sábado, 15 de mayo de 2010

CASO DALTON: La verdad y el pedido de perdón, es un acto digno

Por Juan José Dalton

MIÉRCOLES, 12 MAYO 2010

Nuestro esfuerzo ayudará a lavar la mancha ingrata que los asesinos de Roque incrustaron en el alma del heroico ERP

SAN SALVADOR La dictadura por décadas sufridas en El Salvador y posteriormente el conflicto armado, fueron episodios largos y cruentos. Triste y doliente ha sido nuestra historia.

Hubo muchos salvadoreños, entre ellos mi padre Roque Dalton, que no sólo fueron vejados por la dictadura, sino que se enfrentaron a ella con su poesía, sus ideas, su humor sarcástico e irreverente, pero también poniendo el pecho y la mente para lograr un mundo mejor.

Con mi familia toda, los que están y no están en El Salvador, decidimos emprender un esfuerzo grande y sacrificado por establecer la verdad en relación al asesinato de nuestro padre.

Quisimos entablar un diálogo con el actual gobierno desde que Jorge Meléndez (Jonás), involucrado en el asesinato de Roque Dalton, fue juramentado en junio. Todavía más, antes del triunfo advertimos la inconsecuencia de incluir a Meléndez en el gobierno. Nuestro reclamo lo hacíamos con el derecho que nos protege la justicia universal y las leyes locales, aunque a diario se violan en El Salvador.

Hay testigos en el entorno del Presidente de la República, Mauricio Funes, entre sus Secretarios y Asesores más cercanos, que pueden dar fe de nuestro reclamo, e incluso, nos manifestaron el derecho que nos asistía de ser escuchados.

Quisimos sentarnos frente a frente con el Gobierno y no sólo para expresarles nuestro dolor, sino también que exploráramos salidas honorables, como debe ser en una democracia, aunque esto lógicamente no se trata de ninguna negociación política, sino de un acto de justicia y de respeto a la memoria de una personalidad relevante que fue martirizada.

Nunca nos hicieron el más mínimo caso. Es aquel menosprecio a la memoria del Roque Dalton humano e integrante de una familia adolorida, que hemos recibido durante 35 años. En realidad, la reacción oficial fue una sorpresa nunca esperada.

Nuestras reivindicaciones no han variado desde hace 35 años. Año con año hemos clamado lo mismo, y hemos sufrido desengaños por la capacidad de Joaquín Villalobos, especialmente, de intentar desmarcarse reiteradamente del crimen. Por otra parte, Jorge Meléndez, dice “saber todo, pero que lo dirá cuando él quiera”.

Queremos dejar establecido de forma definitiva, y con todo el derecho que nos asiste, lo siguiente:

- Las circunstancias reales en que se dio la muerte de Roque Dalton y Armando Arteaga. Sabemos, por boca de los victimarios, que los asesinados fueron muchos más.

- Quiénes son los responsables intelectuales y materiales de la ejecución de Dalton y Arteaga

- Cómo, cuándo y dónde los asesinaron

- Dónde están sus restos, porque existen varias versiones sobre la sepultura

- Si esta verdad es establecida, exigimos, por último, un humilde, sincero y valiente perdón.

Tenemos desde hace 35 años el corazón desgarrado. Nuestras abuelas María García y Carmen Vda. de Cañas, murieron sin saber dónde estaba su hijo y yerno, respectivamente. Rezaron hincadas todas las noches para pedirle a Dios que aparecieran sus restos para que tuviéramos el consuelo de ir a enflorarlos. Mi madre llora a diario por sus dos Roques muertos: su esposo y su hijo. Como hermanos, Jorge y yo, también lloramos y no nos avergüenza hacerlo en público porque, como ocurrió en la misa ofrecida por el padre José María Tojeira, en Capilla de la UCA el pasado 10 de mayo, también lloran nuestros leales amigos y admiradores de Roque Dalton.

