domingo, 26 de septiembre de 2010

Reflexiones del Compañero Fidel: Lo que jamás podrá olvidarse (Tercera parte)

Matsumi Matsumura.- Comandante, nosotros estuvimos con una brigada que estaba trabajando en Shihan y tuvimos oportunidad de conocer a los familiares de los Cinco Héroes y aprendimos mucho sobre el tema de los Cinco Héroes. También a bordo hemos venido aprendiendo sobre este tema.

Como usted acaba de referir, el día 12 de septiembre fue el doce aniversario de los Cinco Héroes, y nosotros, los miembros de Peace Boat, queremos también su liberación, cuanto antes mejor; por nuestra parte, desde lejos, desde Japón, prometemos apoyar esta campaña (Aplausos).

Comandante, entonces lo que estaba diciendo es que ya hemos ido aprendiendo.

Además, usted mencionó el tema del sistema de educación y también el sistema de salud en Cuba. Ahora nosotros estamos aquí, pero, como usted sabe, tenemos muchas organizaciones que nos esperan, y sería muy bueno que tengamos más tiempo para conocernos directamente el pueblo japonés y el pueblo cubano.¿Qué le parece?

Cmdte.- Este es un momento importante. En Naciones Unidas están discutiendo -yo sé que ustedes pertenecen a Naciones Unidas como miembros del Consejo Económico Social- las metas de las Naciones Unidas, tienen una conferencia allí, antes de comenzar el debate general. Bueno, Naciones Unidas es lo único que se supone que tenemos, porque en ocasiones parece que no existe, ya que se discuten los problemas del desarrollo, las metas de desarrollo, las metas en educación, las metas en salud, y cada vez se cumplen menos; por el contrario, cada vez que hay una crisis se produce un retroceso.

El poder adquisitivo de los propios norteamericanos ha disminuido su capacidad de compra un 43,6%. Ustedes se imaginan una economía en que, de repente, deja de comprarse mucho de lo que producen los servicios, la industria, etcétera, y el desempleo que origina.

Desgraciadamente uno ha tenido que recoger mucha información sobre Estados Unidos, y les puedo asegurar que es un desastre. Es una “gran democracia”, de tal modo que tienen 12 000 lobbistas en el Congreso de Estados Unidos trabajando para las transnacionales, que cuestan 3 500 millones de dólares al año. Son medidas de tiempos pretéritos que han degenerado increíblemente. Resultado: todas las grandes empresas controlan y manipulan el Congreso de Estados Unidos, que disfruta de la capacidad de ratificar los acuerdos o aprobar presupuestos y leyes. Si hay un acuerdo de desarme o un acuerdo de reducción de armas nucleares, independientemente de su magro alcance, tiene que ser aprobado por el Congreso.

Ya no se sabe cuál es el papel de un presidente en Estados Unidos, muchas veces no puede hacer nada, y es el hombre que tiene un maletín nuclear sin que nadie tampoco sepa para qué sirve ese maletín. No hay que olvidarse de que cuando lanzaron la bomba sobre Hiroshima y Nagasaki eran las dos únicas que existían, y un presidente mediocre e ignorante decidió lanzarlas. Tengo la seguridad de que Roosevelt no habría lanzado esas bombas, era otro tipo, capitalista por supuesto, jefe del Estado capitalista e imperialista más rico; pero un hombre con amplia educación, y determinada ética política, menos identificado personalmente con las grandes fortunas. El que vino después, ni a los aliados soviéticos les informó que tenían la bomba. Y lo más cruel, no era necesario usar esa bomba, está demostrado históricamente, el grueso de las fuerzas imperiales de Japón, concentradas en Manchuria, estaban totalmente derrotadas, el gobierno militarista japonés no podía ya sostenerse. Para alcanzar la victoria, ya en manos de los ejércitos aliados, no había que lanzar esas bombas, lo peor, no pueden alegar que trataban de ahorrar vidas; las fuerzas soviéticas avanzaban incontenibles en Manchuria, y el final de la guerra era sólo cuestión de días.

Si buscaban un pretexto militar, ¿por qué no lanzaron las dos bombas sobre instalaciones o bases militares? ¿Por qué las lanzaron sobre la población civil? ¿Por qué tomaron la decisión de matar a más de 100 000 personas y crear tanto sufrimiento? Ellos sí conocían lo que era esa bomba. Y por ahí fue mostrado hace breves días un filme donde aparece el avión que llevó la bomba, le pusieron el nombre de la madre del piloto. ¡Vean qué orgullo! ¡Qué honor! ¿Cómo se le puede asignar el nombre de una madre al avión que lanzó la bomba que mató más de 100 000 personas en cuestión de minutos?

Fue un acto cruel, un experimento incalificable a costa del sufrimiento de cientos de miles de personas indefensas que no tenían culpa alguna de la guerra.

Junko hablaba de que estuvieron en Viet Nam para ver el efecto del agente Naranja. ¿Cuántos niños, cuántos millones de vietnamitas murieron en esa guerra? Alrededor de 4 ó 5 millones. ¿Cuántos no quedaron inválidos con motivo de esos productos químicos que usaron? Las armas químicas las usaron en otra contienda, las entregaron a Iraq cuando la guerra contra Irán. El gobierno de Estados Unidos ha empleado también las armas bacteriológicas, las utilizaron contra Cuba; usan igualmente el fósforo vivo y las bombas de racimo, el napalm y otros medios similares a través de aliados.

Le queda al Presidente la facultad del arma nuclear o de iniciar una guerra. Después que se desate la guerra… Y eso tiene especial importancia, porque en este mismo momento hay una situación de peligro real de guerra y de guerra nuclear. Todos conocemos la situación que existe hoy en Irán. Todos conocemos que hay amenazas sobre Irán con motivo de la discordia sobre el procesamiento de uranio. No han podido probar que los iraníes estén haciendo un arma nuclear o que se propongan hacerla.Tienen centros de investigación, muchos países tienen centros de investigación, y prácticamente hoy hay alrededor de 40 naciones que podrían producir el arma nuclear, incluido el enriquecimiento del uranio.

