domingo, 13 de febrero de 2011

LA DERECHA Y SUS GREMIOS NO VEN PATRIA, SOLO GANANCIAS

Comité FMLN en Suecia

Sin necesidad de encuestas exhaustivas, es fácil saber cuáles son los problemas y preocupaciones más acuciantes para los salvadoreños, como también está claro que la solución a estos, tal como lo dice el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, pasa por revisar el modelo de desarrollo.

Según el informe de desarrollo humano 2010 de este organismo, en El Salvador desde hace varias décadas los planes de Estado, priorizaron únicamente el crecimiento económico dejando la inversión social en segundo plano lo que ha dado como resultado más de 60 años reproduciendo los cuadros de desigualdad e incrementando la pobreza de los salvadoreños.

La derecha salvadoreña se montó en ese modelo para beneficio propio, propiciando gobiernos militares y de facto y cultivando la injusticia social que nos llevó al teatro de la guerra civil; ya en los albores de esta, nuestro arzobispo mártir Monseñor Romero, en metáfora pedía a los ricos que se -despojaran de los anillos para darle estos a los necesitados, sino querían perder los dedos.- La derecha no atendió este y muchos otros llamados y como respuesta lo asesinaron, dejando al pueblo organizado como única opción, la guerra civil.

A pesar de los acuerdos de paz en 1992, la implementación del neoliberalismo por los gobiernos areneros nos da un panorama en la actualidad desalentador, donde la riqueza y la pobreza son dos caras de la moneda que conviven en nuestro país, por un lado la primera en círculos cada día más pequeños y la segunda va desde la capa media hasta los sectores más desfavorecidos del campo y la ciudad.

Es la pobreza la que motiva el éxodo migratorio de cientos de miles de compatriotas y es la misma la que margina y llena de desesperanza a los jóvenes que engrosan los núcleos de pandillas y delincuencia organizada que son hoy un problema que hay que asumir como problema de Estado, buscándole soluciones de Nación.

Por eso es que el Gobierno del Cambio desde el principio ha puesto énfasis en la inversión social, para atajar la pobreza e iniciar un nuevo rumbo, es decir un nuevo modelo de desarrollo.

Naturalmente que este esfuerzo no puede estar suscrito a la mediatez de un gobierno, por lo tanto es necesario el concurso de las fuerzas vivas de la nación para desarrollar políticas de Estado que tengan continuidad en los siguientes gobiernos.

Es por eso que el pacto fiscal entre otros, amerita de la participación y el consenso de todos los que tengan algo que decir y ver en este tema, en el Consejo Económico Social (CES) impulsado por el gobierno.

La educación, la salud, la seguridad, para solo citar tres rubros de inversión social, necesitan de ingentes recursos que no pueden seguir siendo supeditados al endeudamiento público con fuentes externas, ni mucho menos a más gravamen al consumo en general con el IVA, pues este al final lo paga el consumidor y no las empresas en donde incluso algunas que lo recaudan defraudan al fisco.

Por desgracia una vez más, se repite el formato de oposición al proyecto del cambio, por parte de las gremiales empresariales quienes en las últimas semanas y días han iniciado una campaña mediática e incluso se han pronunciado en contra del pacto fiscal.

Es una realidad que a nadie le gusta pagar impuestos, pero es de justicia que se cambie el esquema en donde la gran empresa y el gran capital han estado acostumbradas a arreglar por medio de sus influencias en el Estado, lo que más les convenía sin devolver en forma de impuestos los recursos que como usufructo toman de la nación, incluyendo la fuerza de trabajo; es por eso que La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) pretende que el pacto fiscal se discuta fuera del CES; a lo que el presidente de la república ha contestado que el pacto fiscal se hará con la ANEP o sin ellos ya que el pacto, no es solo impuestos, sino también finanzas municipales, combate a la elución fraudulenta, transparencia en el gasto, entre otros.

Con ello el gobierno pretende implementar la recaudación del 2012 al 2014 el equivalente al 17% del Producto Interno Bruto (PIB). Esto si lo vemos como referente regional, no es nada desproporcionado y si, una necesidad para la sanidad y estabilidad macroeconómica del Estado y la consecución del programa del Gobierno del Cambio que como decíamos tiene su prioridad más importante en la inversión social. Esto es parte del nuevo modelo de desarrollo. Esto es construir patria; esperemos que la derecha algún día lo entienda.

