viernes, 9 de julio de 2010

CUBA-EL SALVADOR.- José Martí está presente en los movimientos libertarios

Armando Briñis, diplomático cubano. Foto Diario Co Latino/Rodrigo Sura

Gloria Silvia Orellana

Redacción Diario Co Latino


Armando Briñis, miembro del cuerpo diplomático de Cuba, acreditado en el país, afirmó que las celebraciones del Bicentenario en América Latina pueden convertirse en un punto de partida para construir una “independencia real”, Las declaraciones fueron vertidas en la inauguración de la Cátedra: Bicentenario de la Independencia de Nuestra América “Simón Bolívar”, que se impartirá en la Universidad de El Salvador.


¿Cuál debería ser la visión de los pueblos de América Latina en el Bicentenario de los Movimientos Independentistas ?

-Hay que ver el Bicentenario, como el momento de la nueva etapa de la independencia de América Latina. Hace 200 años fue la independencia del Imperio español y es lo que estamos viendo con los diferentes gobiernos que han asumido el poder en América Latina. Esa es la nueva independencia de América Latina del imperialismo y su cruce, así hay que ver este momento del Bicentenario de América Latina.

¿Existió o no, un cambio en el contexto de las relaciones entre países después de los movimientos emancipadores?

-Bueno, en los marcos del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) efectivamente hay un cambio, yo diría mayor, donde se enfatiza la solidaridad de los pueblos. En el respeto a la determinación y respeto al desarrollo libre de los pueblos originarios de cada país y eso, evidentemente, es una nueva forma de expresión del desarrollo de América Latina y del desarrollo general de las relaciones internacionales.

¿Actualmente los movimientos sociales comparten elementos de fondo con las luchas independentistas pasadas?

-Por supuesto, en las luchas pasadas de Simón Bolívar, José Martí y los próceres de América Latina, está el antecedente histórico de lo que somos hoy definitivamente, en cualquier país se puede analizar en su contexto actual. Podemos analizar la historia que ha traído los cambios, Bolívar y Martí están en los más preclaros pensadores de América Latina, que están totalmente vinculados a la independencia de América Latina desde Río Bravo (México) , hasta la Patagonia (Zona Austral del Cono Sur).

¿Prevalece el pensamiento de José Martí en Cuba, pese a las políticas hegemónicas que se impulsan en los ámbitos económicos y sociales?

-José Martí, que es el más preclaro pensador americano de finales del Siglo 19, y Fidel Castro su seguidor, realmente nos enseñaron la importancia de la independencia real de los pueblos en América Latina y Cuba. La intromisión de Estados Unidos en todos los asuntos en América Latina, desde la Doctrina Monroe (James Monroe, Quinto presidente de los Estados Unidos que acuñó la frase “América para los Americanos” ) que como todos conocemos, hasta la actualidad persiste.. José Martí siempre habló de ese monstruo, que le conoció las entrañas porque vivió en Estados Unidos muchos años, y sabía del interés real de los Estados Unidos de hacer de América Latina su patio trasero del imperialismo.

Venezuela asegura que sectores de la oposición están vinculados a Chávez Abarca

Publicado en Cubadebate el 9 Julio 2010

Francisco Chávez Abarca, terrorista salvadoreño capturado en Venezuela.

La mañana de este viernes participaron en el programa“Despertó Venezuela”, Tareck El Aissami, ministro venezolano de Relaciones Interiores y Justicia, el Director del CICPC, Comisario Wilmer Flores Trosel y el Jefe de Comando Antidogas de la GNB Miguel Vivas Landino.

Al inicio de la entrevista, El Aissami se refirió a la captura y detención del salvadoreño Chávez Abarca, explicando que en este caso hubo un “elemento de complicidad”.

Señaló que Chávez Abarca es uno de “los terroristas que ha cometido los hechos más atroces que conozca este continente”.

Por otro lado, el titular de la cartera aseguró “que hay ciertos sectores del oposicionismo venezolano que no han cesado su campaña en irse por los atajos, no han desistido de la idea de arrastrar al país a un hecho de sangre, y esto es un elemento irrefutable”, aseguró el titular de la cartera.

