jueves, 10 de marzo de 2011

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 11 DE MARZO DE 2011

AUDIO


El martes de la semana pasada el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció la creación del llamado Consejo Consultivo para Temas de Nación, que estaría integrado por los 4 ex presidentes del período posterior de la firma de los Acuerdos de Paz, es decir los que gobernaron bajo la bandera de Arena, Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol, Francisco Flores Pérez y Antonio Saca; a ellos se sumarían los secretarios generales de los partidos políticos legalmente inscritos.

Inmediatamente a su anuncio, bullen las opiniones encontradas sobre las conveniencias e inconveniencias, o las razones de fondo de su creación, ya que en este momento se encuentra activo el Consejo Económico y Social, integrado por la diversidad de sectores de la sociedad salvadoreña, por lo que a ello se deben los cuestionamientos de algunos sectores que lo consideran innecesario.

Sin embargo Funes y sus funcionarios allegados han salido en su defensa al valorar que algunos representantes políticos se han considerado relegados, por lo que de esa manera abre este foro donde pretende escuchar opiniones sobre temas de nación. Ante ello, abogó a la voluntad de aportar algo al País, ya que luego de ser convocados, los tres ex presidentes areneros, Cristiani, Calderón Sol y Flores Pérez difundieron un comunicado en el que se mostraban en desacuerdo a sentarse a la par de los dirigentes de los otros partidos, y mostrando su queja por no haber sido consultados previamente al anuncio, ni conocer la agenda que debía tratarse.

Es de hacer notar que el último presidente, Antonio Saca, y que luego de perder las elecciones fue expulsado deshonrosamente de Arena, por lo que actualmente no tiene partido oficialmente, ha anunciado que sí apoya el Consejo Consultivo al que invita Funes, motivo que ha suscitado suspicacias de sus ex colegas y otros sectores de la derecha, entre quienes se encuentra la cúpula empresarial siempre aliada a las posiciones de Arena, quienes lo señalan como el más interesado en la creación del foro, posiblemente por motivaciones políticas personales y protagonismo.

Durante los días siguientes al anuncio algunos funcionarios del gobierno, como es el caso de Francis Hato Hasbún, Secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, han mostrado extrañeza por la reacción de los tres ex presidentes resentidos, a quienes ha reiterado el llamado de acudir a la cita por el bien del país.

Por su lado, todos los partidos políticos han visto con buenos ojos el proyecto que iniciaría este viernes 11 de marzo, pero que en la víspera ya ha confirmado las primeras bajas, pues tanto Cristiani como Calderón Sol han anunciado que no asistirían por no haber recibido respuesta del Presidente Funes con respecto a las peticiones que plantearon públicamente.

A través de un comunicado de Casa Presidencial, la tarde de este jueves ha confirmado que dichos ex presidentes dimitieron su asistencia a la reunión de la Comisión Consultiva para temas de Nación. Funes lamentó la falta de voluntad política de parte de los ex mandatarios que pretendían que los demás sectores quedaran excluidos.

Aún Casa Presidencial no había recibido, en horas de la tarde del jueves, la notificación de Francisco Flores Pérez, caso contrario de Antonio Saca y todos los representantes de los partidos políticos del país que sí estarían presentes en este nuevo ejercicio de diálogo ante los ingentes problemas que El Salvador enfrenta, y que sólo pueden ser encarados con la participación de todos. Lo que no puede ser nada despreciable, es que el país ya se encuentra en año electoral, ya que en marzo de 2012 serán las elecciones legislativas y de Concejos Municipales, las que han sido catalogadas de tremenda importancia por su proyección hacia el 2014, en que serán las presidenciales.

Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


LIBIA: EXCLUSIÓN O TOQUE DE QUEDA AÉREO

Jorge Gómez Barata

Lo que pretende la OTAN en los cielos de Libia no es crear una zona de exclusión aérea, sino imponer un toque de queda en el aire.

El establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia tiene tres objetivos: impedir a la aviación leal a Gaddafi operar contra los rebeldes, anular la capacidad del mando libio para transportar tropas mediante helicópteros y aviones, evitar una eventual fuga por aire del gobernante libio y sus familiares y hacer total el bloqueo ya establecido por mar.

Tal vez la OTAN se cura en salud ante el temor de que en un espectacular gesto defensivo, Al-Gaddafi, sin nada que perder, riposte con su aviación. En definitiva no necesita portaaviones. Entre la antigua base aérea de Wheelus establecida por Estados Unidos en Trípoli y la costa italiana median menos de 500 kilómetros, distancia alcanzable incluso para los anticuados Mirage o Sukhoi de las fuerzas aéreas libias.

En realidad se trata de una intervención militar y de una arbitraria mutilación de la soberanía de un Estado sobre sus espacios soberanos y, en los hechos, de una formal declaración de guerra. El debate no es si Gaddafi es o no una buena persona o si el poder que ejerce Libia es o no legítimo, sino de si existe o no el derecho internacional y si la soberanía nacional y la autodeterminación deben ser o no respetadas.

