lunes, 8 de noviembre de 2010

Convocado el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

Publicado el 8 Noviembre 2010

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, dió a conocer hoy, en el Acto por el Décimo Aniversario de la firma del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, el acuerdo del Buró Político del Partido Comunista de Cuba de convocar a su VI Congreso en la segunda quincena del mes de abril de 2011, en ocasión del aniversario 50 de la Victoria de Playa Girón.

El tema principal del evento partidista será el análisis de la actualización del modelo económico y social del país.

Previo a la cita habrá un proceso de debate popular que se desarrollará desde el 1 de diciembre de 2010 hasta el 28 de febrero de 2011, a partir de un documento base sobre los lineamientos políticos y sociales del país, el cual comenzará a venderse desde mañana en todos los estanquillos de periódico al precio de un peso.

Raúl también anunció que a finales del 2011 tendrá lugar la I Conferencia Nacional del Partido para analizar temas internos de la organización y otros asuntos de importancia nacional.


Venezuela y Cuba extienden convenio integral de cooperación hasta 2020

El convenio fue relanzado en el acto de conmemoración del décimo aniversario de fortalecimiento de relaciones diplomáticas (Foto: teleSUR)

TeleSUR _ Hace: 39 minutos

El presidente de Cuba, Raúl Castro y su par venezolano, Hugo Chávez, extendieron este lunes el Convenio Integral de Cooperación Binacional hasta 2020, en el acto que conmemora la primera década de relaciones estratégicas entre ambas naciones, acordadas el 30 de octubre de 2000.

Desde La Habana, el gobernante cubano precisó los beneficios económicos y sociales que se han procurado los dos pueblos. Explicó que este convenio es una de "las bases fundamentales para la hermandad entre Venezuela y Cuba" y que estos países son el ejemplo de como deben actuar las naciones hermanas.

"Nos encaminamos bajo un nuevo tipo de relación que permitirá mayor ordenamiento y que constituye un importante paso a complementar un perfeccionamiento en áreas de infraestructura, recursos existentes de ambos países y voluntades políticas de ambos gobiernos", precisó.


La ratificación del convenio fue confirmada por el presidente Chávez, quien alabó el relanzamiento de las relaciones entre Caracas - La Habana, que contribuyen con la construcción del socialismo en la región.


"Hoy estamos aquí (...) hemos trabajado y hemos relanzado el plan de cooperación 2010 - 2020 que será una década de grandes avances en la construcción del Socialismo y en la independencias de América Latina", explicó.

El líder venezolano resaltó la batalla económica que Cuba debe librar por el bloqueo impuesto por Estados Unidos (EE.UU.).

''Cuba es un ejemplo de consecuencia revolucionaria (...) hemos estado todos estos meses siguiendo desde Caracas la batalla económica, integral que viene dando la Revolución Cubana'', dijo.

El mandatario venezolano agregó también que ''más allá de la ideología y de los procesos de cada país está la necesidad geopolítica de la unión''.

Raúl Castro también manifestó que las relaciones cubano-venezolanas están basadas en los principios de solidaridad, cooperación, complementariedad, reciprocidad, sustentabilidad, soberanía tecnológica y unión económica "bajo los cuales, se sustenta el esfuerzo en conjunto para seguir avanzando en proyectos comunes".


Recalcó que el vínculo entre el Gobierno de la isla y el venezolano "adquiere mayor importancia tomando en cuenta la difícil coyuntura internacional existente" y que por eso "es necesario seguir demostrando que los países progresistas y revolucionarios siguen avanzando con la equidad y la independencia de los pueblos de la región".

"Hemos impuesto nuestra voluntad ante la adversidades, hay factores externos que se oponen a nuestro progreso, por eso, se deberá continuar en ascenso teniendo en cuenta la planificación estratégica de ambos países (...) que también debe extenderse a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), para que cada país ofrezca su apoyo en las medidas de sus responsabilidades y capacidades", comentó.

Del mismo modo, informó que en 2011 en Cuba se realizará el sexto congreso de comunistas cubanos; evento en el que se debatirán diversas perspectivas sobre el proyecto económico para esta nación caribeña, con el objetivo de "profundizar la independencia de otros Gobiernos que impulsan el consumismo".


