miércoles, 16 de febrero de 2011

REVOLUCIÓN ENTRE PIRÁMIDES

Por Manuel E. Yepe
La insurrección popular en Egipto que conmociona al mundo, permite aún muchas lecturas y cuestionamientos respecto a sus proyecciones y alcance más precisos.
Ya parece lejano aquel viernes 28 de enero cuando el mundo conoció de protestas masivas y violentos enfrentamientos en las calles de El Cairo y otras ciudades, presagio de la confrontación que resultara en el derrocamiento del dictador Hosni Mubarack.
Inicialmente los protagonistas fueron estudiantes pero pronto se incorporaron gente de los barrios más pobres, obreros y, a medida que se hacía evidente que el aparato represivo del régimen era incapaz de controlar la situación, una gran cantidad de intelectuales y profesionales. Les unía la voluntad de lograr, en lo inmediato, el derrocamiento del repudiado régimen de Mubarak.
Washington fracasó en su propósito de salvar a Mubarak o, al menos, de sacrificarlo dentro de una “solución pacifica” conveniente a sus intereses.
“Todavía hay riesgos pero hay signos de que el país está dando pasos firmes hacia una solución pacífica”, declaró el enviado especial de EEUU a Egipto, Frank Wisner, a su llegada a El Cairo. “Es importante que Egipto no rompa con su legislación vigente pues la vía correcta es que un nuevo parlamento elija un nuevo presidente, cuidando que no haya una quiebra institucional que deslegitimaría el proceso”.
Wisner defendió la idea de que Mubarak permaneciera en el cargo hasta que fuera elegido el nuevo presidente o que el Presidente del Parlamento asuma las funciones, como señala la constitución de Egipto, Entre tanto, The New York Times informaba que EEUU estudiaba con funcionarios egipcios un plan para que Mubarak, “abandone el poder y lo traspase a un gobierno de transición dirigido por el vicepresidente, Omar Suleiman”, a quien los especialistas identifican como el preferido de Israel, Washington y los Sauditas.
Según información fechada el 15 de febrero de la publicación Asia Times, de Hong Kong, siete jóvenes han estado representando a los revolucionarios en conversaciones con dos miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto, los Mayores Generales Mohamed Hijazi y Abdel Fattah.
En esos encuentros se ha evidenciado que, en la situación actual, el ejército prefiere oír antes que mandar y se ha mostrado favorable a un gobernó civil aunque manteniendo por el momento intacto el gabinete de Mubarak. Prometieron formar en un plazo de diez días un panel o “comité constitucional” integrado por prominentes juristas que identificará los artículos que deberán ser revisados y redactará un proyecto de Carta Magna para ser votado en referendo en un plazo de dos meses.
Los militares también aceptan la idea de que se formen nuevos partidos políticos y se brindan ellos para supervisar una campaña recaudadora de 100 mil millones de libras egipcias (17 mil millones de dólares) en donaciones para sufragar la reconstrucción del país “.
Pero, según el Asia Times, esta cordial ofensiva de los militares no responde a la exigencia popular de que se investigue y castiguen los masivos delitos de corrupción oficial. Y sobre todo que se aclare cómo se proponen lidiar con la hoy reprimida clase obrera.
Existe igualmente la preocupación de que los estudiantes que han asumido la representación de la revolución, todos de familias de clase media, pasen por alto la defensa de los intereses de otros sectores en lucha que no piensan en términos de “facebook” o de “twiter”, porque no tienen acceso a ellos y están mas interesados en un salario decente. En opinión del autor del trabajo periodístico, el descontento y la lucha continuarán, si no se les tiene en cuenta.
A quienes se preguntan si lo de Egipto es o no una verdadera revolución, el periodista y escritor marxista inglés Alan Woods, en artículo sobre el tema titulado “La revolución egipcia”, les recuerda lo escrito por Lenin en 1916, en su “Balance de una discusión sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación”:
"Quien espere una revolución social 'pura' nunca vivirá para verla.
Esa persona apoya la revolución de boquilla sin entender lo que es la revolución… "La revolución socialista en Europa no puede ser otra cosa que un estallido de la lucha de masas por parte de todos y cada uno de los elementos oprimidos y descontentos. Inevitablemente, sectores de la pequeña burguesía y de trabajadores atrasados participarán en ella -sin esa participación, la lucha de masas y la revolución no son posibles-, e inevitablemente también traerán al movimiento sus prejuicios, sus fantasías reaccionarias, debilidades y errores.
"Pero objetivamente atacarán al capital, y la vanguardia con conciencia de clase de la revolución, el proletariado avanzado, expresando esta verdad objetiva de una lucha de masas abigarrada y discordante, variopinta y aparentemente fragmentada, será capaz de unir y dirigirla, capturar el poder, apoderarse de los bancos, expropiar los monopolios odiados por todo el mundo (aunque por razones diferentes), y dictar otras medidas que, en su conjunto, significan la caída de la burguesía y la victoria del socialismo, que, sin embargo, no se purgará de forma inmediata de escoria pequeño burguesa."
La Habana, Febrero de 2011

