viernes, 30 de septiembre de 2011

Médico que difundió rumores falsos sobre salud de Chávez tiene nexos con terroristas

El médico que afirmó que Chávez tenía problemas renales, está vinculado a organizaciones terroristas como Luis Posada Carriles (Foto: Archivo)

TeleSUR 30-09-2011

El periodista canadiense Jean-Guy Allard denunció este viernes que el doctor utilizado como fuente por el diario estadounidense El Nuevo Herald para difundir rumores sin fundamentos sobre supuestos “problemas renales” del presidente venezolano, Hugo Chávez, tiene nexos con organizaciones terroristas.

En un artículo difundido en varios medios de comunicación, Allard precisó que el doctor Gustavo León “quien ejerce la profesión desde hace 30 años en Miami” e hizo afirmaciones sin sustento sobre la salud del mandatario venezolano forma parte de varios grupos contrarrevolucionarios, entre ellos el Partido Revolucionario Cubano Auténtico.

Este grupo es considerado una vertiente de la Junta Patriótica Cubana, organización conformada por partidarios del terrorista confeso Luis Posada Carriles.

Con este precedente, el periodista canadiense indicó que de manera notoria los supuestos diagnósticos emitidos sobre la salud del gobernante suramericano por este médico demuestran es “un odio fanático a Hugo Chávez y demás jefes de Estado progresistas de América Latina”.

“Entrevistado por El Nuevo Herald, León emitió la opinión bastante paradójica, hecha para sembrar la duda, que los problemas de insuficiencia renal falsamente atribuidos a Chávez, eran irreversibles, a diferencia de los provocados por alguna infección u obstrucción pasajera”, explicó el periodista.

Allard criticó que las declaraciones de este médico permitieron “al libelo de la mafia local de titular cínicamente: Insuficiencia renal mantiene a la salud de Chávez en vilo”, una afirmación cuyo fin era sólo generar angustia pese a que el Jefe de Estado iba progresando cada vez más en su estado de salud.

El líder venezolano, a quien se le detectó y trató una lesión cancerígena el pasado junio en Cuba, se ha aplicado cuatro ciclos de quimioterapia de manera satisfactoria; tras los cuales se ha reconocido completamente curado del cáncer.

Historia con argumentos

Con respecto a la historia de León y al grupo que representa, Allard afirmó que hace exactamente un año, cuando Washington difundía su “lista de países patrocinadores del terrorismo internacional con la cual difama a las naciones que se oponen a su hegemonía”, se realizó una asamblea pública de la llamada Junta Patriótica Cubana.

El periodista explicó que en esa reunión en Miami (sureste), de la cual hace parte el “partido” de Gustavo León, “la 'federación' de grupos mafiosos se designaba como presidente a Antonio Esquivel, connotado terrorista, jefe del Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR) y de vicepresidente al traficante de armas Osvaldo Mitat, vinculado a Luis Posada Carriles”.

Mitat formó parte con el terrorista Santiago Álvarez Fernández-Magriña Álvarez de la tripulación del Santrina, barco camaronero que introdujo a Posada en territorio norteamericano en 2005.

Otro terrorista con largo historial de actividades criminales, Jesús Permuy, tomó el juramento a los nuevos directivos de la Junta Patriotica.

Permuy es un socio declarado de Luis Posada Carriles, reclamado por Venezuela como corresponsable con Orlando Bosch de la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación ocurrido en 1976 que provocó 73 víctimas fatales.

El 17 de febrero de 2006, el mismo “presidente” Antonio Esquivel, junto a cabecillas tales como el estafador y asesino Tony Calatayud del Congreso Nacional Cubano (CNC), Rodolfo Frómeta de los Comandos F-4 y los “jefes militares” de Alpha 66, proclamaban la creación de un comité para “tumbar a bombazos” a la Revolución cubana.


AYER Y HOY DE ISRAEL

Jorge Gómez Barata

Veinte años atrás los más reputados servicios de inteligencia y los tanques pensantes de todas las orillas quedaron descolocados por la incapacidad para prever el tsunami político que arrasó con el socialismo real y con la Unión soviética, poniendo fin al mundo bipolar y a la Guerra Fría. Sin el dramatismo de entonces, la historia se repite e incluye al Mossad israelí que no se percató de que en el Medio Oriente, la coyuntura política daría una vuelta de campana.

Mediatizada por la influencia norteamericana y mancillada por la brutalidad de la OTAN, la “Primavera árabe” que no colma las aspiraciones de la izquierda, ni complace a los sectores islámicos, carece de ganador visible aunque tiene un perdedor: Israel. Sin importar el rumbo que sigan los procesos nacionales abiertos en Egipto, Tunez, Libia, Yemen y Siria, nada de lo que allí ocurra favorecerá al Estado sionista ni hará las cosas más fáciles para Estados Unidos. El ajuste en curso es como una bisagra entre el pasado reciente y el futuro inmediato.

Al desastre geopolítico que para Israel representan los cambios de regímenes con los cuales había acoplado, hay que sumar la exitosa movida de Palestina en la ONU y el viraje de Turquía, que excepto las bombas atómicas (difícilmente utilizables y cada vez más inútiles) no sólo cuenta con un poderío militar y económico equiparable al de Israel sino que es parte de la OTAN y tiene una tradición de liderazgo político regional imposible de desconocer.

Por otra parte, aunque presionado por aspiraciones electorales y rehén de los manejos de su Secretaria de Estado, el presidente Obama es suficientemente inconstante como para en cualquier momento matizar nuevamente sus posiciones. Por ahora el problema es adivinar cómo reaccionará Israel ante la suma de eventos que en unos meses ha cambiado la correlación de fuerzas en la región y debilitado la hegemonía que hasta hace poco ejerció.

