jueves, 19 de agosto de 2010

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 20 DE AGOSTO DE 2010

AUDIO

Después que el gobierno de El Salvador, asumido por Mauricio Funes el 1 de junio de 2009, restableciera relaciones diplomáticas plenas con la República de Cuba, de manera progresiva se han dado muestras de acercamiento a través de las diferentes visitas en ambas vías, que funcionarios y ciudadanos han realizado desde entonces para fortalecer los vínculos de hermandad y amistad que siempre han existido, pero hoy con renovada actitud.

Ya visitó Cuba, a inicios de diciembre del año pasado, el vicepresidente de El Salvador y ministro de Educación, el profesor Salvador Sánchez Cerén, habiendo mantenido conversaciones con el Presidente de Cuba, general de ejército, Raúl Castro, así como con otros altos funcionarios de dicho gobierno, en las que se establecieron premisas y avances en la cooperación entre ambos países; de la misma manera que lo ha hecho el canciller Hugo Martínez, en marzo y julio de 2010, quien en esta última ocasión anunció la visita del Presidente Mauricio Funes, ya programada para los primeros días de septiembre, hecho histórico y trascendental al ser el primero que lo haría.

Pero igualmente los salvadoreños han empezado a observar la llegada de representantes de la cultura, el deporte y las ciencias cubanas, todo precedido por el encuentro que mantuvo el vicepresidente cubano, Esteban Lazo, con el presidente Funes, precisamente en momentos que se restablecían las relaciones plenas. Lo destacado últimamente ha sido la llegada de la selección de futbol de la Mayor de las Antillas, para realizar encuentros con equipos salvadoreños con el objetivo del fogueo necesario.

En este momento se encuentra en el país el cineasta y periodista, Eduardo de La Torre, quien realiza un documental titulado “30 años de luchas y victorias”, que abordará precisamente los 30 años del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional – FMLN – que cumplirá este 10 de octubre. La dirección de la cinta es compartida con el periodista y escritor salvadoreño Walter Raudales, coordinador de comunicaciones del FMLN.

De la Torre ha mantenido, además, un encuentro con estudiantes y periodistas en la Universidad de El Salvador, con quienes ha compartido sus experiencias en la cinematografía y el periodismo, motivo suficiente para entusiasmar a los salvadoreños ávidos de intercambiar con las diferentes expresiones de desarrollo de la Patria de Martí y de Fidel.

La próxima semana será la oportunidad del doctor Eduardo Rivas Estany, Jefe del Departamento de Rehabilitación del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de La Habana, quien participará en el congreso que han organizado los cardiólogos salvadoreños.

El doctor Rivas Estany es un eminente cardiólogo cubano. Preside la Asociación Mundial del Corazón y hace pocas semanas fue el único cubano y latinoamericano que participó en China en el Congreso Mundial de Cardiología, evento en el cual presentó dos ponencias sobre su importante especialidad. Indudablemente que será otro gran regalo para El Salvador el tener a tan distinguido visitante, de quien seguramente los médicos salvadoreños aprovecharán al máximo sus ponencias.

Todos estos acontecimientos ocurren mientras se espera que el presidente salvadoreño llegue a tierra cubana en un par de semanas, se encuentre con su pueblo y dirigencia, y así materializar de esa forma la unión entre hermanos que nunca debió mancillarse.

Para los amigos de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Lo que yo vi en Irán

Giraldo Mazola *

Publicado en Cubadebate el 19 Agosto 2010

Como la mayoría de nuestro pueblo, he prestado suma atención a las advertencias hechas por el Comandante en Jefe en sus Reflexiones, sus sorpresivas apariciones públicas y en la reciente comparecencia ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, sobre la amenaza del eventual ataque norteamericano a Irán mediante la terrífica Iniciativa de un Ataque Global Inmediato.

Aunque las incidencias de la Copa Mundial de Fútbol acapararon la atención del mundo, haciendo casi inadvertido el inicio de la concentración de medios militares de Estados Unidos e Israel en torno a ese país, su llamado de alerta penetró a través de los resquicios que dejaba esa absorbente información, constituyendo además de un gesto solidario con Irán y Corea del Norte, una advertencia de un peligro de dimensiones más que catastróficas.

