miércoles, 20 de octubre de 2010

Declaración Final del VII Foro de la Sociedad Civil Cubana contra el Bloqueo

Las 139 organizaciones de la sociedad civil cubana y las organizaciones regionales e internacionales con sede en Cuba, reunidas en La Habana, el 20 de octubre de 2010, en el VII Foro contra el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra el pueblo cubano, dando seguimiento a las posiciones adoptadas en los Foros anteriores, tras deliberar acerca del estado actual de la situación denunciada en ellos, acuerdan exponer lo siguiente:

1. El 28 de octubre de 2009 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó con 187 votos a favor la Resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” en la que se insta al gobierno de los Estados Unidos de América a levantar el bloqueo impuesto unilateralmente por las autoridades de ese país al pueblo cubano, el cual se prolonga ya casi 50 años.

2. El VII Foro ratifica lo expuesto en la Declaración Final del VI Foro, cuando expresa: “el bloqueo contra Cuba es el más prolongado, cruel e injusto que haya conocido la historia de la humanidad y constituye una verdadera guerra económica que califica como un acto de genocidio. Su objetivo fundamental y declarado ha sido la destrucción del orden constitucional de Cuba, privando a su pueblo de la soberanía y del ejercicio de su derecho a la libre determinación”.

3. Esta política continuadora de la historia de agresiones del imperio contra la nación cubana ha fracasado en cuanto a sus objetivos de rendir por hambre y enfermedades al pueblo cubano. No obstante, el gobierno de los Estados Unidos continúa dedicando anualmente cifras millonarias para garantizar la más rigurosa aplicación de todas las medidas y leyes que conforman el bloqueo contra Cuba y organizar la subversión interna. A través de los medios masivos de información y comunicación, que sus agencias subvencionan, desata una guerra mediática que presenta una imagen totalmente distorsionada de la realidad cubana, interviniendo así en los asuntos internos de nuestro país, lo que constituye una violación del derecho inalienable del pueblo cubano a su autodeterminación, independencia y soberanía, y a adoptar el sistema económico, político y social que más convenga a sus intereses, como está reflejado en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y los principales instrumentos internacionales que rigen las relaciones entre las naciones.

4. La oposición internacional y dentro de los Estados Unidos a las medidas coercitivas unilaterales contra Cuba ha continuado creciendo, durante este último año. No obstante, el presidente Barack Obama a principios de septiembre de 2010, prorrogó por un año más la vigencia de las sanciones contra Cuba en virtud de los poderes que le concede la Ley sobre Comercio con el Enemigo, que constituye la base de las demás leyes y regulaciones que conforman el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. Tal acción ha sido incluso reforzada al incluir nuevamente a nuestro país en el 2010, en la arbitraria “lista negra” de países que apoyan o promueven las actividades terroristas. Estas acciones contrastan con las declaraciones del propio Presidente de los Estados Unidos durante su campaña electoral de que introduciría cambios en las relaciones con Cuba, y dejan de lado las prerrogativas del Presidente norteamericano de introducir modificaciones sustantivas a dicha política incluso sin someterlas a la aprobación del Congreso.

5. El carácter extraterritorial del bloqueo no sólo se mantiene, sino que se ha reforzado durante el año transcurrido. Estas sanciones unilaterales contra Cuba, que tienen un efecto extendido fuera del territorio norteamericano sobre empresas y ciudadanos de terceros países, en violación del Derecho Internacional, se han recrudecido, sobre todo en su aplicación al sector bancario y financiero.

6. El bloqueo constituye una grosera, masiva y sistemática violación de los derechos humanos, que continúa aplicándose a nuestro país con total impunidad. Viola:

· El derecho al desarrollo de nuestros ciudadanos y ciudadanas, porque el bloqueo ya ha ocasionado pérdidas a la economía cubana en estos 50 años por más de 750 mil millones de dólares norteamericanos al valor actual de esa moneda. De no existir el bloqueo, dichos recursos habrían podido ser invertidos en proyectos de desarrollo sostenible, económico y social de nuestra nación.

· El derecho a la salud, pues impide la compra de medicamentos y equipos médicos que solo se producen en los Estados Unidos o por subsidiarias de empresas estadounidenses radicadas en cualquier país, e incluso por empresas de otra nacionalidad que los producen bajo licencia, con lo cual ponen en riesgo la vida de ciudadanas y ciudadanos cubanos. Cuba tiene que adquirir medicamentos, reactivos, piezas de repuesto para equipos médicos, instrumental y otros insumos en mercados alejados y, en muchas ocasiones, con el uso de intermediarios, lo que trae aparejado el incremento de los precios.

· El derecho a la alimentación, porque se mantienen las condiciones onerosas y difíciles para Cuba bajo las cuales se realizan las compras de alimentos a compañías norteamericanas. El gobierno de Estados Unidos continúa obstaculizando dichas compras y no se ha materializado ninguna acción dirigida a llevar a cabo estas ventas en correspondencia con las normas, canales y prácticas regulares del comercio internacional.

· El derecho a la educación y a la cultura, que se traduce, entre otros aspectos, en carencias diarias que afectan el proceso de aprendizaje, investigación y el trabajo científico de estudiantes y profesores, en general en todos los niveles de enseñanza, ante la imposibilidad de adquirir medios, insumos y equipamiento en el mercado norteamericano así como al establecer regulaciones que impiden el intercambio académico y científico y el acceso desde Cuba a Internet y a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

7. El bloqueo no solo afecta al pueblo cubano sino que viola los derechos constitucionales del pueblo norteamericano, al quebrantar su libertad de viajar a Cuba, y que expone a quienes optan por visitar la isla a fuertes multas y penas de encarcelamiento.

8. EL VII FORO hace un llamado a los Estados Miembros de las Naciones Unidas a apoyar una vez más en la Asamblea General el proyecto de resolución presentado por el Gobierno de Cuba como muestra de su preocupación y compromiso en la batalla por el levantamiento del bloqueo. Asimismo, los exhorta a adoptar medidas prácticas que impidan la aplicación en sus territorios de las leyes y regulaciones norteamericanas, violatorias de sus propias soberanías y de los principios de la libertad de comercio.