Para el Ministro, “hay sectores de la oposición venezolana que siguen acariciando la idea del magnicidio, que siguen pretendiendo atentar contra la paz del pueblo”.

Indicó que “la oposición tergiversa, manipulan la declaración” y sostuvo que ante hechos de violencia, como detención de terroristas “recurren al silencio, a la censura”.

“Y después ellos son los mismos que se abrogan de ser promotores de libertad de expresión, cuando ante una situación tan grave, debiese haber una posición, cerrar filas”, criticó.

Al consultarle sobre la posible detención en las próximas horas, de los supuestos implicados en el caso Chávez Abarca, El Aissami comentó: “nosotros hemos informado al país que la investigación no cesó con la deportación y entrega a Cuba, que además fue un acto a los tratados internacionales”.

“La investigación avanza, él (Chávez Abarca) nos ha aportado información muy valiosa que la estamos contrastando con las fuentes de inteligencia que tenemos, estamos apuntando hacia unas hipótesis de algunos involucrados”, informó.

En tal sentido afirmó que “hay sin lugar a duda, actores de la oposición, vinculados directamente con este terrorista, lo contrataron, hay gente que le ofreció un pago a cambio de cometer hechos de violencia”.

(Con información de AVN)

La Iglesia Católica y el gobierno cubano: Como lo percibo yo

Por Lorenzo Gonzalo*

(Foto © Virgilio PONCE)

Guillermo Fariñas estuvo 135 días en huelga de hambre. Para ponerle punto final a su decisión planteaba el gobierno cubano debía primero soltar a los presos políticos. Su pedido se refería básicamente a los enfermos. Aunque siempre estuvo alerta y con una conversación estructurada a veces sus planteamientos no resultaban muy obvios. De hecho el gobierno cubano puso en libertad a quienes padecían padecimientos delicados y Fariñas continuó su huelga.

La acción de liberar a determinados presos por razones de salud, fue la respuesta del gobierno a conversaciones que el gobernante cubano Raúl Castro sostuvo con la Iglesia Católica.

El punto principal que dificultaba la conducta de Fariñas es que ningún gobierno ha accedido nunca a los pedidos de prisionero alguno salvo excepciones, donde lo solicitado sea factible y constituya un legítimo pedido. Otro aspecto que añade dificultades a una solicitud de esa naturaleza, es la tipificación que hace Cuba del tipo de delitos por el cual un reducido número de personas fueron condenadas hace unos años. Para Cuba, como para Estados Unidos, cualquier delito que atente de alguna manera contra los poderes del Estado, no son políticos. En relación al mencionado caso se comprobó que, de alguna manera, todos ellos estaban en comunicación con la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, recibiendo ayudas e incluso de orientación. Estados Unidos es un país que se declaró enemigo de Cuba desde comienzos de los años sesenta y ha establecido organismos estatales orientados al derrocamiento del gobierno cubano. Un hecho insólito en las relaciones internacionales que poca o ninguna crítica recibe de otras naciones.

No obstante estas incidentales, las campañas mediáticas dificultan aún más la búsqueda de soluciones. En el caso de los presos y de la huelga de hambre de Fariñas, que en su punto culminante estuvo más cercana a un intento de suicidio que a una demanda política, la campaña logró acuñar dos aspectos: se trata de “presos de conciencia”, o sea estaban presos por lo que pensaban y no por lo que hicieron y las condenas además de injustas fueron excesivas. Esto tergiversa la realidad desde el punto de vista del gobierno cubano porque implica problemas semánticos e interpretaciones falsas de sus leyes.

En medio de este escenario, la Iglesia Católica que en los últimos años ha participado tenuemente en algunas cuestiones internas del país, ha dado un paso al frente y se ha dispuesto a conversar con las autoridades sin condicionamientos ni agendas.

Tradicionalmente esta Iglesia ha estado en contrapunteo con el gobierno. Se ha mostrado siempre poco inclinada a participar en las labores administrativas de su comunidad junto a las autoridades o instituciones estatales. Se ha mantenido al margen, haciendo críticas y alejada de las instituciones del país, con rechazos tan marcados a veces, que ha hecho pensar que le niega reconocimiento al gobierno y a las organizaciones que componen ese Estado.

