martes, 1 de marzo de 2011

Bruno Rodríguez ante la CDH: “¿Aplicará el Consejo sanciones a EEUU si desata una guerra?”

Publicado en Cubadebate el 1 Marzo 2011

Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos. Ginebra, 1ro. de marzo del 2011.

Señor Presidente:

La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.

Con toda seguridad, el pueblo libio se opone a toda intervención militar extranjera, que alejaría aún más un arreglo y provocaría miles de muertes, de desplazados y enormes daños a la población.

Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la trágica situación creada para ocupar ese país y controlar su petróleo.

Resulta notorio que es la voracidad por los hidrocarburos, y no la paz ni la protección de las vidas de los libios, la motivación que anima a las fuerzas políticas, fundamentalmente conservadoras, que llaman hoy, en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, a una intervención militar de la OTAN en territorio libio. Tampoco parecen ser la objetividad, la exactitud y el apego a la verdad, lo que predomina en una parte de la prensa, utilizada por emporios mediáticos, para atizar el fuego.

Ante la magnitud de lo que en Libia y en el mundo árabe ocurre y en circunstancias de una crisis económica global, debería prevalecer la responsabilidad y la visión de largo plazo de los gobiernos de los países desarrollados. Aunque pueda engañarse a la buena voluntad de una parte de la opinión pública, es evidente que una intervención militar llevará a una guerra y acarreará graves consecuencias para las vidas de las personas y especialmente de los miles de millones de pobres que son las cuatro quintas partes de la Humanidad.

Pese a que falten algunos datos y hechos por conocerse, la realidad es que el origen de la situación en el Medio Oriente y el Norte de África está en la crisis de la política de saqueo impuesta por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en esa región. Los precios de los alimentos se triplican, el agua escasea, crecen los desiertos, aumenta la pobreza y, con ella, una ofensiva desigualdad social y exclusión en la distribución de la opulenta riqueza petrolera de la región.

El derecho humano fundamental es el derecho a la vida que no merecería vivirse sin dignidad humana.

Concita seria preocupación la manera en que se conculca el derecho a la vida. Según fuentes diversas, han perecido en conflictos armados en guerras modernas algo más de 111 millones de personas. No podría olvidarse en esta sala que si en la Primera Guerra Mundial las muertes de civiles sólo fueron el 5% del total de bajas, en las guerras de conquista posteriores a 1990, fundamentalmente en Iraq con más de un millón y Afganistán con más de 70 mil, los muertos inocentes son el 90%. La proporción de niños en estos datos es horrible e inédita.

Ha sido aceptada en la doctrina militar de la OTAN y de naciones muy poderosas el concepto de “daños colaterales” lo que ofende la naturaleza humana. En la última década, el Derecho Internacional Humanitario ha sido pisoteado, como ocurre en la Base Naval norteamericana de Guantánamo, que usurpa territorio a Cuba.

Las cifras globales de refugiados, como consecuencia de esas guerras, se han incrementado en un 34%, a más de 26 millones de personas.

Los gastos militares aumentaron un 49% en la década y llegan a 1,5 millones de millones de dólares, más de la mitad solamente en Estados Unidos. El complejo militar-industrial sigue produciendo guerras.

Cada año mueren como víctimas de hechos violentos asociados al crimen organizado, y no sólo a conflictos, 740 mil seres humanos.

En un país europeo, muere cada cinco días una mujer a causa de la violencia doméstica. En los países del sur, fallecen anualmente en el parto medio millón de madres.

Cada día, mueren de hambre y enfermedades prevenibles 29 mil niños. En los minutos que llevo de discurso, han muerto no menos de 120 niños. En su primer mes de vida, perecen 4 millones. En total, mueren anualmente 11 millones de niños.

Por causas relacionadas con la desnutrición, hay 100 mil fallecimientos diarios que suman 35 millones al año.

Sólo en el huracán Katrina, en el país más desarrollado del mundo, murieron 1 836 personas, casi todas negras y de pocos recursos. En los últimos dos años, 470 mil personas murieron en el mundo, a causa de desastres naturales, el 97% de ellas de bajos ingresos.

Sólo en el terremoto de enero de 2010, en Haití, murieron más de 250 mil personas, casi todas residentes en viviendas muy pobres. Lo mismo ocurrió con las casas arrasadas por las lluvias excesivas en Río de Janeiro y Sao Paulo, en Brasil.

Si los países en desarrollo tuvieran tasas de mortalidad infantil y materna como las cubanas, se salvarían anualmente 8,4 millones niños y 500 mil madres. En la epidemia de cólera en la hermana Haití, médicos cubanos atienden casi la mitad de los enfermos, con una tasa de letalidad inferior en cinco veces a las atendidas por galenos de otros países. La cooperación médica internacional cubana ha permitido salvar más de 4,4 millones de vidas en decenas de países de 4 continentes.

La dignidad humana es un derecho humano. Hoy viven 1 400 millones de personas en pobreza extrema. Hay mil veinte millones de hambrientos, otros 2 mil millones padecen desnutrición. Existen 759 millones de adultos analfabetos.

Señor Presidente:

El Consejo ha demostrado su capacidad para abordar las situaciones de derechos humanos en el mundo, incluyendo aquellas de carácter urgente que requieren la atención y acción de la comunidad internacional. Se ha confirmado la utilidad del Examen Periódico Universal, como sustento de la cooperación internacional, para evaluar el desempeño en la materia de todos los países, sin distinción.

