viernes, 2 de julio de 2010

¿Quién es Francisco Chávez Abarca?

Caracas, 02 Jul. AVN.- Entre los antecedentes que se incluyen en el prontuario de Francisco Chávez Abarca, capturado este jueves en Venezuela por solicitud de la Interpol, bajo cargos relacionados con el terrorismo, figuran crímenes cometidos en diversos países latinoamericanos, donde ha dirigido operaciones de narcotráfico, atentados con explosivos y hasta bandas dedicadas al robo organizado de vehículos.

Diversos portales informativos dan cuenta de sus antecedentes, parte de ellos citados por el presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, al dar la noticia de la captura, concretada la noche de este jueves en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, estado Vargas (centro-norte).

A continuación, parte de los antecedentes más mencionados:

El terrorista de nacionalidad salvadoreña solicitado por la Interpol figura en los expedientes policiales como cómplice y “discípulo” del terrorista de nacionalidad venezolana Luis Posada Carriles.

Hace por lo menos cinco años que el Gobierno venezolano formalizó la petición a Washington para la extradición de Luis Posada Carriles, un ex agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), de 82 años de edad, responsable, entre otros delitos, del atentado con explosivos del 6 de octubre de 1976 contra el vuelo 455 de la compañía Cubana de Aviación, hecho en el que murieron sus 73 pasajeros.

Posada Carriles está en libertad en Estados Unidos y solamente acusado por delitos de leyes migratorias. Ese país no ha dado respuesta a Venezuela sobre la solicitud.

El portal de Cuba Debate indica que en los años 90 Chávez Abarca fue señalado de dedicarse al narcotráfico así como a la venta de armas y de dinero falsificado en Guatemala.

Utilizó los alias Manuel González, Roberto Solórzano y William González, y efectuó tres viajes breves a Cuba, en abril y mayo de 1997 para hacer varios atentados.

El 12 de abril de 1997 activó una bomba de 600 gramos de C-4 que causó daños materiales en los baños de la discoteca Aché del Hotel Meliá Cohíba, La Habana, Cuba.

El 30 del mismo mes es desactivado un artefacto explosivo 401 gramos de C-4 que el salvadoreño había colocado en una maceta ornamental del piso 15 de la misma instalación hotelera.

El 24 de mayo de ese mismo año, mientras Chávez Abarca se encuentra en México, estalló una bomba en la entrada de las oficinas de la corporación Cubanacán de la capital.

En 1997, siguiendo orientaciones de Posada Carriles, Chávez Abarca, alias “El Panzón”, fue quien contrató al mercenario Ernesto Cruz León y lo encargó de realizar misiones terroristas en Cuba.

Cruz León confesó luego que hizo dos viajes a Cuba en los que puso bombas en hoteles habaneros, una de las que mató al joven turista italiano Fabio di Celmo, el 4 de septiembre de 1997.

Telesur señala que Chávez Abarca estuvo detenido en El Salvador por dos años por ser líder de una banda que se dedicaba de robar vehículos en ese país, pero la justicia esquivó dar sentencia a los otros crímenes internacionales de los que se le acusaba.

Además, Chávez Abarca y 21 miembros de su banda fueron arrestados bajo cargos de robo de automóviles y estafa. Las autoridades aseguraron entonces que se trataba de “una de las principales estructuras del crimen organizado dedicadas al robo y hurto de vehículos a nivel nacional y centroamericano”.

El 28 de octubre del 2007, un juez complaciente liberaba a Chávez Abarca por sus actividades delictivas. Sin embargo, nunca tuvo que responder de su papel como principal cómplice de Luis Posada Carriles en una campaña que nunca se mencionó ante los tribunales salvadoreños a pesar de repetidas denuncias.

Tomado de Agencia Venezolana de Noticias 02/07/2010


IRAN: SELECCIONAR LOS BLANCOS…Y LAS VICTIMAS

Jorge Gómez Barata

Después de la Primera Guerra Mundial, cuando debutaron los carros de combate, la aviación, los submarinos y las comunicaciones inalámbricas, los visores nocturnos, las ametralladoras, los morteros y otros medios de combate ligados al desarrollo de las tecnologías y las aplicaciones de la ciencia, en la planificación de las acciones combativas la intuición de los comandantes fue complementada por el cálculo matemático.

Tal vez en estos momentos, en la Sala de Análisis del Comando Central Norteamericano en Qatar, a partir del procesamiento de un enorme volumen de datos se realiza la selección de los blancos para la operación contra Irán, se calculan los plazos, las necesidades de fuego y se establece la cooperación entre todas las fuerzas.