9. EL VII FORO exhorta asimismo al Presidente de los Estados Unidos a que haga uso de sus amplias prerrogativas para reducir o eliminar prohibiciones impuestas por el entramado de leyes y normas que conforman el ilegal bloqueo contra Cuba y para excluir a Cuba de la denominada lista de estados patrocinadores del terrorismo internacional pues ello constituye no solo una arbitrariedad y un absurdo político, sino que implica un pretexto adicional para la aplicación del bloqueo.

10. Las organizaciones de la sociedad civil cubana y las organizaciones regionales e internacionales con sede en Cuba participantes del VII Foro contra el Bloqueo reconocemos y agradecemos la amplia y efectiva solidaridad hacia nuestro país de miles de organizaciones de la sociedad civil en el mundo, incluidas las del pueblo norteamericano y valoramos altamente su apoyo solidario en la lucha por poner fin a la política injusta e inmoral que aplica el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro pueblo. Las exhortamos a hacer público su apoyo al proyecto de resolución presentado por el gobierno cubano que el próximo 26 de octubre considerará la Asamblea General de las Naciones Unidas, por decimonovena ocasión, titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” y a redoblar sus acciones a nivel nacional e internacional remitiendo cartas al Presidente de los Estados Unidos demandando que estas medidas coercitivas unilaterales sean eliminadas.

Dada en La Habana, el 20 de octubre de 2010


Carlos Alberto Montaner, un terrorista invitado a El Salvador

Tomado de Rebelión, publicado en CoLatino

¿ A qué viene un auspiciador de golpes de estado?


Terrorista internacional y agente de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) nacido en Cuba y residente en Madrid, que se acredita como escritor y periodista. Se fugó de una cárcel en Cuba el 24 de mayo de 1961, donde estaba preso por actos terroristas (colocación de bombas en cines) y en 1963 integró un grupo seleccionado por la CIA, que fue entrenado en Fort Benning, Estados Unidos.

En 1970 se radicó en España, donde fundó, con apoyo financiero de la Central de Inteligencia norteamericana, la editorial Playor y la agencia de noticias Firma Press, a través de las cuales se ha dedicado a publicar libros anticubanos, antiizquierdistas y brindar información tendenciosa contra Cuba y contra las fuerzas y gobiernos de izquierda de la región a medios de prensa latinoamericanos, europeos y estadounidenses. Además, colabora en campañas de propaganda contra estos en diversos medios internacionales.

En agosto de 1990, por instrucciones de sus jefes fundó, en Madrid, la Plataforma Democrática Cubana, coalición que integran diversas organizaciones contrarrevolucionarias y terroristas anticubanas como la Coordinadora Socialdemócrata y el Partido Demócrata Cristiano Cubano.


Esta organización fue creada por la CIA para influir en sectores políticos europeos y latinoamericanos y promover presiones contra la Isla.


Respalda la política de recrudecer el bloqueo contra Cuba, se opone a las inversiones extranjeras y promueve el aislamiento internacional de la isla caribeña. Para ello, entre otras muchas acciones, ha organizado seminarios sobre la economía cubana, con el fin de desalentar a empresarios extranjeros a negociar con nuestro país, y utilizó para ello veladas amenazas.

Apoya las actividades de los grupos contrarrevolucionarios que atentan contra el orden constitucional cubano mediante el envío de materiales y medios técnicos de comunicación, así como financiamiento. Ha llegado a proponer que todo esto sea enviado a través de la valija diplomática de la embajada de España en La Habana.

Ha visitado Caracas, Venezuela, en marzo de 2001; Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en septiembre de 2008; Tegucigalpa, Honduras, en junio de 2009 y Ecuador en septiembre de 2010. Coincidencia o no, sus visitas han ocurrido siempre en el entorno de golpes de Estado o sus intentos.

Su ideología es fascista; hijo de un agente al servicio del dictador Fulgencio Batista, el padre fue uno de los grandes criminales y más grandes torturadores del pueblo cubano; tal como aquel, Montaner apostó pública y secretamente por una solución drástica (invasión estadounidense) para resolver, según él, el “problema cubano”. Su fórmula preferida fue la colocación de explosivos enmascarados en paquetes de tabaco.


En una entrevista que le efectuara el periodista Ángel de Jesús Piñera, que fuera publicada el 27 de abril de 1962 por la revista “Avance” de Miami, puede leerse que Carlos Alberto Montaner compartía la jefatura de Acción y Sabotaje de la organización Rescate Estudiantil con Alfredo Carrión Obeso, hecho que en la semántica de hoy es terrorismo y que en la década del 60 la CIA llamaba como Acción y Sabotaje.


En esas declaraciones Montaner dice: “...fuimos apresados casi en el momento mismo en que comenzábamos a intentar ayudar a las guerrillas campesinas del Escambray que luchaban heroicamente para tratar de impedir la consolidación de la dictadura comunista en Cuba”.


Precisamente esas bandas terroristas en las montañas cubanas del Escambray fueron creadas por la CIA y ocasionaron el asesinato de más de 500 personas, entre ellos maestros alfabetizadores.


En 1962 un cable de la entonces agencia de noticia UPI señalaba textualmente que “Carlos Alberto Montaner, un líder de las Unidades Militares Cubanas dijo ayer que acciones anti-Castro empezarán desde una base secreta en el Caribe”. En ese mismo texto, Montaner llegó hasta precisar que “la mayoría de sus hombres habían integrado la US Army y recibido un entrenamiento especial”.

La descripción corresponde exactamente a las unidades militares constituidas a partir de abril 1962 por la CIA en vista a infiltraciones de sabotaje en Cuba. Posada Carriles fue uno de estos mercenarios reclutados por la agencia y entrenado al uso de explosivos, a las técnicas de secuestro, tortura y eliminación de sospechosos en el marco de las operaciones sucias promovidas por Washington contra Cuba.