Los iraníes tienen centros de investigación, poseen plantas eléctricas que funcionan con combustible nuclear. De una planta eléctrica en que utilicen esa energía, sale la materia prima para el plutonio, el arma nuclear usada en Nagasaki. Los rusos han suscrito acuerdos con Irán: entregan el uranio, los iraníes lo consumen en la producción eléctrica y ellos se llevan lo que quede después de producir la electricidad.

Yo les advierto que hay una situación de mucho peligro. Han llevado una escuadra norteamericano-israelita a las costas de Irán, están allí los barcos, han hecho adoptar acuerdos en el Consejo de Seguridad, partiendo de cálculos erróneos, piensan que van a doblegar la resistencia. Mi opinión es que no van a doblegar la resistencia iraní, que por la fuerza no van a lograr acuerdo alguno.

El Estado de Israel ha estado haciendo programas, se ha convertido, puede decirse, en la quinta potencia nuclear del mundo, y está decidido, ya lo hizo con Iraq, atacó el centro de investigación nuclear; lo hizo con Siria, atacó el centro de investigación, esto fue en el 2007; el de Iraq fue en la década del 80, y según artículos de periodistas bien informados y por declaraciones de sus líderes, se conoce que están decididos, si los norteamericanos no atacan a Irán, a llevar a cabo esas acciones por su cuenta, para destruir los centros de investigación, destruir las plantas que estén funcionando, o a punto de funcionar para producir electricidad.

Sobre eso yo escribí, sobre todo, sobre los peligros de guerra en esa zona. Tenía 26 Reflexiones con la última, en que hablé de los gitanos, otro de los grupos que fueron sometidos al exterminio en los campos de concentración nazi; las principales víctimas fueron hebreos, gitanos, y los rusos, en virtud de la cínica doctrina hitleriana del espacio vital.

Tengo mis posiciones con relación a todo eso, nunca he vacilado en condenar el holocausto, porque fue un acto cruel; pero esa es una posición y otra lo relacionado con el intervencionismo y los planes guerreristas de Israel.

Todos esos problemas están andando. Les recomiendo a ustedes que le presten atención a todo eso. Yo no sé qué material podemos enviarles, quizás las reflexiones que hemos publicado sobre el tema.

Bueno, ¿cuántos traductores de japonés tenemos?

Kenia Serrano.- En Cuba, pocos; pero ellos pueden ayudar a llevarlo al japonés.

Cmdte.- Vamos a enviarles también la conferencia de Robock y algún otro material.

De modo que lo que podemos hacer modestamente es cooperar con ustedes en todo lo que podamos. Seguramente que ustedes tienen la película Home, del cineasta francés Yann Arthus-Bertrand, sobre el medio ambiente. Es una de las mejores cosas que se han hecho.

Si atacan a Irán para destruir los reactores, la guerra se vuelve nuclear, sencillamente, porque los iraníes han desarrollado armas convencionales defensivas, han desarrollado los aviones sin pilotos, tienen cientos de lanzadores de misiles; no quedaría un barco de superficie intacto, porque este se puede defender de uno, de dos, pero no de numerosos proyectiles que se lancen simultáneamente, hasta donde he podido conocer. ¿Usted se imagina tal situación? Si subestiman a los iraníes y lanzan un ataque contra esos lugares, las pérdidas de los agresores van a ser muy altas. Los agresores saben que una interminable guerra se iniciaría, ¿quién controla semejante situación? Una orden de ataque es fácil emitirla, así se iniciaron todas las guerras, pero, a mi juicio, puede ser también la última, porque en ese caso, inevitablemente se volvería nuclear según mi criterio. Ojalá no ocurra, pero es uno de los peligros a corto plazo que considero inminente.

Nosotros, como les decía, estamos en disposición de colaborar modestamente y agradeceríamos todas las noticias que ustedes nos pudieran enviar, y si siguen viniendo y tenemos tiempo, digo tiempo si no nos interrumpen otras cosas, volveremos a reunirnos.Se lo prometo.

Gracias (Aplausos).

Nao Inoue.- Muchísimas gracias.

Nosotros aprovechamos y también aprendimos mucho.

Para conocer la realidad que está ocurriendo aquí en La Habana, de hecho los participantes del barco de la paz -bueno acabamos de llegar- solamente conocemos la terminal del crucero. Entonces después vamos a salir de aquí para conocer las actividades también, las labores que los cubanos están realizando y también para ver directamente las actividades y las políticas que ustedes construyeron.

De verdad, muchísimas gracias.

Cmdte.- No van directo a Nicaragua, ¿verdad?

Matsumi Matsumura.- Pasamos por Jamaica, después el canal de Panamá y después a Corinto, Nicaragua.

Aquí me gustaría presentar a un invitado muy importante que está aquí, el Ministro de Cultura de Nicaragua, Comandante. Señor Luis Mora, Ministro de Cultura (Aplausos).

Cmdte.- ¿Pero él vino con ustedes o los esperó aquí?

Luis Mora.- Estaba aquí en Cuba para abordar el barco.

Cmdte.- ¿Pero tú vas para Jamaica?

Luis Mora.- Para Nicaragua, para Corinto.

Cmdte.- ¿Y el otro cuál es?

Luis Mora.- Estamos aquí con mucho gusto de estar con usted.Saludos de Daniel y de Rosario, del pueblo de Nicaragua al pueblo hermano de Cuba, que tanto queremos y tanto nos ha ayudado.

Cmdte.- Muchas gracias.

Luis Mora.- Claro, claro.

Matsumi Matsumura.- Muchísimas gracias.

A su lado, y también asesor, de la parte caribeña, el señor John Hopkison.

Intérprete.- De la parte caribeña de Nicaragua.

John Hopkison.- Mucho gusto, de la costa caribe de Nicaragua, de Bluefields, donde estuvo usted, Comandante, caminando por las calles de Bluefields hace muchos años.

