miércoles, 23 de febrero de 2011

Hilary Clinton: ¿la Secretaria tonta?

Por: Esteban Morales / UNEAC

Cuando escuchamos hablar a la Sra. Secretaria Hilary Clinton acerca de algunos acontecimientos recientes de la relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y de sus intentos subversivos, con sus más recientes discursos, nos quedamos estupefactos.

Hay pocas alternativas: o la Sra. Clinton carece de toda sutileza para el análisis político, o no es nada sofisticada para ser la Secretaria de Estado de un país como Estados Unidos, o es realmente una tonta, que llega a creerse que los demás deben aceptarle los cuentecitos y los llamados a la subversión que hace.

La prepotencia hace lucir tontas a la gente, porque una de las manifestaciones más importantes del prepotente es que, por alguna razón, los demás tienen que aceptarle lo que el dice, pues están imbuidos de una filosofía en que la “verdad es lo conveniente”. El pragmatismo es la filosofía en que se fundamentan las formulaciones que hacen. No es que una dosis de pragmatismo en política no sea buena, pero hay, que de manera inteligente, combinarla con otras cosas.

Tales formulaciones, como las ahora realizadas por la Clinton, hacen de la verdad algo distinto a lo que desde nuestras posiciones, desde una ética revolucionaria, pudiéramos imaginar. Para esta vertiente reaccionaria del pensamiento político, que es donde se fundamentan los discursos de la Hilary sobre Cuba, “lo verdadero es lo útil a sus propósitos”. No les importa si existe correspondencia o no entre lo que se dice y la realidad; sino que la verdad para ellos, “es lo que sirve a los propósitos que se persiguen”. Tampoco se detienen a comprobar si lo que están diciendo se corresponde con la realidad o no; no les hace falta, porque sus formulaciones se apoyan en la fuerza para imponer sus visiones de los acontecimientos y en los poderosos medios de comunicación de que disponen, que no tienen porque mostrar la verdad, sino un recorte de la realidad o la realidad que ellos trata de construir.

La verdad, entonces, se maneja dentro de un juego entre pragmatismo del lenguaje y medios de comunicación. Porque en definitiva, lo importante para los pragmáticos, como la Hilary, es hacer creer a los demás lo que le conviene. Poco le importa a esta gente si afuera está lloviendo o no, lo importante es hacer creer que lo que ellos dicen, no sólo es la realidad, sino hasta capaz de modificarla.

Veamos ahora cual es el “jueguito” de la Sra. Secretaria. Resulta que el “contratista” que está preso en Cuba (sólo Cuba sabe hasta cuándo) pobrecito, está preso por haber realizado la humanitaria labor de repartir recursos y tecnología entre los “pobres disidentes”, que lo que hacen es trabajar por el bien de los cubanos, bajo las ordenes de Estados Unidos.

La Sra. Clinton , en recientes declaraciones, ha pretendido restarle importancia al incidente del Sr. Allan Gross. Pero seria interesante poner a Estados Unidos ante un espejo, para ver cómo reacciona ante los propios actos a que somete a los demás; país este último imbuido de ese mesianismo enfermizo, que se cree tiene el derecho a decirles a los otros, lo que es bueno para ellos, y como si fuera poco, enviar como especie de “arcángeles” para que cumplan su divina misión dentro de un territorio que no les pertenece.

Según la Secretaria de Estado, durante el mandato de su marido William Clinton, éste había buscado acercamiento con Cuba, que la Isla rechazo, repitiendo una y otra vez, el ya gastado slogan, de que Cuba no quiere un acercamiento ni una eliminación del “embargo”, porque ello le quitaría las justificaciones para continuar controlando las relaciones de un régimen político interno sin democracia ni posibilidades de apertura. En realidad, las cosas no son tan simples como la Sra. Secretaria pretende verlas, aunque lo único que haga sea repetir lo mismo que se viene diciendo hace casi cuarenta años.

Es Estados Unidos, quien pretende y ha pretendido siempre condicionar todo acercamiento con Cuba a la aceptación por ésta de condiciones que nada tienen que ver con una real voluntad de acercamiento entre ambos países. Estados Unidos debiera saber, hace mucho tiempo, que Cuba no va a aceptar ningún tipo de condicionamiento para tener buenas relaciones con él. Siempre ha sido así y eso no va a cambiar, a menos que Estados Unidos decida imponerlo por la fuerza, y que Cuba acepte la rendición. Su prepotencia, mesianismo e intenciones imperiales, que no le abandonan, impiden a Estados Unidos valorar a fondo la realidad de que ya Cuba alcanzó su independencia, luchada durante más de dos siglos, y que no va a aceptarle , a la misma potencia que la pretendió conquistar, desde principios del siglo XIX, que la regrese a su área de influencia.

