sábado, 26 de junio de 2010

MANOS Y OJOS FUERA DEL GOLFO

Jorge Gómez Barata

Es una regla de la convivencia internacional que ante desastres de grandes proporciones los países ofrezcan ayuda. En eventos específicos, como ocurre con los derrames de petróleo, la oferta de asistencia especializada es apreciada y usualmente bien recibida. No ha ocurrido así con la explosión de la plataforma de perforación Deepwater Horizon.

Aunque puede parecer que Estados Unidos, un país enorme, el más rico y desarrollado de la tierra, experimentado en cuestiones nucleares, espaciales y petroleras y la superpotencia sobreviviente de la Guerra Fría, difícilmente pueda necesitar ayuda, no ocurre así.

Que recuerde, en los últimos años Cuba ha ofrecido asistencia a los Estados Unidos en dos oportunidades: el 11/ S cuando el espacio aéreo estadounidense fue cerrado, ante lo cual, el gobierno cubano brindó sus aeropuertos para que cientos de aviones tomaran tierra en la Isla. Durante el azote del huracán Katrina a Nueva Orleans, Cuba ofreció una brigada médica. Las ofertas no fueron aceptadas, lo cual no significa que no fueran necesarias.

Más recientemente con motivo del derrame de petróleo ocasionado por la explosión de la plataforma de Deepwater Horizon, el 20 de abril pasado, a unos 60 kilómetros de las costas de Luisiana, British Petroleum (BP) y Estados Unidos, al menos públicamente no han respondido o han declinado los ofrecimientos de ayuda para contener la fuga de hidrocarburo.

Empresas e instituciones rusas que han operado pozos de gran profundidad y encarado situaciones de emergencia, incluidos derrames, alegan que la compañía británica, ha dado la callada por respuesta a sus ofrecimientos de ayuda. Aunque no poseen pozos de semejantes profundidades, varios países nórdicos cuentan con tecnologías y equipamiento para contener los derrames y efectuar la limpieza de las aguas y los litorales. Nadie supera a Holanda en capacidad para lidiar con el mar y trasegar sedimentos marinos y cuyos servicios sin embargo no han sido requeridos.

En medio de este accionar, días atrás algunos analistas recibieron con reservas la información divulgada por agencias de prensa y sitios de INTERNET según las cuales el primer ministro ruso, Vladimir Putin, recibió un informe preparado por expertos de ese país, que por encargo de BP, exploraron de modo presencial el fondo del golfo de México en el lugar del derrame.

Según tales informaciones, Anatoly Sagalevich, del Instituto Shirshov de Oceanología de Rusia es el único humano cuyos ojos han visto lo que realmente ocurrió en el fondo del Golfo de México, el que dijeron que se había fracturado “irreparablemente” por lo cual el planeta debía prepararse para un desastre ecológico “…más allá de toda comprensión”. En ese mismo informe se consideraba la posibilidad de utilizar explosiones atómicas para sellar las presuntas fugas.

Debido al tono alarmista de la información, a la ausencia de comentarios oficiales y lo dudoso que resultaba que Estados Unidos permitiera a expertos y vehículos submarinos rusos explorar los fondos marinos en un entorno estratégico como lo es el Golfo de México, a unos pocos kilómetros de sus costas, realicé algunas consultas de las que se derivaron varias observaciones.

1. LOS HECHOS

A las 21:47 hrs del pasado 20 de abril hubo un ascenso de gas metano por el pozo en perforación. En unos dos minutos el gas se propagó por la plataforma y en contacto con alguna fuente de calor, se incendió, provocando sucesivas explosiones. Luego de arder durante alrededor de 36 horas una gran explosión hizo que la instalación o sus restos se hundieran. Según el presunto informe ruso, la explosión “fracturó” los fondos marinos, por lo que el petróleo mana no sólo por el tubo de la perforación original sino por decenas de rajaduras.

¿A qué explosión se refieren los técnicos rusos?

Que se sepa, en el fondo del Golfo de México no ocurrió ninguna explosión y mucho menos una que pudiera fracturar los fondos marinos.

Las únicas explosiones reportadas tuvieron lugar en la Deepwater Horizon una instalación ubicada a kilometro y medio por encina del fondo marino y separada de este por una lámina de agua de 1 500 metros de espesor que en cualquier caso actúa como amortiguador.

