miércoles, 15 de diciembre de 2010

AMENAZAS NO CONVENCIONALES

Jorge Gómez Barata

Los ataques del 11/S revelaron una de las más sorprendes características de la era global: los imperios y las superpotencias pueden ser amenazados, atacados y quién sabe si derrotados, no sólo por otras potencias, sino por pequeñas organizaciones terroristas, incluso por individuos aislados. Aunque por motivaciones y con efectos diferentes, Osama bin-Laden y Julián Assange han causado a Estados Unidos daños como ningún otro rival les había ocasionado nunca.

Lo característico de esas nuevas amenazas, motivadas por acumulación de resentimientos anti norteamericanos y favorecidas por la tecnología, las facilidades para las comunicaciones, las posibilidades para obtener armas y explosivos y para trasegar electrónicamente grandes cantidades de dinero, es que pueden provenir de cientos o miles de agresores a los cuales es difícil ripostar.

Bin Laden y Al-Qaeda obligaron a modificar patrones de comportamiento que afectaron a la sociedad norteamericana, hicieron que se dictaran leyes represivas, influyeron en la agresión de Estados Unidos a Irak, lo empujaron a la guerra contra Afganistán y están a punto de provocar un conflicto de grandes proporciones en Pakistán sin que la organización terrorista ni su líder hayan sufrido daño alguno y sin que el peligro que representan haya sido neutralizado.

Hasta el momento y debido al modo como Estados Unidos y otros países encaran esas amenazas, un solo individuo, con costos muy bajos y riesgos mínimos, valiéndose de recursos elementales es capaz de aterrorizar a una urbe como Nueva York, paralizar grandes aeropuertos o detener los trabajos del Congreso norteamericano. La vulnerabilidad de los objetivos y la escasa exposición de los nuevos atacantes han desconcertado a los expertos que no logran articular una respuesta eficaz o creíble.

Una de las explicaciones de esas situaciones reside en que la estructura de las grandes urbes, la mayoría de la cuales fueron trazadas y edificadas hace siglos y los estándares de la vida urbana en países de tradiciones liberales no fueron concebidos para lidiar con amenazas de esa índole. En el pasado, al diseñar ciudades e instalaciones los arquitectos e ingenieros tomaban en cuenta peligros relacionados con fenómenos naturales, accidentes, ladrones e intrusos pero nunca contra ataques con aviones de pasajeros, bombas sucias o mini bombas nucleares.

Las nuevas amenazas no están dirigidas contra soldados armados y parapetados ni retan a las defensas antiaéreas estratégicas, sino que ponen en peligro a mercados, hoteles de lujo, aeropuertos, puentes elevados, incluso centrales nucleares. Ninguna de ellas fue construida bajo la perspectiva de tales amenazas. Así ocurre también con los servicios de INTERNET, correo electrónico y convencional, transmisiones de radio y televisión, zonas de estacionamiento, el tránsito vehicular y los aviones de pasajeros.

Frente al 11/S a Bush y a sus colaboradores y estrategas les faltó visión política e imaginación para aquilatar la naturaleza no convencional y los peligros de las nuevas amenazas, respondiendo de modo tradicional a sucesos extraordinarios, cosa que Barack Obama no ha podido enmendar.

Aunque de naturaleza diferente, el caso de Wikileaks plantea una confrontación decisiva en un terreno hasta hace poco inimaginable y donde nadie era más fuerte ni contaba con más recursos y expertos que los Estados Unidos: la propaganda.

Aunque está por ver qué ocurrirá, difícilmente los Estados Unidos, jaqueados por un hombre solo, desarmado y totalmente desconocido puedan librar una batalla jurídica contra Julián Assange que no ha tirado una piedra, ni ha forzado ninguna caja de seguridad. En cualquier caso el hacker australiano podrá contar con millones de partidarios y defensores y estará protegido por un argumento emblemático de los norteamericanos: la libertad de prensa.

Seguramente los expertos en técnicas de seguridad del Pentágono y del Departamento de Estado, avezados en la lucha contra espías e intrusos y preparados para lidiar con traidores e infiltrados, nunca pudieron suponer que alguien pudiera sustraer casi un millón de documentos sin portar siquiera un maletín ni destruir edificios emblemáticos de Nueva York, sin bombas ni aviones militares. Son los tiempos.