Si por demás, esta administración -de Barack Obama- según las palabras de la Sra. Clinton, cree seriamente que el bloqueo es una plataforma política de justificación para Cuba, que lo compruebe y le quite la justificación a Cuba, levantando el bloqueo. De lo contrario ese planteamiento de la Administración no es serio, como no lo ha sido nunca, porque además no es nuevo, y porque la real justificación para mantener el “embargo” está del otro lado y no del lado de Cuba. Si desde que Estados Unidos esgrime ese argumento, ya hubiera levantado el bloqueo, para comprobar su hipótesis, creo que hubiéramos avanzado bastante. Mientras Estados Unidos pretenda adaptar el régimen político de Cuba a su conveniencia, o no se conforme con vivir teniendo frente al territorio de Estados Unidos un país independiente y soberano, el asunto no tendrá solución.

Cuba, por su parte, no condiciona sus relaciones con Estados Unidos a un cambio del régimen político norteamericano: no lo necesita. Puede entenderse con Estados Unidos, aun y cuando éste continúe con sus pretensiones imperiales, siempre que no pretenda imponérselas a Cuba y su política exterior. Pero la tragedia de Estados Unidos, es que no está maduro, políticamente, para entenderse con los que no se le someten. Es Estados Unidos el inmaduro políticamente, no Cuba, por lo que Cuba pudiera ser un excelente laboratorio para que Estados Unidos llegase a comprender el por qué de la bancarrota de su política en América Latina.

No van tan mal las cosas ahora entre Cuba y Estados Unidos: se vuelve a conversar sobre migración, hay conversaciones en el territorio de la Base Naval de Guantánamo, hay negociaciones serias para una colaboración médica en Haití y pudiera seguirse adelante con otros temas, sobre los cuales parece haber voluntad de diálogo. El presidente levanta las restricciones impuestas por Bush. Más allá de sus intenciones, todos esos gestos han sido aceptados por Cuba, porque ciertamente ninguno compromete la soberanía cubana. Buena lección, para que la Sra. Clinton compruebe cómo es que hay que negociar con Cuba. Sin condicionamientos ni imposiciones .Porque parece que es a la Señora a la que le corresponde, dentro de la división del trabajo con el Presidente, hacer el papel de “Golum”, cuando de las relaciones con Cuba se trata.

Ya lo dije en mi anterior artículo. A esta Sra. Secretaria de Estado no se le puede permitir que vaya repartiendo sus “mentiritas” por donde se le antoje. Hay que hacerla chocar con las “bobadas” de su lenguaje pragmático imperial, impedir que se trague lo de Honduras como una brillantez de su derechismo y enseñarle que después de las puertas del Departamento de Estado existe un mundo al que hay que rendir cuentas.


LA ULTRADERECHA CUBANO AMERICANA

Lázaro Fariñas*

Foto Virgilio PONCE

La ultra derecha cubano-americana de Miami, aparte de ser intransigente, mitómana alucinante y troglodita, es cuentista, alardosa e irracional. Por las propiedades que posee, los que la componen bien pudieran trabajar en circos o ferias de pueblo, ya que se pasan el tiempo haciendo payasadas o funcionando como ilusionistas. Los que como yo llevan viviendo en esta ciudad desde el comienzo de esto que han bautizado como el exilio cubano, saben muy bien por qué me refiero de esa forma al describir a este grupo de personas de origen cubano. Las payasadas que han hecho sus líderes durante décadas son innumerables y matarían de risa a cualquier ser normal a quien se las contara. Uno de ellos afirmó, en una ocasión, tener listos cohetes de tierra a tierra para atacar a Cuba; otro de ellos dio a la publicidad una batalla naval en una bahía cubana, entre sus tropas y la marina revolucionaria, presentó fotografías e hizo un parte de guerra, para inmediatamente descubrirse que los barquitos que participaron en el encontronazo habían sido comprados en una juguetería local, y que la batalla naval había ocurrido en la bañadera de su residencia localizada en el suroeste de Miami.

Cuando se cayó el Muro de Berlín y se derrumbó el campo socialista, los trogloditas de Miami empezaron a hacer las maletas. El regreso, según ellos, era inminente. Todo era cuestión de días. Una cantautora escribió una canción que tituló “360 meses”, en alusión a los 30 años desde el triunfo de la revolución cubana que, según ellos, ya llegaba a su fin. Me imagino que sería bueno que modernizara el título y lo fuera adecuando a la realidad, que ya son más de 620 meses. También otro personaje local, un cantante de música popular, escribió otra que nombró “Nuestro día ya viene llegando”, en donde mencionaba la caída de uno por uno de los regímenes de la Europa del Este, para finalizar con Cuba, diciendo que ya venía llegando. Pero pareciera que viene gateando, porque de eso hace 21 años y no hay nada que indique que un cambio de esa naturaleza ya venga llegando.