En aquel entorno de donde están ausentes las emociones y la compasión, profesionales de las armas elaboran la “Carta de Fuego”, un plan milimétrico en el cual se fija el momento exacto en que cada arma abrirá fuego y contra qué blancos lo hará. Los jóvenes militares que morirán les son tan indiferentes como los civiles asesinados que las estadísticas recogerán como daños colaterales.

En virtud de esa planificación, primero entran en acción las armas de más largo alcance, usualmente las más letales, que atacarán los centros de mando y comunicaciones, las base de cohetes y las rampas de lanzamiento móviles, las defensas anti áreas y la aviación; las concentraciones de tropas terrestres, artillería y blindados, los puertos y aeropuertos, las instalaciones energéticas, las autopistas, los puentes, vías ferras, acueductos y decenas de otros objetivos. Entre los blancos prioritarios estarán las oficinas gubernamentales y las instalaciones que aseguran la supervivencia de la sociedad iraní y le permiten defenderse.

El ataque que debe comenzar con fuerzas convencionales será iniciado simultáneamente por los misiles lanzados desde los buques desplegados en el Golfo Pérsico, el mar Rojo y las rampas instaladas en Irán, la artillería de largo alcance de los destructores que se aproximan a las costas y baten a los efectivos de la armada iraní y a las instalaciones portuarias.

El inventario de misiles y cohetes, del ejército, la armada y la fuerza aérea norteamericana llena casi cuarenta páginas aunque los Tomahawk y Pershing de alcance intermedio lanzados desde los buques, en una operación coordinada con ataques masivos de la aviación estratégica procedente de las bases en la región y en Europa, en Israel e incluso de territorio norteamericano, a los que se sumarán las naves basificadas en los portaviones, incluyendo las que pueden despegar desde países ex soviéticos. Un ataque de esta naturaleza que puede prolongarse durante varios días incluirá andanadas de miles de misiles, misiones de la aviación y decena de miles de toneladas de bombas.

Para Irán que se defiende y no tiene la menor oportunidad de establecer una correlación de fuerzas cuantitativa y cualitativa que le permita nivelar las acciones, existen dos opciones: lanzar sus fuerzas aeronavales al encuentro con las oleadas agresoras con el riesgo de que sea ultimada o preservarla para operaciones de riposta contra Israel, contra la fuerzas norteamericanas en Irak y Afganistán y la caza de objetivos de alta rentabilidad.

A estas alturas nadie descarta que desatada una locura semejante, se produzca un golpe masivo sorpresivo contra las instalaciones nucleares, las bases coheteriles, los centros mando, las bases aéreas y las agrupaciones de tropas de Corea del Norte que puede tomar la iniciativa y, usando todo su arsenal nuclear, barrer del mapa a Seúl y otras ciudades de Corea del Sur. Lo diferente de este caso es que Estados Unidos no podrá evadir el combate terrestre contra las oleadas de tropas de infantería y blindados coreanos que se lanzaran sobre Corea del Sur y la ocuparan.

A todas estas los lectores se preguntaran que ha ocurrirá con las instalaciones nucleares de Irán y cuál es su prioridad en la selección de blancos. La respuesta es ninguna. Irán no dispone bombas atómicas ni cohetes intercontinentales, no tiene una flota de submarinos atómicos que puedan estar escondidos a miles de metros de profundidad cerca de las costas norteamericanas para golpear sus ciudades y los pequeños reactores nucleares de que dispone son absolutamente inofensivos.

No obstante, aunque nada tengan que ver con ningún programa para la construcción de bombas atómicas, los cinco pequeños reactores nucleares de investigación que posee Irán y cuyas prestaciones están por debajo de aquellos de que disponen las facultades de física y energética de las universidades norteamericanas, serán barridos del mapa.

Las localidades de Bushehr donde desde hace más cuarenta años se construye una central nuclear, Arak donde se encuentra uno de los reactores de investigación, Ahvaz donde se planea construir una electronuclear con un reactor fabricado en Irán, Bonab, Isfahan, Karajaj, Chalus y otras localidades donde se realizan actividades de producción de combustible nuclear, investigaciones medicas y agrícolas ligadas al átomo y los territorios donde están las minas de uranio serán barridos del mapa y sus imágenes mostradas como sitios demoniacos desde donde unos salvajes que mil años atrás fomentaron las bases de la cultura humana planificaban destruir a occidente.

Si como algunos analistas suponen, en una decisión insólita, Estados Unidos decide utilizar desde el principio armas nucleares contra un país que no las posee, ha dicho que no las quiere y en el peor de los casos según la CIA tardaría como mínimo dos años en lograr alguna, se cometería un crimen ante el cual Hiroshima y Nagasaki parecerían simples ensayos.

