viernes, 1 de octubre de 2010

Los Medios de Comunicación

Chencho Alas

Nadie duda la importancia que han adquirido los Medios de Comunicación en los últimos tiempos gracias al desarrollo de tecnologías que han permitido la llegada de los mismos a todos los rincones de nuestra Madre Tierra y al hecho que el analfabetismo ha ido retorciendo en todos los países. Su presencia en nuestras vidas se ha globalizado, no así la propiedad de los mismos la cual permanece en muy pocas manos que exigen libertad de prensa para llevar adelante sus propios intereses.

Muchas veces me he preguntado qué significa la libertad de prensa para la SIP, por ejemplo. Los dos últimos hechos que han conmovido a toda Latinoamérica, el golpe de estado en Honduras y la intentona de golpe en Ecuador, han ilustrado con creces el significado de libertad de prensa para las corporaciones. En Honduras, con excepción de Radio Globo y algún canal de TV, la tergiversación de datos estuvo a la orden del día. Radio HN tuvo un comportamiento de perro con rabia. En Ecuador, el presidente Correa no perdió la ocasión para acusar a la prensa “corrupta” por haber instigado a la rebelión policial con sus “distorsiones” de la información.

¿Qué hacer frente a los Medios de Comunicación? ¿Denunciarlos y quedarnos con los brazos cruzados? Yo creo que no; al contrario, me parece que debemos de tomar una actitud activa ante los mismos, ya que después de todo, los Medios solamente son instrumentos de acumulación de capital de unas cuantas personas, las que se enriquecen a costa del pueblo.

Cuando los oligarcas de Honduras apoyados por el ejército y la embajada americana dieron el golpe de estado, yo me encontraba en ese país. Regresé a El Salvador y me propuse como primera tarea dar charlas sobre el golpe y sus consecuencias en el Bajo Lempa y otros lugares. Recuerdo que un campesino me hizo esta pregunta: ¿Qué podemos hacer nosotros si se intenta dar golpe de estado a Funes? Los golpistas son ricos, nosotros somos pobres, ellos tienen todos los medios. Mi respuesta fue simple: lo primero de todo, tenemos que estar permanentemente organizados y atentos al acontecer nacional; lo segundo, nosotros somos pobres, porque en parte, contribuimos con nuestras acciones a la pobreza que vivimos. Le pregunté cuánto gastaba a la semana en la compra de coca-cola, en churritos, cigarrillos… Le hice ver que alguien que gana el salario mínimo, tiene que invertir una hora de trabajo o más para comprarse la coca-cola. Los pobres hacemos ricos a los ricos porque los pocos centavos que hacemos los invertimos en basura.

Yo creo, que la gran tarea que nos queda es crear conciencia de que el rico no nos pone el lazo al cuello, sino que nosotros mismos lo hacemos. Si los Medios de Comunicación no respetan la libertad de prensa y tergiversan la información, lo que nos queda es no comprarlos o verlos. Ellos viven del pueblo. Si no tienen a alguien que los lea o los vea, no pueden vender anuncios. Ya es tiempo que le digamos a Boris Ezerski, dueño del canal 2, 4 y 6, hasta luego bambino. Hay otros canales que nos ofrecen mejor información. ¿Y el Diario de Hoy? De los Viera Altamirano no hablemos. Viven en un mundo cavernícola y en su página editorial lo único que ofrecen es veneno.

Por otra parte, debemos de apoyar los medios alternos que se están multiplicando hoy en día gracias al Internet. Yo recibí abundante información y al momento gracias a estos medios y, desde luego, la pasé de inmediato a muchas otras personas. Una de ellas me escribía desde Guatemala agradeciéndome y diciéndome que la había difundido a su vez. En el mundo planetario en que vivimos, debemos ser parte y no objeto de la noticia.


Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador

Atilio Borón

Publicado en Cubadebate el 1 Octubre 2010

1. ¿Qué pasó ayer en Ecuador?