Porque hayan hecho infinidad de payasadas, no se pueden catalogar de inofensivos. Al contrario, tienen dinero, poder, saben moverse y además, tienen el apoyo, tanto del gobierno de Estados Unidos, como de otros gobiernos de América Latina y Europa. Cuentan también con el apoyo de los grandes medios de comunicación y son aliados de los periódicos más influyentes del mundo occidental. Tienen en sus manos los medios para desarrollar campañas anticubanas que cruzan el Atlántico a la velocidad de la luz. Con la fuerza que poseen, saben muy bien distorsionar la realidad cubana y crear cosas que no existen, como por ejemplo, decir que un grupo de cubanos que no llegan a mil y de cuya existencia apenas se conoce, son los genuinos representantes de la sociedad civil. Por medio de ese poder, logran que se otorguen premios que vienen acompañados por miles de dólares a sus acólitos en la isla, o que se convierta un preso, que fue condenado por delito común, en preso político y que Amnistía Internacional lo nombre preso de conciencia o que un infeliz alcohólico que forma un escándalo en el medio de un parque habanero se convierta en héroe en Miami por haber dado gritos de protesta por la supuesta falta de comida.

Para esta gente, nada que se haga o salga de Cuba es bueno; no sirven los deportistas, los músicos, los médicos, ni los cuidados de salud. Según ellos, hay que brincar el Estrecho de La Florida para que algo cubano tenga valor. Esa porción de agua que existe entre las costas de La Florida y Cuba es casi como el Jordán; hay que cruzarlo para que lo malo se convierta en bueno. También saben cómo multiplicar los peces. Diez o doce personas salen a las calles cubanas para hacer cualquier tipo de protesta contra las autoridades gubernamentales e inmediatamente, desde Miami sale la voz de que una marcha multitudinaria de la gran oposición cubana fue realizada en contra del gobierno revolucionario.

Si salen 10 o 15 ancianitos a participar en un acto de repudio en Miami contra cualquier artista proveniente de la isla, los titulares al otro día dicen que el exilio protesta por la actuación de los mismos. Cuando convocan a una marcha en la Calle Ocho de Miami por la “libertad de Cuba” y marchan 1,500 o dos mil personas, afirman que más de cien mil fueron los participantes. Tan es así que, hasta la misma policía de Miami, hace tiempo que dejó de decir el cálculo de personas que participan en las mismas.

Lo mejor de todo es que ninguno de estos militantes anticastristas, como se hacen llamar, tienen, ni nunca han tenido, planes serios para derrocar al gobierno revolucionario. Hacen daño por el simple hecho de hacer daño, no porque sea el camino para llegar al poder en Cuba. Como son profundamente anexionistas, cuando han pensado sobre el regreso a Cuba, siempre lo han soñado pero detrás de los tanques del ejército norteamericano. Como veo difícil que eso llegue a suceder, me imagino que, como los dinosaurios, poco a poco irán desapareciendo de la faz de Miami.

Miami, 23 de Febrero de 2011

*Periodista cubano residente en EEUU


Personalidades cubanas y extranjeras recibirán la distinción Félix Elmuza

Entre los reconocidos se encuentran el cantautor Silvio Rodríguez, el realizador Saul Landau, y amigos como José Pertierra, abogado que representa a Venezuela en el pedido de extradición de Luis Posada Carriles; Carmen Lira, directora del diario mexicano La Jornada, y Atilio Borón, economista y periodista argentino
Varios Autores - Juventud Rebelde
23 de Febrero del 2011 0:18:11 CDT
Junto a más de un centenar de trabajadores de la prensa cubana recibirán especialmente este año la distinción Félix Elmuza prestigiosas personalidades nacionales y extranjeras, como el cantautor Silvio Rodríguez, el realizador Saul Landau, y amigos de Cuba como José Pertierra, abogado que representa a Venezuela en el pedido de extradición del terrorista Luis Posada Carriles; Carmen Lira, directora del diario mexicano La Jornada, y Atilio Borón, economista y periodista argentino.
En los casos de Silvio y Saul Landau, periodista y realizador de documentales estadounidense, se reconoce, entre otros méritos, su activa y sensible labor a favor de los Cinco Héroes.
Lo anterior lo dio a conocer Aixa Hevia, vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba, durante una conferencia de prensa realizada en la Casa del Alba Cultural.
En el encuentro se conoció, además, que un total de 41 profesionales, propuestos por las delegaciones de base de la UPEC, aspiran al Premio Nacional José Martí, que se otorga por la obra de toda la vida. El jurado que determinará los merecedores de tan importante reconocimiento, así como los ganadores del premio Juan Gualberto Gómez por la obra del año, será presidido por el Premio Nacional de Periodismo José Martí, Hugo Rius Blein.
En el encuentro se conocieron además los resultados de la emulación por el Día de la Prensa Cubana, a celebrarse el próximo 14 de marzo, en fecha que recuerda la fundación del periódico Patria por José Martí.
El primer lugar lo obtuvo la delegación provincial de la UPEC de Las Tunas, por su trabajo sitemático y amplios resultados en la superación, seguida de la santiaguera en un segundo puesto y en el tercero se ubicaron de manera compartida las de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Camagüey.
Entre las delegaciones de los medios nacionales a la vanguardia se situó la delegación de la agencia Prensa Latina, seguida de la revista Bohemia, el periódico Trabajadores y la Agencia de Información Nacional.