Preservar, perfeccionar y fortalecer este Consejo en su función de promover y proteger efectivamente todos los derechos humanos para todos, fue el espíritu que animó nuestra actuación en el proceso de revisión del órgano.

Los resultados de este ejercicio expresan un reconocimiento a los importantes logros del Consejo en su corta existencia. Si bien los acuerdos alcanzados resultan insuficientes a la luz de los reclamos de los países en desarrollo, se preservó al órgano de aquellos que pretendían reformarlo a su conveniencia para satisfacer apetitos hegemónicos y resucitar el pasado de confrontación, dobles raseros, selectividades e imposición.

Los debates de estos días harían esperar que este Consejo de Derechos Humanos continúe construyendo y avanzando su institucionalidad hacia el pleno ejercicio de su mandato.

Sería muy negativo que, con el pretexto de la revisión de la construcción institucional del Consejo y el abuso de la dramática coyuntura que se discute, se manipule y se presione de manera oportunista para establecer precedentes y modificar acuerdos.

Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?

¿Se propone el Consejo dar alguna contribución sustancial para eliminar la principal amenaza a la vida de la especie humana que es la existencia de enormes arsenales de armas nucleares, cuya ínfima parte, la explosión de 100 ojivas, provocaría el invierno nuclear, según evidencia científica irrefutable?

¿Establecerá un procedimiento temático sobre el impacto del cambio climático en el ejercicio de los derechos humanos y proclamará el derecho a un ambiente sano?

¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?

¿Podrá el Consejo adoptar una Declaración sobre el derecho de los pueblos a la paz?

¿Adoptará un Programa de Acción, que incluya compromisos concretos para garantizar el derecho a la alimentación en momentos de crisis alimentaria, espiral de precios de los alimentos y utilización de cereales para producir biocombustibles?

Señor Presidente:

Distinguidos Ministros y Delegados:

¿Qué medidas adoptará este Consejo contra un Estado miembro que cometa actos que causen grandes sufrimientos y atenten gravemente contra la integridad física o mental, como el bloqueo a Cuba, tipificado como genocidio en al artículo 2, incisos b y c, de la Convención de Ginebra de 1948?

Muchas gracias

(Cubaminrex-Embacuba Ginebra)



MEDIO ORIENTE: EL ABRAZO DEL DIABLO

Jorge Gómez Barata

El triunfo sobre el fascismo en la II Guerra Mundial, abrió una época magnifica para una parte de la humanidad que hasta entonces había sido no sólo oprimida sino también relegada y excluida, entre otra cosas del progreso político mediante el cual muchos pueblos, unos más que otros, avanzaron hacia la democracia con participación popular.

De regreso de la barbarie, el racismo, la intolerancia y la exclusividad ideológica nazi, con las potencias coloniales debilitadas, las ansias de libertad facilitaron el proceso de descolonización en Asia, África y el Oriente Cercano.

El despegue de las fuerzas liberadoras y de los estados recién surgidos fue impresionante y magnifica la coherencia de sus vanguardias, que asumieron la unidad como un credo. A la Unión Soviética, que entonces parecía una alternativa al capitalismo, al colonialismo y al neocolonialismo, se sumó en 1949 la República Popular China.

Los líderes de los países que accedían a la independencia, en su mayoría formados en entornos próximos a las izquierdas europeas, se empeñaron en búsquedas que enriquecieron el pensamiento y la práctica política: un nacionalismo de nuevo signo, socialismo árabe y africano y la “vía no capitalista de desarrollo”, fueron algunas de ellas. El empuje afroasiático se completó con el triunfo de la Revolución Cubana, que atrajo aquel ambiente a la América Latina.

En aquel entorno nació el concepto de Tercer Mundo; la ONU que había sido fundada por 50 países europeos y latinoamericanos creció hasta sobrepasar los 100 estados; la Liga Árabe (1945) y la Organización de la Unidad Africana (1963) abrieron cauces institucionales al protagonismo internacional de los excluidos. Eventos como la Conferencia de Bandung (1955) y el nacimiento del Movimiento de Países No Alineados (1955) completaron lo que parecía ser un esquema ganador.

Los años sesenta fueron la época prodigiosa no sólo por los Beatles y Elvis Presley, fenómenos culturales que cambiaron el modo de cantar y bailar de la humanidad, sino por el debut de 50 nuevos estados y por la presencia de líderes que rompieron la monotonía de la Guerra Fría: Nasser, Sukarno, Fidel Castro, Amed Ben Bella, Tito, Kennedy, Martin Luther King, Leopold Senghor, Habib Burguiba, Sekou Toure, Félix Houphoüe-Boigny, Sirimavo Bandaranaike y también Muammar al Gaddafi, cada uno de ellos, desde posiciones y enfoques particulares, articularon una gran cruzada por la liberación nacional, la independencia, la revolución, la democracia y el socialismo.

Gaddafi que a fines de los años sesenta, inspirado en el nacionalismo, el panarabismo y el socialismo de matriz árabe impulsado por Gamal Abdel Nasser, pareció haber comprendido que en el Levante no bastaba con gobiernos mejores que los colonialistas sino que era preciso trascender los límites impuestos por el califato y el tribalismo y avanzar hacia la constitución de estados modernos y de orientación socialista, paulatinamente cedió terreno, se desmintió, incurrió en errores e hizo concesiones a las que un líder de perfil revolucionario no puede sobrevivir.

