sábado, 11 de septiembre de 2010

¿Quiénes son los dos estadounidenses que afirman que, según Fidel Castro, el modelo cubano no funciona?

Pascual Serrano

Rebelión

Los medios de todo el mundo han recogido en sus portadas las supuestas declaraciones de Fidel Castro al periodista estadounidense del periódico The Atlantic Jeffrey Goldberg y a su “acompañante” Julia E. Sweig hace pocos días en La Habana. Según afirma el periodista, el líder de la revolución cubana afirmó: “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”. El clamor mediático presentó esta frase como la prueba de que Castro reconocía el fracaso del socialismo cubano. “No es un gran descubrimiento, pero es el reconocimiento de una realidad largamente negada. Los defensores de la ortodoxia marxista se ven huérfanos de su último héroe”, afirmaba eufórico en los sumarios el periódico italiano Il Giornale, propiedad de la familia Berlusconi. Hasta The Atlanticincluye en su página web un viejo fragmento de un capítulo de Los Simpson donde Fidel Castro propone a la dirigencia cubana abandonar el comunismo1.

Hicieron falta sólo cuarenta y ocho horas para que el comandante cubano desmintiera el segundo titular de Goldberg y afirmase precisamente lo contrario: "El sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos"2. Aunque esta reflexión es suficientemente clarificadora de su pensamiento, no debemos dejar de analizar lo publicado por el periodista estadounidense para comprender cómo las ideas de Fidel Castro y lo publicado no podían tener nada en común.

Pasemos a conocer las dos partes en las que se divide el texto publicado por Goldberg en su blog, el 7 de septiembre3 y el día siguiente4.

El primero lo titula enfrentando a Fidel Castro con el presidente iraní Ahmadinejad: “Fidel a Ahmadinejad: Deje de calumniar a los judíos”. Goldberg comienza relatando que, al conocer la invitación del líder cubano, “entonces llamé a una amiga al Council on Foreign Relations, Julia Sweig, quien es una destacada experta en Cuba y Latinoamérica”. Más tarde hablaremos de esa mujer y de esta organización. El vuelo de Estados Unidos a Cuba despierta en Goldberg dos afirmaciones con clara intencionalidad: que en su avión viajan numerosos cubanoamericanos que llevan televisores de pantalla plana y computadoras para sus familias en Cuba “tecnológicamente desprovistas”, y que el aeropuerto de La Habana está “casi vacío”. Sus primeros comentarios al ver a Fidel son igualmente intencionados: “Un débil y envejecido Fidel se levantó para saludarnos”.

Sobre las personas que le acompañaban afirma el periodista que había: “varios guardaespaldas, todos los cuales parecían haber sido reclutados en el equipo de pressing catch de Cuba. Dos de estos guardaespaldas sostenían a Castro por el codo”. He estado en varias ocasiones con Fidel Castro, alguna de ellas en el lugar que deduzco de ese mismo encuentro, una sala del Palacio de Convenciones, y puedo asegurar que, al tratarse de un sitio oficial y suficientemente custodiado desde fuera, no requiere guardaespaldas de pressing catch que, por otro lado, nunca he visto en Cuba.

La primera pregunta de Goldberg a Fidel es bastante vacua: si su enfermedad ha provocado en él un cambio de opinión acerca de la existencia de Dios, momento en que el periodista se califica de ex socialista. Después afirma que “Castro es el abuelo del antiamericanismo global”. Una vez más, el estadounidense confunde América con Estados Unidos, Fidel Castro es americano, no puede ser antiamericano. Pero tampoco es antinorteamericano, cientos de veces ha recordado su admiración y reconocimiento por el pueblo de Estados Unidos, recordemos su oferta de enviar una brigada de cientos de médicos a Nueva Orleans tras el huracán Katrina. Quién sí es anticubano es el gobierno de Estados Unidos que impide a todo el pueblo de Cuba, mediante el bloqueo, acceder a productos necesarios para su desarrollo.

