miércoles, 4 de agosto de 2010

Embajador designado de EE.UU. en Caracas agrede a Venezuela antes de asumir

TeleSUR 04/08/10

El dirigente del partido gobernante de Venezuela (PSUV), Darío Vivas, aseguró que las declaraciones del embajador designado de EE.UU. en Caracas corresponden a políticas injerencistas. Palmer, durante una interpelación que le hizo el Senado estadounidense lanzó una serie de acusaciones contra el Gobierno venezolano (como que viola derechos, violenta libertades, mantiene nexos con guerrilleros), sin presentar ningún tipo de prueba.

Antes de siquiera haber sido confirmado en su cargo por el Congreso, el embajador designado de Estados Unidos (EE.UU.) en Caracas, Larry Palmer, atacó a Venezuela y entre otras cosas aseguró que en ese país "están actualmente en peligro", las libertades "de expresión y de la prensa", además de otros improperios contra la administración de Hugo Chávez, lo que fue considerado por el partido gobernante como una injerencia.

"Ni siquiera ha llegado a Venezuela y ya está dejando clara la línea descarada de intromisión, ajena a la diplomacia", sentenció, en referencia a las declaraciones de Palmer, el dirigente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuea (PSUV), Darío Vivas.

Palmer respondió a un cuestionario que le fue enviado por el senador republicano Richard Lugar, como parte del proceso de evaluación que realiza el Congreso de Estados Unidos para confirmar su postulación como embajador.

En sus respuestas, aseguró que vigilará de cerca "aspectos de la democracia en Venezuela que están actualmente en peligro, incluida la libertad de expresión y de la prensa, el derecho a la propiedad privada y la libertad de asociación para la sociedad civil".

La declaración anterior la ofreció cuando se le pidió, durante la interpelación, nombrar las "áreas principales de preocupación respecto de Venezuela después de las elecciones (parlamentarias)".


"Además de estas amenazas a los derechos humanos y las libertades fundamentales, también estoy preocupado por la creciente centralización del poder en la rama ejecutiva", continuó el diplomático.

Según Palmer, "Chávez ha rechazado de manera explícita el principio de separación de poderes y ha ejercido aumentando el control sobre los poderes judicial y legislativo del gobierno. Bajo su dirección, la Asamblea Nacional ha promulgado una serie de leyes que crean en paralelo instituciones para eludir elegidos locales y las autoridades estatales".

No obstante, desde que llegó el presidente venezolano Hugo Chávez al poder, los sectores populares han tenido mayor participación en las arcas del Estado, prueba de ello es la creación de los
Consejos Comunales, a los que se les otorga de forma directa fondos para que sean invertidos en las necesidades de la sociedad.

Además, la Asamblea Nacional (Parlamento) de Venezuela, se creó bajo el fundamento de que sea el pueblo el principal legislador, mientras que en la IV República (nombre con el que se conoce en Venezuela a los gobiernos anteriores a la Revolución Bolivariana) sólo los sectores privilegiados tenían incidencia en la leyes del país.

Acusaciones contra Fuerzas Armadas venezolanas

En la interpelación, el Senado le pidió al embajador designado de Estados Unidos (EE.UU.) en Caracas, Larry Palmer, una "evaluación del estado actual de las fuerzas armadas venezolanas y el riesgo que una crisis en su núcleo podría presentar para la paz y la democracia en Venezuela".


Al respecto, Palmer expresó "preocupación" por la supuesta influencia de La Habana en las fuerzas militares venezolanas.

La moral de la Fuerzas Armadas de Venezuela está "considerablemente baja, particularmente debido a designaciones orientadas por lo político", según Palmer.

"A medida que Cuba y Venezuela incrementan sus lazos militares , me preocupa que la influencia de Cuba en los militares venezolanos crecerá", agregó.

Sin embargo, respecto al tema manifestó una contradicción, pues aseguró que en las Fuerzas Armadas "lo más significativo que se ha producido es una notable preferencia por la lealtad política en materia de talento profesional". "La primacía de la lealtad política parece indiscutible", remarcó.