Cuando en una de sus teatrales acciones Gaddafi renunció a la idea de gobernar una república con instituciones, leyes y prácticas más o menos estándares y creó la Al-Jamahiriyya al-'Arabiyya al-Libiyya ash-Sha'biyya al-Ishtirakiyya al-'Uzma, un país con nombre impronunciable, sin parlamento, instituciones, sin provincias ni leyes, en el cual en lugar de trascender el primitivismo; el tribalismo y las oligarquías familiares fueron consagradas. Libia es hoy un país gobernado por una arcaica estructura de poder.

Debido al rechazo a las formas de la democracia tradicional, también llamada liberal y muchas veces considerada patrimonio de la burguesía, muchos vimos o creímos ver en aquel cambio, un hallazgo propio de la cultura árabe, cuando en realidad se trataba de un engendro peor que el califato y más insólito que los estados teocráticos y que ahora estalla en el caos del tribalismo y el nepotismo.

Entonces nada de eso ni otros problemas internos interesaban a occidente que quemaba petróleo libio y guardaba en sus bancos las fabulosas fortunas generadas por el crudo. Parte de aquel dinero era invertido en empresas, bancos y clubes de futbol europeos, principalmente italianos y alemanes y gastadas a cuerpo de rey por funcionarios libios, parientes de la familia gobernante y elementos de afines.

Los días cuando Berlusconi besaba la mano de Gaddafi y los empresarios y banqueros europeos hacían fila en los despachos de Trípoli para promover inversiones de Libia en Europa y ganar licitaciones en el estado norafricano han pasado; a los ojos de Europa, de Estados Unidos y del mundo Gaddafi sólo tiene defectos.

La insólita decisión del Consejo de Seguridad de “impedir viajar” al ex líder libio y las gestiones por crear una “zona de exclusión aérea” deja a Gaddafi anclado en la escena de sus errores y a merced de adversarios. Cuando parte de su pueblo le reclama y sus oportunistas compañeros de viaje lo abandonan y Europa va por su cabeza, seguramente no faltaran “espontáneos” que para lavar sus culpas y hacer meritos ante el imperio, se encargarán del trabajo sucio. De civil o con cascos azules, la OTAN llegará a Libia para hacerse cargo de la octava reserva petrolera mundial. La trampa está a punto de cerrarse.

Es cierto que los imperialistas han trabajado incansablemente durante décadas para acabar con los proyectos revolucionarios nacidos con la descolonización, también lo es, como diría Eusebio Leal que: “Les han abierto las murallas desde dentro”. La corrupción, los errores y el nepotismo han puesto fin a una etapa histórica que pudo haber catapultado al mundo árabe a las cumbres de la civilización y terminó mal.

Las maniobras del imperialismo internacional, que desde el Consejo de Seguridad de la ONU, sin oposición alguna, dejan a los pueblos a merced de la voracidad neocolonial, que aunque asuma formas y modalidades actualizadas será igualmente frustrante.

La única oportunidad para los pueblos del Medio Oriente está en la innovación: ni Ben Alí, Mubarak ni Gaddafi ni sus retoños, pero tampoco con la OTAN que ya se moviliza para dar a los pueblos del Levante el abrazo del diablo.

Cuentan que los nuevos gobernantes instalados en Cirenaica no quieren armas, consejos ni intervención extrajera. Ojalá fuera así. Allá nos vemos.

La Habana, 01 de marzo de 2011


EL SALVADOR: ¿TOCÓ FONDO LA TOLERANCIA AL CAOTICO TRANSPORTE COLECTIVO?

Comité FMLN en Suecia

Sumado a los males que la sociedad salvadoreña padece, podemos destacar el riesgo de vida o muerte que representa para casi todos, el grado de irresponsabilidad con que muchos conductores se comportan. Sin exagerar son los menos los que realmente respetan las leyes y reglas de tráfico; el respeto y la cortesía que debiesen acompañar el día a día del automovilista le ha dado paso a la descortesía y prepotencia y hasta peligrosidad con la que maneja un conductor.

Esto más que haberse incorporado como actitud, tiene a la base las exigencias que en la practica desde hace muchos años las autoridades competentes de controlar, regular y hacer cumplir las leyes han asumido con los conductores; pues no es un secreto que jamás han existido verdaderas escuelas de tráfico, o requisitos necesarios y verificables, en donde al aspirante a tener licencia de conducir se le enseñe y exija el grado de responsabilidad que asume. Llegado el momento las mismas autoridades con omisión o dolo han permitido que la cultura de la selva se incorpore al tráfico; por tanto con propiedad se puede afirmar que un porcentaje de automovilistas con licencia de manejo, no la merecen.

Esto es más grave cuando abordamos los problemas del transporte pesado y colectivo en donde la competencia e idoneidad de los conductores que manejan como profesionales del volante, tampoco tiene controles efectivos. Lo mismo que los permisos de líneas de buses, han sido otorgados en el pasado reciente, con criterios de compadrazgos, muchos de ellos políticos en donde ha habido casos verificables que rozan lo ilegal.

En estos días ha sido noticia los trágicos accidentes en donde el saldo va más allá de una veintena de muertos y más de doscientos heridos.

Como noticia nos impacta a todos y debido a la atención mediática se ha debatido en distintos foros y desde el ciudadano común, los políticos y empresarios; principalmente del transporte, han dicho lo que consideran pertinente.