"Esto (el progreso económico) será el camino a seguir (...) la solidaridad y cooperación en beneficio mutuo, además de la evaluación de todo lo acordado para la evolución de las economías y la satisfacción de necesidades sociales (...) esto es lo que demandan nuestros pueblos", dijo.

Por último, subrayó que el Gobierno cubano "estará muy atento en la batalla económica porque sabe que ahora más que nunca es la tarea principal a ejercer".


"De ella depende la sustentación de nuestro sistema social, por eso este es el único tema del Congreso, y a raíz de el entraremos a los temas sociales, culturales y deportivos", explicó.

Noticia en desarrollo...


Las elecciones en EU: atroces y equivocadas


El presidente estadunidense Barack Obama observa a fotógrafos por una ventana mientras espera para hablar en el consejo de negocios Estados Unidos-India en Bombay Foto Reuters

Las elecciones intermedias de Estados Unidos registran un nivel de cólera, temor y desilusión en el país como nada que pueda recordar en mi existencia. Dado que los demócratas están en el poder, ellos reciben el impacto del rechazo en torno a nuestra situación socioeconómica y política actual.

Más de la mitad de losestadunidenses de la corriente principal, según una encuesta Rasmussen del mes pasado, dijeron ver favorablemente al movimiento del Tea Party –una muestra clara del espíritu de desencanto. Las quejas son legítimas. Durante más de 30 años, los ingresos reales de la mayoría de la población se han estancado o declinado en tanto que las horas de trabajo y la inseguridad han aumentado, junto con la deuda. La riqueza se ha acumulado, pero en muy pocos bolsillos, llevando a una desigualdad sin precedentes.

Estas consecuencias surgen principalmente de la financialización de la economía desde los años 70 y el correspondiente ahuecamiento de la producción. El proceso se ve alentado por la manía de desregularización favorecida por Wall Street y es apoyado por los economistas hipnotizados por los mitos del mercado eficiente.

La gente ve que los banqueros responsables en su mayor parte de la crisis financiera y que fueron rescatados de la bancarrota por el público ahora están disfrutando de utilidades sin precedentes y de enormes bonos. En tanto, el desempleo oficial permanece en más o menos 10 por ciento. La manufactura está en niveles de la Depresión; uno de cada seis carece de empleo, y es poco probable que los buenos trabajos regresen.

Con todo derecho, la gente quiere respuestas, y no las está recibiendo salvo por parte de voces que dicen cuentos que tienen alguna relevancia interna –si usted está dispuesto a suspender su incredulidad e ingresar a su mundo de irracionalidad y engaño.

Sin embargo, ridiculizar las argucias del Tea Party es un grave error. Es mucho más apropiado comprender qué hay detrás del atractivo popular del movimiento, y preguntarnos por qué gente justamente enojada está siendo movilizada por la extrema derecha y no por el tipo de activismo constructivo que surgió en la Depresión, como el CIO (Congreso de Organizaciones Industriales, en inglés).

Ahora los que simpatizan con el Tea Party están escuchando que toda institución, gobierno, corporación y las profesiones, está podrido, y que nada funciona.

Entre el desempleo y las ejecuciones hipotecarias, los demócratas no se pueden quejar acerca de las políticas que llevaron al desastre. El presidente Ronald Reagan y sus sucesores republicanos quizá hayan sido los peores culpables, pero las políticas empezaron con el presidente Jimmy Carter y se aceleraron con el presidente Bill Clinton. Durante las elecciones presidenciales, los principales electores de Barack Obama fueron las instituciones financieras, que han conquistado un dominio notable sobre la economía desde la generación pasada. Ese incorregible radical del siglo XVIII, Adam Smith, hablando de Inglaterra, dijo que los principales arquitectos del poder eran los dueños de la sociedad –en su día, los mercaderes y los fabricantes– y ellos se aseguraban de que la política gubernamental atendiera escrupulosamente a sus intereses, por más doloroso que resultara el impacto para el pueblo inglés; y peor aún, para las víctimas de la salvaje injusticia de los europeos en el extranjero.

Una versión moderna y más sofisticada de la máxima de Smith es lateoría de las inversiones de la políticadel economista Thomas Ferguson, que ve las elecciones como ocasiones en las que los grupos de inversores se unen con el fin de controlar el Estado, seleccionando a los arquitectos de políticas que servirán a sus intereses.

