viernes, 20 de octubre de 2017

ECUADOR: La agenda oculta de la consulta

Por Gabriela Rivadeneira*

Tomado de su blog  -  20 octubre, 2017

A estas alturas, todavía puede haber algunos compañeros que honestamente crean en las intenciones y la orientación del nuevo gobierno, aun cuando es cada vez más difícil de sostener su coherencia y consecuencia con el proceso histórico de la Revolución Ciudadana.

Si a inicios de la nueva gestión percibíamos el despliegue silencioso de una agenda oculta, con el correr de los días y semanas fuimos testigos de un verdadero camisetazo a cielo abierto: la asunción de manera cada vez más explícita del discurso y la agenda de los adversarios históricos de nuestro proyecto político.

Si al principio nos indignaban pequeños gestos, indicios de que algo más profundo -el corazón mismo de nuestra causa- estaba por ser puesto en entredicho, con el tiempo vemos cómo cada gesto, cada mensaje y cada acción encajan unos con otros, conformando la antítesis del proyecto victorioso el 2 de abril. Desde el tufillo conservador de la convocatoria a “esposas de” alcaldes y prefectos para ser parte de la ejecución de la política pública, señoras a las que nadie había votado, pasando por la designación de un hombre de la Halliburton al frente de la política petrolera o de un hombre de Decameron al frente de Turismo, la entrega a un personaje de la corporación mediática de la conducción de un medio público, hasta la elección de los jefes de la partidocracia y de las corporaciones como interlocutores privilegiados del nuevo gobierno, más un largo etcétera, todo, absolutamente todo nos habla de un viraje conservador, antipopular y antidemocrático, al que nos referimos con prudencia en un primer momento, en aras de la unidad del Movimiento y con la esperanza de una rectificación del rumbo, pero al que luego no tuvimos otra opción que denunciar.

Así de burdo ha sido el viraje “anticorreísta”. Pero que haya sido burda la maniobra no significa que no haya estado bien preparada y calculada. Una maniobra llena de bajezas, revestida con un aura de “diálogo” y “nuevos aires de libertad”.  Parafraseando al presidente Moreno, podríamos decir que ahora se ha dado por llamar consulta a cualquier pendejada. Porque -¡no nos engañemos!- la consulta que promueven Moreno, Lasso, Nebot, Gutiérrez y Bucaram es una pieza de una operación mayor que arrancó incluso antes del 24 de mayo pasado.

La ciudadanía debe tener claro que lo que está en marcha es una campaña que persigue un único objetivo político: proscribir a Rafael Correa, impedir su participación en elecciones futuras, librarse de él para siempre, el sueño de unos cuantos que no pudieron derrotarlo en las urnas. Quieren acabar con la Revolución Ciudadana, que es en esencia la recuperación del rol del Estado para alcanzar una sociedad más democrática e igualitaria, la recuperación de la soberanía nacional y la justicia social.

Por eso, tenemos que decirlo bien alto y bien claro: No estamos necesariamente en contra de todas las preguntas, ni mucho menos de la herramienta democrática de la consulta popular -que es el lugar en el que nos quieren colocar, como antes quisieron presentarnos como opuestos al diálogo, partidarios del monólogo-, sino que estamos en contra de la manipulación y la demagogia con la que se quiere usar este instrumento para legitimar el viraje restaurador, conservador y pro corporaciones del Gobierno, su entrega a la vieja partidocracia.

Manipulación, porque hay un propósito oculto que une a todos los promotores de esta consulta falsa y engañosa: quitar a Rafael Correa del escenario político y restaurar el viejo país del toma y daca, el señorío de la vieja partidocracia, restableciendo su dominio del sistema político y de los órganos de control.  Demagogia, porque este propósito se disfraza con un ecologismo superficial y con la caja de Pandora del populismo penal.

Este es el escenario que enfrentamos, el de un auténtico golpe blando a la democracia y a la institucionalidad del Estado. Tenemos la obligación de decirlo, así nuestra posición no sea comprendida o no resulte acompañada mayoritariamente en este momento.

Se trata de un asunto de coherencia y convicción. La consulta de Moreno, Lasso, Nebot, Gutiérrez y Bucaram es una estafa. Nuestro movimiento no puede transformarse en una pieza más de esa vieja partidocracia, tiene que seguir firme en sus valores y principios, junto a las grandes mayorías, fortaleciendo el polo popular y progresista para enfrentar la recomposición del poder de las élites que se ha puesto en marcha.

Quienes pretendiéndose parte del campo popular y progresista se plieguen a esta maniobra estarán jugando un triste papel, por más recompensas que en el corto plazo reciban en cargos y favor electoral circunstancial por haberse sumado por izquierda a este nuevo oficialismo asentado en la derecha, con el apoyo mediático de toda la prensa hegemónica y los factores de poder tradicionales. Los que le hayan dicho sí a la especulación de tierras, a la designación de autoridades de control a dedo y a la demagogia punitivista que no resuelve nada, quienes hayan sido parte de esta maniobra artera para reponer a las élites tradicionales al mando de los destinos del país difícilmente podrán justificarlo con el argumento de que lo que buscaban era corregir los errores de la Revolución Ciudadana.