Impedido de actuar en Siria donde influir a favor de Bachar al- Assad y el cambio plantea difíciles interrogantes, anulado en Egipto, país con el cual las relaciones se tensan peligrosamente y ante el riesgo del renacer de la “causa palestina”; aunque sea el hueso más difícil de roer; la única posibilidad para Israel de enseñar los músculos y mostrar presencia es cargar contra Irán.

Un elemento nuevo en la ecuación es que a pesar de su enorme trascendencia para el Levante, el impacto global de los conflictos en el Medio Oriente (excepto respecto al petróleo) eran militarmente limitados; cosa que también ha cambiado, precisamente por la elevación de las capacidades de Irán, la presencia de tropas norteamericanas en Irak y la determinación de los lideres persas.

No obstante su tradicional bravuconería, se sabe que en términos políticos e incluso militares, Israel no está en condiciones de emprender en solitario una aventura militar de la envergadura que supone una agresión contra Irán que, inevitablemente arrastraría a Estados Unidos que ahora no parece interesado en semejante empresa. Una acción israelí con los flancos abiertos podría tentar a Egipto, Siria, Yemen, probablemente Turquía y otros países a aprovechar para saldar antiguas deudas.

A las cábalas habría que añadir la situación interna de Israel, matizada por gigantescas protestas que revelan una especie de agotamiento de una parte del pueblo que parece percibir que el esfuerzo económico y militar destinado a sostener la hegemonía sionista en la región conspira no sólo contra su seguridad, sino también contra el nivel de vida. Ya ha comenzado a resultar inaceptable la construcción de miles de viviendas en los asentamientos en territorio palestino mientras escasean y son extremadamente caras en Israel.

Es imposible desconocer que el sionismo duro del cual Benjamín Netanyahu es ponente y las ínfulas del Gran Medio Oriente que en su momento alentaron Bush y Condoleezza Rice, no es ahora una estrategia viable y sobre todo no es una opción táctica compartida por todas las fuerzas políticas de Israel que por sus propios intereses están al acecho para hacerse con el poder.

Aunque en el contexto político del Oriente Próximo, Washington y Tel-Aviv siguen desempeñando papeles claves y su alianza es todavía decisiva, es visible el proceso por el cual la iniciativa estratégica se le escapa de las manos. Con todo y su poderío, Israel ha tenido que depender exclusivamente del veto norteamericano para neutralizar temporalmente a Palestina que, gane o pierda este round, ha clavado una pica en Flandes.

Aunque queda camino por andar, el tiempo y el viento del Levante no están a favor de Estados Unidos e Israel. El Medio Oriente puede o no radicalizarse, pero ya no será el mismo. Allá nos vemos.

La Habana, 30 de septiembre de 2011

El precio de expresar opiniones en EE.UU.

Tomado de RT | Estados Unidos | 29 Septiembre de 2011 | 15:07

La Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos estipula que el Congreso no puede prohibir la libertad de expresión o de prensa, entre otras tantas. No obstante, una ley no escrita del sistema, últimamente impone reservas.

Lo afirma Danny Schechter, cineasta independiente, bloguero y crítico. “No hay tolerancia a cualquier desviación de la línea oficial, por muy orgullosos que estemos de la libertad de expresión, aquí en Estados Unidos. Al decir algo incorrecto, uno puede tener problemas como ya ha pasado a muchos artistas, músicos, ahora es Tony.”

El icónico cantante, pacifista y veterano de la Segunda Guerra Mundial Tony Bennett recibió severas críticas por haber sugerido en un programa de radio que Washington provocó los ataques terroristas del 11 de septiembre. Y enseguida ofreció explicaciones extensas en un show televisivo.

“Pido disculpas si mis declaraciones dieron a entender otra cosa fuera de la expresión de mi amor por mi país”, dijo Bennet.

La destacada reportera Helen Thomas que pasó más de medio siglo trabajando en la Casa Blanca, también se vio obligada a pedir disculpas después de decir que los israelíes deberían desocupar la tierra de los palestinos. Pero a diferencia de la estrella musical, ella fue despedida.

“Hoy en día todos pierden su trabajo por decir lo que piensan. Se puede hablar libremente sobre el presidente estadounidense, pero una palabra acerca de Israel te hace automáticamente antisemita”,dijo Thomas.

Y no sólo lo dicho en público sino hasta lo escrito en blogs y diferentes redes sociales le puede costar el puesto a los periodistas.

Después de 20 años en la CNN, la editora de Asuntos de Oriente Medio Octavia Nasr tuvo que abandonar la cadena por comentar en Twitter que respetaba al difunto clérigo de Hezbolá con la ocasión de su muerte.

Para el canciller venezolano, Nicolás Maduro, el impacto de esta herramienta habitual usada dentro de las corporaciones mediáticas, traspasa sus fronteras.

“Enfrentamos una dictadura mediática internacional, si en el mundo existe algo que se pueda denominar dictadura, es lo que las grandes cadenas de televisión y prensa europea y estadounidense imponen”, señala Maduro.

Los grandes medios de comunicación no perdonan términos medios. Y aunque digan adiós tan fácilmente a sus redactores y periodistas por ejercer derechos personales y profesionales, lo más importante es que con ellos, no se despidan también de los principales valores democráticos.


Impiden a estadounidenses consumir ron Havana Club

Publicado en Cubadebate el 29 Septiembre 2011

Cuba denunció hoy que los norteamericanos están impedidos de consumir el ron Selección de Maestros, medalla de Platino en un certamen celebrado recientemente en Chicago, como consecuencia del bloqueo económico, financiero y comercial de EE.UU. contra la Isla.

La prohibición recrudece la agresión que desde casi cinco décadas Washington ejerce contra la nación caribeña, aseguró a la prensa Juan González Escalona, presidente de la Corporación Cuba Ron S.A.

