sábado, 10 de julio de 2010

Visitó Fidel el CENIC (+ Fotos)







Publicado en Cubadebate el 10 Julio 2010

El Comandante en Jefe Fidel Castro visitóel pasado miércoles 7 de julio el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), en el contexto del 45 aniversario de la institución precursora del Polo Científico de la capital cubana.

En el CNIC, fundado el 1 de julio de 1965, fue recibido al mediodía por el director general del Centro, Dr. Carlos Gutiérrez y por tres de los principales directivos de esa institución.

Por supuesto, cuando corrió la voz de que el Comandante en Jefe estaba allí, los trabajadores se aglomeraron y le tributaron un cariñoso y espontáneo saludo, que Fidel retribuyó con palabras de gratitud.

El CNIC fue el primer centro científico fundado por la Revolución. Ha formado más de 20 mil especialistas de diversas ramas y de él nacieron otras importantes instituciones, como el Centro de Sanidad Agropecuaria, el Centro de Inmunoensayo y el Centro de Química Farmacéutica. Aquí también se formaron muchos de los principales cuadros científico-técnicos y de dirección de otros centros de investigación del país.

En la actualidad, el CNIC pertenece al Ministerio de Educación Superior de la República de Cuba, dedicada a la investigación científica con un alto desarrollo en las áreas de las ciencias naturales, biomédicas y tecnológicas.

El centro tiene como misión resolver con calidad y rigor científico problemas biomédicos y tecnológicos de importancia económica y social del país y crear productos científicos de avanzada con capacidad competitiva en el mercado mundial. Para garantizar esto, trabaja a ciclo completo, es decir, realiza la investigación, producción y comercialización de sus principales productos.

El Salvador aboga por ampliar relaciones bilaterales con Cuba

TeleSUR 10/07/10

El canciller salvadoreño agradeció al Gobierno de Cuba todo el apoyo que le ha brindado la isla caribeña, especialmente en materia de salud. Ambos Estados rubricaron dos convenios en el área antes mencionada y en educación.

El ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Hugo Martínez Bonilla, expresó este sábado su deseo de renovar y ampliar las relaciones bilaterales con Cuba, así como la fraternidad entre los pueblos y gobiernos de ambas naciones. El canciller salvadoreño calificó los lazos de amistad que mantiene el país centroamericano con la isla caribeña de excelentes.

"Vengo con una expectativa grande de renovar y ampliar la amistad, la cooperación y la fraternidad entre nuestros pueblos y gobiernos", dijo Martínez Bonilla desde la sede de la Cancillería cubana, donde fue recibido por su homólogo Bruno Rodríguez.


Asimismo, el canciller salvadoreño destacó la solidaridad que han tenido los cubanos con "sus hermanos salvadoreños, especialmente en la esfera médica".


Los cancilleres de El Salvador y Cuba rubricaron dos convenios bilaterales en las áreas de salud y educación.


La firma del acuerdo en materia de salud estuvo presida por el miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y titular de Salud Pública, José Ramón Balaguer, mientras que el de educación fue rubricado por la viceministra primera de Educación, Cira Piñero Alonso.


Por parte de El Salvador ambos documentos fueron firmados por el canciller Martínez Bonilla.


Tras la firma de los convenios de cooperación, el canciller cubano agradeció los pasos dados por el Gobierno del presidente salvadoreño, Mauricio Funes, para el restablecimiento de los nexos diplomáticos con su país y la votación en las Naciones Unidas contra el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene en la isla caribeña desde hace más de cuatro décadas.


El titular de la cartera de Exteriores de El Salvador dijo por otro lado, que colaborará con el Gobierno de Cuba ante cualquier requerimiento en vista de las acciones criminales ejecutadas por el terrorista de origen salvadoreño Francisco Chávez Abarca, deportado por autoridades venezolanas el pasado 7 de junio a la isla caribeña.


El terrorista era reclamado por la justicia cubana por ser uno de los autores de la cadena de atentados perpetrados en hoteles en La Habana y Varadero, al este de la capital caribeña en el año de 1997.


