domingo, 17 de octubre de 2010

LA INVERSIÓN SOCIAL PELDAÑO INDISPENSABLE HACIA EL CAMBIO

Comité FMLN en Suecia

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio planteado por las Naciones Unidas en el año 2000 constan de ocho puntos claves y tienen unas metas muy concretas: 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre, 2: Lograr la enseñanza primaria universal, 3: Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer, 4: Reducir la mortalidad infantil, 5: Mejorar la salud materna, 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Entre sus metas ha estado la reducción del hambre a la mitad para el año 2015; pero al ritmo que se asumió ese compromiso ese plazo es una utopía ya que se dice que hay en el mundo más de 925 millones de hambrientos y que cada seis segundos se muere un niño como consecuencia directa de la desnutrición.

El índice de desarrollo humano del PNUD sitúa a El Salvador en el lugar número 106 a nivel mundial y la FAO y la OMS asegura que la desnutrición crónica entre la población centroamericana alcanza el 23,5%, siendo los porcentajes por país los siguientes: Costa Rica el 9%, Nicaragua el 18,8%, Panamá el 19,9%, El Salvador el 24,6%; Honduras 29,9%, Guatemala 54,3%.

De todo Latinoamérica y el Caribe solo Cuba ha erradicado esos parámetros vergonzantes alcanzando ya los objetivos del milenio. Es más, Unicef ha mostrado su interés en profundizar la colaboración con Cuba en temas de cooperación Sur-Sur para con el concurso y experiencia de la mayor de las Antillas erradicar la desnutrición crónica en Latinoamérica, entre otros.

Por esa y muchas otras razones indignan la desfachatez de los argumentos de los dirigentes y diputados areneros que visceralmente se opusieron al Convenio de cooperación entre Cuba y El Salvador, que finalmente fuese aprobado por 65 votos de los 84 legisladores.

La comitiva oficial que encabezada por Mauricio Funes visitara Cuba durante los primeros días de octubre, ha regresado al país hablando de esta experiencia, en clave positiva, incluso hay diputados de derecha que en sus declaraciones han reconocido la poca información y el prejuicio con el que muchos legisladores contaban, antes del viaje.

Es comprensible la ignorancia que sobre Cuba tienen grandes sectores de la población salvadoreña; pues el concierto mediático transnacional difunde la imagen de los detractores de su sistema político y social. Lo que no es aceptable es que sectores de la más rancia derecha salvadoreña quieran boicotear las relaciones de nuestro gobierno con Cuba y repitan a propósito, falsos argumentos e interpretan a su conveniencia la futura cooperación que en el marco del acuerdo, Cuba proporcionaría a nuestra patria.

En esta estrategia de confusión y de forma patética y mal intencionada se unen algunos voceros gremiales; tal es el caso de Rodolfo Canizales, Presidente del Colegio Médico; quien asumiendo la defensa de algunos médicos capturados recientemente, presuntamente por vinculaciones en hechos delictuosos especialmente abusando en la expedición de recetas restrictivas; firma pronunciamientos y declara que estos hechos tiene “tinte de persecución política” que tendría que ver con la “oleada” de médicos cubanos que vendrían a dejar sin empleo a los médicos salvadoreños. Esto repito, es una falacia, pues tal medida no está contemplada en el nuevo Sistema de Salud recién implementado por nuestro gobierno y que según declaraciones de la Ministra de Salud ya ha dado inicio en los primeros 72 municipios más pobres de El Salvador. No dudamos de la competencia y el compromiso de cientos de galenos salvadoreños por acompañar el nuevo Sistema de Salud, pero también sabemos que existen médicos como Rodolfo Canizales, que actuarán de forma ideologizada e incluso boicotearán este esfuerzo solo por venir este, del gobierno del cambio.

Nuestro gobierno, desde su inicio ha puesto énfasis como parte del cumplimiento programático, la inversión social. Es por eso que la educación y la salud son pilares importantes del esfuerzo a la fecha, del actual gobierno, pues son elementos que se conjugan con la erradicación de la pobreza, que tiene entre sus elementos, la implementación de políticas neoliberales de los gobiernos areneros.

Fue Cristiani el que inauguró la época en donde se priorizaron grupos de poder dándoles luz verde para su enriquecimiento con el patrimonio estatal privatizado; además desarticularon el tejido agrícola del país, haciéndonos aún más dependientes de las importaciones de productos básicos para la alimentación.

Tenemos en la actualidad casi medio millón de manzanas de tierras aptas para el cultivo en total abandono; la banca del país, que responde a directrices foráneas no tiene en su prioridad crediticia el apoyo a este rubro. Urge la creación de una banca estatal, con vocación en la reactivación del agro, apoyando a pequeños y medianos agricultores que se aboquen a la producción para el autoabastecimiento alimentario.

Los objetivos del Milenio hoy, son posibles en nuestro país, gracias a la inversión social y voluntad política del gobierno de Mauricio Funes y el FMLN. Los plazos no serán los planteados por Naciones Unidas, no obstante se cumplirán en la medida que la participación ciudadana se apropie de cada uno de ellos.