lunes, 30 de agosto de 2010

ELECCIONES INTERNAS DEL FMLN, CONTINUIDAD DEL DESARROLLO DE NUESTRA VANGUARDIA

Comité FMLN en Suecia

Después de firmados los acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992, ese mismo año, el primero de septiembre, el FMLN; que por 12 años demostró ser el más versátil y poderoso movimiento guerrillero de América Latina; se constituyó como Partido legal.

Desde esa fecha hasta el 2004, se podría decir que aunque su perfil de izquierda se mantuvo, no han sido pocos los reacomodos que desde el interior se dieron. La disolución de los Partidos que fueron a la guerra y posteriormente las tendencias, fueron pasos importantes en el esfuerzo por crear un partido con estructura cohesionada y organización fuerte. No faltaron también los que desde adentro y con posturas engañosas quisieron tergiversar el rol histórico y se empeñaron por disputar liderazgos y mediatizar al Partido. Personajes como Joaquín Villalobos y su gavilla terminaron becados en el extranjero o trabajando para el organismo de Inteligencia del Estado (OIE) de los gobiernos areneros y actualmente asesorando a las derechas latinoamericanas, previo pago. Igual Facundo Guardado y su gente de la Corriente Renovadora que con la excusa de ser socialdemócrata terminaron de acólitos de la derecha y afanados en impulsar proyectos financiados desde lobbys made in USA.

A pesar de eso y de cara a los salvadoreños, el FMLN se perfiló desde el principio como la alternativa en la disputa a la derecha, por construir en nuestro país una sociedad distinta. En el 2004, más cohesionado y ratificando su vocación democrática, revolucionaria y socialista, el FMLN se perfiló claramente como el único Partido de izquierda con capacidad orgánica para gobernar; y el esfuerzo electoral del 2004 con Schafik más que verse como perdida electoral, fue la mejor muestra de la fuerza y crecimiento permanente de un Partido que de movimiento insurgente en los 90s aspiraba con claridad a gobernar el país.

En el 2009 la estrategia de la dirección efemelenistas dió resultados y hoy, fruto de ese esfuerzo acumulado, ARENA ha sido desplazada del gobierno y está en debacle permanente, junto con toda la derecha salvadoreña; pues no digieren aun la derrota electoral.

Naturalmente que son cientos y miles los efemelenistas que han hecho posible el Partido que tenemos, como es correcto medir el esfuerzo y sacrificio individual y que a cada uno se le de justamente, la categoría de simpatizante, afiliado, militante según lo merezcan y lo quieran y dentro de estos últimos darles el reconocimiento y derecho para que sean ellos los que elijan o sean electos para los cargos de dirección que desde las localidades y en todo el país, orgullosamente impulsen la estrategia del Partido y las orientaciones de nuestra Dirección.

En un padrón de militantes de más de treinta mil, han empezado este 21 y 22 de agosto las elecciones de los dirigentes de los 262 municipios del país, y según los reportes de estos eventos, con desbordado entusiasmo los convocados se dieron cita a cumplir con su derecho. El calendario planificado se está cumpliendo, y después de las municipales vendrán las departamentales, después las del Concejo Nacional y la Comisión Política, terminando este importante proceso en diciembre.

Para los efemelenistas, sean estos militantes, afiliados o simpatizantes, revisten estas elecciones una importancia que va más allá de elegir o reelegir a nuestros dirigentes, que para el caso y a la fecha, son muchos los que merecen ser reelectos, pues los resultados políticos alcanzados por el FMLN en los últimos años, son en gran medida el fruto de lo acertado de su conducción, así como la interpretación correcta de lo que conviene no solo al Partido sino al país. Pero sobre todo ver con atino de líderes, hacia donde señala la brújula por construir una patria con democracia participativa. Somos por definición de nuestros documentos y estatutos un Partido Democrático, Revolucionario y Socialista; esto es lo que ideológicamente nos define, pero sobre todo este es el punto de encuentro para los efemelenistas para estar adentro ya sea como militantes, afiliados o simpatizantes; esto ya es una decisión personal a la que nos lleva nuestro propio compromiso de lucha.