Las zonas de exclusión aérea o la prohibición de volar sobre ciudades, regiones u objetivos concretos es una medida corriente desde que existe la aviación comercial y que fue codificada cuando en 1947 se creó la Organización de la Aviación Civil (OACI), organismo especializado de Naciones Unidas encargado de establecer la normas para la seguridad y eficiencia del tráfico aéreo, integrada por 190 países con sede en Montreal.

Debido a la vulnerabilidad de los aparatos en el aire y la necesidad de sobrevolar países para cubrir rutas internacionales, las regulaciones para la operación de la aviación son minuciosas y estrictamente observadas por los estados y las líneas áreas. La más común de esas regulaciones obliga a todos los aparatos a utilizar los corredores aéreos al sobrevolar los diferentes países.

La prohibición de vuelos se aplica con mayor rigidez sobre zonas densamente pobladas, bases militares estratégicas, objetivos económicos de alto riesgo como son: centrales nucleares, refinerías y otros. También se decretan zonas de exclusión por períodos de tiempo limitados en caso de ejercicios militares, pruebas de armas o explosiones atómicas. Al establecer zonas de prohibición de vuelos con carácter permanente, las autoridades aeronáuticas lo comunican a la Organización de la Aviación Civil (OACI), que lo registra en las cartas de navegación aérea.

Actualmente debido a la incidencia y la peligrosidad del terrorismo, el narcotráfico, la piratería aérea, el contrabando y otras actividades ilícitas que utilizan la aviación, las medidas de control se han extremado. Cuando por error o intencionalmente algún aparato se aparta de los corredores y se interna en zonas no autorizadas son advertidos, en ocasiones obligados a aterrizar y en casos extremos derribados por la aviación de caza o por las defensas antiaéreas.

La pretensión de algunos países europeos y de la OTAN de establecer una zona de exclusión aérea sobre el territorio libio no sólo carece de precedentes, sino que asume matices insólitos. Jamás se había dado el caso de que se prohíba a un Estado soberano operar su aviación civil y militar dentro de sus fronteras y en el espacio aéreo sobre el cual ejerce soberanía y nunca antes unos países habían decretado una prohibición de vuelos en territorio de otro; entre otras razones porque no hay manera de hacer efectiva una media así sin ir a la guerra.

Aunque debido a los avances tecnológicos, se han elevado extraordinariamente las proyecciones del poderío aeronaval a tierra y la existencia de aviación embarcada en portaviones hace posible aproximar las naves militares al territorio de los países beligerantes, no existe ninguna garantía de que pueda administrarse eficientemente una zona de exclusión aérea sobre Libia sin estar en Libia o disponer de impunidad para operar en su espacio aéreo.

Si bien los buques y satélites de la OTAN y los Estados Unidos pueden cubrir el territorio libio con sus radares y detectar el despegue de sus aviones, para derribarlos u obligarlos a interrumpir sus misiones, los aparatos de la Alianza Atlántica deberán irrumpir en territorio Libio, momento en que se exponen a las defensas antiaéreas locales.

Por ese significativo detalle, los comandantes militares han advertido a los políticos que para decretar una zona de exclusión aérea sobre Libia, previamente habrá que destruir sus defensas antiaéreas, cosa que implica bombardeos masivos y aun así es imposible asegurar la destrucción del ciento por ciento de las piezas capaces de realizar fuego antiaéreo.

Los países agresores, tratan de obtener el aval del Consejo de Seguridad para decretar la zona de exclusión aérea sobre el territorio libio al amparo del Capítulo VII de la Carta de la ONU para convertir la medida en obligatoria para todos los estados y de ese modo excluir el riesgo de que naciones que no la acaten mantengan en operaciones sus vuelos comerciales hacia y desde Trípoli.

Humillar a Libia es una cosa y obstaculizar la operación de la aviación civil es otra. Rusia, China y otros países que no forman parte de la OTAN, incluso la Organización Internacional de la Aviación Civil, que no son súbditos de la alianza belicista, pueden desafiar la medida y colocar a los pilotos europeos y norteamericanos ante la alternativa de usar las armas para cumplir una caprichosa orden.

Tal vez en el Consejo de Seguridad haya países que resistan las presiones de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña y la organización internacional no sea arrastrada a una decisión que significa sobrepasar una tenue línea de no retorno.

En circunstancias como las actuales, para los estados y los pueblos carentes de capacidad militar para enfrentar a Estados Unidos y a las grandes alianzas militares, es importante no admitir nuevos precedentes ni aceptar que con hipócritas alusiones a la seguridad de los rebeldes libios, se mutilen principios difícilmente conquistados.