En 1960 prestó servicios en la organización contrarrevolucionaria Frente Revolucionario Democrático, creada por E. Howard Hunt, integrante del escándalo Watergate, para desarrollar acciones terroristas en Cuba. El l 30 de diciembre de 1960, el diario habanero Hoy, citando a investigadores antiterroristas de la época, anunció el arresto de varios miembros de esta organización.


Entre los terroristas capturados se encontraba Carlos Alberto Montaner, sorprendido el día 26 en su domicilio de Calle 88ª, número 309, en posesión de un arsenal de artefactos incendiarios. Aquellas “petacas” provistas por la CIA, eran idénticas a las usadas en toda una serie de atentados ocurridos en los días anteriores, en tiendas, cines y otros lugares públicos, en este periodo de fin de año.

Después de fugarse de la cárcel cubana y viajar a Miami, sus vínculos con la CIA prosiguieron, sumándose al Movimiento de Recuperación, organización terrorista que financió la CIA en Cuba en los primeros años de la Revolución. Después, siendo soldado del Ejército Norteamericano, esos vínculos se consolidaron.


En tal contexto, el servicio secreto yanqui hizo su reclutamiento formal. Fue la CIA, según documentos ya desclasificados, quien lo destinó a Puerto Rico primero y a España después para tener su base en ese país. La intención fue clara: establecer en Madrid un entramado que trabaje esa nación y demás países europeos con acciones dirigidas a desestabilizar el régimen cubano, promoviendo campañas y actos orientados a lograr que la Unión Europea (UE) aislara al Gobierno y a la Revolución cubana.


En los años sesentas y a propuesta de la dirección de la CIA, el Gobierno de Estados Unidos nombró miembros del Ejército a todos los que quisieran. Muchos de ellos fueron destinados a Fort Knox, en Kentucky, o Fort Jackson, en Carolina del Sur. Pero Montaner ingresó en Fort Benning, Georgia, base dirigida por la CIA, especializada en cursos de propaganda, acciones encubiertas, comunicaciones, espionaje y operaciones clandestinas. Fue ahí donde fabricó su imagen de “intelectual demócrata”.

De esa época datan sus relaciones con reconocidos terroristas internacionales como Félix Ismael Rodríguez –el asesino del Che Guevara- y Luis Posada Carriles –autor confeso del crimen de Barbados y prófugo de la justicia venezolana-, cuyas biografías están manchadas de sangre, por lo que muchos se estremecen al oír sus nombres.


En Miami, Montaner se incorporó a la Representación Cubana en el Exilio (RECE), grupo financiado y dirigido por la CIA, según revelaron en Washington los investigadores de la Comisión del Congreso. Esta acusación fue confirmada por el informe solicitado al FBI en mayo del 2001, en el que puntualiza que Montaner es su máximo beneficiario en España. En la RECE participó en la entrega por parte de dirigentes de la agrupación terrorista Fundación Nacional Cubano Americana de un millón de dólares a su ‘colega’ Posada Carriles para la voladura de un buque cubano en el puerto mexicano de Veracruz.


La revista Florida Trend denunció en su momento que Montaner ha permanecido todos estos años en contacto con distintos operativos terroristas, enlazados todos ellos por la lealtad a la alianza de la JM/WAVE. Han sido esos grupos quienes crearon el tristemente célebre Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas’ (CORU), bajo las órdenes del terrorista Orlando Bosch, quien había dirigido, en operaciones de la JM/WAVE, un campo de entrenamiento de la CIA en Everglades, Estado de la Florida. A esa organización se atribuye la muerte de decenas de civiles cubanos.


Al recordar esos hechos, el diario norteamericano The Globe, decía que Orlando Bosch y los comandos del CORU tenían en su haber más de noventa actos terroristas, atentados dinamiteros, secuestros y asesinatos, destacando actos de violencia particularmente desvergonzados; como el atentado mortal en Washington contra el automóvil del ex embajador chileno Orlando Letelier en septiembre de 1976; el atentado con bomba contra una aeronave de Cubana de Aviación, explotada en pleno vuelo, en octubre de 1976, que causó la muerte a las 73 personas que iban a bordo, entre las que estaban los 24 atletas olímpicos del equipo cubano de esgrima, medallistas de oro.


Montaner, quien acostumbra a dar lecciones de libertad y democracia ha abogado en público por liquidar físicamente al expresidente cubano Fidel Castro y por promover atentados y crímenes en la Isla.

Recientemente, la revista The New Republic publicó cómo los directores de la PDC –Montaner- y FNCA –Mas Santos- entregaron el dinero utilizado para el soborno de la expresidente Mireya Moscoso, que permitió la fuga de Posada Carriles en Panamá.


No hace mucho, el periodista Joel Brinkley publicó en The New York Times que los tratos secretos de la Administración con terroristas entrenados y financiados por la CIA, rebosan el oculto programa dictado desde la Casa Blanca para realizar ‘acciones encubiertas’ en política exterior. El ‘Proyecto Democracia’ no es más que la cara secreta de una falsa iniciativa muy divulgada.


El brazo público del Proyecto Democracia en Cuba está a cargo de la CIA, dependiendo de la Fundación, en Miami, y de la PDC, en España, dirigida por Carlos Alberto Montaner, pero en todo momento bajo supervisión de altos oficiales de la Agencia.


Los beneficios obtenidos por Montaner con todos sus negocios, tráficos y comisiones son incalculables, ha confesado el funcionario del Departamento de Estado norteamericano Crescencio Armas. Ese dinero ha sido utilizado para comprar silencios y voluntades, pagar atentados y financiar campañas electorales, colaborando con las organizaciones derechistas de los países a los que le interesa dirigirse puntualmente, como ocurre ahora con El Salvador.


Carlos Alberto Montaner y el asesinato del jesuita Ellacuría

Publicado el Noviembre 16, 2009 por Yohandry Fontana

¿Confesarán Montaner y Posada su complicidad?

Documentos confirman: la CIA sabía que se iba a matar al jesuita Ellacuría


El Departamento de Estado norteamericano, la CIA y los servicios de inteligencia españoles, el antiguo CESID, sabían que el sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana (UCA), y cinco de su colegas iban a ser asesinados por un escuadrón de la muerte del ejército salvadoreño.