La teoría de Ferguson resulta excelente para predecir la política a lo largo de periodos prolongados. Eso no debería sorprender a nadie. Las concentraciones de poder económico naturalmente tienden a extender su influencia sobre cualquier proceso político. En Estados Unidos, esa dinámica tiende a ser extrema.

Puede decirse, sin embargo, que los grandes protagonistas corporativos tienen una defensa válida contra acusaciones decodicia e indiferencia por la salud de la sociedad. Su tarea es maximizar las utilidades y su porcentaje del mercado; de hecho, ésa es su obligación legal. Si no cumplen con ese mandato, serán remplazados por alguien que lo cumpla. También ignoran el riesgo sistémico: la probabilidad de que sus transacciones dañarán a la economía en general. Talesexternalidades no son asunto suyo –no porque sean gente mala, sino por razones institucionales.

Cuando la burbuja revienta, los que han corrido riesgos pueden huir al refugio del Estado protector. Los rescates –una especie de póliza de seguro gubernamental– son algunos de los muchos incentivos perversos que magnifican las ineficiencias del mercado.

Hay un creciente reconocimiento de que nuestro sistema financiero está operando en un ciclo del juicio final, escribieron en enero los economistas Pete Boone y Simon Johnson en elFinancial Times. “Cada vez que falla, dependemos de dinero laxo y políticas fiscales para rescatarlo. Esta respuesta enseña al sector financiero: corre grandes riesgos para ser pagado abundantemente, y no te preocupes por los costos –los cubrirán los contribuyentes” mediante rescates y otros instrumentos, y el sistema financiero “es así resucitado para apostar nuevamente– y fracasar de nuevo”.

La metáfora del juicio final también se aplica fuera del mundo financiero. El Instituto Estadunidense del Petróleo, respaldado por la Cámara de Comercio y otros cabildos empresariales, ha intensificado sus esfuerzos para persuadir al público de descartar sus preocupaciones acerca del calentamiento global antropogénico –con un éxito considerable, como lo indican las encuestas. Entre los candidatos congresionales republicanos en las elecciones de 2010, prácticamente todos rechazan el calentamiento global.

Los ejecutivos detrás de la propaganda saben que el calentamiento global es real, y que nuestras perspectivas son terribles. Pero el destino de la especie es una externalidad que los ejecutivos deben pasar por alto, en la medida que el sistema de mercados prevalece. Y el público no podrá correr al rescate cuando la peor de las posibilidades se presente.

Soy apenas lo suficientemente viejo para recordar esos estremecedores y ominosos días en que Alemania descendió de la decencia a la barbarie, para citar a Fritz Stern, el distinguido académico de la historia alemana. En un artículo en 2005, Stern indica que tiene en mente el futuro de Estados Unidos cuando revisa un proceso histórico en el que el resentimiento contra un mundo secular desencantado encontró su solución en un escape extático de sin razón.

El mundo es demasiado complejo para que la historia se repita, pero hay, no obstante, lecciones que debemos recordar al registrar las consecuencias de otro ciclo electoral. No habrá escasez de tareas para quienes intentan presentar una alternativa a la furia y la equivocación mal dirigidas, ayudar a los incontables afectados y encabezar el avance hacia un futuro mejor.

(El libro más reciente de Noam Chomsky es Hopes and Prospects. Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Cambridge, Mass.)


La SIP se asocia a un viejo socio de la CIA para intentar denigrar de países progresistas

Caracas, 08 Nov. AVN (por Jean-Guy Allard).- Tratando de rehacerse una imagen, la desacreditada Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que maneja operaciones de propaganda sucia contra los países progresistas del continente, acaba de asociarse a un viejo cómplice de la CIA, el productor de Miami Emilio “El Padrino” Estefan, esposo de la cantante Gloria Estefan, que confesó el año pasado haberse relacionado con la Agencia Central de Inteligencia.

El anuncio de la colaboración del promotor con la SIP ocurrió después de que la pareja mafiosa aceptó el premio “Héroes de Libertad” otorgado por el llamado “Consejo por la Libertad en Cuba” (CLC), por “sus esfuerzos realizados en sus respectivas carreras artísticas para perjudicar la imagen de Cuba”.