De aprobar la exclusión aérea sobre Libia, la ONU estará pisoteando los principios rectores de su Carta que establecen la soberanía y la autodeterminación de los estados miembros.

Todavía no es demasiado tarde para detener la peligrosa aventura y permitir a los libios que resuelvan ellos sus asuntos. Allá nos vemos.

La Habana, 10 de marzo de 2011

LOS MEDIOS DE DESINFORMACIÓN

Por Manuel E. Yepe
¡Qué bueno sería que las advertencias contenidas en el libro “DESINFORMACIÓN: Cómo los medios ocultan al mundo” (Valencia, España, 2010) llegaran a todos los lectores de noticias del mundo.
Porque en este libro de Pascual Serrano, una muy reconocida autoridad del periodismo actual en lengua hispana, se advierte acerca de la nocividad y los peligros del producto ideológico que es consumido día a día por cientos de millones de lectores, televidentes, radioyentes e incluso internautas que no tienen plena conciencia de ello.
En él se precisa que el 80 % de la información internacional que se publica en el mundo procede de cuatro grandes agencias de países del llamado primer mundo (AP, UPI, Reuters y AFP) que fijan el orden del día de las noticias según la agenda de sus intereses corporativos.
Al ser la publicidad la fuente principal de ingresos de los medios en el capitalismo, estamos ante algo así como un sistema de voto ponderado, porque la prensa dice lo que quieran quienes más le aportan, que no son los lectores, radioyentes y televidentes sino las agencias de publicidad que los venden como consumidores en el mercado.
Se difunden noticias falsas basadas en estudios que también son falsos; las grandes marcas colocan, disfrazados como noticias, contenidos que solo son publicidad y propaganda corporativa, explica Serrano.
Es falso que los anunciantes no tengan ideología, en verdad ellos bloquean o estimulan según su orientación ideológica. ¿Cómo encontrarle patrocinador a un programa que denuncie la corrupción en Wall Street, las violaciones de las multinacionales en Nigeria, o que abogue o defienda la disminución del consumo de algo en aras de un modelo de desarrollo sostenible?
Fuertes lobbies, fundaciones y grupos de poder político o empresarial tienen suficiente capacidad organizativa, financiera y política para llevar a cabo campañas de presión contra los medios o periodistas que se salen de la línea dominante. Para la mayoría de los medios resulta menos problemático y más rentable acatar esta presión que enfrentarse a esos lobbies.
Los mecanismos de desinformación y manipulación son más complejos que la burda mentira. De ahí que el énfasis de los medios corporativos esté más en torcer la verdad manipulándola que en violarla.
La competitividad les hace olvidar la realidad y competir por la misma noticia para no quedar descolgados del pelotón.
El producto televisivo se vale de imágenes y sonidos previamente elaborados y ensamblados en la producción para esquivar el intelecto y despertar emociones tales como odio, indignación, rechazo o compasión ante una supuesta situación informativa. Unas determinadas imágenes con sonido hacen pasar por estúpido a un líder político o por carismático a otro, sin que el público haya tenido la oportunidad de conocer sus posiciones verdaderas.
La dependencia en el video lleva a eliminar ciertas noticias que no disponen de imágenes espectaculares para incorporar contenidos sin otro mérito que el de contar con una imagen sugerente o espectacular.
El modelo dominante ha aprendido la importancia de entrar en nuestras mentes con la bandera de la imparcialidad y la neutralidad, partiendo de la idea de que la propaganda es más efectiva si se distribuye como información.
El objetivo de los grandes medios es conformar una determinada percepción asignándole de antemano una etiqueta positiva o negativa a las cuestiones sobre las que informan: guerrillas izquierdistas, terroristas islámicos, teorías conspirativas, pandillas urbanas, disturbios civiles, sin tener que fijar contexto.
Otro ilegítimo recurso de los medios en el modelo dominante es el de presentarse como reflejo de la posición ideológica de las mayorías.
Silban o aplauden a nombre de la sociedad cuando en verdad representan apenas a la línea editorial del propio medio.
El modelo actual de información parte de que presentar varias versiones interesadas significa recoger todos los elementos de una noticia. En muchas ocasiones, no se investiga la verdad, ni se considera importante hacerlo. Para aparentar pluralidad, se limitan a dar simples versiones diferentes, sin explicar la realidad, explica Pascual Serrano.
La pluralidad ideológica es aún más falsa. Presentan polémicas y debates que no son reales porque siempre son mantenidos dentro de unas coordenadas que no afectan a lo esencial. El lector, o la audiencia, cree estar asistiendo a una discusión que muestra pluralidad y riqueza de opiniones como evidencia de libertad de expresión, cuando en verdad está siendo engañado con una discusión que se mantiene en un espectro ideológico y de escenarios muy limitados.
En lo tocante a la economía, el espectro ideológico de los medios es particularmente reducido, solo cabe un modelo, el neoliberal, el que les permite ganar dinero a los privados y al que se deben los propios medios.
Otra técnica que los medios imponen de manera sistemática –explica Serrano- es la política informativa de silencio, cuando no hay interés o no se quiere que un asunto integre la agenda política y social.
Las enseñanzas que aporta esta investigación de Pascual Serrano, plasmadas en las más de 600 páginas de este libro suyo, resultan de un valor incalculable para hacer frente a la agresión cotidiana a que nos someten los medios corporativos del capitalismo mundial.
La Habana, Marzo de 2011