¡No son nuestros errores los que movilizan a los promotores de la consulta, son nuestros aciertos! Que nadie se engañe: esta consulta amañada con los factores de poder no tiene nada, pero nada que ver con el “espíritu de Montecristi”. Sí tiene que ver, en cambio, con devolverle a las oligarquías del Ecuador el control de la política y el Estado.

Pero no se hagan ilusiones. No van a lograr detenernos, ni domesticarnos, ni subordinarnos a sus agendas e intereses. Podrán tener éxito quizá en el corto plazo, de acuerdo con sus mezquinos cálculos y ambiciones de poder. Podrán celebrar junto a nuestros adversarios históricos los resultados de su maniobra, pero se equivocan si creen que acabarán con nosotros y con lo que hemos representado estos años. Se equivocan si creen que un proceso como el de la Revolución Ciudadana y un liderazgo como el de Rafael Correa pueden liquidarse con alianzas oscuras y maniobras típicas de la vieja politiquería.

Quienes sabemos por qué y para qué militamos lo tenemos claro. Que no queden dudas: el proyecto de la Revolución Ciudadana -su esencia y sus horizontes- continuará más allá de las imposturas y deslealtades, más allá de oportunistas y ventajistas, porque es una causa que echó raíces en el corazón del pueblo ecuatoriano y porque representa el sueño compartido de una Patria libre, justa y solidaria, en la que mande el pueblo y no las oligarquías. ¡Que no nos distraigan ni confundan con falsas consultas!

Cuando la militancia me pide línea política, yo les digo que la línea política necesaria en estos tiempos se resume en una frase: ¡Alianza PAIS es cuestión de principios!

*  Asambleísta Nacional del Ecuador y Secretaria Ejecutiva del Movimiento Alianza PAIS


Unas tablas no diplomáticas

Por Giraldo Mazola Collazo*

Jugar ajedrez a ciegas y mantener más o menos el mismo nivel de juego que mirando el tablero es una proeza. Hay que tener, además de talento y dominio del juego, una memoria prodigiosa. Casi una computadora metida en la cabeza. Y si un ajedrecista es capaz de jugar a ciegas contra varios jugadores simultáneamente, la proeza es mayor.

Cuando en 1956 estudiaba Medicina y trabajaba en la Sala Gálvez del Hospital General Calixto García de La Habana, Eleazar Jiménez, entonces aspirante al título de Campeón Nacional, me habló por primera vez del juego a ciegas. Animado por mi curiosidad me estimuló a organizar un grupo de diez ajedrecistas contra los que jugaría a ciegas. Días después, en el salón de cirugía menor de la sala, me derrotó a mí y a los otros siete jugadores que logré reclutar entre médicos y estudiantes en el Hospital, cuando nos enfrentamos con él un sábado por la tarde.

Le pregunté mucho sobre la técnica que utilizaba pero no era fácil comprender sus explicaciones y  todos los que participamos en aquel encuentro inusual, en un sitio reservado para hechos menos agradables, conservamos el recuerdo de haber visto una especie de acto de magia.

El campeón cubano, MI Eleazar Jiménez, en la simultánea inaugural. (archivo Bohemia)

Meses después, detenido en el Vivac del Castillo del Príncipe, fui conducido con una veintena de compañeros de presidio al Tribunal de Urgencia, -hoy sede del Consejo de Estado, - donde debían celebrarnos los juicios. Salí con mi tablero de ajedrez para jugar con Más Martín, mi compañero de contiendas, pues los que habían ido antes me dijeron que pasaríamos muy aburridos allí toda la mañana en el calabozo. Lo  que no me advirtieron es que no dejaban llevar nada y a la salida nos quitaron, a pesar de nuestras protestas, mi tablero y las piezas junto con los libros y revistas que otros compañeros llevaban.

Parados en el fondo del ómnibus enrejado que nos transportaba Mas Martín me retó a jugar a ciegas. Dijo su primera jugada y espero la mía; le respondí y en un santiamén efectuamos casi mecánicamente las cuatro o cinco primeras jugadas de una apertura que conocíamos bien y que solíamos usar en nuestros juegos habituales. Los dos policías con ametralladoras que iban también de pie, al lado nuestro pero en el rellano externo del camión, nos miraron atónitos sin comprender nada. Sin ponernos de acuerdo previamente, ésta fue una forma de seguir protestando por la requisa y de demostrarles que podíamos jugar sin tablero; esos cretinos pensaron en cambio que hablábamos en alguna especie de clave secreta y nos conminaron a callarnos, amenazándonos con sus armas.

Sentados después en una esquina del frío suelo del calabozo reanudamos el intento y utilizamos así ese tiempo en la espera de juicios que la tiranía dilataba en celebrar porque temía que los continuáramos convirtiendo en mítines de condena a sus atrocidades.