En cualquier caso mientras no se traspase la línea de no retorno y los misiles puedan ser abortados, los aviones regresados y los cañones enfundados, habrá oportunidades para la paz. Al final todo queda a los hombres y a los líderes. De ellos y de que, asistidos por la razón o la Providencia, saquen a tiempo los dedos de los gatillos, depende todo.

La Habana, 02 de julio de 2010

Advierten posible conspiración contra Gobierno venezolano tras captura de terrorista

TeleSUR 02/07/10

El abogado de Venezuela en el caso de Posada Carriles, José Pertierra, alertó que el terrorista recién arrestado en las cercanías del Aeropuerto Internacional de Maiquetía (estado Vargas, norte), Francisco Chávez, “no es la persona que dispara o pone la bomba”, sino que es la que recluta a asesinos para que ejecuten la acción, por lo que instó a las autoridades a investigar “con quiénes se iba a entrevistar este individuo” durante su estancia en Caracas.

El abogado de Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles, José Pertierra, advirtió que la presencia en ese país latinoamericano del terrorista Francisco Chávez Abarca, quien este jueves fue arrestado, puede responder a un plan de conspiración contra el Gobierno del presidente Hugo Chávez e incluso contra su vida.

"Estoy seguro que (Chávez Abarca) no venía a Venezuela a tomar sol en la Isla de Margarita, es muy probable que tenía un plan tenebroso, terrorista", advirtió Pertierra en entrevista exclusiva a teleSUR.

"No fue a Venezuela a comer cachapa (especie de tortilla de maíz), fue a Venezuela con un plan terrorista de algún tipo", insistió el profesional del derecho, para luego agregar que "todo es posible, incluso un atentado contra la vida del propio presidente Chávez".

En entrevista exclusiva a teleSUR, José Pertierra precisó que "Chávez Abarca es el encargado de Recursos Humanos (RRHH) para la campaña terrorista de Luis Posada Carriles", este último personaje acusado de ser el autor intelectual de un atentado contra un avión cubano que causó la muerte a 73 personas en 1976.

Aseguró que el retenido tuvo muchos vínculos con los escuadrones de la muerte de El Salvador, por lo que se preguntó "¿qué hace un individuo que está en la lista roja de Interpol, que hay una orden de arresto contra él en Cuba, qué hace este individuo atreviéndose a entrar a Venezuela?", con un pasaporte falso.

El abogado refirió que Chávez Abarca fue el responsable de reclutar a terroristas en El Salvador y en Guatemala, para poner bombas en La Habana.


Citó el caso de René Cruz León, quien puso cuatro bombas en La Habana "una de estas bombas mató a un turista italiano (en 1997)", de nombre Fabio Di Celmo. Posteriormente, Cruz León, de nacionalidad salvadoreña, identificó a Chávez Abarca como quien lo reclutó por orden de Posada Carriles.

En este sentido, instó a las autoridades de inteligencia venezolanas a investigar "quienes eran las personas con quienes se iba a entrevistar" Chávez Abarca durante la estancia que pretendía realizar en ese país latinoamericano, donde fue arrestado apenas se bajó del avión.

Insistió en que Chávez Abarca, al igual que Posada Carriles, no es de aquellos que presiona el gatillo, sino de los que "recluta a los matones que hacen eso, lo que te indica que no es un asesino suelto y solitario", sino alguien que forma parte de una conspiración".

Posada Carriles, goza de libertad en Estados Unidos (EE.UU.), pese a que Venezuela le ha insistido al gobierno de ese país su extradición.

"El alcance de estos terroristas llega hasta la capital de EE.UU. Ellos gozan de impunidad y de la protección del gobierno de EE.UU.", aseguró Pertierra para luego explicar que la razón de ese respaldo "es porque tienen mucho que contar". De ser apresados "cantarían no sólo para quien trabajan, sino dónde y cómo, una información que no le conviene a Washington".

Agregó que Chávez Abarca "si es un pez gordo, que puede contar mucho".

El presidente venezolano, Hugo Chávez, informó este viernes la
captura del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, durante una operación de inteligencia la noche de este jueves cuando intentaba ingresar a Venezuela.

Francisco Chávez Abarca está acusado de ser la mano derecha del terrorista Luis Posada Carriles y de ser autor de varios atentados con explosivos en Cuba.

Capturan en Venezuela a Francisco Chávez Abarca, mano derecha de Posada Carriles

TeleSUR 02/07/10

Chávez se preguntó qué vino a hacer el acusado de terrorismo en el país. (Foto: MINCI)

El mandatario explicó que Abarca fue detenido en el aeropuerto de Maiquetía (norte) y fue trasladado a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin)para ser interrogado.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, informó este viernes la captura del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, acusado de ser la mano derecha del terrorista Luis Posada Carriles y de ser autor de varios atentados con explosivos en Cuba, durante una operación de inteligencia la noche de este jueves cuando intentaba ingresar a Venezuela.