La Habana, 15 de diciembre de 2010

Médicos cubanos en lucha contra el cólera en Haití

JUAN DIEGO NUSA PEÑALVER, ENVIADO ESPECIAL

El cólera es una de las enfermedades más antiguas del hombre. Aunque no hay consenso respecto del origen del término, existen referencias de Hipócrates (400 a.n.e) y en sánscrito (lengua clásica de la India) en Sushruta Samhita (400-500 a.n.e).

Datos fehacientes de la ocurrencia de cólera no estuvieron disponibles hasta 1817, cuando aconteció la primera pandemia documentada en Asia.

EN PUERTO PRÍNCIPE, 1,5 MILLONES DE DESPLAZADOS DEL TERREMOTO SE HACINAN EN MALTRECHAS CASAS DE CAMPAÑA, SIN SERVICIOS BÁSICOS DE ALCANTARILLADO Y RECOGIDA DE DESECHOS SÓLIDOS.

Los países latinoamericanos y caribeños se vieron libres de esta enfermedad en más de un siglo hasta que hizo su aparición en 1991 en Perú. Se extendió en esa ocasión a 16 países del Hemisferio Occidental.

Hoy la tenemos de vuelta en la vecina Haití, generada por una cepa importada, el vibrión colérico 01, biotipo El Tor, serotipo Ogawa, la misma de 1991 en Perú, y que en esta oportunidad se propagó desde la base nepalí de las fuerzas de la ONU (MINUSTAH) asentada en la ciudad de Mirebalais, del departamento Centro, uno de los territorios más castigados por la epidemia.

El doctor Félix Ponce Cárdenas, epidemiólogo de la Brigada Médica Cubana (BMC) recuerda muy bien aquel 15 de octubre de este año en que comienzan a acudir al Hospital Comunitario de Referencia de Mirebalais, del Proyecto Cuba-Venezuela, que además es sitio centinela para la vigilancia de enfermedades infecto contagiosas y transmisibles, atendido por cooperantes sanitarios cubanos, pacientes con una enfermedad diarreica acuosa con una elevada virulencia y toxigenidad, cuya fuente de contaminación partió del río Artibonite. Se reportaron cuatro fallecidos en ese momento. Le cabe a la BMC el mérito de haber dado la señal de alarma el 18 de octubre.

"A partir de ahí se estableció como estrategia de trabajo de la Brigada una alerta epidemiológica, específicamente para ese departamento, intensificándose la vigilancia de las enfermedades y haciéndola extensiva al resto del país", paso invaluable que salvó de la muerte a muchos haitianos.

Acotó el doctor Ponce que se constituyó un equipo de trabajo integrado por epidemiólogos, microbiólogos y especialistas en control de vectores entre personal cubano y haitiano para hacer una evaluación en el terreno de lo que estaba sucediendo.

Desde la sala situacional de salud del Ministerio de Salud y Población de Haití (MSPP-H), nuestro interlocutor, quien tiene una maestría en Higiene y Epidemiología, junto a otros especialistas y expertos del Instituto de Medicina Tropical (IPK) Pedro Kourí, ha seguido día a día la evolución de esta peligrosa enfermedad, que ha contagiado hasta el presente a 104 614 personas, de las cuales ya han fallecido 2 323.

Explicó que se tomaron una serie de muestras en los enfermos y se enviaron al Laboratorio Nacional de Salud, cuyos resultados confirmaron que se trataba de cólera.

En la batalla frontal contra esta letal epidemia, el pueblo haitiano ha contado con el respaldo solidario de Cuba, representada en sus 1 085 trabajadores de la salud (incluidos 13 epidemiólogos) miembros del Programa Integral de Salud (PIS) y del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve.

Manifiesta que uno de los focos de atención está en Puerto Príncipe, la capital, a la que el devastador terremoto del 12 de enero destruyó sus redes del acueducto y alcantarillado. "Aquí pululan aguas albañales por doquier, se amontonan muchos micro vertederos de basura, mientras la población (como en todo el país) tiene baja percepción de la enfermedad y mala cultura sanitaria".

No puede olvidarse que en la principal urbe haitiana se hacinan en 1 331 campamentos 1,5 millones de desplazados del destructor sismo, y viven en pésimas condiciones higiénicas y sanitarias.

"Te diría que estamos enfrentando un momento bien difícil, bien crítico, la epidemia sigue avanzando. Hacemos todo lo posible por cortar la vía de transmisión y sobre todo salvar vidas".