A continuación todos los comentarios de Goldberg -recordemos que es de religión judía- son para poner en boca de Castro simpatía por los judíos, defensa y apoyo del derecho de Israel a existir y críticas al presidente iraní (“criticó a Ahmayinehad por negar el holocausto”, “explicó por qué el gobierno iraní serviría mejor la causa de la paz reconociendo la historia singular del antisemitismo y tratando de comprender por qué los israelíes temen por su existencia”, “dijo que el gobierno iraní debería comprender las consecuencias del antisemitismo teológico”). Incluso el periodista insinúa que las críticas del líder cubano al presidente iraní se las transmite para que se las comunique a Ahmadinejad: "Digo esto para que tu lo comuniques". Como si Fidel Castro necesitara una publicación estadounidense para decirle algo al presidente iraní.

Según Goldberg, Fidel le dijo que en caso de un ataque al país persa "la capacidad de Irán para causar daños no es evaluada". En realidad, si Israel o Estados Unidos atacan a Irán, quienes hacen daño son los dos primeros. El periodista presenta a la víctima como el provocador del daño.

En la segunda parte publicada el 8 de septiembre el estadounidense califica sutilmente a Fidel Castro de autócrata comunista: “ He tenido una experiencia limitada con autócratas comunistas”. Y no es mejor su opinión del actual gobierno cubano: “Fidel nos demostró que realmente estaba semi-retirado. El día siguiente era un lunes, cuando se espera de los máximos líderes el estar sin ayuda manejando sus economías, metiendo disidentes en prisión y cosas de ese tipo”.

Según el periodista, mientras comían y charlaban relajadamente es cuando explota la supuesta bomba informativa. Goldberg le pregunta si consideraba que el modelo cubano era algo digno de exportar y, siempre según el periodista estadounidense, Fidel Castro le responde: “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”. En lugar de pedirle al líder cubano que le aclarase esa impactante afirmación se lo pide -asombrosamente- a su amiga Julia, quien -más asombrosamente- se ve cualificada para desarrollarla:

Le pedí a Julia que interpretara esta impresionante declaración para mi. Ella dijo, “Él no estaba rechazando las ideas de la Revolución. Lo he tomado como un reconocimiento de que bajo “el modelo cubano” el Estado tiene un rol demasiado grande en la vida económica del país.

Durante una visita que realizan todos a un espectáculo de delfines, Goldberg muestra su imaginación para sacar conclusiones políticas. Castro invita a Adela Dworin, la presidenta de la Comunidad Judía de Cuba, y como la besa delante de las cámaras, el periodista deduce que eso no es “por casualidad” y que quizás se trataba de “otro mensaje para Ahmadinejad”. La visita al acuario está salpicada de comentarios maliciosos de Goldberg insinuando el poder arbitrario y absoluto de Castro: por abrir las instalaciones un lunes, día que está cerrado el acuario; y entrecomilla la expresión “de manera voluntaria” para referirse a cómo los funcionarios fueron ese día a su puesto. Además, al serle presentada la trabajadora Celia Guevara, hija del Che, le espeta “¿Y eres veterinaria de delfines?”, en tono despectivo.

Es evidente que el estilo, tono e insinuaciones de Goldberg no convierten sus textos en un testimonio muy riguroso del desarrollo de las conversaciones. Pero más elementos aclaratorios encontraremos si investigamos un poco sobre su perfil y el de su “amiga” y “acompañante” Julia E. Sweig.

Jeffrey Goldeberg escribió un artículo para el New Yorker en 20025, durante el período previo a la guerra de Iraq. Allí reproduce todas las acusaciones del gobierno Bush contra Sadam Hussein que después se demostraron sin fundamento y que sirvieron para justificar la invasión: que era una amenaza para Estados Unidos, que existía una estrecha relación entre Hussein y Al Qaeda, y concluye su artículo con acusaciones sobre las supuestas armas de Hussein de destrucción masiva:

No hay desacuerdo en que el Iraq, si no se controla, las tendrá muy pronto ... Hay pocas dudas de lo que Saddam podría hacer con una bomba atómica o con sus reservas de armas biológicas y químicas.