Hubo una tentativa de golpe de estado. No fue, como dijeron varios medios en América Latina, una “crisis institucional”, como si lo ocurrido hubiera sido un conflicto de jurisdicciones entre el Ejecutivo y el Legislativo sino una abierta insurrección de una rama del primero, la Policía Nacional, cuyos efectivos constituyen un pequeño ejército de 40.000 hombres, en contra del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas del Ecuador, que no es otro que su presidente legítimamente electo. Tampoco fue lo que dijo Arturo Valenzuela, Subsecretario de Estado de Asuntos Interamericanos, “un acto de indisciplina policial”. ¿Caracterizaría de ese modo lo ocurrido si el equivalente de la Policía Nacional del Ecuador en EEUU hubiera vapuleado y agredido físicamente a Barack Obama, lesionándolo; lo hubiera secuestrado y mantenido en reclusión durante 12 horas en un hospital policial hasta que un comando especial del Ejército lo liberaba luego de un intenso tiroteo? Seguramente que no, pero como se trata de un mandatario latinoamericano lo que allá suena como intolerable aberración aquí aparece como una travesura de escolares.

En general todos los oligopolios mediáticos ofrecieron una versión distorsionada de lo ocurrido el día de ayer, evitando cuidadosamente hablar de tentativa de golpe de estado. En lugar de eso se referían a una “sublevación policial” lo cual, a todas luces, convierte los acontecimientos del Jueves en una anécdota relativamente insignificante. Es un viejo ardid de la derecha, siempre interesada en restar importancia a las tropelías que cometen sus partidarios y a magnificar los errores o problemas de sus adversarios. Por eso viene bien recordar las palabras pronunciadas este Viernes, en horas de la mañana, por el presidente Rafael Correa cuando caracterizó lo ocurrido como “conspiración” para perpetrar un “golpe de estado”. Conspiración porque, como fue más que evidente en el día de ayer, hubo otros actores que manifestaron su apoyo al golpe en gestación : ¿no fueron acaso efectivos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana -y no de la Policía Nacional- los que se paralizaron al Aeropuerto Internacional de Quito y el pequeño aeródromo utilizado para vuelos provinciales? ¿Y no hubo grupos políticos que salieron a apoyar a los golpistas en calles y plazas? ¿No fue el propio abogado del ex presidente Lucio Gutiérrez uno de los energúmenos que trató de entrar por la fuerza a las instalaciones de la Televisión Nacional del Ecuador? ¿No dijo acaso el Alcalde de Guayaquil, y gran rival del presidente Correa, Jaime Nebot, que se trataba de un conflicto de poderes entre un personaje autoritario y despótico, Correa, y un sector de la policía, equivocado en su metodología pero a quien le asistía la razón en sus reclamos? Esta falsa equidistancia entre las partes en conflicto era una indirecta confesión de su complacencia ante los acontecimientos en curso y de su íntimo deseo de librarse de su -hasta ahora al menos- inexpugnable enemigo político. Para ni hablar de la lamentable involución del movimiento “indígena” Pachakutik, que en medio de la crisis hizo pública su convocatoria al “movimiento indígena, movimientos sociales, organizaciones políticas democráticas, a constituir un solo frente nacional para exigir la salida del Presidente Correa.” ¡Sorpresas te da la vida”, decía Pedro Navaja; pero no hay tal sorpresa cuando uno toma nota de los generosos aportes que la USAID y el National Endowment for Democracy han venido haciendo en los últimos años para “empoderar” a la ciudadanía ecuatoriana a través de sus partidos y movimientos sociales.

Conclusión: no fue un pequeño grupo aislado dentro de la policía quien intentó dar el golpe sino un conjunto de actores sociales y políticos al servicio de la oligarquía local y el imperialismo, que jamás le va a perdonar a Correa haber ordenado el desalojo de la base que Estados Unidos tenía en Manta, la auditoría de la deuda externa del Ecuador y su incorporación al ALBA, entre muchas otras causas. Incidentalmente, la policía ecuatoriana hace ya muchos años que, al igual que otras de la región, viene siendo instruida y adiestrada por su contraparte estadounidense. ¿Habrán incluido alguna clase de educación cívica, o sobre la necesaria subordinación de las fuerzas armadas y policiales al poder civil? No parece. Más bien, actualiza la necesidad de poner fin, sin más dilaciones, a la “cooperación” entre las fuerzas de seguridad de la mayoría de los países latinoamericanos y las de Estados Unidos. Ya se sabe que es lo que enseñan en esos cursos.

