viernes, 10 de septiembre de 2010

RUSIA EN TRES TIEMPOS

Jorge Gómez Barata

Imperio euroasiático, inabarcable, misterioso y bárbaro, cuna del bolchevismo y superpotencia comunista degradada a país del tercer mundo con cohetes, Rusia sigue sin poder realizar las aspiraciones que movieron a Pedro el Grande, Catalina II y a V.I. Lenin. Eficaz y nostálgico Vladimir Putin intenta lograr lo que un día hizo la Unión Soviética: emular a Estados Unidos, aunque como ella, lo intenta de modo equivocado. En su propio terreno nadie va a superar a los Estados Unidos. El quid no radica en imitar al capitalismo sino en trascenderlo.

Rusia le vende uranio a Teherán y armas a Tel Aviv, pragmatismo que me hace recordar el sueño de los zares de sumar a Persia a la corona del imperio para obtener una salida a los mares calientes y rememorar los momento en que, confundido por los componentes filo socialistas del sionismo y por la creencia de que la condición de rusos de Chaim Weizmann y Ben Gurión, primer presidente y primer jefe de gobierno de Israel y de ucraniana de Golda Meir, le proporcionarían ventajas geopolíticas, Stalin endosó el proyecto de fundar el Estado de Israel y en la ONU votó a favor de la partición de Palestina.

Con la Guerra Fría, el derrumbe del sistema colonial, el auge del nacionalismo afroasiático y el debut del Tercer Mundo en la arena internacional, la presencia de Israel y la importancia estratégica alcanzada por el petróleo de la región, el Medio Oriente en conjunto y cada país en particular se transformaron piezas claves para el equilibrio mundial de fuerzas y en escenarios de confrontaciones decisivas.

En 1948, como resultado de una elaborada, confusa y compleja maniobra, fue proclamado el Estado de Israel, mediante una resolución de la ONU que también prescribía la creación de un Estado palestino, cosa que nunca se realizó porque la jugada estuvo fuera del alcance de los gobierno árabes de entonces y del pobre liderazgo del pueblo palestino, entonces representado por Amin al-Husayni, Gran Mufti de Jerusalén, líder musulmán de pésimos antecedentes y sin la menor solvencia política para despachar aquella situación.

Con el derrocamiento del rey Faruk en Egipto y el ascenso al poder de Gamal Abdel Nasser, que promovió la unidad de las fuerzas avanzadas de la región y ante lo cual reaccionaron las ex potencias coloniales que, en 1956 tomando como pretexto la nacionalización del canal de Suez, protagonizaron la invasión franco-británica-israelí de Egipto. Por una extraña conjunción, esa fue la primera y única vez que, durante la Guerra Fría, en un conflicto militar los Estados Unidos y la Unión Soviética actuaron conjuntamente para presionar a Francia, Gran Bretaña e Israel y forzarlos a retirarse.

En respuesta a aquella agresión se acentuó la orientación positiva de ciertos eventos políticos en la región, que aproximaron a importantes fuerzas nacionalistas a las posiciones soviéticas. No obstante, como para subrayar su independencia y mantenerse al margen del conflicto Este–Oeste, los propios líderes de aquellas corrientes fomentaron el Movimiento de Países No Alineados, que trató de constituirse en una tercera opción en el enrarecido mundo bipolar.

Entre tanto, apoyándose en las políticas neocoloniales propias y de las ex metrópolis y explotando estereotipos anticomunistas, avanzaron los Estados Unidos, que mediante una combinación de incentivos, chantajes económicos, ayudas condicionadas y aprovechando errores de la política soviética en la región y fenómenos como el conflicto chino- soviético; sirviéndose a la vez de Irán, Arabia Saudita, Jordania y otros estados, armaron una entente de la que formaba parte Israel y mediante la cual se apoderaron de la iniciativa estratégica, desplazando casi totalmente a la Unión Soviética, que mantuvo cierta presencia gracias a la relación con Siria y el débil apoyo a la causa del pueblo palestino y a la OLP, cuyos métodos nunca compartió.

Rusia, que heredó el potencial económico y la fuerza militar de la Unión Soviética también recibió sus lados débiles y sus fracasos políticos, entre ellos los del Medio Oriente.

Parcialmente repuesta de la ruina, del desconcierto y recuperada de los retrocesos que siguieron a la desaparición de la Unión Soviética, aunque sin los avances tecnológicos ni científicos técnicos ni con la elevación del bienestar prometido por la restauración capitalista, Rusia trata de recuperar el paso y sueña con convertirse en una especie de alternativa a Estados Unidos, no ideológica, aunque sí con matices políticos y militares, sin desde luego soñar competir con su economía, de la cual está demasiado lejos.