Así comenzamos a jugar a ciegas los dos y después lo seguimos haciendo en el propio Vivac, acostado uno en la litera de arriba y el otro en la de abajo. Algunas veces aparecía un voluntario que con un tablero seguía la partida ante la mirada de otros que seguían creyendo que se trataba de un truco nuestro. Claro, ambos jugábamos muy mal, nuestro juego que no era tan bueno con el tablero delante, disminuía notablemente de calidad y con frecuencia nos equivocábamos y armábamos tremendos rollos o dejábamos piezas sin protección.

No volví a ver ni a jugar una partida a ciegas hasta que, después del triunfo de la Revolución, vino a participar en el Primer Torneo Internacional `Capablanca in Memoriam', en 1962, el Gran Maestro argentino Miguel Najdorf.

En las sesiones del Torneo el Che hablaba mucho con su compatriota y no sólo de ajedrez; se apartaban y sostenían extensos diálogos.

Fue Eleazar quien me mencionó que Najdorf ostentaba el récord mundial de simultáneas a ciegas por haber enfrentado 45 jugadores con el siguiente resultado: ganó 39, entabló cuatro y perdió dos. Conociendo esto promoví la idea de efectuar un encuentro a ciegas y Barreras, Comisionado de Ajedrez entonces, también muy entusiasmado con la idea, se ocupó de organizarlo; los jugadores se seleccionaron fundamentalmente entre un grupo de altos funcionarios del Gobierno que tenían relativa fortaleza en su juego pero que sin categoría en la titulación ajedrecística.

Desde luego, el primer invitado fue el Che. Aceptó gustoso y acudió a la cita con puntualidad sajona. Recuerdo entre otros participantes a Osmany y Díaz Astaraín, entonces Ministros de Construcción y Hacienda respectivamente y Mario Zorrilla, Viceministro de Industrias.

Éramos 16. Najdorf, vuelto de espaldas a nosotros y a los tableros conducía las blancas y en ocho tableros abrió con peón dama, mientras en los ocho restantes lo hizo con peón rey. Después de esa primera jugada, cuando terminó con el último, el primer jugador debía decirle su jugada y mover la pieza en su tablero. Najdorf volvía a anunciar su jugada contra ese jugador y el del siguiente decía la suya en alta voz y se repetía la respuesta del simultaneísta.

Las jugadas del Gran Maestro argentino las realizaba en cada tablero el Comisionado Nacional de Ajedrez, Barreras,  que tenía que andar con prisa pues la velocidad de respuesta de Najdorf era asombrosa. Cada uno de los jugadores tenía que estar concentrado en su tablero, anotar las jugadas, y apenas se podía mirar lo que hacían los demás.

En la ronda doce, después de escuchar la respuesta de un jugador, pensó unos segundos más de los habituales y dijo que quería confirmar la posición de las piezas de ese tablero. Todos concentramos nuestra atención. Yo inicialmente pensé que  quería que se la dijeran porque se había confundido y comprendí lo que pasaba cuando el propio Najdorf de espaldas desde luego, dijo la ubicación de todas las piezas blancas y negras a una velocidad supersónica. Cuando Barreras le confirmó la exactitud de las mismas, el Maestro con su voz de bajo anunció: ¡Mate en dos! Y dijo las dos jugadas obligatorias en que se efectuaba. Un corto silencio y luego los aplausos. El veterano General español Bayo, el primero abatido en un mate espectacular, reaccionó con hidalguía y de pie, mirando todavía con sorpresa lo sucedido le dijo a su contrincante: "Enhorabuena, Maestro" y los aplausos se repitieron.    

Ya era evidente que aquel hombre de hablar pausado pero a la vez muy inquieto, sentado de espaldas a nosotros, cuya tensión sólo se apreciaba por la forma en que se secaba constantemente la calva con su pañuelo, tenía ventaja ostensible en cerca de la mitad de los tableros.

En esas circunstancias, un jugador que se enfrente a una veintena de tableros, trata de desembarazarse de dos o tres oponentes cuyo juego está complicado o muy cerrado, que pueden ganarle o hacerle tablas y le roban tiempo y esfuerzo para ocuparse de los demás. Así, ofrece tablas a dos o tres y puede concentrarse en los restantes, para derrotarlos con más facilidad y lograr un buen average.

Cuando le tocó el turno, el Che movió su pieza y anunció su jugada. Najdorf también se demoró un poco más, como si hiciera una pausa y con voz también más grave que de costumbre dijo con cierta solemnidad: ¡Le ofrezco tablas!

Che frente al tablero. Tomado de Cubadebate

Se hizo un silencio mayor del que había en ese momento en la sala. Todos miramos porque eran las primeras tablas que se ofrecían y no eran para desdeñarse, pero el Che, después de exhalar una larga bocanada de humo, muy serenamente, le respondió lo que yo por lo menos no esperaba: "Maestro, agradezco sus tablas diplomáticas pero creo que todavía se puede seguir jugando". "Muy bien", replico Najdorf, anunció su jugada y pasó al siguiente tablero.