2. ¿Por qué fracasó el golpe de estado?

Básicamente por tres razones: en primer lugar, por la rápida y efectiva movilización de amplios sectores de la población ecuatoriana que, pese al peligro que existía, salió a ocupar calles y plazas para manifestar su apoyo al presidente Correa. Ocurrió lo que siempre debe ocurrir en casos como estos: la defensa del orden constitucional es efectiva en la medida en que es asumida directamente por el pueblo, actuando como protagonista y no como simple espectador de las luchas políticas de su tiempo. Sin esa presencia del pueblo en calles y plazas, cosa que había advertido Maquiavelo hace quinientos años, no hay república que resista los embates de los personeros del viejo orden. El entramado institucional por sí sólo es incapaz de garantizar la estabilidad del régimen democrático. Las fuerzas de la derecha son demasiado poderosas y dominan ese entramado desde hace siglos. Sólo la presencia activa, militante, del pueblo en las calles puede desbaratar los planes golpistas.

En segundo lugar, el golpe pudo ser detenido porque la movilización popular que se desarrolló con gran celeridad dentro del Ecuador fue acompañada por una rápida y contundente solidaridad internacional que se comenzó a efectivizar ni bien se tuvieron las primeras noticias del golpe y que, entre otras cosas, precipitó la muy oportuna convocatoria a una reunión urgente y extraordinaria de la UNASUR en Buenos Aires. El claro respaldo obtenido por Correa de los gobiernos sudamericanos y de varios europeos surtió efecto porque puso en evidencia que el futuro de los golpistas, en caso de que sus planes finalmente culminaran exitosamente, sería el ostracismo y el aislamiento político, económico e internacional. Se demostró, una vez más, que la UNASUR funciona y es eficaz, y la crisis pudo resolverse, como antes la de Bolivia, en 2008, sin la intervención de intereses ajenos a América del Sur.

Tercero, pero no último en importancia, por la valentía demostrada por el presidente Correa, que no dio brazo a torcer y que resistió a pie firme el acoso y la reclusión de que había sido objeto pese a que era más que evidente que su vida corría peligro y que, hasta último momento, cuando se retiraba del hospital, fue automóvil fue baleado con claras intenciones de poner fin a su vida. Correa demostró poseer el valor que se requiere para acometer con perspectivas de éxito las grandes empresas políticas. Si hubiese flaqueado, si se hubiera acobardado, o dejado entrever una voluntad de someterse al designio de sus captores otro habría sido el resultado. La combinación de estos tres factores: la movilización popular interna, la solidaridad internacional y la valentía del presidente terminó por producir el aislamiento de los sediciosos, debilitando su fuerza y facilitando la operación de rescate efectuada por el Ejército ecuatoriano.

3. ¿Puede volver a ocurrir?