Reflexiones del Compañero Fidel: El imperio en el banquillo de los acusados

Julian Assange, un hombre que hace varios meses muy pocos conocían en el mundo, está demostrando que el más poderoso imperio que ha existido en la historia podía ser desafiado.

El audaz desafío no provenía de una superpotencia rival; de un Estado con más de cien armas nucleares; de un país con cientos de millones de habitantes; de un grupo de naciones con enormes recursos naturales, de los cuales Estados Unidos no podía prescindir; o de una doctrina revolucionaria capaz de estremecer hasta los cimientos al imperio que se basa en el saqueo y la explotación del mundo.

Era solo una persona que apenas se había oído mencionar en los medios de prensa. Aunque es ya famoso, poco se conoce de él, excepto la muy publicitada imputación de relaciones amorosas con dos damas, sin la debida precaución en los tiempos del VIH. No se ha escrito todavía un libro sobre su origen, su educación, o sus ideas filosóficas y políticas.

No se conocen, incluso, las motivaciones que lo condujeron al contundente golpe que propinó al imperio. Solo se sabe que moralmente lo ha puesto de rodillas.

La agencia de noticias AFP informó hoy que el “creador de Wikileaks seguirá en prisión pese a obtener libertad bajo fianza [...] pero deberá permanecer entre rejas hasta que se resuelva la apelación presentada por Suecia, país que reclama su extradición por presuntos delitos sexuales.”

“…la abogada que representa al Estado sueco, [...] anunció su intención de apelar la decisión de liberarlo.”

“…el juez Riddle estableció como condiciones el pago de una fianza de 380.000 dólares, el uso de un brazalete electrónico y el cumplimiento de un toque de queda.”

El propio despacho informó que en caso de ser liberado “…deberá residir en una propiedad de Vaughan Smith, su amigo y presidente del Frontline Club, el club de periodistas de Londres donde Wikileaks tiene establecido desde hace semanas su cuartel general…”

Assange declaró: “‘Mis convicciones no vacilan. Me mantengo fiel a los ideales que he expresado. Si algo ha hecho este proceso, ha sido aumentar mi determinación de que estos son verdaderos y correctos’…”

El valiente y brillante cineasta norteamericano Michael Moore declaró que ha ofrecido a Wikileaks su página web, sus servidores, sus nombres de dominio y todo lo que pueda proporcionarle para “…’mantener Wikileaks vivo y próspero mientras sigue trabajando para exponer crímenes que se tramaron en secreto y se cometieron en nuestro nombre y con nuestros dólares destinados a impuestos’…”

Assange, afirmó Moore, “está sufriendo ‘un ataque tan despiadado’ [...] ‘porque ha avergonzado a quienes han ocultado la verdad’.”

“…’independientemente de que Assange sea culpable o inocente [...] tiene derecho a que se pague su fianza y a defenderse’. [...] ‘me he unido -por ello- a los cineastas Ken Loach y John Pilger y a la escritora Jemima Jan y he ofrecido dinero para la fianza’.”

La contribución de Moore se elevó a 20 mil dólares.

El barraje del gobierno norteamericano contra Wikileaks ha sido tan brutal que, según sondeos de ABC News/Washington Post, dos de cada tres estadounidenses quieren llevar a Assange ante los tribunales de Estados Unidos por haber divulgado los documentos. Nadie se ha atrevido, en cambio, a impugnar las verdades que contienen.

No se conocen detalles del plan elaborado por los estrategas de Wikileaks. Se sabe que Assange distribuyó un volumen importante de comunicaciones a cinco grandes transnacionales de la información, que en este momento poseen el monopolio de muchas noticias, algunas de ellas tan extremadamente mercenarias, reaccionarias y pro fascistas como la española PRISA y la alemana Der Spiegel, que las están utilizando para atacar a los países más revolucionarios.

La opinión mundial seguirá de cerca todo lo que ocurra en torno a Wikileaks.

Sobre el gobierno derechista sueco y la mafia guerrerista de la OTAN, que tanto gustan de invocar la libertad de prensa y los derechos humanos, caerá la responsabilidad de que se pueda conocer o no la verdad sobre la cínica política de Estados Unidos y sus aliados.

Las ideas pueden ser más poderosas que las armas nucleares.














Fidel Castro Ruz

Diciembre 14 de 2010

9 y 34 p.m.