Cmdte.- Sí, sí, me alegro mucho (Aplausos).

Nao Inoue.- Eso es una campana y espero que en su habitación salga un viento pacífico y también suena muy pacífico (Le hace entrega de la campana).

También me gustaría darle como obsequio nuestro barco, el Peace Boat, que está ahora en el puerto de La Habana, el Oceanic.

Kenia Serrano.- El crucero en el que ellos andan se llama SOS Oceanic, tiene bandera panameña.

Cmdte.- Bueno, voy a guardarlo.

Nao Inoue.- De verdad, muchísimas gracias nuevamente por recibirnos a nosotros. Nos comprometimos a seguir adelantando nuestras actividades y, sobre todo, colaborando con el ICAP, que siempre nos está brindando apoyo para hacer programas aquí e intercambios, encabezado por Kenia y también la vicepresidenta Alicia Corredera, que siempre nos apoya.

Muchísimas gracias, Comandante (Aplausos).

(Le entregan obsequios.)

Cmdte.- Les robé creo que una hora adicional, pero espero que con los demás puedan cumplir. Por mi culpa ustedes van a salir una hora más tarde (Risas y aplausos).

En este punto concluyó el encuentro. La objetividad de lo que les expresé puede ser demostrada.

Ustedes pudieron observar que, cuando hablé de Franklin D. Roosevelt, dije que a mi juicio no habría lanzado aquellas bombas, era sinceramente antifascista y dentro del sistema económico y político del país, no redujo, sino elevó los impuestos a los millonarios, a tal extremo que la derecha lo odiaba; ésta era representada por Harry Truman en el seno del imperio.

El mundo debiera conocer, y meditar sobre el hecho de que Harry S. Truman, en un discurso por radio a la nación el 9 de agosto de 1945, afirmó textualmente:

“El mundo sabrá que la primera bomba atómica se dejó caer sobre una base militar de Hiroshima. Esto fue porque deseábamos en este primer ataque evitar, en la medida en que fuera posible, el asesinato de civiles…”

En Hiroshima no había ninguna base militar. El punto seleccionado fue un pequeño puente en medio de la ciudad.

Divulgar aquella mentira constituía un acto de repugnante cinismo. Truman estaba consciente y perfectamente informado del poder destructivo de aquella arma.

El pasado 6 de agosto, al cumplirse el 65 aniversario de aquel monstruoso crimen, el académico canadiense Michel Chossudovsky informó lo que el propio Harry S. Truman escribió en su diario 11 días antes del lanzamiento de la bomba:

“Hemos descubierto la bomba más terrible en la historia del mundo. Podría ser la destrucción de fuego predicha en la era del valle del Éufrates, después del Arca de Noé…. Esta arma se va a usar contra Japón… [Nosotros] la usaremos con el propósito de que los objetivos militares y soldados y marineros sean la meta y no las mujeres y niños. Incluso si los japoneses son salvajes, despiadados y fanáticos, nosotros como líderes del mundo para la asistencia social común no podemos dejar caer esa terrible bomba sobre la vieja capital o la nueva… La meta será meramente militar… puede ser la cosa más terrible alguna vez descubierta, pero puede ser de hecho la más útil.”

Fue sin duda alguna, el mayor y más cínico asesinato de la historia.










Fidel Castro Ruz

Septiembre 26 de 2010

11 y 45 a.m.




LA MEDIDA SOCIAL DE LAS NECESIDADES

Jorge Gómez Barata

En un reciente encuentro de Fidel Castro con periodistas venezolanos tuvo lugar el siguiente diálogo:

Mario Silva.- Ya el capitalismo no es viable…

Fidel Castro.- Pertenece a la prehistoria.

Vanessa Davies.- ¿Pero el socialismo pertenece a la prehistoria también?... ¿Qué es el socialismo para usted ahora, siglo XXI?

Fidel Castro.- ¿Para mí?, el comunismo, el que el propio Marx definió como comunismo: De cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades. Claro que estarán por definir cuáles son las necesidades…”

En la referencia al carácter prehistórico del capitalismo tanto la periodista como Fidel Castro aluden a la metáfora utilizada por Carlos Marx en su trabajo: Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859) donde expresa: “Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción…Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana.

El diálogo, contiene elementos asequibles sólo a los iniciados porque Marx, mediante un razonamiento extraordinariamente abstracto alude a un proceso en curso, algo que ocurrirá y cuyo desenlace anticipa a partir del determinismo científico. En vida de Marx, como ahora tampoco ahora el capitalismo era cosa del pasado por lo cual, en el mismo trabajo sostiene: “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella…”

Para su respuesta a la pregunta de: “Qué es exactamente el socialismo ahora”, Fidel Castro se auxilia nuevamente a Marx, esta vez glosando algunas ideas contenidas en la Crítica al Programa de Gotha (1875) que los marxistas asumieron como un precepto científico que establecía la fórmula de distribución que regiría en un estadio de desarrollo social, superior al socialismo en el cual los individuos aportarían según sus capacidades y recibirían según sus necesidades.

Escuchando a Fidel desgranar hábilmente sus argumentos, recordé una antigua experiencia.

A fines de la década de los sesenta era yo alumno de una escuela de oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y en clases, estudiando la Comuna de París, un profesor aludió al pasaje de la Crítica al Programa de Gotha mencionado por Fidel.

En aquella oportunidad fui a la biblioteca y pedí las Obras Escogidas de Marx y las lleve a la jornada de estudios colectivos, en las que cada tarde comentábamos lo estudiado en la mañana. Leí textualmente lo escrito por Carlos Marx:

“…Cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!”

Como parte mí argumentación en el debate estudiantil hice una afirmación categórica:

—“Eso es poesía”

Nunca supe cómo el comentario, una herejía, trascendió y en la tarde fui llamado ante el Jefe de la Cátedra de Historia que fue breve y enigmático:

— ¿Dónde escuchó usted ese comentario?