Afuera, también lo que haga o deje de hacer el FMLN, impacta a Partidos Políticos, movimientos sociales y gremiales, iglesias, medios de comunicación y personajes que en el país hacen o vierten opinión. Naturalmente que en este arco de posiciones y opiniones los hay los que comparten, se alegran, apoyan o los que disienten con posturas de izquierda; a estos últimos merece recordarles que aunque estén en su derecho de criticar al FMLN, la verdad es que están afuera y mal haría el Partido el tomarse a pecho las cartas y diatribas que con no se qué afán, llegan y pasan sin trascendencia. Pues están afuera.

Están también los otros, que con marcada alevosía critican y despotrican y buscan cualquier pequeña cosa o incidente, para difamar o calumniar; pero estos esta claro que son de derecha, piensan como derecha o los paga la derecha y también a estos el Partido no tiene que tomarlos en cuenta; aunque sí, tener en cuenta que han sido, son y serán los adversarios políticos a derrotar; ya sean estos de viejo cuño o refundados, o políticos sin rumbo que se han multiplicado después de las derrotas electorales del 2009.

A pesar de estas apreciaciones es correcto asumir que los tiempos políticos del siglo XX, no son los tiempos políticos del siglo XXI y que la realidad actual de nuestra patria requiere de una vanguardia de izquierda que asuma los retos del cambio como retos y temas de país en donde el apoyo al gobierno y el programa del cambio es lo más acertado, pues es fruto del consenso de grandes sectores sociales; Tomando la concertación .y la inclusión como dos pilares para la participación de todos las salvadoreños que estén por ello.

A nosotros los efemelenistas, no solo nos alegra y nos llena de satisfacción y orgullo la elección de las nuevas autoridades del Partido; sino que además, igual que hasta hoy contribuiremos en la discusión y crítica constructiva dentro de los foros abiertos para ello en cada caso; así como nos proponemos con lealtad y disciplina acompañar y acatar los acuerdos y el esfuerzo de nuestra dirección por cada momento y día. Así entre todos los efemelenistas construir más Partido, más vanguardia.

¡VIVAN LAS INTERNAS DEL FMLN!


EL SALVADOR: La derecha interesada en ir a Cuba

Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino


Los partidos de derecha representados en la Asamblea Legislativa no descartan su participación en la comitiva gubernamental que encabezará el Presidente de la República, Mauricio Funes, en los próximos días, a Cuba.

El PCN ha dicho que “hoy son otros tiempos” por lo que al recibir la invitación no dudan en asistir al igual que Líderes por el Cambio quienes no ven problema en ser parte de la comitiva, incluso la derechista ARENA, ha dejado “en libertad” a sus diputados para asistir si así lo desean.

El argumento de la derecha parlamentaria se desliga de la visión de la dirigencia del partido ARENA y el gran empresariado salvadoreño, quienes consideran que no tiene sentido visitar Cuba, porque ahí no existen los espacios democráticos y “no hay mucho que ir a aprender”, según lo dicho por el presidente del COENA y ex presidente de la República, Alfredo Cristiani.

Francisco Merino, de la bancada del PCN, aseguró que su partido no ve problema alguno en asistir o acompañar la comitiva, de hecho recordó que hace 15 años, la dirigencia de su partido asistió en una visita a la isla.

“La voz del empresariado salvadoreño no la tiene ANEP ni la Cámara de Comercio, aquí hay miles de miles de empresarios que ni siquiera están agremiados, hay personas de libre empresa que con su esfuerzo y con su riesgo están generando empleo, están pagando impuestos, por lo que si no van, ellos se lo pierden”, precisó Merino, en referencia a la negativa de un sector del empresariado que se niega a asistir a la isla caribeña.