Dicho con toda sinceridad el ciudadano que escoge este medio de trasporte, no lo escoge por su efectividad; sino porque es la única alternativa que tienen para movilizarse; por tanto son los sectores populares los que se afectan del mal o buen funcionamiento del transporte colectivo.

Esto lo tiene claro el Gobierno del Cambio y en razón de la búsqueda de un entendimiento, instaló la Mesa Nacional de Transporte como espacio oficial de entendimiento para ventilar desde allí con los empresarios soluciones a los problemas del trasporte colectivo. Estos se quejan de los asesinatos y las extorciones de las que son víctimas, del incremento del precio del combustible e insumos para el mantenimiento de las unidades, etc. A la fecha han acordado un incremento en el subsidio que llegaría a $750,00 para buses y $375,00 para los microbuses, satisfaciendo por de pronto las exigencias de los empresarios; con esto ellos se comprometen a cumplir (como en otras veces) las mejora del transporte y trato al usuario, acordadas con el Ejecutivo.

La cruda realidad es que este arreglo de incremento del subsidio a los transportistas, es un paliativo y no soluciona lo caótico del transporte colectivo en nuestro país, pues en ojos de especialistas y del común de los ciudadanos, pasados unos meses las exigencias se repetirán.

Lo que en realidad debería de estar como discusión en la agenda de Estado es una alternativa que solucione de una vez por todas, COMO Y QUIEN realiza el transporte colectivo.

Está claro que a pesar de los embates y violencia de la que son víctimas trabajadores y empresarios del sector, este es un buen negocio para quienes se dedican a esto; especialmente para aquellos que ejercen control sobre los medianos y pequeños transportistas, así mismo se ha evidenciado que dirigentes de algunas gremiales, además de su interés particular, cumplen agenda política de Partidos de la derecha; por tanto su interés de mantener caos en el servicio, es además perverso, en el afán de crearle problemas al gobierno.

Ante esta realidad el gobierno tiene la potestad de encaminarse a buscar las medidas que de manera estructural cambien el COMO Y QUIEN debe de dar este servicio vital para el funcionamiento del país y su economía.

Hay ya medidas que contemplan, por ejemplo la caja única, que vendría a cambiar la forma de pago del usuario, así como la forma en que los transportistas se repartirían costos y ganancias. Esto como una forma de control mediato. Pero además existen ejemplos de otros países en donde el Estado asume la responsabilidad del transporte colectivo, no solo como ente regulador y aplicador de las leyes que lo rigen sino como socio o propietario. En tal sentido si la nacionalización del transporte colectivo suena muy radical, los asocios municipales y privados con el Estado sería una medida perfectamente aplicable a mediano plazo en nuestra realidad.

La nacionalización del transporte colectivo no es tema de ningún debate en muchos países, en donde el Estado asume de manera natural el funcionamiento de la totalidad o gran parte del transporte de terrestre por autobuses y trenes. Por tanto entenderíamos como correcta y viable esta medida, además por el agravante que en El Salvador no solo el gobierno es sujeto del chantaje de los transportistas sino todos los usuarios son cautivos del poder que este sector de empresarios ejerce cuando no ven satisfechas sus demandas.

Por ejemplo el control que las autoridades de Transito y la Policía hacen imponiendo normas y esquelas han sido en el pasado reciente perdonadas por sendos decretos legislativos, en donde las influencias políticas ponen a los infractores al margen del cumplimiento de la ley.

Hoy que ante la conmoción de los últimos accidentes el reclamo mediático exige de autoridades de Transito y la PNC más beligerancia, es evidente el disgusto y rechazo de los empresarios del Transporte, a las medidas de control implementadas y sin decirlo están protagonizando paros en el servicio, complicando aún más lo complicado que es el hacer uso del transporte colectivo.

Hoy es oportuno preguntar si la tolerancia al caótico trasporte colectivo ha tocado fondo? o esperaremos ver más hazañas gansteriles de algunos que se dicen representantes de todos los transportistas? El gobierno tiene la palabra, cualquier medida encaminada a mejorar el transporte colectivo de seguro contará con el apoyo de todos los usuarios.


Gene Sharp el teórico del “pacifismo”. Aguas revueltas ganancia de pescadores

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto Virgilio PONCE

Con motivo de los acontecimientos acaecidos en Medio Oriente, la llamada prensa occidental ha desenterrado el nombre de un personaje considerado científico político, catedrático y fundador de la institución Albert Einstein. Se trata del también escritor Gene Sharp.

Si tomamos el nombre con simpleza, podríamos decir que solamente se trata de un “pobre diablo”. No existen elementos para pensar que responde a los “intereses de la Casa Blanca” o al “credo libertario” que adornan las declaraciones, con apariencia ingenua, que nos llegan en plácidas oleadas a través de la media dirigida por una docena de corporaciones. Sin embargo, como siempre ocurre, por debajo de la tranquilidad del oleaje, hay motivos para pensar que una terrible resaca se lleva nuestro derecho al saber.