Sí, porque los fundamentos del golpismo tienen profundas raíces en las sociedades latinoamericanas y en la política exterior de Estados Unidos hacia esta parte del mundo. Si se repasa la historia reciente de nuestros países se comprueba que las tentativas golpistas tuvieron lugar en Venezuela (2002), Bolivia (2008), Honduras (2009) y Ecuador (2010), es decir, en cuatro países caracterizados por ser el hogar de significativos procesos de transformación económica y social y, además, por estar integrados a la ALBA. Ningún gobierno de derecha fue perturbado por el golpismo, cuyo signo político oligárquico e imperialista es inocultable. Por eso el campeón mundial de la violación a los derechos humanos -Álvaro Uribe, con sus miles de desaparecidos, sus fosas comunes, sus “falsos positivos”- jamás tuvo que preocuparse por insurrecciones militares en su contra durante los ocho años de su mandato. Y es poco probable que los otros gobiernos de derecha que hay en la región vayan a ser víctimas de una tentativa golpista en los próximos años. De las cuatro que hubo desde el 2002 tres fracasaron y sólo una, la perpetrada en Honduras en contra de Mel Zelaya, fue coronada exitosamente. El dato significativo es que su ejecución fue sorpresiva, en el medio de la noche, lo cual impidió que la noticia fuese conocida hasta la mañana siguiente y el pueblo tuviera tiempo de salir a ganar calles y plazas. Cuando lo hizo ya era tarde porque Zelaya había sido desterrado. Además, en este caso la respuesta internacional fue lenta y tibia, careciendo de la necesaria rapidez y contundencia que se puso de manifiesto en el caso ecuatoriano. Lección a extraer: la rapidez de la reacción democrática y popular es esencial para desactivar la secuencia de acciones y procesos del golpismo, que rara vez es otra cosa que un entrelazamiento de iniciativas que, a falta de obstáculos que se interpongan en su camino, se refuerzan recíprocamente. Si la respuesta popular no surge de inmediato el proceso se retroalimenta, y cuando se lo quiere parar ya es demasiado tarde. Y lo mismo cabe decir de la solidaridad internacional, que para ser efectiva tiene que ser inmediata e intransigente en su defensa del orden político imperante. Afortunadamente estas condiciones se dieron en el caso ecuatoriano, y por eso la tentativa golpista fracasó. Pero no hay que hacerse ilusiones: la oligarquía y el imperialismo volverán a intentar, tal vez por otras vías, derribar a los gobiernos que no se doblegan ante sus intereses.


Ecuador: el intento de golpe y las mentiras contra Cuba

Por el Dr. Galo Alvear V.

Desde hace varios meses atrás, en varios medios de comunicación, se realizaron sendas denuncias de personas “dignas e ímprobas”, opositoras al Gobierno de Correa con el tenor de que se ha permitido el ingreso de miles de ciudadanos cubanos que responden a un mismo tipo físico y de apariencia, todos ellos jóvenes muy fuertes de cabello corto y que se ubicaron el la ciudad de Quito en sectores populares formando un cinturón estratégico. Este grupo de cubanos, al decir de los denunciantes no es otra cosa que un grupo de militares cubanos de fuerzas especiales y que alojados en estos barrios capitalinos están conformando el gran grupo de contra ataque del Presidente que pretende con la participación de estos guerreros entrenados para estas actividades, perpetuarse en el poder por la fuerza. COMANDOS CUBANOS PARA LA SEGURIDAD Y CONTRA ATAQUE DEL PRESIDENTE CORREA.

Pregunto: en los acontecimientos vergonzosos del día de ayer, dónde estuvieron estos comandos de fuerzas especiales traídos justamente para actuar en situaciones como las vividas este 30 de septiembre?

Por qué no se vio a un solo cubano ni siquiera de curioso en el transcurso de las interminables horas de la fallida asonada del día de ayer?

Por desgracia tuvieron que suceder estos incidentes para que nuevamente la oposición quede desenmascarada en sus argumentos pobres e infames sobre la dignidad y el respeto tanto de los Mandantes de las dos naciones, como del pueblo cubano que se pronunció con voz enérgica a través de su Canciller respaldando la vigencia de la democracia en nuestro País, como corresponde a un vocero de un país amigo al igual que muchos otros comunicados de solidaridad del mundo.

Los opositores al Gobierno de Rafael Correa sin ideas claras de liderazgo, sin acciones reivindicativas de su pobre accionar político demagógico no hacen otra cosa que inventar y calumniar a personas, gobiernos e interpretar la historia de acuerdo a sus mezquinos intereses.

Por la dignidad de los gobiernos de Ecuador y Cuba.

Por la dignidad de los ciudadanos ecuatorianos y cubanos.

POR LA DIGNIDAD.


“Fue una ridícula asonada golpista”: Universi Zambrano, Embajador del Ecuador en El Salvador

Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino


El Embajador del Ecuador en el país, Universi Zambrano, aseguró que el conflicto en su país no fue un golpe de Estado, sino, “una ridícula asonada golpista” orquestada por “fuerzas oscuras” ecuatorianas.

Durante una improvisada conferencia de prensa, el diplomático aseguró que el conflicto en el Ecuador se generó porque un sector se valió de la protesta de un sector de la policía para “acabar con el gobierno del Presidente Rafael Correa”.