Lo confirmó en su edición dominical el diario español El Mundo, citando una serie de documentos de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, “desclasificados recientemente” que serán entregados a la justicia española.

¿Confesará Montaner su complicidad en el asesinato del sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría?


La revelación refuerza aún más las informaciones que indican cómo el agente CIA radicado en Madrid Carlos Alberto Montaner estaba enterado de la conspiración cuando amenazó directamente a Ellacuría unos días antes del horroroso crimen.

También toma todo su sentido la teoría según la cual el terrorista internacional Luis Posada Carriles, agente de la CIA entonces y alto oficial del aparato represivo salvadoreño, hoy refugiado en Estados Unidos con la complacencia de sus autoridades, estuvo implicado en el complot.

El escuadrón de militares asesinos irrumpió en la UCA en la madrugada del 16 de noviembre de 1989, y sorprendió a los seis jesuitas durmiendo. Se les ordenó levantarse para luego llevarlos al patio donde se les ejecutó boca abajo con proyectiles explosivos en la cabeza.

Los padres Ellacuría, Armando López, Juan Ramón Moreno, Ignacio Martín- Baró, Segundo Montes y Joaquín López, todos profesores de la institución y defensores de la Teología de la Liberación, eran víctimas de ataques constantes de la extrema derecha fascista del partido ARENA cuyos representantes siguen hoy activos en el escenario político salvadoreño.


También fueron víctimas de la masacre Elba Julia Ramos, trabajadora de la residencia de los sacerdotes, y su hija Celina, de 15 años.


Este lunes 16 de noviembre se cumplen 20 años del asesinato mientras en el vecino Honduras, han agarrado el poder otros de estos mismos centroamericanos quienes dos décadas atrás seguían sembrando el terror, respaldados por la CIA y el Departamento de Estado.


Obama: vacilante, comprometido y anti-cubano

Ni levantamiento del embargo contra Cuba, ni flexibilización de las restricciones
Pedro González Munné | Periódico La Nación Cubana | 20/10/10

El panorama gris para los demócratas en las próximas elecciones de Noviembre para la legislatura federal norteamericana y la popularidad en caída del actual ocupante de la Casa Blanca, ponen en la nevera las esperanzas de quienes predecían una flexibilización de restricciones de los viajes de norteamericanos a la isla y un resultado positivo de las conversaciones para la liberación de Alan Gross, el espía preso en La Habana desde diciembre de 2009 y la liberación de Los Cinco, tres ciudadanos cubanos y dos norteamericanos,cumpliendo largas condenas de cárcel en Estados Unidos, o al menos visados a las esposas de dos de ellos para que los visiten.

La visita reciente a La Habana del senador demócrata Christopher Dodd y las conversaciones del subsecretario de estado Arturo Valenzuela con el canciller cubano Bruno Rodríguez en Nueva York, no pasaron del intercambio sobre ron y café cubano: ni siquiera llegaron a tratar el restablecimiento del correo directo entre ambos países y el mejoramiento de las regulaciones migratorias que afectan a 2 millones de cubanos y descendientes en los Estados Unidos y Puerto Rico.

Los tímidos e insuficientes intercambios culturales, al nivel de la visita del estrellas del arte cubano como Silvio Rodríguez, Alicia Alonso u orquestas como Los Van Van o la Aragón, no pasan más allá de algunos titulares y de aisladas presentaciones afortunadas en un solo sentido, pues la necesaria reciprocidad hacia la isla no ha pasado de elitistas clásicos, de danza o jazz, sin influencia mayor entre los cubanos.

Desde la órbita del Departamento de Estado norteamericano

Aunque existiera una intención -que no la veo-, la posición de la Zarina de las relaciones exteriores norteamericanas, la Sra. Hilary Clinton y su equipo, es totalmente contraria a un avance en las relaciones entre ambos países y no podemos olvidar sus declaraciones hace unos meses en la Universidad de Louisville en Kentucky de que el liderazgo cubano no estaba interesado en normalizar las relaciones porque ello "les haría perder su excusa por el estado del país".

La respuesta cubana fue de acusar a Estados Unidos, la Unión Europea y la prensa internacional de una campaña mediática contra Cuba, como dijera el periódico del Partido Comunista de Cuba, Granma, el principal de la isla: "El imperio y sus aliados han lanzado una nueva cruzada tratando de demonizar a Cuba y desestabilizar al país", decía el editorial en la primera plana.

El propio Canciller cubano aseguró que la isla ha perdido más de $96 mil millones de dólares a consecuencia del embargo y acusó al Presidente Obama de no "hacer lo suficiente" para terminarlo, a pesar de sus promesas de mejorar las relaciones y dijo además Bruno Rodríguez que el bloqueo era "obsoleto e inaceptable y debería ser levantado". La respuesta de la Administración norteamericana fue extenderlo por otro año.

Una política unilateral

El embargo norteamericano es una agresión directa al pueblo cubano, dirigido a rendir por hambre a una nación y al desangramiento de sus profesionales e intelectuales emigrando hacia los Estados Unidos, lo cual ha sido su caballo de batalla ante la falta de una política eficaz de las administraciones norteamericanas en las últimas cinco décadas contra la Revolución cubana.

No puede culparse del mantenimiento de esta política solamente al cabildeo de los grupos cubanoamericanos pro-embargo, los cuales como el US-Cuba Democracy, desde el 2004 reunieron más de $2.7 millones de dólares, entregando hasta finales del año pasado a candidatos federales que apoyaban su causa $1.7 millones. Los promotores del embargo, ya sea organizaciones o personas, le han pagado a candidatos y políticos electos federales en los últimos seis años mas de $11 millones de dólares.

Cuba no es un tema priorizado de relaciones exteriores, porque se considera un asunto de "política nacional" más orientado a escuchar a un grupo de Miami que a los llamados de la comunidad internacional y al hecho de que en política exterior no ha funcionado la intención de rendir por hambre y enfermedad al pueblo cubano. La prueba está que cuando se derrumbó el campo socialista, a pesar de los sufrimientos que la población cubana tuvo que soportar, el llamado "Período Especial" no colapsó a la Revolución.