Hizo a los parlamentarios y a todo nuestro pueblo tres preguntas. Una de ellas inquiría sobre la disposición del pueblo iraní. Dijo:” ¿Alguien cree que a los iraníes, un pueblo de milenaria cultura, mucho más relacionado con la muerte que nosotros, le faltará el valor que nosotros hemos tenido para resistir las exigencias de Estados Unidos?”

Quería, compartir algunas vivencias que me ayuden a responderle.

Acompañé al ministro Héctor Rodríguez Llompart a mediados de 1978 a Teherán; estábamos inmersos en los preparativos de la VI Cumbre del Movimiento de Países No Alineados que se celebraría en septiembre de ese año en La Habana. Éramos la primera delegación cubana que tomaba contacto directo con el proceso revolucionario iraní. El Sha había expulsado a nuestro embajador varios años atrás, en gesto servil a Estados Unidos.

Irán había sido el sub gendarme imperial en la región y un movimiento popular encabezado por el Allatollah Khomeini logró que se desmoronara el corrupto régimen del Sha Reza Paveli. Aunque por esas razones no pertenecía al Movimiento, Fidel avizoraba que el emergente régimen que comenzaba a instalarse daba señales de poder asumir los principios de la organización y nos indicó explicárselos, informarles de los preparativos de la próxima Cumbre en nuestro país, sugerirles que solicitaran su ingreso y asegurarles que en ese evento podrían contar con nuestro apoyo. También debíamos expresarles nuestra disposición a reestablecer las relaciones diplomáticas.

La ciudad estaba convulsa; el gobierno aún no era representativo de la principal fuerza que había contribuido a su derrocamiento. El Imán Khomeini estaba radicando todavía en la ciudad santa de Qom a 200 Km. de la capital y el reclamo a su arribo era creciente.

Nos reunimos al día siguiente en la mañana con el Primer Ministro y canciller Mehdi Bazargan quien para nuestra sorpresa nos comunicó que acababa de renunciar y aunque conversamos del propósito de nuestra visita era obvio que ya no era el interlocutor que requeríamos.

Partimos de inmediato a visitar al Imán y en una cordial entrevista confirmó su interés por integrar a Irán al Movimiento No Alineado, participar en la próxima Cumbre y saludó con afecto la iniciativa de Fidel. Afirmó que se ocuparía de dar los pasos para reanudar los lazos diplomáticos porque los existentes entre los pueblos nunca se habían roto.

En nuestros recorridos apreciamos, a partir de nuestras propias vivencias de Cuba, el ambiente revolucionario disperso, aún no coherente pero pujante, de un pueblo que había conocido el inicio del camino de la recuperación de sus riquezas y soberanía en 1952 con el Primer Ministro Mossadeh, había retrocedido en esas aspiraciones con el monarca anti patriota que lo derrocó y bajo la guía de líderes religiosos nacionalistas, retomaba aquel camino.

Irán asistió al evento y fue admitido en las filas de los No Alineados. Para suceder a Cuba en la Presidencia del Movimiento en 1982 fue electo Iraq pero durante la presidencia de Cuba, el 16 de septiembre de 1980, estalló el conflicto entre ambos. Era una vieja disputa que se atribuía a discrepancias sobre las fronteras comunes, particularmente a la división del curso navegable del estuario de Shat El Arab y cuyas causas reales el tiempo despejó.

El proceso que derrocó al Sha tuvo una base popular que ansiaba la recuperación de los avances logrados en época del Primer Ministro Mosadeh, derribado por un golpe militar auspiciado por la CIA, el M 16 y el Mossad, para recuperar los intereses económicos de la British Petroleum pero sobre todo para insertar los ambiciosos planes de los emporios petroleros norteamericanos.

Iraq, aunque integraba el Frente de países progresistas árabes, encabezado por el inolvidable líder argelino Hoari Boumediene, mantenía veladamente sus aspiraciones – como de hecho intentó- de extender su poderío y potencial petrolero anexándose las ricas regiones iraníes fronterizas y Kuwait.