“Era una protesta únicamente de tipo clasista, sindicalista, pero, de esa coyuntura, han querido pescar en río revuelto los aventureros de siempre, que andan buscando todas las oportunidades para acabar, no sólo con el gobierno de Correa, sino, con su vida”, sostuvo el embajador Zambrano.

El representante del Ecuador en El Salvador agregó que lo sucedido en la mañana “obedece en el fondo a consignas extra ecuatorianas”.

Zambrano no titubeó en afirmar que “la ridícula asonada golpista servirá para consolidar más aún el gobierno de Rafael Correa”, que cuenta con el 60% de aceptación en su país.

El diplomático añadió que el sector que se valió de la protesta policial es el mismo que provocó en el 2001 la crisis bancaria que desencadenó la dolarización en el Ecuador.

“No concebimos que quienes se proclaman ser demócratas del mundo, ahora tienen el empeño de desestabilizar gobiernos legítimamente constituidos”, expresó el diplomático.

Zambrano se ampara que los pueblos de Latinoamérica se deben respaldar bajo el principio inviolable que tienen las sociedades que es la libre determinación de los pueblos, para evitar los golpes de Estado.


Simpatizantes de izquierda salvadoreña apoyan a Presidente de Ecuador

Daniel Trujillo
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino


Simpatizantes de la izquierda salvadoreña se concentraron esta tarde, frente a la sede de la Embajada de Ecuador, para respaldar al Presidente de esa nación Rafael Correa y rechazaron toda iniciativa de golpe de Estado.

La crisis en esa nación del sur inició desde hoy, con protestas y tomas de sedes de gobierno, por parte de supuestos policías, que exigían más beneficios de los que reciben.

A la sede diplomática asisten simpatizantes del FMLN, entre quienes destacó la parlamentaria Nidia Diaz con el encargado de negocios de la Embajada de Venezuela Wladimir Ruiz Tirado.


Elías Romero, uno de los simpatizantes en el lugar, dijo que están contra lo que está pasando y que esperan que no se repita lo de Honduras.

Por su parte, Wladimir Ruiz Tirado dijo que “Ecuador es una democracia fuerte que se tiene que respetar”.

Agregó que existe interés de la derecha de ese país en desestabilizar al gobierno de Correa.

El embajador de Ecuador en El Salvador Universi Zambrano, quien salió a recibir al grupo, dijo sentirse congratulado por la muestra solidaria. Agregó que no duda también que el gobierno salvadoreño tome una postura similar.

El Partido de izquierda FMLN envió un comunicado en el que rechazan el “nefasto” intento golpista en Ecuador, contra el gobierno legítimo y constitucional, y contra la integridad del Presidente Rafael Correa.

“Condenamos la insubordinación por parte de algunos sectores de la policía ecuatoriana que están atrincherados en el regimiento 1 de Quito, prestándose a los propósitos de una derecha extrema y golpista” dijeron.

En el comunicado el FMLN lamenta la forma como fue tratado el presidente de ecuatoriano y llaman a la comunidad internacional, así como al pueblo salvadoreño, a mantenerse “alerta ante el desarrollo de los acontecimientos en Ecuador y expresemos nuestra solidaridad y nuestra más enérgica condena”.




Reflexiones del Compañero Fidel: Piedad Córdoba y su lucha por la paz

Hace tres días se publicó la noticia de que el Procurador General de Colombia, Alejandro Ordóñez Maldonado, había destituido e inhabilitado por 18 años para ejercer cargos políticos a la prestigiosa Senadora colombiana Piedad Córdoba, por supuesta promoción y colaboración con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Frente a una medida tan inusual y drástica, contra la titular de un cargo electivo de la más alta institución legislativa del Estado, ésta no tiene otra alternativa que recurrir ante el propio Procurador que engendró la medida.

Era lógico que tal arbitrariedad provocara un fuerte rechazo, expresado por las más diversas personalidades políticas, entre ellas, ex prisioneros de las FARC y familiares de los que fueron liberados por gestiones de la senadora, ex candidatos a la presidencia, personas que ocuparon ese alto cargo, otros que fueron, o son, senadores o miembros del poder legislativo.