Intelectuales emiten proclama contra la intervención extranjera en Libia

Intelectuales desde Cuba emiten proclama sobre situación en Libia. (Foto:teleSUR)

TeleSUR 10-03-2011

Los intelectuales, artistas y luchadores sociales de la Red En Defensa de la Humanidad declararon este jueves que la crisis que vive Libia desde hace más de dos semanas producto de manifestaciones a favor y en contra del líder libio Muammar Al Gaddafi, debe ser resuelta de forma pacífica y en estricto respeto a su autodeterminación, sin injerencia extranjera.

Señalaron que es importante que en la búsqueda de la solución de la delicada situación del país norteafricano se garantice la integridad del territorio libio.

Asimismo, manifestaron que “apoyamos la iniciativa de paz y unión del Consejo Político del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América)-TCP de crear una Comisión Internacional Humanitaria para la Paz e Integridad de Libia”, propuesta por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

La Red En Defensa de la Humanidad repudió la movilización de efectivos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y “los pronunciamientos intervencionistas del Gobierno y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (EE.UU.)”.

“La intromisión imperial ha sido particularmente desfachatada en torno a las complejas circunstancias que vive Libia, en tanto que las grandes corporaciones mediáticas compiten entre sí para legitimar la ya anunciada ocupación”, enfatizó el movimiento social.

“Nos solidarizamos con el pueblo libio, seguros de que es portador de las soluciones que contribuirán a construir la estabilidad y la paz en ese país”, expresaron los intelectuales.

El director de la Biblioteca Nacional José Martí, de Cuba, Juan José Torres Cuevas, indicó que el documento, firmado por varios intelectuales, “recoge las esencias del pensamiento de la creación de una conciencia mundial sobre los problemas que afectan directamente al mundo y ponen en riesgo la existencia de la raza humana”.

Las crisis políticas, consideró, “no agravan sólo situaciones económicas, sociales, políticas, sino que ponen en riesgo la vida de los hombres”, reiteró.

La antropóloga venezolana Iraida Vargas leyó el manifiesto ante todos los presentes, firmado por 268 intelectuales de todo el mundo, entre los que destacan István Mészáros de Hungría, el español Alfonso Sastre, el venezolano Luis Brito García, Atilio Borón de Argentina, Alicia Alonso y Silvio Rodríguez de Cuba, Carlos Fazio de México, Hugo Moldiz de Bolivia, Ida Garberi y Alessandra Riccio de Italia, Padre Miguel d'Escoto Brockmann de Nicaragua, Hernando Calvo Ospina de Colombia, Wim Dierckxsens de Holanda, y Dick y Mirian Emanuelsson de Suecia.

La Red En Defensa de la Humanidad surgió en el 2003 por iniciativa de destacados intelectuales mexicanos y se consolida en el Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas “En Defensa de la Humanidad”, realizado en Caracas en diciembre de 2004.

La integran escritores, artistas, académicos, abogados, maestros, economistas, religiosos, estudiantes, movimientos sociales, medios de prensa alternativos y otros.

Este movimiento social tiene como objetivo promover campañas de solidaridad, así como difundir entre sus miembros llamamientos y denuncias, procurando el más amplio respeto a estas iniciativas.

Para sumarse a la proclama de los intelectuales ingresa a www.humanidadenred.org.ve



Quien siembra vientos recoge tempestades

Andrés Gómez*

Foto Virgilio PONCE


Hay fechas en la historia de nuestra patria, como es la del 10 de Marzo, que son imborrables en nuestra memoria colectiva por la importancia que han tenido en el desarrollo integral de Cuba.

Quien siembra vientos recoge tempestades reza un antiguo proverbio popular. No existe uno más acertado para describir las consecuencias de aquel golpe de estado que sentó las condiciones para el posterior desarrollo revolucionario en Cuba.

Hace hoy 59 años de aquel día cuando Fulgencio Batista y sus secuaces tomaron control de las fuerzas armadas para dar fin al proceso político constitucional logrado en 1940 a través de un consenso nacional, del cual él fue parte importante, que hizo posible la Constitución de 1940.

Doce años -tres gobiernos constitucionales- fue el tiempo máximo que las ambiciones monetarias, políticas y personales de un sector mafioso de nuestra sociedad dieran al traste con aquel intento de lograr una república más democrática, más independiente y más justa, a través de medios tradicionales.