Después de varias rondas más alguien fue objeto de un fulminante mate y otro abandonó ante la inminencia de un descalabro similar. Luego se ofrecieron otras tablas que fueron aceptadas de inmediato y con júbilo por cada jugador. Así llegaron las tablas de Osmany y la mía que acepté sin vacilar y muy contento. Ya había varios derrotados, varias tablas y otros que seguían con obstinación, aunque su posición era un verdadero desastre.

Najdorf llegó nuevamente ante el tablero del Che en la ronda 16 y volvió a ofrecerle tablas. El Che le dijo: "Acepto, ya no son diplomáticas, Maestro."

Quedaban varios jugadores; una decena de rondas más y un soviético logró la primera victoria seguida de aplausos, que encabezó el propio Najdorf, cuando le anunció que se rendía.

Sólo seguía jugando Mario Zorrilla, y Barreras lo apremiaba para que jugara tan pronto él se le paraba delante como establecen las reglas para una simultánea. Najdorf se percató de esa situación y en un gesto muy caballeroso pidió al árbitro que dejaran  pensar a su único contrincante.

El Che se sentó al lado de Mario desde que hizo tablas y comenzó a anotarle la partida, para que dispusiera de más tiempo y en un susurro, que yo a pesar de estar más lejos oí claramente le dijo: "Si pierdes te quedas cesante"

Mario no perdió el empleo porque varias jugadas más tarde Najdorf abandonó y fue esa la segunda victoria.

Durante varios minutos una merecida ovación saludó al Maestro que concluyó con 9 victorias, 5 tablas y dos derrotas. Después comenzó un intercambio de opiniones sobre las partidas que el propio Najdorf, ahora de pie y frente a los tableros, sudando más que antes, reproducía como si las tuviera escritas en la cabeza.

Con el Che presente reprodujo de memoria la partida que jugó con él hasta el momento en que le ofreció por primera vez tablas y le demostró que la mayoría de las posibles variantes conducían a tablas, aunque también examinó una eventual posibilidad de victoria con las piezas negras que llevaba el Comandante. Movía las figuras hacia delante y hacia atrás, mientras iba explicando las diferentes alternativas,  en un examen que evidentemente no pudo hacer tan exhaustivo en medio del  juego, y finalmente concluyó que era casi siempre posible para él, con las piezas blancas, evitar la eventual victoria negra. El Che seguía con suma atención este sumarísimo análisis y en una breve pausa de Najdorf le espetó con picardía, aludiendo a esa hipotética variante de victoria: "Maestro, yo había visto esa posibilidad y por eso no acepté las tablas".

La partida se conserva y fue así:

Blancas: Najdorf
Negras: Che

Apertura: Ruy López
1—P4R, P4R;
2—C3AR, C3AD;
3—A5C, P3TD;
4—A4T, C3A;
5—O-O, A2R;
6—T1R, P4C;
7—A3C, O-O;
8—P3AD, P3D;
9—P3TR, P3T;
10—P4D, T1R;
11—CD2D, A1A;
12—P5D, C2R;
13—P4A, PxP;
14—CxPA, P3A;
15—PxP, CxPA;
16—A3R, A3R
Y tablas a propuesta del Gran Maestro.

Muchos años después, en 1988, Najdorf volvió a Cuba invitado por el INDER. Lo supe antes de que llegara y pedí a los compañeros de ese organismo  que quería saludarlo en algún momento. Además de mi responsabilidad como Vice Ministro de Relaciones Exteriores, me mantenía vinculado con la Federación de Ajedrez y me llamaron una mañana para invitarme a una simultánea gigante que se celebraría en la Plaza de la Revolución esa noche y donde estaría Najdorf. Había llegado el día anterior, le informaron de mi deseo de saludarlo y convinieron con él que allí nos podíamos ver.

Llegué primero que él y pude ver el corre corre de los organizadores de la actividad porque había llovido fuerte y a cada rato caía una llovizna ligera. Estaba previsto un pequeño acto antes de comenzar la simultánea, donde se iban a entregar algunos estímulos; Najdorf iba a participar en dicha ceremonia en la que también me habían incluido a mí, pero no iba a jugar. Los simultaneístas serían los jugadores que participaron en el Campeonato Panamericano.

El entusiasmo de nuestro pueblo por el ajedrez es realmente impresionante; centenares de aficionados seguían viniendo y colocándose ante los tableros ignorando las lloviznas y cada cual cubriéndose de forma distinta con capas, sombrillas, nylons o cualquier cosa que los protegiera.

Ernesto “Che” Guevara y Miguel Najdorf. Tomado de internet

Cuando por fin llegó el Gran Maestro nos saludamos teniendo como fondo impresionante la enorme imagen del Che en el edificio que albergó el Ministerio que dirigió durante varios años. Conocía bien a los cubanos y por tanto no le extrañó que aún en esas circunstancias la simultánea se efectuara.

