquella entidad era el carácter no vinculante de sus resoluciones y la ausencia de medios para imponerlas. Al calor de la II Guerra Mundial, Franklin D. Roosevelt y otros estadistas del siglo XX se dieron a la tarea de solucionar aquellas carencias.

Desde 1941 cuando se adoptó la Carta del Atlántico, suscrita por Roosevelt y Churchill y luego adoptada por Stalin, de común acuerdo, norteamericanos, ingleses y soviéticos, avanzaron en la estructuración de un sistema de seguridad colectiva basado en una organización internacional que, aunque funcionara bajo reglas democráticas, no tuviera las limitaciones de la Sociedad de Naciones. Aquella entidad fue la ONU en la cual, con la mayor franqueza, se reservaron prerrogativas como el derecho a decidir o vetar el uso de la fuerza.

La decisión crear las Naciones Unidas se adoptó en 1943 durante la Cumbre de los Tres Grandes en Teherán y la redacción de la Carta; así como otros pormenores estructurales, organizativos y de procedimientos se iniciaron al año siguiente en Dumbarton Oaks, Estados Unidos.

Los expertos resolvieron todos los problemas planteados, excepto lo relativo a cómo lograr que los acuerdos relacionados con el mantenimiento de la paz fueran vinculantes y de qué manera hacerlos cumplir. No quedó otra alternativa que someter la cuestión a Roosevelt, Stalin y Churchill que en Yalta, en febrero de 1945, delinearon las funciones del Consejo de Seguridad, en particular el Capítulo VII de la Carta que autoriza el uso de la fuerza.

Las decisiones adoptadas convirtieron al Consejo de Seguridad de Naciones en una poderosa organización facultada, para utilizar la fuerza militar en litigios que, a su juicio, hicieran peligrar la paz internacional. En sus deliberaciones los líderes de las grandes potencias decidieron que el Consejo tendría 11 miembros (luego se elevó a 15) y que las cinco potencias vencedoras serian miembros permanentes del mismo. Para curarse en salud y preservar a sus aliados, adoptaron lo que entonces se llamó “clausula de unanimidad” y hoy se conoce como “derecho de veto”.

El asunto consistía en que el Capítulo VII que autoriza el uso de la fuerza sólo podría ser aplicado cuando, además de la mayoría necesaria de votos que son nueve, hubiera unanimidad entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

El primer problema se planteo cuando en 1950, al adoptar la Resolución que condenó a Corea del Norte por la presunta invasión a Corea del Sur y autorizó a la creación de una fuerza militar para restablecer la paz, hechos que dieron lugar a la Guerra de Corea, con una excusa trivial, la Unión Soviética estuvo ausente de la votación.

Entonces surgió la duda y todavía se discute si el acuerdo adoptado entonces era o no valido debido a que fue evidente la ausencia de unanimidad; cosa que, dicho sea de paso, tampoco existió en la aprobación de la Resolución 1973 al amparo de la cual se ataca a Libia donde todo es más confuso porque, a diferencia de Corea, quienes ahora actúan no lo hacen bajo la bandera de la ONU.

A pesar de las irregularidades procesales, de haber tenido la cohesión, el liderazgo y la voluntad política necesaria, el Tercer Mundo pudo paralizar a los halcones del Consejo de Seguridad donde, para aprobar una Resolución, se necesitan como mínimo nueve votos a favor, incluyendo los cinco de los miembros permanentes. Hubiera bastado que: Líbano, Sudáfrica, India y Brasil votaran en contra para a que aquella Resolución no hubiera podido aprobarse.

No hay en la Carta de la ONU ni una sola palabra que reconozca como válida la abstención de los miembros permanentes en votaciones relacionados con el mantenimiento de la paz y la autorización para el uso de la fuerza.