Cumplió 64 años grabación de la Marcha del 26 de Julio

La marcha fue encargada a Agustín Díaz Cartaya por el entonces joven abogado Fidel Castro

Agustín Díaz Cartaya. Autor: Raúl Pupo

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
15 de Febrero del 2011 23:51:36 CDT
Este 15 de febrero se cumplió el aniversario 64 de la primera grabación de la Marcha del 26 de Julio, la cual se llevó a cabo de forma clandestina en la emisora Radio Cadena Habana, informó la AIN.
La marcha le fue encargada a Agustín Díaz Cartaya por el entonces joven abogado Fidel Castro en la finca Santa Helena, del municipio de Nueva Paz, durante las prácticas de tiro con vistas al asalto al Cuartel Moncada, acción acaecida el 26 de julio de 1953.
Tiempo después la pieza fue cantada por los asaltantes que se hallaban presos en la cárcel de Boniato durante una visita a ese centro penitenciario efectuada por el tirano Fulgencio Batista.
También el himno se escuchaba en las transmisiones de Radio Rebelde que se iniciaron el 24 de febrero de 1958 desde la Sierra Maestra, durante la última etapa de la guerra de liberación llevada a cabo en Cuba.
Letra de la también llamada Marcha de la libertad:
Marchando, vamos hacia un ideal/sabiendo que hemos de triunfar/en aras de paz y prosperidad/lucharemos todos por la libertad.
Adelante cubanos/que Cuba premiará nuestro heroísmo/pues somos soldados/que vamos a la Patria liberar/limpiando con fuego/que arrase con esta plaga infernal/de gobernantes indeseables/y de tiranos insaciables/que a Cuba/han hundido en el Mal.
La sangre que en Oriente se derramó/nosotros no debemos olvidar/por eso unidos hemos de estar/recordando a aquellos que muertos están.
La muerte es victoria y gloria que al fin/la historia por siempre recordará/la antorcha que airosa alumbrando va/nuestros ideales por la Libertad.
El pueblo de Cuba.../sumido en su dolor se siente herido/y se ha decidido.../hallar sin tregua una solución/que sirva de ejemplo/a esos que no tienen compasión/y arriesgaremos decididos/ por esa causa hasta la vida/¡que viva la Revolución!

El Mito de la ANEP: El 10% de las Empresas más grandes paga el 90% de los Impuestos

A propósito, señores de FUSADES: el costo de la evasión fiscal, del contrabando y del robo de cotizaciones e IVA en 20 años de desgobiernos areneros (y la evasión sigue aun campante con el "nuevo gobierno") no fue de 300 millones de dólares, sino de 30 mil millones de dólares!


La empresa privada ha puesto el grito en el cielo por el intento del gobierno de subir los impuestos a los grandes capitales, un gravamen a la propiedad y una reforma al impuesto sobre la renta. En el Diario de Hoy, edición del día jueves 10 de febrero, pág. 3, en la nota titulada "Los empresarios aportan más", la ANEP, a travéz de su gerente técnico Waldo Jiménez, trata de hacerle creer a la población que son los grandes empresarios los que contribuyen con el 90% de la recolección fiscal, algo que es totalmente falso.

Durante los 20 años de gobierno del Partido ARENA se aplicó un programa económico llamado de “Ajuste Estructural”, con tres componentes:

1. Privatización de actividades públicas: banca, exportaciones de café y algodón, ingenios azucareros, empresas generadoras y distribuidoras de energía eléctrica, telefonía y fondos de pensiones, entre otras.

2. Liberalización de la economía. Las principales medidas fueron la liberalización de los precios de 230 productos de la canasta básica, de los insumos, de la tasa de interés bancaria, del tipo de cambio y del comercio importador (reducción de los aranceles). La dolarización, las facilidades a la inversión extranjera y los TLC completaron este componente de "apertura de mercado".