Comenzamos a conversar de distintas cosas y pronto evocamos los recuerdos de aquella famosa simultánea a ciegas. Najdorf se refirió a sus múltiples conversaciones con el Che y recordó muchas anécdotas.

Incluso rememoró que el Che le había comentado, para explicar la declinación de su primera oferta de tablas, que en 1949, cuando era estudiante de medicina, había participado en otra simultánea que ofreció contra quince tableros en el hotel Provincial de Mar del Plata y perdió muy rápido por lo que en esta nueva ocasión quería desquitarse.

Mirando de vez en cuando su enorme reproducción, aludía con cariño y admiración a su compatriota, y como reiterándoselo de nuevo, como si estuviera hablando con la foto gigante y no conmigo, dijo de carretilla las doce jugadas hasta que le ofreció las tablas, mencionó aquella hipotética posibilidad de victoria y volvió a afirmar que la primera oferta de empate que hizo no fue por cortesía con su jerarquía, sino porque realmente el Che había logrado hacer tablas.

* Embajador de Cuba en Namibia. Presidente fundador del ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos)


Rusia: "Alrededor del 92,6 % del territorio de Siria fue liberado del Estado Islámico"

RT  -  19 Oct 2017 | 21:06 GMT

Soldados del Ejército sirio en cercanías de la ciudad de Deir ez Zor, 18 de septiembre de 2017. Mikhail Alaeddin / Sputnik

La Fuerza Aérea de Rusia ha realizado durante la última semana más de 400 misiones de combate en Siria y ha destruido más de 1.200 instalaciones de los terroristas.

Los terroristas del Estado Islámico han sido expulsados de más del 92,6 % del territorio sirio. Así lo muestra el Ministerio de Defensa ruso en una infografía publicada en su periódico oficial, 'Krásnaya Zvezdá'.

La Fuerza Aérea de Rusia ha realizado durante la última semana más de 400 misiones de combate en Siria y ha destruido más de 1.200 instalaciones de los terroristas, recoge RIA Novosti. Han sido realizados 180 vuelos de reconocimiento por aviones no tripulados rusos.

Además, de acuerdo con la publicación, durante la semana pasada los zapadores rusos han realizado pruebas de más de 210 hectáreas en el área de Deir ez Zor, durante las cuales han neutralizado más de 6.800 artefactos explosivos.

El operativo aéreo ruso en Siria se desarrolla desde el 30 de septiembre de 2015, cuando el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó el despliegue de la Fuerza Aérea en ese país de Oriente Medio tras recibir la respectiva solicitud de Damasco. Para aquel entonces las autoridades legítimas de la República Árabe controlaban aproximadamente una tercera parte del territorio nacional.


Muere el actor argentino Federico Luppi

Cubasí  -  El País  -  Viernes, 20 Octubre 2017 09:54


El actor, de 81 años, ha fallecido al complicarse el hematoma que tenía en la cabeza tras una caída que sufrió en abril.

El actor argentino Federico Luppi, de 81 años, ha muerto este viernes como consecuencia de las complicaciones de un coágulo que tenía en la cabeza desde abril, cuando tropezó y se dio un golpe en la cabeza con una mesa en su propia casa, según ha informado el diario Clarín. El intérprete, recordado por sus papeles en películas como Tiempo de revancha (1981), El espinazo del diablo (2001) y El laberinto del fauno (2006), entre otras, había sido internado en la Fundación Favaloro este jueves, según confirmó su esposa, la actriz española Susana Hornos.

Este jueves, Hornos aseguró que el actor estaba "con los altibajos normales de estos cuadros" clínicos. Pero hasta abril se encontraba en plena actividad. En el momento del accidente doméstico que finalmente le produjo la muerte, Luppi tenía previsto iniciar una gira con la obra de teatro Las últimas lunas, dirigida por su esposa, en la que reflexionaba de manera sencilla sobre la vejez.

Luppi ha sido sin duda uno de los actores argentinos de mayor trascendencia internacional, sólo comparable con Ricardo Darín o Héctor Alterio. Su tono áspero y su avasalladora presencia en cámara lo convirtieron en favorito de directores como Adolfo Aristarain, la columna vertebral de películas que se organizaron alrededor de su figura.

En 2001, cuando la economía argentina estalló por los aires y cinco presidentes se sucedieron en menos de dos semanas, Luppi decidió radicarse en España, donde su carrera ya era conocida. Regresó al país con el kirchnerismo, y su compromiso político lo llevó a pasar los últimos años de su vida sumido en la "amargura", como él mismo dijo. En una entrevista concedida en febrero, dijo que estaba "decepcionado, amargado, tristón y solitario" en su propio país, disconforme con las políticas de Mauricio Macri. Dijo incluso que sus ingresos no eran suficientes para llegar a fin de mes.