El CLC es una cofradía de ex directivos de la Fundación Nacional Cubano Americana caracterizados por su participación activa en la organización de actos terroristas contra Cuba y su vinculación con la CIA.

BUSCA “UN EFECTO VIRAL QUE CONTAGIE A MUCHOS INTERNAUTAS”

En su comunicado, la SIP anuncia como Estefan participará en una campaña contra la impunidad que rodea a los crímenes de periodistas en el continente.

La SIP ha sido denunciada en múltiples oportunidades por ser cómplice del Departamento de Estado al desarrollar operaciones de desinformación destinadas a engañar al público. Radicada en Miami, la versión actual de la SIP es la obra de un conocido agente de la inteligencia norteamericana, Jules Dubois, famoso por ser un propagandista furibundo de la injerencia de EE.UU. en América Latina.

Asociación de propietarios de medios privados de comunicaciones del continente que pretenden ser portavoces de los periodistas y defensores de la libertad de expresión que sofoquen, la SIP proclama textualmente que realizará su campaña “a través de las redes sociales como Facebook, MySpace, Twitter, YouTube, entre otros, buscando un efecto viral que contagie a muchos internautas”.

Estefan manejará por cuenta de la SIP un “concurso musical” bajo el lema “Dona tu voz para los que no tienen voz”, un show publicitario cuyo propósito es apoyar la “nueva imagen” de la organización.

Esta otra campaña de la SIP corresponde a las llamadas operaciones psicológicas de la inteligencia norteamericana que pretenden, de manera latamente perniciosa, influir sobre la opinión pública y el comportamiento de gobiernos a través de actividades aparentemente legitimas pero que comportan un contenido toxico de material ideológico.

Menos de 500 personas, incluyendo a los miembros, sus acompañantes y invitados locales, están reunidas en Mérida, en México, en el bien llamado hotel Fiesta Américana, para celebrar la Asamblea anual de esta controvertida organización.

Se reporta que el presidente colombiano Juan Manuel Santos, invitado a hablar ante la raquítica convención, no resistió a la idea de poner a prueba la serenidad de la audiencia cuando mencionó que su homólogo venezolano, Hugo Chávez, es su “nuevo mejor amigo”. Venezuela es constantemente víctima de operaciones de difamación de la SIP.

SOCIO PERPETUAL DE LA CAMORRA

“El Padrino” Estefan tiene un pasado cargado de anécdotas que le conforman un perfil de delincuente asociado a la camorra mafiosa de Miami-Dade y la ”comunidad de inteligencia”.

En el 2008, Emilio Estefan y su esposa fueron acusados de invertir en el trafico de personas entre Cuba y México, en un diario dominicano que los relacionó con operaciones ilegales desarrolladas por la Fundación Nacional Cubano Americana con el Cartel del Golfo, la red de narcotraficantes mexicanos.

En marzo pasado, la pareja Estefan participó en una rara forma de manifestación de libertad de expresión, sin duda la que mejor pega con sus dudosas convicciones políticas. Desfiló en la Calle 8 de Miami, en un show cuyos gastos asumió, al lado del terrorista internacional Luis Posada Carriles con el cual se había reunido previamente en un restaurante cercano para fraternizar. No se reveló luego, en la prensa local, este encuentro entre los Estefan y el hombre que dio la orden, con Orlando Bosch, de destruir en vuelo un avión civil cubano.

Los Estefan se esmeraron este año al organizar en su mansión un evento para recaudar dinero para el Partido Demócrata donde se apareció el Presidente Barack Obama, poco estresado por la hoja de ruta de la pareja y por la fauna de patrocinadores del terrorismo que vino ahí a consumir tragos de Bacardi y a regalarle fondos de campaña.

Obama salió con dos millones de dólares después de tragarse las reflexiones de unos cuantos elementos sobre la “disidencia” cubana, el bloqueo y demás temas impuestos por el clan de extremistas encabezado por Ileana Ros-Lehtinen.

El 2 de diciembre del año pasado, Obama sostuvo una entrevista con Gloria Estefan en el marco de un programa navideño producido por el propio “Padrino” y patrocinado por una cadena de tiendas.

El productor miamense ya prefiere no mencionar que el 20 de mayo del 2005, George W. Bush lo recibió con Luis Zuñiga-Rey, el fundador del comité paramilitar de la FNCA que, en 1997, desencadenaba la campaña de atentados en La Habana, manejada por Luis Posada Carriles y su brazo derecho Francisco “El Panzón” Chávez-Abarca.