Condenan declaraciones de Palmer contra Venezuela

El ministro de Defensa de Venezuela, Carlos Mata Figueroa, salió al paso de las declaraciones de Palmer al asegurar la plena moral de las Fuerzas Armadas bolivarianas y rechazar las demás acusaciones que el diplomático estadounidense emitió contra su país.

"Revísese señor Palmer, usted no ha llegado aquí y ya anda lanzando de todo, cómo quiere usted que lo recibamos, bueno, si es que viene", expresó el ministro.

Mata Figueroa calificó las declaraciones de Plamer como una agresión a toda la Fuerza Armada venezolana . "Con qué moral este señor puede hablar, miren ustedes las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos la cantidad de suicidios que se registran, y violación a los Derechos Humanos".

En noviembre de 2009, el entonces vicejefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense, general Peter Chiarelli, aseguró que en ese año la cifra de
suicidios en las Fuerzas Armadas de su país aumentaron respecto al año anterior.

Según Chiarelli, desde enero hasta noviembre de 2009 unos 140 soldados activos del Ejército de Estados Unidos se quitaron la vida.

Reafirmó que las Fuerzas Armadas venezolanas "están más fortalecidas que nunca, listas para combatir cualquier tipo de agresión", continuó. "Usted se equivocó señor Palmer, váyase para otro lado", aseveró.


VENEZUELA Y CUBA EN REVOLUCIÓN

Por Manuel E. Yepe

La revolución bolivariana de Venezuela tiene características muy semejantes a la cubana y también evidentes diferencias. Son axiomáticas las disimilitudes entre los métodos de que se han valido para llegar al poder y también lo son aquellos de los que se vale la superpotencia hemisférica para combatir a uno y otro proceso.

Es fácil notar el origen común de las manipulaciones para satanizar en los medios cualquier medida propiciadora del bienestar popular o para el fortalecimiento de la economía nacional en uno y otro país. Por eso, las experiencias de la revolución cubana y las del gobierno estadounidense en su estrategia para combatirla, han servido tanto al gobierno bolivariano de Hugo Chávez como a la élite del poder estadounidense para la conformar sus respectivas tácticas de confrontación.

En Cuba, los oligarcas que a la sombra del imperio compartían con éste la propiedad del país (el comercio, las tierras, los bancos, las industrias, los medios de información y los servicios públicos) hacían de su dependencia de Estados Unidos la garantía para sus privilegios. Incluso, al ser derrotados por la revolución popular, optaron por salir del país y exigir de sus “aliados” la restitución de su hegemonía y sus propiedades, desde Miami.

En la isla, la revolución llegó al poder a resultas de una lucha armada, pero las clases adineradas no aceptaron el ramo de olivo que les fuera ofrecido por los rebeldes triunfantes en aras de evitar desgarramientos innecesarios. La débil y dependiente oligarquía cubana se lanzó a un prematuro enfrentamiento contra el pueblo. O más bien, exigió de sus patrones del norte que así lo hiciera.

Las amenazas y agresiones del gobierno de Washington no se hicieron esperar. Cuba sufrió, entre otras atroces acciones, el secuestro de 14000 niños que fueron separados de sus padres y llevados por muchos años a EEUU en la denominada operación Peter Pan organizada por la CIA. Poco después vino la no menos repudiable invasión por Playa Girón, en la Bahía de Cochinos, para la que la CIA utilizó como carne de cañón a elementos afectos a la tiranía depuesta y ligados a la oligarquía destronada.

El hecho de que en Cuba la revolución llegara al poder por medio de una lucha armada respondiendo a la violencia de la dictadura que enfrentaba, le permitió imponer, en el período inmediato al triunfo popular, las leyes y medidas que traspasaron a manos de los cubanos las riendas efectivas de la sociedad que detentaban la oligarquía y los estadounidenses.

No ocurrió así en Venezuela, donde las circunstancias del ascenso al poder de la revolución bolivariana obligaron a ésta a ajustarse a reglas que parten de un orden sociopolítico regido por el mercado, diseñado para la conveniencia de las clases adineradas. Chávez debió enfrentar un gran número de procesos electorales en los que gracias a un enorme apoyo popular, ha salido airoso pese a los extraordinarios recursos financieros y publicitarios de que han dispuesto los elementos pro-oligárquicos.