En un debate a finales de 2002, en la revista Slate, Goldberg describe a Hussein como "singularmente malo" y aboga por una invasión sobre una base moral:

Existe consenso en la creencia de que Saddam podría estar a pocos meses de la adquisición del material radioactivo necesario para construir la bomba atómica. (...) La administración estadounidense tiene previsto lanzar hoy lo que muchos, sin duda, calificarán de un acto miope e injustificable de agresión. En cinco años, sin embargo, creo que la inminente invasión de Iraq será recordada como un acto de profunda moralidad6.

El escritor judío Norman Fienkelstein, opositor a la política del gobierno israelí, escribió una crítica7 al libro de Goldberg Prisoners: A Muslim and a Jew Across the Middle East Divide”, donde muestra claramente el sionismo sectario de este último. Fienkelstein denuncia que Goldberg considera las prisiones israelíes para palestinos como la de Ketziot como, “un gran taller de manualidades porque los palestinos podían allí organizar sus vida política, más o menos a medida de lo que eligieron". Según Goldberg, “las claves del conflicto entre Israel y Palestina se fundamentan en el antisemitismo: el mundo islámico no puede soportar un estado judío próspero en su seno”. "Fue terriblemente duro para los musulmanes aceptarlo", afirma Goldberg en su libro.

Fienkelstein recuerda que Goldberg se declara abiertamente sionista. Según el entrevistador de Castro, “el sionismo exigió la igualdad de derechos para los judíos como una nación, y esta aspiración evocó violenta hostilidad”. Vale la pena recordar que la resolución 3379 de la Asamblea General de la ONU, aprobada el 10 de noviembre de 1975, equiparó al sionismo con el racismo en general y con el apartheid sudafricano en particular, y llamó a su eliminación, entendiéndola como una forma de discriminación racial.8

Es de destacar también el papel de Julia E. Sweig, como amiga y acompañante del periodista en su visita a La Habana. Ya señalábamos que, sobre la interpretación de la impactante frase de Castro sobre el fracaso del sistema cubano, en lugar de pedirle aclaración al propio líder cubano, Goldberg se la solicita a su acompañante Sweig. Esta mujer es la experta para estudios latinoamericanos delthink tank estadounidense Council Foreign Relations, que se califica de “grupo independiente no partidista”. Veamos quiénes se encuentran en su directiva9. El presidente es Richard N. Haass10, quien ha desarrollado toda su trayectoria profesional como alto cargo del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa. Entre enero de 2001 y junio 2003 era el director de planificación del Departamento de Estado, donde ejerció como principal consejero de Collin Powell y se ocupó de coordinar la política de Estados Unidos para Afganistán. Entre 1989 y 1993 fue el asistente especial de George Bush padre, en 1991 fue premiado por su contribución al desarrollo de la política de EEUU en la primera guerra de Iraq. Anteriormente, entre 1981 y 1985 sirvió en el Departamento de Estado y entre 1979 y 1980 en el Departamento de Defensa.

Como copresidente encontramos a Robert E. Rubin , antiguo secretario del Tesoro de Estados Unidos. También aparece como alto cargo de esta organización “independiente” Madeleine K. Albright, la que fuera secretaria de Estado de Bill Clinton; el propio Collin Powell, secretario de Estado con George Bush; Sylvia Mathews Burwell, de la fundación de Bill & Melinda Gates; Donna J. Hrinak, responsable de negocios para América Latina de PepsiCo, Inc.; James W. Owens , ejecutivo de Caterpillar Inc., la empresa de excavadoras y bulldozer que derriban las viviendas palestinas y que es objeto de boicot por las organizaciones humanitarias de solidaridad con Palestina (11). Por último, entre sus presidentes honorarios también aparece el multimillonario David Rockefeller. Ya en 2008, Michael Barker detallaba en la prestigiosa revista estadounidense Znet (12) que Council on Foreign Relations trabajaba “con el respaldo de las principales fundaciones liberales de Estados Unidos y muchas personas vinculadas a la CIA”. Es curioso, cuando la periodista Rosa Miriam Elizalde visitó a España y se dejó acompañar en una entrevista por un conocido novelista cubano, la prensa española insinuó que iba acompañada de un comisario político castrista (13). Parece que el periodista que viaja con comisario político es el estadounidense.