La mayoría de las iglesias en Cuba, respondiendo a la estructuración políticos administrativa existente, participan de alguna manera y en una forma integrada, de la vida nacional. No integran el gobierno, pero se empeñan en acompañar a los miembros de aquella sociedad dentro de los cánones que la rigen, en aras de ser parte de una ciudadanía que en gran número constituye la feligresía de cada una de ellas. El Parlamento, por ejemplo, tiene representaciones de eclesiásticos y el Partido Comunista tiene un departamento que lidia con las iglesias. El gobierno se reúne con los representantes de las mismas, escucha las quejas y toma medidas en dependencia de las demandas que objetivamente el Estado considera susceptibles de atención o corrección, procediendo incluso a la creación de nuevas regulaciones cuando se estiman necesarias.

La Iglesia Católica no ha estado vinculada de la misma manera. Sin embargo, los nuevos pasos decididos por su jerarquía, hace pensar que hay un nuevo entendimiento y el deseo de desempeñar un mejor papel en el contexto social cubano. No hay dudas que cualquier participación en los aspectos sociales de un país, aun en aquellos considerados más “civilistas”, tienen que pasar en algún momento por las esferas políticas. La decisión de la Iglesia Católica muestra que existe una nueva disposición para desempeñar un rol más activo en este campo.

El gobierno cubano por su parte, parece que no quiere desaprovechar esta oportunidad y ha escuchado la preocupación de la Iglesia en relación a unas decenas de presos que algunas esferas internacionales consideran políticos. Esto le ha brindado al gobierno la oportunidad de incluir esta Iglesia en la participación de asuntos de interés nacional, al tiempo que por primera vez le conceden importancia al diálogo institucional desde una perspectiva que anteriormente estaba fuera de toda posibilidad. La Iglesia Católica a su vez gana espacio en una sociedad acostumbrada a lidiar con los problemas a través de instituciones estatales, gubernamentales o de tipo participativo. Por este camino la Iglesia se pone a la par con el papel que su institución juega en los países que practican la llamada “democracia representativa”. En este caso la Iglesia asumió la representación personal de las esposas de los presos, quienes son asiduas asistentes al culto de la misma.

Por otro lado, esto sucede en una época en que se viene desarrollando un proceso de revaloración de las estructuras e instituciones existentes en Cuba, las cuales se concibieron cuando el socialismo se imaginó como un fenómeno divorciado del capitalismo y no como una continuación orientada a la reestructuración de los mecanismos distributivos de la riqueza y a facilitar que, la inevitable concentración de los medios de producción, no interfiera con lo anterior y no le ponga obstáculos a las iniciativas personales. Ante un entendimiento semejante es necesario buscar la formación adecuada de nuevas estructuras, capaces de sostener el ritmo productivo y sin correr el peligro, de retornos inútiles a las deficiencias del modo de producción actual.

Lo sucedido en Cuba, en relación a los diálogos de la Iglesia Católica y el gobierno, es parte del proceso de reformas que está teniendo lugar, en un medio donde la lucha contra el dogmatismo, heredado de las incorrecciones soviéticas, están siendo abordadas con mucha ponderación y con sumo cuidado para no herir o apartar del proceso a ninguno de los miles y miles de pilares esenciales que hicieron posible la dura lucha de defender la soberanía del país de los ataques injustos de Estados Unidos.

De otra manera no puede entenderse el ambiente negociador que tiene lugar en estos momentos.

Como subproducto de este acercamiento institucional optado por la única Iglesia importante que aún se mantenía apartada del reconocimiento pleno del Estado y el gobierno cubanos, está la actitud de buena voluntad de España, presionando a sus pares europeos para eliminar la política llamada “posición común”. Esta política pretende exigir de Cuba la creación de un tipo de Estado similar al demandado por Estados Unidos, con irrespeto absoluto a su pleno derecho a la libre determinación.

Acceder a solicitudes de terceros no es ceder, sino el reconocimiento de que existen mejores avenidas o la necesidad de corregir errores.

