domingo, 5 de septiembre de 2010

“Los cinco presos representan la dignificación de todo un pueblo”

Aurora Freijanes, esposa de Fernando González, y Alfredo Velázquez, Asesor jurídico de los presos políticos cubanos en Estados Unidos. Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas


Iván Escobar
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino


Rosa Aurora Freijanes tiene un semblante calmo y su voz refleja a una persona segura de si misma. Quien platique con ella se daría cuenta de inmediato que es cubana, por su acento; pero, no se imaginaría que es esposa de Fernando González Llort, uno de los cinco presos políticos cubanos en Estados Unidos (EE.UU.).

En una de las salas de la Embajada de Cuba, en el país, Freijanes está sentada y le acompaña Alfredo Velásquez, el asesor jurídico de las cinco familias de los presos políticos.

Ambos platicaron con periodistas de Diario Co Latino sobre el caso de “los cinco”, que guardan prisión en cinco cárceles de alta seguridad diferentes de la nación norteamericana, desde hace más de una década.

El 12 de septiembre próximo Fernando González, Antonio Guerrero Rodríguez, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René González Sehwerert cumplirán 12 años de guardar prisión porque el gobierno estadounidense los acusó de espionaje y conspiración para cometer asesinato, cuando su misión era investigar a grupos terroristas anticastristas en el sur del estado de la Florida.

Sin embargo, a más de una década de procesos judiciales engorrosos y violaciones sistemáticas a sus derechos, Freijanes asegura que tanto su esposo como los demás “presos políticos” representan la dignificación del pueblo de Cuba.

“Son reconocidos como héroes antiterroristas en Cuba. En las calles de La Habana se ven afiches con el rostro de los cinco. Si le preguntan a las familias, a los niños sobre los cinco, ellos saben mucho”, aseguró Freijanes.

La solidaridad del mundo entero hacia los presos cubanos es tal que parlamentos, gobiernos, diputados, senadores de diferentes países han dado el respaldo a los comités que luchan por la liberación de “los cinco” como son conocidos en diversas naciones, particularmente aquellos que se identifican con el valor de la solidaridad.

Estos hombres, a pesar de no tener un contacto físico con sus familiares, condenados según éstos por delitos que no cometieron, emprendieron hace 12 años un pequeño movimiento de resistencia, el cual, en la actualidad, se refleja en los más de 300 comités de solidaridad, y han calado en los pueblos más remotos, las clases políticas, sociales, académicas, intelectuales y sociedades, en general, que ven la lucha por la dignificación del derecho a la libertad.

Rosa Freijanes recuerda que en su recorrido por el mundo se han entrevistado con primeros ministros, con cancilleres, con presidentes que les han dado muestra de interés del caso.

“El apoyo ha sido muy bueno. En unos lugares hemos llegado a mayor profundidad, en otros menos, pero, siempre con la mira para lograr la liberación de los presos”, manifestó la esposa de uno de los presos.

Los cinco cubanos se encuentran en cárceles compartiendo celda con reos de alta peligrosidad, sin embargo, ellos tratan de ser cada vez mejores personas, ya que estudian, leen y escriben mucho.

Incluso, Antonio, ha escrito cinco libros que ya fueron publicados; además, se dedica a la actividad plástica.

Las familias de los presos políticos gozan del apoyo de su gobierno, quien al igual que miles de cubanos les acompaña en su batalla contra el sistema judicial estadounidense, que les ha condenado hasta dos cadenas perpetuas, reiterando un ataque directo contra los cubanos que sólo intentaban defender su soberanía.

Por ahora, el caso está no ha tenido mayor avances; de hecho, Velázquez advierte que “no veo una luz cerca en este caso. Estamos ahora en el proceso de habeas corpus, que es el último que se hace y se le está aplicando al compañero Gerardo, los demás al menos ya tienen cifra de en cuánto tiempo pueden salir”.

La única salida para liberar a los cinco cubanos, estaría en manos del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien tiene potestad de otorgar un indulto presidencial.

“El gobierno de Obama hoy es el único que puede dar un indulto presidencial a los cinco

presos. Quizá en otros momentos no se podía hablar de eso. Lo único que queda es que el Presidente firme un indulto presidencial, sea quien sea, si es Obama, si es el próximo”, explicó el abogado.

Y reiteró que Cuba ha hecho la propuesta del indulto en anteriores ocasiones, incluso el actual Presidente Raúl Castro “ha hablado de eso públicamente; estamos abiertos a cualquier negociación para liberarlos siempre que se respete la particularidad de cada país”.