Esa competencia sectorial es parte del realineamiento que supone el retorno al capitalismo que conlleva un pragmatismo desideologizado, se atiene a objetivos nacionales y perfiles de gran potencia con un estilo que intenta aproximarse a los comportamientos occidentales, que cada vez, se acentuarán en la política moscovita. La reciente visita a Moscú de Ehud Barack, ex primer ministro y ministro de defensa y la firma de un amplio acuerdo militar con Israel es apenas un botón de muestra de lo que seguramente veremos.

Es cierto que algunas contradicciones menores entre Estados Unidos y Rusia crean ciertos espacios o nichos comerciales o relacionados con los suministros militares que algunos países pueden aprovechar. Así ocurre, entre otros ejemplos, con la venta de material nuclear a Teherán, aviones, helicópteros y otros equipos militares a Venezuela, sin que ello suponga un alineamiento político con ninguna causa popular y mucho menos indique que Rusia estaría dispuesta a correr riesgos asociados con la solidaridad.

Tampoco creo que Rusia pueda mantener indefinidamente una posición equidistante y ambivalente, la desideologización es una exigencia funcional para atacar al socialismo y a los movimientos populares que las potencias occidentales no practican. Para ser una de ellas Rusia deberá alinearse de un modo cada vez más visible. Vender uranio a Teherán y aprobar sanciones por utilizarlo puede no ser una opción política ganadora.

En un escenario de ficción alguna vez los ejércitos árabes soñaron que sus blindados soviéticos rodarían por Tel Aviv, mientras que ahora los jerarcas de Israel pudieran acariciar la idea de que los tanques rusos lo hagan por Teherán. Sólo falta saber qué piensan hacer los rusos con los aviones sin pilotos comprados a Israel. Allá nos vemos.

La Habana, 10 de septiembre de 2010

Editorial de CoLatino: ¿El paro de las pandillas o de los empresarios?

Como ya es de todos conocidos, los grupos de pandillas y maras decretaron un paro al transporte colectivo y el cierre de negocios por el término de 72 horas. El lunes y martes, quizá, fue el día que mayor efecto tuvo la medida. Como lo escribimos en el editorial del miércoles, las pandillas y maras iban a reaccionar, de alguna forma, ante dos hechos indiscutibles, a saber: por un lado, la aprobación de la ley antipandillas, y por el otro, al efectivo trabajo de la Policía Nacional Civil, que acompañado de efectivos del Ejército, y bien coordinados con la Fiscalía, han dado duros golpes al crimen organizado.

Nadie duda que algunas estructuras de pandillas o maras, están vinculadas con el crimen organizado, de ahí, que el accionar de la seguridad pública les afecta directamente. El hallazgo de los barriles que contenían más de diez millones de dólares es prueba de ello. En fin, creemos que el accionar de la seguridad pública, obligaría a los grupos afectados a reaccionar.

La reacción, como ya ha quedado clara, consistió en un paro de transporte y el cierre de algunos negocios. El acatamiento del paro de parte de algunos empresarios de buses, y el cierre parcial de algunos negocios, deja la sensación de un gran poder de convocatoria de los mareros o pandilleros.

No podemos decir que por terror o miedo, porque, el pueblo, el hombre y la mujer que sabe que si no acude al trabajo no llevará el sustento diario, no se dejó atemorizar, y como en otras ocasiones, salió de sus casas en búsqueda de algún transporte, y si no lo encontró emprendió el viaje a pie.

La ciudadanía, podemos afirmar, sí atendió, el llamado de las autoridades de seguridad, quienes, desde el domingo por la noche montaron un operativo para garantizar la movilización y disminuir el impacto del llamado de las pandillas.

Curiosamente, y pese a que el plan de emergencia del gabinete de seguridad, garantizaba la custodia de las unidades del transporte colectivo, los empresarios de buses, ignoraron a los cuerpos de seguridad, y le dieron fiel cumplimiento al paro. Es decir, si la gente salió de sus casas a trabajar, mientras la policía y el ejército salió a las calles a dar seguridad, es lógico poner en duda, la efectividad del paro a partir de la amenaza de las pandillas y maras, y más bien achacárselo a los empresarios del transporte colectivo, y de aquellos otros dueños de negocios que se sumaron al cierre de sus empresas.