Alentado y armado por Estados Unidos, que lo apertrechó con armas químicas incluso, calculó erróneamente que la aparente inestable situación en Irán y el descabezamiento del primer nivel de mando de sus fuerzas armadas, integrada por generales reaccionarios formados en ese país, -muchos de los cuales en alevosa traición asesoraban en Bagdad a los futuros invasores de su patria,- creaba condiciones para el éxito de una invasión fulminante y la ocupación de esos territorios.

Comenzó así una guerra fraticida que causó más de un millón de muertos, enormes daños materiales a ambos pueblos y debilitó el frente común a las acciones isaraelitas contra el pueblo palestino y sus vecinos. Todos los vendedores de armas estimulaban el conflicto.

Iraq inició la invasión de Irán con 190.000 hombres, 2.200 tanques y 450 aviones que atacaron la provincia de Juzestán. Las tropas iraquíes alcanzaron éxitos al principio, pero Irán reorganizó sus fuerzas e inició un contraataque convocando a los jóvenes a acudir al frente como voluntarios. Alrededor de 100.000 soldados y 200.000 milicianos se presentaron en poco tiempo, como muchos miles más después, y de este modo la guerra relámpago que esperaban los iraquíes realizar victoriosamente se convirtió en una guerra de desgaste en un frente de 300 kilómetros.

Ya en 1982, las tropas iraquíes habían sido expulsadas de la mayor parte del territorio iraní. Comenzaron a lanzarse contra las ciudades fronterizas ataques coheteriles por ambas partes.

La prensa occidental calificaba peyorativamente a los iraníes que despejaban los campos de minas que dejaron los iraquíes en su retirada de hordas motivadas exclusivamente por un fanatismo religioso y excluían deliberadamente sus sentimientos patrióticos, o la voluntad de enfrentar a quienes apoyados por las mismas potencias occidentales y sus conocidas transnacionales petroleras volvían a tratar de esquilmarles sus riquezas, derrocar su nuevo gobierno y repetir lo que sufrieron en 1952. Esa era la imagen que se divulgaba en occidente de sus combatientes.

Era imperativo detener ese conflicto que los países occidentales alentaban. De ahí la iniciativa de Fidel, como Presidente del Movimiento de Países No Alineados, de promover negociaciones entre las partes beligerantes y encontrar el camino para una paz justa.

Antes de que estallara, el Primero de Mayo de ese año, Fidel en su discurso dijo: “Debemos trabajar, a la vez, para que cesen los conflictos entre nuestros hermanos iraquíes y los hermanos iraníes. Debemos trabajar para que sus problemas se resuelvan por vías diplomáticas, porque esos conflictos solo llevan agua al molino del imperialismo.” Inmediatamente envió a Isidoro Malmierca, entonces canciller cubano, a ambos países para ofrecer sus buenos oficios en una mediación que lo evitara.

Luego, desatado el conflicto, Malmierca en su nombre se dedicó casi por entero a ese propósito. Primero Cuba, en ese carácter de Presidente realizó de inmediato diversas visitas a ambos países y después una comisión del propio Movimiento, a la que se añadieron los cancilleres de India, Zambia y la OLP continuó en ese empeño.

Un avión IL 62 cubano fue destinado a esas decenas de visitas a ambas capitales en negociaciones a veces interminables.

Oloff Palme, ex canciller sueco, mandatado por el Secretario General de las Naciones Unidas, también inició gestiones de paz. Quiso vernos para analizar la situación y Fidel no dudó en ofrecerle los resultados de nuestras gestiones y valoraciones porque el objetivo era alcanzar la paz y no los galardones a quien lo lograra. En la residencia de nuestro embajador en Londres Malmierca durante horas le transmitió nuestras experiencias.

En ocasión de una de esas visitas las autoridades iraníes pidieron e invitaron a esa Comisión del Movimiento a visitar ciudades sureñas iraníes que eran diariamente bombardeadas con misiles.

Visitamos varias y pudimos ver un espectáculo similar en todas. Las autoridades locales y militares nos llevaban al borde de los cráteres, de una manzana de diámetro aproximadamente, generalmente en zonas urbanas, donde el estallido de un cohete había arrasado todo. Alrededor del enorme hueco miles de combatientes iraníes armados con sus fusiles en alto gritaba en farsi consignas patrióticas contra el invasor y sus aliados.