El pensamiento es muy dinámico y las ideas siempre tienen una dimensión universal. Decimos cosas y a veces las hacemos, sin pensar con cuánta profundidad influenciarán en otros. Quizás es el caso de Sharp. Yo acostumbro a otorgar el beneficio de la duda a los demás, pero llama la atención el manejo que han hecho de sus ideas ciertos medios con la complicidad indirecta de Estados Unidos. La inocencia a veces es la mayor razón para la desconfianza y la sospecha. La prensa en estos días lo menciona como el teórico de las “revoluciones pacíficas”. La cobertura se centra en esos dos aspectos de carácter ambiguo. Uno en el supuesto “pacifismo” de Sharp y otro en el manejo superficial de la palabra revolución. El surgimiento de su nombre a la palestra pública, parece algo inusitado y creo que responde esencialmente a justificar los movimientos de Túnez y Egipto con idea de capitalizarlos a favor de Washington. Por otro lado y quizás esta es la esencia del suceso, más que deshacerse de un autoritarismo que en la actualidad no ayuda al mejor desenvolvimiento de sus prácticas económicas, está la intención de incentivar movimientos similares en países como China, Vietnam, Corea y Cuba. En esto Sharp puede servir muy bien.

Con motivo de los sucesos de Wisconsin, Noam Chomsky, uno de los expertos lingüísticos y filósofos de nuestro tiempo, declaró que lo sucedido en ese estado podría representar el principio de un sublevamiento popular.

Con la precisión y sobre todo, con la honestidad que lo caracteriza, no comparó la protesta sindical con aquellos del Oriente Próximo. Sabe que existen diferencias sustanciales y no es capaz de propagandizar la realidad, para servir al sueño político que legítimamente pueda tener. Contrario a los fanáticos agresivos y terroristas que desean la caída del gobierno cubano y que lloran todos los días el auge alcanzado por China, Chomsky se remitió objetivamente a los hechos. A ninguna prensa se le ha ocurrido traer a colación el nombre de Gene Sharp, porque en Wisconsin no hacen falta “revoluciones pacíficas”. Así piensan al menos, los grandes intereses. Los mismos que desean desestabilizar los Estados donde están desarrollándose verdaderas revoluciones.

Aunque no hay comparación entre lo que viene ocurriendo en Medio Oriente y las protestas de Wisconsin, no es menos cierto que las medidas del gobierno de ese estado, afectan sustancialmente el nivel de vida de un sector de trabajadores y por consiguiente, las protestas a nivel nacional han sonado en las calles aunque no tanto en la prensa. Se trata de empleados del estado a quienes se les quiere privar del derecho a discutir asuntos salariales, condiciones de trabajo y otros aspectos. No estaría mal que también ellos leyeran a Gene Sharp para “aprender” cómo se usa la “no violencia” con el propósito de derrocar gobiernos que no responden a los intereses de los electores o de los gobernados.

Chomsky se especializa en los análisis sociales y políticos y Sharp escribe libros que “enseñan”, cómo derribar gobiernos. Curiosamente se le vincula a la caída de Slobodan Milosevic en Serbia, donde sus lecturas alentaron la “revolución pacífica” en ese país. Primeramente no fue pacífica porque los muertos se contaron por miles. Tampoco lo fue en Egipto donde las protestas ocasionaron decenas de muertos y cientos de heridos. Objetivamente no constituyeron revoluciones, sino rebeliones contra la miseria y principalmente contra el despotismo, los sultanes, los sha´s, príncipes y emires. Se rebelaron contra los mismos que sirvieron a los intereses de occidente por décadas, recibiendo armamento, entrenamiento y el consentimiento de matar y oprimir a cambio de petróleo. Ahora, que las circunstancias del desarrollo económico pudieran permitir mejores beneficios desplazando el autoritarismo del poder, las protestas reciben el apoyo correspondiente. Es la dosis usual de hipocresía que acompaña a las ambiciones de la gran industria y sobre todo de las finanzas. Es en este punto donde Gene Sharp vuelve a renacer, porque lo que dice, ya sea de mutuo propio o por encargo de cualquier agencia de inteligencia, es un rico pastel para despejar caminos y sentar distancia con las maniobras ocultas de oscuros intereses internacionales que pudieran estar detrás del telón. Contradictoriamente, todo indica que algunos autoritarismos todavía parecen ser convenientes como es el caso de Bahrain, Arabia Saudita, Marruecos y otros, que aun falta por ver por dónde se van o por dónde se quedan.

Todavía está por averiguarse cómo Gene Sharp llegó a apoderarse del alma de quienes combatían en Serbia contra Milosevic y cómo sus libros llegaron a las plazas de Túnez y Egipto donde se cuenta que los manifestantes se congregaban para “leerlos”.

Por lo pronto, sus “pacíficas ideas” no han tenido acogida en países que nada tienen que ver con Medio Oriente, como es el caso de Cuba.

La gente allí sabe lo que falta y conoce que las administraciones estatales no sobrepasan los límites de los recursos disponibles a expensas de la ciudadanía. Conocen las razones de la escasez, la trascendencia de un embargo que encarece las gestiones económicas y los accesos a las tecnologías. Pero sobre todo pueden discutir los asuntos ordenadamente, ser escuchados y cada cual constituirse en una parte del consenso. Confían en que se harán ajustes y están dispuestos a reclamarlos, sabiendo que los mecanismos sobran y de no ser así, se inventarán.

La similitud entre los procesos y dificultades de ambas regiones es esencialmente diferente y solamente son concebidas por la mente de quienes en realidad no creen en “revoluciones pacíficas”, sino en el acceso absoluto al control de terceros.