No se puede analizar un período de nuestra historia, como sería analizar, siquiera a vuelo de pájaro, ese corto período de doce años en el que estuvo vigente aquella anhelada, aunque efímera constitución política, sin tener en cuenta el contexto histórico general de la república cubana desde aquel también ansiado 20 de mayo de 1902, devenido tan deshonroso por la obra de los políticos cubanos y sus sostenes, y las ambiciones imperiales de los Estados Unidos.

Continua y heroica fue la resistencia de los sectores laborales y de los patrióticos por sus derechos y los de la nación durante los primeros 30 años republicanos la que lograra derrotar en 1933 la brutal dictadura presidida por un brigadier de la Guerra de la Independencia, aquel otro monstruo, Gerardo Machado, y alcanzara establecer el único destello de pureza política en nuestra historia antes de enero de 1959: el gobierno de los Cien Días, en el que tan destacado liderazgo tuviera el grande de Antonio Guiteras.

Aquel gobierno revolucionario presidido por Ramón Grau, quién en dramático y enaltecedor gesto, al ser jurado como presidente provisional ante el pueblo congregado, se negó hacerlo sobre el texto de la Constitución de 1901 la cual, por la fuerza y el chantaje del Imperio, contenía como apéndice, la infame Enmienda Platt.

Y fue aquel mismo Fulgencio Batista -coronel, jefe del ejército-, entonces en los comienzos de su fatídica trayectoria política, en complicidad con el gobierno de Estados Unidos y el resto de los sectores más retrógrados y entreguistas de nuestro país, quien también diera al traste con ese noble intento revolucionario en enero de 1934.

Aunque 59 años han pasado desde ese 10 de marzo, hoy aquí en Miami los herederos de aquellos sectores corruptos, entreguistas y antidemocráticos ejercen fuerte poder. Y no sólo en y desde Miami ejercen esos malnacidos tal poder en contra de los más sagrados intereses de la nación cubana, sino gracias a su alianza con las perennes ambiciones imperiales sobre Cuba de los gobiernos de Estados Unidos, desde el mismo Washington también lo ejercen.

Iliana Ros, Mario Díaz Balart y su hermanito mayor Lincoln, el que aún soterradamente continúa su pútrida trayectoria, quienes en el Congreso dirigen los esfuerzos por destruir la independencia y las libertades del pueblo cubano, son, los tres, hijos de dirigentes batistianos de triste memoria.

Por eso tenemos que tener aún presente el significado de aquel 10 de marzo, porque aunque aquel golpe de estado haya sentado las bases para el ulterior proceso revolucionario cubano, hayan pasado 59 años, y tres cuartas partes de nosotros, sino más, no vivíamos entonces: tenemos al lado a los herederos políticos de aquellos que lo hicieron posible. Sin duda, la lucha continúa.

Miami, 10 de marzo de 2011

*Andrés Gómez, periodista cubano residente en EEUU, director de Areítodigital (http://www.areitodigital.com/)


¿A qué viene Obama a Chile, Brasil y El Salvador?

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

A dos años de su aparición “amistosa” en la cumbre de Trinidad y Tobago, en abril de 2009, cuando aún estaba fresco el maquillaje electoral del “cambio”, Obama amenaza hoy con venir a América Latina. No es buena noticia desde que en junio de ese año su gobierno respaldó el golpe contra Manuel Zelaya en Honduras. Y luego ha borrado todas las expectativas de “cambio” creadas por la propaganda mediática

Su gobierno sigue metido hasta el cuello en Afganistán e Irak, con el mismo jefe del Pentágono que tuvo Bush, el belicista Robert Gates, quien sustituyó a Donald Rumsfeld. Intensificó el bombardeo mortífero a control remoto, “secreto” y diario, contra la población rural civil de Pakistán por estimarla “terrorista”. No se ha visto ningún cambio real en política exterior. Obama impulsa nuevas guerras que sus verdaderos jefes del complejo industrial-militar tienen en barbecho, como la ansiada agresión a Corea del Norte. Tampoco renuncia a su “oscuro objeto del deseo” del petróleo de Irán y la destrucción de su liderazgo en el mundo islámico chiíta. Ahora está ansioso por lanzar la invasión a Libia, con o sin OTAN. Lo secundan el gobierno conservador del Reino Unido e incluso Rodríguez Zapatero, de la empobrecida España, que busca el aval político de la Liga Árabe o la Unión Africana. Aquello que llaman “la comunidad internacional” preparó el terreno, aunque dicen que Rusia y China vetarán la invasión en el Consejo de Seguridad ONU. Alemania manifiesta reservas, pero de los dientes hacia afuera, después de alargar su presencia en Afganistán luego que un soldado afgano le dio muerte a tres alemanes que se supone lo estaban adiestrando.