En una alocución desde el Palacio de Miraflores (sede de Gobierno), el mandatario explicó que Abarca fue detenido en el aeropuerto de Maiquetía (norte) y fue trasladado a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) para ser interrogado.

El apodado también "El Panzón", está en la lista roja de terroristas buscados por Interpol (Policía Internacional) por estar implicado en varios atentados con explosivos en Cuba en los años 90.

Ante la captura, el presidente venezolano se preguntó cuál pudo haber sido la intención del salvadoreño para ingresar al país y ordenó averiguar quién estaba esperándolo.

"¿Qué quería Chávez Abarca en Venezuela? ¿Quién estaba esperándolo?", se preguntó el mandatario, antes de informar que que el detenido será entregado a la Interpol para que sea enviado a Cuba, país que solicitó la captura.

Aseguró que "este caballero vino para acá a matarme (…) me lo dice el corazón", y le pidió que colabore para aclarar la "misión especial que vino a cumplir a Venezuela".

Dijo que en medio del avance de la revolución y en las proximidades de las elecciones parlamentarias de septiembre "es muy extraño que venga un terrorista de este calibre".

"Posada Carriles debe estar bien nervioso porque agarramos a uno de los suyos", añadió.

Chávez Abarca estuvo detenido en El Salvador por dos años por ser líder de una banda que se dedicaba de robar vehículos en ese país, pero la justicia esquivó dar sentencia a los otros crímenes internacionales de los que se le acusaba.

Abarca y 21 miembros de su banda fueron arrestados bajo cargos de robo de automóviles y estafa. Las autoridades aseguraron entonces que se trataba de "una de las principales estructuras del crimen organizado dedicadas al robo y hurto de vehículos a nivel nacional y centroamericano".

El también apodado "El Panzón" se encuentra en la lista roja de terroristas buscados por Interpol. (Foto: Archivo Cubadebate)

El 28 de octubre del 2007, un juez complaciente liberaba a Chávez Abarca por sus actividades delictivas. Sin embargo, nunca tuvo que responder de su papel como principal cómplice de Luis Posada Carriles en una campaña que nunca se mencionó ante los tribunales salvadoreños a pesar de repetidas denuncias.

En los años 90, fue señalado de dedicarse al narcotráfico así cómo a la venta de armas y de dinero falsificado en Guatemala.

Utilizó los alias Manuel González, Roberto Solórzano y William González, y efectuó tres viajes breves a Cuba, en abril y mayo de 1997 para hacer varios atentados.

En 1997 activó una bomba de 600 gramos de C-4 que causó daños materiales en los baños de la discoteca Aché del Hotel Meliá Cohíba, el 12 de abril de 1997.

El 30 del mismo mes, es desactivado un artefacto explosivo 401 gramos de C-4 que el salvadoreño había colocado en una maceta ornamental del piso 15 de la misma instalación hotelera.

Además, el 24 de mayo, mientras Chávez Abarca se encuentra en México, estalla una bomba en la entrada de las oficinas de la corporación Cubanacán de la capital.

El gobernante venezolano recordó que se han cumplido cinco años desde que su Gobierno formalizó su petición a Washington para la extradición de Posada Carriles, un ex agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), de 82 años, responsable, entre otros delitos, del atentado con explosivos del 6 de octubre de 1976 contra el vuelo 455 de la compañía Cubana de Aviación, hecho en el que murieron sus 73 ocupantes.

Posada Carriles está en libertad en Estados Unidos y solamente acusado por delitos de leyes migratorias. Ese país no ha dado respuesta a Venezuela sobre la solicitud.

Su recluta puso la bomba que mató a Fabio di Celmo

En 1997, siguiendo orientaciones de Posada Carriles, el "Panzón" Chávez Abarca fue quien contrató al mercenario Ernesto Cruz Leon y lo encargó de realizar misiones terroristas en Cuba, al contarle que él mismo lo había hecho, y pronto le dio el entrenamiento en la confección de artefactos explosivos.

Así fue cómo Cruz León realizará dos viajes a Cuba durante los cuales sitúa bombas en hoteles habaneros, una de las cuales mató al joven turista italiano Fabio di Celmo, el 4 de septiembre de 1997, el momento más trágico de la criminal campaña de terror que Posada desencadenó por cuenta de la Fundación Nacional Cubano Americana, una criatura de la CIA.