martes, 7 de septiembre de 2010

Murió Lucius Walker, líder de Pastores por la Paz

Publicado en Cubadebate el 7 Septiembre 2010

Una foto reciente de Lucius y Fidel.

El reverendo Lucius Walker falleció esta mañana de un infarto masivo en Nueva York a la edad de 80 años, informaron a Cubadebatefuentes de Pastores por la Paz, organización que él dirigía.

Pastores por la Paz organiza las Caravanas de la Amistad EEUU-Cuba y sistemáticamente había roto el bloqueo norteamericano trayendo a la Isla equipos de computación, ómnibus y medicinas para el pueblo cubano.

Lucius, quien nació el 3 de agosto de 1930, se destacó también por ser un luchador incansable a favor de la libertad de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos.

Era uno de los fundadores de Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO), creada en 1967. De 1973 a 1978, fue Secretario General Asociado del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los EEUU.

Desde 1992, ha trabajado IFCO/Pastores por la Paz han trabajado para poner fin al inmoral e injusto bloqueo económico de EEUU contra Cuba, proporcionando ayuda humanitaria al pueblo cubano a través de las Caravanas de la Amistad y brigadas de construcción.

El Mensaje de Pastores por la Paz llegado a nuestra redacción dice lo siguiente:

“Con tristeza inconmensurable les escribimos para hacerle saber de la muerte de nuestro querido líder, el reverendo Lucius Walker Jr. esta mañana. Vamos a enviarles más información tan pronto como se adopten disposiciones.”


EEUU se prepara para golpear el mundo en Internet

Publicado en Cubadebate el 7 Septiembre 2010

Leonid Savi*
International Affairs/ RIA Novosti
Traducido por Cubadebate

Después del 1 de octubre miles de piratas informáticos, que trabajan como espías militares de Estados Unidos, se involucrarán en pleno a sus actividades de guerra cibernética.

Las declaraciones para adoptar medidas de defensa cibernética se pueden escuchar con más frecuencia en los EE.UU.. Analistas de ese país afirman que la información volcada a las redes de comunicación, de lo cual depende su infraestructura nacional, son vulnerables a los delincuentes cibernéticos.

El tema de la defensa del Ciberespacio es de máxima prioridad no sólo para los EE.UU.. “Las estadísticas revelan que los cibercriminales han subido la apuesta y se están volviendo más sofisticados y creativos en la distribución de formas más agresivas de software maliciosos (malware)”, según el sitio gubernamental Defence IQ.

“Nuestras estadísticas muestran que los troyanos y rogueware (’falsos’ programas antivirus) ascendieron a casi el 85 por ciento del total de la actividad del malware en el 2009. Este fue también el año del Conficker (un gusano cibernético de alto poder de destrucción), aunque esto oculta el hecho de que los gusanos clasificados son sólo el 3,42 por ciento de los malware creados el año pasado “, afirma la revista.

“El gusano Conficker ha causado graves problemas, tanto en ambientes domésticos y corporativos, con más de 7 millones de ordenadores infectados en todo el mundo, y se sigue propagando rápidamente” (1).

Sin embargo, parece que los EEUU están demasiado preocupados por el problema de la defensa cibernética en comparación con otros países. El 26 de abril, la CIA dio a conocer sus planes para nuevas iniciativas en la lucha contra los ataques basados en la web. El documento describe los planes para los próximos cinco años y el director de la CIA, León Pannetta, dijo que es “vital para la CIA estar un paso delante del juego cuando se trata de retos como la seguridad en el ciberespacio” (2).

En mayo de 2009, la Casa Blanca aprobó el Protocolo para las Políticas en el Ciberespacio (3), presentado al Presidente de los EEUU. por los miembros de una comisión especial. El documento resume el estado de la red de EEUU y la seguridad de la información nacional. Es el documento que propuso nombrar a un alto oficial para la ciberseguridad encargado de coordinar las políticas de ciber seguridad de EE.UU. y sus actividades.

El informe describe un nuevo marco global para facilitar la respuesta coordinada por parte del gobierno, el sector privado y los aliados en caso de un incidente cibernético significativo. El nuevo sistema de coordinación permitiría a federales, estatales, locales y tribales trabajar anticipadamente con la industria para mejorar los planes y recursos disponibles para detectar, prevenir y responder a incidentes significativos en seguridad cibernética. La iniciativa también supone proporcionar a estas instancias datos de inteligencia y opciones de carácter técnico y funcional, además de garantizarles la formación de nuevos especialistas en la defensa cibernética.