El viaje de Obama fue pergeñado ante la notoria pérdida de influencia del imperio en la opinión pública más politizada para urdir intrigas contra numerosos gobiernos desafectos a Estados Unidos de América Latina. En esta gira de viajante con maleta nueva, Obama viene a vender la propaganda del viejo elixir milagroso de la “democracia made in usa”. Para dorar mejor la píldora mediática viene con su esposa embarazada, Michelle, y las hijas Malia y Sasha, más un séquito estimado en 700 adláteres, entre agentes secretos, militares, asesores, empresarios y toda suerte de truhanes, cuya pernocta regocija a los hoteles de 5 estrellas en Brasil, Chile y El Salvador. Argentina no figura en el itinerario.

Obama quiere exhibirse como un buen padre de familia, cariñoso con los niños. El 1 de marzo las tropas OTAN en Afganistán, que dirige el general de ejército de Estados Unidos David Petraeus, dieron muerte a nueve niños que recogían leña para sus hogares campesinos en las zonas tribales, sólo porque tenían aspecto de "talibanes". Los aviones "drones" sin piloto matan niños y adultos civiles todos los días en la guerra secreta de Pakistán, tele-comandados por ciber asesinos que trabajan en sus oficinas a miles de kms. Pero esas frecuentes muertes de menores son simple "daño colateral". Cuando los aviones de Estados Unidos y la OTAN lanzan bombas a la población civil de cualquier país no incurren en "terrorismo", sino en “actos de guerra”. Sólo son "terroristas" quienes ponen bombas a pie porque no tienen aviones, sean o no afganos.

“We can change”

Obama obedece al poder militar-industrial, que es el verdadero gobierno en la sombra de Estados Unidos. En lo personal, pudo tener otras intenciones, pero a estas alturas lo cierto es que “no pincha ni corta” en el poder real. Ganó la elección 2008 con el slogan Podemos el cambio (We can change), pero hoy es un títere del poder en la sombra. Su secretaria de Estado no maneja las relaciones internacionales, sólo maquilla la política exterior del Pentágono, cuyo fin es la guerra permanente. Obama y sus representados se proponen combatir los cambios reales en América Latina, sobre todo el avance y creciente influencia de gobiernos que satisfacen a sus pueblos alejados de los intereses del imperio. Estas políticas de la nueva era se irradian, principalmente, y en orden alfabético, desde Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, sin excluir otras administraciones de diferente signo progresista, como en Brasil, El Salvador y las islas del Caribe afiliadas al Alba, Antigua y Barbuda, Dominica, San Vicente y Las Granadinas.

Entretanto, en el mundo crece la aversión al doble rasero de Obama/Estados Unidos. Lo demuestran abrumadoramente las masivas rebeliones populares árabes contra las autocracias de distinto pelaje sustentadas durante décadas por Estados Unidos y Europa, a la vez que realizaban jugosos negocios de petróleo y venta de armas. Algunos lo manifiestan aisladamente y cuando pueden. La fiscalía de Alemania no se explica por qué un kosovar solitario, de 21 años -Arid Uka-, no afiliado a ninguna organización “terrorista”, dio muerte espontáneamente a dos soldados estadounidenses en el vigilado aeropuerto de Frankfurt. Estados Unidos tiene bases cercanas, usadas en apoyo logístico a las tropas en Afganistán e Irak

Encuentro de embaucadores

Obama parece un maestro del embuste. Embaucó a sus electores con el slogan del “cambio”. Piñera también. El astuto estadounidense no cumplió las promesas a sus votantes. El chileno tampoco. Por ejemplo, Obama anunció el cierre de Guantánamo, pero el presidio aún existe, la tortura no para y después de dos años, acaba de decretar la reapertura de los procesos seudo legales de “comisiones militares”, que –a diferencia de la justicia civil- pueden mantener presos de por vida sin cargos ni juicios. Piñera prometió a las mujeres extender el prenatal de 3 a 6 meses, pero al año anunció un aumento trucho. Hay otros ejemplos, pero lo esencial es que ambos presidentes propician el viejo truco del “cambio para que todo siga igual”. Obama es la nueva cara afro-estadounidense del viejo imperio bipartidista y neocolonial, mientras Piñera es el rostro “moderno” de la vieja derecha chilena bicentenaria.

¿Qué cambios pretende impulsar Obama en América Latina? No viene a pedir disculpas por la intervención perpetua de Estados Unidos, ni por su apoyo histórico a dictaduras como la que acaba de instalar en Honduras, o aquellas antiguas, como la dinastía Somoza en Nicaragua (…”es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, dijo sobre Anastasio, el fundador, la administración Roosevelt en los ‘30), y las dictaduras militares recientes, Pinochet en Chile, Videla en Argentina, Banzer en Bolivia y tantos otros que fueron tan útiles como las autocracias de sus protegidos en el mundo árabe.