3. Reforma tributaria regresiva a favor de los sectores de mayores ingresos: eliminación de los impuestos a las exportaciones de café, camarón y azúcar (1992); a las donaciones y sucesiones (1993) y al patrimonio (1994); reducción del impuesto sobre la renta de las grandes empresas (de 35%[1] a 25%[2]) y sobre la transferencia de propiedades; reducción de aranceles (desde 1989 hasta hoy) y eliminación de impuestos municipales; IVA, renta y aranceles a las inversiones en turismo de más de 50,000 dólares (2005). Para que el Estado compensara una parte de los ingresos que dejaba de percibir por los impuestos suprimidos o recortados, el gobierno de Cristiani introdujo el IVA con 10% (en sustitución del timbre), la gestión de Calderón Sol lo elevó a 13% y la de Francisco Flores se lo colocó a las verduras, las frutas, los granos básicos, la leche y las medicinas. También se crearon algunos impuestos selectivos, como el de la gasolina, para financiar el FOVIAL; el de bebidas alcohólicas, tabaco y armas, para financiar el FOSALUD, entre otros.

El Programa de Ajuste redujo el peso del Estado en la economía, al quitarle empresas y fuentes de ingresos y al dejarlo sin política cambiaria y monetaria. Si bien el gobierno aumentó ligeramente su carga tributaria de 10% a 13%, la misma se sustenta en impuestos indirectos que paga la población consumidora y en la renta salarial. A su vez, el Ajuste fortaleció a los grandes empresarios nativos y extranjeros, quienes se apropiaron de empresas públicas. Hoy pagan menos impuestos, fijan precios a su antojo y traen del exterior productos con bajos o nulos aranceles.

La cúpula empresarial, que aumentó sus capitales a través de la reforma tributaria y de la entrada de dólares por concepto de remesas, inversión extranjera y préstamos, trasladó parte de sus inversiones de la agroexportación al comercio, las finanzas, la industria maquiladora, la construcción y los servicios en general. Pero donde más invirtió fue en el comercio importador, a tal punto que hoy el valor de los bienes importados supera toda la producción agropecuaria e industrial juntas[3].

En 20 años se consolidó un modelo económico de servicios empresariales y comerciales, enfocado hacia una economía de consumo, sobre todo de importación, que sustituyó el modelo productor agroexportador cafetalero y algodonero afectado durante los años la guerra.

Por otra parte, la forma de recaudación de ingresos por parte del gobierno es muy inequitativa, pues de todos sus ingresos corrientes, que son casi el 90% del total, los impuestos indirectos y otros impuestos que paga la población representan el 62%, mientras que el Impuesto Sobre la Renta (ISR) solo aporta el 38%. Pero, además, el 20% de la renta es sobre los salarios y el 18% sobre la ganancia empresarial. De modo que los empresarios, que captan la mayor parte del ingreso nacional, solo contribuyen con el 18% de los ingresos públicos[4].

Lo anterior significa que el sistema tributario del país es inequitativo y regresivo, pues los ingresos tributarios descansan en los impuestos indirectos y en la renta salarial, es decir, en la población consumidora (sin discriminar los niveles de ingresos de las personas) y en los salarios, que en El Salvador son muy bajos. Las ganancias y la propiedad de la población de más recursos le aportan poco al fisco e incluso le aportan menos que antes de las reformas hechas por los gobiernos del partido ARENA.

Un estudio financiado por el BID lo reconoce. Leamos: “El sistema de tributación indirecta en El Salvador (exceptuando la gasolina) es enteramente regresivo, como en general ocurre en el mundo en desarrollo (…) a medida que el nivel de ingreso familiar se eleva, la carga tributaria diferencial va disminuyendo, es decir, el porcentaje de su ingreso que las familias destinan al pago de impuestos decrece a medida que aumenta el ingreso familiar”[5]. En otras palabras, a mayor ingreso menos impuestos y a menor ingreso más impuestos.


Notas:
[1] Trigueros Argüello, Álvaro. “Respondiendo a los desafíos fiscales en El Salvador”. Año 2007

[2] Decreto Legislativo No. 134, de fecha 18 de diciembre de 1991, publicado en el Diario Oficial No. 242, Tomo No. 313, del 21 del mismo mes y año

[3] Banco Central de Reserva (BCR): “Revista Trimestral enero marzo de 2010”

[4] Ministerio de Hacienda. Presupuesto del año 2010

[5] Acevedo, Carlos y Gonzáles Orellana, Mauricio. “El Salvador: Diagnóstico del Sistema Tributario y Recomendaciones de Política para Aumentar la Recaudación”. Diciembre de 2003.