El público de ese país no tiene la culpa de las erradas políticas de las sucesivas administraciones norteamericanas que le impiden degustar esa marca de ron cubana perteneciente a la firma Havana Club, afirmó González Escalona.

Selección de Maestros es considerado como un producto de élite dentro de la categoría Super- Premium y fue presentado el 2010 en la Feria Internacional de La Habana.

En su primer año esperan comercializar más de 30 mil cajas, al contar con una moderna planta productora en el municipio de San José de las Lajas, en la provincia de Mayabeque.

El objetivo del gobierno es evitar que Cuba tenga una presencia comercial en ese país, en el cual se consume el 17 por ciento de la producción mundial del ron tipo Premium o de alta calidad, del cual la Mayor de Las Antillas exporta lotes de primer nivel a otros mercados.

“La imposibilidad de acceder al mercado norteamericano con los rones cubanos, particularmente con la marca líder Havana Club, significa que se ha dejado de vender 2 millones 600 mil cajas de ron, que calculadas al precio promedio de facturación de Havana Club Internacional en el año 2010, representa una afectación económica del orden de 106 millones 132 mil dólares”.

Así expresa el informe que será presentado próximamente por Cuba ante la Asamblea General de las Naciones Unidas octubre próximo, bajo el título: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Actualmente las ventas de Havana Club sobrepasan los 3,8 millones de cajas de nueve litros a nivel mundial, que se distribuyen en más de 148 países.

Se trata de un renglón preferido, sobre todo, en Europa, aunque ya se incorporan consumidores de América, Asia y Oceanía.

(Con información de la AIN)


Chávez viajará a Cuba en octubre para someterse a últimos exámenes médicos

Para el mandatario "estas campañas inhumanas terminan beneficiando al que es atacado" (Foto: Efe)

TeleSUR 30-09-2011

El presidente venezolano, Hugo Chávez, informó este jueves que viajará a Cuba en la segunda quincena de octubre para realizarse unos exámenes de profundidad y conocer cómo terminó el ciclo de tratamiento contra el cáncer que le fue detectado en junio.

“La segunda quincena de octubre me tocan unos exámenes de profundidad en Cuba, para ver el cierre de este ciclo, para ver cómo terminó todo”, informó en una llamada telefónica a la estatal VTV.

El mandatario confirmó que los últimos exámenes de sangre, fragmentarios y tomografías, indican que no hay presencia maligna en su cuerpo.

“La lucha ahorita es lograr que no se reconfigure en cualquier parte del cuerpo, y eso lo vamos logrando con mucha fe, voluntad y el cumplimiento de un tratamiento que está siendo exitoso”, comentó.

Chávez se presentó ante el país más temprano, tirando unas pelotas de softball con el canciller Nicolás Maduro, el ministro de Información, Andrés Izarra y la titular del Despacho de la presidencia, Erika Farías, en las inmediaciones del Palacio de Miraflores (sede de Gobierno).

La actividad sirvió para desmentir la ola de rumores que se desató desde la noche del miércoles tras la publicación de un artículo del diario estadounidense El Nuevo Herald que aseguraba la hospitalización de emergencia del mandatario.

“Eso es parte de una estrategia para tratar de crear la matriz, la idea de que yo estoy muy debilitado, que ando de crisis en crisis por mi salud”, dijo en el contacto telefónico.

Para el mandatario “estas campañas inhumanas terminan beneficiando al que es atacado”, como sucedió con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien también se recuperó de un tumor maligno.

Ante eso expresó al país que “no voy abortar nada, no voy a suspender nada, estaré en el frente de batalla, estaré más cerca, saldré de aquí renovado como un potro”.

Sería una locura estatizar todo

El presidente Chávez informó que su Gobierno no pretende estatizar toda la propiedad privada, porque “sería una locura”, por el contrario invitó a seguir confiando en la nación y se mostró abierto a recibir capitales extranjeros que trabajen responsablemente en la nación.

"Sería una locura, sería inmanejable el país. Nosotros necesitamos de un sector privado responsable. La pequeña propiedad, la mediana propiedad", dijo.

Chávez precisó que si capitales extranjeros desean invertir en la nación son bienvenidos. "Ahí está la Faja del Orinoco. Nosotros no tenemos recursos para desarrollar solos ese gran proyecto", dijo.

El jefe de Estado indicó que el modelo económico venezolano es productivo, diversificado, en el que se impone el interés nacional.


Fiscal que secuestra a René en Miami es viuda de exoficial de Inteligencia militar, que dio nombre a la operación CIA Peter Pan