Piedad Córdoba es una persona inteligente y valiente, expositora brillante, de pensamiento bien articulado. Hace pocas semanas nos visitó acompañada de otras personalidades destacadas, entre ellas, un sacerdote jesuita de notable honestidad. Venían animados por un profundo deseo de buscar la paz para su país y solicitaban la colaboración de Cuba, recordando que durante años, y a solicitud del propio gobierno de Colombia, prestamos nuestro territorio y nuestra colaboración para las reuniones que tuvieron lugar en la capital de nuestro país entre representantes del Gobierno de Colombia y el ELN.

No me sorprende, sin embargo, la decisión tomada por el Procurador General, que obedece a la política oficial de ese país virtualmente ocupado por las tropas yankis.

No me gusta hablar a medias tintas, y diré lo que pienso. Hace sólo una semana, estaba a punto de iniciarse el debate general del 65 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante tres días, se habían discutido las penosas metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y el jueves 23 de septiembre se iniciaba la Asamblea General, con la participación de los Jefes de Estado o de altos representantes de cada país. El primero en hacer uso de la palabra sería, como es costumbre, el Secretario General de la ONU y, de inmediato, el Presidente de Estados Unidos, país sede de la Organización y presunto amo del mundo. La sesión comenzaba a las 9 de la mañana. Como es lógico, estaba interesado en conocer qué diría el ilustre Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, tan pronto concluyera Ban Ki-moon. Imaginé ingenuamente que la CNN en español o en inglés trasmitiría el discurso, generalmente breve, de Obama. Por esa vía escuché los debates entre aspirantes a ese cargo en la ciudad de Las Vegas, dos años antes.

Llegó la hora, pasaban los minutos y CNN ofrecía noticias aparentemente espectaculares sobre la muerte de un jefe guerrillero colombiano. Estas eran importantes, pero no de especial trascendencia. Continuaba yo interesado por saber qué decía Obama de los gravísimos problemas que sufre el mundo.

¿Acaso la situación del planeta está para que ambos estén bobeando y haciendo esperar a la Asamblea? Pedí que pusieran en otro televisor la CNN en inglés y tampoco una palabra sobre la Asamblea. Entonces, ¿de qué hablaba la CNN? Daba noticias, y esperaba que concluyera las que emitía sobre Colombia. Pero pasaron 10, 20, 30 minutos y seguía en lo mismo. Narraba incidencias de un colosal combate que se estaba librando, o se había librado, en Colombia, los destinos del continente iban a depender de eso, según se deducía de las palabras y el estilo de la narración del locutor. Se mostraban fotos y filmes en todos los colores de la muerte de Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño Suárez o “Mono Jojoy”. Es el golpe más fuerte recibido por las FARC, afirmaba el locutor, supera la caída de Manuel Marulanda y la de Raúl Reyes juntos. Acción demoledora, afirmaba. Según se deducía, había tenido lugar un espectacular combate con la participación de 30 aviones de bombardeo, 27 helicópteros, batallones completos de tropas selectas empeñados en feroz acción bélica.

Realmente, algo más que las batallas de Carabobo, Pichincha y Ayacucho juntas. Con la vieja experiencia en estas lides, no concebía semejante batalla en una región boscosa y apartada de Colombia. La descomunal acción estaba condimentada con imágenes de todo tipo, viejas y nuevas, del comandante rebelde. Para el redactor de noticias de CNN, Alfonso Cano, quien sustituyó a Marulanda, era un intelectual universitario que no gozaba de apoyo entre los combatientes; el verdadero jefe había muerto. Las FARC tendrían que rendirse.

Hablemos claro. Las noticias referidas a la famosa batalla en la que murió el comandante de las FARC -un movimiento revolucionario colombiano que surgió hace más de 50 años, después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, asesinado por la oligarquía- y la destitución de Piedad Córdoba, están muy lejos de llevar la paz a Colombia; por el contrario, podrían acelerar los cambios revolucionarios en ese país.