Y un último paso pero no menos importante: a mediados de 2010, la base aérea de Lackland, en Texas, comenzó la construcción del primer centro especializado de inteligencia virtual, donde ya trabajan unos 400 especialistas. El 68 Escuadrón de Guerra de Redes (The 68th Network Warfare Squadron) y el 710 Escuadrón de Inteligencia de Vuelos (710th Information Operations Flight), de la Fuerza Aérea, fueron trasladados a San Antonio. Este lugar fue elegido porque está cerca de instalaciones militares que contemplan operaciones de ciberguerra, como la Agencia para la Inteligencia, la Vigilancia y el Reconocimiento de la Fuerza Aérea y el Centro Criptología de Texas, de la Agencia de Seguridad Nacional, que comandan operaciones de información y criptología para el apoyo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Funcionarán integrados a los intereses del Comando Espacial, el Comando de la Fuerza Aérea y la Reserva de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Numerosas publicaciones de EEUU. muestran que la reforma de las fuerzas cibernéticas para la defensa nacional, así como la introducción de la doctrina y la estrategia de la guerra cibernética están a punto de completarse. En cuanto a la estrategia para la ciberguerra de EE.UU podemos suponer que está en consonancia con el concepto general de la ofensiva militar global de EE.UU..

William Lynn III en su artículo “La Ciberestrategia del Pentágono”, publicado en la revista Foreign Affairs (septiembre / octubre de 2010), expone cinco principios básicos de la estrategia de guerra del futuro:

- El Ciberespacio debe ser reconocido como un terroritorio de dominio igual a la guerra por tierra, mar y aire;

- Cualquier postura defensiva debe ir más allá “de la buena preparación o higiene” e incluir operaciones sofisticadas y precisas que permitan una respuesta rápida;

- La Defensa Ciberespacial debe ir más allá del mundo de las redes militares -los .mil- del Departamento de Defensa, para llegar hasta las redes comerciales, que también se subordinan al concepto de Seguridad Nacional;

- La estrategia de Defensa Ciberespacial debe llevarse a cabo con los aliados internacionales para una efectiva política “de advertencia compartida” ante las amenazas, y

- El Departamento de Defensa debe contribuir al mantenimiento y aprovechar el dominio tecnológico de los Estados Unidos para mejorar el proceso de adquisiciones y mantenerse al día con la velocidad y la agilidad de la industria de la tecnología de la información. (4)

Al comentar este artículo los analistas señalan que “las capacidades que se buscan permitirán a los ciber-guerreros de EEUU engañar, negar, interrumpir, degradar y destruir la información y los ordenadores en todo el mundo” (5).

El general Keith Alexander, jefe del nuevo super Cibercomando del Pentágono (ARFORCYBER), afirmó: “Tenemos que tener capacidad ofensiva, lo que significa que, en tiempo real, seremos capaces de aniquilar a cualquiera que trate de atacarnos”. Keith Alexander comparó los ataques cibernéticos con las armas de destrucción masiva y de acuerdo con sus recientes declaraciones, los EEUU tienen previsto la aplicación ofensiva de este nuevo concepto de guerra.

Mientras Washington acusa a otros países de ayudar o patrocinar el terrorismo cibernético (las estadísticas oficiales norteamericanas acusan a China de la mayoría de los ataques informáticos contra los sistemas de EEUU), las fuerzas especiales de Estados Unidos se emplean a fondo en la formación del nuevo personal para las guerras cibernéticas.

El comando - formado por 1 000 hackers de élite y espías militares subordinados a un general de cuatro estrellas - es el eje de la nueva estrategia del Pentágono y se espera que sea plenamente operativa el 1 de octubre, según The Washington Post (6).

El Departamento de Defensa tiene “15 000 redes y 7 millones de dispositivos informáticos en uso en decenas de países, con 90 000 personas trabajando para mantener esas redes, cuyas operaciones depende en gran medida de las empresas comerciales” (7). Atraer a los aliados y a las empresas privadas que trabajan en el ámbito de las tecnologías de la información y de la seguridad, es la propuesta de los Estados Unidos para establecer el nuevo orden en el espacio cibernético global.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿qué podemos esperar? Es muy probable que podamos esperar el espionaje a través de puertas traseras, gracias a los software de compañías bien conocidas como Microsoft, además del bloqueo informativo, que limite dramáticamente el acceso a fuentes alternativas de información. De modo que a partir del 1 de octubre, todos los logros de la era de la información pudieran ser cuestionados.

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(1) http://www.defenceiq.com/article.cfm?externalID=2718

(2) http://www.defenceiq.com/article.cfm?externalID=2460

(3) http://www.whitehouse.gov/assets/documents/Cyberspace_Policy_Review_final.pdf

(4), William J. Lynn III W. “La defensa de un nuevo dominio: Ciberestrategia del Pentágono.” / / Foreign Affairs. Septiembre / octubre de 2010.http://www.foreignaffairs.com/articles/66552/william-j-lynn-iii/defending-a-new-domain (29/08/2010)

(5) S. Webster: “El Pentágono podrá aplicar la política de guerra preventiva en Internet”. 29 de agosto 2010. http://www.rawstory.com/rs/2010/0829/pentagon-weighs-applying-preemptive-warfare-tactics-internet/ (30/08/2010).