—En ninguna parte, es de mi invención

—Retírese

Meses después, cuando ya me había graduado, había sido ascendido y era profesor de aquella misma escuela y por lo tanto colega y no subordinado del aludido Jefe de Cátedra, le recordé nuestra charla y le pregunté el sentido de su interrogante.

— El día antes –me contó–, en un encuentro metodológico de los profesores para sintonizar el modo de impartir el tema de la Comuna de París, un profesor había hecho un comentario parecido al mío por lo cual él lo había reprendido y advertido de que no se expresara de ese modo ante los estudiantes y, enterado de mi atrevimiento quería cerciorarse de que el aludido había cumplido la indicación.

—Sin embargo no me reprendiste a mí

—Es que yo creía más o menos lo mismo y desmentirme dos veces en 48 horas era demasiado.

El lance de Fidel con la periodista venezolana se perdió en la memoria para regresar ayer cuando, en funciones de samaritano, visité a una humilde persona que orgulloso me mostró su colección de gorras que colgadas una junto a otras, en perfecta simetría, cubrían las paredes de su habitación. El dueño me contó que su sueño era tener una de los Yanquis de Nueva York.

Al salir me pregunté: ¿Para qué quiere una persona que apenas tiene para comer y adquirir medicinas una colección de gorras? ¿Por qué tener una de los NYY lo hace feliz? ¿Cuántas gorras necesita una persona? ¿Hay acaso una medida social de las necesidades? ¿Si así fuera, quién la establece? ¿La expresión de Marx será poesía o ciencia constituida?

Ahora no me interesa esclarecer el asunto. Sea poesía, ciencia o línea de deseos, creo como Fidel Castro que ilustra acerca de una de las esencias del socialismo. Puede ser poesía, sólo que de un rango que alienta, moviliza, da sentido a la vida, resume sueños y metas por los que vale la pena luchar. Se trata de una poesía de aquella que como diría Emilio Ballagas, un poeta coterráneo mío: “Con un grano sazona un siglo”.

Amén.

La Habana, 26 de septiembre de 2010


Con el amor de los jóvenes


Hay que involucrar más a los jóvenes con las tareas cederistas, fomentar más actividades pensadas para ellos, sostienen quienes vivieron el mágico momento fundacional de la organización

A 50 años, los Comités continúan aglutinando al pueblo en la defensa de las conquistas de la Revolución. Autor: Roberto Morejón

Patricia Cáceres
digital@juventudrebelde.cu
26 de Septiembre del 2010 0:53:29 CDT

Los más jóvenes no pudimos ser testigos de aquel trascendental 28 de septiembre de 1960, cuando Fidel, frente a una multitud que lo aguardaba impaciente en calles, ventanas y azoteas frente al Palacio Presidencial, anunció: «[…] Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva… Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo».


En cambio, acuden a nuestra memoria retazos de recuerdos infantiles, de aquellos divertidos planes de la calle, las emocionantes fogatas en la guardia pioneril, la comisión de embullo para hacer cadenetas y banderitas que ponían bonita la cuadra; referencias iniciales, en nuestros primeros años de vida, de lo que hoy conocemos como Comités de Defensa de la Revolución.


Los CDR, como comúnmente los nombramos, en sus 50 años de existencia no se han limitado a la vigilancia popular y al enfrentamiento a la contrarrevolución interna, a pesar de haber sido esa su razón de ser.


La libreta de abastecimiento, el cambio de moneda, las audiencias sanitarias de conjunto con el Ministerio de Salud Pública, los censos de población, las campañas de vacunación, las donaciones de sangre, y la recogida constante de materias primas, son solo algunos ejemplos de lo hecho por los Comités a lo largo de su existencia. A ello se suman los tan agradecidos planes de la calle y las actividades culturales, que motivaban y movilizaban sin distinción a todas las generaciones.


Tener 50


A 50 años de su fundación, los Comités continúan aglutinando al pueblo en la defensa de las conquistas de la Revolución, pese a lo complejo que ha sido defenderla en medio de su realidad.


Así lo sienten quienes, llenos de juventud, asistieron a su momento fundacional. «No es menos cierto que hay cambio de tónica en la organización, porque esas actividades que hacíamos al principio, de carácter administrativo, pasaron a otras instituciones que ya están fortalecidas con el transitar de estos 50 años de Revolución. No es que hayamos perdido fuerza, sino que nos encargamos de otras funciones que tal vez tengan menos manifestación externa», reflexiona Cándido Justiz Pileta, primer responsable nacional de Vigilancia y creador de una consigna que ha marcado la historia de la organización: Con la guardia en alto.


«Se pueden hacer más cosas, y creo que en eso está enfrascada la Dirección; en buscar las vías y los métodos para reactivar ese espíritu que siempre ha caracterizado a la organización.


«Sería muy importante, por ejemplo, que las direcciones, no solo provinciales sino municipales, estén constantemente en la base, que participen más en sus actividades, que la gente los conozca, para que las personas se sientan implicadas con los cuadros. En esto se puede trabajar bastante.


María Teresa Marner, quien se desempeñara como vicecoordinadora nacional durante 15 años, piensa que ante toda la situación internacional, ante toda la campaña internacional, cada día tenemos que estar más convencidos de lo que estamos defendiendo, y sobre todo enseñarles a los más jóvenes la situación que vive el mundo.


Galo Mateo Domínguez, que llegó a ser jefe de sección, de distrito, coordinador de municipio y vicecoordinador de una provincia afirma que «sería bueno impulsar más la emulación cederista, porque el factor determinante para la realización de un trabajo es la emulación, llegar a cada cederista, motivarlo a participar con más entusiasmo en las actividades, potenciar espacios para reconocer sus aciertos. Realmente se puede trabajar más en el reconocimiento a los hombres y mujeres que tienen una historia, lo cual es un motivo importante para desarrollar actividades y así darle mayor connotación y vida a la organización.


«También hay que vincular más a los jóvenes con las tareas de los CDR, fomentar más actividades pensadas para ellos, porque hoy peinamos canas, pero nosotros fuimos jóvenes. Y es la juventud, con nuestro apoyo, la encargada de defender la Revolución, de darle continuidad a la lucha que iniciamos».