Mientras que Freijanes dijo que lo único que se necesita es “voluntad política” para liberarlos.

Mientras tanto, estas cinco familias continuarán con la campaña de sensibilización y cumpliendo con los procesos burocráticos para poderles ver aunque sea una vez al año, tal y como ha sucedido con tres de los capturados. Ya que las familias de René y Gerardo, no les ven desde hace 10 y 12 años, respectivamente.

“Una vez al año, en el mejor de los casos. A veces han tenido que esperar dos años o año y medio”, compartió Freijanes, quien añadió que los permisos cada vez más se complican, principalmente porque los estadounidenses les reprochan que intenten quedarse a vivir en ese país. “No es ningún interés de nosotros vivir o residir en los Estados Unidos”, aclaró.

Jornada de solidaridad

Como cada año, la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad con Cuba desarrollará este fin de semana una jornada de apoyo a la lucha de las familias que exigen la liberación de los presos políticos cubanos.

Este sábado se desarrollan mesas de discusión de diversos tópicos, que van desde el caso de los cinco, el bloqueo, y las renovación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y El Salvador, entre otros.

El acto central tiene lugar hoy a las 2, en la UCA, donde participará la representación diplomática de la isla en el país, y el vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén.


El Salvador restableció las relaciones diplomáticas con Cuba, en junio del año pasado, cuando llegó al poder el gobierno presidido por Mauricio Funes y el principal partido de izquierda, el FMLN.


Corrupciones

Por Juan Gelman

Tomado de Página 12

La Casa Blanca se queja de la corrupción imperante en el gobierno del presidente Hamid Karzai. Tiene razón: del aeropuerto de Kabul salen cada semana –varias veces– valijas cargadas de dólares en efectivo que altos funcionarios afganos envían al exterior. A sus cuentas, naturalmente. Un solo viaje a Dubai llevó 52 millones de unidades verdes (www.npr.org, 1/2/10). La mayoría de esos dineros proviene de la impune apropiación de tierras públicas y privadas y, sobre todo, del comercio del opio. Desde el derrocamiento de los talibán en el 2001, Afganistán se ha convertido en el mayor productor mundial del estupefaciente.

Un muy destacado confiscador de tierras es el hermano del presidente, Ahmed Wali Karzai, que preside el consejo provincial de la provincia sureña de Kandahar y no se limita a esa sola actividad: también les incauta el agua a las grupos tribales del lugar, lava dinero y –se dice– permite el paso de grandes cargamentos de opio mediante la adecuada y jugosa comisión (www.nytimes.com, 30/3/10). Su hermano lo defiende contra todas las presiones. La familia es la familia.

No es el único, claro. Según el New York Times (26/8/10), al ex gobernador de la provincia de Helmand Sher Mohammed Akhunzada le encontraron nueve toneladas de opio y heroína en terrenos de su propiedad. No fue penalizado, que se sepa. Tal vez porque figuraría en la larga lista de pagos que la CIA abona en Afganistán. Incluye, entre otros, al hermano de Hamid. El diario neoyorquino señala que funcionarios afganos y estadounidenses informaron que el miembro prominente del Consejo Nacional de Seguridad de Afganistán Mohammed Zia Salehi recibe hace muchos años un sueldo de la CIA.

Salehi no es un personaje menor: funciona como asesor personal del presidente y fue arrestado en julio pasado por su involucramiento en la transferencia al exterior de miles de millones de dólares. “Todo lo que hace es por instrucciones directas del presidente, no hay intermediarios”, subrayó Harron Mir, director del Centro Afgano de Investigación y Estudios Políticos. La detención de Salehi duró muy poco: Karzai ordenó su libertad (www.rawa.org, 27/8/10). Se podrían multiplicar ejemplos como el que dio el ex ministro de Minas Mohammad Ibrahim Adel: aceptó un soborno de 30 millones de dólares para adjudicar a China la concesión de la muy lucrativa mina de cobre Aynak. Renunció al cargo, pero no pasó un solo día entre rejas (www.washingtonpost.com, 18/11/09). Los amigos son los amigos.

Perogrullo dijo que donde hay un corrupto hay un corruptor. Los más importantes son las corporaciones que proporcionan, entre otras cosas, los “soldados de fortuna” alquilados para “reconstruir” a Irak y Afganistán, y que además sustituyen a las fuerzas estadounidenses en no pocas tareas. Son unos 180 mil mercenarios, una cifra que supera al número de tropas que los ocupantes de EE.UU. jamás tuvieron. El gigante de la construcción KBR Inc. obtuvo contratos del Pentágono por valor de 16 mil millones de dólares solamente en el período 2004/2006 (//projects.publicintegrity.org. 2008). Le siguieron monopolios como DynCorp International, Boeing y tantos más. La guerra es la guerra.