Imagino que no pocos militares colombianos estén abochornados por las grotescas versiones de la supuesta batalla en que murió el Comandante Jorge Briceño Suárez. En primer lugar, no hubo combate alguno. Fue un burdo y bochornoso asesinato. El almirante Edgar Cely, tal vez embarazado con el parte de guerra con que la autoridad oficial informó la noticia y otras versiones oscuras, declaró que: “Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’, murió por ‘aplastamiento’ cuando [...] la construcción en la que estaba escondido en la selva se le vino encima.” ”‘Lo que sabemos es que murió por aplastamiento, su búnker le cayó encima’, [...] ‘no es verdad que tuviera un tiro en la cabeza’.” Así lo declaró a la emisora Caracol Radio, según la agencia de noticias norteamericana AP.

A la operación le pusieron un nombre bíblico “Sodoma”, una de las dos ciudades castigadas por sus pecados, sobre ella cayó una lluvia de fuego y azufre.

Lo más grave es lo que falta por contar, que ya hasta el gato lo sabe, porque los propios yankis lo han publicado.

El gobierno de Estados Unidos le suministró a su aliado más de 30 bombas inteligentes. En las botas que le suministraron al jefe guerrillero, le instalaron un GPS. Guiadas por ese instrumento, las bombas programadas estallaron en el campamento donde estaba Jorge Briceño.

¿Por qué no se explica al mundo la verdad? ¿Por qué sugieren una batalla que nunca tuvo lugar?

Otros hechos bochornosos observé a través de la televisión. El Presidente de Estados Unidos recibió efusivamente a Uribe en Washington, y lo respaldó para ofrecer clases sobre “democracia” en una universidad estadounidense.

Uribe, fue uno de los principales creadores del paramilitarismo, sobre cuyos miembros cae la responsabilidad del auge del narcotráfico y la muerte de decenas de miles de personas. Fue con Barack Obama que Uribe suscribió la entrega de siete bases militares y virtualmente, de cualquier parte del territorio de Colombia, para la instalación de hombres y equipos de las fuerzas armadas yankis. De cementerios clandestinos está lleno el país. Obama, a través de Ban Ki-moon, concedió a Uribe la inmunidad, asignándole nada menos que la vicepresidencia de la comisión que investiga el ataque a la flotilla que llevaba ayuda a los palestinos sitiados en Gaza.

Uribe en los últimos días de su presidencia tenía ya organizada la operación utilizando el GPS en las botas nuevas que necesitaba el guerrillero colombiano.

Cuando el nuevo presidente de Colombia viajó a Estados Unidos para hablar en la Asamblea General, conocía que la operación estaba en marcha, y al conocer Obama la noticia del asesinato del guerrillero, abrazó efusivamente a Santos.

Me pregunto si en esa ocasión se habló algo del acatamiento de la decisión emitida por el Senado de Colombia, declarando ilegal la autorización de Uribe para establecer las bases militares yankis. En ellas se apoyó el grosero asesinato.

He criticado a las FARC. Expresé públicamente en una Reflexión mi desacuerdo con la retención de los prisioneros de guerra y los sacrificios que para estos implicaban las duras condiciones de la vida en la selva. Expliqué las razones y la experiencia adquirida en nuestra lucha.

Fui crítico de las concepciones estratégicas del movimiento guerrillero colombiano. Pero jamás negué el carácter revolucionario de las FARC.

Consideré y considero que Marulanda fue uno de los más destacados guerrilleros colombianos y latinoamericanos. Cuando muchos nombres de políticos mediocres sean olvidados, el de Marulanda será reconocido como uno de los más dignos y firmes luchadores por el bienestar de los campesinos, los trabajadores y los pobres de América Latina.

El prestigio y la autoridad moral de Piedad Córdoba se han multiplicado.












Fidel Castro Ruz

Septiembre 30 de 2010

11 y 36 a.m.




LAS HIENAS GOLPISTAS NO DUERMEN EN LATINOAMÉRICA

Comité del FMLN en Suecia

Lo que ha pasado este 30 de septiembre en Ecuador es el libreto repetido de Honduras, en donde la derecha en concierto con fuerzas exteriores recurre al golpismo para hacer prevalecer sus privilegios no importando que para ello se atropelle el Estado de Derecho.