Transmitirá la Televisión cubana documental “La ruta del terror”

Publicado en Cubadebate el 26 Septiembre 2010

La Televisión cubana transmitirá a partir de este lunes el documental “La ruta del terror”, que incluye declaraciones del terrorista Francisco Chávez Abarca, empleado de Luis Posada Carriles para la campaña de agresiones con bombas en La Habana en 1997.

La primera parte del material será transmitido a partir de las 8:30 pm por Cubavisión, mientras que la segunda parte saldrá el martes a esa misma hora y por ese mismo canal.

Ofrece también otros testimonios que prueban cómo desde Estados Unidos han sido planeados numerosos ataques terroristas contra Cuba y Venezuela y otros testimonios sobre la complicidad entre la CIA, la FNCA, Posada Carriles y los congresistas anticubanos.

Chávez Abarca reconoce que desde septiembre del 2005 se planificó asesinar al Presidente de Venezuela. Reveló que entre los planes actuales de Posada Carriles sobresale la intención de hundir barcos cargados de petróleo que viajan de Venezuela a La Habana.´


Reflexiones del Compañero Fidel: Lo que jamás podrá olvidarse (Segunda parte)

Cmdte.- ¿Su padre a qué edad murió?

Junko Watanabe.- Tiene 98 años, está vivo.

Me gustaría prometerles a ustedes, con el motivo de trasmitirles el sentimiento de mi hermano, quien ya murió, y para trasmitirles el mensaje que tienen todos los sobrevivientes, y para que la nueva generación trasmita a la generación siguiente nuestro testimonio, yo voy a seguir dando testimonios. Muchísimas gracias (Aplausos).

Cmdte.- Yo le ruego que me excusen si le hago algunas preguntas, porque es que tenemos interés en que se conozca todo lo que ella está narrando; y, desde luego, si no tiene objeción, nosotros retransmitiremos este encuentro a través de la televisión nacional (Aplausos). Tenemos mucho interés en que nuestra opinión pública conozca todo esto, no solo trasmitirlo aquí, trasmitirlo en otros países, hacerles llegar noticias del encuentro. Es de suma importancia que se conozca todo lo que allí ocurrió, independientemente de lo que se haya publicado, filmado, y todas las cosas nuevas que van apareciendo.

Yo le explicaré luego por qué hago algunas preguntas aparte de esas.

Ella contaba que estaba en una casa próxima, que estaba en el patio con el hermano, cuando se produce la explosión y una nube de polvo. Ella conoce, por otros que estaban conscientes en ese momento, qué tiempo tardó en llegar ese polvo sobre las personas que estaban allí.

Junko Watanabe.- Cerca de 30 minutos, pero es que no llovió en todas partes, sino hacia donde el viento arrastró la lluvia.

Cmdte.- La lluvia. Pero hubo lluvia y hubo unas cenizas.

Junko Watanabe.- Realmente la lluvia de cenizas no existió, sino ese polvo ligado con la lluvia fue lo que llegó hasta donde estaban ellos; no fue separado, fue algo solo, único, ligado con toda la suciedad y con todas las cosas que arrastró con él.

Cmdte.- ¿Y no había techo donde ella estaba, estaba en un patio?

Junko Watanabe.- Nosotros estábamos a 18 kilómetros del lugar donde cayó la bomba.

Cmdte.- ¡Dieciocho kilómetros!

Intérprete.- Dieciocho kilómetros.

Cmdte.- Eso le iba a preguntar, porque hay un puente, creo, que señalan como el punto, el blanco donde se lanzó la bomba. ¿Fue a 18 kilómetros?

¿Tus padres estaban bajo techo?

Junko Watanabe.- Mi mamá estaba con mi hermano menor cargado en la parte de afuera de la casa, y mi papá estaba en Hiroshima, que había trabajado y de noche se dirigía hacia la casa; pero, bueno, él lo recibió estando dentro de un edificio. Incluso, él vio el avión que daba vueltas por encima de Hiroshima.

Cmdte.- Antes de disparar. Correcto.

¿Y la madre resultó también quemada?

Junko Watanabe.- No. Realmente, donde estábamos nosotros, a 18 kilómetros del lugar, lo que recibimos fue toda esta cantidad de papeles quemados, esa ola, ese viento que llegó hasta nosotros; pero quemarse como tal, eso no lo tuvimos.

Si hubiésemos estado un poquito más cerca, o sea, cerca del epicentro, no creo que estuviésemos hoy aquí haciendo el cuento.

Cmdte.- Correcto.

Yo quería contarles que recientemente tuvimos la visita de un investigador muy prestigioso, que es profesor emérito de la Universidad de Rutgers, New Jersey, y es el autor de la teoría del invierno nuclear. Esto, a nuestro juicio, es de suma importancia, porque se relaciona con los peligros actuales que está enfrentando la humanidad, y hay muchas cosas que se desconocen.

Este profesor visitó nuestro país y en una reunión de científicos hizo una exposición excelente de su teoría, una teoría con mucho prestigio; es a mi juicio irrebatible, y está relacionada con las consecuencias de una guerra nuclear. No se refiere, propiamente, a la destrucción que ocasiona -la cual sería enorme-, sino que analiza el peligro que significaría para la humanidad una guerra nuclear regional, ni siquiera una guerra global.

Parte del hecho actual, muy diferente del momento aquel en que se lanza la primera bomba nuclear. Toma en cuenta la situación, en este momento, en que existen 25 000 armas nucleares en el mundo. Imagino que muchos de ustedes conocen esos datos. El científico afirma que bastarían 100 explosiones nucleares y se produciría lo que él califica de invierno nuclear.

Fundamenta su teoría en una serie de investigaciones que han realizado científicos norteamericanos y científicos soviéticos antes de la desaparición de la URSS, sobre los efectos que produciría un número de armas nucleares que estallaran en una guerra. Ellos calcularon que unas 100 explosiones nucleares serían suficientes para liquidar la vida humana en el planeta, de modo que una guerra, por ejemplo, entre la India y Paquistán, con el número de armas que posee cada uno de ellos, sería suficiente para poner fin a nuestra especie.