Tras ser capturado en Venezuela, Chávez Abarca confesó haber sido contratado por el prófugo Luis Posada Carriles para realizar actos desestabilizadores en la nación suramericana.

Asimismo, reveló que su enlace fue el guatelmateco, Daniel Barrundia, relacionado con la Fundación Contrarevolucionaria Cubano-Americana, ubicada en la ciudad de Miami, al sureste de Estados Unidos.

Finalmente, la autoridad salvadoreña señaló que otro de los objetivos centrales de su estadía en La Habana es preparar la próxima visita del presidente Mauricio Funes a Cuba.

ESPIAS RUSOS: UNA PARODIA DE LA GUERRA FRIA

Jorge Gómez Barata

En mis lecturas de juventud abundaron las historias de espías que en la Primera Guerra Mundial tuvieron como protagonistas a Alfred Dreyfus y Mata Hari y más tarde a las historias y narraciones de la heroica epopeya de los agentes soviéticos tras las líneas alemanas. De pronto, como para probar que la historia se repite: “Una vez tragedia y otra como comedia”; se nos sirve una rocambolesca parodia de espías rusos en Estados Unidos, culminada con un festinado “canje”.

Entre los capítulos de la verdadera historia, se recuerda a la “Orquesta Roja”, una legendaria y eficaz red de espionaje formada por los servicios de inteligencia soviéticos a partir de 1939 para responder las exigencias de la II Guerra Mundial y que actuando desde la Alemania nazi envió a Moscú más de 2000 mensajes, todos de trascendental importancia.

Fundada en Bruselas por Lebj Domb (Leopold Trepper), nacido polaco nacionalizado alemán, militante sionista que intentó fundar un partido comunista en Palestina y que combatió junto a la República en España, la Orquesta Roja fue la más vasta y eficaz red de espionaje que recuerda la historia que, aunque era conducida por los servicios de inteligencia soviéticos, trabajó para el Alto Mando Aliado y para la resistencia en los países europeos ocupados.

Entre los integrantes de la Orquesta Roja, como fue bautizada por el contraespionaje alemán en alusión a que los soviéticos llamaban “músicos” a sus agentes y cuyos efectivos se calculan en no menos de mil, hubo hombres y mujeres de casi todos los países europeos, muchos de los cuales lograron infiltrarse en el Alto Mando Alemán y en las camarillas locales al servicio del fascismo.

Entre aquellos intrépidos agentes hubo militantes comunistas, socialdemócratas y del partido nazi, intelectuales, escritores y artistas, estudiantes, clérigos, empresarios, miembros de la Wehrmacht, la Luftwaffe e incluso la Gestapo. Algunos alcanzaron altas jerarquías militares, desempeñaron relevantes cargos en la maquinaria fascista y los hubo condecorados. La red era los ojos y los oídos de los aliados en el Cuartel General Alemán. Se calcula que ninguna decisión trascendente tomada en el bunker de Hitler demoraba más de diez horas en ser conocida en Moscú.

Descubierta a fines de 1942, la contrainteligencia alemana que realizó más de mil arrestos en toda Europa, quedó perpleja ante el hecho de que en sus narices, desde el propio corazón de Berlín, los comunistas condujeran una red internacional de extraordinaria eficacia con más de 500 centros trasmisores de radio en lugares estratégicos como: la propia capital alemana, Bruselas, Estambul, Atenas, París, Roma, Ámsterdam, Copenhague y cincuenta ciudades más.

Todos los integrantes de la Orquesta Roja fueron sometidos a pruebas extremas; ninguno actuó por dinero y aquellos que para mantener sus respectivas fachadas llevaban el tren de vida de la élite nazi, no se corrompieron y no hubo entre ellos desertores ni traidores. La mayoría de los capturados fueron torturados y fríamente ultimados y alrededor de cien se les juzgó y sin excepción fueron ahorcados.