Enviado por Patria Exacta
Movimiento de profesionales


Fidel con intelectuales: «El mundo debería ser una familia»


El diálogo del líder de la Revolución Cubana con los escritores tomó varios rumbos: desde los altísimos precios de los alimentos hasta las protestas que agitan el mundo árabe, pasando por la educación de los jóvenes y la poesía del cubano Plácido

Encuentro de Fidel con intelectuales. Autor: Roberto Chile

Varios Autores
16 de Febrero del 2011 0:57:06 CDT
“No hablo de salvar a la humanidad en términos de siglos o de milenios (…) A la humanidad hay que empezar a salvarla ya”, dijo Fidel en un diálogo con los escritores que asisten a la XX edición de la Feria Internacional y que se prolongó por más de cinco horas.
Las palabras del líder de la Revolución Cubana entrañan toda la urgencia de la frase, aunque el diálogo con los escritores es más bien distendido y toma varios rumbos, que van desde los altísimos precios de los alimentos hasta las protestas que agitan el mundo árabe, pasando por la educación de los jóvenes y la poesía del cubano Plácido.
“Nuestra especie no ha aprendido a sobrevivir”, y las respuestas a los dramáticos problemas que afronta el planeta “no se pueden posponer”, añadió el Comandante en Jefe en lo que fue el típico reencuentro de amigos que, después de un tiempo sin verse, conversan sobre la veloz dinámica de los acontecimientos mundiales de los últimos días, de los últimos años, de la última década. Y también de la historia, que se ve de diferente modo según pasa el tiempo.
Abel Prieto, ministro de Cultura, nombró uno por uno al casi centenar de invitados, la mayoría conocidos por ser participantes asiduos de la Feria cubana del Libro y de otros eventos culturales o académicos como los encuentros de economistas sobre Globalización y Desarrollo.
El problema más serio
Tras los cálidos saludos de bienvenida, Fidel sugirió concentrar el diálogo a partir de una pregunta: ¿cuál creen ustedes que es el problema más serio que tenemos hoy?
Unos afirmaron que la radicalización de los procesos progresistas en la región y el mundo, otros que la capacidad de responder por adelantado a los conflictos que todavía no estamos entrenados en avizorar y nos sorprenden. Muchos coincidieron en la necesidad de articular más las fuerzas de izquierda y utilizar mejor las actuales plataformas de comunicación, nuevas y desafiantes.
También se habló del posible efecto dominó de las rebeliones sociales en África del Norte y Oriente Medio y no faltó el interés por hacer que las jóvenes generaciones se interesen en los problemas de esta época, sin que se extravíen en los mares de la banalidad que los convoca desde todas las esquinas mediáticas del mundo.
El líder de la Revolución Cubana los escuchó muy atentamente a todos, se mesó suavemente la legendaria barba y leyó algunos apuntes que compartiría con los intelectuales.
Una especie en peligro de extinción: el hombre
“Hay un problema que si no se resuelve, sobra todo lo demás —afirmó—. No hay ni siquiera Historia. Pienso que estamos ante una crisis de ese carácter. Si tuviera razón sería muy inconveniente —se acotó a sí mismo—, pero soy optimista, porque de lo contrario no hablaría de estos temas… No los hablaría si creyera que la vida no pudiera preservarse.”
Entonces transitó por algunas de las teorías alrededor del surgimiento de la especie humana y su trascendencia en el tiempo. Independientemente del tema que nos guste discutir, comentó, lo más importante es valorar cómo vamos a preservar la vida, mientras más se medite sobre eso más importancia tienen las ideas.
Entonces, retomó lo que ha sido la más recurrente de sus obsesiones como político de visión universal desde que hace casi 20 años —en junio de 1992—, cuando en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, efectuada en Río de Janeiro, Brasil, advirtió: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre…”
“Yo pienso —insistió ahora— que la especie humana está en peligro real de extinción y pienso que podemos y debemos hacer un esfuerzo para que eso no ocurra. Ese es el tema principal sobre el cual quería conversar con ustedes.”
El acto de terrorismo más grande de la historia
Imposible olvidar las bombas atómicas lanzadas en 1945, por orden del presidente Harry Truman, cuando estaba cercano el fin de la II Guerra Mundial, sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Fueron “el acto de terrorismo más grande que se haya cometido jamás”, y esto le hizo recordar los testimonios que han traído a Cuba los viajeros japoneses del Crucero por la Paz.