En lo que sí ha sido efectivo el embargo es condenar a generaciones de cubanos a la separación familiar, a los emigrados en el exterior a gastos desmesurados en llamadas telefónicas, viajes y envíos de ayuda a sus seres queridos, mientras son sometidos a controles y restricciones que violan sus derechos civiles en los EEUU, por el ucase de declarar como terrorista a Cuba, mientras países como Corea del Norte y Libia son excluidos de los listados por intereses económicos y políticos de Washington.

Las excusas del Imperio

Las respuestas de la secretaria de Estado Hilary Clinton ante el Senado de los Estados Unidos muestran la doble cara de la Administración Obama que expuso una política de flexibilización y normalización de las relaciones a la cual renunció ante la presión de los poderosos grupos económicos y el cabildeo de los extremistas cubanoamericanos, posponiendo -como es costumbre en la política de este país- promesas de campaña ante intereses.

El anunciado "mensaje al pueblo cubano" planteado por la Sra. Clinton de que los Estados Unidos intentaban "jugar un papel en su futuro" se quedó en el levantamiento de las restricciones de viaje a los cubanoamericanos a la isla, en la búsqueda de que sirvieran de "embajadores importantes del cambio en Cuba" (!!), mientras por otra parte mantienen el embargo que prohíbe los vuelos comercial regulares y los viajes cuestan una fortuna para ellos: ¿a quién pretenden engañar?

Las declaraciones ese día de la Sra. Clinton mostraron la verdadera cara del cambio prometido de la Administración Obama y cito: "El presidente-electo Obama cree además que no es el momento para levantar el embargo a Cuba especialmente porque proporciona una fuente importante de influencia en el avance de los cambios en la isla". Olvidémonos de promesas en la flexibilización de las ventas unilaterales -no hay reciprocidad de comercio con Cuba-; la cooperación en el tema del tráfico de drogas con un país que declara terrorista y con el cual no tiene relaciones diplomáticas; la propia condición absurda de declarar a Cuba país terrorista o promotor del terrorismo o el tema de las discusiones para una explotación ordenada de reservas petroleras en las profundidades del mar entre dos países vecinos.

La Guerra Fría terminó, pero contra Cuba sigue

Si hay algo que no caracteriza las relaciones entre Cuba y los EEUU es el sentido común. Cincuenta años de enfrentamientos y sufrimiento de la familia cubana no han producido el resultado esperado: el pueblo cubano no se rinde y planes, tras planes, de los analistas del Departamento de Estado solo producen gastos multimillonarios del dinero de los impuestos de los ciudadanos de este país, sin resultados visibles.

En el caso de la Sra. Hilary Clinton sus "revisiones y análisis" de las relaciones con la isla no han dado resultados concretos -a no ser la detención en La Habana de uno de sus contratistas- y suponiendo que tuviera algo de razón en que el Gobierno cubano sabotea los intentos de normalización para mantenerse en el poder: ¿no sería llevarles la contraria una solución y emplazarlos a las conversaciones y relaciones un reto?

Nada más que alejándose del enfoque de George W. Bush de cancelar todos los contactos, lo cual hasta para los más reaccionarios sectores de la comunidad cubanoamericana en los Estados Unidos era excesivo y escuchar los llamados de la mayoría de los países latinoamericanos para terminar con el embargo, las relaciones con el continente hubieran mejorado y no dejarían aislado a este país en otro tema importante de sus contactos con el Sur.

No solo es esta política errónea, sino estúpida, pues la promoción del intercambio de "people-to-people" (contactos de persona a persona) sería una estrategia inteligente, como la que se ha venido desarrollando en otros países, como Vietnam donde hubo una guerra donde murieron 58,000 norteamericanos. ¿Por qué Vietnam sí y Cuba no? ¿De dónde sale esa fascinación enfermiza con mantener la hostilidad contra Cuba?

Los cubanoamericanos son ciudadanos de tercera en este país

El hecho de prohibir y limitar los viajes y la ayuda familiar de los cubanoamericanos a sus seres queridos en la isla, con la arrogancia típica del gobierno norteamericano los ha colocado en la condición de ciudadanos de tercera categoría en franca violación de sus libertades civiles, establecidas por la constitución de este país, lo cual fue discriminativo e inaceptable y lo es ahora cuando la Sra. Clinton y el presidente Obama mantienen esa discriminación contra otros ciudadanos y residentes que exigen su derecho a viajar legalmente a la isla.

Es una actitud hipócrita y despreciable atacar a Cuba por su expediente de "derechos humanos" de país comunista y mantener las restricciones a las libertades individuales aquí, prohibiendo la libertad de viaje y comercio, lo cual no solamente afecta la libertad de los ciudadanos, sino los intereses de miles de pequeños negocios y empresas que pudieran beneficiarse del libre intercambio comercial con la isla, lo cual hacen cientos de otras naciones, 183 de las cuales votan tradicionalmente contra el embargo norteamericano en las Naciones Unidas.

Políticas miopes, contradictorias y faltas de perspectiva como ésta son las que mantienen desfasada a la política exterior de los Estados Unidos en Latinoamérica y si continúan tratando a Cuba como un tema de política nacional, obviando su condición de aspecto clave en la visión del mundo sobre como este país se propone avanzar y no anclarse en un pasado de resentimiento y prepotencia.

Las relaciones con la isla son una necesidad actual y el hecho de detener el sufrimiento de la familia cubana pasa por casa, pero sobre todo por poner en la mesa los intereses continentales de los Estados Unidos y no los de un grupo miope y estúpido que durante demasiado tiempo ha mantenido la política exterior con Cuba detenida en el tiempo: la prueba de la ineficacia y la ignorancia de esta Administración se basa en temas como este y el hecho de esperar a tomar decisiones por una prueba de popularidad presencial o un período de elecciones demuestra lo vacilante y falaz del Gobierno que nos gastamos en Washington.