El Gran Jefe Trepper que informó a Stalin la fecha exacta de la invasión nazi, sobrevivió a la victoria, fue recibido como un héroe en Moscú y como muchos de los soviéticos que actuaron en las filas enemigas fue encarcelado. Liberado tras diez años de prisión, regresó a Polonia hasta que en 1976 emigró a Israel donde murió en 1982. Stalin dijo alguna vez que la victoria sobre el fascismo se forjó por las tropas en los campos de batalla y por la Orquesta Roja en la retaguardia enemiga.

Tan significativa como la de la Orquesta Roja fue la historia de Richard Sorge, el más brillante, imaginativo y abnegado de los agentes soviéticos. Naturalizado alemán, se hizo miembro del Partido Comunista de la Unión Soviética y trabajó para el NKVD durante los años previos y los primeros tiempos de la II Guerra Mundial. Vivió en China y en 1933 se radicó en Japón, desde donde informó a Stalin la fecha de la invasión alemana, asegurando que los japoneses no intervendrían en la agresión lo que cual daba a la Unión Soviética la oportunidad para desplazar grandes contingentes de tropas hacía sus fronteras europeas. Por él los aliados se enteraron de los planes para atacar Pearl Harbor.

Richard Sorge militó en el Partido Comunista de la Unión Soviética porque creía en sus postulados y como fachada en el partido Nacional Socialista de Alemania. Descubierto tal vez por una traición, fue ejecutado en la horca en Tokio el día del aniversario de la Revolución Bolchevique, 7 de noviembre de 1944. En 1964, post morten, recibió el título de Héroe de la Unión Soviética.

El heroísmo de sus hijos y sus militantes no puedo impedir que la Unión Soviética resultara derrotada, borrada de la faz de la tierra y su lugar ocupado por una Rusia cuya aspiración no es ya derrotar al capitalismo sino sumarse al mismo.

Ta vez por eso resulte tan extraño encontrar hoy a una esclarecida militante de la izquierda latinoamericana dispuesta a arriesgarlo todo espiando para Rusia en Nueva York, como décadas atrás lo hicieron los heroicos militantes comunista en la Alemania nazi, el Japón militarista o la “pérfida Albión”. Se trata de algo francamente surrealista.

La frívola parodia de diez espías que trabajaban para Rusia en Estados Unidos, entre los cuales figuraron algunos elementos de la izquierda latinoamericana y el festinado “canje” por agentes norteamericanos en Rusia, recuerda no las rudezas de la Guerra Fría, sino los entresijos de una comedia mal actuada con un fondo de aspiraciones geopolíticas hegemónicas compartidas.

La Habana, 10 de julio de 2010

Excelentes lazos entre El Salvador y Cuba


Suscriben ambas naciones acuerdos para transformar los servicios de salud en la atención primaria salvadoreña y otro de cooperación y asistencia técnica profesional

Yailé Balloqui Bonzón
yaile@juventudrebelde.cu
9 de Julio del 2010 22:36:51 CDT

Agradecido por todo el apoyo solidario brindado por Cuba, con la anuencia de los anteriores gobiernos salvadoreños o sin ella, se declaró el canciller salvadoreño, Hugo Martínez Bonilla, al ser recibido en La Habana por su homólogo Bruno Rodríguez.


Esta es la segunda visita oficial a la Isla que realiza Martínez Bonilla, lo cual —apuntó— es testimonio de los excelentes lazos de amistad y cooperación entre los pueblos y gobiernos de ambas naciones.


Teníamos una duda histórica, no solo con el pueblo salvadoreño, sino con el continente latinoamericano, y esa primera visita que realizamos a Cuba en marzo pasado sirvió para oficializar nuestros lazos de cooperación, recordó el ilustre visitante.


Asimismo, reconoció la solidaridad cubana con su pueblo, pues una vez más, tras el paso del huracán Ida en 2009, la Isla envió una brigada médica para asistir a la población afectada, y no solo brindó asistencia a los damnificados, sino que prolongó su estancia y aún realiza labores de asesoramiento en ese campo.