Las acciones de los contratistas son diversas. La Blackwater emplea mercenarios que no vacilan en matar a civiles afganos a voluntad. Y no sólo: Erik Prince, su fundador, ha sido acusado de participar en el programa de ejecuciones extralegales de la CIA. Al parecer, Prince ha llevado una doble vida durante años: a la luz diurna, presidente ejecutivo de Blackwater; en las sombras del secreto, diseñador, financista y ejecutor para la CIA de operaciones que van desde infiltrar personal en zonas de difícil acceso para los servicios estadounidenses hasta preparar grupos que asesinan a sospechosos de ser dirigentes de la insurgencia o miembros de Al Qaida (www.vanityfair.com, enero de 2010). No extraña que el gobierno de EE.UU. haya acordado a su empresa contratos por valor de 1500 millones de dólares entre el 2001 y el 2009.

La Blackwater no se ha detenido ahí. Robó centenares de armas, más de 500 rifles de asalto AK-47 incluidos, que tomó de un depósito estadounidense en Afganistán para armar a sus guardias sin el permiso del comando central de ocupación. En mayo de 2009, cuatro de ellos ametrallaron a un coche que transportaba a civiles afganos, menos de dos años después de que otros colegas mataran a diecisiete civiles en Bagdad (//washingtonindependent.com, 23/2/10).

No todos los contratistas son tan duros. Un estudio del Fondo de Investigación del Huffington Post reveló que ciertas compañías organizan fiestas y acercan prostitutas a funcionarios y militares estadounidenses en la Zona Verde de Bagdad para lograr contratos ventajosos (//huffpostfund.org, 23/8/10). No todas las formas de la corrupción se tapizan con dinero.


"La misma Cuba y el nuevo Fidel"

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto © Virgilio PONCE

Todo parece indicar que Fidel Castro ya no es noticia. Se ha recuperado de salud, visita centros laborales, turísticos, científicos y predios universitarios. Cualquier día lo vemos concurriendo a un teatro o visitando un centro de recreación y disfrutando sus servicios.

De acuerdo a las noticias de los últimos días, está haciendo una vida normal, por primera vez. Lo entrevistan periodistas en su casa, los invita a comer junto a su esposa Dalia Soto y comparte sus experiencias, obligación que no todos los estadistas están dispuestos a cumplir y que realmente le deben en buena lid, a quienes apoyaron sus gobiernos y también a quienes se hayan afectado por los aciertos y errores de la gobernación.

La vida le dio la oportunidad a Fidel de disfrutar una faceta que pertenece a las mayorías, pero que rara vez disfrutan los líderes coyunturales que han debido cargar en sus hombros el peso de difíciles situaciones. Pasear por la ciudad y sentarse en un parque, cosa cotidiana para la mayoría de los ciudadanos, es difícil para quienes están a cargo de un gobierno, orientado fundamentalmente a la defensa de la integridad y la soberanía de una tierra. Por lo general, los dirigentes políticos gobiernan lidiando con asuntos legislativos, proponen y ejecutan reformas económicas y depuran políticas obsoletas. Gobernar en tiempos de guerra requiere de todo el tiempo y demanda la entrega absoluta de la energía que poseamos.

Parece ser que, consciente de esto, Fidel ha querido dejar el legado de sus reflexiones para que queden claros los aspectos esenciales de su pensamiento.

Lo que continúa siendo noticia, es la desidia de la prensa sensacionalista o enemiga del proceso cubano.

Ahora que el líder de la Revolución Cubana aparece con frecuencia en público y aborda problemas de su tiempo, analizando y ofreciendo recomendaciones, pretenden presentar una “Cuba dividida en dos partes: el hermano atiende los asuntos internos y Fidel los externos”.

Definitivamente para resolver la problemática cubana, la prensa y sobre todo las naciones, quienes utilizan la influencia de la media como un instrumento más de gobierno, deben abordar el caso de Cuba con seriedad.

Fabricar irrealidades sobre la Isla más aislada del Caribe, no contribuirá para dar a luz una criatura feliz. En todo caso, si algún parto tuviese lugar, sólo nacería un muñeco fantasioso.