Por otra parte, según el mentado informe, el experto ruso es el único humano que ha examinado con sus propios ojos el sitio del derrame. La pregunta es, cómo lo hizo. Es que acaso estuvieron operando en el Golfo los batiscafos MIR 1 y MIR 2; cuándo y durante cuánto tiempo, como llegaron al Golfo de México y quien realizó los complejos trabajos de aseguramiento necesarios para que tales ingenios puedan desempeñarse. Lo cierto es que, hasta donde he podido averiguar, esas capsulas no se han movido de su base del lago Baikal en Siberia.

Según se conoce la propuesta de utilizar los batiscafos rusos procedió del director de cine James Cameron, quien conoce sus prestaciones por haberlas utilizado durante la filmación del Titanic en 1995; la sugerencia fue rechazada por British Petroleum.

El Golfo de México, una especie de “mediterráneo americano” es un espacio estratégico que Estados Unidos comparte con México y Cuba, con 5 estados norteamericanos ribereños: Florida, Alabama, Misisipi, Luisiana y Texas. Además de por su exuberante y exclusiva biodiversidad, el Golfo se destaca por sus riquezas pesqueras, atractivos turísticos y por la abundancia de petróleo y gas.

El Golfo de México es de las más importante rutas del comercio norteamericano con América Latina, por el puerto de Miami y otros de la costa del Golfo accede a Norteamérica el tráfico del canal de Panamá y es el lugar por donde ingresa a las refinerías alrededor del 50 por ciento del petróleo que importan los Estados Unidos. Se trata de un espacio súper vigilado por razones de seguridad y para reprimir el narcotráfico.

En el Golfo de México se encuentra el único Puerto Costa Afuera en los Estados Unidos y por su sistema submarino se trasiegan los más de 500 millones de barriles de petróleo diarios que se extraen en la región y que representan aproximadamente el 30 por ciento de toda la extracción de los Estados Unidos; en las refinerías de sus costas se produce más del 50 por ciento de la gasolina que queman los norteamericanos.

En los fondos del Golfo de México no sólo se encuentra instalada la más compleja red de oleoductos y gaseoductos del mundo que con miles de kilómetros de tuberías y otras facilidades, conectan y recolectan el petróleo y el gas producido por cientos de pozos e instalaciones de prospección y perforación, sino también un nudo de comunicaciones de carácter civil y militar, vital para la seguridad de los Estados Unidos.

Entre los secretos mejor guardados del Golfo figuran las facilidades de comunicación y los dispositivos de mando y seguridad del Comando Sur de los Estados Unidos, creado en 1947 y que es uno de los nueve con que cuenta el país, con efectivos de las cuatro ramas de las fuerzas armadas. Con sede en La Florida, este comando es el cancerbero de los intereses norteamericanos en un área que abarca 32 países de América Latina y el Caribe.

No es posible adelantar hasta donde alcanzará la tragedia ecológica del Golfo de México ni predecir cuales medidas se verá obligada a tomar la administración norteamericana, no obstante se puede asegurar que la inteligencia naval estadounidense, el Comando Sur e incluso las transnacionales que operan las fondos de la región, no expondrán fácilmente sus secretos a las miradas indiscretas de submarinistas, extranjeros, mucho a Rusia.

La Habana, 26 de junio de 2010

Regresó Silvio

PEDRO DE LAHOZ

pedro.hg@granma.cip.cu

"Creo que hicimos un buen trabajo y nos sentimos bien de haberlo hecho", declaró Silvio Rodríguez al regresar a La Habana luego de casi un mes de presentaciones en Estados Unidos y Puerto Rico.

El último concierto del trovador en territorio estadounidense aconteció en el Bob Car Center, de Orlando, en el estado de la Florida y mantuvo la tónica de las presentaciones anteriores, en las que repasó temas antológicos de su repertorio, abordó canciones incluidas en su más reciente fonograma Segunda cita y expresó su deseo de compartir con el público "un ratito de sus vidas".