Lo más grave no es solo el papel de los golpistas, sino el ambivalismo de personeros que desde otras latitudes esperaban que los golpistas consolidaran su intentona.

En esa dirección y lenguaje, es una vez más triste, el papel de la OEA que emite un comunicado de apoyo institucional al Ecuador, sin condenar por su nombre la intentona de golpe de Estado. Sencillamente vergonzoso.

También nuevamente la orquesta mediática de grupos de poder mediáticos nacionales e internacional como la Sociedad Interamericana de Prensa (Corporación de empresarios de medios escritos) empezaron a difundir esquemas de análisis propagandistas en donde con clichés propagandistas empresas globalizadas como la CNN se convierten en tambores de resonancia; no de la noticia sino de la tergiversación de la misma; frases y palabras como, inestabilidad institucional del Ecuador, Presidente populista, inestabilidad social, golpe institucional o incluso de autogolpe; tratan de justificar a los “sublevados” que realmente son golpistas.

Triste es la postura de las así llamadas “fuerzas populares” en el Ecuador, especialmente de maestros, de burócratas y de estudiantes universitarios de derecha, que inmediatamente comenzaron a salir a las calles demandando la sustitución de Correa por una “Junta Militar-Civil” a designarse (¿). Esto es una prueba más del trabajo de filigrana de los instigadores y financiadores de los golpistas.

Sería ingenuo creer que una reclamación meramente laboral por parte de la Policía llego hasta límites de irrespetar al mismísimo Presidente Correa, cuando la estrategia policial incluía en su operativo no solo la manifestación en las calles de Quito y otras ciudades importantes de Ecuador, sino además la toma de lugares estratégicos como aeropuertos y otros. Además como antecedente esta un informe publicado en el 2008 en el que se revelaba la penetración de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos a elementos de la Policía.

El secuestro del presidente Rafael Correa en un hospital de la Policía fue un claro intento de hacer prevalecer por la fuerza, sus objetivos y el apoyo de las jefatura de las fuerzas armadas dio un elemento más en positivo y fue el mismísimo Correa el que ordeno retrasar el operativo de rescate para evitar víctimas innecesarias; no obstante el riesgo continuaba y en palabras del mismo Correa manifestó que primero muerto a aceptar el quebrantamiento del Estado de derecho. El riesgo para la vida e integridad de Correas, siempre estuvo latente; no obstante los atropellos a instituciones como el canal oficial de la televisión ecuatoriana, es difícil entender porque la FFAA ecuatoriana no actúa para darle protección, lo que ante los ojos de testigos nacionales e internacionales se ve como complacencia de alguna parte de las FFAA ante estos hechos de desestabilización para cuajar el golpe.

La movilización ciudadana fue un factor determinante para quebrar el intento golpista; así como las declaraciones de los Presidentes latinoamericanos, que unánimemente se solidarizaron con El Presidente Correa y repudiaron llamando por su nombre la intentona golpista. UNASUR en pleno, con identidad latinoamericana apoyo desde el principio con contundencia y sin reserva a Correa.

Manifestaciones espontaneas se han sucedido también en las principales capitales del continente.

Esta es la verdad, la extrema derecha ecuatoriana preparo con antelación esta asonada golpista, para esto no estuvo sola y al igual que en Honduras las pautas golpistas se podrían ir asegurando y concretando si los golpistas se consolidaban.

Cuando el operativo militar rescato al Presidente Rafael Correas hubo resistencia; pero vencida esta fue evacuado a Carondelet, sede de la presidencia en donde millares de ecuatorianos esperaban su regreso. Correas al dirigirse a los asistentes lamento los hechos y dijo que la jornada le llenaba de tristeza por la forma en que se había manipulado a un sector de la policía; pero al mismo tiempo estaba bien claro que era la ultraderecha con sus sueños golpistas los que estaban detrás de la intentona.

Moraleja para todos los gobiernos y pueblos del continente, LAS HIENAS GOLPISTAS NO DUERMEN EN LATINOAMÉRICA.