Siempre a Cuba la han querido presentar en dos partes y no siempre las respuestas del Estado cubano ha sido lo suficientemente puntual como para descalificar las infundiosas intrigas. Con los emigrados se ha generalizado la opinión de que existen también dos tipos de cubanos: “los cubanos de Miami y los cubanos de Cuba”.

Presentar a Cuba siempre divida ha sido un objetivo estratégico de la prensa, dirigido desde los poderes de Washington. Este quizás ha sido también el principal factor para que la dirección del país, durante cincuenta años de guerra, se haya preocupado por apelar a la unidad. La consigna quizás no ha sido tanto para crear un clima de unanimidad, que en la dinámica de dicha apelación muchas veces ha aflorado creando algunos problemas, sino para contrarrestar una propaganda que de tan repetida, influencia las mentes menos centradas en la esencia del conflicto: el Bloqueo de Washington y la permanente agresión directa, o consentida a los grupos fanáticos que, sin más religión que el odio, abogan todo el tiempo desde Miami, por la hecatombe.

Lo bueno de que Fidel haya tenido la oportunidad de disfrutar un pedazo de vida, reservado únicamente a quienes vivimos nuestra existencia en libertad, ha permitido otra enseñanza para quienes denodadamente luchan en Cuba por disfrutar de un país sano, despolitizado y espoleado únicamente por el sano objetivo de realizar la propia existencia a través de la solidaridad. Esto último, en parte comenzará a ser favorecido, cuando cese el Bloqueo y las agresiones de Estados Unidos.

Fidel ha mostrado que el país ya puede andar sin él. Las condiciones internacionales han cambiado para Cuba, especialmente las hemisféricas y las de Estados Unidos, país que está envuelto en guerras, crisis, desorientaciones en lo interno, el surgimiento de países emergentes como Asia y las deudas adquiridas por los caprichos bélicos, no le permiten ser el mismo agresor de antes. Aunque esto conlleva el peligro probable, de estimular en un momento actos irracionales.

El legado de Fidel posiblemente nadie más hubiese sido capaz de conseguirlo: asegurar que las fronteras no fuesen invadidas por la descomunal fuerza del Gigante del Norte.

Hoy la gente común y quienes ocupan altos cargos, se alegran de verlo movilizarse, pasear y compartir. Pero cada día los observadores y las personas en general, nos convencemos más, que las administraciones nacionales y la política exterior del país, está en otras manos, que seguramente mañana pasarán a otras y que la democracia interna finalmente se hará cargo del devenir nacional.

Cuba sigue su misma lucha: crear una sociedad más justa, donde cada cual pueda desarrollar y laborar de acuerdo a su capacidad y recibir de acuerdo a su trabajo.

Fidel ha dejado de ser gobernante y sólo queda de él su visión de tiempo, su realidad de hombre estadista y una disciplina capaz de contener las mayores agresiones y aprovechar el menor de los resquicios para revertir en salud la más fiera enfermedad.

Es de pensar que con ese ejemplo de pragmatismo, disciplina y convicción, los nuevos administradores y dirigente políticos, elegidos por la sociedad cubana, si la imitan adecuadamente y ajustada a las circunstancias, hallaran vías para conformar estructuras eficientes.

El Hombre de hoy no elabora alimentos, bienes y servicios, solo es capaz de organizar infraestructuras capaces de hacerlo eficientemente. La eficiencia es consecuencia de la estructura, no a la inversa.

Fidel detuvo las invasiones y consolidó la soberanía. Pensamos que ahora corresponde a otros vencer los bajos niveles de producción y hacer efectiva las participaciones ciudadanas, los debates y la formación de una nueva era para Cuba.

Fidel quizá tenga la alegría de contemplar parte de esa nueva era, que en gran medida será la otra parte de su legado. Lo mejor de todo es que esa ciudadanía labora confiada en esa dirección, como lo hizo durante la época donde levantaron la barrera moral que consolidó la independencia de la tierra. Son los mismos cubanos, la misma Cuba, tienen claros sus objetivos y todos se alegran que Fidel pueda pasear y dar consejos.

En Cuba a diferencia de otros sitios no les gusta que los ausentes hablen de sus dirigentes, quizás porque muchos no comprenden que ellos han trascendido y ya no les pertenecen del todo.

Cuba es la misma y Fidel resucitó para ser merecidamente un ser como todos los demás y disfrutar la normalidad que le arrebató la circunstancia.

Miami, 4 de Septiembre de 2010

*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami (www.radio-miami.com)