El actual Presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, se ha dicho era entonces dirigente militar de esa zona y con seguridad debe haber estado entre los anfitriones que nos mostraban esos daños y a su pueblo orgulloso de resistir.

Era una imagen impresionante. En esos rostros no había miedo sino una decisión unánime de defender su patria.

Pienso por tanto Comandante, con esas imágenes aún en mis retinas, que a ese pueblo milenario no le faltará el valor para resistir y vencer, como no le ha faltado al nuestro bajo su guía.

Ojalá, como usted está deseando, no tenga que demostrarlo.

*Diplomático y periodista, colaborador de Cubadebate


Reflexiones del Compañero Fidel: ¿Acaso exagero?

Después de referirme los días 17 y 18 de agosto al libro de Daniel Estulin, que relata con hechos irrebatibles la forma horrible en que las mentes de jóvenes y niños de Estados Unidos son deformadas por las drogas y los medios de comunicación masivos, con la participación consciente de los organismos de inteligencia norteamericanos e ingleses, en la parte final de la última Reflexión expresé: “Es terrible pensar que las inteligencias y los sentimientos de los niños y los jóvenes de Estados Unidos son mutilados de esa forma.”

Ayer las agencias cablegráficas comunicaban la información ofrecida de un estudio publicado por la Universidad de Beloit, en el que señala hechos que ocurren por primera vez en la historia de Estados Unidos y el mundo, asociados a los conocimientos y costumbres de los estudiantes universitarios estadounidenses que se graduarán en el 2014.

El periódico Granma informa la noticia con lenguaje elocuente:

1º “No llevan reloj para ver la hora, sino que utilizan sus celulares.”

2º “Creen que Beethoven es un perro que conocieron en un film.”

3º ”Que Miguel Ángel es un virus informático.”

4º ”Que el correo electrónico es ‘demasiado lento’,acostumbrados como están a teclear mensajes en sofisticados teléfonos móviles.”

5º ”Muy pocos de ellos saben escribir en cursiva.”

6º ”Creen que Checoslovaquia nunca existió.”

7º “Que las empresas norteamericanas siempre han hecho negocios en Vietnam.”

8º ”Que los automóviles coreanos han circulado todo el tiempo en su país.”

9º ”Que Estados Unidos, Canadá y México siempre han estado ligados por un Tratado de Libre Comercio.”

Se queda uno frío, cuando ve hasta qué punto la educación puede ser deformada y prostituida, en un país que cuenta con más de 8 000 armas nucleares y los más poderosos medios de guerra en el mundo.

¡Y pensar que todavía hay personas cuerdas capaces de creer que mis advertencias son exageradas!










Fidel Castro Ruz
Agosto 19 de 2010
11 y 13 a.m.

Las ideas ni se matan ni se bloquean

Armando Unsain

Tomado de Rebelión

Cuando Fidel fue detenido por el teniente Pedro Sarria, después del intento de asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba, este para evitar que sus soldados asesinaran al detenido les susurró: “las ideas no se matan, las ideas no se matan”. Así fue, pero las ideas tampoco las pudieron bloquear.

El “bloqueo cubano” parece haberse convertido casi en anécdota para la media occidental. Pero qué es esta política sino un acto terrorista que se lleva ejerciendo sobre Cuba desde 1961. Según las leyes internacionales el bloqueo económico sólo se puede ejercer entre aquellos países que se encuentran en guerra. En 1992, Bush junto a su oponente a la presidencia, William Clinton, refuerzan este bloqueo con la “Ley para la Democracia Cubana” o “Ley Torricelli”. Esta fórmula, tan usada por la mafia de los años 50, establece la prohibición de realizar negocios a todas las empresas subsidiarias de empresas norteamericanas y niega la entrada a puertos estadounidenses a todos los barcos que anclen en suelo cubano. Entre 1994 y 1995 el Congreso estadounidense, en el que se encuentran los cubano-americanos representantes de la extrema derecha más reaccionaria, blinda definitivamente el bloqueo con la “Ley Helms-Burton”. Se establece un “Bloqueo Internacional Obligatorio”, en nombre de Díos y de la Libertad, en el Consejo de Seguridad de la ONU. El bloqueo no sólo atenta ya contra Cuba de forma directa, sino contra la libertad y la soberanía del resto de los países. Sanciona a las terceras potencias que establezcan un vínculo comercial con la isla, violando su derecho internacional y extraterritorial. Todos se oponen, pero también todos lo consienten. El miedo de occidente al gran Imperio esta presente. Nadie quiere ver afectada su economía. La ley del más fuerte se impone, tristemente una vez más.