Nuestro mensaje a la sociedad salvadoreña, pero en especial, a la izquierda social y política, es que tenemos que ser valientes para encarar la verdad: es lo moral y lo ético. No podemos aceptar enmascarar los crímenes y las injusticias. En nuestro mundo moderno hay dos símbolos de inhumanidad que por desgracia cruzaron nuestras fronteras y debemos hacer todo lo necesario para negarles la entrada, si es que quisieran volver: esos símbolos son Adolfo Hitler y José Stalin; la extrema-derecha que nos quitó a Monseñor Romero y la extrema-izquierda que nos quitó a Roque Dalton.

También quiero ofrecerles unas palabras a los ex jefes, combatientes y masas del ERP. Ante ustedes, mil veces heroicos y sufridos hijos del pueblo salvadoreño, me arrodillo humildemente. Mi hermano Roquito cayó en la guerra, fue un guerrillero valiente como ustedes; hoy yace su cadáver confundido entre las piedras y los árboles de las montañas de Chalatenango; no tiene más flores que las siemprevivas silvestres de la campiña, pero allí está él reclamando justicia.

Yo también fui guerrillero, con orgullo llevo en el pecho la única medalla que tengo de la guerra: es el hueco de una bala que casi me arranca el corazón. Mi Arcatao heroico fue testigo de las gestas de junio de 1981, cuando el conflicto recién comenzaba y el comandante Douglas me tenía que prestar su fusil hasta que me ganara el propio en los combates. Después de herido fui capturado; conozco las sádicas torturas, pero con ellas los esbirros no lograron arrancar ni mi verdadero nombre. Viví un exilio cruel que sólo fue soportable gracias al calor del pueblo cubano.

A ustedes, ex militantes del ERP les digo: los asesinos de mi padre tienen nombre y apellido. Les agradezco en el alma a quienes han aportado datos para establecer la verdad y fortalecer las pruebas. Nuestro esfuerzo ayudará a lavar definitivamente la macha ingrata que Rivas Mira, Villalobos y Meléndez incrustaron en el alma del heroico ERP, al que con sus ideas mi padre también dio vida.

Reitero con toda responsabilidad y derecho humanista que seguiremos como familia luchando por la verdad y la justicia. Sin embargo, también en este 75 aniversario del natalicio de Roque Dalton, el 14 de mayo, pondremos a prueba la institucionalidad de El Salvador, brindándole la oportunidad de enmendar la falta de justicia y verdad de la cual hemos sido víctimas.

A los victimarios de mi padres, les dijo: Si tuvieron hace 35 años la “valentía” de acabar con su vida y la de Arteaga, tengan hoy y en adelante el coraje y la dignidad de reconocer sus culpas, revelar la verdad y pedir perdón.

A nosotros como familia se nos agotó la paciencia para seguir implorando en vano. Recalco: lo hemos hecho por 35 años (tres veces lo que duró la guerra civil). Lo que no se nos ha agotado es la voluntad de perdonar. El pueblo, desprovisto de su poeta, y Dios en el Cielo, también los van a perdonar, estoy seguro.

Cuando aparezcan los restos de Roque Dalton y de Armando Arteaga, se los vamos a entregar a su amado pueblo. Entonces, el Estado y el pueblo entero deberán hacer lo necesario para colocarlos en un lugar donde acudamos todos y todas, sin excepción, al encuentro de aquel juglar que un día le cantó a su propia Poesía, como símbolo de pueblo, vida, lucha y profundo amor:

Agradecido te saludo poesía

porque hoy al encontrarte

(en la vida y en los libros)

ya no eres sólo para el deslumbramiento

gran aderezo de la melancolía.

Hoy también puedes mejorarme

ayudarme a servir

en ésta larga y dura lucha del pueblo.

Ahora estás en tu lugar:

no eres ya la alternativa espléndida

que me apartaba de mi propio lugar

Y sigues siendo bella

compañera poesía

entre las bellas armas reales que brillan bajo el sol

entre mis manos o sobre mi espalda

Sigues brillando

junto a mi corazón que no te ha traicionado nunca

en las ciudades y los montes de mi país

de mi país que se levanta

desde la pequeñez y el olvido

para finalizar su vieja pre-historia

de dolor y de sangre.