Comentario de Tomás Borges sobre Mario Vargas Llosa

Por Tomás Borges

Escribí un artículo sobre Mario Vargas Llosa y lo consulté con Marcela Pérez Silva a quien respeto y admiro por su honestidad y talento. Peruana, al fin, no estuvo de acuerdo con las críticas al novelista. Para los peruanos Vargas Llosa es tan sagrado como el himno nacional.

Los revolucionarios peruanos -casi todos los peruanos- están orgullosos. Pregúntenselo al excelente poeta Arturo Corcuera o al hombre de bien, César Lévano, director del prestigiado diario “La Primera”, quienes, en esencia, han escrito panegíricos sobre el extraordinario escritor con suavísimos señalamientos críticos. Si ahora se lo propusiera Vargas Llosa sería presidente del Perú con la incertidumbre y el riesgo inevitable sobre sus relaciones con los países del Alba. Incluso a mí se me alegró el oído al escuchar la noticia del galardón lo cual más bien debe incomodar a Vargas -si acaso le da una ojeada, desde su olimpo, a este escrito. Considero, como un deber, no obstante, referirme a las atrocidades de Vargas Llosa contra Fidel y la revolución cubana, puesto que prefiero la muerte a la cobardía del silencio. No me asusta -pero duele- saber como Marcela y la inmensa mayoría de los peruanos no estarán conforme con mis apreciaciones.

Desde que Mario Vargas Llosa escribió “Conversaciones en la Catedral”, o a lo mejor antes, debió de haber recibido el premio Nobel.

Este premio debería ser entregado por méritos literarios y no por inclinaciones ideológicas. Fue por la triste manera de ver al mundo y por sus barbaridades políticas, que el brillante novelista -según se dice- no fue galardonado. Parece ser que quienes deciden sobre esta merced se han vuelto conservadores o menos exigentes. Le otorgaron el Nobel de la Paz a Obama, quien aún no ha demostrado tener suficientes méritos y, ahora, a un disidente chino. Por muy justa que sea la honra a Mario Vargas Llosa, tal decisión se enmarca, al parecer, en esta nueva cultura derechista sueca.

Si el parámetro para dar esa distinción siguiese siendo las bajas notas ideológicas, Vargas jamás sería digno de semejante honor.

En fecha reciente dijo: “Esta mañana he vivido esa sensación de asco e ira, viendo al risueño presidente Lula del Brasil abrazando cariñosamente a Fidel y Raúl Castro”. Esta aversión la tiene el Nobel de Literatura por Daniel Ortega, Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa y cuanto revolucionario exista sobre la tierra.

Marcela -quien es revolucionaria y admiradora de Fidel- hubiese preferido que no se dijera semejante tosquedad, pero se dijo y fue publicada en las leídas páginas del diario, ahora derechista, de España, “El País” y reproducida quién sabe en cuántos medios de derecha de este mundo que son los más leídos y numerosos. No es para nada un accidente de que estos dueños de la información del engaño perfecto resalten más las posiciones ideológicas y políticas del afortunado Nobel que sus méritos literarios.

No le agrada al célebre escritor la amistad de Lula con Fidel quien es objeto de reconocimiento por todos los líderes mundiales e intelectuales de mayor renombre: Mandela, Felipe González, Mario Benedetti, García Márquez, Julio Cortázar, el Rey de España e incontables y prestigiadas celebridades, de casi todos los premios Novel de la Paz y de la Literatura.

La revolución cubana ha obtenido -y así lo reconocen los organismos especializados de las Naciones Unidas- logros extraordinarios en cuanto a desarrollo humano, abolición del racismo, acceso a la cultura, nutrición, protección a los ancianos y al medio ambiente y mortalidad materna. Cuba es el país más avanzado de la tierra en los índices de mortalidad infantil. Cuba ha contribuido a eliminar el analfabetismo en Bolivia, Venezuela y Nicaragua. Cuba ha operado con éxito a más de un millón de latinoamericanos de cataratas y otros males de la visión, incluyendo a miles de compatriotas de Vargas.

A Mario Vargas Llosa -quien tiene un lucero literario en la frente y rechaza a Cuba y Fidel- no le produjo repugnancia abrazar al repugnante cómplice de Bush y Tony Blair en la guerra contra Irak que costó más de un millón de vidas inocentes, José María Aznar. Y le produce simpatía el terrorista cubano Luis Posada Carriles, responsable del crimen de un avión donde murieron casi un centenar de deportistas cubanos. Ninguno de los matarifes, ultraderechistas de este planeta azul le producen rechazo al exquisito escritor peruano.

Sin duda, hay una feroz y descomunal desarmonía entre la luminosa creación del novelista con mayor estatura del Perú y sus fobias y simpatías ideológicas y políticas. Lástima.


LOS CUERVOS Y EL YANQUIPARAISO

Por Salvador Capote

Los disidentes cubanos recién liberados, a quienes el amigo Duende de Radio Miami llama “los cuervos” por sus ingratas expresiones y actitudes contra ambos, el gobierno español y la iglesia católica, que gestionaron con las autoridades cubanas su excarcelamiento, tienen ahora las puertas abiertas para viajar y establecerse en Estados Unidos.

El Homeland Security y el State Department consintieron en permitirles la entrada en este país mediante la aplicación del programa “Significant Public Benefit Parole (SPBP)”. Con ésto, los cuervos están cerca ya de cumplir su sueño de un disfrute privilegiado de la sociedad de consumo estadounidense, la cual atrae a todos los disidentes cubanos como el brillo de una vidriera a los insectos nocturnos. Si alguien lo duda, pronto verá como los pocos que quedan en Cuba, que no quieren ir a España, sí vendrán a Estados Unidos. A España u otro país no, pero a Estados Unidos sí, ¿por qué será?.

En las filas de la ultraderecha miamense hay frustración y desconcierto. Una campaña mediática que costó decenas, tal vez cientos de millones de dólares, mantenida durante más de un año y cubierta por los grandes medios de comunicación e información internacionales, a lo que se suma la financiación directa e indirecta, mediante la USAID y otras agencias federales, la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, y diversas organizaciones de exiliados cubanos, no ha logrado el incremento numérico de los grupúsculos de disidentes en la isla. Nadie se les une. Nadie los apoya. La disidencia cubana es, para Estados Unidos, la más cara del mundo y, al mismo tiempo, la menos funcional.