Tampoco a la SIP con sus veleidades de lucha para los derechos humanos le conviene señalar que su nuevo socio también se dedica a actividades que no puede confesar.


El emigrado cubano, cautivo de su nostalgia

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto © Virgilio PONCE

Para quienes desconocen la triste historia de la comunidad cubana emigrada y mucho menos la compleja dinámica del proceso revolucionario cubano, quizás no puedan entender el resultado de las últimas elecciones parciales ocurridas en la ciudad de Miami, en Estados Unidos.

Repetidamente hemos señalado el hecho de que los cubanos recién llegados en los primeros tres años del triunfo insurrecto en la Isla, fueron utilizados por los cuerpos de inteligencia estadounidenses para su beneficio y para materializar las políticas del Departamento de Estado de ese país. Dicho reclutamiento permitió desarrollar una guerra sucia contra las fuerzas latinoamericanas que buscaban zafarse de las dictaduras y de los procesos de alternancia política, capitalizados entonces por las oligarquías de la región.

Esa labor conformó un ejército informal de personas con similares procedencias y lengua, a la de aquellos del Sur de América y del Caribe, lo cual ayudaba a enmascarar la presencia de Washington en la región. En pocos años, estas personas adquirieron cierta relevancia social en la comunidad del Sur de La Florida a partir de los años 60. Como consecuencia, otros emigrados cubanos se identificaron con una causa que, esencialmente, era ajena a sus intereses. Estas personas habían emigrado por temor ante la radicalización del proceso, optada por el gobierno provisional revolucionario, como medida defensiva ante la agresividad militar de Estados Unidos.

A partir de 1980 aquellas personas, enriquecidas y amparadas por la oficialidad de inteligencia a quienes habían servido, fueron transformadas en políticos estadounidenses. Desde entonces dedicaron su tiempo a hacer política en Estados Unidos y emplear sus puestos para socavar la política exterior respecto a Cuba, favoreciendo sus agresivas agendas. El juego convenía a la Administración de Reagan, quien fue el organizador intelectual de esas actividades. Las personas que con anterioridad se dedicaron a funciones insurgentes y que en su mayoría eran de carácter terrorista, recibieron entonces la protección política de los nuevos representantes estatales y federales.

El inicio de ese cambio estratégico en la agresión a Cuba, se originó con el Partido Republicano en la gobernación. Como resultado, la mayoría de los cubanos de origen se hicieron republicanos. El asunto no respondía tanto a razones ideológicas o a una identificación con la agenda contra Cuba, sino a la simpatía étnica que significaba ver a compatriotas en puestos de relevancia administrativa.

En las mencionadas elecciones del 2 de Noviembre del 2010, ganó la fuerza más retrógrada de esa nación, la cual fue inteligentemente capitalizada por el Partido Republicano.

Uno de los electos, el señor Marco Rubio, simpatizante del Tea Party, jura que será fiel al Partido Republicano y no al movimiento de corte nacional fascista.

En el camino veremos, porque el sentir general que llevó a Obama a la gobernación no tenía tanto un carácter social como un sentimiento nacional. No sería aventurado decir que el mismo espíritu que votó por Obama, acaba de votar por el movimiento nacional representado en el Tea Party, el cual tiene simpatizantes y militantes en los dos Partidos del Poder, el Demócrata y el Republicano.

En cuanto al voto del Sur de la Florida que permitió en esa región la continuación en el Poder de personas fanáticas de origen cubano, tuvo una gran dosis de esa simpatía que generalmente despiertan en tierras extrañas, aquellos coterráneos que se destacan en cargos de importancia.

El discurso de Marco Rubio, celebrando su triunfo como Senador, fue una oración sentimental, donde abundó la sensiblería y estuvo ausente su agenda ferozmente contraria a los intereses internacionales.

Con el triunfo de estas elecciones, ambos Partidos tradicionales serán arrastrados a mayores confrontaciones mundiales. El tipo de agenda nacional, representado en los integrantes de esa corriente estadounidense, con fuertes orígenes en el nacimiento de esa nación, culpará al exterior de sus males.