El legislador añadió que la “intención” de asistir es una realidad, y agregó que acompañarían la delegación “porque es un nuevo momento, ya la dirigencia hace muchos años fue invitada, y hemos visto que las condiciones han ido variando”.

Mientras que el diputado Mauricio Rodríguez, del grupo parlamentario Líderes por el Cambio, no ve mayor problema y coincide con otros políticos que “no hay porque temerle a Cuba” y más los empresarios, que pueden encontrar en la isla la oportunidad para expandir sus proyectos.

“La posición de los empresarios, particularmente los miembros de la ANEP, con el debido respeto, creo que están fuera de lugar porque los que hemos viajado a Cuba hemos visto que El Salvador si tiene relaciones comerciales con la isla desde hace un buen rato”, recalcó.

La diputada arenera, Margarita Escobar, cuestionó que no hay nada que hacer en Cuba, y aclaró que ellos como partido no están contra el pueblo cubano, sino “contra un régimen que ha subyugado a ese pueblo”.

Con respecto al viaje no descartó que sus compañeros de fracción pueden formar parte de esa delegación, en el momento que sean invitados. “El COENA ha dado libertad a los diputados que deseen acompañar esta misión. En caso de recibir una invitación estamos en libertad los diputados de ir o no”, afirmó.

Por ahora los diputados no han recibido invitación, ya que el viaje se ha pospuesto por la agenda del presidente Funes, por otros compromisos. El FMLN ha mostrado su complacencia por el viaje y ha dicho que acompañarán al mandatario y esperan que los parlamentarios aprueben varios convenios que ambos gobiernos suscribirán en la visita.



Poder político cubano no enfrenta oposición

Por Lorenzo Gonzalo

Foto © Virgilio PONCE

Decir que en Cuba hay fuerzas políticas que actúan como contrapartida del gobierno, es mostrar un desconocimiento de sus realidades o sumarse al carro de la propaganda mostrada por la prensa internacional, la cual está en gran medida influenciada por los medios estadounidenses.

Cuba es una mezcla de descontentos y esperanzas. La población en general, al igual que la del resto del Continente suramericano, tiene necesidades insatisfechas y aspiraciones. Aun en Estados Unidos, supuesta meca de la abundancia y país de extraordinarios recursos, hay grandes núcleos de población insatisfechas con una realidad opresiva, que contrasta con las riquezas que les rodean. La diferencia es que en esos grupos, el nivel de esperanza es menor que en Cuba. En éste último país existe, de modo extendido, una confianza en el proceso, que la distingue de aquellos otros con sistemas o proyectos sociales diferentes. Este es un sentimiento muy afianzado, a pesar de que algunos ciudadanos han perdido seguridad en cuanto a la capacidad de ciertos dirigentes históricos, al tiempo que una juventud educacionalmente preparada, duda de los conocimientos que otros, con alto poder de mando, puedan poseer para comprender los nuevos tiempos. Pero al margen de inquietudes que se canalizan por medios racionales, la sociedad mantiene confianza en el futuro y en la posibilidad de hallar ciertas vías que no sólo hagan eficiente la gestión, sino que conserven algunas de las ventajas del antiguo método paternalista de gobierno.

Pensar que la natural existencia de personas quejosas por la insatisfacción parcial de diversas necesidades primarias, ha dado lugar a la formación de una fuerza, capaz de entretener a los poderes reales del país en querellas por ejercer el mando administrativo del Estado, es un desconocimiento de su realidad o una mala fe de quienes lo divulguen.

Sin la intención de asumir, en términos absolutos, la defensa del tipo de democracia practicada en Cuba, la realidad es que en ese país no se han formado movimientos y mucho menos un movimiento, con las simpatías y el apoyo poblacional que define la existencia de fuerzas transformadoras dentro de una sociedad.