No puedo dejarles margen para la interpretación: el señor Sharp no es santo ni salvador. No importa con cuánta bondad piense el catedrático y con cuánta rigurosa ingenuidad se exprese. Al final quienes deciden sobre sus escritos son los que ven la utilidad que pueda extraerse de los mismos, garantizando así sus intereses gananciosos y sus requerimientos de control. En el peor de los casos, si no pueden adquirir más control, sostenerse en los niveles actuales y para ello nada mejor que las aguas revueltas ante la ausencia de nuevos cauces. El catedrático Gene Sharp no es inocente, porque se ha dejador querer demasiado por quienes persiguen objetivos turbios.

Sabemos que no hay mejor ganancia para un pescador que un río revuelto sin nuevos cauces a la vista.

Medio Oriente vive momentos críticos pero no responde a un proceso que haya tenido tiempo para crear un liderazgo sólido, capaz de reemplazar con firmeza las direcciones históricas existentes.

Los cuervos están a la expectativa.

Miami, 28 de Febrero del 2011

*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami

Tomado de HERMES


Cuba rechaza categóricamente cualquier intento de intervención en Libia

Bruno Rodríguez dijo que el pueblo de Libia no quiere la intervención. (Foto: teleSUR)

TeleSUR 01-03-2011

“Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la trágica situación creada, para ocupar ese país y controlar su petróleo”, sentenció el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, ante las amenazas de intervención que pesan sobre Libia, país en el que se desarrollan desde hace más de una semana manifestaciones a favor y en contra del presidente Muammar Al-Gaddafi.

Durante su discurso en la sesión 16 del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, insistió en que el pueblo libio “se opone a toda intervención militar extranjera”, porque tal acción “provocaría muertes, desplazados y enormes daños a la población”.

Remarcó que, desde su país, se espera que los ciudadanos de Libia “alcancen una decisión pacífica y soberana sin ninguna injerencia extranjera”.

Condenó que en Naciones Unidas exista una tendencia a respaldar la intervención militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Libia.

Recordó que la proporción de niños fallecidos en conflictos bélicos como los de Afganistán e Irak “ha sido aceptada en la doctrina militar de la OTAN y de naciones muy poderosas, bajo el concepto de daños colaterales, lo que ofende a la naturaleza humana”.

Para Cuba resulta evidente que la “voracidad por los hidrocarburos y no la paz ni la protección de la vida de los libios, es la motivación que anima a las fuerzas políticas fundamentalmente conservadoras que llaman hoy en Estados Unidos y en algunos países de Europa a una intervención militar de la OTAN en territorio libio”.

Rodríguez cuestionó el papel de la prensa hacia las diferentes revueltas que se han dado en Libia, por considerar que carecen de “exactitud y del apego a la verdad”.

Se trata de un juego de manipulación en el que se ve a “una parte de la prensa utilizada por emporios mediáticos para atizar el fuego”, afirmó.

A pocas horas de que Washington anunciara que explora “todas las acciones posibles” para la salida del gobernante libio Muammar Al Gaddafi del poder, Rodríguez se preguntó qué hará la ONU frente a ese país que le mantiene un férreo bloqueo a su país desde hace más de 50 años.

“¿Qué medidas adoptará este Consejo contra un Estado miembro que cometa actos que causen grandes sufrimientos y atenten gravemente contra la integridad física y mental como el bloqueo a Cuba, tipificado como genocidio en el articulo 2, inciso B y C de la convención de Ginebra de 1948?”, se preguntó Rodríguez.

“Ante la magnitud de lo que en Libia y en el mundo árabe ocurre y en circunstancias de una crisis económica global deberá prevalecer la responsabilidad y la visión de largo plazo de los gobiernos de los países desarrollados”, puntualizó.

De esa manera, planteó una serie de escenarios que se están dado a nivel mundial que ponen en riesgo a la humanidad y en los que el papel de las grandes potencias y sus intereses, serán determinantes.

Cuba apoya Comisión Internacional de Paz propuesta por Chávez

En entrevista exclusiva concedida a teleSUR, el canciller cubano aseguró que su país respalda la propuesta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de crear una Comisión Internacional de Paz para intentar solucionar el conflicto libio, en la que varios países puedan abogar de manera pacífica por una solución “sin necesidad de usar armas ni invadir” al país africano.

“La iniciativa de crear esta Comisión, presentada por el presidente (Hugo) Chávez (representa) un gran interés de la comunidad internacional. Daremos todo nuestro apoyo. Participaremos de esa gestión con la esperanza de que fructifique”, afirmó el ministro.

El canciller de Cuba hizo las declaraciones después de su intervención en la 16° sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Suiza.

Del mismo modo, resaltó que “la comunidad internacional y todos los órganos de las Naciones Unidas (..) debería emplear todos sus recursos y facultades para ayudar al pueblo libio, con pleno respeto a su soberanía, a resolver el conflicto en el que está sumido”, desde hace más de 10 días.


SOA Watch: “Queremos que Obama ordene cerrar la Escuela de las Américas”

Foto de archivo de una de las primeras actividades de la ILEA, en El Salvador. Foto Diario Co Latino


Geovani Montalvo
Redacción Diario Co Latino

La Escuela de las Américas sigue representando un símbolo de la intervención de Estados Unidos en la región latinoamericana, aseguró a Diario Co Latino el chileno Pablo Ruiz, del Movimiento internacional SOA Watch.