Para terminar, recordemos que el líder de la revolución ha mostrado en numerosas ocasiones su capacidad de crítica y sinceridad, pero el tono y el estilo de los dos textos publicados por el periodista Jeffrey Goldberg, sus antecedentes y sus acompañantes, no hacen pensar en que sea el mejor intermediador para que conozcamos los pensamientos del comandante cubano. El desmentido publicado por Fidel Castro el 10 de septiembre vuelve a demostrarnos que recurrir a muchos de los periodistas actuales y sus medios de comunicación no suele ser una buena forma de conocer lo que sucede en Cuba y lo que piensan sus dirigentes. Por eso yo, en lugar de leer y escuchar a periodistas, para conocer a Fidel prefiero leer sus reflexiones sin mediadores y, para conocer Cuba, hablar con los cubanos.

NOTAS

1- Ver http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/fidel-as-interpreted-by-the-simpsons/62756/

2. Castro, Fidel “El sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos” http://la-isla-desconocida.blogspot.com/2010/09/mensaje-de-fidel-el-sistema-capitalista.html

3. The Atlantic 7-9-2010 http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/fidel-to-ahmadinejad-stop-slandering-the-jews/62566/

4.The Atlantic 8-9-2010 http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/fidel-cuban-model-doesnt-even-work-for-us-anymore/62602/ Ver en español http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=16808:articulo-original-sobre-las-palabras-de-fidel-acerca-del-modelo-cubano&catid=96&Itemid=65

5. Goldeberg, Jeffrey, "The great terror". The New Yorker 25-3-2002 http://www.newyorker.com/archive/2002/03/25/020325fa_FACT1

6. Goldberg, Jeffrey “Should the U.S. Invade Iraq?” 3-10-2002 http://www.slate.com/id/2071670/entry/2071900/

7. Finkelstein, Norman. “Pre-Packaged Opinions on Israel and Palestine. Jeffrey Goldberg's Prison”. Counterpunch 6-10-2007 http://www.counterpunch.org/finkelstein10062007.html

8. Resolución 3379 de la ONU "Eliminación de todas las formas de discriminación racial", tercer párrafo

9. Ver http://www.cfr.org/about/people/board_of_directors.html

10. Ver http://www.cfr.org/bios/3350/richard_n_haass.html

11. Campaña de boicot a Caterpillar. 21-10-2006 http://www.medioscomunitarios.org/libano/index.php?id=33&idn=545

12. Barker, Michael. “Tthe Council on Foreign Relations and the Center for Preventive Action (Part 2 of 2)”. Znet, 5-3-2008 http://www.zcommunications.org/tthe-council-on-foreign-relations-and-the-center-for-preventive-action-part-2-of-2-by-michael-barker

13. Serrano, Pascual. “El portal Cubadebate sufre un atentado terrorista mediático”. 22-5-2010 http://www.pascualserrano.net/noticias/el-portal-cubadebate-sufre-una-atentado-terrorista-mediatico

Pascual Serrano es periodista. Sus últimos libros son "El periodismo es noticia" (Icaria) y Desinformación (Península).

www.pascualserrano.net


invitación

Silvio Rodríguez

Publicado en Cubadebate el 10 Septiembre 2010

Segunda Cita

Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.
Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que “tenían con qué” en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.

Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.

Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.

Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a “ser algo” gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los “cambiacasacas” fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.

La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.

Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.

A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.

Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!


Fidel presenta “La contraofensiva estratégica”: Un mínimo de armas y un máximo de moral

Tomado de Granma

Los gérmenes de su pensamiento están contenidos en el libro La contraofensiva estratégica. Hay un hilo visible en la vida de Fidel, desde sus años de estudiante, pasando por la Sierra y los primeros años de la Revolución hasta hoy, y son sus principios.

Por eso a nadie le extraña que haya elegido el Aula Magna para la presentación de su segundo libro de memorias, que hilvane cartas y anécdotas de la guerrilla contenidos en el nuevo volumen y que se enfrente "al aparato publicitario", que por estos días ha intentado tergiversar sus respuestas a la entrevista que le hiciera el periodista norteamericano Jeffrey Goldberg. "Casi debemos alegrarnos de la especulación, porque no pueden ignorar mis respuestas", dice en breve aparte con un grupo de los panelistas habituales de la Mesa Redonda, que asistieron a la presentación del libro.