Los periodistas que visitamos periódicamente el país, sin ánimos de crearle impedimentos, entendemos cada vez más la dinámica del proceso.

Todo el mundo en las calles conoce los llamados disidentes. Las personas saben que la mayoría recibe dinero y recursos provenientes del presupuesto del gobierno estadounidense. Conocen que otros, por disgustos laborales, competencia en la dirección de cargos políticos o por un inmaduro personalismo, plantean la disolución del proyecto social, que con miles de dificultades impuestas desde el exterior, pretenden desarrollar amplios sectores en Cuba. Pero estas personas no han podido traspasar la barrera de sus propias casas o aquellas compuestas por unos pocos amigos, de forma que el gobierno, los organismos represivos del Estado y las corresponsalías extranjeras, lo tomen en serio. De presentarse una situación de esta naturaleza, los pequeños medios que circulan dentro del país, ciertas páginas internas de internet y la propia prensa oficial, habrían comenzado a hacerse eco del fenómeno.

Es cierto que en Cuba no existe una prensa sensacionalista de esas que, para sobreponerse a su incapacidad periodística, intentan convertir marginales o disgustados en líderes políticos. Pero en los países del Bloque Soviético tampoco existía esa prensa y sin embargo, las circunstancias levantaron tan grades dudas en sus poblaciones, que finalmente provocaron su disolución. En Polonia, la camisa de fuerza impuesta a los medios oficiales de prensa, saltó en pedazos y el Movimiento Solidaridad se abrió paso a la luz pública.

Cuba parece ser un caso diferente. Incluso la supervivencia del proceso comparada con China, no ha sufrido una experiencia semejante a la represión de Tianamen.

Sería bueno que los estudiosos sociales y los periodistas serios, analicen a cabalidad los hechos relacionados con los llamados disidentes. Es importante que la prensa en particular, informe al público internacional. Sin dudas que una visión mundial objetiva de ese proceso, especialmente de su realidad actual, ayudará a la creación de un clima de relaciones internacionales enfocado en las reales necesidades mutuas entre Cuba y el resto de las naciones. Especialmente con Estados Unidos.

Semejante entendimiento también permitiría al gobierno actual, levantar barreras de contención caducadas ya por su inoperancia, algunas de las cuales semejan un viejo vejestorio, cuyo único remedio es desecharlo por razones de sanidad.

Miami, 30 de Agosto del 2010

*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami (www.radio-miami.com)


Fidel: “Llegué a estar muerto, pero resucité”


Hay que persuadir a Obama de que evite la guerra nuclear

No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía

Carmen Lira Saade

Periódico La Jornada
Lunes 30 de agosto de 2010, p. 2

La Habana. Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento…

Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara ahacer lo que tenía que hacer: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba.

No puedo seguir más, admitió entonces –según revela en ésta su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces–. Hizo el traspaso del mando, y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados ) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en secreto de Estado.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín –quien poco después fallecería víctima de cáncer–, y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de cinco horas que duró la charla-entrevista –incluido el almuerzo– con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo –aunque el que más interrogue sea él– y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió los pasados cuatro años.

Llegué a estar muerto, revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la divertículis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un calvario.

Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos... Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir... Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos.

Sesenta y seis kilogramos, precisa Dalia, su inseparable compañera que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

–Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo.

–No cometo nunca la más mínima violación –asegura–. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)...

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol. Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo, seguro para no perderse de nada. Pero resucité, dice ufano.

–Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? –le pregunto.

–Con un mundo como de locos... Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periodicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo –sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba –como él dice– y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

Nunca como entonces parece de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, la garganta profunda del Internet, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo navegante está trabajando.

–¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? –me dice–. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes –comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante.

–Se acabaron los secretos, o al menos eso pareciera. Estamos ante unperiodismo de investigación de alta tecnología, como lo llama el New York Times, y al alcance de todo el mundo.

–Estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación –ataja–. El poder de la comunicación ha estado, y está, en manos del imperio y de ambiciosos grupos privados que hicieron uso y abuso de él. Por eso los medios han fabricado el poder que hoy ostentan.

Lo escucho y no puedo menos que pensar en Chomsky: cualquiera de las trapacerías que el imperio intente debe contar antes con el apoyo de los medios, principalmente periódicos y televisión, y hoy, naturalmente, con todos los instrumentos que ofrece la Internet.

Son los medios los que antes de cualquier acción crean el concenso.Tienden la cama, diríamos... Acondicionan el teatro de operaciones.

Sin embargo, acota Fidel, aunque han pretendido conservar intacto ese poder, no han podido. Lo están perdiendo día con día. En tanto que otros, muchos, muchísimos, emergen a cada momento…

Se hace entonces un reconocimiento a los esfuerzos de algunos sitios y medios, además de Wikileaks: por el lado latinoamericano, a Telesur de Venezuela, a la televisión cultural de Argentina, el Canal Encuentro, y a todos aquellos medios, públicos o privados, que enfrentan a poderosos consorcios particulares de la región y a trasnacionales de la información, la cultura y el entretenimiento.

Informes sobre la manipulación de los poderosos grupos empresariales locales o regionales, sus complots para entronizar o eliminar gobiernos o personajes de la política, o sobre latiranía que ejerce el imperio a través de las trasnacionales, están ahora al alcance de todos los mortales.

Pero no de Cuba, que apenas dispone de una entrada de Internet para todo el país, comparable a la que tiene cualquier hotel Hilton o Sheraton.

Ésa es la razón por la que conectarse en Cuba es desesperante. La navegación es como si se hiciera en cámara lenta.

–¿Por qué es todo esto? –pegunto.

–Por la negativa rotunda de Estados Unidos a darle acceso a lnternet a la isla, a través de uno de los cables submarinos de fibra óptica que pasan cerca de las costas. Cuba se ve obligada, en cambio, a bajar la señal de un satélite, lo que encarece mucho más el servicio que el gobierno cubano ha de pagar, e impide disponer de un mayor ancho de banda que permita dar acceso a muchos más usuarios y a la velocidad que es normal en todo el mundo, con la banda ancha.

Por estas razones el gobierno cubano da prioridad para conectarse no a quienes pueden pagar por el costo del servicio, sino a quienes más lo necesitan, como médicos, académicos, periodistas, profesionistas, cuadros del gobierno y clubes de Internet de uso social. No se puede más.

Pienso en los descomunales esfuerzos del sitio cubano Cubadebate para alimentar al interior y llevar hacia el exterior la información del país, en las condiciones existentes. Pero, según Fidel, Cuba podrá solucionar pronto esta situación.

Se refiere a la conclusión de las obras de cable submarino que se tiende del puerto de La Guaira, en Venezuela, hasta las cercanías de Santiago de Cuba. Con estas obras, llevadas adelante por el gobierno de Hugo Chávez, la isla podrá disponer de banda ancha y posibilidades de acometer una gran ampliación del servicio.

–Muchas veces se ha señalado a Cuba, y en particular a usted, de mantener una posición antiestadunidense a rajatabla, y hasta han llegado a acusarlo de guardar odio hacia esa nación –le digo.

—Nada de eso –aclara–. ¿Por qué odiar a Estados Unidos, si es sólo un producto de la historia?

Pero, en efecto: hace apenas como 40 días, cuando todavía no había terminado de resucitar se ocupó –para variar–, en sus nuevas Reflexiones, de su poderoso vecino.

“Es que empecé a ver bien clarito los problemas de la tiranía mundial creciente… –y se le presentó, a la luz de toda la información que manejaba, lainminencia de un ataque nuclear que desataría la conflagración mundial.