Luego se sumaron, oportunistamente, o como parte del plan maquiavélico, partidos como ARENA, que aprovechando el caos y el miedo, pregonó mensajes de salvación, y con la consiguiente acusación de que el actual gobierno no está haciendo nada por la seguridad Ciudadana.

O sea, la efectividad del paro de las maras, no tuvo efecto al cien por cien por la medida misma, sino, porque otros sectores, como los empresarios, se preocuparon de que el mismo fuera efectivo.



DE FIDEL: Mensaje en la presentación de “La contraofensiva estratégica”

Publicado en Cubadebate el 10 Septiembre 2010

Fidel Castro Ruz

Estamos en un momento excepcional de la Historia humana.

En estos días se cumplen los plazos concedidos por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que Irán cumpla las exigencias, dictadas por Estados Unidos, relacionadas con las investigaciones nucleares, y el enriquecimiento de uranio para fines médicos y la producción de energía eléctrica.

Es lo único que se le puede probar.

El temor de que busca la producción de armamento nuclear, es sólo una suposición.

En torno al delicado problema, Estados Unidos y sus aliados occidentales, entre ellos, dos de las cinco potencias nucleares con derecho a veto, Francia y el Reino Unido, apoyados por las potencias capitalistas más ricas y desarrolladas del mundo, han promovido un número creciente de sanciones contra Irán, un rico país petrolero y de religión musulmana. Hoy las medidas aprobadas incluyen la inspección de sus mercantes, y durísimas sanciones económicas que conducen a la estrangulación de su economía.

He seguido de cerca los graves peligros que encierra aquella situación, ya que de producirse un estallido bélico en ese punto, la guerra rápidamente se tornaría nuclear, de consecuencias letales para el resto del planeta.

No buscaba publicidad o sensacionalismo al señalar esos peligros. Sencillamente, alertar a la opinión mundial con la esperanza de que, advertida de tan grave peligro, pueda contribuir a evitarlo.

Al menos, se ha logrado atraer la atención sobre un problema que ni siquiera se mencionaba en los grandes medios de opinión mundial.

Ello me obliga a utilizar una parte del tiempo destinado al lanzamiento de este libro, en cuya publicación trabajamos con ahínco. No quería que coincidiera con los días 7 y 9. En el primero se cumplen los 90 días dispuestos por el Consejo de Seguridad, para conocer si Irán cumplió o no, con el requisito de autorizar la inspección de sus mercantes. La otra fecha, señala el cumplimiento de los tres meses de plazo señalados en la Resolución del 9 de junio, posiblemente dicho plazo era la intención del Consejo.

Hasta ahora, sólo tenemos la insólita declaración del Director General de la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica), el japonés Yukiya Amano, un hombre de los yankis. Este echó toda la leña al fuego y, como Poncio Pilato, se lavó las manos.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán comenta con merecido desprecio su declaración. Un despacho noticioso de la agencia EFE, señala que su afirmación de que “‘Nuestros amigos no deben preocuparse, ya que no creemos que nuestra región esté en condiciones para nuevas aventuras militares’, e ‘Irán está totalmente preparado para responder frente a cualquier invasión militar’ era una obvia referencia al líder cubano Fidel Castro, ‘quien alertó de la posibilidad de un ataque nuclear israelí a Irán con el apoyo de Estados Unidos’.”

Las noticias sobre el tema se suceden, y se mezclan con otras de notable repercusión.

El periodista Jeffrey Goldberg, de la revista The Atlantic, ya conocido por nuestro público, publica partes de la larga entrevista sostenida conmigo, algunos de cuyos puntos interesantes ha ido programando, antes de un futuro y extenso artículo.

“Hubo muchas cosas extrañas durante mi reciente estancia en la Habana, [...] -cuenta él- pero una de las más inusuales fue el nivel de auto examen de Fidel Castro. [...] pero el hecho de que Castro estuviera dispuesto a admitir que había cometido un error en un momento crucial de la Crisis de los Misiles en Cuba parecía algo verdaderamente sorprendente [...] que se arrepentía de haberle pedido a Jruschov que lanzara los cohetes nucleares contra los Estados Unidos.” Es cierto, que me abordó el tema y me hizo la pregunta. Textualmente, como él lo expone en una primera parte de su reportaje, sus palabras fueron: “Le pregunté: En cierto momento parecía lógico que usted le recomendara a los soviéticos que bombardeasen a los Estados Unidos. ¿Lo que usted recomendó aún le parece lógico en estos momentos? Fidel respondió: Después de haber visto lo que he visto, y no valía la pena en lo absoluto.”