A mí me parece que, aunque tal vez ustedes tengan suficientes noticias, nosotros podemos facilitarles una copia de la conferencia de Alan Robock -es el nombre del profesor que la impartió aquí hace muy poco, fue en este mismo mes-, que contiene datos de gran valor, los cuales les servirían a ustedes para la divulgación de las consecuencias, no solo por el daño que ocasionaría; por supuesto, las armas actuales son mucho más poderosas, mucho más precisas, mucho más rápidas. El poder de las armas existentes equivale a cuatrocientas cuarenta mil veces la potencia de cualquiera de las dos bombas que lanzaron en Japón sobre Hiroshima o Nagasaki; probaron las dos, una a partir del uranio y otra a partir del plutonio. Ya todas esas tecnologías se dominan y las armas se usan con precisión total.

Los acuerdos que se han tomado entre las grandes potencias prácticamente carecen de valor, porque no se traducen en una real reducción de las armas.

A mí se me ocurre que si la organización de ustedes hace contacto con él, que es un hombre muy generoso, él podría ofrecerles una conferencia sobre este problema.

Yo le preguntaba sobre la neblina, porque él explica y demuestra que, como consecuencia de las explosiones nucleares, todo arde, la madera; todo lo que procede del petróleo, y otras muchas cosas, como él explicaba, arden y, mezcladas con la tierra, producen grandes concentraciones de polvo. Lo tiene todo estudiado: qué ocurriría si fueran dos o si fueran 10, si fueran 100, y tiene un límite. Esa nube de polvo se extendería por todo el mundo en un período de tiempo, creo que no mayor de tres semanas, y la temperatura bajaría por debajo del punto de congelación. Bueno, implica, por ejemplo, una noche de meses, que no permite el cruce de la luz solar. Desaparece la producción de alimentos y las consecuencias son horribles; más de 6 000 millones de personas se quedarían sin alimentos, además del frío.

Yo le hice una pregunta cuando él terminó la exposición de una hora, con mapas, con gráficos; han estudiado todos los efectos de las erupciones de los volcanes; han estudiado cómo se extiende el polvo cada vez que ocurre una. Incluso, uno reciente en Islandia, en Europa, creó problemas muy serios. Han estudiado igualmente los grandes incendios que han ocurrido de manera natural, o como consecuencia de guerra o accidente. Yo le pregunto: “¿Cuántas personas en el mundo conocen esa información que usted está brindando?” Dice: “Casi nadie.” Le digo: “Y en su propio país, ¿cuántas personas lo conocen?” Me dijo: “Muy pocas.” Digo: “¿Y cómo puede explicarse ese fenómeno?” Le añadí, además: “A lo mejor hay que estudiarlo, buscar especialistas en psicología y en otras ramas para encontrarle una explicación a ese fenómeno”, y él me dijo entonces: “Tengo una respuesta: eso se llama estado de negación.” Él razonaba que cuando podían ocurrir cosas horribles, la gente rechazaba la idea de creerlas posibles.

A esa explicación que él da se le pudiera sumar otra, que está relacionada con los medios de información, el monopolio de los medios de información. Las cosas que suceden en el mundo, a pesar de los medios modernos que existen, radio, televisión, las filmaciones son manejadas de la forma que las noticias se suceden, pero no se explican, y realmente muchas de las más importantes que existen en el mundo no se conocen, o se dan noticias y no se analizan. Sobre eso hay libros muy importantes, sobre el monopolio de los medios de información; la verdad está secuestrada, no se conoce. Son dos fenómenos.

Yo le explicaba que nosotros no éramos pesimistas sobre la posibilidad de crear una conciencia. Yo les digo: se puede crear o no una conciencia. Desde luego, si las masas no saben leer y escribir no puede ni siquiera intentarse; si la sociedad tiene un nivel de conocimientos como lo tiene la sociedad japonesa, entonces con los propios medios de divulgación, no solo por escrito, sino con la palabra, con las imágenes, con la música, con otras muchas manifestaciones, se puede crear una conciencia hoy.

Les digo que ese era el caso de Cuba. Si la gente no sabía leer y escribir… ¿Qué puede hacer una persona que no sepa leer ni escribir? Si alcanzan o no un sexto grado, si se gradúan o no de bachiller, si cientos de miles realizan estudios universitarios, si tienen buenos profesores, se producen fenómenos diferentes. La Revolución no se ha defendido con la fuerza, se ha defendido con los conocimientos, con la conciencia. ¿Cómo podía un país pequeño, como Cuba, resistir 50 años de bloqueo y de hostigamiento? Creían que podían rendir el país, o que podían engañarlo, pero no pudieron. Era, a mi juicio, una demostración de que se puede formar una conciencia, porque si renunciamos a la idea de que la conciencia pueda crearse, entonces, ¿qué sería del trabajo de ustedes? Porque ustedes están recorriendo el mundo y explicando, llevando a las personas que conocieron de cerca eso, y contando hechos que son desgarradores, realmente. Y me explico todavía mejor lo que ustedes están realizando, porque lo están sintiendo, y están llevando personas que lo vivieron, y tienen las imágenes, tienen muchas cosas.

Yo estuve en Hiroshima. Visité el museo. Todo me lo explicaron allí: lo que resistió, lo que no resistió; y una de las imágenes tremendas de la tragedia humana era la estampa de los niños que no habían nacido todavía, madres gestantes a las que faltaba un mes, dos meses, tres meses, esas imágenes han quedado estampadas allí, y son de un gran impacto, y pienso que hay material para lograrlo. Yo diría que hoy hay mucha más conciencia; pero hace falta mucha más. Y el hecho real es que hoy toda la humanidad está amenazada de algo tan horrible como lo que ustedes han contado, e incluso más horrible todavía, porque lo hemos escuchado de las personas que estaban en el área de la primera bomba, el dolor por las personas que murieron, las personas que fueron quemadas, que fueron lesionadas o fueron irradiadas y han vivido más de 50 años. Hace en realidad 65 años de que se produjeron aquellas explosiones, y hoy miles de ellas más poderosas y precisas amenazan la humanidad.