Todavía no podía salir a hablar, a hacer lo que está haciendo ahora, me indica. Apenas podía escribir con cierta fluidez, pues no sólo tuvo que aprender a caminar, sino también, a sus 84 años, debió volver a aprender a escribir..

“Salí del hospital, fui para la casa, pero caminé, me excedí. Luego tuve que hacer rehabilitación de los pies. Para entonces ya lograba comenzar de nuevo a escribir.

El salto cualitativo se dio cuando pude dominar todos los elementos que me permitían hacer posible todo lo que estoy haciendo ahora. Pero puedo y debo mejorar... Puedo llegar a caminar bien. Hoy, ya te dije, caminé 600 pasos solo, sin bastón, sin nada, y esto lo debo conciliar con lo que subo y bajo, con las horas que duermo, con el trabajo.

–¿Qué hay detrás de este frenesí en el trabajo, que más que a una rehabilitación puede conducirlo a una recaída?

Fidel se concentra, cierra los ojos como para empezar un sueño, pero no... vuelve a la carga:

No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía.

¿Cómo cuáles?

–Como la conformación de todo un movimiento antiguerra nuclear –es a lo que viene dedicándose desde su reaparición.

Crear una fuerza de persuasión internacional para evitar que esa amenaza colosal se cumpla representa todo un reto, y Fidel nunca ha podido resistirse a los retos.

“Al principio yo pensé que el ataque nuclear iba a darse sobre Corea del Norte, pero pronto rectifiqué porque me dije que ése lo paraba China con su veto en el Consejo de Seguridad...

Pero lo de Irán no lo para nadie, porque no hay veto ni chino ni ruso. Luego vino la resolución (de Naciones Unidas), y aunque vetaron Brasil y Turquía, Líbano no lo hizo y entonces se tomó la decisión.

Fidel convoca a científicos, economistas, comunicadores, etcétera, a que den su opinión sobre cuál puede ser el mecanismo mediante el cual se va a desatar el horror, y la forma en que puede evitarse. Hasta a ejercicios de ciencia ficción los ha llevado.

¡Piensen, piensen!, anima en las discusiones. Razonen, imaginen, exclama el entusiasta maestro en que se ha convertido en estos días.

No todo el mundo ha comprendido su inquietud. No son pocos los que han visto catastrofismo y hasta delirio en su nueva campaña. A todo esto habría que agregar el temor que a muchos asalta, de que su salud sufra una recaída.

Fidel no ceja: nada ni nadie es capaz de frenarlo siquiera. Él necesita, a la mayor brevedad, CONVENCER para así DETENER la conflagración nuclear que –insiste– amenaza con desaparecer a una buena parte de la humanidad.Tenemos que movilizar al mundo para persuadir a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra nuclear. Él es el único que puede, o no, oprimir el botón.

Con los datos que ya maneja como un experto, y los documentos que avalan sus dichos, Fidel cuestiona y hace una exposición escalofriante:

–¿Tú sabes el poder nuclear que tienen unos cuantos países del mundo en la actualidad, comparado con el de la época de Hiroshima y Nagazaki?

Cuatrocientas setenta mil veces el poder explosivo que tenía cualquiera de las dos bombas que Estados Unidos arrojó sobre esas dos ciudades japonesas. ¡Cuatrocientas setenta mil veces más!, subraya escandalizado.

Esa es la potencia que tiene cada una de las más de 20 mil armas nucleares que –se calcula– hay hoy día en el mundo.

Con mucho menos de esa potencia –con tan sólo 100– ya se puede producir un invierno nuclear que oscurezca el mundo en su totalidad.

Esta barbaridad puede producirse en cosa de unas días, para ser más precisos, el 9 de septiembre próximo, que es cuando vencen los 90 días otorgados por el Consejo de Seguridad de la ONU para comenzar a inspeccionar los barcos de Irán.