Dada la portentosa riqueza de Venezuela en términos de recursos naturales, y la crudeza del sistema capitalista, se conformó allí un país de pobres con una de las más opulentas burguesías del planeta, lo que hizo de su sociedad una de las más inicuas del mundo. Venezuela pasó a ser la presa imperial más codiciada del continente, cuyo dominio le era garantizado por una oligarquía consentida y fiel bajo la mirada cuidadosa de unas fuerzas armadas que, como en los demás países del hemisferio, desempeñaba el papel de guardián de los intereses de la oligarquía, entrenados, adoctrinados, asesorados y dirigidas desde el Pentágono.

Pero fue precisamente en el seno de esas fuerzas armadas, cuya esencia estaba constituida por hijos e hijas de la mayoría de la población y no los de las clases pudientes, donde brotó el detonante para la pólvora revolucionaria, presente en las glorias bolivarianas y los aportes de muchos pensadores y combatientes patrióticos que, en Venezuela, dieron bríos a los ideales de independencia y justicia desde los tiempos del libertador.

Si Cuba fue el objetivo esencial contra el que Estados Unidos concentró infructuosamente sus esfuerzos contrarrevolucionarios en el continente durante medio siglo, en evitación de que su ejemplo se extendiera a otros países en la región que consideraba su traspatio, hoy es Venezuela el paradigma a detener por su papel en la lucha por la conquista de la independencia latinoamericana por medio del fortalecimiento de unidad y la solidaridad.

Pero el reciente golpe de estado en Honduras es prueba de que Estados Unidos, para imponer su dictadura universal, no limita sus ataques a los pilares más fuertes o estratégicos en las filas de los pueblos que reclaman su independencia sino que amenaza también a los eslabones más débiles, sin que le importe el costo político que de ello derive.

De ahí que ninguna nación de nuestra América pueda aspirar, confiando solamente en sus fuerzas propias, a la independencia verdadera que anhelan sus pueblos tras dos siglos de frustraciones. La unidad latinoamericana deviene necesidad sine qua non para todas. Venezuela y Cuba se esfuerzan por abrir el camino.

La Habana, Agosto de 2010


Mensaje de Gerardo después de este nuevo paso por hueco

Queridos hermanos:

Estas palabras espero dictarlas por teléfono, por lo que debo ser breve, y además no podré decirles todo lo que quisiera, para que no se corte la comunicación. Ayer me sacaron de "el hueco" con la misma rapidez con la que me habían metido en él. Me habían llevado supuestamente bajo investigación. Las investigaciones pueden durar 3 meses, a veces más, pero estuve allí 13 días. Como diría un conocido periodista cubano: saquen sus propias conclusiones...

Quiero expresarles mi profundo agradecimiento. Ya saben que fueron días particularmente difíciles por el exceso de calor y la falta de aire, pero ustedes fueron mi oxígeno. No encuentro mejor manera de resumir la enorme importancia de sus esfuerzos solidarios. Muchas gracias a todas las compañeras y compañeros de Cuba y del mundo que unieron sus voces para condenar mi situación. A las instituciones, organizaciones y personas de buena voluntad que, de una manera u otra, trataron de poner fin a la injusticia.

A nuestro Presidente Raúl, que tanto nos honra con su apoyo. Al Parlamento cubano y su Presidente Ricardo Alarcón, incansable luchador por la causa de los Cinco. A mis 4 hermanos, que me hicieron llegar sus mensajes de aliento, y que han sufrido y viven bajo el constante peligro de volver a sufrir similares abusos. Y por supuesto, a nuestro querido Comandante en Jefe: ¡Gracias por tanto honor! (No sé si deba decirlo, pero solo por el privilegio de escuchar mi nombre en la voz de Fidel me dan deseos de agradecer también a los que me mandaron a "el hueco"...)

¡Gracias Comandante, por la alegría de escucharlo y verlo tan grande como siempre!

Gracias a todos por haber demostrado una vez más el poder de esa solidaridad que sin dudas también, algún día, nos hará libres.

¡La lucha continúa!

Un fuerte abrazo,

Gerardo Hernández Nordelo

Prisión Federal de Victorville, CA

Agosto 3, 2010


LAS PROFECÍAS INCUMPLIDAS

IROEL SÁNCHEZ

LA PUPILA INSOMNE

El 17 de enero de 2007 el diario español El País editorializaba sobre la situación en Cuba. Refiriéndose a Fidel con estas palabras: “Todos esperan que fallezca, aunque políticamente ya ha fallecido”, el cotidiano ibérico lanzaba su profecía acerca de lo que ocurriría en la isla antillana: “Antes o después tendrá que ser un proceso que conduzca a una transición económica, social y democrática”.

Luego de vivir los sucesos de estos días, que pudiéramos resumir en dos líneas fundamentales: la intensa actividad política del líder histórico de la Revolución, y los pronunciamientos de la dirección del gobierno revolucionario –en el acto del 26 de julio y en la sesión del parlamento- ratificando el rumbo socialista de los cambios “estructurales y de concepto” para actualizar el modelo económico cubano, cualquiera pensaría que el oráculo de Madrid se encuentra en una posición algo incómoda porque Fidel, como Yayabo, “está en la calle”, y la “transición” precisamente por ser social y democrática no es para donde ellos decían. En justicia, se puede alegar en su defensa que los de El País – aunque destacan por su repugnante y manipulador entusiasmo funerario (“todos esperan”) que pinta a los cubanos como una especie de masa necrofílica- no son los únicos equivocados en la adivinación y si ellos, y prácticamente todos sus colegas, han errado tan de medio a medio, no lo han hecho para tratar de predecirnos el engañoso futuro que quieren para nosotros sino para empujarnos hacia él.

El País, junto al coro de la llamada gran prensa occidental, ha repetido hasta el cansancio una serie de pronósticos que -como la profecía hecha a Macbeth- debían presionar desde fuera, y, sobre todo, provocar, desde dentro de Cuba, el ambiente para su autocumplimiento. Así, decretaron el fallecimiento político de Fidel; anticiparon la aplicación de fórmulas capitalistas para encauzar la economía cubana, la apertura de espacios para una contrarrevolución fabricada desde el exterior y la lucha de tendencias dentro de la dirección revolucionaria, no porque tengan alguna evidencia sobre ello, sino porque es lo que sus patrones desean que suceda y con tal de construir esas corrientes de opinión sacan de contexto las declaraciones de un reconocido intelectual, las colocan junto a un connotado contrarrevolucionario y amplifican el editorial de una revista sin lectores, para dictar al socialismo una sentencia mucho más ajustada al capitalismo -sufrido más que disfrutado por la mayoría absoluta de los ciudadanos de este mundo- que a la realidad cubana: “No hay discurso ni ideología que pueda defender o justificar fórmulas económicas y sociales cuya ineficacia ha sido largamente demostrada e innecesariamente padecida". Preguntémosle por la ineficacia “largamente demostrada e innecesariamente padecida" a los que mueren sin conocer un vaso de leche mientras se botan millones de litros para mantener los precios, o a los que en el país más rico del mundo no tienen garantía de seguro médico. Cercar al socialismo, agredirlo, obligarlo a gastar enormes recursos en su defensa y después acusarlo de ineficaz es la materia prima con que la política imperialista alimenta su maquinaria de propaganda para desacreditar las alternativas y vender al capitalismo como la única vida posible, y ahí están los corresponsales extranjeros en Cuba para dar testimonio.

Pero por fortuna no sólo ellos dan testimonio, hace pocas semanas se exhibió en Cuba el inquietante filme “El escritor” de Román Polanski. A diferencia de las historias hollywoodenses, donde la verdad siempre triunfa y el “cuarto poder” impone su “ética” a través de un periodista audaz y triunfador, en “El escritor” la verdad queda sepultada y el redactor paga con su vida el intento de contarla. Coincidentemente, a Polanski le debemos la que es quizás la mejor versión cinematográfica de “Macbeth”. “El escritor” y “Macbeth”: la búsqueda de la verdad y la profecía auto cumplida, dos de los eternos temas shakesperianos, y seguramente también dos buenas reflexiones para algunos de los corresponsales extranjeros acreditados en La Habana; que las disfruten en lo que los cubanos nos dedicamos a resolver nuestros problemas, para nada sencillos, como erróneamente pudieron parecerle a algún lector de los editoriales madrileños hace tres años y medio.