Cuba, como lo hemos dicho otras veces, ha atravesado por muchos gobiernos aunque sus actores sigan siendo los mismos. En realidad lo que sucede es que los procedimientos son menos hipócrita que el de aquellos que se autonombran campeones de democracia. Lo que en realidad diferencia a un gobierno de otro no son las personas que lo dirigen sino las políticas que se aplican. En este sentido, si arañamos la superficie de esos gobiernos llamados “demócratas”, veremos que allí los autores no sólo son siempre los mismos por generaciones, sino que sus políticas no cambian en esencia, lo cual los convierte en dictaduras disfrazadas.

Miami, 8 de Julio del 2010

*Lorenzo Gonzalo: periodista cubano residente en Miami y sub director de Radio Miami.

Tres noticias de Cuba - ALER

Tres noticias de Cuba, sobre hechos ocurridos esta semana, han dado la vuelta al mundo con especial repercusión en la ciudad estadounidense de Miami donde cada día se debilita más la ultraderecha cubana.

Las noticias son: la captura en Caracas, Venezuela, del mercenario salvadoreño Francisco Chávez Abarca, quien cometió crímenes en Cuba como agente del terrorista Luis Posada Carriles y cuyo apresamiento había pedido Cuba a la INTERPOL, y Venezuela lo hizo posible cuando el delincuente internacional llegó a Caracas con documentación falsa para realizar allí acciones de sabotaje y aliento a la subversión

Chávez Abarca, quien fue deportado a Cuba, es agente de Posada Carriles, quien vive en Miami protegido por la derecha anticubana ante la pasividad de las autoridades estadounidenses.

Ahora deberá enfrentar la justicia y pagar, entre otros, el crimen cometido en 1997 cuando una de las bombas colocadas por mercenarios centroamericanos reclutados por él en el hotel Copacabana, en La Habana, costó la vida al joven italiano Fabio Di Celmo.

Mala noticia para los fanáticos de extrema derecha de Miami. Pero peor ha sido la decisión del Gobierno Cubano de poner en libertad a los últimos 52 presos del llamado grupo de los 75 que en el 2003 fueron detenidos por actividades contrarrevolucionarias financiadas por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana y la mafia de Miami.

La decisión humanitaria del gobierno cubano, anunciada por el Arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega Alamino, al concluir un encuentro con el presidente Raúl Castro y el canciller español, Miguel Angel Moratinos, de visita en Cuba, ha provocado una amplia y muy positiva repercusión internacional, y en el plano interno llevó al Guillermo Fariñas a poner fin a una prolongada huelga de hambre que ha dañado seriamente su salud, a pesar de los cuidados médicos que ha recibido en la ciudad de Santa Clara, donde reside este opositor a la Revolución Cubana.

Los tres hechos, en cierta forma relacionados, así como la acción de la Iglesia cubana y la visita del canciller Moratinos, han colocado ahora en un primer plano el criminal bloqueo económico de medio siglo contra Cuba y la injusta permanencia desde hace doce años en cárceles de Estados Unidos de cinco cubanos que en Miami trataban de impedir acciones terroristas contra su país.

Es el reporte que tengo este viernes para ALER-CONTACTO SUR. Desde Radio Habana Cuba les habló Pedro Martínez Pírez.

La Habana, 9 de julio de 2010.

El "disidente" contra la terca Cuba

Hernando Calvo Ospina

Tomado de Rebelión

Despuntaba la década de los noventa y el sistema socialista en los países del este europeo se vino abajo. Feliz, el capitalismo salvaje fue ocupando su lugar.

Cuba, que había sido su aliada, quedó solita. Revolución terca, insistía en que su camino era el socialismo. Estados Unidos y demás países capitalistas dirigieron contra ella toda la estrategia de guerra psicológica y de propaganda. El dinero fluyó y los «disidentes» se multiplicaron a borbotones.

Aunque Cuba tenía cierta experiencia en lidiar con estos casos fabricados, lo que se le vino encima podría quedar en los libros de record.