El 70% de los votantes de origen cubano, ejercieron su derecho al voto guiados por el sentimentalismo y la identificación, con quienes han detentado el poder durante los últimos treinta años, cuando la contrarrevolución cubana se transformó en una ganga de políticos estadounidenses.

El discurso sutil, con anuncios subliminales, levanta el sentimentalismo por la tierra abandonada, convirtiendo a los ciudadanos de ese origen, en votantes cautivos.

Esta tendencia tiene posibilidades de cambiar, si continúa el intenso contacto comenzado hace un par de años, de los cubanos que visitan a su país. En contra de ese contacto van a trabajar los nuevo funcionarios electos, quienes saben el daño que esos contactos causan a sus agendas contra Cuba. Si el Ejecutivo resiste las presiones de quienes sostienen esta agenda anti - inmigrante dirigida contra los cubanos, y una oleada masiva de los llegados a partir de los años ochenta, se inscriben como votantes, pudiera torcerse esta tendencia en las próximas elecciones que tendrán lugar dentro de dos años.

Por lo pronto el daño está hecho. Las malas consecuencias que puedan ocasionar en la comunidad cubana emigrada, las actitudes antifamilia de los nuevos funcionarios electos, podría contribuir a las campañas dirigidas al rescate de la política local, en función de los verdaderos intereses de la localidad. La próximas elecciones pudieran ser decisivas para cambiar esta tendencia o para enmarcarla maléficamente en el sino de una emigración cautiva.

Es importante hacer un análisis serio, para saber si el voto a favor de este grupo fanático de origen cubano, fue resultado absoluto del sentimentalismo, un bajo porcentaje de cubanos inscritos para votar o la identificación con una agenda beligerante, que plantea la guerra total al gobierno cubano.

Es importante saber si votó la nostalgia, la apatía o la guerra.

París, 8 de Noviembre del 2010

*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami.

Chávez: La actualización del socialismo, perspectiva común de nuestros pueblos

Comparecencia especial del Presidente venezolano en la Televisión Cubana con motivo del décimo aniversario del convenio Integral de cooperación entre la República Bolivariana de Venezuela y la República de Cuba

JUAN DIEGO NUSA PEÑALVER Y PEDRO DE LA HOZ

Tomado de Granma

La experiencia de medio siglo de radicales transformaciones en Cuba y la década transcurrida desde la ascensión electoral del movimiento bolivariano en Venezuela, se hallan abocadas hacia una actualización de las ideas socialistas como única e inexcusable respuesta a las expectativas de los pueblos de ambos países y los restantes de Nuestra América.

Con esa afirmación concluyó anoche el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, su comparencia especial ante la Televisión Cubana, a propósito de cumplirse diez años de la firma del Convenio Integral de Cooperación entre los dos Estados.

El 30 de octubre del 2000, Fidel y Chávez rubricaron en Caracas ese trascendental acuerdo, que ha marcado un paradigma de cooperación entre naciones de Latinoamérica.

"Diez años después, solo en materia de salud Cuba nos ha ayudado a instalar 6 712 consultorios médicos populares, cuando antes en el país se había convertido en un lujo la atención médica", señaló Chávez.

El jefe de Estado venezolano, con una copia de aquel convenio fundador bilateral en mano, recordó el contexto en el que se firmó, en momentos en los que la nueva República bolivariana no tenía ni siquiera un añito, era una bebé y estábamos en el año 2000, dijo.

Puntualizó que eso fue el 30 de octubre. "Fue por aquellos días en que yo ponché a Fidel, aunque el árbitro cantó una bola alta, nunca nos pondremos de acuerdo en eso", dijo jocosamente.

Chávez significó que aquellos fueron días inolvidables, durante la visita, la quinta de Fidel a tierra venezolana.

Al rememorar los viajes del líder cubano a la patria del Libertador, refirió que la primera se produjo en 1948, cuando él no había nacido.

Agregó que en su país había un gobierno nacionalista, el de Rómulo Gallegos, que fue derrocado a los pocos meses; lo derrocan "y se vino por cierto para Cuba". Y añadió que lo primero que dijo el gran escritor de doña Bárbara,Canta claro, Pobre negro, Sobre la misma tierra, etc., cuando llegó a La Habana fue "me tumbaron los yanquis", por el petróleo.