Por ello, en el marco de la visita del Presidente Obama a Brasil, Chile y El Salvador, del 19 al 23 de marzo, el movimiento reclama el cierre definitivo de este centro de adiestramiento militar, ahora llamado el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (SOA/ WHINSEC por sus siglas en inglés).


“Todavía tenemos algo de esperanza con el Presidente Obama. Él tiene que escuchar nuestras voces, las voces de América Latina, las voces de las personas que hemos sufrido la violencia por parte del entrenamiento que da los Estados Unidos a los soldados latinoamericanos”, dijo Pablo Ruiz.


Durante su visita a la región, esperan que Obama se comprometa a cerrar definitivamente la Escuela de las Américas, lugar donde a lo largo de sus más de sesenta años de existencia se ha entrenado a más de 61 mil soldados latinoamericanos, en cursos como técnicas de combate, tácticas de comando, inteligencia militar y técnicas de tortura.


“Obama nos tiene que escuchar y todavía puede hacer algo. Él todavía, por ejemplo, por orden ejecutivo, puede cerrar la Escuela de las Américas, y eso es lo que esperamos de él”, señaló el representante de SOA Watch.


Según reporta en su sitio web esta organización defensora de los derechos humanos, cientos de miles de latinoamericanos han sido torturados, violados, asesinados, desaparecidos, masacrados y obligados a refugiarse por soldados y oficiales entrenados en esa Escuela.


SOA Watch, el observatorio de la Escuela de las Américas, es un movimiento creado a principio de 1990, teniendo como hecho determinante la masacre de seis sacerdotes jesuitas de la UCA, Elba Julia Ramos y su hija Celina, el 16 de noviembre de 1989, en San Salvador.


Una comisión especial del congreso de los Estados Unidos declaró que los responsables fueron entrenados por la Escuela de las Américas en el Fuerte Benning, ubicado en Columbus, Georgia. Al igual que los involucrados en el asesinato de monseñor Romero y las religiosas estadounidense Maryknoll y Ursulinas en 1980.


“Las dictaduras militares no fueron solamente una idea loca de algunos soldados o de algunos militares en América Latina, la mayoría de las dictaduras militares fueron propiciadas y fomentadas desde los gobiernos de los Estados Unidos”, recordó Ruiz, quien también es miembro de la Comisión Ética Contra la Tortura en Santiago de Chile.


Advirtió que el golpe de estado en Honduras, en junio de 2009, fue encabezado por dos militares de las Escuela de las Américas, y El Salvador, que tiene un gobierno progresista, en cualquier minuto en que se aparte de las políticas de los Estados Unidos, puede sufrir un golpe de estado, “no nos extrañaría ver que desde ya se esté preparando”.


En 1993, el informe de la Comisión de la Verdad nombró a los oficiales responsables de las peores atrocidades cometidas durante la brutal guerra civil de El Salvador, y resultó que más de los dos tercios de los oficiales mencionados habían sido entrenados en la Escuela de las Américas (SOA).


Entre los crímenes atribuidos a estos militares, se incluye el asesinato del Arzobispo Óscar Romero, la masacre de El Mozote, la masacre del Lago Suchitlán, la masacre de Los Llanitos, la de los sacerdotes jesuitas y sus dos colaboradoras, entre otros.

ILEA: un peligro a la democracia de América Latina


Pablo Ruiz, durante la entrevista que concedió a Diario Co Latino, vía conexión de llamada por Internet, comentó también sobre el peligro que representa la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA por sus siglas en inglés), que tiene una sede en San Salvador, bajo el patrocinio y orientación de Estados Unidos.


“Entiendo que la UCA está dando cursos de derechos humanos en la ILEA, pero eso bajo ningún punto asegura que ILEA realmente sea una escuela donde se fomente la democracia”, señaló. Principalmente, porque el pensamiento de los EE.UU. para combatir el movimiento social sobrepasa el respeto a los Derechos Humanos, y eso se transmite en cualquier entrenamiento que brinde esta nación norteamericana, agregó Ruiz.


La primera semana de febrero, el canciller argentino Héctor Timerman denunció que los policías reciben cursos de «tortura» y «técnicas golpistas» en la ILEA, donde participan también algunos jueces y fiscales, y además la comparó con la Escuela de las Américas.


Ante estas acusaciones, tanto las autoridades salvadoreñas como el director de la ILEA las desmintieron, de cualquier forma, “Estados Unidos no es un buen ejemplo para nuestra policía y mucho menos para nuestros militares”, expresó el encargado de comunicaciones de SOA Watch.


Pablo Ruiz reiteró su llamado al Presidente Obama para que se reúna con las agrupaciones de víctimas y no solo con los mandatarios de los países latinoamericanos que visitará.


“Invitamos al Presidente Obama a que se reúna con COMADRES de El Salvador, con las víctimas de tortura en Brasil y con los familiares de los ejecutados políticos aquí en Santiago de Chile; que escuche las voces de América Latina que algo importante tenemos que decir, pedirle que él ordene cerrar la Escuela de las Américas”, concluyó.


Bruno Rodríguez en Ginebra: “Ante los graves problemas, apartemos lo que nos enfrenta o divide”

Publicado el 1 Marzo 2011

El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla

Intervención de Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en la Conferencia de Desarme, Ginebra, 1ro de marzo de 2011.