Por su parte, Bruno Rodríguez ratificó la disposición cubana de ampliar los lazos de amistad y cooperación, y agradeció el voto salvadoreño en la ONU a favor del cese del bloqueo impuesto por EE.UU. contra Cuba desde hace casi medio siglo. Esa votación fue uno de los primeros actos en materia de política exterior del nuevo gobierno de Mauricio Funes, junto al restablecimiento de los nexos diplomáticos con la Isla caribeña el 1ro. de junio de 2009.


Tras las conversaciones, los cancilleres de Cuba y El Salvador asistieron a la firma de dos convenios. Un primer acuerdo, entre el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la República de El Salvador, fue rubricado por el canciller salvadoreño y José Ramón Balaguer, titular del MINSAP, y va encaminado a la transformación de los servicios en la atención primaria de salud en el país centroamericano, así como al desarrollo de recursos humanos.


Además, un convenio marco de cooperación y asistencia técnica para actividades profesionales, académicas, deportivas, culturales y de las artes, entre los ministerios de Educación de ambos países, fue suscrito por la viceministra cubana de Educación, Cira Piñeiro Alonso, y el canciller centroamericano.


Acerca del caso del terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca, detenido en Venezuela y deportado posteriormente a Cuba, subrayó que su gobierno ofrecerá cualquier información que su par cubano necesite, teniendo en cuenta el expediente criminal del individuo.


Recordó asimismo, que el caso obedece a una orden de la INTERPOL, que ejecutan los gobiernos de Venezuela y de Cuba, y aunque este ciudadano es salvadoreño, «solo actuaremos de acuerdo con la ley y le ofreceremos protección consular; ya se le solicitó al gobierno de La Habana y este accedió de manera gentil», concluyó.


EE UU y el terrorismo

Por Germán Ferrer

Tomado de El Informador

El silencio cómplice que ha guardado Estados Unidos respecto a la reciente captura del terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca en Caracas devela y confirma la doble moral de una administración norteamericana, que además de usar el tema como pretexto para conspirar en contra de los gobiernos progresistas del continente protege descaradamente en ese país a uno de los más grandes asesinos que conozca la historia del terrorismo mundial como lo es Luis Posada Carriles.

Estados Unidos, desde los aciagos días de George Bush (hijo), hace grandes esfuerzos para desprestigiar al gobierno del presidente Hugo Chávez ante la opinión pública mundial acusándolo de no colaborar en la lucha contra el terrorismo, cuando lo realmente cierto es que pocos gobiernos han colaborado tanto como el de Chávez, en un intento por detener este flagelo que paradójicamente nació en tierras del Tío Sam con la contratación de mercenarios ante durante y después de la llamada Guerra Fría.

El terrorista Chávez Abarca, uno de los discípulos más adelantados de Posada Carriles, deportado el miércoles a Cuba, fue detenido con un pasaporte falso en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cuando se disponía a quedarse en el país con el propósito de ejecutar un plan violento diseñado por la oposición para no sólo evitar las elecciones parlamentarias del próximo 26 de noviembre sino para dar al traste con la democracia venezolana.

A pesar de la gravedad del asunto y de que el propio terrorista salvadoreño reveló sus intenciones a través de una entrevista que ofreciera durante su detención en Caracas, el Gobierno de los Estados Unidos no ha dicho nada al respecto. Tan sólo ha tratado de desviar el interés respondiendo ambigua y tardíamente una solicitud de deportación de Posada Carriles que le enviara hace varios años la Cancillería venezolana.

No cabe ninguna duda de que este es un silencio cómplice, por cuanto Abarca debe estar cumpliendo órdenes no sólo de la oposición más recalcitrante y golpista venezolana, sino también de los Estados Unidos y especialmente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que aún tiene como principal asesor al terrorista cubano-venezolano Luis Posada Carriles, acusado de cientos de crímenes y especialmente de haber colocado una bomba en una nave de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, donde murieron más de 70 personas en su mayoría deportistas de la isla.

MÁS DATOS.- Cayó El Panzón

Por José Luis Méndez Méndez*

Publicado en Cubadebate el 10 Julio 2010

Francisco Chávez Abarca, terrorista salvadoreño capturado en Venezuela.