Levantar el bloqueo a Cuba y al mundo, no estará jamás en manos de ningún presidente de los Estados Unidos. Quizás sí en las manos de ese Dios que bendice cada uno de sus dólares, por el que invaden países y empujan, a este infierno terrenal, a millones de seres humanos. Su Dios, les cuida y les alienta. Uno de los artículos de dicha ley niega la posibilidad a su Presidente de cambiar la política hacia Cuba, dejando este poder en manos del Congreso. Al fin y al cabo, ellos son los hijos predilectos de la democracia, los elegidos del Santo Padre Opresor. El Presidente se convierte así en un superhéroe de papel. Para que el bloqueo cese, además de ayuda divina, será necesario hacer retroceder a Cuba sobre sus 150 años de lucha por la independencia. Los Estados Unidos exigen que la Revolución desaparezca, con todas sus instituciones y sus dirigentes. Para ello establecerían en Cuba un pro-consul, como ya hicieron en el pasado, que coordinara esta transición hacia una Cuba acorde a sus intereses. Por si esta y otras tantas disposiciones ridículas, que no merecen ni ser mencionadas, que conforman el bloqueo no fueran suficientes, se obliga a que todas las propiedades estadounidenses nacionalazas por el gobierno revolucionario sean devueltas. Pero lo curioso es que llevan negándose, durante 50 años, a negociar las indemnizaciones establecidas por el derecho internacional bajo el método conocido como “Lump Sum Agreement” y bajo el que se llegó a diferentes acuerdos de compensación con España en 1988, con Reino Unido en 1978 o Francia en 1967, por citar algunos ejemplos. Cuba llevó a cabo el derecho de toda nación a proclamar la nacionalización de sus recursos. Cinco de los empresarios estadounidenses más importantes que poseían tierras para el cultivo del azúcar fueron indemnizados según el valor por el que habían realizado el pago de sus impuestos, dejando al descubierto miles de millones que habían escondido al erario público. Sin duda estos cinco empresarios corruptos tuvieron una gran visión de futuro y no dudaron que en Cuba comenzaba una auténtica revolución proletaria en la que no había espacio para ellos y de la cual debían apearse de la manera más inteligente; saliendo de Cuba siendo compensados según las leyes.

Las ideas de justicia, igualdad y soberanía de la Revolución Cubana jamás podrán ser bloqueadas. Jamás podrán inventar bala que atraviese la conciencia de todo un pueblo.


Objetivo: Venezuela

Angel Guerra Cabrera

Publicado en Cubadebate el 19 Agosto 2010

El objetivo principal de Estados Unidos y las derechas en América Latina es el derrocamiento de Hugo Chávez y el aniquilamiento de la revolución Bolivariana. Todo vale para lograrlo y es que la acción del líder venezolano ha sido crucial en la dinamización de un conjunto de gobiernos revolucionarios y progresistas, que agrupa desde los integrantes de la Alianza Bolivariana para Nuestra América (Alba) hasta Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay, así como en el impulso a la unidad e integración regional, la liquidación del ALCA, la creación de organismos como UNASUR y la propia Alba y la utilización del petróleo como instrumento de justicia social y solidaridad. Además, debe considerarse la trascendental colaboración y complementación económica entre Caracas y La Habana que llegó en auxilio de la revolución Cubana en los momentos más difíciles de los noventas y continúa siendo vital para la isla y la acción solidaria del dúo en América Latina.