El científico afirma la teoría de que, mientras más armas nucleares posea un país, menos posibilidades de paz y seguridad tendrá. Él es partidario de que se liquiden todas las armas nucleares. Yo voy un poco más lejos. Pienso que si se liquidan las amas nucleares y no se liquidan las armas convencionales, es casi igual.

El poder destructivo de tales armas convencionales es hoy enorme. Una bomba con fragmentos de tungsteno, portada en una pesada ojiva, sin uso de energía nuclear, adquiere velocidad en el espacio de 25 000 kilómetros por hora, más de 20 veces la velocidad del sonido; desciende luego a no menos de 20 000 kilómetros. Toda un área de lo que está debajo es absolutamente destruida. No queda puesto de mando, no queda gobierno, no queda nada del objetivo señalado. Eso se ha publicado, se ha explicado. La guerra mundial pasada costó 50 millones de vidas, víctimas de armas convencionales, sin incluir las víctimas y el daño humano de las dos bombas nucleares, que ocasionaron más de 150 mil muertes y un número superior de personas que sufrieron quemaduras, irradiación y otros muchos daños. La destrucción, el hambre, las enfermedades, afectaron a gran parte del mundo en aquella guerra. Si se produjera otra guerra mundial, sería la última, no puede haber otra.

El mismo Einstein lo dijo, que no sabría cómo sería otra guerra mundial en la era atómica; pero que la siguiente sería con arcos y flechas.

Yo había traído una carta que me envió Robock, el mencionado científico, en respuesta a una pregunta que le hice cuando él ya estaba en el aeropuerto de regreso a su país. En su conferencia había trasmitido unos datos sobre el planeta Marte; me comuniqué por teléfono y le pregunté dónde podía obtener más datos sobre ese planeta. Él me explicó que Marte tenía atmósfera, algo que dado su poco grosor yo ignoraba. Me prometió enviar información.

Dos o tres días más tarde la envió.

“Marte posee una atmósfera mucho menos espesa que la de la Tierra, con solo un 7% de aire… Equivale a la densidad del aire de la Tierra a 21 kilómetros de altura.”

“La atmósfera marciana -añade- está compuesta, casi en su totalidad, por dióxido de carbono.”

Lo informado se relaciona con lo que estamos hablando: los efectos de las explosiones nucleares. Las consecuencias sobre el clima. ¿Qué se ha dicho del medio ambiente? ¿Qué se ha dicho del cambio climático? ¿Es que no existe ese grave problema? ¿Es que no se ha investigado? ¿Es que no existe una prestigiosa película elaborada con la cooperación de los más eminentes científicos sobre el cambio climático, sus efectos en las lluvias, la economía y la vida de los seres humanos? Eso está estudiado como un segundo problema en el cambio climático. Es decir, no hay que esperar que haya una guerra nuclear para que la vida desaparezca en el planeta. Así como les estoy diciendo, para que la vida desaparezca en el planeta.

La economía y la vida de las naciones se basan hoy en el consumo de materias primas no renovables, entre otras, la más importante, el petróleo, una materia prima que se consume a ritmo de casi 100 millones de barriles diarios.

Tómese en cuenta que el petróleo tardó cientos de millones de años en formarse a partir de materia viva.

Alrededor de 400 millones de años fue lo que se requirió para que se formara el petróleo, el gas y el carbón. ¿En qué tiempo el hombre está gastando el petróleo que la naturaleza acumuló durante 400 millones de años? En apenas 130 años los seres humanos han gastado ya más de la mitad de ese combustible, cuyo consumo además tiene efectos tremendos en el medio ambiente. Dióxido de carbono, que tanto abunda en la atmósfera de Marte, es precisamente lo que produce el consumo de petróleo. Son factores que la humanidad debe conocer, enfrentar y resolver. Es el precio de su existencia.

La población humana no puede crecer ilimitadamente, ya que el planeta donde surgimos y vivimos tiene límites. Se calcula, si mal no recuerdo, que para el año 2050 la población alcanzará la cifra de más de 9 000 mil millones de habitantes. Hace sólo 200 años apenas alcanzaba los mil millones. Las consecuencias que eso tiene con relación al agua, a los alimentos, a la energía y a las materias primas son realmente extraordinarias.

Japón es país de bastante limitada superficie para su población, hoy se acerca ya a 130 millones de habitantes, tengo entendido; se afirma que es la nación de mayor promedio de vida y portadora de una elevada cultura, y que su población se estabilizará en algo más de 100 millones de personas. Luego es posible alcanzar la estabilidad de la población.

Un país vecino de ustedes, China, aplica una rigurosa política de población; si no hubiese adoptado esa política, hoy en China habría alrededor de 3 000 millones de habitantes. Entre China y la India poseen casi la mitad de los habitantes del planeta.

Son realidades. Las personas deben tener el valor de enfrentar las realidades, de conocerlas, como están haciendo ustedes con relación a las terribles consecuencias de las explosiones nucleares. Los que nazcan deben tener condiciones indispensables, disfrutar de una vida natural y tan plena como sea posible. No es lo que está ocurriendo. Mueren cada año alrededor de 8 o 10 millones a consecuencia del hambre y de la falta de atención médica. ¿Quiénes hablan de eso? Algunos científicos y algunos políticos. De tales noticias apenas se habla; a las grandes transnacionales no les interesa el tema.

Yo sé que ustedes, en este propio viaje, nos solicitaron que enviáramos un médico con experiencia internacionalista, no alguien que estuviera pensando serlo. De esos mismos médicos cubanos, hay miles de ellos en numerosos países. Ustedes se asombrarían seguramente si conocieran lo que, por ejemplo, nuestro pequeño país puede hacer por otros pueblos. No se trata de tareas irrealizables lo que sostengo.