EGIPTO: EN EL UMBRAL DE LA ERA GLOBAL

Jorge Gómez Barata
Es de perogrullo: las revoluciones, por cierto extremadamente escasas, apenas una docena en más de dos mil años, se clasifican no por el régimen que derrotan sino por aquel a cuya instauración conducen. Por las dudas: en Egipto no ha ocurrido revolución alguna sino que ha sido derrocado un gobierno impopular; tampoco Nasser lideró una revolución.
Lo ocurrido en la tierra de los faraones es un ajuste político que, aunque deja intacta la estructura de poder, puede tener profundas repercusiones funcionales de carácter política, económico y sociales para el mundo árabe y África del Norte; no obstante, en el aspecto político no debe esperarse más de lo alcanzado; excepto un inevitable efecto dominó e intensas pugnas internas entre islamización y democratización que, en esos entornos geográficos significa laicismo y occidentalización. Quienes buscan en los eventos recientes perfiles clasistas e ideológicos para rellenar envejecidos esquemas, pierden el tiempo: no los hay.
Por razones conocidas, no atribuibles a fenómenos culturales, en el Medio Oriente y África del Norte no están presentes las corrientes políticas tradicionales; no existen allí grandes partidos de masas, nunca hubo socialdemócratas ni socialcristianos y los comunistas fueron duramente golpeados por colonialistas, dictadores y nacionalistas. Allí las fuerzas políticas mejor posicionadas son el ejército y las organizaciones islámicas: Hermanos Musulmanes, Talibán, Hamas y Hezbolá.
En Tunez y Egipto, primeras paradas del actual proceso de reajuste, ninguna de aquellas fuerzas parece contar con alguna figura acreditada con suficiente arraigo y consenso nacional (e internacional, que también cuenta) como para encabezar países con fuerte tradición de liderazgos individuales y estructuras presidenciales; en los cuales: Nasser, Habib Burguiba, Ben Alí y Mubarak llenan casi 60 años de historia.
Obviamente los egipcios que protagonizaron las revueltas no lo hicieron para entregar el poder a una “Junta Militar”, aunque como eslabón de transito resulte aceptable, sino para abrir el país a elecciones competitivas que permitirán a la sociedad escoger los liderazgos con los cuales aspiran a abordar los grandes problemas nacionales: democratización, lucha contra la pobreza, progreso, apertura y modernización. Inevitablemente los compañeros de viaje y el oportunismo y la demagogia reclamaran sus espacios.
La primera demanda son elecciones libres, cosa que deberá asegurar la Junta Militar en cuyo seno no hay nada parecido a Nasser, sino viejos jerarcas comprometidos con el régimen depuesto y dependientes de la millonaria asistencia económica y militar norteamericana que, siguiendo la pauta estratégica visible pudiera mantenerse al margen de la competencia electoral y actuar más como árbitro que como protagonista.
Naturalmente habrá que esperar para ver hacía donde apuntan las primeras medidas de la Junta, en lo cual la actitud ante Israel (con el que existe un tratado de paz) y hacía Palestina, operan como un parteaguas y a una individualización de los liderazgos políticos para conocer a las figuras que en el futuro participarán en la contienda política.
Nadie debe esperar rupturas dramáticas y, excepto que los Hermanos Musulmanes se hagan con el poder, aunque el gobierno que se instaure tenga un perfil nacionalista y una retorica modernizadora; no es probable la ruptura con Israel que llevaría a la confrontación con Estados Unidos y tampoco a un entendimiento con Hamas. De la capacidad para el equilibrio político de las nuevas autoridades dependerá la estabilidad de Egipto y sus oportunidades para integrarse a los aires globalizadores.
Con la liberalización del mundo árabe Estados Unidos y occidente ganan, Israel adquiere mayor seguridad e incluso, aunque cooptado, los palestinos pudieran tener un Estado; a eso llaman en Washington una tormenta perfecta. En la era global lo importante no es el saqueo ni la ocupación, sino los mercados y la hegemonía.
Seguramente las élites y las camarillas gobernantes en los países árabes y norafricanos, maniobrarán para introducir reformas y realizar cambios de mandos que, si bien no impedirán el efecto dominó, intentarán administrarlo para que no desborde los límites. De modo más o menos abierto, Washington, Paris, Londres y otras fuerzas entre las que no debiera excluirse a Rusia, tratarán de enrutar y conducir esos procesos.
El desafío para la política norteamericana es cómo estimular la occidentalización de esos países, sin traspasar límites culturales y religiosos objetivamente vigentes (como ocurrió con el sha Reza Pahlevi en Irán) y sin destapar la olla del auge del fundamentalismo islámico. La apuesta de Ahmadineyad de un Medio Oriente dominado por regímenes teocráticos aterroriza a norteamericanos, israelíes y europeos, para quienes incluso Turquía, donde desde hace más de ochenta años existe un régimen laico y un sistema político pluripartidista, es inelegible para ingresar a la Unión Europea por su condición de país musulmán.
Si bien algunos autores lo han dramatizado y los ex presidentes George W. Bush y Aznar, entre otros lo manipularon, el conflicto entre las civilizaciones no es una invención; testigo de excepción fueron las Cruzadas, el Reino Latino de Jerusalén, las victorias y las derrotas de Saladino y las degollinas de parte y parte. No debe olvidarse que los europeos colonizaron las tierras árabes después de que el Islam conquistó a España, la gobernó por seis siglos y sus huestes penetraron hasta el corazón de la Cristiandad y estaban en Poitiers, en las profundidades de Francia cuando fueron contenidas.
Una de las grandes tareas de los estadistas del presente, es resolver las cuestiones objetivamente pendientes, crear situaciones de avenencia e impedir que a los viejos rencores se sumen otros o que la historia y la fe sean manipuladas en función de intereses ilegítimos. De todas formas hay camino por andar. Allá nos vemos.
La Habana, 13 de febrero de 2011