Sin embargo, más de medio siglo después el ser humano no ha hecho otra cosa que desbordar lo irracional. El poder destructivo de las armas actuales equivale a 450 mil veces el de aquellas que marcaron un antes y un después en la vida del planeta. Como han probado eminentes científicos, cien de esas armas, en un conflicto local como el que hoy existe entre la India y Pakistán, bastarían para provocar un invierno nuclear durante 8 años sin sol, oculto por las nubes del polvo nuclear, insistió.
Fue ahí entonces que preguntó a sus invitados si creen que se puede hacer algo por preservar la especie y leyó fragmentos de las ideas que acababa de escribir, donde apela a ese “injerto del talento y la bondad” que hace de los intelectuales progresistas personas útiles para crear y poner en acción un movimiento de ideas que evite los cataclismos advertidos.
Temas a debate
La crisis alimentaria provocada por el precio a cuenta de la especulación financiera, la escandalosa compra de millones de hectáreas de tierra del Tercer Mundo por parte de las transnacionales, los agrocombustibles, los secretos de una adecuada alimentación humana, las medias verdades y las interesadas mentiras sobre las concentraciones poblacionales y su impacto en los precios de la comida; las deudas que en ocasiones multiplican varias veces el valor del PIB de las potencias del norte desarrollado, aunque no se hable de ellas como se habló tanto y tan críticamente de las naciones del sur subdesarrollado.
Fidel reafirmó la necesidad de que el pueblo cubano esté informado del alza espectacular del precio de los alimentos y las consecuencias económicas que esto trae para el mundo, incluyendo nuestro país. “Tenemos el deber de informar sobre la situación. Para producir los niveles de trigo que el país consume, se necesitan 400 000 hectáreas de ese cultivo, con un rendimiento como el que tiene Estados Unidos.”
“Hay que informar a la gente lo que se puede extraer de cada metro cuadrado de tierra en nuestro país”, enfatizó.
Se habló de todo eso, como de las manos manchadas de sangre real y no simbólica de los líderes de las llamadas democracias occidentales, las instituciones financieras y hasta los organismos internacionales, incluida la ONU —“una estafa”—, donde los honestos no sobreviven porque los poderosos los largan cuando no se pliegan a sus designios.
Y también se habló de Cuba, de su historia, de su resistencia, de la capacidad del país para enfrentarse a las agresiones y debatir cuanto haya que debatir abiertamente, cuando se pretende igualar sus dinámicas a lo que ocurre ahora mismo en Oriente Medio.
Fidel recordó cómo fue que la Revolución Cubana llegó a convertirse en una transformación radical y profunda desde la raíz de un movimiento que, con menos del 25 por ciento de la fuerza que se concibió cuando surgió la idea de la lucha en las montañas, una sola arma automática y no 300, y poco más de 50 fusiles con mirilla telescópica, llegó al país y fue prácticamente destrozado para emerger desde un pequeño grupo y derrotar a un ejército armado, entrenado y financiado por la cercana potencia norteamericana.
Aludió a la ética practicada desde su nacimiento por el movimiento guerrillero en Cuba, que se ganó el respeto y la admiración del adversario.
Recordó la acción del grupo de oficiales jóvenes que protagonizó una rebelión el 5 de septiembre de 1957, que incluía en sus planes bombardeos al Palacio Presidencial —donde se refugiaba el dictador Fulgencio Batista— y el Campamento Militar de Columbia.
“Eran oficiales serios, valientes”, pero de haber ganado el poder aquel grupo de oficiales, no habría sido posible generar la fuerza que permitió realizar directamente la profunda Revolución que tuvo lugar en Cuba.
Como una familia
“¿Por qué el mundo no puede actuar como una familia?”, se preguntó Fidel. “No tenemos otro planeta a donde mudarnos. Venus, que lleva el nombre de la diosa del amor, tiene un calor enorme. La estrella más cercana a la Tierra está a 4 años luz —un año luz es la distancia que un rayo de luz recorre en un año, a la velocidad de 300 000 kilómetros por hora—. No podemos mudarnos. Nuestra vida está aquí, en este planeta, lo único que verdaderamente tenemos”, añadió.
“Creo deberíamos comportarnos como una familia, y compartir lo que tenemos: unos petróleo, otros alimentos, los de más allá médicos….” Y como si regalara un sueño o un destino, perfiló la frase: “¿Por qué no podemos considerar al mundo como la sede de una sola familia humana?”
Al final del encuentro, después de escuchar las valiosas intervenciones de numerosos participantes, Fidel los convocó a trabajar para sumar muchas voluntades a esta vital batalla de ideas y los invitó a verse dentro de un año en la próxima edición de la Feria del Libro.