Es, sencillamente, fascinante la manera en que Fidel integra el pasado, el presente y el futuro a fuerza de principios, que son los que revelan la coherencia de su pensamiento. A propósito, Katiuska Blanco, la editora principal del libro, llama la atención sobre una frase que aparece en el parte escrito por el Comandante en Jefe, el 19 de agosto de 1958, leído por Radio Rebelde: "La victoria en la guerra depende de un mínimo de armas y un máximo de moral".

LA CONTRAOFENSIVA ESTRATÉGICA

Es Katiuska quien primero menciona estas coincidencias. "Estremece presentar, Comandante, en la histórica Aula Magna de la Universidad de La Habana, el libro que conduce paso a paso, en largo recorrido por montañas y llanos, desde la Comandancia de La Plata hasta la ciudad de Santiago de Cuba, al triunfo definitivo de la Revolución cubana".

En las primeras filas están los Comandantes, Capitanes, Marianas y combatientes de la Sierra. Con ellos en el Aula Magna, ya de por sí solemne con sus columnas y pinturas, su acústica particular y la gigantesca araña de luces, se respira una sensación de recogimiento espiritual, de ámbito sagrado.

"Este volumen es como una bitácora, una especie de diario", añade la editora que ha tenido a su cargo el cuidado de esta edición y de la precedente, La victoria estratégica, presentada en el Palacio de las Convenciones el pasado 2 de agosto. El libro permite conocer aún más a Fidel como jefe exigente al tanto de lo máximo y de lo mínimo, "preocupado —añade Katiuska— más que por su suerte personal o por lo que puedan pensar de sí, por el deber que debe cumplirse para que a su vez la Revolución cumpla su destino."

La escritora advierte que se revela aquí la visión táctica y estratégica del líder de la Revolución. Se expresa la conducta intachable de la guerrilla rebelde hacia los prisioneros y las normas éticas que guiaban al Ejército Rebelde, marcadas por el respeto a la dignidad humana. Se percibe, avanzando desde agosto de 1958 al 1ro. de enero de 1959 en que dura el viaje al que invita este libro, la obsesión de Fidel por ahorrar los suministros de guerra y no descuidar el hospital de campaña.

Pero ella subraya otra circunstancia excepcional de La contraofensiva estratégica. En pocos libros aparece de modo tan pleno la humanidad de Fidel, y pone el ejemplo de cuando él escribe que no puede llegar a un lugar porque está enfermo. Cuando dice que ama ya a su cámara fotográfica tanto como a su fusil. O cuando descubrimos que ha hecho un breve paréntesis para ir a ver a su mamá. Y cuando le escribe a los padres de los combatientes caídos y honra a los héroes de Baraguá.

Alberto Alvariño Atiénzar, vicejefe del Departamento Ideológico, añade otros datos de este volumen: en contenido, diseño, edición y producción de artes gráficas, se parece muchísimo a La victoria estratégica. Es también una maravilla bibliográfica, con títulos a relieve en la portada, fotografías, mapas y cartas inéditas, reproducidos de tal modo que el lector llega a tener la sensación de estar tocando documentos originales.

Este volumen tiene 608 páginas, con 72 de fotografías, el facsímil de 24 documentos históricos y 16 mapas reelaborados por cartógrafos y dibujantes, que permiten "ver" el lugar de las tropas y los combatientes en los combates que tuvieron lugar en la segunda mitad del año 1958. Están en proceso de impresión 90 000 ejemplares, de los cuales 70 000 serán destinados a la venta a la población y al mercado en frontera.

Alvariño aporta otro dato adicional: La victoria estratégica, el volumen precedente, ya está en proceso de reproducción de diversas editoriales extranjeras, que lo han solicitado en los idiomas español, inglés, francés, alemán, checo, ruso, vietnamita, chino y árabe.

MIRANDO DE CERCA

Fidel se acomoda los espejuelos que "no son muy perfectos, porque no son bifocales, pero sirven para ver de cerca". Y podría ser esta también una metáfora de la inmersión en la Historia que supone reconstruir minuciosamente los meses finales de la ofensiva rebelde, que llevó al Triunfo del 1 de Enero de 1959.