JEAN-GUY ALLARD
Caroline Heck-Miller, la fiscal que niega a René González el derecho de regresar a Cuba y que rehusó perseguir a Luis Posada Carriles por terrorismo, es viuda de Gene Miller, un exoficial de Inteligencia militar en la guerra de Corea, anticomunista visceral, que el Miami Herald luego reclutó y quien le puso el nombre de Peter Pan a la operación CIA de rapto de niños cubanos.
DICIEMBRE DEL 2001, A LA SALIDA DE LA CORTE DE MIAMI, CAROLINE HECK-MILLER CONVERSA CON EL OTRO FISCAL, GUY LEWIS, Y CASI JUNTO A ELLOS EL TERRORISTA JOSÉ BASULTO.
La vinculación de Carolina Heck con Miller explica gran parte de su comportamiento aparentemente obsesivo contra René y sus compañeros detenidos desde hace más de una década en el sistema carcelario norteamericano, de tan mala fama.
Eugene "Gene" Miller nació el 16 de septiembre de 1920 en Evansville, Indiana, y estudió periodismo en la universidad de ese mismo estado.
Apenas tuvo la oportunidad de sentarse en la sala de redacción del Journal Gazette de Fort Wayne, en 1950, cambió sus planes y se sumó al ejército que lo asignaba —sin duda por sus facultades de redactor— a los llamados Cuerpos de Contrainteligencia (Counter Intelligence Corps –CIC, por sus siglas en inglés). De siniestra fama, esta gestapo militar se dedicaba a buscar y eliminar a "comunistas" tanto en territorio coreano como en las propias filas de la US Army.
Miller ingresó en los CIC cuando conocían una fulgurante expansión, no solo por la guerra sino por el anticomunismo virulento que animaba la llamada comunidad de Inteligencia.
Años después, en 1988, un informe oficial revelaba que los CIC reclutaron masivamente a criminales de guerra y colaboradores nazis en los años de postguerra.
El respetado investigador y profesor Christopher Pyle denunció luego, ante el Congreso federal, cómo mientras se encontraba en el ejército supo que los CIC disponían de 1 500 agentes secretos que se dedicaban, en territorio norteamericano, a observar y reportar detalladamente "cada protesta de más de 20 personas en todo el país".
Apenas tres años después de dejar el ejército, Miller fue contratado por el Miami Herald que, por supuesto, conoció entonces de su carrera en la policía secreta del ejército.
Lo cierto es que Miller gozaba de tanta confianza en ese diario famoso por sus afinidades con los capos más recalcitrantes de la mafia terrorista cubanoamericana, que era uno de los pocos individuos que entraban en la oficina del dueño, Jack Knight, sin tocar. Nada sorprendente, Knight había sido enlace de los servicios militares de inteligencia y de censura durante la Segunda Guerra Mundial.
TAN CONSERVADOR QUE SE AUTOCALIFICABA DE DINOSAURIO
De opiniones ultraconservadoras, se calificaba a sí mismo de "dinosaurio". Durante toda su carrera, sus credenciales hicieron que fuera asignado a una serie de tareas "sensibles", desde el asesinato de John F. Kennedy en Dallas —en el cual se ha demostrado que fueron cómplices cubanoamericanos de Miami—, el criminal tiroteo de la Universidad Estatal de Kent, el secuestro de la heredera Patty Hearst... .
Así fue como se encontró con el dossier de la operación con la cual la CIA "sacó" de Cuba a más de 14 000 niños después de una campaña feroz de desinformación y de terrorismo propagandístico que hizo creer a padres cubanos que iban a ser despojados de la Patria Potestad y que sus niños serían enviados a campamentos de trabajo en la Unión Soviética y podrían regresar convertidos en jabón y carne en conservas.
A principios de los años sesenta, la CIA había tomado el control absoluto de Miami, al crear en esa ciudad su estación JM/WAVE, la más grande del mundo con presupuesto ilimitado, con el único propósito de atacar y destruir a la Revolución cubana por todos los medios.
La CIA nombró Programa de Niños Cubanos No Acompañados a la infame operación, pero fue Miller, en un artículo redactado en 1962, quien la bautizó con evidente cinismo con el nombre de Peter Pan, el niño del cuento infantil quien volaba y no tenía padres.
EL PAPEL CLAVE DE LA VIUDA DEL AGENTE SECRETO
En 1998, el mismo año en que el FBI arresta a los Cinco cubanos a solicitud de capos de la mafia cubanoamericana, se casa con la Fiscal federal Caroline Heck, diplomada de Harvard y madre de un hijo.
Gene Miller se jubiló del Miami Herald en el 2001 y vivía junto a Heck en su domicilio de South Miami hasta su fallecimiento el viernes 17 de junio del 2005, con 76 años de edad.
Caroline Heck-Miller, esposa de un exoficial de inteligencia que se dedicó a "fichar", perseguir y encarcelar a "comunistas" reales o imaginarios, es la fiscal anticomunista que insistió en llevar el caso de los Cinco a juicio, además de ser la que negó el traslado del proceso fuera de Miami y la que desempeñó un papel clave para que los cubanos fueran condenados injustamente a largas sentencias, totalmente fuera de normas.
Como si no fuera suficiente, esta mujer que usa su profesión en cumplir orientaciones de Inteligencia, con celos de agente, fue la que tomó la decisión, a pesar de las solicitudes de sus colegas del Departamento de Justicia, de no presentar cargos penales en agosto del 2005 contra Posada Carriles, quien confiesa y repite no sentir remordimiento alguno por su crímenes terroristas.
La falta de ética de Heck-Miller y la ausencia de imparcialidad y del rigor que exige su profesión, así como su obsesión para que se aplique contra los Cinco cubanos detenidos en EE.UU. un castigo injusto e inhumano, son características de una activista anticubana y corresponden a intereses de Inteligencia.
Así es esta funcionaria que se obsesiona con secuestrar en el más grande santuario terrorista del continente a René González, cuya familia reclama, al cumplir este 7 de octubre la injusta sentencia que le fuera impuesta, la presencia en su hogar de la capital cubana.
Tomado de Granma

Un año después del golpe

Lo salvaron el apoyo manifiesto de cientos de personas que se dirigieron al centro médico para respaldarlo, así como la lealtad de los altos mandos militares, que se enfrentaron con los policías insurrectos para rescatarlo.

Por Mercedes López San Miguel

Tomado de Página 12

Correa da un discurso en el cuartel del ejército en Quito después del levantamiento.

“Mátenme si les da la gana”, dijo un Rafael Correa visiblemente exaltado, conmovido, poniendo literalmente el pecho en las horas de incertidumbre que se vivían hace un año en Ecuador, cuando un levantamiento policial apoyado por un sector del ejército hacía peligrar la democracia del país. Correa afirma haber sido rehén de los uniformados en el hospital de la policía durante diez horas. Lo salvó el apoyo manifiesto de cientos de personas que se dirigieron al centro médico para respaldarlo, así como la lealtad de los altos mandos militares que se enfrentaron con los policías insurrectos para rescatarlo, no sin poder evitar que hubiera víctimas.