La elección de Chávez a la presidencia de Venezuela en diciembre de 1998 marcó el primer caso en que la rebelión popular latinoamericana contra el neoliberalismo consiguió hacerse con el gobierno e influir en el surgimiento de otros procesos no siempre tan radicales como el venezolano pero cuyo denominador común era el rechazo a las políticas del Consenso de Washington. Estados Unidos y las oligarquías locales se opusieron siempre a esta tendencia pero no fue hasta años después que consiguieron montar una ofensiva contra los gobiernos progresistas y las fuerzas populares de América Latina, iniciada con la agresión yanqui-uribista a la soberanía territorial de Ecuador en 2008, continuada con el golpe de Estado en Honduras y profundas medidas de militarización.

La VIII cumbre de la Alba celebrada en La Habana en diciembre de 2009 condenaba “la ofensiva política y militar de Estados Unidos sobre la región de América Latina y el Caribe, manifestada fundamentalmente por los acuerdos promovidos con países de la región para el establecimiento de bases militares… la amenaza más grave a la paz, la seguridad y la estabilidad de América Latina”.

La destrucción de la revolución Bolivariana es prioritaria, además de por las causas señaladas debido a los ubérrimos recursos energéticos de Venezuela, vorazmente ambicionados por Washington y sus aliados. Esto se manifiesta claramente en la conducta de la jauría mediática, que aunque ataca a todos los gobiernos progresistas se empeña en furia e intensidad singulares contra el venezolano. Es verdaderamente asombrosa la falta absoluta de ética profesional a que han llegado en su tratamiento de Venezuela medios como CNN, El País, The Washington Post y sus congéneres internacionales y venezolanos.

La disposición de las bases militares y despliegue de tropas yanquis desde América Central y el Caribe hasta América del sur, sobre todo después del acuerdo para instalar siete de ellas en Colombia(ahora echado abajo durante un año por acuerdo de la Corte Constitucional de ese país), sumadas a las de Aruba y Curazao, evidencia que están enfiladas fundamentalmente contra Venezuela. Sin perjuicio, por supuesto, de actuar en cualquier momento contra gobiernos como los de Ecuador, Bolivia o Nicaragua.

Estados Unidos ha desplegado diversas formas de lucha contra la revolución Bolivariana: huelgas patronales, golpe de Estado, paro petrolero, referendo revocatorio, guarimbas, movilización de estudiantes clasemedieros, acaparamiento por las empresas alimenticias privadas, todo regado de mucho dinero para la contrarrevolución. El arma preferida de los últimos tiempos con vistas a las elecciones del 26 de septiembre es una intensificación de la atroz campaña mediática dentro y fuera de Venezuela, manipulando de forma descontextualizada entre otros el real problema de la inseguridad, que el gobierno está atacando pero no tiene solución a corto plazo pues hunde sus raíces décadas atrás, si es que no ha sido exacerbado desde el exterior. Washington continuará intentando otras formas de subversión y le queda el peligrosísimo recurso al magnicidio pero dejará la opción militar como la última. Además los descalabros en Iraq y Afganistán y los preparativos contra Irán le dificultan abrir ahora un frente de guerra en América Latina.

Por lo pronto, ganar las dos terceras partes de los escaños legislativos el 26 de septiembre es crucial para impedir un grave retroceso revolucionario en Venezuela y para la independencia de América Latina.

aguerra_123@yahoo.com.mx


LA DICTADURA MEDIÁTICA GLOBAL

Por Manuel E. Yepe

Nadie debe creer que las evidencias que destapara el joven soldado estadounidense de veintidós años Bradley Manning, al poner a disposición del sitio WikiLeaks una vasta colección de documentos secretos sobre acciones brutales que cotidianamente llevan a cabo las tropas norteamericanas en su guerra contra Afganistán, tendrán grave trascendencia en el curso de la política de guerra de Estados Unidos.

El poderoso aparato de silencio y mentiras de que dispone el gobierno supremo para encubrir al de Washington, podrá aplicar a esta situación los recursos con que ha evadido toda demanda de esclarecimiento de las falsedades en la versión oficial de los hechos del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que sirvieron de pretexto para lanzar la guerra contra el terrorismo que en realidad ha sido contra “oscuros rincones del tercer mundo”.