Yo le había explicado bien, y consta por escrito, el contenido del mensaje “…si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas, en esas circunstancias no debía dejarse dar el primer golpe, como el que asestaron a la URSS cuando el 22 de junio de 1941, el ejército alemán y todas las fuerzas de Europa atacaron a la URSS.”

Puede observarse que de esa breve alusión al tema, en la segunda parte de la entrega al público de esa noticia, el lector no podría percatarse de que “si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas”, en ese caso yo recomendaba impedir que el enemigo asestara el primer golpe, ni tampoco de la profunda ironía de mi respuesta “…de haber sabido lo que ahora sé…”, en obvia referencia a la traición cometida por un Presidente de Rusia que, saturado de sustancia etílica, entregó a Estados Unidos los más importantes secretos militares de aquel país.

En otro momento de la conversación Goldberg cuenta: “le pregunté si él creía que el modelo cubano era algo que aún valía la pena exportar.” Es evidente que esa pregunta llevaba implícita la teoría de que Cuba exportaba la Revolución. Le respondo “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros.” Se lo expresé sin amargura ni preocupación. Me divierto ahora al ver cómo él lo interpretó al pie de la letra, y consultó, por lo que dice, con Julia Sweig, analista del CFR que lo acompañó, y elaboró la teoría que expuso. Pero lo real es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario de lo que ambos periodistas norteamericanos interpretaron sobre el modelo cubano.

Mi idea, como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis, que son cada vez más graves, globales y repetidas, de las cuales no puede escapar. Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba.

Muchos amigos árabes, al escuchar que me entrevisté con Goldberg, se preocuparon y enviaron mensajes señalándolo como “el mayor defensor del Sionismo”.

De todo esto se puede deducir la gran confusión que existe en el mundo. Espero, por ello, que lo que les cuento sobre mi pensamiento sea útil.

Las ideas expuestas por mí, están contenidas en 333 Reflexiones, vean que casualidad, y de ellas, las últimas 26 están referidas exclusivamente a los problemas del medio ambiente y al inminente peligro de una conflagración nuclear.

Ahora debo añadir en muy breve síntesis.

Siempre he condenado el Holocausto. En las Reflexiones “El discurso de Obama en el Cairo”, “El zarpazo al acecho” y “La opinión de un experto”, lo expuse con toda claridad.

Nunca he sido enemigo del pueblo hebreo, en el que admiro su capacidad de resistir durante dos mil años la dispersión y la persecución. Muchos de los más brillantes talentos, Carlos Marx y Albert Einstein, fueron judíos, porque es una nación en la que los más inteligentes sobrevivían, en virtud de una Ley natural. En nuestro país, y en el mundo, fueron perseguidos y calumniados. Pero esto es sólo un fragmento de las ideas que defiendo.

Ellos no fueron los únicos perseguidos y calumniados por sus creencias. Los musulmanes, durante bastante más de 12 siglos, fueron atacados y perseguidos por los cristianos europeos, debido a sus creencias, como lo habían sido los primeros cristianos en la antigua Roma antes de convertirse en la religión oficial de aquel imperio. La historia debe ser admitida y recordada tal como es, con sus trágicas realidades y sus feroces guerras. De eso he hablado y, por ello, con toda razón explico los peligros que hoy corre la humanidad, cuando estas se han transformado en el mayor riesgo de suicidio para nuestra frágil especie.

Si a eso le añadiera una guerra con Irán, aunque fuese de carácter convencional, más valdría que Estados Unidos apagara la luz y se despidiera. ¿Cómo podría resistir una guerra contra 1 500 millones de musulmanes?

Defender la paz no significa, para un verdadero revolucionario, renunciar a los principios de justicia, sin los cuales, la vida humana y la sociedad carecerían de sentido.

Sigo pensando que Goldberg es un gran periodista, capaz de exponer con amenidad y maestría sus puntos de vista, que obligan a debatir. No inventa frases, las transfiere y las interpreta.

No mencionaré el contenido de otros muchos aspectos de nuestras conversaciones. Respetaré la confidencialidad de los temas que abordamos, mientras espero con interés su extenso artículo.

Las actuales noticias que llegan en torrente de todas partes, me obligan a cumplimentar su presentación con estas palabras, cuyos gérmenes están contenidos en el libro de “La contraofensiva estratégica” que acabo de presentar.