Federico José Luppi Malacalza nació el 23 de febrero de 1936 en la localidad argentina de Ramallo, un poblado semirrural a unos 200 kilómetros de Buenos Aires, en una familia de ascendencia italiana. Se inició en la actuación en 1965, en la película Pajarito Gómez, y muy pronto alcanzó la consagración con El romance del Aniceto y la Francisca (1967), del director argentino Leonardo Favio.

A partir de allí su carrera nunca se detuvo. Participó en más de 100 películas, la mayoría de ellas como protagonista. Muchos de esos films son clásicos del cine sudamericano: Los pasos perdidos (2001), El laberinto del fauno (2006), Lisboa (1999), Un lugar en el mundo (1992), Martín Hache (1995)  y la emblemática Plata dulce (1982). En televisión también protagonizó series de ficción recordadas aún por los argentinos como exponentes de lo mejor del género, como Alta comedia (1971-1972), Hombres de ley y Atreverse (1991).


Fuerte mensaje de Maradona por caso de joven argentino desaparecido


Buenos Aires, 19 octubre (PL) ''Me duele que Argentina parezca estar adormecida. El pueblo tendría que salir a la calle y hacer una manifestación increíble'', expresó hoy el astro de todos los tiempos, el exfutbolista Diego Armando Maradona, sobre el caso de la desaparición del joven Santiago Maldonado.

En un mensaje difundido en su cuenta oficial en Facebook, Maradona agregó que 'no puede ser que volvamos a los años donde nos secuestraban y mataban, y nadie se animaba a decir nada' y fue más allá al criticar duramente al presidente Mauricio Macri.

'Yo nunca vi a un presidente que haya viajado tanto, como este. Viaja más que un jugador de fútbol... Pero bueno, todos tenemos que hacernos cargo, y pensar bien a quién votamos', dijo el pelusa en referencia a las elecciones legislativas del próximo domingo.

Lo del voto castigo, opinó, no sirve. 'Hoy hay tantos corruptos, como los hubo antes, como los hubo siempre. Argentina no ha cambiado nada. Eso es un cuento como el de Caperucita'..., concluye su mensaje, que acompaña con una foto del joven, cuyo caso ocupa titulares tras el hallazgo hace dos días de un cuerpo en el río Chubut, aún sin identificar, que mantiene atento a todo el país.

El 28 de agosto último, también por su cuenta en las redes sociales, el exfutbolista lanzó otro mensaje en el que pedía por la aparición con vida del joven argentino.

'Un día más y sigue sin aparecer Santiago Maldonado. Todos los argentinos te esperamos, al igual que a todos los desparecidos!!!', escribió en aquella ocasión.

Santiago desapareció el 1 de agosto último tras la represión de efectivos de Gendarmería contra una comunidad mapuche en Chubut. Hasta allá fue a solidarizarse con la comunidad de Pu Lof en resistencia que ocupa tierras en la localidad de Cushamen, pertenecientes al empresario italiano Carlo Benetton.

pgh/may


Una fecha de suma importancia para los cubanos

Editado por Maite González Martínez  -  RHC   -  20 de octubre de 2017


Por María Josefina Arce

Para Cuba el 20 de octubre es una fecha de gran trascendencia histórica. Hace más de un siglo en la ciudad de Bayamo, en el oriente del país, fue entonada por primera vez la Bayamesa, que desde aquel entonces ha acompañado al pueblo cubano a lo largo de su lucha por la independencia y soberanía.

Compuesta por el patriota independentista Perucho Figueredo, la Bayamesa, que se forjó al calor de la lucha contra la Metrópoli española, devino en un símbolo patrio al ser declarada nuestro Himno Nacional.

Generaciones tras generaciones de cubanos se han educado en el respeto y amor a su Himno, que es un eterno llamado a la lucha, al combate. Por eso todos hemos hecha nuestra esa frase de “morir por la Patria es vivir”.

Y con el ejemplo de aquellos hombres que en 1868 se lanzaron a la manigua cubana para lograr las independencia y las gloriosas notas de nuestro Himno cantado por los patriotas rebeldes que ocuparon Bayamo, se forjó el carácter revolucionario y aguerrido de un joven que dejó su impronta en nuestra historia.

Abel Santamaría Cuadrado nació el 20 de octubre de 1927 en la entonces central provincia de Las Villas. La honestidad, sencillez, heroísmo, abnegación y entrega sin límites a la causa de la libertad caracterizaron a este joven, amante de la poesía y con un gran sentido de la justicia.

Profundamente martiano, repudió desde el primer día el golpe militar ocurrido el 10 de marzo de 1952, y ya se rodeaba de un pequeño grupo de opositores al dictador Fulgencio Batista, cuando conoció al futuro jefe de la Revolución Cubana.

Fidel Castro lo calificaría como el alma del Movimiento de 26 de julio, una organización creada en 1955 por un grupo de jóvenes dispuestos a luchar contra los desmanes de la dictadura y por la real y verdadera independencia del país.