Indicó que después vino la Sierra Maestra, la Revolución cubana y Fidel llegó a Caracas el 23 de enero de 1959 y dio el discurso memorable en aquella plaza. Entre los asistentes a ese discurso, que me dicen que lo oyó de pie, estuvo Pablo Neruda, recalcó.

Explicó que la tercera visita de Fidel fue 30 años después, en febrero de 1989.

En ese tiempo me encontraba, señaló, trabajando en el Palacio blanco de Miraflores.

"Yo vi con estos ojos a Fidel Castro, que pasó por el pasillo largo directo al despacho presidencial donde estaba Carlos Andrés Pérez, iba con Daniel Ortega, y los saludé a ambos militarmente.

Dijo que poco después vino el Caracazo y comenzaba la Revolución bolivariana.

Refirió que la cuarta visita fue en 1999, el día en que "este humilde soldado tomó posesión de la presidencia de la República como parte de ese proceso revolucionario", y que la quinta visita de Fidel fue en el 2000, después que pasó la Asamblea Constituyente y se aprobó una nueva Constitución.

SOLO CUBA DEFENDÍA EL SOCIALISMO

En ese marco, explica Chávez, solo Cuba defendía el Socialismo, mientras en Venezuela se había prendido una llama, que no estaba clara aún; nosotros ni habíamos asumido el socialismo como bandera ni la revolución había tomado ese camino.

Cuando llegó Fidel a Caracas aquel octubre del 2000 se hizo la firma del convenio de cooperación, este que está aquí, muy generoso.

Recordó que Venezuela apenas se comprometía a enviar a Cuba suministros de crudo y derivados, como dice el artículo tres, hasta por un total de 53 000 barriles, con un pequeño porcentaje de financiamiento, lo cual hizo Venezuela con muchos países de Centroamérica y el Caribe. En aquellos días los precios del petróleo debían estar en 20-25 dólares el barril.

Nosotros decíamos, subrayó, que si el barril era mayor o igual a 15 dólares, el porcentaje financiado era de 5% sobre el valor de la factura y así iba subiendo la escala. Si el barril superaba los 30 dólares entonces el financiamiento era de 25%. No era una rebaja siquiera, era un financiamiento que cada país, como Cuba y muchos otros, lo aceptaban como una deuda, firmando unos papeles para cancelarla a mediano y a largo plazo. Así comenzó el convenio.

El periodista Randy alonso recordó que Chávez había propuesto una cifra mayor, generoso con la Revolución cubana por la situación que tenía Cuba en ese minuto, y Fidel pidió que fuera menos la cifra, pues Venezuela tenía que enfrentar primero su circunstancia.

El Presidente venezolano rememoró que él había venido a Cuba en el 1994 y que caminó por estas calles de la capital cubana, en las cuales apenas se veían vehículos, debido a la aguda situación económica que los cubanos llamaron periodo especial. "Aquí las luces de La Habana las prendían dos o tres horas diarias. El bloqueo se cerraba y aquí ese gigante que tenemos que es Fidel y este pueblo gigante resistiendo el bloqueo", puntualizó Chávez, quien refirió el contexto de aquellos duros años con la caída de la Unión Soviética, mientras América Latina se rendía al consenso de Washington.

Coincidió, dijo, con mi primera visita a La Habana ese año 1994, y nos sentíamos revolucionarios con una responsabilidad y no solo con Cuba. Estos convenios se los ofrecimos a toda Centroamérica y el Caribe, solo que había mucho miedo de acercarse a nosotros y mucha presión de Estados Unidos.

Recuerda, dice, que le propuso a Fidel enviar a la mayor de las Antillas cerca de 100 000 barriles diarios y Fidel dijo que no aceptaba eso: "Chávez, no puedo aceptarlo a pesar de las necesidades inmensas que tiene Cuba, pues ustedes están comenzando", y era cierto, nosotros teníamos esa deuda social, pues cuando yo llegué a Miraflores no había dinero para pagar sueldos, sino hasta dos o tres meses después; la pobreza en Venezuela estaba en el 60%, la miseria estaba cerca del 25%, el desempleo cerca del 20%.

El petróleo, indicó, lo estaban regalando, porque Venezuela, actuando subordinada a los intereses del imperio en contra de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC), producía mucho más petróleo del que realmente se necesitaba. Con ello generaba precios muy bajos.