FMLN se pronuncia sobre visita a El Salvador de Obama

San Salvador, 11 feb (PL) El secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Medardo González, se pronunció hoy ante la anunciada visita a El Salvador del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

En una entrevista con la emisora Radio Maya Visión, Gónzález dijo que la dirección del Frente fue sorprendida por la noticia del viaje de Obama, en su primera gira latinoamericana, que incluye a Brasil y Chile.

Afirmó que es bueno, porque permitirá al presidente Mauricio Funes tener la oportunidad de hablar directamente con Obama de temas de primordial importancia para los salvadoreños como la migración, el narcotráfico y la cooperación.

Señaló que también es una posibilidad de que el Presidente estadounidense conozca de primera mano la situación de un país como El Salvador.

Es bueno reconocer que es importante para nuestro país fortalecer los lazos de amistad entre ambos países, agregó.

También es importante que el presidente Obama escoja un país como El Salvador, donde el partido oficial, para decirlo de alguna manera, no es cualquier partido político, sino que es el FMLN, expresó.

Recordó que el FMLN cuestionó los regímenes de dictadura militar aliados de Estados Unidos, lucho con las armas y se declaró enemigo de estas, de sus aliados y protectores de aquel momento.

Llamó la atención que precisamente ahora venga a El Salvador el presidente de Estados Unidos.

Apuntó que es importante de que haya una visión en el sentido de reconocer al partido FMLN como un actor indispensable en El Salvador, que actúa como una fuerza fundamental en la política electoral.

Ojalá que esta visita sirva de algo básico para el salvadoreño y la salvadoreña de la calle, que no sea un asunto de protocolo, porque los problemas continúan, manifestó.

Citó entre estos la pobreza, el narcotráfico, la crisis económica que viene arrastrando el país desde 2008, debido a la cual los jóvenes no encuentran empleo y buscan salidas en otros países, principalmente en Estados Unidos.

Deseó también que la visita de Obama sirva para mejorar en algo la situación de los salvadoreños migrantes.

Recordó que la violencia criminal vinculada al narcotráfico crece, íntimamente vinculada al consumo de la droga, "amarrada al principal consumidor allá, en Estados Unidos".

Añadió que Obama pudo seleccionar a cualquier otro país, a Costa Rica o México, su socio estratégico, pero escogió El Salvador, lo cual interpretó como un reconocimiento al presidente Funes y también al FMLN.

Aseguró que si la derecha continuará gobernando El Salvador, la situación del país estuviera profundamente mal.