–¿Tú crees que los iraníes van a retroceder? ¿Tú te los imaginas? Hombres valientes, religiosos que ven en la muerte casi un premio... Bien, los iraníes no van a ceder, eso es seguro. ¿Van a ceder los yanquis? Y, ¿qué va a pasar si ni uno ni otro ceden? Y esto puede ocurrir el próximo 9 de septiembre.

Un minuto después de la explosión, más de la mitad de los seres humanos habrán muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo, escribió Gabriel García Máquez con ocasión del 41 aniversario de Hiroshima. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirán el tiempo de los océanos y voltearán el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes... La era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial...”

No albergo la menor duda que habrá en México grandes cambios

El 18 de julio de 1991 el entonces presidente Carlos Salinas dio la bienvenida –en Guadalajara, Jalisco– al líder Cubano Fidel Castro, quien asistió a la primera Cumbre Iberoamericana Foto Ap

Dime, dime, ¿qué tanto está diciendo la mafiade todo lo que escribí?

–No es sólo la mafia, ¿eh? Son más los desconcertados con esasReflexiones, comandante. Ya ni qué decir del disgusto que le propinó al gobierno mexicano.

–No tenia ningún interés de criticar al gobierno… ¿Para qué me iba a meter con el gobierno? ¿Por gusto? Si yo me dedicara a meterme con los gobiernos, a decir las cosas malas o equivocadas que considero que han hecho, Cuba no tendría relaciones.

–Se dice que con sus elogios y reconocimiento abiertos, lo que usted dio a Andrés Manuel López Obrador fue elbeso del diablo… y se preguntan por qué hasta ahora hace públicos tanto las declaraciones de Carlos Ahumada a la justicia cubana como detalles de su singular relación con Carlos Salinas de Gortari. Sospechan que habría una intención oculta.

–No, no, no. Yo tuve la suerte de encontrarme con el libro de Andrés Manuel. Alguien me lo dio al final de la sesión de la Asamblea. Lo leí rápido y su lectura me inspiró a escribir lo que escribí.

–¿Qué lo inspiró?

–Enterarme de lo que han hecho con la tierra, con las minas; de lo que han hecho con el petróleo… Enterarme del robo, del saqueo que ha sufrido ese gran país; de la barbaridad ésa que han cometido, y que (hoy tiene a México como lo tiene)...

–Hay desconfiados de uno y otro bando que insisten en que detrás de su carambola hay otros propósitos.

–No. Yo no tenía planeado escribir lo que escribí; no estaba en mis planes. Yo tengo agenda libre.

–Pues levantó una gran polvareda, le aviso. Lo acusan de haber desatado todo un escándalo político y le llueven las críticas porque dicen que ya sea para bien o para mal, usted, comandante, se ha metido en el proceso electoral mexicano…

–¡Ah! ¿Sí? –pregunta muy animado–. ¿Así que hay críticas contra mí? ¡Qué bueno, qué bueno! ¡Mándamelas! ¿Y de quién son las críticas?

–De muchos, menos de uno. El único –de los involucrados– que no ha dicho una sola palabra es Carlos Salinas…

–Porque es el más inteligente, siempre lo fue, además de más hábil –dice exhibiendo una sonrisa maliciosa… Por su expresión, pareciera que ya está esperando la respuesta de Salinas. A lo mejor, hasta en un libro.

Luego, pasa a repetir algunos pasajes de sus Reflexiones: que si Salinas había sido solidario con Cuba, que si cuando (1994) actuó de mediador (designado por Clinton) entre Estados Unidos y la isla “se portó bien y fungió realmente como mediador y no como aliado de Estados Unidos…”

Cuenta que cuando Salinas obtuvo del gobierno cubano la aceptación para refugiarse en ese país y hasta adquirirlegalmente una casa se veían con determinada frecuencia e intercambiaban puntos de vista, etcétera.

–Llegué a pensar que él nunca trató de engañarme –dice socarronamente.