Añadió que era una situación terrible en la Venezuela del Pacto de Punto Fijo, con la salud privatizada casi totalmente, en los hospitales públicos había que pagar, la educación privatizada, una alta tasa de mortalidad infantil, una desnutrición galopante.

PRIMERA TAREA: CONSOLIDAR LA REVOLUCIÓN

Venezuela, añadió, estaba en el suelo, y Fidel, conciente, me dice: "Chávez, lo primero que ustedes tienen que hacer es consolidarse, así que Cuba no puede aceptar eso".

Destacó que hablaron toda la noche y al final llegaron a este convenio de 53 000 barriles diarios, que Cuba pagaba, pues solo había un porcentaje, insisto, que era financiado.

El mandatario andino se refirió al artículo cuatro del Convenio y a todo lo que se comprometió Cuba de ofrecimiento de servicios médicos, especialistas y técnicos de salud. "Y recuerdo que Fidel redactó de su puño y letra un párrafo, esta frase, que decía en lugares donde no se disponga de ese personal".

Destacó que la Isla comenzó a apoyarlos en materia industrial, además de lo social, la educación, la salud, la industria, sobre todo la azucarera, las medicinas, asesoría y adiestramiento en turismo, agricultura y alimentación.

El documento también estableció, afirmó el presidente venezolano, proyectos técnicos, cursos de postgrado en Cuba, producción de medios biológicos para la contención de plagas, "y todo eso se ha venido cumpliendo".

Al respecto explicó que el primer acuerdo que comenzó a cumplirse, "y yo diría que el más hermoso", el referido a que Cuba gratuitamente comenzó a traer miles y miles de venezolanos enfermos de distintas dolencias hacia La Habana, lo cual se mantiene, totalizando más de 23 000 pacientes con sus familiares en más de 300 vuelos de Cubana de Aviación.

"Así que vida, salud, educación, progreso. Qué gran aporte le han dado el pueblo y la Revolución cubanos a la Revolución Bolivariana. Gracias Cuba. Voy a parafrasear a José Martí: Denos Cuba en qué servirla y tendrá en nosotros verdaderos hijos e hijas", exclamó.

Ante los alertas de Fidel sobre los peligros de guerra nuclear por parte del imperialismo, dijo que tras la victoria de la derecha y la extrema derecha en las elecciones de medio término en Estados Unidos empiezan las amenazas contra Cuba, Venezuela¼

"Las amenazas van a seguir y yo tengo mucha fe en que este mundo nuevo que ya existe va a neutralizar la amenaza imperial. No le quito importancia a las alertas de Fidel. Anoche hablamos con Fidel un rato de eso, y yo decía, como dijo Fidel en una de sus reflexiones, que ojalá esté equivocado", afirmó.

Yo vengo, dijo, de la zona del Oriente Medio y allí hay preparativos de guerra, el imperio está instalado y el pueblo de Irán está desplegado en defensa de su soberanía, y muchos otros países están poniendo sus barbas en remojo.

Señaló que ojalá no se desate un conflicto mayor que pudiera llevarnos a un conflicto nuclear, como dice Fidel, quien ha estudiado ese tema y se ha convertido en un maestro en la materia, una guerra que provoque un invierno nuclear, que acabe con la vida en este planeta.

Fidel con su alerta, significó Chávez, ha ayudado muchísimo a tomar conciencia de este problema en los pueblos y gobiernos del mundo.

Sobre las perspectivas de las relaciones bilaterales refirió que el próximo año se cumplirán, "hoy lo hablaba con Raúl", los 50 años de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana, por lo que se debe mirar hacia atrás, hacia el presente y el porvenir con ojo científico.

"Nosotros en Venezuela hemos cumplido un primer tramo, 10 años, y ahora estamos mirando 2010-2020 y 2020-2030".

Hemos emprendido, acotó, una ofensiva, económica, internacional, social, política, de profundización, de revisión, de rectificación, de reimpulso, ética, moral, cultural, que va a marcar toda esta segunda década de la Revolución Bolivariana, de 2010 a 2020.

Dijo que en esa segunda década de la Revolución bolivariana y en la sexta década de la Revolución cubana, "yo estoy seguro que ambos pueblos y revoluciones seguiremos apoyándonos mutuamente, seguiremos consolidándonos", afirmó.