Estos personajes, a quienes se llama disidentes por llamarles de algún modo, ¿quiénes son? –René González, uno de los cinco héroes cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos, definió certeramente a los de su calaña en carta escrita hace algunos años: “Aunque se disfrazan de todo no son nada: son demasiado calculadores para ser fanáticos. Son demasiado resentidos para ser cristianos. Son demasiado cobardes para ser combatientes. Son demasiado egoístas para ser demócratas. Son demasiado plattistas para ser cubanos.”

En esta última afirmación tenemos la clave sin la cual ni el gobierno norteamericano ni la ultraderecha de Miami lograrán jamás entender la causa de su fracaso. La lucha contra el plattismo y los plattistas fue parte consustancial en Cuba de la lucha de clases. El hecho fundamental es que se luchaba no sólo contra la opresión de la clase dominante sino contra su ideología lacayuna y extranjerizante. La oposición a la Enmienda Platt y contra la ideología de sus defensores que permaneció después de abolida aquella en 1934, pues la humillante Enmienda constituía sólo una herramienta más de la inmensa trama del sistema neocolonial, fue la expresión más genuina de la lucha del pueblo cubano por su liberación. Actualmente, el último baluarte del plattismo es el sur de la Florida donde, aunque adopta con frecuencia disfraces vergonzantes, es difícil distinguirlo del puro anexionismo.

Podemos considerar que el sentimiento antinjerencista del pueblo cubano comienza a transformarse en antimperialista cuando, a fines de febrero de 1901, el gobernador militar Leonard Wood comunicó al presidente de la Asamblea Constituyente, Domingo Méndez Capote y a los miembros de la Comisión encargada de abordar la cuestión de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos que, por instrucciones del Secretario de Guerra, Elihu Root, el pueblo de Cuba “debía desear” que en su Ley Fundamental se incorporasen ciertas prescripciones que mutilaban la soberanía de Cuba. Estas prescripciones tomaron cuerpo en la enmienda propuesta por el senador Orville H. Platt a una ley del Congreso de Estados Unidos que se colgó como anexo a la Constitución de 1901 y que imponía a Cuba condiciones infamantes que reducían practicamente a cero su soberanía, como el supuesto derecho de ese país a intervenir militarmente en Cuba, la omisión de Isla de Pinos de los límites territoriales y la cesión a Estados Unidos de territorios para bases navales o carboneras. Estados Unidos sólo dio a Cuba dos alternativas: la Enmienda Platt o la prolongación por tiempo indefinido de la ocupación militar norteamericana. Desde entonces el término plattista pasó a significar la claudicación ante los intereses foráneos.

El plattismo era especialmente aborrecible porque apuntaba a destruir el núcleo más preciado de nuestra cultura: nuestra identidad. No olvidemos que el imperialismo es depredador por naturaleza y se manifiesta no sólo en el plano económico y social sino también en el cultural. La historia, las tradiciones, el lenguaje, el arte, la música autóctona… son contaminados o destruidos. La discriminación por motivos raciales o de otro tipo se acentúa. En el país dominado se imita el modo de vida del país dominante. Para Michael Parenti, el conocido escritor progresista estadounidense, “el imperialismo cultural es el compañero del imperialismo político-económico. Y al servicio del imperio, el etnocentrismo racista es el compañero del imperialismo cultural.” (1)

Probablemente existen más documentos valiosos de nuestra historia, obras de arte, especímenes del patrimonio científico cubano y otros bienes culturales en instituciones, galerías particulares o archivos de Estados Unidos que los que existen en sus homólogos de Cuba. El consuelo de tontos es que el saqueo ha sido mayor en otras naciones, y no sólo por el imperialismo norteamericano sino también por el británico y francés. Una de las primeras acciones de Estados Unidos en Irak fue el pillaje de sus museos, donde se guardaban invaluables obras del patrimonio mundial. El arte del Medio Oriente, al igual que el africano y del Tercer Mundo en general, sólo pueden contemplarse en el Louvre, el British Museum y en colecciones privadas de Estados Unidos. Para estudiar la historia de sus propias culturas, árabes, persas, afganos, etc. tienen que viajar a occidente y pagar por el permiso de examinar el patrimonio robado (¡y hay muchas maneras de robar!) a través de los siglos.

Lo curioso es que el imperio, al anular la cultura de otros pueblos, anula también su propia cultura porque destruye su tradición constitucional y democrática. “Hemos perdido la República y nuestras instituciones” … “Nos han robado el país” afirmó Gore Vidal, uno de los más importantes escritores norteamericanos de todos los tiempos (2). No se puede pisotear los valores más allá de la frontera y respetarlos dentro. Los soldados que aprenden a matar, torturar y destruir en otros pueblos un día harán lo mismo con el propio. Los que masacraron a los mexicanos en 1848 se masacraron luego entre ellos en la Guerra de Secesión. Los cubano-americanos entrenados por la CIA para realizar actos terroristas contra Cuba terminaron realizándolos en el propio territorio de Estados Unidos.

Los llamados disidentes no fueron a prisión porque defendían otro modo de pensar sino por recibir pago, instrucciones y recursos técnicos de agencias de un gobierno extranjero, el de Estados Unidos y, no pocas veces, por promover acciones violentas con el objetivo de crear inestabilidad y caos. La agenda que motiva a estos “gusanos en la sangre”, como les llamó José Martí (3), corresponde al rezago ideológico de una burguesía dependiente ya desaparecida. Pero no hay ideología coherente en los desclasados. Su ideología no es continuación ni herencia sino burda caricatura de manifestaciones culturales impuestas que comenzaron a extinguirse en 1959 dando paso a la raíz poderosa de una cultura verdaderamente cubana. Es por eso que la masa los repudia. Es por eso que el espectáculo grotesco de una imitación de elecciones en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, con disidentes votando cipayezcamente por George W. Bush, marcó simbólicamente desde entonces el punto de no retorno para los que, por su propia voluntad, se apartaron de la obra de gigantes que realiza nuestro pueblo revolucionario. “¡Nunca más!” –como croaba el cuervo de Edgar Allan Poe- podrán ser cubanos. “Demasiado plattistas” para serlo.