Abel, al decir de muchos, era el más querido, generoso e intrépido de los jóvenes que en la madrugada del 26 de julio de 1953 asaltaron los Cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

Junto a Fidel organizó las acciones de esa memorable jornada. En la víspera al hablar a sus compañeros expresaría: “Es necesario que todos vayamos con fe en el triunfo; pero si el destino es adverso estamos obligados a ser valientes en la derrota, porque lo que pase allí se sabrá algún día y nuestra disposición de morir por la Patria será imitada por todos los jóvenes de Cuba...”

Al joven Abel, segundo jefe del movimiento, se le asignó dirigir la toma del Hospital Civil , donde se mantuvo combatiendo mucho tiempo después de que sus compañeros pudieron retirarse del punto principal.

Al caer prisionero, fue torturado por los verdugos, quienes buscaban que confesara el nombre del jefe del movimiento y sus planes, pero Abel guardó silencio. Lo golpearon, le quemaron los brazos y en un acto de barbarie le sacaron los ojos.

Con solo 25 años fue asesinado por los esbirros de la dictadura de Batista. Horas antes de morir le diría a su hermana Haydeé Santamaría, heroína de la revolución cubana: “Es mejor saber morir para vivir siempre”.

Y Abel sigue vivo, su alegría, entrega y sobre todo su amor incondicional a la Patria están presentes en las miles de batallas que en todos los frentes ha librado y libra la revolución cubana, por cuyo triunfo diera la vida en plena juventud.


jueves, 19 de octubre de 2017

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 20 DE OCTUBRE DE 2017


No muy buenos momentos transcurren en este país centroamericano, cuya población sigue agobiada, principalmente, por la violencia delincuencial que se ha acrecentado notablemente en los últimos días; ocurriendo hechos de gran impacto como los asesinatos de un joven y destacado deportista, la de un conocido empresario del área turística del occidente del país, los asesinatos a sangre fría de agentes de policía, mandos y soldados del ejército, y de decenas de salvadoreños que día a día incrementan las familias compungidas de dolor y desolación.

Este panorama refuerza el escenario de desencanto y desánimo de la mayoría de salvadoreños que a diario debe intentar superar para continuar, con la expectativa de no saber qué ocurrirá después, y de quién le ocurrirá la desgracia de la pérdida de algún familiar, amigo o conocido.

Son innegables los esfuerzos renovados o repetidos de las instituciones responsables de la seguridad del país con el objetivo de controlar la ola de crímenes, extorsiones y demás delitos que abaten a esta sociedad; pero cada nueva escalada de violencia desbarata o minimiza los sacrificios y esfuerzos desarrollados, especialmente por los miembros de la Policía Nacional Civil y los del ejército que siguen apoyando los planes implementados con tal fin, y quienes son los que están en la calle enfrentando los efectos de esta nueva guerra social, que muchos opinan tiene peores consecuencias y complicaciones que la anterior contienda civil que concluyó con la firma de los acuerdos de paz en 1992.

Seguramente el fondo de sus causas y soluciones tiene muchas aristas, lo que vuelve muy difícil su solución definitiva; pero algo que destaca y que muy pocas veces es comprendido por la misma sociedad y quienes la dirigen desde los diversos poderes del estado, es la incidencia que tiene en la profundización de esta crítica evolución de los acontecimientos en El Salvador, la falta de unidad que cada vez más se acentúa entre los diferentes sectores de este país.

Como hecho visible ante cualquier observador, y que se presencia cada jornada, lo representa la escena en la que los dirigentes y grupos de la llamada clase política, quienes tienen por su posición las mayores responsabilidades para decidir acciones y llegar a acuerdos sobre la situación del país, se confrontan y compiten entre ellos con el afán de derrotar o destruir al contrario, con tan solo el afán de asumir el poder.

Unido a la percepción de la mayoría de salvadoreños que cada día desconfía y rechaza a los partidos y organizaciones políticas electoreras, arriba del 60 por ciento de la población de acuerdo a cada encuesta de opinión que se realiza; las actitudes de dichos dirigentes confrontados entre sí por puros intereses personales o de grupo, acentúa la sensación de desprotección de grandes sectores de la población.

De nada han servido los ejemplos de otros pueblos que con su unidad han logrado superar las mayores adversidades; más bien lo insensato y banal se consolida, apartando la atención de los graves problemas que enfrentan las familias en sus comunidades, quienes buscan usar medidas de autodefensa que tampoco garantizan los resultados.

Difícil sería asegurar que los salvadoreños confían en que la sensatez y el interés real por enfrentar las diferentes crisis desatadas, llegue a preponderar en aquellos que han sido elegidos para tal fin; sobre todo cuando se está a las puertas de una nueva confrontación por las elecciones de alcaldes y diputados de marzo de 2018, sin garantía para nadie por sus resultados. Es decir, muchos esperan más por un milagro divino que por la acción responsable de los dirigentes del país.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.



Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.

Centenario Bolchevique. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué?