–¿De veras? –pregunto. ¿Acaso Salinas comentó o consultó con él la decisión de su gobierno de abrirse a la relación con organizaciones terroristas declaradas, como era el caso de la Fundación Nacional Cubano Americana creada con el exclusivo propósito de derrocar al régimen castrista y asesinar a su presidente, Fidel Castro?

Por primera vez en la historia de las relaciones entre los dos países, un gobierno de México abría las puertas de la casa presidencial a Jorge Mas Canosa, a la sazón presidente de esa organización paramilitar, vieja enemiga de la Revolución cubana.

Andrés Manuel López Obrador, en asamblea el 25 de julio pasado en el Zócalo de la ciudad de México Foto María Meléndrez Parada

Lo que usted trajo a esta casa fue a un asesino, le dije a Carlos Salinas en aquella ocasión, durante una entrevista con La Jornada. Salinas asintió con la cabeza, concediéndome razón. Pero de inmediato se justificó diciendo que lo que buscaba su gobierno era participar, con la pluralidad cubana, en el diálogoque se estaba realizando para acercar a las partes.

Quiero decirle que México es sumamente respetuoso de los procesos internos que decidan los cubanos, aseguró entonces.

Pero lo que suceda a Cuba no va a ser ajeno a los mexicanos; los mexicanos no podemos estar ausentes de las transformaciones que se den en ese país porque repercutirán en México, en toda Latinoamérica. Tenemos que mantener esta comunicación con todo el abanico de opiniones... (La Jornada, agosto de 1992).

–¿Opiniones? ¿México necesitaba laopinión de un criminal para enriquecer su diálogo con los países vecinos? –inquiero ahora.

Fidel ha bajado la cabeza y pregunta como para sí mismo:

–¿Por qué nos hizo eso? “Él se había portado como amigo de Cuba. Con él se arreglaban los asuntos políticos o económicos pendientes, en fin... Daba la impresión de que no tenía problemas con nosotros.

¿Por qué demonios tenía que recibir al bandido ése?, se pregunta un tanto desconcertado.

Pero no quiere manifestarse más. Hace rato que había dado vuelta a la página o la había reservado para el momento en que –tras el balance obligado– decidiera hacer del conocimiento público la terminación de su relación con el ex presidente mexicano, como ocurrió con suReflexión El gigante de las siete leguas.

–Cuba nunca quizo entregar la documentación filmada que probaba el complot contra López Obrador, como se lo demandó en su momento el PRD.

–En eso no los podíamos complacer –explica–. Enviamos toda la documentación a la autoridad que solicitó la extradición (la cancillería mexicana). Otra actitud no habría sido seria –subraya.

Luego, Fidel enfermó gravemente y ese asunto, como muchos otros, habría tenido que esperar.

–¿Por qué la mención a López Obrador en estos momentos casi prelectorales?

–Porque yo tenía una deuda con él. Yo quería decirle que (aunque no accedió a entregarle la documentación que solicitó) no estábamos en ningún complot en su contra, ni (estuvimos) ni estamos coaligados con nadie para hacerle daño. Que como dije en mi escrito, me honro en compartir sus puntos de vista.

–Ahí es precisamente donde dicen que le dio el beso del diablo, comandante.

–Así que ni hablar de invitarlo a visitar Cuba, ¿verdad? –dice sonriendo pícaramente–. Estaría arriesgando mucho, ¿no es así? Le caería encima toda la pandilla ésa, para desacreditarlo y quitarle votos.

–Como hace 50 años, en los primeros tiempos de la Revolución, en que viajar a Cuba era toda una osadía. Una foto en llegadas o salidas del aeropuerto de México hacia La Habana podía costar persecución, golpes, cárcel...

Fidel mantiene su risita ésa, y aconseja:

No se preocupen tanto ustedes los mexicanos por estas cosas. Todo eso va a cambiar. No albergo la menor duda de que más pronto de lo que imaginan habrá en México grandes cambios.


Continuará...