Hijos de Dalton denuncian a supuestos asesinos de poeta

Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez son acusados como autores intelectuales

Juan Carlos Vásquez
Diario El Mundo - 15.05.2010

Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez, fueron denunciados, ayer, en la Fiscalía General por el asesinato de Roque Dalton, en 1975.

Jorge y Juan José Dalton, hijos del poeta, acudieron a sede fiscal para pedir que se abra una investigación y que se judicialice el caso. En este proceso los acompaña el abogado Henry Fino, en representación del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (Idhuca).

Los hijos del poeta, autor de “Las historias prohibidas del pulgarcito”, decidieron acudir con su denuncia el día en que su padre cumpliría 75 años. Fino sostuvo que si bien el hecho fue cometido el 10 de mayo de 1935, el delito aún no ha prescrito ya que se trata de un delito de lesa humanidad.

“Ellos (Villalobos y Meléndez) eran parte de una estructura decisoria del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y fue esa estructura la que toma la decisión de ejecutar a Roque Dalton; eran varios los miembros, sin embargo, Alejandro Rivas Mira no sabemos su paradero y los demás están fallecidos. Los únicos localizables, en este momento, son los dos imputados que denunciamos este día”, agregó Fino.

En la denuncia, se pidió a la Fiscalía que se inicie el proceso en contra de cualquier otra persona que resulte involucrada. Entre las pruebas ofrecidas, de primera mano, hay testimonios de ex miembros del ERP que presenciaron la ejecución y que dan fe de la orden girada por los dos acusados.

No se especifica cuántos testimonios, pero en su momento la unidad fiscal que tome el caso tendrá que llamarlos a declarar.

También se agregan entrevistas publicadas en el periódico mexicano El Excélsior y el sitio web ContraPunto, en las cuales Villalobos y Meléndez se responsabilizan del crimen, manifestó Juan José Dalton.

La Posición Común de la UE: Un muro trasatlántico entre Europa y Cuba

Patricio Montesinos

Periodista español, corresponsal de Cubadebate en Madrid

Publicado en Cubadebate el 14 Mayo 2010

La llamada Posición Común impuesta a Cuba por la Unión Europea (UE) desde 1996 constituye un muro trasatlántico entre el Viejo Continente y la nación caribeña, que impide el desarrollo de las relaciones normales entre ambas partes, y un dialogo serio bilateral basado en el respeto mutuo. Esa política de la UE contra los cubanos, adoptada por imposición de Estados Unidos y la postura mercenaria del ex presidente del gobierno español José María Aznar, no tiene otro futuro que ser eliminada en favor de la real normalización de los vínculos entre el también denominado grupo de Los 27 y la mayor de las Antillas.

La Posición Común, vinculada al tema de los derechos humanos, es una actitud hipócrita e injerencista con claros propósitos subversivos, además de que dice mucho de la falta de independencia de Europa con respecto a los designios de Washington.

Para nadie es un secreto que las sucesivas administraciones norteamericanas han pretendido aislar a Cuba, y la actual actitud de la UE no es otra cosa que un instrumento para ello, que justifica al mismo tiempo que Estados Unidos mantenga el cruel e ilegal bloqueo que aplica a la isla caribeña desde hace más de medio siglo.

También es bien conocido que la Posición Común nació frustrada, y de poco o nada ha servido, por lo que está destinada a su sepultura definitiva como el prolongado e injusto cerco económico, comercial y financiero de Washington contra la mayor de las Antillas.

Sobre el respecto, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodriguez, ha insistido en que la referida conducta de la UE es inaceptable, al tiempo de reiterar que su país está en disposición de dialogar con el grupo de Los 27, siempre que dicho dialogo se sustente sobre bases recíprocas acordadas que establecen su carácter no discriminatorio, con apego a los principios de no condicionamiento, respeto a la igualdad soberana de los Estados, y a la no injerencia en los asuntos internos de las naciones.

Sin duda alguna el balón está hoy en la portería de la UE, a la que corresponde derrumbar el muro trasatlántico que el Viejo Continente construyó hace 14 años con la adopción de la Posición Común, instruida y alentada por Estados Unidos como parte de su fracasada política agresiva hacia Cuba.