Jorge Gómez Barata

La Revolución Bolchevique de 1917 no solo es el más trascendental evento político del siglo XX, sino el más sui generis cuya excepcionalidad emana del escenario formado por la sociedad rusa. El relampagueante éxito de Lenin se explica no solo por la capacidad de convocatoria de sus ideas, sino por la pertinencia de un enfoque que convirtió en capital político el enorme descontento de la sociedad rusa, que se hizo insoportable para todos los sectores sociales.

En octubre de 1917 confluyeron tres eventos: la “Revolución de 1905”, que introdujo la DUMA (parlamento). La “Revolución de Febrero,” que forzó la abdicación del zar y la disolución del Imperio, y naturalmente la Primera Guerra Mundial. Del resto se encargó la vanguardia bolchevique.

Se trató de una revolución desplegada desde un extremo del espectro político, y que al apelar a la alianza obrero–campesina, descartó las corrientes políticas no bolcheviques, las clases medias, y la intelectualidad, promoviendo el establecimiento de la “dictadura del proletariado”, enfoques que provocaron el pánico y la ira de la burguesía liberal, la nobleza, y los caciques locales, que apoyados desde el extranjero, desataron una vasta y cruenta cruzada contrarrevolucionaria.

 Stalin, poseedor de un férreo carácter y de una extraordinaria determinación, rasgos imprescindibles en las circunstancias que enfrentó, incurrió en el error de liquidar a las figuras políticamente más preparadas y cultas, capaces de colaborar de modo eficaz para hacer de la obra socialista un fenómeno participativo, abierto y razonablemente democrático. Sin Lenin y Trotski, pero también sin Kírov, Bujarin, Zinóviev y Kámenev y toda la vanguardia política forjada por Lenin, el proceso bolchevique se privó a sí mismo de toda posibilidad de perfeccionamiento.

A todo ello se sumó el establecimiento de un modelo económico y político improvisado, sin experiencias que lo avalaran ni bases científicas, sustentado en intuiciones y sentimientos humanitarios que dieron lugar a audaces y temerarias innovaciones. El autoritarismo y el dogmatismo convirtieron la necesidad en virtud y aquellas formulas fueron sacralizadas.   
 
En todo ello tuvo un extraordinario significado la hostilidad, la oposición, los bloqueos y los sabotajes, que durante setenta largos años impulsó occidente contra la URSS, a lo cual se sumó el desgaste que significó la Guerra Fría y la carrera de armamentos, lo que obligó a relegar prioridades del desarrollo económico y social y las demandas del pueblo.

Un factor decisivo fue la ausencia de democracia, que privó al partido y al país del aporte de sus ciudadanos y militantes, así como de la intelectualidad y la academia, dando lugar a la incapacidad para introducir reformas y perfeccionar el sistema. El conjunto explica el colapso. Allá nos vemos.

La Habana, 17 de octubre de 2017

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El presente artículo fue redactado para el diario Por Esto. Al reproducirlo indicar la fuente.


Torrealba reconoce derrota de la MUD en regionales de Venezuela

Torrealba cuestionó que la campaña electoral de los candidatos opositores no se realizara de forma nacional, sino individual por cada estado. | Foto: Alba Ciudad

TeleSur  -   18 octubre 2017

El dirigente enfatizó que la dirección opositora está derrotada, por lo que "en vez de reconocer sus errores y darle paso a un cambio, insisten en decir una cosa insólita".

El exsecretario de la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús "Chuo" Torrealba, admitió este miércoles el fracaso de la coalición opositora en las elecciones regionales del domingo 15 de octubre, donde ganaron cinco de las 23 gobernaciones del país.

“Hablar ahorita de que la causa fundamental de esto es un mega fraude, cuando resulta que tienen tres millones de votos menos que el 6 de diciembre de 2015 (en comicios parlamentarios), no es lo correcto”, precisó Torrealba durante el programa La Entrevista, transmitido por la emisora Unión Radio.

Además, aseguró que se debía desarrollar un liderazgo que fuese capaz de convocar a un país y reflejar posturas de sectores del chavismo frente a la coyuntura que vive el país, "lo cual evidentemente no se logró".

"No es lícito decir 'la estrategia no ha funcionado', lo que no funcionó fue la dirección. La dirección tiene que asumir que no funcionó (...) se equivocó en la cosa insurreccional, se equivoca en la cosa electoral y en vez de decir 'nos equivocamos' no, estaba mala la estrategia", expresó Torrealba.

El exsecretario agregó que la dirección opositora no formó una conexión con el país y se desligó de aquellos sectores que respaldaron la agenda de la MUD entre abril y julio, cuando se generaron hechos de violencia en las calles de algunos estados del país.

Los gobernadores electos fueron juramentados este miércoles ante la Asamblea Nacional Constituyente. I Foto: AVN

Los candidatos de la Revolución Bolivariana ganaron 18 de las 23 gobernaciones mientras que la oposición obtuvo cinco, en un evento electoral que contó con una participación de 61,14 por ciento.