En declaraciones a la prensa antes del cierre del periplo, el autor de Unicornio dijo que el levantamiento del bloqueo de los EE.UU. contra Cuba desencadenaría cambios en la isla, pero nunca "de sistema político porque la mayoría del pueblo de Cuba reconoce que el socialismo ha garantizado la justicia social que significan salud y educación gratuitas en las difíciles condiciones de un país del Tercer Mundo, como el nuestro, para colmo bloqueado".

el mundo colorao

Silvio Rodríguez

Publicado en Cubadebate el 26 Junio 2010

Segunda Cita

A las 12 de la noche de anoche no había ni una nube sobre la antigua provincia de La Habana. Venía en una ventanilla y primero vi pasar unas luciérnagas que, supuse, eran Nueva Gerona. Lejos, a la derecha, se veía un fulgor concentrado que parecía Cienfuegos. Pronto empezaron a pasar las tenues señales de los pueblos de la costa sur. Batabanó, Managua, y un poco más allá me pareció distinguir el fértil municipio de Güines. Era una geografía imaginaria que yo sabía probable. Mínimas claridades sobre la tierra oscura que, en la medida que descendíamos, dejaban ver un poco más de sus alrededores. Aún en ese momento, sabiendo casi donde estaba, me parecía que no era posible. Entonces miré la carita de mi hija dormida y supe que llegaríamos.

Desde la primera vez que regresé, hace décadas, cada vez que vuelvo a Cuba paso por un proceso parecido. Cuando más cerca estoy es cuando más me parece que no voy a llegar. Como si lo último vivido no quisiera soltarme. Realidades más o menos interesantes, siempre útiles, en las que se mezclan personas y lugares que la conciencia y las emociones van colocando en nichos de memoria.

Detrás va quedando el mundo inmenso, tecnológico, las luces de la escena, las míticas ciudades, la banda ancha de Internet, las duchas que no te dan deseos de salir, los teléfonos bajo estricto control laboral, excepto para amigos.

Delante, “el mundo colorao”, como decía mi abuela María. Y con lo de colorado no se refería a ideología alguna, sino al rojo sanguíneo de la enorme montaña de deberes y sueños que hacen el día a día de cualquier ser humano.

No va a ser mucho, porque dentro de unas horas me esperan en Colombia. Pero aunque fuera por un instante quiero compartir esta sensación, que seguro todos ustedes han sentido, de sentirse mínimamente a salvo una vez más.

Una foto inédita sobre el Che

El 26 de febrero de 1961, el Che participó en el primer trabajo voluntario siendo Ministro de Industrias.Autor: Juventud Rebelde


El fotorreportero Liborio Noval conserva una imagen del Guerrillero Heroico en el primer trabajo voluntario, el 26 de febrero de 1961


Kaloian Santos Cabrera
kaloian@juventudrebelde.cu
25 de Junio del 2010 23:06:07 CDT

Prefiere que lo llamen fotorreportero aunque casi siempre lo presentan como artista, maestro del lente y algún que otro título rimbombante (en realidad, es una mezcla de todo lo anterior).


Liborio Noval es de esos pocos fotógrafos de los cuales, a la hora de contar la historia de la imagen cubana y de la Revolución, habrá que poner instantáneas suyas en cada década del siglo XX.


Sentados en su casa, escuchándole historietas de lo bueno y lo divino, escudriñábamos entre sus muy bien cuidados archivos cuando una foto asaltó mi curiosidad. «Es una instantánea del Che que yo no conocía», le dije. Ese fue el primer trabajo voluntario del Che siendo Ministro de Industrias. Fue el 26 de febrero de 1961, en el reparto Martí, me contó este amigo haciendo gala de su muy buena memoria.


Me confirmó que nunca se había publicado y que, precisamente en medio de aquella faena reporteril, fue donde tuvo su encuentro más recordado con el Guerrillero Heroico:


«Yo trabajaba para el periódico Revolución. Ese domingo me mandaron para fotografiar al Che en un trabajo voluntario. Cuando llegué el argentino, como le llamábamos entre nosotros, me preguntó qué hacía allí. Tomar fotos le contesté. Entonces me pidió que colgara la cámara y lo ayudara a llenar las carretillas. Así estuvimos todo el día. Solo me dio diez minutos para hacer mi trabajo. Con el tiempo me prohibió fotografiarlo los domingos. No quería que los “jodedores” lo bonchearan cada mañana de lunes por haber salido en el periódico. Luego me veía en las actividades y me decía: “fotógrafo, el domingo nos vemos en el trabajo voluntario”. Así que tenía que seguir asistiendo. ¡Pero sin cámara!