El delincuente profesional, mercenario y terrorista salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca, fue capturado y está detenido en Venezuela. Brazo ejecutor de las operaciones montadas por el criminal Luis Posada Carriles, para realizar actos de terror allí donde se le pague mejor, cayó por la golosina de la cebolla, como el mítico Ratoncito Pérez del cuento infantil, pensaba que podría actuar impunemente, después de haber utilizado tantas documentaciones falsas y asumir identidades diferentes se atrevió a presentarse con un pasaporte trucho guatemalteco para operar en Venezuela.

El nexo Posada Carriles con el clan Abarca, viene desde la década de los años ochenta, cuando su padre Chávez Díaz y el terrorista internacional, traficaban armas robadas de los arsenales militares salvadoreños, que eran pagadas con los fondos obtenidos de las utilidades derivadas de la venta de armas norteamericanas a Irán. Vivir para ver y creer.

El detenido, junto a una red de ladrones de automóviles y de autores de robos a mano armada salvadoreños fueron reclutados por Posada Carriles para colocar bombas en hoteles cubanos, él personalmente colocó dos, la primera estalló en el hotel Meliá Cohiba en el mes de abril de 1997 y dejó otra lista, que fue ocupada semanas después y desactivada por las autoridades cubanas.

Este mercenario y otros dos salvadoreños más, detenidos también en Cuba, ejecutaron once atentados contra los hoteles y un restaurante entre el 12 de abril y el 4 de septiembre de ese año, que costaron la vida de un joven turista italiano e hirieron a seis personas.

Los expedientes salvadoreños de inmigración y de aerolíneas locales muestran que Chávez Abarca tenía boletos para visitar La Habana del 3 al 7 de diciembre de 1996 y del 4 al 11 de abril de 1997. Los boletos eran para vuelos a La Habana desde San José, Costa Rica, y Panamá, y regresando en ambas ocasiones vía Managua, Nicaragua. Esto colocó al mercenario en la escena del acto terrorista, aunque no era necesario ya que las bombas fueron preparadas para que pudieran estallar después de que el ejecutor estuviese fuera del país.

En 1998, fueron arrestados cuatro guatemaltecos cuando intentaban realizar actos terroristas en Cuba. En una de las vistas de su juicio el 10 de marzo de 1999 testificaron que fueron reclutados por personas relacionadas con la Fundación Nacional Cubano Americana, dos de ellos María Elena González Meza y Nader Kamal Musulam Barakat, revelaron haber sido reclutados por Chávez Abarca para cometer esos hechos.

Este pistolero tiene vasta experiencia en hechos violentos, siempre carga una pistola y con frecuencia anda con guardaespaldas. María Elena González, cartomántica guatemalteca dijo que Chávez Abarca había sido su cliente y que éste mantenía relaciones con Arnaldo Monzón Plasencia, el ya fallecido director de la FNCA y financiero de los planes terroristas de la misma.

Hay sólidas evidencias que sitúan a Chávez Abarca en México, cuando detonó una bomba en mayo de 1997 colocada en una sucursal de la Corporación cubana de turismo Cubanacán en la capital de ese país.

Después de la breve semblanza de este mercenario dedicado a poner su servicio criminal al mejor postor, las preguntas resultan inevitables, como lo expresara el Presidente de Venezuela. ¿Para qué viajó Chávez Abarca a ese país? ¿Actúa en solitario o forma parte de un comando magnicida y terrorista financiado por los enemigos de la Revolución bolivariana para desestabilizarla? ¿Los contrarrevolucionarios venezolanos necesitaban a un “profesional” y se asesoraron con Posada Carriles.

Habría que preguntarle a este terrorista o a sus testaferros en Venezuela, como Salvador Romaní Orúe, Francisco Paco Pimentel, Nelly Rojas, Hermes Rojas Ramírez, Joaquín Chafardet y otros incondicionales del criminal en ese país, para conocer cuáles son los planes urdidos por los enemigos internos y externos de los revolucionarios venezolanos, quiénes son los conjurados y ponerlos a buen recaudo como a este criminal.

(*Es profesor e investigador universitario)