Lo que empezó en la mañana del 30 de septiembre como una protesta de un grupo de policías por la quita de unas condecoraciones derivó en una jornada trágica que quedará en la memoria colectiva, con un saldo de diez muertes, aún por esclarecer. Mientras que el gobierno sostiene que ese día ocurrió un intento de golpe de Estado con riesgo de magnicidio, la oposición afirma que se trató de una insubordinación policial por un cambio en los salarios.

Jorge Muñoz Sánchez, subdirector de la Academia Nacional de Historia de Ecuador, adscribe a la versión del oficialismo. “El 30-S fue un intento de golpe de Estado. Lo curioso es que se buscó aprovechar una tradición que en Ecuador se dio en los años ’90: la caída de los gobiernos por la presión del pueblo en la calle. Sucedió con Abdalá Bucaram, con Jamil Mahuad, con Lucio Gutiérrez. Los golpistas creyeron que la población iba a reaccionar en contra de Correa. Pero ocurrió lo contrario: la gente salió espontáneamente a brindarle su apoyo. La reacción popular descalabró el golpe”, dijo Muñoz a Página/12 en Buenos Aires, en donde participó de las II Jornadas de Historia en el Centro Cultural de la Cooperación.

Muñoz señala que otro de los factores que impidió que prosperase la asonada fue que hubiera imágenes que registraran en vivo los acontecimientos. “A las 9 de la mañana, el presidente se dio cuenta de que había un golpe en marcha, entonces ordenó la cadena nacional para que las radios y las emisoras de televisión transmitieran lo que estaba pasando. A los golpistas les falló el control de la información.”

Jenny Londoño López, socióloga de la Universidad Central de Ecuador, agrega un elemento que –dice– no mencionan los diarios opositores. “Correa les quitó a los policías el manejo que tenían del tránsito, allí donde ganaban más dinero por el cobro de coimas. Ese es el descontento más grande. En el tiempo que pasó se ha ido destejiendo una serie de mentiras sobre lo sucedido. La mayoría de la prensa decía que no había habido ningún intento de golpe, hasta se llegó a decir que el gobierno había montado todo esto para asegurarse en el poder.”

Un año después de la jornada trágica, los familiares de las víctimas expresan su frustración por la falta de avances en el esclarecimiento de lo sucedido. Cinco civiles murieron en Guayaquil por la violencia desatada porque la policía no salió a patrullar, mientras que en Quito murieron un civil, dos policías y dos militares en los enfrentamientos entre los uniformados sublevados y los militares leales al gobierno. Aquel 30 de septiembre, el estudiante universitario Juan Pablo Bolaños, al igual que cientos de personas, acudió al centro médico bajo la consigna de salvar al presidente. Olga Fernández criticó la lentitud de la investigación sobre la muerte de su hijo. “Me siento disconforme porque no han hecho nada”, dijo a la televisión pública local. En la reconstrucción de los hechos la semana pasada, en la que participaron el fiscal y testigos, se concluyó que las balas que alcanzaron a Bolaños provenían de la sede del regimiento de Quito, contiguo al hospital y epicentro del levantamiento. Bolaños murió en medio del enfrentamiento entre policías y militares.

Por lo sucedido el 30-S fueron condenados nueve policías, seis de ellos miembros de la escolta legislativa que impidieron que los asambleístas celebraran un pleno y otros tres que estuvieron presentes en el regimiento de Quito durante la revuelta. La Justicia absolvió al entonces director del hospital policial, César Carrión, y al ex coronel Fidel Araujo, considerado por el gobierno uno de los instigadores del levantamiento. Otro de los instigadores, según Correa, habría sido el ex presidente Lucio Gutiérrez. Pero Gutiérrez no tuvo que presentarse ante un tribunal.

El asambleísta opositor César Montúfar denunció que mientras que se procesó a los policías que estuvieron implicados en la sublevación, no hay “un solo acusado o detenido por los muertos” del 30-S. En ese sentido apostó para que una instancia internacional como el Alto Comisionado para las Naciones Unidas para los Derechos Humanos realice una investigación que permita esclarecer los hechos. El presidente afirmó a la cadena Telesur que no se opondría. “No tengo ningún problema que venga una comisión internacional a investigar los hechos del 30 de septiembre, molesta la hipocresía de la oposición.”

Un año después quedan interrogantes sin responder. Como, por ejemplo, por qué una parte de los indígenas, base electoral del gobierno, apoyó el levantamiento. O por qué el ejército no intervino antes. “El rescate al presidente demoró. Debió haberse hecho antes. Los militares dicen que esperaron que cayera la noche para actuar y operar de mejor manera. Yo creo que especularon un poco a ver bien para dónde se inclinaban”, señala Muñoz. Si hay por lo menos dos versiones de lo ocurrido, también son dos los modos de recordar la fecha. El oficialismo convocó a un acto por el “Día en que triunfó la democracia”; la oposición no se va a manifestar.

mercelopez@pagina12.com.ar


El nuevo "sistema-mundo"

Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique - Octubre 2011
Cuando se acaban de cumplir diez años desde los atentados del 11 de septiembre y tres años desde la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema-mundo”?
La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”...
Hay una falta de visibilidad general. Acontecimientos imprevistos irrumpen con fuerza sin que nadie, o casi nadie, los vea venir. Si gobernar es prever, vivimos una evidente crisis de gobernanza. Los dirigentes actuales no consiguen prever nada. La política se revela impotente. El Estado que protegía a los ciudadanos ha dejado de existir. Hay una crisis de la democracia representativa: “No nos representan”, dicen con razón los “indignados”. La gente constata el derrumbe de la autoridad política y reclama que ésta vuelva a asumir su rol conductor de la sociedad por ser la única que dispone de la legitimidad democrática. Se insiste en la necesidad de que el poder político le ponga coto al poder económico y financiero. Otra constatación: una carencia de liderazgo político a escala internacional. Los líderes actuales no están a la altura de los desafios.
Los países ricos (América del Norte, Europa y Japón) padecen el mayor terremoto económico-financiero desde la crisis de 1929. Por primera vez, la Unión Europea ve amenazada su cohesión y su existencia. Y el riesgo de una gran recesión económica debilita el liderazgo internacional de Norteamérica, amenazado además por el surgimiento de nuevos polos de poderío (China, la India, Brasil) a escala internacional.
En un discurso reciente, el Presidente de Estados Unidos anunció que daba por terminadas “las guerras del 11 de septiembre”, o sea las de Irak, de Afganistán y contra el “terrorismo internacional” que marcaron militarmente esta década. Barack Obama recordó que “cinco millones de Americanos han vestido el uniforme en el curso de los últimos diez años”. A pesar de lo cual no resulta evidente que Washington haya salido vencedor de esos conflictos. Las “guerras del 11 de septiembre” le costaron al presupuesto estadounidense entre 1 billón (un millón de millones) y 2,5 billones de dólares. Carga financiera astronómica que ha tenido repercusiones en el endeudamiento de Estados Unidos y, en consecuencia, en la degradación de su situación económica.
Esas guerras han resultado pírricas. En cierta medida, finalmente, Al Qaeda se ha comportado con Washington de igual modo que Reagan lo hizo con respecto a Moscú cuando, en los años 1980, le impuso a la URSS una extenuante carrera armamentística que acabó agotando al imperio soviético y provocando su implosión. El “desclasamiento estratégico” de Estados Unidos ha empezado.
En la diplomacia internacional, la década ha confirmado la emergencia de nuevos actores y de nuevos polos de poder sobre todo en Asia y en América Latina. El mundo se “desoccidentaliza” y es cada vez más multipolar. Destaca el rol de China que aparece, en principio, como la gran potencia en ciernes del siglo XXI. Aunque la estabilidad del Imperio del Medio no está garantizada pues coexisten en su seno el capitalismo más salvaje y el comunismo más autoritario. La tensión entre esas dos fuerzas causarà, tarde o temprano, una fractura. Pero, por el momento, mientras declina el poderío de Estados Unidos, el ascenso de China se confirma. Ya es la segunda potencia economica del mundo (por delante de Japón y Alemania). Además, por la parte importante de la deuda estadouninese que posee, Pekín tiene en sus manos el destino del dólar...
El grupo de Estados gigantes reunidos en el BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) ya no obedece automáticamente a las consignas de las grandes potencias tradicionales occidentales (Estados Unidos, Reino Unido, Francia) aunque éstas se sigan autodesignando como “comunidad internacional”. Los BRICS lo han demostrado recientemente en las crisis de Libia y de Siria oponiéndose a las decisiones de las potencias de la OTAN y en el seno de la ONU.
Decimos que hay crisis cuando, en cualquier sector, algún mecanismo deja de pronto de funcionar, empieza a ceder y acaba por romperse. Esa ruptura impide que el conjunto de la maquinaria siga funcionando. Es lo que está ocurriendo en la economía desde que estalló la crisis de las sub-primes en 2007.
Las repercusiones sociales del cataclismo económico son de una brutalidad inédita: 23 millones de parados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres… Los jóvenes aparecen como las víctimas principales. Por eso, de Madrid a Tel Aviv, pasando por Santiago de Chile, Atenas y Londres, una ola de indignación levanta a la juventud del mundo.
Pero las clases medias también están asustadas porque el modelo neoliberal de crecimiento las abandona al borde del camino. En Israel, una parte de ellas se unió a los jóvenes para rechazar el integrismo ultraliberal del Gobierno de Benjamín Netanyahu.
El poder financiero (los “mercados”) se ha impuesto al poder político, y eso desconcierta a los ciudadanos. La democracia no funciona. Nadie entiende la inercia de los gobiernos frente a la crisis económica. La gente exige que la política asuma su función e intervenga para enderezar los entuertos. No resulta fácil; la velocidad de la economía es hoy la del relámpago, mientras que la velocidad de la política es la del caracol. Resulta cada vez más dificil conciliar tiempo económico y tiempo político. Y también crisis globales y gobiernos nacionales.
Los mercados financieros sobrerreaccionan ante cualquier información, mientras que los organismos financieros globales (FMI, OMC, Banco Mundial, etc.) son incapaces de determinar lo que va a ocurrir. Todo esto provoca, en los ciudadanos, frustración y angustia. La crisis global produce perdedores y ganadores. Los ganadores se encuentran, esencialmente, en Asia y en los países emergentes, que no tienen una visión tan pesimista de la situación como la de los europeos. También hay muchos ganadores en el interior mismo de los países occidentales cuyas sociedades se hallan fracturadas por las desigualdades entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres.
En realidad, no estamos soportando una crisis, sino un haz de crisis, una suma de crisis mezcladas tan intimamente unas con otras que no conseguimos distinguir entre causas y efectos. Porque los efectos de unas son las causas de otras, y asi hasta formar un verdadero sistema. O sea, nos enfrentamos a una crisis sistémica del mundo occidental que afecta a la tecnología, la economía, el comercio, la política, la democracia, la guerra, la geopolítica, el clima, el medio ambiente, la cultura, los valores, la familia, la educación, la juventud, etc.
Vivimos un tiempo de “rupturas estratégicas” cuyo significado no comprendemos. Hoy, Internet es el vector de la mayoría de los cambios. Casi todas las crisis recientes tienen alguna relación con las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. Los mercados financieros, por ejemplo, no serían tan poderosos si las órdenes de compra y venta no circulasen a la velocidad de la luz por las autopistas de la comunicación que Internet ha puesto a su disposición. Más que una tecnología, Internet es pues un actor de las crisis. Basta con recordar el rol de WikiLeaks, Facebook, Twitter en las recientes revoluciones democráticas en el mundo árabe.
Desde el punto de vista antropológico, estas crisis se están traduciendo por un aumento del miedo y del resentimiento. La gente vive en estado de ansiedad y de incertidumbre. Vuelven los grandes pánicos ante amenazas indeterminadas como pueden ser la pérdida del empleo, los choques tecnológicos, las biotecnologías, las catástrofes naturales, la inseguridad generalizada... Todo ello constituye un desafio para las democracias. Porque ese terror se transforma a veces en odio y en repudio. En varios países europeos, ese odio se dirige hoy contra el extranjero, el inmigrante, el diferente. Está subiendo el rechazo hacia todos los “otros” (musulmanes, gitanos, subsaharianos, “sin papeles”, etc.) y crecen los partidos xenófobos.
Otra grave preocupación planetaria: la crisis climática. La conciencia del peligro que representa el calentamiento general se ha extendido. Los problemas ligados al medio ambiente se están volviendo altamente estratégicos. La próxima Cumbre mundial del clima, que tendrà lugar en Rio de Janeiro en 2012, constatarà que el número de grandes catástrofes naturales ha aumentado así como su carácter espectacular. El reciente accidente nuclear de Fukushima ha aterrorizado al mundo. Varios gobiernos ya han dado marcha atrás en materia de energía nuclear y apuestan ahora –en un contexto marcado por el fin próximo del petróleo– por las energías renovables.
El curso de la globalización parece como suspendido. Se habla cada vez más de desglobalización, de descrecimiento... El péndulo había ido demasiado lejos en la dirección neoliberal y ahora prodría ir en la dirección contraria. Ya no es tabú hablar de proteccionismo para limitar los excesos del libre comercio, y poner fin a las deslocalizaciones y a la desindustrialización de los Estados desarrollados. Ha llegado la hora de reinventar la política y de reencantar el mundo.

¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos se niega a entregar las imágenes satelitales del 24 de febrero de 1996?

¿Por qué los medios de comunicación norteamericanos hacen silencio ante un hecho tan escandaloso?

Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos, presentó su solicitud de Habeas corpus sobre la base de nuevas evidencias.
El caso de Gerardo, condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión, es altamente significativo del empeño de los distintos Gobiernos norteamericanos en demostrar que no están dispuestos a revisar lo ya juzgado, por más que surjan múltiples evidencias de que se ha apelado a métodos ilegales para condenar a los detenidos.
Richard Klugh, miembro del equipo de defensa de los Cinco, ha denunciado que el Gobierno norteamericano todavía se resiste a presentar la evidencia documental que se le reclama, donde puede conocerse claramente lo que pasó exactamente con las avionetas derribadas el 24 de febrero de 1996, e impide una vía hacia una defensa correcta de Gerardo.
También en una reciente conferencia, Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional, explicó que el gobierno de Estados Unidos ha mantenido invisibles las imágenes de satélite que celosamente guarda sobre el incidente del 24 de febrero de 1996. No permitió que las vieran hace 15 años los investigadores de la Organización de Aviación Civil Internacional, se negó a presentarlas al Tribunal de Miami y ahora reitera su negativa ante la demanda de la defensa de Gerardo.
Tan obvia y sospechosa es su actitud de impedir que otros vean las pruebas que solo conoce Washington que, en su dilatado alegato de 123 páginas y tres anexos contra Gerardo, apenas aluden al asunto en un torcido párrafo de cinco líneas.
Alarcón, que fue el representante de Cuba ante aquella reunión de la OACI en 1996, recordó que ningún tribunal de Estados Unidos tenía jurisdicción sobre el incidente del 24 de febrero de aquel año, salvo que hubiese ocurrido en el espacio internacional. La investigación realizada por la OACI reveló algo sorprendente. Pese a estar advertidas de antemano por su Gobierno, las estaciones de radar norteamericanas, o no registraron el suceso u ofrecieron datos contradictorios o destruyeron esos datos. La única "prueba" suministrada por las autoridades estadounidenses es el testimonio del capitán de un navío que opera, ¿casualmente?, desde Miami y, según nuevos datos, los dueños estuvieron vinculados como contribuyentes financieros a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).
De ahí el interés, primero de la OACI y luego de la defensa de Gerardo por las imágenes satelitales. El Gobierno norteamericano nunca negó la existencia de esas imágenes, admitió tenerlas, pero lleva quince años prohibiendo que alguien más pueda verlas.
¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos se niega a entregar esas imágenes satelitales? ¿Por qué los medios de comunicación norteamericanos hacen silencio ante un hecho tan escandaloso?


jueves, 29 de septiembre de 2011

EVO: LA CARRETERA Y EL ENTORNO

Jorge Gómez Barata

No es una historia sino una metáfora inédita que alude al drama de los líderes latinoamericanos, llamados populistas. Lázaro Cárdenas, Getulio Vargas, Juan Domingo Perón y ahora Evo Morales y otros viven la experiencia. He desempolvado algunos párrafos que describen la paradoja:

EL MANDATARIO (fragmento)

“En América Latina, reino de la arbitrariedad política, cíclicamente asumen el poder ruidosos redentores; gentiles benefactores más parecidos a su tiempo que a sus padres que resultan de irrepetibles circunstancias y de contradictorias influencias ideológicas: ilustrados, católicos, filos socialistas, a veces anticomunistas y críticos de los gringos, carecen de fijador. Cuando aparece uno diferente nos enteramos enseguida porque los americanos comienzan a conspirar.