(6) E. Nakashima: “El Pentágono considera ataques preventivos en el marco de la estrategia de ciber-defensa”. The Washington Post. 28 de agosto 2010. http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/08/28/AR2010082803849_pf.html

(7) Daniel Lynn L. “Bosquejos de las amenazas informáticas y las medidas defensivas.” Servicio de Prensa del Ejército de los EEUU. http://www.defense.gov/news/newsarticle.aspx?id=60600

*Leonid SAVIN es analista político y experto de la Fundación de Cultura Estratégica y colaborador de Revista International Affairs, de la agencia rusa Ria Novosti.

Traducido del original en inglés por Cubadebate


COMENTARIO DESPERTAR CON CUBA: EL MUNDO PENDIENDO DE UN HILO

Guillermo Alvarado

Estamos a pocas horas del 9 de septiembre, fecha en que vence oficialmente el plazo impuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU para informar sobre si el programa nuclear de Irán tiene componentes militares y, en caso positivo, iniciar las sanciones que podrían desencadenar un conflicto catastrófico para todo el planeta por sus potenciales dimensiones.

La pregunta que se hace todo el mundo en este momento es ¿qué va a pasar una vez concluya este tiempo? Muchos sienten la clásica situación de caminar sobre el filo de la navaja, otros ven deshilacharse la cuerda de la que pende la mítica espada de Damocles. Es decir, hay incertidumbre y cada cual busca las claves para desentrañar el futuro.

Obviamente un actor fundamental en toda esta trama es la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), de cuyo informe deberían desprenderse las acciones a seguir en este caso.

El problema es que NO se trata de un tema técnico sino político, más bien geopolítico y en estos términos se sabe que ni Estados Unidos ni las potencias occidentales suelen seguir la lógica plasmada en un documento. Ellos deciden de acuerdo a sus intereses y eso es lo que tiene al mundo pendiendo de un hilo.

El programa nuclear iraní NO es nuevo. Comenzó desde los años 50 durante el régimen pro norteamericano de Mohamed Reza Pahlevi y en ese tiempo contó con el apoyo entusiasta de Estados Unidos y Francia y, más tarde, también de Alemania.

Fue la misma época en que se creó la Comisión Israelí de Energía Atómica, con el objetivo único de desarrollar la bomba nuclear para garantizar, según su director, Ernest David Bergmann, que "nunca mas seremos como los corderos camino al matadero". Bergmann, consideraba que el holocausto le daba al Estado hebreo carta blanca para cualquier cosa.

Nada quitaba el sueño entonces, ni en la Casa Blanca, ni en ninguna capital de la Europa Occidental: Persia e Israel eran buenos amigos suyos y no importaba poner en sus manos las nuevas y peligrosas tecnologías.

Con la Revolución Islámica la situación cambió, sobre todo tras el fracaso de las reiteradas intentonas estadounidenses para destruir a la nueva República de Irán que se alzaba como una nación independiente y soberana, dos ingredientes que causan una gran urticaria en Washington.

De pronto, Teherán se convirtió en el gran peligro, la amenaza para todo el mundo, a pesar de que evidencia objetiva indicaba todo lo contrario.

Todo el mundo sabe que Tel Aviv tiene armas atómicas. De cuántas son, no hay indicios, pero sí de que existen. Por el contrario, nadie ha demostrado hasta el día de hoy que el programa nuclear de Irán esté encaminado a un objetivo militar. Sólo está la palabra de Estados Unidos y la Unión Europea y, en honor a la verdad, no hay razones para creerles a ninguno de ellos.

Más aún, el gobierno iraní firmó el Tratado de NO Proliferación y en 2003 se adhirió al Protocolo Adicional, rubricó un Acuerdo de Salvaguarda que permite estrictas inspecciones internacionales. Adicionalmente, suspendió sus investigaciones temporalmente y sólo las reanudó cuando creció la agresividad en su contra, que también le llevaron a retirarse del protocolo adicional.

Israel jamás ha hecho nada de esto. Se niega a renunciar a la proliferación de este tipo de armas, así como a aceptar el escrutinio internacional a sus programas, y sin embargo, la amenaza, el peligro, está en Irán, según la Casa Blanca y sus aliados.

A todas luces, el problema es político. Teherán tiene material nuclear, eso es verdad y no lo han negado. Según los últimos datos de la OIEA son alrededor de 2 mil 800 kilos poco enriquecidos. Pero de eso, a que tenga la intención de emplearlos en hacer dos o tres bombas según dicen supuestos “expertos”, el camino es tan largo, como ir a pié de Nueva York, a Londres.

La Habana, 07 de septiembre de 2010