Matsumi Matsumura.- Comandante, mire, lo que le quería comentar por nuestra parte, que usted mencionó al internacionalista…

Cmdte.- ¿Y está aquí?

Matsumi Matsumura.- Sí.

Cmdte.- ¿Dónde está? Puede levantar la mano.

Deja ver si te veo mejor.

Me dijeron que estuviste en Haití, ¿no?

Matsumi Matsumura.- El señor Dr. Liván Torero, que él trabajó mucho para la gente de Haití después del terremoto y lo hemos invitado al barco de la paz para que nos dé su experiencia allá en Haití. Y también a su lado tenemos a José Ramón, el bailarín de salsa, que para nosotros es muy importante conocer su cultura; creo que es un baile tradicional y nosotros hemos aprendido mucho sobre la salsa.

De verdad, muchísimas gracias por ofrecernos esta invitación. Muchísimas gracias, Comandante (Aplausos).

Cmdte.- Lo felicito, y muchas gracias. Lo mencioné porque sé la tarea que están haciendo e iba a citar el caso de Haití como una prueba de lo que puede la conciencia.

En la propia Bolivia hay casi 2 000 médicos, están en muchos lugares. En Ecuador, que tiene 15 millones de habitantes, están ayudando a indagar y prestar atención a todos aquellos que por problemas genéticos o de otra índole son inválidos, nacieron ciegos o nacieron sin poder oír. Al no poder oír un niño, se vuelve mudo; si no conoce los sonidos no puede emitirlos. Muchos problemas tienen solución con un equipito, con ponerles un audífono podrían hablar y comunicarse.

Si nacen ciegos y sordos es una situación más complicada. ¿Cómo será la vida de una persona ciega y sordomuda, que nunca ha oído y nunca vio?

Conozco los resultados del implante coclear y cómo aprenden a oír, hablar, escuchar la música y conocer el mundo; sus vidas cambian.

Creo que la sociedad debe hacer conocer a los padres, tratar de advertir los riesgos; que en determinados casos, no debieran tener descendientes. Considero que cada ser humano que nazca debe venir al mundo con toda su potencialidad. Si por alguna razón nacen con deficiencias vitales no hereditarias, hay que hacer todo lo posible para enriquecer la vida de esas personas. Los que no puedan ser alimentados realmente, los que no puedan ser educados, los que no puedan tener una vida normal, una vida que valga la pena vivir, no deben ser concebidos, sencillamente.

Comprendo que no todos pueden pensar exactamente igual, hay influencias religiosas, yo respeto todo eso; pero estoy expresando con franqueza mi opinión y por qué. Para el género humano, en la actualidad, se trata, realmente, del famoso problema ser o no ser, si va a sobrevivir o no esta especie, que realmente bastante daño ha ocasionado a los demás seres vivos. Desde que surgió la especie humana lo trastornó todo, la inteligencia hasta ahora ha constituido una tragedia para la naturaleza, y con las armas nucleares pudiera llegar a crearse un problema tan grave como el de aquel famoso asteroide que cayó -dicen- en el istmo de Tehuantepec, en México, hace decenas de millones de años, y produjo un prolongado invierno.

Ninguna otra especie hizo eso, mantuvo el equilibrio con la naturaleza a lo largo de miles de millones de años, alrededor de 4 mil. El hombre es nuevo. Surgió hace menos de 200 000 años esta especie pensante -lo de pensante yo diría que está por demostrar, si no demostrara que es capaz de sobrevivir. Excúsenme de que sea un poco duro con nuestras insensateces. Lo único demostrado hasta hoy, es que no existe la menor prueba de que haya sido precedida por otra.

En fin, todos estos problemas están combinados, y a mí me parece que deben asociarse para ganar la batalla que debe ser el objetivo de los seres humanos. Entonces tal vez muchas cosas maravillosas podrían crearse.

¿Cuánta gente bien preparada científicamente, cuántas eminencias tiene el mundo? El 80% de los ingenieros de Estados Unidos están dedicados a la esfera militar, a crear los medios y la ciencia para destruir y matar, en virtud de un sistema pérfido que los condujo a ese destino.

Nuestra aspiración es que las personas alcancen niveles intelectuales altos. Casualmente, cuando venía hacia acá, tomé un boletín de noticias y me encuentro con una de ellas, la cual señalaba que Cuba ocupaba el primer lugar del mundo en el porcentaje de estudiantes matriculados en los centros superiores de estudio. Venezuela ocupaba el quinto lugar; segundo, tercero y cuarto lo ocupaban la República de Corea, Finlandia, y Grecia; Estados Unidos estaba por detrás de nosotros en el sexto lugar.

Yo cité al médico, porque esos hombres y mujeres -la mayoría son mujeres- están trabajando en Bolivia, en Nicaragua, en Venezuela, en muchos países del Tercer Mundo. Pero, ¿por qué? Me asombro: vienen, por ejemplo, de vacaciones 15 días y se desesperan por regresar a sus puestos de trabajo, les echan de menos a los pacientes; hay que oír a los pacientes cómo se expresan. Es un producto de la conciencia, eso no se compró en ningún lugar, no se hace por dinero.

La tarea que realizan los compañeros en Haití es un producto de la conciencia. Por eso me atrevo a hablar de la conciencia, porque he visto que la conciencia hizo posible la Revolución, hizo posible la resistencia, independientemente de las críticas que nos hagan o de los errores que podamos cometer, porque ninguna obra humana es perfecta. No tememos lo más mínimo a hablar de errores, porque lo que no tiene perdón es lo que se hace conscientemente en perjuicio de los demás.

No hay obra humana perfecta, pero creemos en ella, y si no creyéramos en ella, no estaríamos haciendo lo que estamos haciendo, y tampoco lo que ustedes tan noblemente están haciendo.

Lamento que les he tomado demasiado tiempo.

Prosigue mañana.












Fidel Castro Ruz

Septiembre 25 de 2010

12 y 14 p.m.