Obama es joven, pero el imperio sabe más por viejo y de vez en cuando promueve “cambios para que todo sigua igual”, como en el mundo árabe, donde los autócratas caen pero siguen gobernando sus cúpulas y sus ministros, sin que haya todavía ninguna transformación que signifique trabajo para los jóvenes, disminución el hambre o menos desigualdad atroz entre pobres y ricos. J.F. Kennedy lanzó hace 50 años la “Alianza para el Progreso” y los misioneros políticos llamados Cuerpos de Paz, con la pretensión de arrebatarle las banderas de reforma agraria y equidad social a la Revolución Cubana y, a la vez, contrarrestar con maquillaje la efervescencia popular de una década en que la juventud de todo el planeta clamaba por cambios, como ocurre hoy en el mundo árabe.

Construyendo un “liderazgo”

Tras salir desacreditado de la escena Álvaro Uribe de Colombia, vinculado al narcotráfico y a innumerables crímenes contra su pueblo, el imperio necesita una figura más atractiva para América Latina que el mexicano Felipe Calderón. Aunque con México han surgido interesantes conflictos por el incumplimiento de Estados Unidos del tratado de libre comercio, como la prohibición del ingreso de camiones con productos mexicanos a territorio gringo, y a pesar de su sometimiento a la política de guerra anti-droga que le impuso Estados Unidos, Calderón se ha visto forzado a reclamar contra el embudo. Obama quisiera invadir a México por “la buena” y presiona para que renuncie a su soberanía autorizando a los agentes de Estados Unidos portar armas en su territorio. Estados Unidos es la fuente de todos los males de México: amarró al vecino a su propia crisis mediante el TLC, es el principal consumidor mundial de droga, no castiga el consumo ni persigue el tráfico en grande en su territorio y es el exportador número uno de las armas que usan las narco-bandas, además de lucrar con el lavado de dinero que ayuda a sostener su alicaída estructura financiera.

Estados Unidos carece de “cuadros” en América Latina para contrarrestar los liderazgos de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa. Alan García no prosperó y, además, se está yendo con muy baja aceptación ciudadana. Piñera es el único prospecto regional para intentar alzar un liderazgo pro-estadounidense bajo la bandera de “los ideales de libertad y democracia” del neoliberalismo egoísta y depredador del imperio del gran capital que lidera Obama.

Piñera estableció relaciones con Palestina, en un innegable gesto positivo, y realizó en estos días una gira muy exaltada por el aparato mediático interno, aunque de poca trascendencia fuera del ámbito local. Construyéndose una impronta internacional estuvo en Jerusalén para abogar por la paz ante Benjamín Netanyau, cuyo gobierno sigue agrediendo y quitándole tierras a los palestinos, mientras enfrenta una inédita crisis militar interna y no oculta el pánico ante los cambios en el mundo árabe, en particular por la caída del egipcio Hosni Mubarack, principal socio árabe del sionismo en 4 décadas.

También se reunió con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, en la Muqata. Piñera dijo que “Chile siempre ha respaldado la nobleza de la causa que Palestina tenga un estado libre” y manifestó apoyar las “negociaciones que pueden llevar a un acuerdo de paz, a través del marco establecido por las resoluciones de las Naciones Unidas”. Éstas son 47 resoluciones del Consejo de Seguridad aprobadas entre 1967 y 2009, otras 104 de la Asamblea General, más un Informe del Secretario General de 2003 “Sobre el arreglo pacífico de la cuestión de Palestina” y otras decisiones relevantes como la "Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre las consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en el territorio palestino ocupado”, evacuada en 2004. Israel no ha cumplido ninguna (ver http://www.cinu.org.mx/temas/palestina/Documentos.htm).

Piñera se entrevistó también con Silvio Berlusconi, Shimon Peres, el Rey Abdullah II de Jordania, los reyes de España, el Papa, J.L. Rodríguez Zapatero y otros jefes de estado relevantes, para proyectarse como “figura mundial”. En todas partes hizo discursos. Dio por desahuciada la gestión de paz en Libia promovida por Chávez y el Alba y recomendó que Gadafi de un paso al costado. "Creo que los mediadores en los conflictos internacionales tienen que ser elegidos por ambas partes. No creo que la mediación de Hugo Chávez en Libia rinda frutos", dijo. “Siento que la mejor solución para Libia es que Gadafi comprenda que tiene que dar un paso a un lado, y permitir que el pueblo libio se exprese libremente y escoja su forma de gobierno", expresó. Con el rey Juan Carlos cayó en un lapsus de mil años al rendir tributo al conquistador Pedro de Valdivia: "El año 2540 Valdivia abandona la comodidad del Cusco y empieza su viaje a Chile, dicen las crónicas que en el fuste de su caballo llevaba una imagen de la Virgen del Socorro y una cruz, para realzar el carácter evangelizador de su misión", dijo Piñera. Ocurrió en 1540.