El Comandante ha visto de cerca, muy de cerca, y explica cómo ha sido la metodología del trabajo. Conversó con los combatientes, les pidió que buscaran papeles, fotos, lo que tuvieran y pudiera ayudar en el esfuerzo del libro. Lamenta no haber podido hablar con Calixto García, quien estaba muy enfermo cuando el Comandante estaba trabajando en esta edición y falleció recientemente.

Habría querido hablar con él, porque Calixto participó en la Batalla de Guisa, como refuerzo. En La contraofensiva estratégica, el Jefe de la Revolución recuerda su participación en la Batalla de Guisa, donde se destacó especialmente "con una moral extraordinaria". En diciembre de 1958, Calixto fue ascendido al grado de Comandante y al triunfar la Revolución era ayudante del Comandante en Jefe, con quien entró a La Habana el 8 de enero de 1959.

Más adelante comentará que cuando alguien comienza a reconstruir la Historia, incluso la que se ha vivido, es importante discutirla con otros que también la vivieron, para ser fiel a ella. Por eso la persistencia en los documentos, en los detalles. Luego se ve "que hay algunas cosas que nosotros hicimos, que si las volvemos a pensar no las hacemos igual¼ Pero todo lo que ocurrió tiene una razón de ser. El asunto no es elogiar lo que se hizo, sino estudiarlo y eso es posible con todos los documentos históricos."

La Batalla de Guisa le recuerda los 10 días que las fuerzas guerrilleras tuvieron que invertir para tomar ese pueblo. "¿Qué impidió nuestro propósito de tomar Guisa mucho antes? Una pequeña fuerza al mando de un teniente rebelde, bastante autosuficiente, era la que debía cerrar el camino hacia Bayamo, apoyados por Braulio Curuneaux", el valiente capitán rebelde —"el mejor oficial con que contamos", admite Fidel—, que cayó casi al final de esta batalla.

Lee algunas cartas, particularmente las del 16 de agosto en que redactó tres, donde se nota la preocupación puntillosa del líder por la disciplina, el cuidado de las armas y el ahorro de los pertrechos. En una de las notas a Camilo, se nota además la cariñosa relación entre ellos, y el sentido del humor de Fidel:

Agosto 16 de 1958

Camilo: Tú como todos los demás tienes la tendencia a armar la mayor... [equivale a caos]* posible y dejarla como herencia por aquí.

No te has molestado siquiera en enviarme la lista de hombres, armas y balas que llevas. No sé tampoco si llevas una sola mina.

Imagino hayas dejado a cargo de alguien los rastrojos de los pelotones que quedaron por ahí.

Me gustaría aunque sea tener alguna noticia de todo eso.

Lamento no haber tenido tiempo de comunicarte una serie de planes muy importantes.

Si este mensaje te agarra todavía en Providencia, coge un caballo y ven a la Plata, aunque te retrases dos días.

Si ya has salido, sigue viaje, pero no dejes de mandarme los informes que te pido.

Apriétate los tornillos y no dejes de tener en cuenta que la fama, la jerarquía y los éxitos echan a perder un poco a la gente.

Si llegas a Pinar del Río tendrás un pelo de la gloria de Maceo, pero no te olvides que por todo el camino van a tratar de... [equivale a que fracase].

Fidel

En otra carta, el 21 de agosto, le escribía, subrayando la oración: "No dejes de mandarme la lista completa del armamento que llevas". En el libro aparece un papelito, firmado por Camilo con esa misma fecha y la pronta respuesta: "Fidel, aquí va la lista de hombres, armas y parques¼ "

Esa relación personal, directa con la tropa y los oficiales, a quienes Fidel se dirige con respeto, pero sin medias tintas, incluye también el reconocimiento a aquellos que se destacan por su conducta. En la Orden Militar en la que le da al Comandante Camilo Cienfuegos la misión de conducir una columna rebelde desde la Sierra Maestra hasta Pinar del Rio, Fidel dispone que "para premiar, destacar y estimular los actos de heroísmo en los soldados y oficiales de la columna No 2 invasora Antonio Maceo, se crea la medalla al valor ‘Osvaldo Herrera’, capitán de dicha Columna, que se arrancó la vida en las prisiones de Bayamo, después de gallarda y heroica actitud de resistencia frente a las torturas de los esbirros de la tiranía."