Se trata de un tema abierto y de la convicción de que además de protestar y exhortar a la democratización de la ONU, con los recursos existentes, los países del Tercer Mundo pudieran defender mejor sus intereses. La ONU no es perfecta pero lo más importante en este caso, no fue la actitud de los miembros permanentes ni el veto, sino el silencio ante la ilegalidad y la ausencia de voluntad política de otros integrantes.

El asunto da para más. Luego les cuento.

La Habana, 24 de marzo de 2011


REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 25 DE MARZO DE 2011

AUDIO


Inevitablemente el acontecimiento de la semana en El Salvador ha sido la anunciada visita que ha realizado entre el 22 y 23 de marzo el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Husein Obama, en la conclusión de la gira latinoamericana que ha incluido Brasil y Chile.

Como se esperaba, la llegada y estancia del mandatario estadunidense ha causado gran expectación de los salvadoreños que fueron previamente informados de todos los preparativos oficiales para la recepción del visitante, que incluyeron las disposiciones de seguridad en las zonas en que debía movilizarse la comitiva, los horarios de las diferentes actividades, como también los cambios cosméticos en la capital por la ornamentación de los sitios que visitaría. Los medios de comunicación fueron los principales encargados de esta misión, que con ello prepararon el camino para captar la audiencia en cada una de las opciones televisivas, principalmente, ante lo que realmente fue un espectáculo para ser disfrutado desde los hogares, en el que los principales actores debían ser el primer presidente negro de los Estados Unidos y su familia.

Salvo por los cambios de última hora en cuanto a los desplazamientos y visitas anunciadas y al anticipo de un par de horas de su despedida, todo al parecer salió como estaba planeado. El presidente salvadoreño Mauricio Funes, su propia comitiva y su familia cumplieron los roles de buenos anfitriones; aunque al partir el presidente Obama hacia su país la sensación que más ha destacado en personalidades políticas, académicas, analistas y buena parte de la población es la de que las expectativas creadas previas a la visita no se cumplieron como se esperaba.

Los señalamientos se dirigen a la falta de anuncios concretos con relación a la regularización del estado migratorio de los miles de salvadoreños que residen en Estados Unidos al amparo del TPS, y a que no se concretaron acciones de beneficio económico o social resultado de los acuerdos entre los presidentes, a excepción del ofrecimiento de 200 millones de dólares para el combate del narcotráfico a nivel centroamericano, que igualmente ha sido calificado por la mayoría como insuficiente, si se toma en cuenta la gravedad de la situación y si se compara con los aportes a otras regiones como Colombia y México, y al no establecerse un plan específico para distribuirlo entre las diferentes naciones centroamericanas.

Si bien es cierto que se mencionó la inclusión de El Salvador en el reducido grupo de 4 países subdesarrollados en lo que se ha dado en llamar “Asocio para el Crecimiento”, el hecho de que no haya planes concretos, pues aún Obama necesita para ello la aprobación del Congreso de su país, tal como lo necesita para la ofrecida de manera reiterada reforma migratoria que aún queda en promesa con poco futuro, es poco el entusiasmo que se percibe.

Los mismos empresarios salvadoreños han asegurado que la visita ha dejado poco, aunque el presidente Mauricio Funes y sus funcionarios allegados han intentado explicar a través de los medios de comunicación, que el país ha logrado mucho, sobre todo en los temas que tienen que ver con la seguridad y la inversión económica; lo que sucede es que sobre estos temas ya se hablaba antes de la llegada de Obama, por lo que se explica ese dejo de insatisfacción al faltar algo nuevo o de gran impacto, que seguramente la mayoría de salvadoreños esperaban.

Sin duda alguna, el hecho de más simbolismo e impacto en la sociedad ha sido la visita del presidente norteamericano a la cripta donde descansan los restos del obispo mártir, Oscar Arnulfo Romero, asesinado por los escuadrones de la muerte hace 31 años; entre la aprobación, simpatía y también rechazo, sobre todo por los sectores que esperaban que el líder del país que apoyó las dictaduras militares y armara a los asesinos, no expresara el desagravio esperado. Solo se lo oyó decir, que hay que ver hacia el futuro.

Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.



Exigen a Obama en El Salvador fin de bloqueo contra Cuba

San Salvador, 22 mar (PL) Organizaciones solidarias de El Salvador demandaron hoy al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el fin del bloqueo de medio siglo de su país contra Cuba.


En un acto en la capitalina plaza Salvador del Mundo, miembros de esas agrupaciones exigieron también la inmediata libertad de cinco luchadores antiterroristas cubanos presos en la potencia norteña desde el 12 de septiembre de 1998.

En un mensaje a Obama leído en la demostración, la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad por Cuba le recuerda un principio del obispo mártir monseñor 0
scar Arnulfo Romero: "La vocación de todo mandatario es procurar gobernar por la justicia".

En virtud de ello, le piden a Obama un giro ético de su política hacia el pueblo cubano, al considerar inconcebible que se mantengan políticas pasadas y fracasadas de agresiones, unas veladas y otras abiertas.

Nuestro pueblo -agrega-, junto con la inmensa mayoría de los países de Naciones Unidas, le exige año tras año el cese inmediato del bloqueo a Cuba, medida catalogada como un acto de guerra que repercute en ciudadanos inocentes.

Denuncian la injusta prisión de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernado González, Ramón Labañino y René González, condenados por combatir el terrorismo.

Usted puede establecer un cambio: libere de manera inmediata e incondicional a los cinco antiterroristas, subraya la Coordinadora.

Esa posición fue defendida por varios oradores, entre ellos Mirna Perla, magistrada de la Corte Suprema de Justicia.

Estamos con los Cinco. Qué allá, a las celdas llenas de injusticia y arbitrariedades donde están confinados, llegue nuestro mensaje de esperanza para que pronto estén con sus familias y su pueblo, afirmó. Chano Guevara, dirigente de los veteranos de guerra del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), expresó su solidaridad con Cuba y los Cinco, además de exigir el cese de la agresión militar contra Libia.

El presidente de la Coordinadora, Raúl Martínez, reclamó al presidente Obama el fin del bloqueo contra Cuba y la libertad de los antiterroristas.

Estados Unidos no tiene derecho a derrocar a otro gobierno porque no le guste, y mucho menos hacerlo mediante un acto de genocidio, expresó.

Obama llegó este mediodía a El Salvador para una visita de dos días como parte de una gira iniciada el sábado pasado en Brasil y continuada en Chile.



Biofármaco cubano Heberprot-P recibe premio internacional

Publicado en Cubadebate el 24 Marzo 2011

Herberprot-P75, el biofármaco cubano para cicatrización de de lesiones.

El biofármaco cubano Heberprot-P recibió la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en acto efectuado en el Memorial José Martí, en esta capital.

Desarrollado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, este producto inyectable mereció el lauro por su contribución al tratamiento de más de 18 000 pacientes con úlcera del pie diabético -complicación crónica de los aquejados de diabetes- en Cuba y otras naciones.

Generalizado en 100 instituciones del territorio nacional, el Heberprot-P acelera la cicatrización de las lesiones, disminuye el número de amputaciones de los miembros inferiores y mejora la calidad de vida de los enfermos.

Al entregar la distinción, Carlos Marzal Casella, director para América Latina de la OMPI, expresó que este descubrimiento más que hacer medicina hace Patria.

En nombre del equipo de 12 investigadores que llevó a cabo el proyecto, el doctor Jorge Berlanga Acosta reiteró el compromiso de erradicar la citada infección, que a escala global ocasiona una amputación cada 30 segundos.

(Con información de la AIN).


Concluso para sentencia juicio contra Alejandro Roca

El Tribunal Provincial Popular de La Habana declaró concluso para sentencia el juicio contra Alejandro Roca Iglesias, exministro de la Industria Alimenticia, acusado por los delitos de Cohecho y Actos en Perjuicio de la Actividad Económica o de la Contratación.