Bienvenidos pues a este yanquiparaíso que sólo existe en la imaginación de los plattistas y que, en la cruel realidad, es un país en bancarrota moral y económica por sus guerras injustas y el derroche de sus recursos naturales, con una deuda nacional impagable que alcanza ya los 17 trillones de dólares y en el que los síntomas de una deriva hacia el fascismo son cada vez más frecuentes y alarmantes. No obstante, los cuervos, al establecerse en Estados Unidos podrán contar todavía con la esperanza de labrarse un porvenir. Sólo tendrán que abandonar el hábito de mantenidos y trabajar duro. Les recomiendo Miami, donde bandadas de su misma especie nublan el cielo y graznido más o menos no hace la diferencia. Es el nicho ecológico que les corresponde.

(1) Michael Parenti: The Culture Struggle, p. 49, Seven Stories Press (2006).

(2) Gore Vidal: Entrevista con La Jornada en abril de 2003.

(3) José Martí: Vindicación de Cuba.


Un nuevo Bloque

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto © Virgilio PONCE

La unidad es un elemento tan esencial a la existencia que ocurre en todos los ámbitos de la vida. La economía misma ha consistido en un proceso unificador de los elementos productivos. Las grandes concentraciones no son más que un proceso unitario.

Si reflexionamos sobre la naturaleza y los diversos desarrollos sociales, veremos que en todos está presente esa tendencia.

Debían establecerse estudios, desprejuiciados de ciertos paradigmas impuestos por el tiempo, para hacer un análisis sistemático de los procesos unitarios. Uno de los paradigmas más socorridos consiste en atribuirle a todos los avances territoriales, acaecidos a través de la historia, un criterio de conquista del cual, por ejemplo, es objeto el imperio romano.

Tanto los romanos, como los movimientos cristianos de la época feudal, tenían una dosis de dominación, pero como tendencia respondían a criterios unitarios adquiridos a través de la práctica humana, los cuales aplicaron por razones de supervivencia y crecimiento. La necesidad de agruparse fue un requerimiento impuesto por las limitaciones individuales.

La Trece Colonias del Norte del Continente Americano, cuando avanzaron hacia el Oeste, al otro lado de los montes Apalaches, forzando más tarde a franceses y españoles a vender sus dominios en el territorio continental, ampliando luego sus territorios hacia el sur con la incorporación de Texas y California, no estaban haciendo otra cosa, que garantizar la unidad sobre la base de un propósito común.

El planteamiento bolivariano estaba dirigido a obtener los mismos resultados, excepto que los forjadores de las naciones latinoamericanas, no contaban con un sistema infraestructural, nacido a través de un proceso natural. Esto impidió la formación de un propósito común.

Al retirarse España, sólo quedaron territorios dispersos que pronto se vieron sujetos a la riña entre representantes de ideales con extraordinarios valores éticos, pero que no contaban con la sujeción a una base material desde el ángulo productivo, capaz de crear un tipo estable de relaciones sociales. Esto dificultó la unidad. Sin embargo la prédica de Bolívar estaba perfectamente encaminada dentro de los parámetros necesarios a la supervivencia y el progreso de aquellos países en cierne.

A partir de la estabilización relativa de las democracias representativas en Latinoamérica, surgen nuevos criterios de desarrollo nacional. La agricultura adquiere su importancia primaria y se asume como elemento básico de un devenir económico dialécticamente funcional. En países como Brasil, México, Chile, Argentina y otros en menor escala, esa actividad primaria se convierte en punto de partida para la agroindustria y sirve de soporte para forzar la creación de industrias, importando tecnologías de los países desarrollados. Ese mismo proceso ratifica y profundiza las razones para adquirir la necesaria independencia de Estados Unidos y supedita los planes de desarrollo a las necesidades nacionales. Impulsa también el criterio de diversificar el comercio y las inversiones.

Cuando el Presidente Chávez plantea la creación del ALBA, Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, no pedía algo nuevo. Previamente habían surgido organismos regionales, como los mencionados en otros trabajos. En la medida que se estabilizaron los mecanismos políticos y la alternancia del poder de las democracias representativas, aun sin que variase la esencia del mismo, fue posible pensar en las necesidades del conjunto. En ese momento surgen distintas instituciones de carácter regional.

El ALBA, sin embargo, tenía un ingrediente que hubiese sido imposible de aplicar a alguna de ellas: el político. Ninguna contemplaba la posibilidad de que cada uno de los integrantes podía ser parte de un todo. La unidad existente hasta ese momento estaba representada en la preponderancia de Estados Unidos, materializada a través de la OEA, donde el poderoso país podía dictar normas que mantuviesen la necesaria adhesión.

La OEA fue el medio orgánico imprescindible para la defensa de los intereses del Poder Fáctico del Norte.

Pasada esta etapa, las fuerzas nuevas, carentes de la rutina y los paradigmas generados en las conciencias ciudadanas de los países desarrollados, han comenzado a participar del Poder.

El ALBA, o un órgano parecido, es necesario no sólo para garantizar la unidad integral de un propósito, sino para asegurar el desarrollo de las nuevas tendencias. La experiencia nos dice, y durante la primera década del Siglo XXI lo hemos comprobado, que todo proceso de esta naturaleza peligra por la amenaza de sectores que no se adaptan a los mismos. Frente a ellos es necesario crear mecanismos de fuerza idóneos que impidan las agresiones.

Un organismo que, junto con los propósitos de asegurar los cambios, sin sujeción a normas impuestas por terceros, establezca mecanismos militares de defensa, constituye una verdadera necesidad que no debe ser pasada por alto.

No podría ser un organismo sustituto de los existentes, sino que tendría que convertirse en un nuevo bloque, que por naturaleza, no podrá ser copiado de experiencias anteriores.

Miami, 17 de Octubre del 2010

*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami