martes, 18 de mayo de 2010

Reflexiones del Compañero Fidel: La trascendencia histórica de la muerte de Martí

Haciendo abstracción de los problemas que hoy angustian a la especie humana, nuestra Patria tuvo el privilegio de ser cuna de uno de los más extraordinarios pensadores que han nacido en este hemisferio: José Martí.

Mañana, 19 de mayo, se cumplirá el 115 Aniversario de su gloriosa muerte.

La magnitud de su grandeza no sería posible valorarla sin tener en cuenta que aquellos con los cuales escribió el drama de su vida fueron también figuras tan extraordinarias como Antonio Maceo, símbolo perenne de la firmeza revolucionaria que protagonizó la Protesta de Baraguá, y Máximo Gómez, internacionalista dominicano, maestro de los combatientes cubanos en las dos guerras por la independencia en las que participaron. La Revolución Cubana, que a lo largo de más de medio siglo ha resistido los embates del imperio más poderoso que ha existido, fue fruto de las enseñanzas de aquellos predecesores.

A pesar de que tres días del diario de Martí han estado ausentes de los materiales al alcance de los historiadores, lo que en el resto de aquel diario personal minuciosamente escrito y otros documentos suyos de aquellos días consta, es más que suficiente para conocer los detalles de lo ocurrido. Como en las tragedias griegas, fue una discrepancia entre gigantes.

La víspera de su muerte en combate escribió a su íntimo amigo Manuel Mercado: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.”

Cuando Martí escribió esas palabras lapidarias, Marx ya había escrito El Manifiesto Comunista en 1848, es decir, 47 años antes de la muerte de Martí, y Darwin había publicadoEl origen de las especies en 1859, para citar sólo las dos obras que, a mi juicio, más han influido en la historia de la humanidad.

Marx era un hombre tan extraordinariamente desinteresado, que su trabajo científico más importante, El Capital, tal vez no se habría publicado nunca si Federico Engels no se hubiese ocupado de reunir y ordenar los materiales a los que su autor consagró toda su vida. Engels no sólo se ocupó de esa tarea, sino que fue autor de una obra titulada Introducción a la dialéctica de la naturaleza, en la que habló ya del momento en que la energía de nuestro sol se agotaría.

El hombre no conocía todavía cómo liberar la energía contenida en la materia, descrita por Einstein en su famosa fórmula, ni disponía de computadoras que pueden realizar miles de millones de operaciones por segundo, capaces de recoger y transmitir, a su vez, los miles de millones de reacciones por segundo que tienen lugar en las células de las decenas de pares de cromosomas que aportan la madre y el padre a partes iguales, un fenómeno genético y reproductivo del que tuve noción después del triunfo de la Revolución, buscando las mejores características para la producción de alimentos de origen animal en las condiciones de nuestro clima, que se extiende a través de sus propias leyes hereditarias a las plantas.

Con la educación incompleta que los ciudadanos de más recursos recibíamos en las escuelas, por lo general privadas, que eran consideradas como los mejores centros de enseñanza, nos convertíamos en analfabetos, con un poco de más nivel que los que no sabían leer y escribir o asistían a las escuelas públicas.

Por otro lado, el primer país del mundo donde se intentó aplicar las ideas de Marx fue Rusia, que era el menos industrializado de los países de Europa.

Lenin, creador de la Tercera Internacional, consideraba que no había en el mundo organización más leal a las ideas de Marx que la fracción Bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Aunque buena parte de aquel inmenso país vivía en condiciones semifeudales, su clase obrera era muy activa y sumamente combativa.

En los libros que escribió Lenin después de 1915, fue incansable crítico del chovinismo. En su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo, escrita en abril de 1917, meses antes de la toma del poder como líder de la fracción Bolchevique de aquel Partido frente a la fracción Menchevique, demostró igualmente que fue el primero en comprender el papel que estaban llamados a jugar los países sometidos al colonialismo, como China y otros de gran peso en diversas regiones del mundo.

A su vez, la valentía y audacia de que Lenin era capaz se demostró en su aceptación del tren blindado que el ejército alemán, por conveniencia táctica, le proporcionó para trasladarse desde Suiza hasta los accesos de Leningrado, por lo cual los enemigos dentro y fuera de la fracción Menchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia no tardaron en acusarlo de espía alemán. De no haber utilizado el famoso tren, el final de la guerra lo habría sorprendido en la distante y neutral Suiza, con lo cual el minuto óptimo y adecuado se habría perdido.

De alguna forma, por puro azar, dos hijos de España, gracias a sus cualidades personales, pasaron a jugar un papel relevante en la Guerra Hispano-Norteamericana: el jefe de las tropas españolas en la fortificación de El Viso, que defendía el acceso a Santiago desde la altura de El Caney, un oficial que combatió hasta ser mortalmente herido, causándoles a los famosos Rough Riders -jinetes duros, norteamericanos organizados por el entonces Teniente Coronel Theodore Roosevelt, que el precipitado desembarco lo tuvieron que hacer sin sus fogosos caballos- más de trescientas bajas, y el Almirante que, cumpliendo la estúpida orden del Gobierno español, zarpó de la bahía de Santiago de Cuba con la infantería de marina a bordo, una fuerza selecta, y salió con la escuadra de la única forma posible, que fue desfilar con cada barco, uno por uno, saliendo por el estrecho acceso frente a la poderosa flota yanki, que con sus acorazados en línea disparaban sus potentes cañones sobre los barcos españoles de mucho menor velocidad y blindaje. Como era lógico, los buques españoles, sus dotaciones de combate y la infantería de marina fueron hundidos en las profundas aguas de la fosa de Bartlett. Sólo uno llegó a pocos metros de la orilla del abismo. Los sobrevivientes de aquella fuerza fueron hechos prisioneros por la escuadra de Estados Unidos.

La conducta de Martínez Campos fue arrogante y vengativa. Lleno de rencor por su fracaso en el intento de pacificar la Isla como en 1871, apoyó la política ruin y rencorosa del Gobierno español. Valeriano Weyler lo sustituyó en el mando de Cuba; éste, con la cooperación de los que enviaron el acorazado Maine a buscar justificaciones para la intervención en Cuba, decretó la concentración de la población, que ocasionó enormes sufrimientos al pueblo de Cuba y sirvió de pretexto a Estados Unidos para establecer su primer bloqueo económico, lo cual dio lugar a una enorme escasez de alimentos y provocó la muerte de incontables personas.

Así se viabilizaron las negociaciones de París, en la que España renunció a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba, después de más de 400 años de su ocupación en nombre del Rey de España a mediados de octubre de 1492, tras afirmar Cristóbal Colón: “esta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron.”

La versión española de la batalla que decidió la suerte de Santiago de Cuba es la más conocida, y sin duda hubo heroísmo si se analiza el número y los grados de los oficiales y soldados, que en la más desventajosa de las situaciones defendieron la ciudad, haciendo honor a la tradición de lucha de los españoles, que defendieron su país contra los aguerridos soldados de Napoleón Bonaparte en 1808, o la República española contra la embestida nazifascista en 1936.

Una ignominia adicional cayó sobre el comité noruego que otorga los premios Nóbel, al buscar ridículos pretextos para conceder ese honor en el año 1906 a Theodore Roosevelt, que fue electo dos veces Presidente de Estados Unidos en 1901 y 1905. Ni siquiera había quedado clara su verdadera participación en los combates de Santiago de Cuba al frente de los Rough Riders, y pudo haber mucho de leyenda en la publicidad que recibió con posterioridad.

Yo sólo puedo dar testimonio de la forma en que la heroica ciudad cayó en manos de las fuerzas del Ejército Rebelde el Primero de Enero de 1959.

¡Entonces las ideas de Martí triunfaron en nuestra Patria!


Fidel Castro Ruz

Mayo 18 de 2010

6 y 12 p.m.


EL SALVADOR.- La lección del Ministro


José M. Tojeira

La renuncia de Manuel Sevilla, Ministro de Agricultura, nos ha dejado una buena serie de lecciones. En los último 20 años es la primera vez que vemos dimitir a un Ministro por motivos éticos.

Y tal vez con ese dato debamos comenzar nuestra reflexión. Porque es evidente que a lo largo de estos 20 años de historia política de El Salvador ha habido frecuentes situaciones en los Gobiernos pasados reñidas con la ética. Ha habido ciertamente ministros que han renunciado. Otros han hablado después de ser dimitidos.


Pero ninguno se ha animado a plantear con claridad y públicamente su visión ética como motivo para presentar directamente su dimisión. La selección de gente independiente, libre y que no pertenece a grupos o castas tiene su cierto peligro para los políticos que toman la verdad como traición.


Pero para los ciudadanos es un paso adelante. En el pasado la derecha de este país cerraba filas frente a cualquier desastre, acto de corrupción o de autoritarismo antidemocrático de las autoridades simple y sencillamente por defender su aparente estabilidad y permanencia en el poder. Personas como Manuel Sevilla nos ayudan a caer en la cuenta que la ética está por encima de los intereses políticos. Y en ese sentido que la democracia es posible.

Durante muchos años nos hemos estado quejando de los apaños y maniobras de los políticos, los pactos a espaldas del pueblo salvadoreño, los acuerdos unánimes cuando se trata de subirse el salario o regalarse a sí mismos computadoras. Ver a alguien que no tiene miedo a las venganzas del poder es refrescante en el ámbito político. Como es positivo que haya desde el propio partido en el gobierno gente que sale en defensa del exministro.

Esta renuncia nos recuerda también la importancia de la transparencia. La ley de acceso a la información pública debe aprobarse cuanto antes. La política se ha manejado en nuestro país con demasiados intereses ocultos.


Y han sido fundamentalmente los intereses de la derecha los que han querido que la política sea impermeable al conocimiento ciudadano. Por eso resultan escandalosas los lamentos de algunos políticos de izquierda que ahora se quejan de que después de 20 años de aguantar la falta de trasparencia se les esté pidiendo ahora a ellos que se den prisa en aceptar una ley de este tenor.


Y decimos que es escandalosa esa posición porque debía ser la izquierda, sin necesidad de que nadie la presione, la que se diera prisa por transparentar desde las cuentas confidenciales de la presidencia de la república hasta las declaraciones de renta de todos los políticos en puestos públicos. La ética comienza por la trasparencia. Y la política no puede ser nunca una fuente de prerrogativas sino motivo de mayores responsabilidades abiertas a la mirada del ciudadano. Y finalmente los ataques.


Es lógico que cuando alguien renuncia mencionando irregularidades donde no debía haberlas, quienes permanecen en el poder traten de quitarle hierro a las denuncias que determinada dimisión implica. Pero lo que no es justo es dedicarse a desprestigiar a la persona que dimite denunciando.


Al contrario, los políticos responsables deben pedir detalles y comprobación de las acusaciones en vez de escudarse en ataques al que queda en posición débil, una vez presentada la renuncia. Es cierto que algunos de los ataques de políticos al exministro dan risa. Que algunos diputados del PCN se presenten en público como vírgenes inocentes que jamás han tocado el erario público en propio beneficio, fomentan la carcajada.


Los miembros de GANA por su parte nos muestran también otros aspectos de la mascarada política. Insultados sistemáticamente por la propia derecha y acusados sistemáticamente de traición, aparecen ahora atacando a un hombre honesto sin que la propia derecha que tanto les ha atacado se preocupe del asunto. Un gesto más de hipocresía de la derecha criolla que sólo saca en público la careta ética cuando le conviene a sus intereses. Dejar sólo al honesto y honrado en dificultad, cuando es libre, coherente y no manipulable, ha sido una vieja costumbre de la derecha.

Pero que las críticas extemporáneas y directas vengan de personas que se supone de altura es lamentable. En política se pueden comprender las reacciones inmediatas, pero cuando son violentas o agresivas, despectivas o con muestras de relativa prepotencia, pueden causar el efecto contrario al que se pretende. Manuel Sevilla ha sido un hombre recto y honrado, no depende de la política para autorealizarse, y si aceptó puestos públicos lo ha hecho desde una actitud de servicio y no de lucro o interés personal. No ha sido nunca, además, una persona mentirosa.


Podrá haber organizado mejor o peor el reparto de la semilla mejorada. Pero que ha tratado de hacerlo mejor que los anteriores, de un modo más limpio y menos contaminado de intereses políticos, de eso estamos seguros quienes lo conocemos. En ese contexto, ante quienes lo atacan será muy fácil que muchos pensemos que el honesto es Manuel Sevilla, y los deshonestos los atacantes. Por eso, lo repetimos, ante sus denuncias es mejor reflexionar que atacar. Mejor dialogar y preguntar que financiar campos pagados para desacreditarle.


Tomado de CoLatino

El servilismo sin límites de José María Aznar

José María Aznar ha sido protagonista de una nueva bufonada anticubana en Madrid, fiel a su odio visceral hacia la Revolución, en otro capítulo más de su sometimiento sin límites a la política más retrograda del imperialismo norteamericano.

Pues bien, la noticia la reporta la agencia EFE, que señala que el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, ha asegurado que si se cambia la Posición Común de la Unión Europea (UE) respecto a Cuba, como a su juicio pretenderá el Ejecutivo español dentro de pocas semanas, la Unión será nada menos que "cómplice de los abusos, de la represión y del terror" de la dictadura de los hermanos Castro.

Reseña la agencia que Aznar ha pronunciado estas palabras durante el acto que la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES), que él preside, ha organizado en Madrid coincidiendo con la celebración de la Cumbre UE-América Latina, algo que "no es casual", como ha reconocido el propio ex presidente del Gobierno.

Habría que preguntarle al caballerito del bigotito tipo Führer a cuánto ascienden sus honorarios esta vez por tanta impudicia anticubana, la misma que no deja de repetir en cuanto espacio le ofrecen en sus frecuentes recorridos por Estados Unidos y Europa.

Debo entender que aún Aznar no tiene suficientes méritos para obtener de una vez por todas la Medalla de Oro del Congreso norteamericano, la misma que le negó, a pesar de haber dilapidado una millonaria suma del contribuyente español en lobby en los pasillos del Capitolio de Washington.

Más que dar lecciones, que no le corresponden, bien haría Aznar en ocuparse del grave caso de corrupción Gürtel, la red de corrupción más extensa en esa nación europea vinculada a un partido político y que ha tocado de lleno al núcleo fuerte de su Partido Popular. De eso nada ha dicho el ex presidente "popular".

En el mundo, al señor del bigotico se le recuerda no precisamente como un estadista de altura, más bien se le asocia como compinche de W. Bush y Tony Blair en el conciliábulo de las Azores, que determinó de-sencadenar la impopular guerra contra Iraq en busca de unas inexistentes armas de destrucción masiva.

Por supuesto que Aznar nada ha dicho de los vuelos secretos de la CIA por Europa, de las torturas contra los iraquíes y contra los reclusos de la prisión de la ilegal Base Naval de Guantánamo. Nada que afecte su expediente entreguista ante la extrema derecha norteamericana y la de origen cubano de Miami, que bien ha sabido llenar sus bolsillos de buenas monedas de oro.

Como dijera nuestro canciller Bruno Rodríguez Parrilla, al comentar esta nueva andanada anticubana del triste caballerito: "da pena y da risa" su nuevo show.

Juan Diego Nusa Peñalver - Tomado de Granma

Europa debe tratar a Latinoamérica y el Caribe como iguales


Intervino el Canciller cubano en Ministerial previa a la Cumbre UE-ALC, que comienza hoy

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
17 de Mayo del 2010 10:34:34 CDT

MADRID, mayo 17. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, aseguró aquí que una asociación estratégica entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe será insostenible, mientras el Viejo Continente no trate a sus otrora colonias como socios iguales, reportó PL.


Al intervenir este lunes en la Reunión Plenaria de Ministros de Asuntos Exteriores —previa a la VI Cumbre de jefes de Estado de ambas regiones, que comienza este martes— Rodríguez Parrilla advirtió que solo encontraremos un terreno común entre nuestras respectivas áreas geográficas con mayor voluntad política de los gobiernos de Europa y con el reconocimiento, en hechos y actos, de la deuda histórica que tienen con nuestros pueblos.


El jefe de la diplomacia cubana, quien encabeza la delegación de la Isla a la cita, se refirió a la primera cita birregional, celebrada en 1999 en Río de Janeiro, donde —recordó— reconocidos líderes europeos propusieron la idea de establecer esa asociación entre ambos continentes.


Curiosamente, Europa venía de la Cumbre de la OTAN en que, frente a las llamadas amenazas globales, se adoptó una nueva doctrina que trataba a Latinoamérica y el Caribe como la «periferia euroatlántica», enfatizó.


En 2004, prosiguió, durante la cita cimera UE-ALC de Guadalajara (México), ya no quedaba ninguna esperanza sobre aquel sueño de unidad estratégica.


El Canciller cubano aclaró, sin embargo, que nadie podría culpar al Gobierno ni a la Cancillería de España, en su condición de anfitrión de la cita y actual presidente de turno de la UE, de que esta sexta edición del foro bilateral no deje muchos frutos. En realidad, lo que nos separa, fundamentalmente, no es el océano Atlántico, sino nuestra naturaleza diferente, señaló.


Durante su intervención, el Ministro cubano ilustró que de un lado de la mesa se encuentran las antiguas potencias coloniales y del otro, los que sufrimos la colonización y sus consecuencias, y denunció que la crisis económica global se generó en los países desarrollados, muchos de ellos europeos, y sus efectos ahora se descargan sobre América Latina y el Caribe.


El titular también manifestó que no se puede pedir a ninguna nación del Tercer Mundo que sacrifique su desarrollo para avanzar hacia una economía de baja emisión de carbono, mientras existe una brecha tecnológica y digital entre las dos regiones, y llamó a no olvidar que en países pobres se deforesta para poder comer.


Una Europa culta debería entender que sus patrones de producción y consumo son irracionales y llevarán a la destrucción del planeta, auguró el jefe de la diplomacia de Cuba, luego de alertar que sin equidad y estabilidad en su región tampoco habrá, a la larga, prosperidad en el Viejo Continente.


Europa carece de moral para cuestionar a Cuba


Entrevistado por el canal de televisión Telecinco, el Canciller cubano afirmó que la Unión Europea (UE) carece de autoridad moral para hablar sobre la situación de los derechos humanos en su país, reportó PL.


Rodríguez remarcó que Cuba, como país soberano, no reconoce al bloque comunitario ninguna autoridad moral para tratar ese tipo de asuntos, y advirtió, además, que mientras exista la llamada Posición Común de la UE respecto a Cuba, aprobada en 1996, será imposible una completa normalización de los vínculos entre la nación antillana y los 27 miembros de la UE.


Sin embargo, reconoció en España un interlocutor válido, en su condición de presidente de turno de la Unión durante el actual semestre.


Rodríguez expresó su optimismo en que la Cumbre se pronuncie este martes por la plena vigencia de los principios del derecho internacional, incluida la no injerencia en los asuntos internos y la igualdad soberana de los Estados.