Por los delitos que se le imputan a Roca Iglesias, el Fiscal solicitó una sanción de 15 años de privación de libertad. El fallo será dado a conocer por el Tribunal en los próximos días.

En este mismo juicio fue procesado también, en ausencia, por no haberse presentado a la citación judicial, el empresario chileno Joel Max Marambio Rodríguez, a quien el Fiscal solicitó una sanción de 20 años de privación de libertad por los delitos de Cohecho, Falsificación de Documentos Bancarios y de Comercio.

Su defensa en el acto judicial la asumió un abogado designado de oficio por el Tribunal, en correspondencia con lo establecido en la disposición legal vigente.



Ciberproimperiales


Idanis Rodríguez. Autor: Roberto Morejón

Amaury E. del Valle
informatica@juventudrebelde.cu
23 de Marzo del 2011 20:37:49 CDT
Dice un viejo refrán que la mentira puede correr un año, pero la verdad le alcanza en un día. Y esto es así, incluso en la ultramoderna era cibernética, donde todo se mide en milisegundos y bites de velocidad, y hasta para las falsedades de quienes se pretenden «defensores» de una causa y solamente andan detrás del dinero.
Que algunos de los supuestos «ciberdisidentes» alimentados, aupados y fabricados por el gobierno norteamericano hayan llegado a ganar a través de «premios» hasta medio millón de dólares sucios, o que cuando se reúnan con las autoridades del país norteño pidan tarjetas de crédito, no solo descubre la verdadera catadura de esos autoproclamados paladines de una «ciberdemocracia», sino que indigna a muchas personas que vieron en la noche del lunes por la televisión cubana la más reciente entrega de la serie Las razones de Cuba.
Bajo el título de Ciberguerra, esta vez el material desnudó a «quienes son realmente los que se dicen “blogueros disidentes”, que en realidad buscan hacer un negocio exagerando de los problemas de Cuba, sobredimensionando las dificultades, disfrazando la verdad», como expresara Omar Antonio Díaz, profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI).
Este guantanamero, que llegó hace años a La Habana a estudiar ingeniería informática, con su talento logró excelentes calificaciones y hoy da clases en la propia universidad que lo educó, todavía se sigue sorprendiendo cuando alguien asombrado le pregunta en la web si en Cuba hay Internet.
«Lo peor de todo es que muchas de estas personas se dejan llevar por las mentiras de los medios corporativos, pero también por las que propagan desde aquí quienes buscan embolsarse un puñado de dólares a cualquier costo», asegura.
«Es irónico que a algunos de estos ciberdisidentes los hagan famosos, les digan que están entre “las personas más influyentes del mundo”, y hasta el propio Obama les dé una entrevista —cuando no lo hace con otras personalidades del mundo—, y que en su propio país nadie sepa quién es».
Cibermentiras
Conversar a veces sobre el tema Cuba en muchos sitios web, intentar opinar en un foro debate o en las redes sociales, puede ser una pesadilla donde uno habla sobre cualquier cosa y siempre del otro lado ciertos personajillos repiten una y otra vez las mismas y machaconas mentiras.
Al menos así lo ha vivido innumerables veces Ana Evis Echemendía, estudiante de tercer año en la Universidad de Ciencias Informáticas, quien ha sido testigo de que «hables de lo que hables, siempre te están inyectando veneno sobre tu país, buscando lo más negativo, y no hay diálogo alguno, no hay intercambio de ideas, y cuando les respondes, para colmo, te acusan de “intolerante”».
Pero los nombres repetidos, los mismos argumentos vacíos, las mismas personas en todos los sitios, que se detectan incluso aunque se intenten cambiar el nombre, porque las palabras siempre serán iguales, indican que poco tiene de espontánea la campaña de calumnias que se teje en el ciberespacio contra Cuba.