Considero que todos los pueblos tienen derecho a la paz y al disfrute de los bienes y recursos naturales del planeta. Es una vergüenza lo que está sucediendo con la población en muchos países de África, donde se ven millones de niños, mujeres y hombres esqueléticos entre sus habitantes a causa de la falta de alimentos, de agua y de medicinas. Son asombrosas las noticias gráficas que llegan del Oriente Medio, donde los palestinos son privados de sus tierras, sus casas son demolidas por monstruosos equipos y, hombres, mujeres y niños, bombardeados con fósforo vivo y otros medios de exterminio, así como dantescas las escenas de familias exterminadas por las bombas lanzadas sobre los poblados afganos y paquistaníes, por aviones sin pilotos, y los iraquíes, que mueren después de años de guerra, y más de un millón de vidas sacrificadas en esa contienda impuesta por un Presidente de Estados Unidos.

Lo último que podía esperarse eran las noticias de la expulsión de los gitanos franceses, víctimas de la crueldad de la extrema derecha francesa, que eleva ya a siete mil de ellos, las víctimas de otra especie de holocausto racial. Es elemental la enérgica protesta de los franceses, a los cuales, simultáneamente, los millonarios limitan el derecho a la jubilación, a la vez que reducen las posibilidades de empleo.

De Estados Unidos llegan noticias de un pastor del estado de la Florida, que se propone quemar en su propia iglesia, el Libro Sagrado del Corán. Hasta los jefes militares yankis y europeos en misiones punitivas de guerra se estremecieron ante una noticia que consideraban riesgosa para sus soldados.

Walter Martínez, el prestigioso periodista del programa Dossier de Venezolana de Televisión, estaba asombrado de tanta locura.

Ayer, jueves 9, en horas de la noche, llegaron noticias de que el pastor había desistido. Sería necesario saber lo que le dijeron los agentes del FBI que lo visitaron “para persuadirlo”. Fue un descomunal show mediático, un caos, cosas propias de un imperio que se hunde.

Agradezco a todos ustedes la atención prestada.

Septiembre 10 de 2010

Silvio Rodríguez: nominaciones a Grammy son "victoria de la cultura" cubana

Nominado en la categoría de Mejor Album Cantautor por su disco "Segunda cita", Rodríguez, de 63 años, explicó que los premios, que serán entregados en noviembre, "son ajenos" a su "forma de trabajar", pero destacó que recibir "un reconocimiento siempre es bueno".

AFP - Viernes, 10 septiembre 2010 10:23

El cantautor Silvio Rodríguez destacó este viernes su nominación a los Grammy Latinos y la de otros 12 cubanos, que residen dentro y fuera de la isla, como una "victoria de la cultura" cubana.

"Entre los nominados hay cubanos de aquí y otros que viven fuera; somos 13 cubanos en total. Me parece que es una victoria de la cultura cubana", dijo el trovador, en un concierto la noche del jueves en el barrio "La Corbata", oeste de La Habana, según el sitio oficialista Cubadebate.cu.

Nominado en la categoría de Mejor Album Cantautor por su disco "Segunda cita", Rodríguez, de 63 años, explicó que los premios, que serán entregados en noviembre, "son ajenos" a su "forma de trabajar", pero destacó que recibir "un reconocimiento siempre es bueno".

"En particular a un disco como éste tan volcado a la realidad cubana. Si hay un disco mío que mereciera un premio, debiera ser éste", pues "mira como ningún otro hacia nosotros", comentó el músico, nominado a los Grammy Latinos en 2007 por "Érase que se era", y quien realizó este año su primera gira en 30 años por Estados Unidos.

Al presentar "Segunda cita" en marzo, Rodríguez, fundador de la Nueva Trova junto con Pablo Milanés, destacó que había "montones de cosas" que revisar en la isla, pero que aún así tenía "muchas más razones" para creer en la revolución, que en sus detractores.

Entre los cubanos nominados este año están también el músico Leo Brouwer (Música Clásica), las agrupaciones Septeto Habanero y Sierra Maestra (Música Tropical), y el joven compositor Descemer Bueno, autor de "Cuando me enamoro", tema que cantan el español Enrique Iglesias y el dominicano Juan Luis Guerra (Mejor canción del año).


La diva del Buena Vista Social Club, Omara Portuondo, se convirtió el año pasado en la primera artista cubana residente en la isla en asistir a una premiación de los Grammy Latinos en Las Vegas, cuando recibió el lauro por "Gracias" en Mejor Album Tropical.


Rodríguez realizará este viernes una presentación única en La Habana para saludar el bicentenario de la independencia de Chile y luego viajará a México para participar en el concierto "Voces de América para Ciudad Juárez", urbe mexicana fronteriza con Estados Unidos, sacudida por miles de crímenes del narcotráfico.