Cada día los «disidentes» se alquilaban para que desde Miami, Washington, o cualquier capital europea, se armaran campañas contra la Revolución en su nombre. Hasta se rentaron para que el bloqueo económico se endureciera. Mientras ellos podían comprar con los dólares de pago, menos había para comer en el plato del vecino. Sus hijos iban a la escuela bien desayunados, y los demás niños vieron bien reducida la cantidad de leche. Aún así, los «disidentes» siguieron aprovechando lo que la Revolución trataba de mantener gratuito para todos, empezando por la asistencia médica.

Llegó el año 2000 y el tiempo siguió pasando. La economía mejoró. Hasta los expertos del Banco Mundial se quedaron sin entender cómo había sido posible. No podían concebir que la unidad y la fe en un sueño hacen milagros.

El objetivo estratégico de hundir a la Revolución del Caribe no se ha podido lograr. Daño, eso sí los «disidentes» se han prestado para hacer a esa inmensa mayoría de cubanos fieles a la Revolución. Aún así, ayer como hoy, sin ser torturados ni desaparecidos, menos asesinados, cada nuevo personaje «disidente» ha ido pasando de moda. La falta de apoyo popular es el talón de Aquiles, de ellos y de quienes pagan. Su gran enemigo es no existir abismo entre dirigencia y pueblo.

Al interior del Partido Comunista cubano existen muchos disidentes (sin comillas). Es normal, es humano. Porque disentir es no estar de acuerdo con algo. Se disiente con la esposa, en el tono que sea. Otra cosa es ir donde la vecina y unirse con ella para hacerle la guerra a la esposa. Eso es traición. Y es lo que ha visto, día a día, el pueblo cubano: Los que en el ámbito internacional se les llama "disidentes", están aliados con el enemigo, Washington, que quiere comerse su soberanía a picotazos.

Una revolución es un proceso creativo. La Revolución cubana casi partió de cero, aprendiendo todo. Innovando en casi todo. Es lógico que entre sus creadores no todos estén de acuerdo con algún color de esa obra en construcción. De suerte es así, de lo contrario no se estaría avanzado. Disienten, no se venden.

Los «disidentes» siguen siendo ese producto de exportación para dañar la imagen de la Revolución. Para que la presión política internacional actúe. Ninguno encuentra algo bueno de la Revolución. Son la muestra del hijo desagradecido. Les enseñó a leer, escribir, a ser intelectuales, científicos, médicos, maestros. Y hasta les enseñó a criticar. Como los cuervos, solo quieren ayudar a sacarle los ojos. Y sólo por unos dólares, unas letras en la prensa internacional y unas ovaciones de los enemigos de su nación.

La prensa internacional. Ésta ha tenido un papel protagónico. Es la única que se acuerda de ellos en Cuba. De cualquier malacara hace una noticia. Está en la primera trinchera, como en la guerra que es. Además de «atenderlos», y esperar la muerte de Fidel o Raúl, no se sabe qué más hace esa cantidad de corresponsales extranjeros en esta isla. Cuba está entre los países del mal llamado Tercer Mundo a los que esta prensa da tanta prioridad.

El cubano Chucho Valdés, uno de los mejores pianistas del mundo, me aseguraba en el año 2004: “Contra Cuba existe una prensa amarilla que le encanta lo sensacional. Hasta con nosotros, los artistas, la prensa internacional siempre está buscando el lado político de las cosas, pero para distorsionar todo y hacer daño a Cuba, a la Revolución”.

El eurodiputado francés, Jean-Luc Melenchon, me decía en mayo 2010: “A esa prensa, toda ligada a Estados Unidos, sólo le importa buscar a alguien que se diga «disidente» o preso político para volverlo héroe y lanzar sus campañas contra Cuba» (1) .

Podría ser extraño. Pero ¿por qué «disidentes» sólo existen en los países que no son del gusto político de Washington, Madrid, Londres, Berlín, Paris…? Extraño, podría ser sencillamente extraño… Pero no.

Nota:

1. Entrevista a Jean-Luc Melenchon, diputado europeo francés. “Sudamérica es fuente de inspiración, lucha y optimismo” http://www.hernandocalvoospina.com/

*Hernando Calvo Ospina. Periodista y escritor colombiano residente en Francia, colaborador de Le Monde Diplomatique.