Las mentiras están bien pagadas, como lo evidenció el documental, y la verdad es un delito para quienes no buscan otra cosa que distorsionar la realidad.
«Lo paradójico es que aun con todas las infamias que dicen, siempre encuentras en el ciberespacio gente que defiende a la Revolución; en ocasiones cubanos que por una u otra razón emigraron y siguen queriendo a su país. Pero de esa visión alternativa no hablan, porque no les conviene», afirma Ana Evis.
Para ella, como le sucedió a Idanis Rodríguez, fue muy duro constatar las cifras millonarias que se gastan en divulgar lo que no es, o en exagerar los problemas que tiene el país, «cuando todo ese dinero podría ser utilizado muy bien con fines más nobles».
Y entre las falsedades no faltan las que pretenden hasta vincular a la Universidad de las Ciencias Informáticas con la guerra asimétrica, el ciberterrorismo, o «presentan este lugar como algo militarizado, donde los jóvenes van marchando a clases y todo el mundo viste uniforme», expresa Idanis.
Ella llegó también de Guantánamo a estudiar aquí y ya está en quinto año.
Blogosfera nuestra
Manuel Rodríguez soñó con ser nadador, aunque su papá, profesor de Matemáticas, no compartiera mucho esa idea en su natal ciudad de Holguín, enclavada en medio de la tierra y a decenas de kilómetros del mar.
Una lesión le llevó de las piscinas al teclado y hoy ya está en cuarto año de ingeniería informática en la UCI. Allí descubrió su verdadera vocación, y tras ver el capítulo Ciberguerra de la serie Las razones de Cuba, se convenció de que él se parece a muchos de esos jóvenes que aparecieron en pantalla como ejemplo de quienes defienden a su país desde la blogosfera.
«La realidad es que, como dijo el programa, en Internet se dice mucha bobería, se intenta hacer ver que este es un país atrasado, sin acceso a la red de redes, y que todo el mundo está desesperado por ello, cuando los verdaderos temas que discutimos a diario los cubanos ni siquiera en la mayoría de las ocasiones los mencionan.
«Si algo revelador tiene este material es que uno descubre de dónde sale verdaderamente el dinero que financia a toda esa gente, cuánto se gasta en las campañas de infundios, cómo se han formado ejércitos enteros para agredir a través de las redes informáticas a otros países, y cuánto odio han acumulado contra Cuba», reflexiona Manuel.
A su lado, con un año menos de estudios en la UCI, pero también impactado por las revelaciones del material, Adrián Román González, un artemiseño que como él dice hasta el otro día vivió en Pinar del Río, pues es natural de San Cristóbal, no pudo dejar de fijarse en la complicidad entre las grandes corporaciones que controlan los intereses imperialistas y los más oscuros designios de la cúpula gobernante en Estados Unidos.
«Hasta el propio “zar” de la ciberguerra fue nada menos que jefe de seguridad informática de Microsoft, mientras que muchas de las supuestas organizaciones no gubernamentales son en realidad una tapadera de la Agencia Central de Inteligencia o de la Agencia de Seguridad Nacional, reconocidos organismos de espionaje que siembran el ciberterrorismo por todo el mundo».
Por ello, este capítulo de Las razones de Cuba no fue solo un material revelador para jóvenes como Adrián, Manuel, Idanis, Ana u Omar, sino otra de las razones para seguir defendiendo su país.
Miles de estudiantes de la Universidad de las Ciencias Informáticas se reunieron delante de la estatua de Julio Antonio Mella, quien sin haber tenido Internet en su tiempo sí tuvo que luchar contra las mentiras del imperialismo, para rendir homenaje a jóvenes como Dalexi González, el agente Raúl, quien rechazó el dinero fácil que le ofrecían y prefirió defender a su país.
Él, como tantos jóvenes cubanos, sostienen hoy las verdades de Cuba, ya sea con el mouse y el teclado, mañana si fuera necesario con los fusiles, pero siempre con la verdad como razón.