Esto, por solo citar uno de los muchos actos de prestidigitación mediática en la historia de esa nación norteamericana.

Los montajes estadounidenses para justificar el inicio de sus guerras contra adversarios más débiles son harto conocidos por la historia. Por no ir más atrás que el siglo XX, recuérdense las de Corea (conflicto Norte-Sur); Vietnam (golfo de Tonkín); Irak (las armas de destrucción masiva), Afganistán (Osama bin Laden y los talibanes) y muchas otras, cada una con su pretexto inventado.

Pero, ¿cómo pueden controlar la divulgación en los medios del país que se dice meca de la “libertad de prensa?

No les resulta tan difícil. Es frecuente –en medios alternativos y en otros que no forman parte de los denominados grandes medios corporativos pero a los que difícilmente accede la mayoría de la población - se habla y escribe acerca de las técnicas y recursos de control de la información que rigen en Estados Unidos.

Se conoce que seis grandes conglomerados que integran lo qwue se llama mainstream media o MSM controlan el 90% de las acciones de las grandes empresas mediáticas que, a su vez, producen el 90% de lo que leen, ven y oyen los estadounidenses. De la MSM se sirve la élite del poder estadounidense para mantener un control sistemático y efectivo de la información, no solo dentro de los Estados Unidos, sino a escala global.

Según datos publicados por la revista canadiense Global Outlook hay seis conglomerados que controlan la información y el entretenimiento en los Estados Unidos y en buena parte del mundo. Ellos son:

DISNEY, propietario de ABC, Touchdown Pictures, Buena Vista, Hollywood Pictures, Caravan Pictures, Miramax Films, la productora de documentales A & F, los canales televisivos History, Discovery, Disney y otros;

AOL/TIME WARNER, propietario de CNN, HBO, Warner Brothers, Castle Rock, Time, Sports Illustrated, People, Fortune, Entertainment, Money, Netscape y otros;

VIACOM, que incluye CBS , Paramount Pictures, Simon & Schuster, Pocket Books, Blockbusters, Showtime, MTV, The Movie Channel & Nickelodeon, BET, Nickelodeon, etc.;

GENERAL ELECTRIC, poseedor de NBC, CNBC, MSNBC, Bravo y Universal Pictures, trece estaciones de televisión, y muy vinculado a las industrias de armamentos y aeroespacial;

RUPERT MURDOCH’S NEWS CORPORATION, dueño de Fox TV, DirecTV, TV Guide, New York Post, The Weekly Standard, 20th Century Fox, MySpace y otros;

BERTELSMANN ag, una de las corporaciones mediáticas mayores del mundo, posee la RTL-TV europea, Random House, Bantam Dell, Doubleday, Alfred A. Knopf, Vintage Books, y otras.

Los cinco primeros están registrados como estadounidenses y el último se tiene por alemán.

Sería erróneo presumir que estos gigantescos consorcios se subordinan al gobierno de los Estados Unidos y por ello acatan los dictados de la Casa Blanca. Lo cierto es que, tanto Washington como estos gigantes de la información, son controlados por la misma élite de poder en el ejercicio de su tiranía mundial.

Estos conglomerados mediáticos no requieren control por parte del gobierno, porque ellos mismos son parte del poder supremo. De hecho, al gobierno solo le toca controlar a un relativamente reducido número de periódicos, revistas, emisoras de televisión y radio, productoras de películas, videos, disqueras, etc., que, unidos a los medios alternativos apenas influyen en un 10 % de la población.

La ineptitud con que la superpotencia ha sido conducida por ese misterioso gobierno supremo que nadie ha elegido pero, cual pandilla satánica, maneja el destino del imperio por encima de sus poderes constitucionales y es la cúpula del sistema capitalista mundial.

Bajo la conducción de esta tenebrosa élite, cuya naturaleza egoísta se muestra cada vez más incompatible con la supervivencia de la especie humana, Estados Unidos está atrapado en una incómoda y peligrosa posición en la que el dueño del mundo parece destinado a perderlo todo por su tozudez, provocando con ello algo muy cercano al apocalipsis de la humanidad.

La Habana, Agosto de 2010.