Llama la CTC a celebrar un Primero de Mayo de respaldo al VI Congreso del Partido


Realizan 87 Pleno del Consejo Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, con la presencia de José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros

El Pleno abordaba la política a seguir para la sindicalización de los trabajadores no estatales, la adecuación de la emulación socialista a las condiciones actuales y modificaciones a los estatutos de la CTC. Autor: Jorge Luis González

José Alejandro Rodríguez
pepe@juventudrebelde.cu
13 de Febrero del 2011 0:31:48 CDT
El 87 Pleno del Consejo Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba llamó a los trabajadores y el pueblo, sin distinción de sectores y generaciones, a celebrar el Primero de Mayo este año, ratificando los acuerdos que emanen del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.
A medio siglo de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, de la victoria de Playa Girón y del reconocimiento de Cuba como país libre de analfabetismo, e «impulsando transformaciones necesarias tanto en lo económico como lo social, que resultarán decisivas para el perfeccionamiento y actualización de nuestro modelo», la CTC exhortó a demostrar al mundo que los trabajadores, como columna vertebral de nuestra sociedad, avanzarán inexorablemente hasta superar la coyuntura económica, seguros de que van por el único camino posible, correcto y justo.
Presidido por José Ramón Machado Ventura, miembro del Buró Político y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el Pleno evaluó con profundas reflexiones, la participación del movimiento sindical en el cumplimiento del Plan de la Economía y Presupuesto de 2010 y en el proceso de aprobación del Plan 2011.
También hizo un corte analítico del proceso de reordenamiento laboral y de disponibilidad en su primer mes, y del protagonismo que debe desempeñar el movimiento sindical para que el mismo transite siempre por la vía de la transparencia, la justeza y el apego a la ley, sin márgenes para la improvisación y el voluntarismo.
En las intervenciones de Machado Ventura, de Salvador Valdés, secretario general de la CTC, y en los criterios de los sindicalistas, se ponderó la importancia de que el Plan del 2011 tome lecciones de las reservas inexploradas en el 2010, mediante un seguimiento de las asambleas de los trabajadores, que no pueden quedar en la formalidad y la improvisación.
Valdés señaló que los grandes desafíos económicos del país llaman al movimiento sindical a cambiar sus métodos y estilos, para ejercer una saludable contrapartida ante las violaciones y transgresiones que puedan ir apareciendo en la implementación de los cambios. Y de alguna manera coincidía con el criterio de Arturo Rodríguez, secretario general del Sindicato Metalúrgico: «El Sindicato tiene que tener una lucha constante contra la autocomplacencia».
Machado Ventura, al referirse al reordenamiento, explicó que es un proceso único en el mundo, que persigue elevar los coeficientes económicos a favor del bienestar del pueblo, y se refirió a la necesidad de profundizar en las labores de preparación y capacitación de los dirigentes sindicales, fundamentalmente a nivel de base.
Al abordarse los resultados parciales de este proceso en los organismos pioneros en esta primera etapa (MINAZ, MINAGRI, MINTUR, MINSAP y MINAL), así como en algunas provincias, se evidenció que, aun cuando hubo una preparación previa para estos cambios, subsisten problemas que deben ser resueltos.
No todos los cuadros administrativos y sindicales tienen en sus manos esa especie de ABC para el proceso, que es la Circular 1 del ministro de Economía y Planificación, la cual especifica cada paso a acometer. También se han identificado insuficiencias en los Comités de Expertos en algunos casos, y en otros, dificultades en la reelaboración de las plantillas, así como falta de coordinación sistemática entre las entidades y las Direcciones Municipales de Trabajo.
La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, destacó lo que se hace para exigirles a las administraciones a diferentes niveles, el rigor en la preparación del proceso y en su aplicación. Los errores hay que compartirlos para que no se repitan, apuntó; y ante las reclamaciones de trabajadores que revelen irregularidades en la aplicación de la disponibilidad, hay que recomenzar el proceso.
La titular significó que el proceso no concluye con la notificación de disponibilidad al trabajador, pues hay que darle seguimiento y explotar todas las alternativas de empleo, en estrecha vinculación con las direcciones de Trabajo. Y también para identificar los casos verdaderamente desprotegidos, que requieran de la protección eventual de la Asistencia Social.
El secretario general de la CTC precisó que, aunque este es un proceso eminentemente administrativo, el movimiento sindical no puede permitir que se violen los procedimientos. «Hay que salirle al paso a la chapucería», enfatizó, a más de sentenciar que con el Sindicato sí que no se queda disponible el trabajador, porque aquel debe estar cerca de este hasta el final: tenga otro empleo, pase al trabajo no estatal o se jubile.
«El sindicato no puede ser neutro», remarcó; y debe ser el primer preocupado por que a ese trabajador se le dé atención y no quede desamparado, como ha manifestado la dirección del país.
Al cierre de esta edición, el Pleno abordaba la política a seguir para la sindicalización de los trabajadores no estatales, la adecuación de la emulación socialista a las condiciones actuales y modificaciones a los estatutos de la CTC, entre otros asuntos.