No importa si son generales o doctores, dictadores o demócratas, civiles o militares; violentos o persuasivos, los gobernantes populistas, ganan las guerras y pierden la paz. Demonizados o idolatrados presionan la historia enarbolando consignas maximalistas, plataformas patrióticas y discursos nacionalistas, arrean a los pueblos por atajos, gobernándolos a partir de particulares convicciones morales, caprichosos códigos de ética, y estilos paternalistas.

Algunos de ellos acaparan segmentos en la vida de países de dimensiones indostánicas, inopia africana, carácter caribeño, cultura pseudo europea, historia latinoamericana e ínfulas gringas. Tal fue el entorno geográfico y el contexto cultural, diverso y mestizo e inequívocamente mediocre, en el cual gobernó El Mandatario.

“La geografía de aquella tierra contiene todos los climas, accidentes y maravillas. Las riquezas son inmensas y la pobreza extrema. Quinientos años después el oro, la plata y el petróleo abundan todavía. Las maderas preciosas se queman para que los árboles dejen ver el bosque y los pastos, en lugar de alimentarlas, ahogan a las reses. Todo nace y reverdece en las feraces tierras de la coca. Del mundo real–maravilloso, nos tocó lo real.”

La larga historia de turbulencias, dinastías e interregnos comenzó cuando llegó el Almirante. Nos quedamos sin pasado, cultura ni tradiciones. Todo comenzó de nuevo. Como éramos muy pocos, trajeron a otros que llegaron con lo único que no podían quitarles: lengua, música, ídolos, fantasías, angustias y frustraciones. Desde entonces fuimos: blancos, indios, negros, moros, amarillos, cholos y mulatos. Con todo a cuesta y arcilla de los tiempos, modelamos, lo que llamamos Nación: un ornitorrinco de coral, varado en el olvido.

Al crecer, todo nos pareció injusto, certidumbre a la que llamamos, toma de conciencia. Tratamos de corregir la historia; la independencia fue el camino. Cuando tuvimos bandera, no teníamos país, sino un calendario lleno de efemérides patrias que aluden batallas inolvidables que nadie recuerda y panteones nacionales poblado por héroes inmortales, curiosamente, todos muertos.

Algo se había logrado, teníamos conciencia nacional aunque no naciones; tratamos de crearlas. Ya no éramos de todas partes, sino de aquí y algún literato en estado de gracia, creó una bella expresión. “La unidad de lo diverso”. Era falso: unidad nunca hubo y la diversidad resultó demasiada. Sucedió lo que tenía que suceder: con el Mandatario los de abajo llegaron al poder. Recuerdo su primer discurso:

“El país se etiopiza: los pobres se vuelven indigentes y la clase media se empobrece”. Convocó al Consejo de Ministros. Fue categórico:

─Hay que recoger a los niños de la calle.

─De acuerdo –dijo un ministro– ¿Quién lo hace?

─Excelente idea –se pronunció otro– ¿Dónde los metemos?

─Bárbaro –exclamó un tercero– ¿Quién tiene presupuesto para eso?

Pasaron a otro punto.

─Tenemos 30 % de desempleo, hay que dar trabajo.

─Muy bien –dijo un ministro– para eso hace falta generar empleos que, en lugar de crecer, se reducen. Si atraemos capital extranjero, en diez años restaremos un dígito.

─Excelente idea –dijo el ministro de finanzas– para eso se necesita triplicar los impuestos, recortar la seguridad social y reducir el gasto público. —En ese caso aclaró el del Interior— Hay que comprar equipamiento anti motines.

El Consejo de Ministros no tomó ningún acuerdo y Él perdió la inocencia.

El embajador americano lo aconsejó:

—“Vaya a Washington”.

Fue y le recomendaron hablar con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Con mil amores le prestaban 5 000 millones; cuatro de los cuales se emplearían en pagar lo que ya debía y el resto serviría para aplicar un programa de dolarización. Regresó con las manos vacías y nunca más creyó en el embajador americano.

Se fue a Europa y reclamó la plata de Potosí, el oro de México y del Perú, las maderas, las pieles y los salarios, las prestaciones dejadas de abonar a los esclavos, se burlaron.

Siguió adelante y comprobó que acabar con los ricos no elimina a los pobres. Encontró una firma interesada en las maderas del bosque tropical; se opusieron los ecologistas. No pudo represar los ríos para producir electricidad porque los países aguas abajo, protestaron. Propuso comercializar pieles de pumas, iguanas y yacarés, así como plumas de cotorra, mas los europeos boicotearon el proyecto.

Quiso avanzar con la petroquímica, pero le advirtieron que era necesario mantener limpio el aire. Polemizó argumentando que el aire no es más importante que quienes lo respiran, pero fue vencido y así se enteró que allá, en el Primer Mundo, donde se elabora el nuevo pensamiento y los mendigos tienen alto el colesterol, las boas son más importantes que los niños.

Así llegó a los cien días. El Parlamento declaró terminada la luna de miel y lo interpeló. Los pobres no lo amaban y los ricos lo odiaban. Muchos pobres se aliaron a los ricos, ningún rico se alió con los pobres.

El ejército estaba inquieto, los empresarios aplicaban la retranca, los trabajadores iban a la huelga y los curas oraban para devolver la cordura al país, los bonzos sindicales culpaban al gobierno, y la corrupción era indetenible. Era acompañado, no apoyado, bien elogiado y mal defendido.

Se dejó provocar y se radicalizó, cada paso adelante era otro clavo en su ataúd; no obstante siguió adelante porque comprendió que: “Quien no lo cambia todo, no cambia nada”.

La Habana, 29 de septiembre de 2011