Señor Presidente:

Las Naciones Unidas se crearon, después que 60 millones de personas murieron en la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”. La primera resolución de su Asamblea General, de fecha 24 de enero de 1946, pidió precisamente la creación de una Comisión encargada de estudiar los problemas surgidos con motivo del descubrimiento de la energía atómica y, en su párrafo dispositivo 5, llamó a “… eliminar de los armamentos nacionales las armas atómicas, así como todas las demás armas principales capaces de causar destrucción colectiva de importancia”.

Sesenta y cinco años después, graves e inminentes peligros amenazan la existencia de la humanidad. La degradación de las condiciones de vida en el planeta como consecuencia del calentamiento global, y la existencia de las armas nucleares constituyen los principales desafíos para la supervivencia de la especie humana. Sólo el empleo de una parte ínfima del enorme arsenal nuclear mundial, la explosión de 100 ojivas, provocaría el invierno nuclear.

La única garantía de que las armas nucleares no puedan usarse por Estados ni por nadie será su eliminación y prohibición absoluta, que debiera abarcar también las armas convencionales avanzadas de casi similar letalidad. La única solución es el desarme general y completo bajo estricta verificación internacional.

Debe cesar la manipulación política acerca de la no proliferación, basada en el doble rasero y el interés político, en la existencia de un club de privilegiados que continúa perfeccionando sus armas nucleares, mientras intenta conculcar el derecho inalienable al uso pacífico de la energía nuclear por los países del Sur.

Debe abandonarse definitivamente el concepto de la “disuasión nuclear” como base de doctrinas militares insostenibles e inaceptables, que lejos de contribuir al desarme nuclear, estimulan la perpetua posesión de esos armamentos.

Señor Presidente:

Los Estados miembros de las Naciones Unidas, desde su primer período extraordinario de sesiones dedicado al desarme, en 1978, dieron el mandato a este foro de negociar los tratados multilaterales en la materia. Esta Conferencia ha incumplido ese mandato respecto al desarme nuclear. Se ha incumplido también el Artículo VI del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), que establece claramente la obligación de negociar de buena fe el desarme nuclear.

Instamos a los Estados Unidos, principal potencia nuclear, a que deje de oponerse a la negociación de acuerdos vinculantes que permitan librarnos definitivamente de la amenaza nuclear en un período predeterminado.

Para avanzar en este empeño, el Movimiento de Países No Alineados ha presentado una propuesta que merece ser atendida y que contempla un Plan de Acción que establece un calendario concreto para la reducción gradual de las armas nucleares hasta su total eliminación y prohibición, a más tardar en el año 2025. Incluye también la creación de Zonas Libres de Armas Nucleares. Urge establecerla en el Medio Oriente, donde Israel es el único país que se opone. Lograrlo significaría una verdadera contribución para alejar las amenazas de conflicto y de proliferación nuclear, y alcanzar la paz duradera en esa región que vive momentos convulsos y enfrenta el peligro de una intervención militar de la OTAN en Libia.

Cuba apoya la adopción de un Programa de Trabajo en la Conferencia de Desarme y ha expresado en varias ocasiones que está preparada para negociar paralelamente un tratado que elimine y prohíba las armas nucleares; un tratado que prohíba la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre; un tratado que brinde garantías de seguridad efectivas para los Estados que, como Cuba, no son poseedores de armas nucleares; y un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares.

La Conferencia de Desarme tiene la capacidad de enfrentar al unísono estas negociaciones, lo que falta es la necesaria voluntad política para lograrlo.

La negociación de un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares es una medida positiva pero insuficiente, si no existe un esquema y compromisos claros sobre las etapas que complementarán esa medida. Es decir, si no se definen los pasos subsiguientes para lograr el desarme nuclear.

Señor Presidente:

Para preservar la paz, hay que erradicar todo lo que la amenaza. Resulta inaceptable que en el mundo actual se gaste cada vez más en medios para hacer la guerra y menos en la promoción del derecho al desarrollo. En los últimos 10 años, los gastos militares han crecido en un 49%, hasta llegar a la astronómica cifra de 1,5 millones de millones de dólares.

Con los recursos que hoy se dedican a armamentos, se podría combatir la pobreza extrema que hoy padecen 1400 millones de personas en el mundo, alimentar a los más de 1 020 millones de hambrientos que existen en el planeta, evitar la muerte de los 11 millones de niños que cada año fallecen por hambre y enfermedades prevenibles, o enseñar a leer y escribir a los 759 millones de adultos analfabetos.

Esta Conferencia de Desarme, si cumpliera con su mandato, podría realizar una importante contribución para cambiar el estatus quo, que solo beneficia a los poderosos. Debemos con toda urgencia iniciar nuestros trabajos y exigir el respeto al derecho de los seres humanos y de los pueblos a vivir en paz y en un mundo sin armas nucleares.
Nosotros tenemos el deber de contribuir a edificar otro orden mundial basado en la solidaridad humana y la justicia, en que la solución a los conflictos se base en el diálogo y la cooperación, en que cese la filosofía del despojo que lleva a la guerra y al uso de la fuerza.

Ante los serios peligros que nos amenazan, apartemos lo que nos enfrenta o divide, y unámonos para salvar la paz, el planeta y la vida de las futuras generaciones. Cuba asumirá este año la presidencia de la Conferencia de Desarme inspirada en esos objetivos y con el firme propósito de que este importante foro no pierda su relevancia por el inmovilismo y la falta de voluntad política.

Muchas gracias.

(Cubaminrex-Embacuba Ginebra)