Para el diario chileno www.ElMostrador.cl, Piñera “siente que viene a refundar el país, que tiene una misión única. Es un narcisista, un niño contenido. O un profesor que prefiere ser práctico a usar palabras grandilocuentes y que cuando improvisa se equivoca”. Hacia su primer aniversario de gobierno el diario consultó sicólogos y expertos en discurso para que intentaran “explicaciones para entender qué hay más allá de las anécdotas, lapsus e imágenes en las que incurre el Presidente cuando habla”. El sicoanalista Esteban Radiszcz dijo que el discurso de Piñera se parece al de Nicolás Sarkozy, con “mucha referencia superficial y frase para el bronce sin digerir”. El Mostrador comparó su discurso con el de un telepredicador. Para el académico Radiszcz, sus dichos no reflejan “otra cosa que barbarie”, pero dice que la culpa es de quienes le preparan sus discursos. “La imagen griega de la barbarie es la de aquel que no habla, pero el habla no es sólo decir palabras, también es una relación social. Walter Benjamin decía que la barbarie moderna se produce cuando yo digo que soy el primero, que vengo a restaurar y por lo tanto degrado el lazo social, porque lo que vivieron los otros no vale. Ahí está la violencia fundamental del discurso de Piñera, cuando dice que en cincuenta años no se ha hecho nada; en la referencia constante a que él es el primero de verdad” (Ver http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2011/03/07/por-que-pinera-habla-como-telepredicador/).

Y en este contexto viene Obama el 21 de marzo a entregar su espaldarazo a Piñera como probable prospecto continental, tribuno e interlocutor del ancho mundo. En 2010 Piñera tuvo un beau geste de sumisión imperial. Le entregó el modesto uranio enriquecido generado por dos pequeños reactores nucleares experimentales chilenos afirmando –con grandilocuencia- que Estados Unidos era el tenedor más seguro. Aunque más bien se trata de virtuales “juguetes científicos”, hay cierto abuso con la ignorancia de la opinión pública desinformada, porque el uranio nunca se asocia con las bombas atómicas que Estados Unidos lanzó contra seres humanos en Hiroshima y Nagasaki, sino con el peligroso Irán islámico. Ahora que Chile está considerando instalar reactores nucleares en serio para superar su crisis energética perenne, Francia y Estados Unidos se disputan ese probable negocio. Pero Chile no estará expuesto a los problemas que enfrenta Irán por hacer lo mismo.

Estados Unidos puede confiar en Piñera, que ha dado otras muestras de lealtad, por ejemplo acogiendo “disidentes” cubanos que no se quisieron ir a España. Se ha pronunciado sobre muchos temas de interés para Estados Unidos y, por cierto, no ha dicho palabra alguna sobre el terrorismo que encarna Luis Posada Carriles, prófugo de la justicia de Venezuela y Cuba, enjuiciado en Texas, Estados Unidos. No está procesado por la gente que asesinó con terrorismo, sino por violar normas de inmigración. Y no es probable que Piñera tenga interés en esos hechos cuando las víctimas son del otro lado. Al fin y al cabo, Estados Unidos impone “el terrorismo bueno” de las ejecuciones y secuestros secretos CIA en el exterior y aquel terrorismo que engorda en Miami, mientras castiga a “Los Cinco cubanos” que lo denunciaron, quienes llevan presos más de una década por infiltrar la red terrorista de Florida. Estados Unidos recibió la información, pero no actuó contra los terroristas que preparaban nuevas acciones, sino contra los cinco investigadores.

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, autor del libro “Yo, Piñera”, Editorial MareNostrum.


Reflexiones del Compañero Fidel: La OTAN, la guerra, la mentira y los negocios

Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.

Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.

Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.

Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.

Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.

Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.

En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli , entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.

En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.

La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.

El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter “Socialista” de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.

Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.

La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.

Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.

Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.

El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.

Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.

A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.

Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.

A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.

Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.

Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.

Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.

En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.

En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.

El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.

Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.

El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.

En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia Libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-Paris, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.

Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.

Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.

Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.

El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.

Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.

En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.

El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.

Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.

Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.

A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.

En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del “eje del mal”.

Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.

Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.

Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.

A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.

Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.

En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.

En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato “enormemente importante” según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.

En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.

¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?

Todo resulta sumamente extraño.

George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point “Nuestra seguridad requerirá [...] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [...] nuestra vidas.”

“Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [...] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso.”

¿Qué pensará Obama de ese discurso?

¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?

Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, rebela que: “El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2.800 muertos, un 15% mas que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población.”

“…la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este.”

“Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán…”

“El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su “profundo pesar” al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates.”

“…el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año.

“El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30.000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado.”

Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:

“La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.”

Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:

“Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?”

“¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

“¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

“¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?”

Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.

Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.














Fidel Castro Ruz

Marzo 9 de 2011

9 y 35 p.m.