Y firma: "Fidel Castro Ruz, Comandante en Jefe Sierra Maestra, Agosto 18, 58, 9 a.m." Con la hora, detalle que sigue registrando 50 años después en sus Reflexiones.

RESPETO A LA DIGNIDAD HUMANA

En este libro, como advertía antes Katiuska, puede leerse sobre la conducta intachable de la guerrilla rebelde hacia los prisioneros y adversarios y un decálogo de respeto a la dignidad humana.

"Si hay justicia en la República, mañana no habrá venganza", escribe Fidel en el Parte del 19 de agosto de 1958 que fue leído por Radio Rebelde, donde alertaba además sobre la posibilidad de un golpe militar ante el avance del Ejército Rebelde. Vaticinaba "una paz larga y sincera para Cuba", a partir de que había observado "la calidad humana de muchos soldados, y a fuerza de sincero hubiera deseado que en vez de adversarios fueran compañeros de lucha. Me he preguntado muchas veces cuántos hombres valiosos habrán muerto en el engaño de que defendían algo por lo que valiera la pena luchar".

Sin embargo, la dictadura adolecía de todo escrúpulo. Fidel relata el incidente con la Cruz Roja.

El día 15 (de diciembre de 1958) a [las] 3 de la madrugada, sin previo aviso y sin solicitar autorización del mando rebelde, un jeep de la Cruz Roja se puso en marcha por el desvío construido por el enemigo junto al Cautillo.

Apenas había caminado doscientos metros, al pasar sobre una mina de contacto esta hizo explosión destruyen do el vehículo y matando a sus tripulantes. La culpa de este accidente la tiene, en primer término, la Jefatura de la Cruz Roja, que sin comunicarse con el mando rebelde y sin aviso previo alguno envía un carro en horas de la madrugada por un camino donde se está esperando el avance enemigo.

En segundo lugar, también es culpable el mando de la Dictadura, que utilizó un carro de la Cruz Roja como conejillo de Indias, autorizándolo a pasar por un camino minado sin advertirle el peligro.

El resultado fue la muerte de 5 humildes miembros de la Cruz Roja Cubana. Al amanecer, los tanques no avanzaron; se habían valido de la Cruz Roja para explorar el camino, y en lugar de soldados murieron pacíficos ciudadanos, que prestaban sus servicios en la humanitaria institución.

Fidel repasa muchos hechos curiosos del libro, que vuelven a lo mismo: la guerra del Ejército Rebelde lleva detrás un trabajo de orfebrería, en la que no se descuida ningún detalle. El Comandante, por ejemplo, escribía de su puño y letra cartas como esta:

Sierra Maestra Nov. 21, 58

A cualquier miembro del Movimiento 26 de Julio o del Ejército Rebelde:

El portador, que es lechero, tiene permiso para transportar leche al pueblo, haciéndose pasar como persona que no acata nuestras disposiciones, con el objeto de poder realizar misiones muy importantes.

Fidel Castro Ruz [firma]

P. D. Tengo sumo interés en que no se le obstaculice en ninguna forma.

"Es que hay cosas muy interesantes, realmente", comenta el líder de la Revolución, y mira su reloj. "Hay muchas historias por el camino." Hay mucha información en el libro, que llega justo hasta el intenso 1 de Enero del 59, en Santiago de Cuba, con el discurso que pronunció en el Parque Céspedes de esa ciudad, el llamado a la Huelga General, los partes, los boletines especiales de Radio Rebelde. Nada escapa a este documentado viaje de cinco meses intensos.

"Son muchas batallas, pero no tantas como las que se están librando, en las que se utilizan todas las armas: la mentira, la calumnia. Por eso, además del libro, quería compartir con ustedes la situación internacional, los riesgos de guerra y las campañas que nos están haciendo", dice reposadamente.

Mira a la audiencia, se acomoda los espejuelos "para ver de cerca", aunque la mirada obviamente ya está en la línea del horizonte: "Estamos en un momento excepcional de la Historia humana".